31 jul. 2013

Gothic


Gothic (1986) es una película de Ken Russell. En otras palabras, es delirante, excesiva y pasada de vueltas. Y muy gótica.

El argumento de la película se centra en la noche que pasaron juntos contando historias de fantasmas Lord Byron, el doctor John Polidori, Percy Shelley, Claire Clarmont y Mary Wollstonecraft, la futura señora Shelley, en la casa de Byron en Ginebra. Byron, Polidori, Percy y Mary, para pasar el tiempo, decidieron competir entre ellos para ver quién escribía la mejor historia de fantasmas. De aquella noche surgió El vampiro de Polidori, iniciador de la literatura vampírica que se pondría de moda en el XIX, y Frankenstein, o el moderno Prometeo, mito de la literatura (y el cine) de terror, escrito por Mary W. Shelley. Por supuesto, la película no es un documental y el film juega con la realidad para crear una ficción fantasmagórica.

Esa mítica noche no era la primera vez que se trataba en el cine. Se alude a ella al principio de la clásica La novia de Frankenstein (Bride of Frankenstein, James Whale, 1935) y Gonzalo Suárez también la recrearía, con distinto resultado, en Remando al viento (1988). Pero Russell crea un film diferente y único, para bien y para mal, en el cual no solo se juega con lo que pudo haber pasado aquella noche, siguiendo los orígenes de dos mitos fundamentales de la cultura occidental (por supuesto, el vampiro ya existía en el folclore y la mitología, pero es la forma en que es tratado en la literatura del XIX lo que lo convertirá en el mito que nos es más familiar), pero también es una reflexión sobre la fuerza de la creación artística, los monstruos que libera el subconsciente del artista.

En el film de Russell, la noche que pasan juntos Byron (Gabriel Byrne), Shelley (Julian Sands), Claire (Myriam Cyr), el doctor Polidori (Timothy Spall) y Mary (Natasha Richardson) se convierte en un delirio lleno de excesos y alucinaciones. Un delirio en el cual se dan rienda suelta a los fantasmas y miedos que nos acompañan dando vueltas en nuestras mentes, lejos de las apariciones con cadenas de la literatura gótica. Estas versiones de los personajes históricos no están interesadas en recrear cómo eran realmente, sino más bien el desaforado mundo de romanticismo gótico que crearon.

Eso se traduce para el espectador en un viaje lleno de delirios y alucinaciones, en el cual afloran los rincones más oscuros de la psique de los protagonistas. Lo cual significa que es una película que puede que te encante o que la odies, dependiendo de la manera en que te coja. Pero es indudable el talento que tiene Russell para crear una atmósfera onírica y surreal. Además, la banda sonora corrió a cargo de Thomas Dolby, y resulta en ocasiones excesiva como las imágenes que acompaña, a veces parece que está musicando otra película completamente distinta, pero también resulta muy evocadora y efectiva en diversos momentos.

En cuanto a la interpretación, destacan especialmente Byrne y Spall, hipnóticos cada vez que aparecen en pantalla. Byrne crea un Byron diabólico y seductor, Spall un Polidori lleno de sordidez y traumas. Ambos atrapan y roban la película (claro que la vi, ya sabéis, en... Bueno, ya sabéis).

Gothic es un film delirante y complejo, que no es para todo el mundo pero que yo recomiendo a todo el mundo. El éxito que tuvo cuando se estrenó animó al productor Dan Ireland a sugerir a Russell hacer otra película de temática terrorífica, antes de ponerse con El arco iris (The Rainbow,1989). El resultado fue La guarida del gusano blanco (The Lair of the White Worm, 1988), pero eso ya es otra historia.


30 jul. 2013

Trans-Gen: Los genes de la muerte (The Kindred)


Trans-Gen: Los genes de la muerte (The Kindred, Stephen Carpenter y Jeffrey Obrow, 1987) es una entretenida película que mezcla el estilo mad doctor de los 50 con los monstruos viscosos y tentaculares de los 80.

Trans-Gen tiene un toque retro en su planteamiento que es posible se origine en el hecho de que uno de sus guionistas fue Joseph Stefano, guionista de Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960). Si sumamos este toque retro al buen reparto y los estupendos efectos especiales, el resultado es una humilde pero muy entretenida película de serie B.

Todo empieza cuando al doctor John Hollins (David Allen Brooks) le comunican que su madre, la doctora Amanda Hollins (Kim Hunter), ha salido del coma en que había caído tras sufrir un ataque al corazón. Su madre le pide con urgencia a John que vaya a su antigua casa de verano y queme todo lo que encuentre allí, que acabe con todos sus antiguos experimentos. La noticia interesa mucho al doctor Phillip Lloyd (Rod Steiger) que hará lo que sea por hacerse con esos experimentos, empezando por matar a la madre de John. Cuando John, acompañado de su prometida Sharon (Talia Balsam), su equipo de jóvenes doctores y la misteriosa Melissa Leftridge (Amanda Pays), llegue a la antigua casa de la familia, el terror se desatará.


En el fondo, el argumento no es más que una excusa para crear la típica situación de "jóvenes en peligro", habitual en el cine de los 80. Sin embargo, el hecho de que los personajes sean adultos y lo sólido de "la excusa", hacen que te olvides de todo y simplemente disfrutes de los desmanes que las criaturas de The Kindred llevan a cabo. No es una película sangrienta, pero queda bastante compensado con escenas muy conseguidas como en la que a una de las pobres víctimas se le meten los tentáculos por debajo de la piel que da mucha cosica (al parecer esa escena y otras fue recortada en la versión distribuida en Estados Unidos pero aparece fuera como en el caso de la edición en vídeo española).

Su falta de pretensiones unido al regustillo de ciencia ficción de los 50 hace que, aunque no sea la película de monstruos más original del mundo, su visionado sea muy agradable para el aficionado al absurdo que nos regala este tipo de películas. Así, uno perdona lo familiar del argumento cuando nos encontramos con una mujer que se transforma en pez o un pobre desgraciado al que ataca una horda de mutantes. Y ya he mencionado los estupendos efectos prácticos, pero el efecto tal vez más alucinante es la interpretación de Rod Steiger: el veterano actor actúa en esta película con la misma intensidad que en un serio drama.

En definitiva, The Kindred es una pequeña delicia para los aficionados. Por desgracia, parece ser que no está editada en DVD o Blu-ray todavía, así que utilicé otro novedoso sistema para verla: el vídeo. Para aquellos que lo desconozcan, funciona de esta manera:


1 Introducir una cinta de vídeo (VHS o Betamax) en un aparato reproductor de vídeo.


2 Apretar PLAY (en ocasiones es necesario rebobinar o "fastforwear").


3 Disfrutar de la película.


4 Una vez acabado el visionado de la película es conveniente rebobinarla, para que no se estropee. Es recomendable usar un aparato rebobinador para no gastar los cabezales del vídeo.


5 Si la película se emitía en dual, como es el caso, y se tenía un vídeo estéreo, como en mi caso, el vídeo grababa las dos pistas de audio (versión original y doblada) y puedes escoger entre dos pistas para ver la película. ¡Increíble!

Hacía mucho tiempo que no veía esta película pero ha sido muy agradable el reencuentro. También me he dado cuenta de lo bien acostumbrado que estoy a la calidad de imagen del Blu-ray y el DVD, ver ahora una película en vídeo te descubre lo mucho que se ha avanzado (y con qué poco nos conformábamos). En fin, un título curioso que podéis añadir a vuestra colección.


Guerra Mundial Z (World War Z)

 
Ya podéis leer mi crítica de Guerra Mundial Z (World War Z, Marc Foster, 2013) en Underbrain:


Todos aquellos ansiosos por ver una peli de zombis en la que no se ve cómo los zombis muerden a nadie, con unos zombis fuertes y ágiles a nivel olímpico y en la que los zombis están hechos por ordenador; están de enhorabuena.

29 jul. 2013

6 minutos de PURO TERROR

¿Qué tienen en común Nacho Vigalondo, Max Landis, Ti West y Jason Eisener? Pues que los cuatro han dirigido un cortometraje (realmente cortos, el más largo dura un par de minutos) para algo llamado The 3:07 AM Project, creado como promoción de Expediente Warren (The Conjuring, James Wan, 2013). Que no os eche para atrás el hecho de que esté en inglés: solo hay uno en que hay diálogos y no afectan a la acción. Mi favorito es el último.


26 jul. 2013

Versión original versus doblaje

Este artículo tiene su origen en el encendido comentario que el lector QVLPDSPM dejó en mi crítica de Adventureland (Greg Mottola, 2009). Este encendido comentario tenía su origen, en parte, en otro comentario dejado por el mismo lector en el artículo que hice sobre El hombre lobo (The Wolfman, Joe Johnston, 2010) y que fue provocado por este fragmento:

"Eso sin mencionar un reparto lleno de talento, Benicio Del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt y Hugo Weaving; que ofrece fantásticas interpretaciones y que hace que verla doblada sea estúpido."
QVLPDSPM interpretó que yo decía que la gente que ve películas dobladas es estúpida, cuando no estaba más lejos de mi intención hacerlo. Tal vez sea culpa mía por no expresarme mejor, pero lo único que quería decir (y ya se lo dije en respuesta a sus comentarios) es que teniendo en cuenta el talento de los actores que trabajaban en la película me parecía una estupidez perderse tanto talento junto en pantalla (Hugo Weaving tiene una particular voz que resulta muy efectiva interpretando personajes amenazadores, Benicio Del Toro siempre juega con las voces de sus personajes).
Este artículo es para dejar de una vez por todas claro lo que creo sobre el doblaje y la versión original, ya que tampoco es la primera vez que este tema sale a discusión.

Antes de saltar a los comentarios, pido por favor a la gente partidaria del doblaje se lea todo el artículo hasta el final. Gracias. 
El doblaje es una alteración de la obra original. Eso no quiere decir que el doblaje destroce una película a la fuerza (aunque hay ocasiones en que ha pasado) o que la mejore (que también ha pasado). Quiero decir que una película doblada es diferente de una película en versión original. Cuando una película se dobla, se altera. A veces se eliminan frases que se consideran innecesarias, se cambian chistes, se cambian alusiones, se cambian interpretaciones. Comparad la interpretación que hace Sofia Coppola en El padrino. Parte III (The Godfather: Part III, Francis Ford Coppola, 1990) en la VOS con la versión doblada. La actriz que doblaba a Coppola era mucho mejor que la propia Coppola, así que su interpretación y efecto en la película es distinto dependiendo de que versión veas. Luego hay actores como William Shatner y Jerry Stiller que tienen un ritmo y una forma de hablar muy peculiar que se pierde en el doblaje. También recomiendo siempre ver las comedias en VOS porque son las que normalmente más se alteran (así, la exclamación "por el poder de Greyskull" es sustituida en la versión doblada de Arma fatal [Hot Fuzz, Edgar Wright, 2007] por "por el mismísimo Terminator", que no tiene el mismo peso y pierde el guiño pop a los que crecimos con He-Man, por no mencionar la pobre interpretación del doblador comparada con la de Nick Frost).

Por tanto, ya sea para mejor o peor, el doblaje cambia una película.

Ahora, cada cual es libre de ver el cine como le dé la real gana y como más le guste, no está obligado a nada (aunque muchas veces no se estrenan copias en VOS de algunas películas y te obligan a verla doblada en el cine y viceversa). Si vas a hacer una crítica o un comentario, me parece que es recomendable ver la película en VOS para ofrecer un juicio más sólido sobre las interpretaciones de la película en cuestión, en ocasiones comparar ambas versiones puede resultar muy ilustrativo. Pero, de nuevo, es solo una recomendación: nadie está obligado a hacerlo ni es menos que otro si no lo hace.

Yo solo veo cine en VOS. Me acostumbré a hacerlo desde muy joven (desde los 12 años, más o menos) y es la manera en que más disfruto de una película (o serie). Es mi manera de disfrutar de este arte. Mientras yo pueda seguir haciéndolo, me da igual lo que hagan los demás. Si te gusta ver el cine "doblado" eres libre de hacerlo (aunque no me digas que es lo mismo, como decía antes, para bien o para mal, no lo es. De la misma manera que el Help (Ayúdame) de Tony Ronald no es el mismo que el Help de los Beatles, aunque la música sí lo sea). Nadie está obligado a nada y toda la gente de buen gusto piensa que los esnobs que sí lo creen son unos pazguatos y unos mentecatos.

Y es todo lo que tengo que decir al respecto.

25 jul. 2013

Adventureland


Greg Mottola dirigió Adventureland (2009) justo después de Superbad (no pienso usar el título en castellano, 2007) y justo antes de Paul (2011), así que entre semejantes monstruos de la risa y el ja-ja, es normal que esta tierna comedia con toques dramáticos pasara algo desapercibida. Pero aquí estoy para deciros que vale mucho la pena, que está muy bien y que la veáis, maldita sea.

El verano es una época que, temáticamente, se presta a las películas nostálgicas, a la descripción de ritos de transición adolescente y del paso de la niñez a las turbulentas aguas de la adolescencia y de ahí al territorio desconocido que es la edad adulta. Si además sucede que está ambientada en alguna época pasada, el factor nostálgico se incrementa, como sucede en Adventureland que está ambientada en 1987.

Sin embargo, aunque hay algo de nostalgia, Adventureland evita convertirse en un festival de referencias y guiños, prefiere centrarse en contar una historia bastante universal: chico principal conoce chica que conoce otro chico (en el sentido bíblico del término) mientras conoce (sin suciedades) al chico principal que no sabe nada. La historia arranca cuando James (Jesse Eisenberg) se ve obligado a aceptar un trabajo de verano al graduarse de la universidad. Será así que empieza a trabajar en Adventureland, un cutre parque de atracciones habitado por una interesante y colorida fauna de personajes. Allí James conoce a Em (Kristen Stewart), una problemática chica. La relación entre ambos será el origen de complicaciones dramáticas y cómicas para entretenimiento del espectador.

Lo que me llamó la atención de esta película es su tono agridulce. Es una comedia, sí, y tiene momentos de carcajada, pero se toma en serio a sus personajes y sus situaciones. De ahí que la introducción de momentos dramáticos no quede fuera de sitio y ayude a su desarrollo. Es como la vida misma, llena de momentos cómicos y dramáticos, muchas veces mezclados. Para que esto funcione, Mottola, autor también del guion, crea unos personajes atractivos para el espectador, con los que se puede identificar o que le recuerdan a personas que conoce. Es una película en la que no hay buenos y malos, los personajes actúan como seres humanos: a veces buenos, a veces malos.

Disfruté de la película no solo porque me hizo reír, también porque hizo que me interesara en lo que le sucede a los personajes. De modo que no os esperéis otra Superbad (o Paul), es diferente. Es una comedia agridulce ideal para esta época del año. Bueno, para cualquier época. Y, por todo lo sagrado, vedla en VOS, por favor.


Tres 60

 
Si alguien tiene la absurda tentación de ir a ver Tres 60 (Alejandro Ezcurdia, 2013), por favor que antes lea mi crítica en Underbrain Mgz:

23 jul. 2013

Autoplagio

He encontrado este vídeo en Bloody Disgusting. Demuestra como Sam Raimi se plagió a si mismo en Oz, un mundo de fantasía (Oz the Great and Powerful, 2013), que parece un remake encubierto de El ejército de las tinieblas (Army of Darkness, 1992).


Expediente Warren (The Conjuring)

Resulta curioso como, mirando en retrospectiva, de las tres primeras, y bastante diferentes, películas que dirigió James Wan, sea la segunda y menos apreciada la que ha acabado siendo el más claro antecedente de los futuros éxitos de Wan. Silencio desde el mal (Dead Silence, 2007) pasó desapercibida en su momento gracias a la intervención del estudio y a un público que en aquel momento estaba más interesado en torturas y terror nihilista. Dead Silence (el título en castellano es realmente absurdo y muy malo) es una muy efectiva película de terror retro que evoca los clásicos de la Hammer y la Universal. Un film que merece ser reivindicado y cuyo estilo es un predecente directo de los siguientes éxitos de Wan: Insidious (2010) y la reciente Expediente Warren (The Conjuring, 2013).

The Conjuring parece, en ocasiones, una película perdida de los años 70 que hubiese sido encontrada recientemente, demasiado intensa para ser estrenada en su momento (en Estados Unidos ha sido calificada para mayores de 18 años aunque no hay sangre, ni palabrotas, ni desnudos, ha sido calificada de esta manera por su intensidad). El título, la utilización de la banda sonora y la manera que tiene de aterrar al espectador evocan filmes como La leyenda de la mansión del infierno (The Legend of Hell House, John Hough, 1973), Al final de la escalera (The Changeling, Peter Medak, 1980) o El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973) (curiosamente no por su escena de exorcismo sino por su combinación de silencio y sonido).

Pero si hay algo que delata la contemporaneidad de la cinta es su cuidado aspecto cinematográfico. Al contrario que sucede con otros filmes del género actuales, en The Conjuring nos encontramos un estilo visual que proporciona al film una calidad que la hace resaltar por encima de otras películas del mismo género.

Este estilo visual marca la calidad de Wan como director, cuya habilidad también se demuestra en la forma en que espacia los sustos (los saltos) de forma que no resulten cansinos y conserven su efectividad. Esto lo destaco especialmente porque nunca me han gustado las "pelis de sustos" que continuamente hacen "bú" al espectador con gatos que saltan sobre los personajes o manos que se posan en hombros. No me gustan porque mal utilizados estos sustos me acaban aburriendo (no me refiero a los ocasionales sustos liberadores de tensión que podemos encontrar en filmes como La niebla [The Fog, John Carpenter, 1980]), el mes que viene se estrena una película que es el perfecto ejemplo de a lo que me refiero.

Aunque tal vez lo más perturbador de The Conjuring es lo que aparece escrito al final de los títulos de crédito, antes del copyright.

The Conjuring es una película de miedo que resulta efectiva incluso en gente como yo, que ha visto cientos de películas de terror. En cierto modo, esta película es como una canción de los Ramones: es sencilla, corta e intensa, de una calidad indiscutible. Un soplo de aire fresco venido de lo más profundo del infierno.


22 jul. 2013

Lobezno Inmortal

 
Ya podéis leer la crítica que he escrito de Lobezno Inmortal (The Wolverine, James Mangold, 2013) en Underbrain Mgz:


El pase de prensa fue en 2D, pero me fijé en los títulos de crédito que la versión en 3D se trata de una conversión a posteriori, así que os recomiendo verla en 2D. Bueno, recomiendo verla en general.


The Purge: La noche de las bestias versus El retorno de los arcontes


Este artículo no pretende de ningún modo insinuar o asegurar que James DeMonaco plagiara o copiara El retorno de los arcontes (The Return of the Archons, Joseph Pevney, 1967) en su película The Purge: La noche de las bestias (The Purge, 2013). DeMonaco ha comentado que este episodio de Star Trek fue una de muchas influencias. Ambos comparten una premisa: la libertad para cometer crímenes durante un período de tiempo limitado pero son bastante diferentes. Lo que me propongo es compararlos para ver por qué esa premisa funciona en El retorno de los arcontes y en The Purge, desde mi punto de vista, no.

El primer error que, creo, comete The Purge es situar la historia en un momento cercano a nosotros. Es decir, se me hace difícil de creer que en 10 años se aprobara la ley de la purga. Es un error porque la idea funciona mejor como relato alegórico, es decir, que sería mejor que no se fechara ni situara exactamente la acción en un momento concreto. Más que nada porque no se explora que tipo de sociedad apoya semejante ley y es un poco inverosímil (tal y como aparece retratado en el film) que en un espacio tan corto de tiempo todo el mundo se vuelva un entusiasta asesino. Algo tan simple como no poner una fecha a la acción contribuye a que The Purge pueda ser vista como una alegoría y transmitir mejor su contenido crítico. Algo parecido a como en El planeta de los simios (Planet of the Apes, Franklin J. Schaffner, 1968) critican nuestra sociedad a través de la sociedad de los simios.

En cambio, El retorno de los arcontes, episodio 21 de la primera temporada de Star Trek (c. Gene Roddenberry, 1966-1969), está situado en un planeta extraterrestre al cual llega la nave Enterprise para investigar la desaparición de una de sus naves. Al crear una sociedad extraterrestre, se puede crear una alegoría bastante efectiva sobre los abusos de poder, el fanatismo religioso y las dictaduras sin que ello afecte a que cuenta una aventura espacial cargada de acción.

Con apenas 50 minutos de duración, El retorno de los arcontes introduce muchos más conceptos e ideas que The Purge en 85. El film de DeMonaco desperdicia la idea central en una típica película de asedio, en la cual no se aprovecha ni que está ambientada en el futuro ni el tipo de sociedad en que viven los protagonistas. No solo eso, comete también el que para mí es el pecado más grave: intentar aleccionar al espectador. Decir al espectador de lo que trata la película en lugar de ser el espectador el que capte las ideas a través de la narrativa es la marca del narrador mediocre. Algo que no hace El retorno de los arcontes, que permite que sea el espectador interesado el que capte las referencias a la Alemania nazi y el fanatismo religioso.

The Purge tiene un principio muy prometedor e interesante, pero luego pierde gas y cae en la mediocridad. El retorno de los arcontes tiene un inicio desconcertante que despierta el interés y a partir de ahí no da tregua al espectador, siendo uno de los episodios mas memorables de la serie, para mi gusto.


19 jul. 2013

Un café con los maestros del terror

Soy seguidor del blog Too Much Horror Fiction, un blog en el que descubro libros y joyas desconocidas dentro del terror. En esta ocasión lo que me ha descubierto, sin embargo, es algo diferente y muy interesante: una mesa redonda presidida por Clive Barker en la cual grandes contribuyentes del género hablan y discuten sobre el terror literario y cinematográfico. Al parecer se emitió originalmente en la BBC a principios de los 90, pero lo podemos disfrutar todos gracias a que Seraphim Inc (una página de Clive Barker) lo ha colgado en YouTube. Dsifrutad:


18 jul. 2013

Ghost Brothers of Darkland County


Ghost Brothers of Darkland County es un musical sobrenatural gótico sureño creado por Stephen King y John Mellencamp y producido por T Bone Burnett. En otras palabras, no es el típico musical.

La historia se sitúa en una cabaña en la ciudad de Lake Belle Reve, Mississippi. Allí Joe McCandless reúne a su familia, preocupado por las continúas peleas entre sus dos hijos ya que repiten el patrón de los fallecidos hermanos de Joe, especialmente ahora que hay una mujer de por medio. Los fantasmas del pasado harán acto de presencia, así como una demoníaca presencia, mientras Joe desentierra el pasado.

No es lo mismo leer una obra que verla, el impacto no es el mismo. Pero leí el libreto escrito por King en conjunción con la música creada por Mellencamp, imaginando mi propia versión de la obra como una película mental. La historia de fantasmas que nos cuenta tiene un aire bastante clásico, pero los personajes la hacen original. Aunque no es una pieza que te alucine, si resulta bastante interesante por su doble triángulo amoroso, el de los fantasmas y el de los vivos.

Sin embargo, por muy bien que esté el libreto, si la música no funciona, es un musical fracasado. Por suerte, la música de Mellencamp me encantó, ya que mezcla rock sureño y blues, dos estilos que siempre me han gustado. Tiene un toque retro y un sonido que me recordó al Murder Ballads de Nick Cave and the Bad Seeds, mezclado con Tom Waits y el sonido blues rock de los 60. Realmente no soy ningún experto musical pero sé lo que me gusta, y me habría comprado Ghost Brothers aunque no estuviese ligado a una obra de Stephen King.



Hay diversas ediciones entre las que escoger: un CD solo con las canciones, un CD más DVD (que incluye el libreto en pdf), una deluxe y la que yo me compré de tapa dura que incluye el CD con diálogos escogidos y las canciones, un CD con solo las canciones, un DVD de región libre (con entrevistas, un video (que podéis ver abajo) y el libreto en pdf) y el libreto completo encuadernado en cuero. Me compré esta edición, aparte de por ser fan de Stephen King, porque tenía un vale descuento con el que me salía a mitad de precio (vía Cemetery Dance). Por supuesto, yo recomiendo a cada uno que escuche los samplers que se encuentran en la página de la obra (aquí) y según os guste lo que oís o no, escoged la edición que más os convenza.

En el disco con los diálogos nos encontramos a Meg Ryan, Matthew McConaughey, Samantha Mathis y W. Earl Brown, entre otros. Las canciones están interpretadas por Elvis Costello, Sheryl Crow, Taj Mahal, Rosanne Cash, Kris Kristofferson (que también interpreta al personaje que canta) y Neko Case, entre otros.

Musicalmente me ha gustado más de lo que me esperaba. La historia de King ya iba predispuesto a que me gustase, sinceramente, pero las composiciones de Mellencamp y las distintas interpretaciones me han sorprendido gratamente (Costello se lo pasa pipa haciendo de diablo). Es una lástima que no vaya a verla nunca en vivo, pero siempre puedo recrear la obra en mi cabeza infinitas veces.


17 jul. 2013

Cure


Me hice con Cure (Kiyoshi Kurosawa, 1997) en plena moda del terror japonés. La carátula del DVD aseguraba que era una obra de culto del cine de terror japonés y yo como un tonto me lo creí. Cure no es la obra definitiva del terror japonés, más bien es un thriller psicológico cargado de intrigante misterio. Lo que no significa que no sea una buena película y un film interesante.

La primera vez que vi la película no me acabó de entrar bien. Como he dicho, esperaba un film de terror, pero no hay en Cure mujeres de larga melena acechando en las esquinas, ni niños fantasma, ni ninguno de los familiares tópicos del género. Pero con el tiempo le he acabado cogiendo el gusto al film, he disfrutado más intentando descifrar sus enigmas.

Kenichi Takabe (Kôji Yakusho) es un policía que tiene la mala suerte de estar al frente de la investigación de una enigmática serie de asesinatos: los asesinos aparecen junto a sus víctimas sin entender por qué han hecho lo que han hecho, a todas las víctimas les graban una X en el cuello. Como este detalle se ha ocultado a la prensa, resulta muy desconcertante que todos estos casos presenten las mismas características y sean perpetrados por personas distintas. ¿Cómo es posible?

Este es un film que no da respuestas. Es decir, presenta al culpable al poco de empezar, pero ello no hace más que provocar más preguntas. Es muy posible que la deliberada vaguedad con la que el director Kurosawa adapta su novela resulte muy irritante para muchos (especialmente si no os gustó el final de Perdidos y sois de aquellos que necesitan que se explique todo). Pero es este elemento de misterio el que para mí hace el film atractivo.

Como sucedía en los mejores episodios de Twin Peaks, esta película me deja en diversas ocasiones rascándome la cabeza, haciendo que me pregunte qué demonios está pasando. Y cuando parece que lo tienes todo resuelto, Kurosawa te acaba dejando boquiabierto y desconcertado. Una sensación que me resulta agradable porque no me la proporcionan a menudo.

En fin, esta es una recomendación precavida. No creo que sea un film para todo el mundo, pero si os gustan los filmes esotéricamente misteriosos, dadle una oportunidad.


16 jul. 2013

El valor del arte


Cada vez que repaso alguna de las diversas revistas de cine que se publican actualmente, me asombra la cantidad de espacio y la importancia que se le da a la cantidad de dinero que recaudan las películas. Es como si se ligara el éxito económico y el artístico.

Utilizar como argumento la taquilla de un film para justificar que nos parezca bueno o malo o tópicos como el crítico esnob, que desprecia la película que hace mucho dinero, son cosas que creo que nunca desaparecerán, pero no por ello dejan de parecerme estupideces.

Recientemente he visto el documental Searching for Sugar Man (Malik Bendjelloul, 2012). Es la historia de un hombre que fue una súperestrella sin saberlo. Los discos de Rodríguez no se vendieron en Estados Unidos, fue considerado un fracaso. En Sudáfrica se convirtió en un símbolo de la rebeldía y de la lucha contra el apartheid.

El documental es realmente una maravilla, un film emocionante y sorprendente. También me hizo pensar sobre como se liga éxito económico y éxito artístico. Los discos de Rodríguez no se vendieron en el momento en que editaron, pero el buen arte tiene una cualidad que lo separa del mal arte: sobrevive.

Las buenas películas son recordadas y revisitadas continuamente cuando triunfan en taquilla, pero cuando no lo hacen son igualmente recordadas, revisitadas y también redescubiertas. Algo que hemos de agradecer a la aparición de los formatos domésticos (VHS, DVD, Blu-ray) e Internet, que ha hecho más inmediato el rescate de películas que habrían quedado en la oscuridad de otro modo y merecen ser vistas.

El buen arte no muere, aunque se trate de un slasher hecho con cuatro duros y considerado basura en el momento de su estreno.

Y, por supuesto, tampoco considero que un film que recaude millones y sea considerado comercial ha de ser inferior o "malo". Para mí el cine de entretenimiento y el cine artístico son igualmente necesarios y fundamentales. Una película destinada al entretenimiento puede convertirse en clásico del cine, una película artística o independiente puede convertirse en un éxito masivo. Pero, en ningún caso, se ha de considerar el dinero que hacen como un factor para determinar su calidad.

O a lo mejor solo soy yo, que no le doy importancia a la taquilla. Y Searching for Sugar Man es un documental fantástico.


12 jul. 2013

Rocky IV versus Rocky V


Normalmente los enfrentamientos que hago es para ver quién es el mejor. En este caso es para ver cuál es peor: ¿Rocky IV (Sylvester Stallone, 1985) o Rocky V (John G. Avildsen, 1990)?

Yo fui el primer sorprendido de que me gustara Rocky (John G. Avildsen, 1976). No he sido nunca muy aficionado a los dramas deportivos, especialmente si son sobre deportes como el béisbol o el rugby en los que no tengo ni la más mínima idea de las reglas ni de lo que pasa en el campo. Y especialmente si tratan sobre boxeo, ya que no considero que dos personas dándose mamporrazos pueda considerarse un deporte. Pero la vida está llena de excepciones: Toro salvaje  (Raging Bull, Martin Scorsese, 1980) me parece un clasicazo de tomo y lomo, Rocky me gustó mucho.

La segunda y tercera entregas de Rocky también me gustaron, ya que mostraban de forma natural la evolución del personaje. Algo que no sucede en la cuarta y la quinta entrega, pero que la sexta supo continuar de forma magistral.

Rocky IV es casi pura propaganda, explotando la guerra fría entre EUA y lo que entonces era la URSS. Apenas hay desarrollo dramático, casi toda la película está dedicada a montajes de los personajes entrenando. Sin embargo, la jugada le funcionó a Stallone, la película fue un éxito (de taquilla). Cuando intentó repetir la jugada con John Rambo en Rambo III (Peter McDonald, 1988), sin embargo, las cosas no le fueron tan bien y la película fue un fracaso de taquilla en EUA.

Rocky V fue un fracaso de taquilla, también artístico pero parece que es el económico el que hace más daño. En esta entrega se intentó volver a los orígenes pero acaba convirtiendo a Rocky en un broncas callejero. El hecho de que la pelea final tenga lugar en la calle en lugar de en el ring, le resta honor y validez. Parece ser que el mensaje de la película sea que las cosas se arreglan a guantazos.

Ambas son películas bastante malas. No tendría ninguna de las dos en casa de no ser que venían incluidas en el pack que reunía toda la saga Rocky en Blu-ray. Pero, a la hora de decidir cuál es peor de las dos, me inclino por Rocky V. La razón es que Rocky IV es mala pero te ríes al verla (por lo menos yo) debido al glorioso toque ochentero, el estilo desproporcionadamente hortera que adorna cada fotograma de la película, sin olvidarnos de Brigitte Nielsen que le da un toque 3D al film nada despreciable. En fin, esta cuarta parte es tan ridícula que me hace gracia. En cambio, con la quinta entrega ni siquiera me rio, así que eso la hace peor.


11 jul. 2013

Invasores de otros mundos (Target Earth)

 
Que te ataquen unos invasores ya es malo, pero si además son de otros mundos es algo que te puede estropear el día completamente. Eso es lo que les pasa, más o menos, a los protagonistas de Invasores de otros mundos (Target Earth, Sherman A. Rose, 1954), una cinta de ciencia ficción hecha con poco dinero y una cantidad adecuada de imaginación.

Nora King (Kathleen Crowley) despierta una mañana y descubre que todas las personas de su edificio parecen haber desaparecido. Luego, todas las de su calle. Y luego descubre que toda la ciudad parece vacía y abandonada. Eso es, hasta que se encuentra con Frank Brooks (Richard Denning). La pareja se encuentra entonces con Vicki Harris (Virginia Grey) y Jim Wilson (Richard Reeves). Los cuatro parecen ser los únicos habitantes de la ciudad. Intentando dominar el miedo, mirarán de descubrir qué es lo que ha pasado.

Como el título castellano y el original dejan claro, lo que ha pasado ha sido una invasión extraterrestre. Extraterrestres de los malos, de los que molan, no de esos cursis llenos de buenas intenciones. Sin embargo, es un movimiento bastante inteligente por parte de la película, ya que le permite centrarse en las peripecias de los protagonistas en lugar crear unas expectativas que luego se verían decepcionadas por la respuesta. Supongo que hoy día se revelaría que es una invasión hacia la mitad de la película o sería el giro sorpresa al final. Creo que lo que hace esta película es más inteligente.

Como siempre sucede en estos filmes, cualquier parecido entre el póster y la película que anuncia es pura coincidencia.

Pero es lo único inteligente que tiene por su parte. A mí se me hace divertida y entrañable, porque me hace gracia la manera en que utiliza imágenes de archivo o los invasores robóticos hechos de cartón. Pero la carencia de medios hace que las escenas "militares" resulten algo pobres y habría funcionado mejor centrándose en los cuatro protagonistas deambulando por viejos decorados. Por otra parte, la representación de los personajes masculinos y femeninos es deliciosamente anticuada. Sin embargo, una de las cosas que más gracia me hace de esta película es como asumen todos que los invasores vienen de Venus, porque "es el único planeta capaz de sostener vida".

Otra razón por la que me hace gracia este film es la manera en que maneja la ciudad vacía. Hay algo en ver una gran metrópolis, que se supone llena de gente, vacía que toca algún nervio en el espectador contemporáneo. Una y otra vez se ha usado esa imagen en el cine, y esta película debió de ser de las primeras en hacerlo. Creo que es uno de los pocos "miedos ficcionales" creados en el siglo XX que es realmente nuestro y no lo hemos heredado de antiguas leyendas o mitos.

En fin, una humilde y sencilla película de serie B que puede resultar entretenida a los fans de este tipo de filmes.


10 jul. 2013

Razorback: Los colmillos del infierno (Razorback)


Esta es una de esas películas cuya sinopsis no le hace justicia, ya que parece una simple copia de Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975), pero gracias a un ingenioso guion y a un apabullante estilo visual se convierte en una muy disfrutable e interesante película de terror.

Russell Mulcahy fue el director de Razorback: Los colmillos del infierno (Razorback, 1984), una producción australiana que demuestra que a los australianos hay que darles de comer aparte. El paisaje, los personajes, los vehículos... Todo parece salir de una película de ciencia ficción post-apocalíptica, pero resulta ser el típico presente australiano. Desde luego, solo los australianos podían haber creado el mundo de Mad Max. Mulcahy imprime en cada plano un espectacular estilo visual, ofreciendo imágenes que no se pueden encontrar más que en una ozploitation o en la cubierta de un álbum de Pink Floyd. No es de extrañar que, tras ver esta película, los productores de Los Inmortales (Highlander, 1986) decidieran contratarlo para dirigirla.

La manera que tiene Mulcahy de mover la cámara, más la impresionante fotografía y la edición (en 20 minutos de esta película pasan más cosas que en las 1000 horas que dura El Hobbit: Un viaje inesperado [The Hobbit: An Unexpected Journey, Peter Jackson, 2012]) le otorga al film una personalidad propia que lo convierte en original.

Tampoco podemos olvidar el ingenioso guion de Everett De Roche, basado en la novela de Peter Brennan. De Roche fue el responsable de algunos de los mejores guiones de la edad dorada de la ozploitation. Suyos fueron los guiones de, por ejemplo, Largo fin de semana (Long Weekend, Colin Eggleston, 1978), Roadgames (Richard Franklin, 1981) y Patrick (Richard Franklin, 1978). En Razorback, De Roche mezcla suficientes elementos para hacer la historia propia, en lugar de derivar en un típico Tiburón en el desierto.

Se inicia la película con Jake Cullen (Bill Kerr), cuyo nieto muere a manos del jabalí gigante del título. Sin embargo, nadie cree el relato de Jake y lo acusan de asesinar a su nieto. Desde entonces, Jake jura matar al jabalí gigante cueste lo que cueste. Pero antes de que puedas decir Moby Dick, se introducen más personajes y tramas: Carl Winters (George Harrison), en busca de su mujer desaparecida, cuya trama mezcla elementos de historia de supervivencia y venganza.

En definitiva, esta es una película que, al contrario que recientes estrenos, ofrece mucho más de lo que en un principio prometía.


The Purge: La noche de las bestias (The Purge)

 
Todos aquellos interesados en The Purge: La noche de las bestias (The Purge, James DeMonaco, 2013), que se estrena el próximo viernes, ya podéis leer mi crítica sobre ella en Underbrain Mgz:


La verdad es que es un film que parece más interesante de lo que acaba siendo.

9 jul. 2013

Las dos caras de Las tres caras del miedo

La reciente edición en Blu-ray de Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, 1963) de Mario Bava por parte de Arrow Films viene acompañada de la versión americana que Bava realizó de este clásico, retitulada Black Sabbath. Una versión desconocida en Europa y que presenta varios cambios y añadidos, una curiosa versión alternativa que, aunque es inferior a la versión europea, no deja de resultar interesante ya que nos presenta dos visiones distintas de cómo se interpretaba el cine de terror en Estados Unidos y en Europa.

Para aquellos que desconozcan este film, Las tres caras del miedo es una película antológica, nos presenta tres historias que son tres maneras distintas de mostrar el miedo. El film fue financiado tras el gran éxito que Mario Bava había cosechado en Estados Unidos con la clásica La máscara del demonio (La maschera del demonio, 1960) (allí se llamó Black Sunday, de ahí que Las tres caras del miedo pasara a llamarse Black Sabbath en Estados Unidos). La primera historia, El teléfono, trata sobre una prostituta amenazada de muerte por su antiguo chulo a través del teléfono; la segunda historia, El Wurdalak, es un relato gótico de vampiros; la tercera historia, La gota de agua, es un relato de terror sobrenatural.

No voy a hacer una lista de las diferencias entre ambas películas, porque para eso ya tenéis el Blu-ray, donde se detallan todas y cada una de las diferencias entre la versión original europea y la versión americana. Lo que quiero hacer es comentar Black Sabbath para evidenciar lo que hace que sea un film inferior a Las tres caras del miedo.

El teléfono es aquí reconvertido de proto-giallo a historia de fantasmas. Esta es la más floja de las tres historias del filme, y los cambios hechos en la versión americana no hacen más que debilitarla más. El hecho que se elimine la relación lésbica entre las protagonistas (para aplacar la censura americana) no es un cambio que realmente afecte a la capacidad para generar más o menos suspense. Lo que sí afecta es que, aparte de que como historia de fantasmas no tiene ningún sentido, al mostrar el exterior del piso de la protagonista (que ya no es una prostituta) se pierde la atmósfera claustrofóbica de la versión original.

La gota de agua, que en la versión europea es la última historia, viene a continuación. No es muy diferente de la que aparece en Las tres caras del miedo, pero al cambiar el orden de las historias cambia el impacto general del film. Las tres caras del miedo está estructurado de manera que va subiendo de intensidad a medida que avanza, así que acaba con la historia más intensa de las tres. Black Sabbath está más desequilibrado y la sensación final no es tan impactante.

El Wurdalak cierra Black Sabbath. Esta historia se mantiene bastante igual a la original, sin embargo sufre diversos cambios debido a la censura americana. Gran parte de los beneficios que se obtenían con estas películas en Estados Unidos era a través de las sesiones dobles y matinales a las que asistían principalmente adolescentes y niños, de ahí que fuera importante que las películas fueran clasificadas PG, para todos los públicos (en aquel entonces todavía no existía el PG-13, para mayores de 13 años, que domina la cartelera americana actual). En conclusión, pierde algo de impacto debido a los recortes para hacerla apta para todos los públicos.

Aunque sea un film inferior, no carece de interés ya que podemos ver las intros que hizo Boris Karloff para cada historia y algunas escenas paralelas. Pero en realidad, lo único que Black Sabbath tiene a su favor es poder disfrutar de la interpretación de Karloff, que se dobló a si mismo en la versión americana (y el fantástico póster). Un gran añadido que hace esta edición en Blu-ray más atractiva.




3 jul. 2013

Ahora la muerte me persigue también a mí


Y así es como toda mi vida descarriló en un solo día. Empezó en el funeral de Dominic Raines... Con estas palabras se inicia Fatale: La muerte me persigue, primer volumen de la nueva obra maestra que firman Ed Brubaker y Sean Phillips.

Lo cierto es que me basta ver simplemente los nombres de Brubaker y Phillips juntos en una portada para que me compre inmediatamente lo que sea que hayan hecho. Nuestra historia de amor se inició con la tensa Sleeper y para cuando editaron los dos volúmenes de Incógnito ya era un apasionado affaire. Pero fue la genial y sorprendente serie Criminal la que hizo que confiara ciegamente en cualquier cosa en la que participaran ambos autores.

Criminal era una serie, de la que pronto aparecerá un volumen recopilatorio: compradlo sin pensarlo, que elevaba a arte la novela negra, el noir, el hardboiled o como lo queráis llamar. Lo hacía gracias a sus cuidadas tramas, personajes complejos y una impresionante habilidad narrativa.

Elementos todos ellos que también entran en juego en esta nueva maravilla de la pareja. Una obra en la que mezclan su habilidad con el género criminal con el terror.

La historia de Fatale nos lleva adelante y atrás en el tiempo para sumergirnos en una trama llena de misterio y suspense. Todo empieza cuando, tras la muerte del escritor Dominic Raines, Nicolas Lash descubre que ha heredado un libro inédito del autor que también persiguen una serie de misteriosos y violentos individuos, de los cuales es salvado por una misteriosa mujer. Mientras esto sucede en el presente, conocemos la historia de Raines y cómo se involucró en una historia que mezcla corrupción policial y terribles sectas.

Mezclar géneros es algo complicado, ya que equilibrarlos de manera que todo quede compensado es difícil. Sin embargo, Brubaker y Phillips salen airosos del desafío, siendo esta la mejor mezcla de terror y novela negra que me he encontrado desde que leí la novela de William Hjorstberg Corazón de ángel.

Por tanto, si os apasiona la novela criminal y os apasiona el terror, en esta obra encontraréis lo mejor de ambos mundos. Muy recomendable.

1 jul. 2013

Gantz


Es posible que si la palabra Gantz no significa nada para ti, seas la persona ideal para disfrutar de este épico díptico sin prejuicios. Gantz (Shinsuke Sato, 2011) y Gantz: Perfect Answer (Shinsuke Sato, 2011) son dos películas que cuentan una sola historia (por eso las comentaré como si fueran una sola película) que es pura ciencia ficción y, aunque muchos de sus elementos son ya conocidos por los aficionados, bastante original.

Me parece increíble, pero al preparar este post me di cuenta de que llevo 11 años leyendo Gantz de Oku Hiroya. Hace poco apareció el volumen 34, editado por Panini (hasta el número 33 había sido editada por Glénat), los primeros números se están reeditando y deberían ser fáciles de encontrar, en caso de que os interese la historia. Porque es una historia bastante curiosa e interesante: Masaru Kato y Kei Kurono son atropellados por un tren del metro, pero en lugar de verse en el cielo o el infierno, se encuentran en una habitación extraña con otras personas que, aparentemente, también han muerto. En esa habitación una extraña bola negra les da unos trajes especiales y armas, luego los envía a matar a un extraño extraterrestre. Luego, los que sobreviven, vuelven a su vida normal, pero una y otra vez la extraña bola los envía en misiones mortales. ¿Cómo pueden librarse del dominio de la bola negra? ¿Están vivos o muertos?

Esta curiosa historia hizo que empezara a leer el número 1 y que no haya parado hasta ahora (aunque la serie termina dentro de poco). Me sorprendió no solo la historia, sino que el autor añadía generosas dosis de humor negro a la trama, algunos de los monstruos que han de eliminar los protagonistas son parodias de personajes de la cultura pop japonesa. Y tampoco hay que olvidar las muy generosas dosis de erotismo, ultraviolencia y litros de sangre que adornan el manga de Gantz.

Como decía al principio, si no conocéis el manga (o no habéis visto la serie de anime producida el 2004) es posible que podáis disfrutar de esta película sin los prejuicios de alguien que sí lo ha leído y no podrá evitar fijarse en las diferencias entre las películas y el manga. Pero también os diré que llevo leyendo esta serie desde que apareció el primer volumen y las películas me han encantado.

La queja principal de los aficionados puede que sea que en las películas no hay ni el erotismo ni la ultraviolencia de los mangas. Es cierto que en las películas no encontramos los voluptuosos desnudos femeninos y los ocasiones masculinos del manga, pero si quieres ver gente desnuda puedes ver un montón en Internet. Y decir que Gantz la película no es tan violenta como Gantz el manga es como decir que Kill Bill vol. 1 (Quentin Tarantino, 2003) no es tan violenta como Historia de Ricky (Riki-Oh, Ngai Choi Lam, 1991). Es cierto, Kill Bill no es tan violenta como Historia de Ricky, lo cual no quiere decir que Kill Bill sea precisamente Disney. Lo mismo se aplica a Gantz la película.

Dicho esto, las películas conservan aquello que me atrajo del manga: la original historia. De hecho, me sorprendió lo fiel que es Gantz al manga. El principio es el mismo, con Kei Kurono (Kazunari Ninomiya) y Masaru Kato (Ken'ichi Matsumaya) siendo atropellados por un tren al rescatar una persona que se ha caído a la vía para aparecer en una extraña habitación con otros desconocidos.

El film también invierte su tiempo en que conozcamos a los protagonistas, mientras intentan entender qué les ha sucedido. ¿Era real? ¿Era un sueño? El tiempo invertido en conocer a los personajes hace que te importe lo que les sucede cuando la bola negra, Gantz, los llama contra su voluntad. Por supuesto, si no sabes que esto es solo el principio y que el final de la historia se encuentra en Gantz: Perfect Answer, puede resultar algo insatisfactorio.

Como decía, Gantz es muy fiel al manga, es en Perfect Answer que se desvía para contar su propia historia. Cuando se hicieron los filmes, el manga todavía no había concluido, así que cogieron la idea central e hicieron algo completamente diferente.

Para mí fue un acierto ya que, mientras que sabía más o menos lo que iba a pasar en la primera parte, la segunda era todo un misterio y me encantó no saber qué iba a pasar ni por dónde iban los tiros.

Porque, hablando de tiros, en la segunda parte los hay a mansalva. La parte final es una batalla épica que no tiene nada que envidiar a las películas superheroícas americanas. Extraterrestres infiltrados contra los reclutas de Gantz; los reclutas de Gantz contra los reclutas de Gantz; drama y peleas brutales como solo los japoneses saben hacer.

Por tanto, si sois lectores de Gantz pensad en estas películas como una versión paralela y no perdáis el tiempo lamentando lo diferentes que son del manga. Si no conocíais de nada Gantz, dejaos llevar por esta épica de ciencia ficción llena de acción y violencia, pero que no olvida construir un buen argumento y unos personajes sólidos.


Advertencia a los fans de Viernes 13


Actualización: Viernes 13 se ofrece en su versión sin cortar, Jason va al infierno sí que solo la versión censurada.

Muchos ya sabéis que por fin, una vez solucionados los problemas de derechos, saldrá a la venta un pack con todas las películas de Viernes 13. Sin embargo, quiero advertir a los más impacientes que pensaban comprar el pack a Estados Unidos, aprovechando que la Warner tiene la costumbre de editar los Blu-ray de zona libre aunque todavía no se ha confirmado nada al respecto, que en el pack se incluyen solo las versiones censuradas de Viernes 13 y de Viernes 13 IX: Jason va al infierno.
La versión no censurada de Viernes 13 es la versión europea de la que todos hemos disfrutado desde hace décadas y es la que ha aparecido aquí en DVD y Blu-ray ya que Warner tenía los derechos de la primera entrega de la saga en Europa (y de las tres últimas en todo el mundo, de ahí que nunca saliera un pack con todos los filmes hasta ahora). Por tanto, creo que lo mejor es esperar a que aparezca la edición europea del pack en caso de que no tengas ya esta primera entrega en Blu-ray.

El caso de Jason va al infierno es diferente, ya que la versión sin censurar apareció en la edición especial en DVD americana. No entiendo por qué Warner no la ha incluido ya que ellos tenían los derechos de esta película desde un principio. En caso de que no tengáis esta edición la recomiendo mucho porque la edición sin censurar de esta película es muy superior a la versión cinematográfica.