30 abr. 2014

Virus (Apocalypse domani)

 
Hay una escena en esta película en que uno de los personajes, el doctor Mendez (Ramiro Oliveros), le intenta explicar a otro personaje, Jane Hopper (Elizabeth Turner), por qué está pasando lo que está pasando y cómo su marido, Norman Hopper (John Saxon) se ha visto implicado en ello, pero dicho en voz alta el argumento de la película resulta tan ridículo que ni siquiera los personajes de la misma lo entienden o lo creen posible. Y es por geniales toques como este que hoy os traigo Virus (Apocalypse domani aka Cannibal Apocalypse aka Invasion on the Flesh Hunters aka Cannibal Massacre aka Cannibals in the Street, Antonio Margheriti, 1980).

Esta coproducción italoespañola, dirigida por Margheriti con su habitual pseudónimo Anthony M. Dawson, cuenta la historia de tres veteranos de la guerra del Vietnam que cuando vuelven a casa lo hacen convertidos en caníbales. Caníbales cuyo mordisco es contagioso: todo aquel al que muerden y no muere se convierte a su vez en caníbal. ¿Cómo puede suceder tal cosa? Al principio de la película se nos muestra al entonces capitán Norman Hopper rescatando con la ayuda de una patrulla a los soldados Charlie Bukowski (Giovanni Lombrado Radice) y Tom Thompson (Tony King), prisioneros del vietcong. Tras evitar diversos peligros, como los temibles perros bomba, y acabar con los enemigos, Hopper encuentra a Bukowski y Thompson en una celda, comiendo tranquilamente lo que el espectador sabe es una soldado vietnamita. Bukowski muerde a Hopper antes de que los saquen de la celda. De vuelta a casa, Hopper sufre pesadillas en las que recuerda lo sucedido durante la guerra, pero parece mantener una vida normal. Todo cambia cuando Bukowski sale del hospital psiquiátrico en que ha estado encerrado desde que volviera de la guerra. No tarda en iniciar una masacre y no tardarán las cosas en salirse de madre. Y aquí entra en acción el perpetuamente enfadado capitán McCoy (Wallace Wilkinson) de la policía, que intentará poner fin a los desmanes de los caníbales contagiosos.

Este capitán McCoy es probablemente mi personaje favorito de Virus. Continuamente va soltando exabruptos y frases imposibles, como cuando se discute con el doctor Mendez y antes de que el doctor le insulte, McCoy le suelta:

No lo diga, doctor. Los viernes estoy muy sensible y quién sabe lo que podría hacer.
 
Os podéis imaginar por el diálogo y el resumen del argumento que en esta película se supedita la lógica y el sentido común al espectáculo y la diversión. Y espectáculo y diversión es lo que ofrece este delirio, en lugar de una historia coherente. Pero ya me imagino que si os sentáis a ver Apocalypse domani no lo hacéis buscando seriedad y dramatismo, ¿verdad? Pues eso.
 
Ejemplos de títulos con los que se conoce esta película.
 
Esta actitud por parte del director nos ahorra tener que hablar de alegorías y metáforas. Porque el hecho de que los devoradores de inocentes sean veteranos del Vietnam daría para hablar sobre los horrores de la guerra, su coste social, etcétera. Pero después de que Margheriti filme con placer y alegría como le hacen un perfecto boquete en el cuerpo a un caníbal para pasar la cámara por el enorme agujero o a una pareja en el cine que pasa de meterse mano a prácticamente hacerlo en medio de la sala, pues a ver quién es el guapo que le saca alegorías y contenido a esta película.

Puro desmelene es este filmaco y así se ha de ver. Las interpretaciones, salvo Saxon y Wilkinson, son bastante regulares pero efectivas. Lo que sí destaca son los efectos de maquillaje, como el anteriormente agujero que le hacen a uno de los caníbales y que resulta increíble teniendo en cuenta la época y el dinero que tenían. Pero el film no es muy gore, abunda más la acción y los tiroteos entre la policía, los caníbales y una banda de motoristas en busca de venganza (¿No había mencionado a los motoristas? Pues hay una banda motoristas buscando venganza).

Tened cuidado cuando busquéis esta película de no confundirla con otro despropósito de la época: Apocalipsis caníbal (Virus aka Hell of the Living Dead, Bruno Mattei, 1980), ya que ambas tienen títulos muy parecidos. Porque, en caso de que no la hayáis visto ya, supongo que os pondréis a buscarla, no me dejaréis como un tonto hablando bien de este psicotrónico despropósito para luego no verla y darme la razón. En fin, haced lo que queráis, pero si os gusta este tipo de basura, Virus os puede hacer pasar un muy buen rato.


29 abr. 2014

Matinee

 
Matinee es una de las mejores películas de Joe Dante, ciertamente es la más personal. Cuenta la desmadrada proyección de una película de monstruos, Mant! de Lawrence Woolsey (John Goodman), en Key West, una ciudad presa del pánico por la crisis de los misiles cubanos, que tuvo lugar en 1962 y puso el mundo al borde de la hecatombe nuclear.

Esta película es varias cosas. La primera que salta a la vista es el homenaje a William Castle en el personaje de Lawrence Woolsey, excelentemente interpretado por Goodman. En realidad, Woolsey es un compuesto de diversos directores de películas de monstruos, esas películas que para 1962 ya habían casi desaparecido. Es también una recreación histórica de lo que era una de estas proyecciones con efectos que ya han pasado a mejor vida, pero en medio de una época especialmente traumática como fue la de la crisis de los misiles cubanos. No es sorprendente que tantos directores ofrecieran una época dorada para el género a finales de los 70 y durante los 80: crecieron en un entorno realmente demencial, con ensayos para prepararse para un posible ataque nuclear y con la posibilidad del fin del mundo siendo casi una realidad. Precisamente, en el film también se reflexiona sobre el poder catártico del cine de terror, especialmente en momentos de crisis como el que refleja Matinee.

Pero lo que hace que todo esto se mantenga unido es que el film es también una historia de adolescentes dejando definitivamente atrás la niñez. Cuando vi la película por primera vez yo debía tener unos 13 años, no sabía quién era William Castle ni sabía mucho sobre la crisis de los misiles cubanos (aparte de lo que había visto en JFK [1991] de Oliver Stone), pero sí sabía mucho sobre que te gustara una chica y no saber qué hacer para que tu le gustaras a ella. Los problemas a los que se enfrentan los jóvenes protagonistas están algo exagerados en algunos aspectos (ningún criminal beatnick me amenazó con una navaja y la muerte segura si seguía viendo a la chica que le gustaba) pero en el fondo son los mismos problemas que durante toda la vida se han enfrentado, nos hemos enfrentado y se enfrentarán los adolescentes.

Cuando el proyecto empezó a cobrar vida, Matinee tenía ciertos elementos fantásticos: el cine donde transcurre la acción era propiedad de un vampiro y había monstruos y hombres lobo. Pero al perder estos elementos fantásticos creo que la película ganó en magia, si eso tiene algún sentido para vosotros. La proyección de una película era todo un espectáculo entonces y el hecho de que los protagonistas son personas normales con problemas más o menos normales hace que la identificación con los personajes sea muy fácil. En Barcelona, por lo menos, sobrevivieron los cines de barrio hasta aproximadamente mediados de los 90, así que a pesar de la distancia física y temporal, había acudido a cines como los que retrata la película y el ambiente que refleja me era familiar. Habíamos acudido, debería decir, ya que siempre íbamos en grupo a disfrutar de la doble sesión que nos tuviera preparada el cine.

En Matinee nos encontraremos también con rostros habituales en el cine de Dante, algunos salidos de clásicos de la ciencia ficción, como son Robert Picardo, Dick Miller, Kevin McCarthy y Belinda Balasky. Y atención a la breve aparición de una entonces desconocida Naomi Watts en una de las películas dentro de la película.

Si no la conocéis, recomiendo mucho esta película. Es divertida y entrañable, además de llevarnos a un tiempo en el que ir al cine era realmente mágico. Además, en la edición en Blu-ray francesa se incluye Mant!, el divertido homenaje al cine de monstruos que van a ver los protagonistas de Matinee.


28 abr. 2014

La humanidad en peligro (Them!)

 
Si hablamos sobre películas clásicas que traten sobre hormigas gigantes que amenazan con acabar con los seres humanos, solo hay una película realmente buena a considerar: La humanidad en peligro (Them!, Gordon Douglas, 1954).

Gran parte de lo que hace esta película memorable se debe a la forma seria y directa en que se plantea el argumento, nada de la ironía y los guiños que serían comunes hoy día. Por supuesto, esta seria y científica manera en que se trata la historia de unas hormigas gigantes se debe sobretodo a que, cuando se rodó Them!, el tema era muy serio: las consecuencias de la radiación provocada por las bombas atómicas.

Sin embargo, el tema de como estas películas de monstruos gigantes son un reflejo de los miedos atómicos de la época se ha tratado ya en muchas ocasiones, incluido en este blog. Me gustaría centrarme, en cambio, en algo un poco más cinematográfico: la influencia de La humanidad en peligro en posteriores películas de monstruos. Porque, aunque no fue la primera película protagonizada por monstruos gigantescos, si que ha sido de las más influyentes.

Esta influencia se nota, por ejemplo, en la manera gradual y escalada en que se muestra la amenaza. Primero somos testigos de las consecuencias de un ataque de las hormigas, cuando una pareja de policías encuentra a una niña vagando traumatizada por el desierto, niña que solo reacciona cuando se oye el extraño ruido que hacen las monstruosas hormigas. Luego, los destrozos provocados por las hormigas y más víctimas. Un ataque sin que se las vea, solo la reacción de la víctima. Finalmente, se muestra una hormiga y se va aumentando el número de hormigas hasta que en la parte final se nos muestra todo un ejército.

Esta forma escalonada de mostrar al monstruo protagonista y aumentar progresivamente la amenaza es muy efectiva para crear suspense y sirve también para que no nos familiaricemos en exceso con la criatura en cuestión y por tanto conserve su aura amenazante en todo momento. Es una manera de dosificar el suspense que luego veríamos también en otros clásicos como Los pájaros (The Birds, Alfred Hitchcock, 1963) y Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975).

La escena en que la doctora Patricia Medford (Joan Weldon), el agente del FBI Robert Graham (James Arness) y el sargento Ben Peterson (James Whitmore) bajan por primera vez al nido de las hormigas y lo exploran lanzallamas en mano, la veríamos luego repetida, recreada o como queráis llamarlo, en incontables ocasiones, siendo la más memorable el momento en que los marines entran por primera vez en otro mortal nido en Aliens, el regreso (Aliens, James Cameron, 1986). Es otra muestra de lo influyente que ha sido esta película, aunque sea porque muchos directores la vieron de pequeños en el cine o la televisión y, de forma consciente o inconsciente, les influyó.

Ya que he mencionado a la doctora Medford, es de recibo recordar que era en estas películas de terror y ciencia ficción hechas con poco dinero y no tomadas muy en serio, que las mujeres tenían la oportunidad, especialmente durante los años 50, de interpretar papeles que fueran más allá de la simple ama de casa o del pasivo interés romántico del protagonista masculino. Algo que tardaría en verse en otras películas que no fueran del género.

Es por estas razones que creo que Them! se ha conservado bastante bien. No sé cómo funcionará con audiencias actuales, pero personalmente me parece un film muy entretenido, que nos lleva a una época más ingenua e inocente, la cual resulta divertido visitar de vez en cuando.


Aprendiz de gigoló (Fading Gigolo)

 
Por si tenéis curiosidad, podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de Aprendiz de gigoló (Fading Gigolo, John Turturro, 2013):


Es una buena comedia que posiblemente guste a los aficionados al humor al estilo Woody Allen.


25 abr. 2014

Orgasmo para los amantes del cine

Nada mejor para superar la dulce resaca dejada por el día del libro que disfrutar de esta maravilla de Shion Sono: Why don't you play in hell? (Jigoku de naze warui, 2013), vista en el Festival de Sitges y ahora disponible a través del festival Atlántida de Filmin. Podéis leer mi crítica completa en Underbrain:


Es una película fantástica, muy divertida y salvaje que recomiendo a todo el mundo.



22 abr. 2014

Un Sant Jordi de miedo

Este año Sant Jordi, la fiesta del libro, se presenta muy especial para mí porque estaré firmando ejemplares de Ilustrofobia, a partir de las 17:00h, junto a otros autores que han colaborado en este proyecto. A todos aquellos que se encuentren en Barcelona sumergidos en esta fiesta de libros y rosas, les invito a pasarse por el stand de Underbrain:


Gente en sitios

 
Cuando una película que apenas dura 78 minutos se me hace larga, esta película tiene un problema. O a lo mejor lo tengo yo. O quién sabe. La cuestión es que Gente en sitios (Juan Cavestany, 2013) se me hizo larga a pesar de su corta duración.

Precedida por un gran hype y carretadas de buenas críticas, este film es una colección de sketches y escenas breves, más una adaptación de un cuento de Kafka, cortadas todas por el mismo patrón: situaciones absurdas y surrealistas en las que por sorpresa se ven sumergidos los personajes. Es como el gag Confundir a un gato de los Monty Python y el espectador es el gato.

El problema para mí es que se repite una y otra vez el mismo esquema, así que al final me acabó aburriendo. Es cierto que me hizo reír un par de veces y las interpretaciones son bastante buenas, pero el resultado final me parece algo mediocre.
 
Gente en sitios es algo así como la versión hipster de Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1989), aunque mientras la película de Cuerda me hace reír a carcajadas, la de Cavestany no lo logra porque la simple acumulación de gags cortados por el mismo patrón y sin un hilo conductor acaba saturando, haciendo que se pierda el factor sorpresa.

Pero en esto del humor cada cual es bastante peculiar y personal, así que la menciono por si acaso a alguno de vosotr@s le hace más gracia que a mí.


16 abr. 2014

Escalofrío

No sé cuántos de vosotr@s os acordáis del profesor Fernando Jiménez del Oso, pero yo recuerdo verlo cuando era pequeño hablando de marcianos, fantasmas y demás y creerme todo lo que decía. Si Jiménez del Oso hubiese dicho que España estaba siendo invadida por cerdos verdes con tres ojos, yo me lo habría creído. Así que cuando Escalofrío (Carlos Puerto, Juan Piquer Simón, 1977) empieza con el profesor Jiménez del Oso hablando de como el director se había documentado para hacer esta película, sobre la maldad de Satán y el peligro de los cultos satánicos y los sacrificios que llevan a cabo, esperaba encontrarme con un veraz y aterrador relato sobre el satanismo. Pero no, Escalofrío es una película con mucho satanismo y poca lógica, una delicatessen para los aficionados al euro-sleaze.

Andrés (José María Guillén) y Ana (Marian Karr) son una joven pareja que espera su primer hijo. Una tarde deciden salir a pasear y tomar algo, entonces se topan con Bruno (Ángel Aranda) y Berta (Sandra Alberti). Bruno saluda a Andrés como si le conociera, pero Andrés no le recuerda cuando Bruno explica que fueron juntos al colegio. Bruno y Berta invitan a Andrés y Ana a tomar vino y queso en su casa. Lo que parecía una agradable tarde se convertirá para Andrés y Ana en una ¡pesadilla sin fin!

Tal vez lo más chocante de esta película al verla hoy día sea que vemos a Ana fumando y bebiendo alcohol cuando se sabe que está embarazada. De todos modos, Escalofrío siempre me ha gustado por no tener ningún sentido y ser muy absurda. Se suceden los eventos extraños, se presentan personajes misteriosos, se asesina a la gente y no se queda muerta, se desnudan las actrices... Todo tiene la lógica de una pesadilla. Parapsicología, brujería, erotismo satánico... el film más impresionante del año promete el póster de esta película clasificada S. Y realmente la película ofrece todo eso, además de momentos que me hicieron gracia como una escena en la que vemos a Andrés y Ana salir de un cine en el que proyectan La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977) en su 4ª semana de éxito.

Con sus generosas dosis de erotismo y tontería, Escalofrío no es que sea un film revolucionario pero sí entretenido e interesante gracias a su atmósfera onírica y su argumento delirante. Para los amantes del cine de calidad alternativa, bizarro y, como he dicho al empezar, el euro-sleaze.

Para los que no sepan quién fue el profesor Fernando Jiménez del Oso:


15 abr. 2014

The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro (The Amazing Spider-Man 2)

 
Antes de que saltéis como arácnidos trepamuros hacia el link que, con algo de retraso, os pongo hacia mi crítica de The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro (The Amazing Spider-Man 2, Marc Webb, 2014) que he escrito para Underbrain Mgz:


me gustaría comentaros un par de intimidades sobre el pase de prensa de esta película que me han dejado un poco descolocado. Normalmente antes de entrar a la sala se aseguran de que estás en la lista de invitados, hasta aquí todo normal. Pero es que antes del pase, la distribuidora envió un par de correos electrónicos: uno pidiendo que no se hicieran spoilers en comentarios y críticas, lo cual nunca hago pero tampoco piden nada del otro mundo; otro en el que avisaban que no dejarían entrar en la sala móviles ni aparatos electrónicos de ningún tipo y esto ya me pareció más raro. Efectivamente, cuando voy a entrar en la sala veo un grupo de guapas azafatas esperando con una sonrisa que devuelvo algo perplejo. Me piden si llevo algún móvil y digo que no, ya que había leído el mail y había dejado el teléfono en casa. Entonces se me acercan dos guardas de seguridad que, como si estuviéramos en un aeropuerto, me pasan un detector de metales. Y se me quedan con el mp3 que llevaba para escuchar música y con el que es imposible grabar una película de forma clandestina, ya que es un simple aparato para escuchar música. De todos modos se lo quedan (me lo devolvieron al salir, claro). Pero luego, una vez en la sala, me percato de que durante toda la proyección están los agentes de seguridad vigilando que no haya nadie grabando ni haciendo nada sospechoso durante la proyección. Lo cual no es la manera ideal de ver una película, vigilado como si fueras un peligroso pirata dispuesto a robar lo que te están ofreciendo.

Lo que me asombra es que todo este dispositivo es para proteger una simple película de superhéroes que no es distinta de otras típicas películas de superhéroes. No sé que se piensan los de Sony y Columbia que van a estrenar, pero no es que sea una película que vaya a revolucionar el género, precisamente.

En todo caso, es una manera como cualquier otra de matar dos horas y media.


14 abr. 2014

La saga Halloween

El mal sabor de boca dejado por los remakes de Rob Zombie y las dos últimas entregas de la serie original había afectado la manera en que consideraba la serie iniciada por la clásica La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978), algo que quedaba reflejado en mi enfrentamiento Halloween versus Viernes 13. Recientemente he repasado la segunda y la tercera entrega por las ediciones en Blu-ray que ha editado Shout Factory, y aunque mis sentimientos no han cambiado y Viernes 13 es mi saga de este tipo favorita, veo un poco mejor las películas de la serie Halloween. Eso sí, no ha cambiado mi opinión de las dos últimas entregas y los remakes, que son casos de celuloide desperdiciado. El problema que tienen las películas de esta franquicia es que no tienen el impacto visual de los asesinatos oníricos de Freddy Krueger, ni la visceral diversión de las masacres de Jason Voorhees, así que dependen bastante de la habilidad de los directores en crear suspense y un guion que sea entretenido. Pero algunas se pueden salvar. Además, hace un par de semanas me pasé todo un domingo viendo todas las películas de la saga seguidas y no quería que fuera un desperdicio total.


¡Sanguinario! (Halloween II, Rick Rosenthal, 1981): El abrumador éxito de Halloween hizo que los productores quisieran una secuela. John Carpenter no estaba muy interesado en ello, pero se llegó a un acuerdo para que se le financiara La niebla (The Fog, 1980) y a cambio escribiría y produciría una secuela de Halloween junto a Debra Hill. No muy interesados en la secuela, el guion de Carpenter y Hill no es que sea nada del otro mundo e introdujeron una idea bastante estúpida que perjudicó las siguientes entregas de la saga: convertir a Laurie Strode (Jamie Lee Curtis) en la hermana de Michael Myers. Se nota que es un concepto que surgió de la pura desesperación a la hora de encontrar un motivo por el que Michael Myers hace lo que hace, lo cual ya era un error porque lo que hacía a Michael Myers aterrador en la primera película es que no había un motivo tras sus acciones: es una fuerza de la naturaleza, pura maldad. Además, el film tampoco hace nada por desarrollar el personaje que interpreta Curtis, que se pasa la película lloriqueando, dormida o gritando. Dejando estos detalles de lado, el resto del film es bastante entretenido y la ambientación en el hospital es bastante efectiva.

El film es más sangriento y explícito que la primera entrega. Originalmente, esta secuela seguía el estilo del clásico de Carpenter, pero el estreno de Viernes 13 (Friday the 13th, Sean S. Cunningham, 1980) había cambiado completamente el panorama de las películas de terror debido a sus explícitos e imaginativos asesinatos. Carpenter ya había tenido que volver a rodar escenas de La niebla, ya que se había considerado en un inicio que era demasiado suave y no daba bastante miedo. El hecho de que existan tomas alternativas de los asesinatos pensadas para la versión televisiva y que Carpenter (en aquel momento rodando escenas adicionales para la versión televisiva de Halloween) rodara algunas escenas adicionales para Halloween II (como el asesinato de la joven al principio del film) ya que había eliminado aproximadamente quince minutos de la versión de Rosenthal de Halloween II, ha provocado largas discusiones y especulaciones respecto hasta que punto Carpenter alteró la secuela. En la edición de Shout Factory se incluye la versión televisiva de la película, que incluye las escenas eliminadas por Carpenter, así como el final original pensado por Rosenthal. La diferencia entre ambas no es muy grande, ya que Rosenthal se limitó a seguir el guion de Carpenter y Hill, así que las virtudes y los defectos de esta secuela provienen del guion.

Para mí es una película que funciona solo si la ves justo después de ver la de Carpenter, ya que por sí sola no es gran cosa. Pero es entretenida y tiene algunos buenos momentos.



Halloween III: El día de la bruja (Halloween III: Season of the Witch, Tommy Lee Wallace, 1982): La mejor película de la serie posiblemente porque es un film independiente que no tiene nada que ver con la historia de Michael Myers. Para Carpenter y Hill, la historia de Michael Myers había terminado y ya no se les ocurría nada más, así que idearon un interesante concepto: hacer una antología de películas que tratasen sobre Halloween y sus mitos, que a su vez podrían tener sus propias secuelas.

La película fracasó, obviamente. Podría haber funcionado si se hubiera hecho justo después de Halloween, pero hacerla tras Halloween II fue un error ya que en ese momento Michael Myers ya se había convertido en una estrella. Halloween III seguramente habría funcionado mejor si se hubiera estrenado simplemente con el título Season of the Witch, pero, claro, no habría tenido la difusión que tuvo ni se habría estrenado en tantas pantallas si no hubiera sido por el título Halloween III.

Originalmente escrito por Nigel Kneale, el guion fue rescrito primero por Carpenter y luego por Lee Wallace. Es una interesante historia de terror paranoide que arranca cuando el alcohólico doctor Challis (Tom Atkins) y Ellie Grimbridge (Stacey Nelkin) investigan la misteriosa muerte del padre de Ellie. A partir de aquí nos encontramos una historia de pueblo misterioso que resulta familiar pero está muy bien ejecutada. El resultado final es una película entretenida y muy lograda, un film de culto que empezó a ganar seguidores una vez superado el hecho de que Michael Myers no aparece en la película.



Halloween 4: El regreso de Michael Myers (Halloween 4: The Return of Michael Myers, Dwight H. Little, 1988): Una vez Moustapha Akkad recuperó los derechos sobre la franquicia, en posesión de la Universal que había estrenado las dos primeras secuelas, no perdió el tiempo en poner en marcha una película que hiciera que los fans pudieran disfrutar de nuevo con la maldad pura de Michael Myers.

La película funcionó fantásticamente en taquilla en su momento y es de las entregas más apreciadas por los fans. Y no es de extrañar porque de todas las secuelas de la serie con Michael Myers esta es la mejor. Little y el guionista Alan B. McElroy idearon una historia que de forma efectiva trae de vuelta al personaje creado por John Carpenter. La película incluye dos detalles que me gustaron mucho (tres, si contamos al gran Donald Pleasence): la parte en que Myers asedia la casa del sheriff Ben Meeker (Beau Starr) para matar a su joven sobrina Jamie (Danielle Harris) y la manera en que representa una Haddonfield aterrada por el regreso de Myers. Sin olvidar un final que me pareció simplemente genial y hace que el film termine soberbiamente.

Todo ello hace que Halloween 4 resulte en una película muy disfrutable. Si hubieran sido capaces de mantener este nivel de calidad "secuelera", esta podría haber sido una gran saga dentro del slasher.



Halloween 5: La venganza de Michael Myers (Halloween 5: The Revenge of Michael Myers, Dominique Othenin-Girard, 1989): El éxito de la cuarta entrega hizo que Moustapha Akkad se pusiera inmediatamente a preparar la quinta entrega. Esta vez, sin embargo, se introducirían elementos que no se explicarían y se resolverían en una hipotética sexta entrega.

La película visualmente está muy conseguida. Y todo lo que tiene que ver con el doctor Loomis (Donald Pleasence) y la joven Jamie (Danielle Harris) resulta interesante, así como los veinte minutos finales están muy logrados. Pero la necesidad de introducir personajes adolescentes para ser asesinados por Michael Myers lastra la película, que resulta algo tópica cada vez que la película se centra en estos innecesarios personajes, sobretodo después de eliminar al personaje más logrado al poco de empezar la película.

Es un film entretenido pero no es tan redondo como la cuarta entrega. En términos de calidad se acerca más a la segunda entrega. Si se hubieran esforzado en crear personajes un poco más interesantes podría haber sido un film mejor.



Halloween: La maldición de Michael Myers (Halloween: The Curse of Michael Myers, Joe Chapell, 1995): Los derechos de la serie Halloween fueron comprados por los Weinstein, y ya sabéis lo que eso significa para cualquier serie de películas de terror: muerte por malas secuelas.

En un principio todo iba bien. Daniel Farrands había escrito un guion pensado para los fans, que reunía elementos de todas las películas anteriores. Joe Chapelle, el director escogido, era bastante habilidoso creando escenas de suspense. Moustapha Akkad y Paul Freeman habían trabajado duro para mantener la esencia de Michael Myers pura. Pero los Weinstein vieron el resultado final y decidieron que se eliminaran la mayoría de las escenas protagonizadas por Donald Pleasence como doctor Loomis ya que juzgaron que no interesarían a los espectadores (a pesar de que Loomis era la gran némesis de Myers desde el primer film) y que se volviera a rodar toda la parte final.

El resultado del toque Weinstein: la película fue un fracaso. Pero con el tiempo se ha convertido en un film de culto gracias a la versión pirata que empezó a circular al poco de estrenarse el film, el llamado "montaje del productor". Recientemente se organizó una proyección de esta versión, la versión original de la película, en 35 mm, lo cual ha dado esperanzas de que se edite en DVD/Blu-ray, ya que hasta ahora las únicas versiones "disponibles" por Internet procedían de copias de VHS de pésima calidad.

A pesar de todo, mentiría si dijera que no me parece un film entretenido. La manera que tienen de manejar el personaje de Jamie y el culto Thorn es bastante estúpida y no tiene sentido (y esto no es culpa de los Weinstein) pero dejando eso de lado, el resto es bastante aceptable, típico material slasher. Las peores películas estaban por estrenarse. Halloween H20: 20 años después (Halloween H20: 20 Years Later, Steve Miner, 1998) es un film mediocre y aburrido sin una gota de originalidad que sirve a modo de reboot ya que continúa la historia a partir de la segunda entrega e ignora las partes 4, 5 y 6. Halloween: Resurrección (Halloween: Resurrection, Rick Rosenthal, 2002) es aún más aburrida, mediocre y poco original que H20. El futuro de la saga es algo incierto, aunque se prepara un fan-film que ignora la etapa Weinstein de la franquicia, oficialmente no hay nada seguro.


11 abr. 2014

El Juez Dredd te necesita

 
Dredd me pareció todo un peliculón. Me gustaría ver más pelis con Karl Urban como Juez Dredd con guion de Alex Garland, así que os pido que firméis esta petición:



9 abr. 2014

El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo

Hélène Cattet y Bruno Forzani de nuevo al ataque. Escenas oníricas salidas de una portada de Pink Floyd, fetichismo y mil cosas más en este nuevo asalto a los sentidos de la pareja de directores fanáticos del giallo. Leed mi extensa crítica en:


The Strange Colour of Your Body's Tears (L'étrange couleur des larmes de ton corps). Vuestros sentidos puede que no lo soporten.


Intruso en la noche (Intruder aka Night Crew aka Night Crew: The Final Checkout)


Intruso en la noche (Intruder aka Night Crew aka Night Crew: The Final Checkout, Scott Spiegel, 1988) puede resultar sorprendente a los fans del cine de terror por dos razones: es un film muy bueno a pesar de su simple historia y el director Sam Raimi interpreta uno de los personajes de la película.
La aparición de Raimi como actor en Intruder (y por qué también hay un cameo de Bruce Campbell) es bastante sencilla: Raimi, Campbell y Spiegel se hicieron amigos en el instituto y todos ellos participaban en diversos roles en los cortos que hacían. Así, Raimi ya aparecía en el corto Night Crew, en el que Campbell hacía de operador de cámara, que Spiegel dirigió en esa época y que convirtió en largo con Intruder (cuyo título original era Night Crew, y fue también distribuido con este título en alguna encarnación en vídeo). Spiegel fue el que introdujo a Raimi en el terror y escribieron juntos Terroríficamente muertos (Evil Dead II, Sam Raimi, 1987). Una de las principales contribuciones de Spiegel al guion fue todo lo que tiene que ver con la mano cortada de Ash, ya que se reciclan escenas de un corto de Spiegel: Attack of the Helping Hand!
No resulta sorprendente entonces que en esta película nos encontremos la misma mezcla de terror y comedia que aparece en Evil Dead II. Una mezcla que hace que Intruder resulte en un film muy entretenido y brillante, a pesar de su sencilla historia: un grupo de trabajadores de un supermercado se verán acosados por el loco ex novio de una de las empleadas, siendo asesinados uno a uno. Pero hay otras razones por las que este film destaca. Por un lado, los sangrientos asesinatos, muy logrados teniendo en cuenta que era una película de bajo presupuesto. Esto es así porque fue la película con que la ahora prestigiosa empresa de efectos especiales y de maquillaje K.N.B. inició su andadura. Spiegel había conocido a Greg Nicotero, Robert Kurtzman y Howard Berger durante el rodaje de Evil Dead II, lo que hizo posible que la película contara con unos efectos especiales muy superiores a los que se podría haber permitido. Por otro lado, el peculiar estilo de dirección de Spiegel, en la que todo tiene un punto de vista, incluidos los teléfonos:


  Así, sumando el tono, el estilo y los efectos se acaba consiguiendo un tremendo slasher que hará las delicias del aficionado. Tampoco podemos olvidar el reparto, que está bastante correcto. La protagonista Elizabeth Cox hace un buen trabajo como Final Girl, y el resto del reparto está lo bastante bien como para que te resulte simpático. En especial destaca otro rostro de Evil Dead II: Dan Hicks, como uno de los encargados del supermercado. Hay una escena, mientras los trabajadores cenan, en la que Hicks cuenta una divertida anécdota. A algunos puede que les resulte familiar porque la misma anécdota aparece en Arizona Baby (Raising Arizona, Joel y Ethan Coen, 1987). La razón de ello es la siguiente: un amigo se la contó a Spiegel, que se la contó a Raimi, que se la contó a los hermanos Coen. Spiegel decidió incluir la anécdota aunque los Coen la habían utilizado porque, y no le falta razón, él la había escuchado primero.

A pesar de su gran calidad, la película tuvo mucha mala suerte a la hora de ser distribuida: la empresa que originalmente la tenía que distribuir, la Empire de Charles Band, quebró. Los derechos de distribución pasaron a la Paramount, que la estrenó directamente en vídeo y en una versión muy censurada. De hecho, no ha sido hasta tiempos recientes que la película se ha editado en DVD y Blu-ray sin cortes (no por aquí, en versiones de importación). Por supuesto, yo recomiendo la versión sin cortes, aunque por ahora solo la puedan ver los que sepan inglés. Lo cual es una lástima, porque es un film en el que todos sus elementos funcionan de forma efectiva, algo que no es muy común en las películas que mezclan terror y comedia.

Por cierto, no he incluido en este artículo ni el póster con que la película se distribuyó originalmente ni ningún tráiler de la película. La razón es que tanto póster como tráiler contienen tremendos spoilers que os pueden arruinar la película si no la habéis visto. De modo que tened cuidado si la buscáis por Internet en no ver ningún vídeo, tráiler o imagen, porque corréis el riesgo de fastidiaros la película. Y teniendo en cuenta lo divertida y entretenida que es la película, sería toda una lástima.

7 abr. 2014

Estoy la hostia de cabreado y ya no voy a soportarlo más: La actualidad de Network, un mundo implacable

 
 
Si hacemos un breve repaso por la actualidad televisiva nos encontramos con noticias como que en el programa La Sexta noche, durante lo que se supone que es un debate, el tertuliano Javier Rojo utiliza como argumento para defender su postura que Ada Colau, portavoz de la PAH, está gorda y en ese mismo debate el "periodista" Eduardo Inda asocia la PAH con ETA. También se ha sabido que la Asociación de Usuarios de la Comunicación denuncia al periodista Jordi Évole frente a la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España porque su falso reportaje Operación Palace era falso (!?). Mientras, las parrillas televisivas se llenan de reality y talent shows y los informativos parecen cada vez más magazines dedicados a poner vídeos de Internet, promocionar programas de la respectiva cadena que los emita y las noticias importantes que se llegan a dar se han concienzudamente sensacionalizado y se ha hecho seguro que su difusión no entre en conflicto con los intereses económicos o políticos de la gran corporación que sea propietaria de la cadena en cuestión.

En otras palabras, lo que en la clásica Network, un mundo implacable (Network, Sidney Lumet, 1976) era visto como sátira pasada de vueltas, hoy es una realidad. Lo que convierte a su autor, Paddy Chayefsky, en todo un profeta. La película incluso parodia los reality shows antes de que estos existieran mediante la intención de uno de los personajes de la película de crear un programa que siga las aventuras de un auténtico grupo guerrillero terrorista de extrema izquierda.

Network es una brillante película, un clásico que es capaz de provocar orgasmos en cualquier amante del cine que lo vea. Un reparto fuera de serie en estado de gracia: Faye Dunaway, William Holden, Robert Duvall y Peter Finch como el enloquecido profeta de la televisión Howard Beale. Un soberbio guion obra de Chayefsky que mantiene un perfecto equilibrio entre el drama, la comedia negra y la sátira desmesurada, repleto de monólogos y diálogos geniales. Una cuidada dirección por parte de Sidney Lumet.

Todos estos son los elementos que hacen de Network un film cinematográficamente sobresaliente. Pero son los temas que plantea y su visión de la actualidad (de entonces y ahora) los que hacen que esta película tenga una gran relevancia y siga siendo actual, más allá de sus muchos y abundantes méritos artísticos.

Chayefsky no se limita simplemente a hacer una sátira de la televisión, medio que conocía bien al haber trabajado en él varios años, sino que usa lo que en un principio parece una despiadada comedia negra sobre el mundo de la televisión para tratar otro tema que le preocupaba: el cada vez mayor poder que iban acumulando las grandes corporaciones. Según Dave Itzkoff explica en su libro Mad As Hell: The Making of Network And The Fateful Vision Of The Angriest Man In Movies, en uno de los borradores del guion, Chayefsky había jugado con la idea de que al final la ficticia cadena de la película, y la corporación que hay detrás, se hicieran tan poderosas que decidieran declararle la guerra a un país, todo en aras de una mayor audiencia.

Esta preocupación de Chayefsky queda perfectamente reflejada en la impresionante escena entre el demente Howard Beale y el dueño de la cadena Arthur Jensen (Ned Beatty). Es también la escena que marca la transición del film de un reconocible realismo hacia un realismo "fantasioso".

Vista hoy día, Network ya no resulta tan pasada de vueltas como cuando se estrenó en 1976, ya que muchas de las situaciones exageradas del film se han convertido en realidad. No hace mucho se emitió por televisión un programa en el que una supuesta médium pasaba mensajes del más allá, con la ayuda de diversas celebridades que por dinero se prestaban a contribuir al timo de la supuesta médium. Por eso, que en Network nos presenten un informativo en el que una adivina da las noticias de la semana que viene no parece tan descabellado.

Eso no significa que esta genial película haya perdido garra. En absoluto, tramas como la protagonizada por el grupo guerrillero, liderado por el Gran Ahmed Khan (Arthur Burghardt), que ha incorporado a sus filas a la rica heredera Mary Ann Gifford (Kathy Cronkite) siguen siendo tan ácidas entonces como ahora. Por supuesto, la película fue creada en un momento de la historia de los Estados Unidos bastante delirante, y la historia de estos guerrilleros es una parodia del caso Patty Hearst. Hearst, irónicamente nieta del magnate de la comunicación William Randolph Hearst, fue secuestrada en 1974 por un grupo de extrema izquierda, al que más tarde se unió y colaboró con ellos.

Lo que sigue siendo tan impresionante hoy como en 1976 es la indudable fuerza dramática de la película, gracias al gran trabajo de los actores. Porque los conflictos sentimentales sí que no cambian con el tiempo.

En definitiva, Network es una obra maestra del cine que recomiendo a todo aquel que todavía no la haya visto.


4 abr. 2014

Entrevista con el director de cine (de culto) Jeff Lieberman

 
Hace poco me puse en contacto con el director Jeff Lieberman para hacerle unas cuantas preguntas sobre sus películas, comentadas en este blog. No quería abusar y hacerme pesado con mil preguntas, así que busqué mencionar algún detalle de las películas y algunas cuestiones generales que se me habían ocurrido mientras veía alguno de sus filmes. Mi objetivo es hacer que haya algunos lectores y lectores que al leer la entrevista les pique la curiosidad por ver sus películas y hacer un poco más conocido un director que en España y Cataluña no es lo popular que debería ser, desde mi humilde punto de vista. He incluido las respuestas originales en inglés de Lieberman junto a mi traducción, para los que queráis leer directamente sus palabras. 
 
 
Has trabajado principalmente en el terror y la ciencia ficción. ¿Qué películas te inspiraron para trabajar en esos géneros?

He trabajado principalmente en esos géneros en mis trabajos cinematográficos, pero gran parte de mi trabajo a lo largo de los años ha sido en documentales para la televisión, guiones mainstream para estudios que nunca se produjeron, o incluso uno que sí se produjo: La historia interminable III. Pero para mis filmes, películas como El increíble hombre menguante, Psicosis y La naranja mecánica jugaron un papel en el desarrollo de mi arte.

I've worked mainly in those genres in my feature films, but more of my work over the years has been in things like TV documentaries, mainstream screenplays for studios that were never produced, or even one for 'Neverending Story Three' which was produced. But for my features, movies like 'The Incredible Shrinking Man' 'Psycho' and 'Clockwork Orange' played a role in the formulation of my craft.  


La primera vez que vi Squirm: Gusanos asesinos de niño, la escena en que unos gusanos se meten bajo la piel de una pobre víctima me flipó. Más tarde, me di cuenta de que esa escena se había logrado en 1976 en un film de bajo presupuesto. ¿Cómo se consiguió hacer ese efecto?

La clave fue que se engancharon en el rostro del actor prótesis de maquillaje separadas de forma que la cara mantuviera cierta libertad de expresión. Dentro de estas prótesis se construyeron canales para permitir que gusanos de goma muy lubricados pasaran por ellos, estirados mediante hilo de pescar trasparente por la gente de maquillaje fuera de cámara.

The key was that separate prosthetic appliances were glued onto the character's face to maintain freedom of facial expression. Channels were built into them to allow for highly lubricated rubberized worms to pass through them, pulled by translucent fishing line by make-up people just out of camera frame.  


Los protagonistas de Squirm (es decir, los protagonistas humanos) parecen gente normal, así que es fácil identificarse con ellos, algo que también sucede en tus otras películas. ¿Hiciste el casting con ello en mente?

Es una combinación de escoger a la gente adecuada para el papel y dirigirlos de manera que parezcan personas normales en las situaciones en que los coloco. En otras palabras, me aseguro de que los personajes no parezca que saben que están en una película de terror, más bien que reaccionen en esas situaciones de manera parecida a como lo haríamos tú o yo.

It's a combination of casting the right people in the roles and Directing them to seem like normal people in the situations I put them in. In simplest terms, I make sure their characters don't seem like they know they're in a horror movie, but rather react to situations in a relatable way like you or I would. 


La primera escena de Destello azul de inmediato engancha al espectador, que se queda pensando: "¿qué va a pasar después de que haya pasado esto? Es una escena que mezcla perfectamente comedia y terror, algo que haces a menudo en tus películas. ¿Es un estilo que escogiste al empezar o el guion evolucionó de esa manera de forma natural?

No escogí de forma consciente mezclar comedia y terror, es algo que me salió de forma natural ya que uso la comedia en mi vida diaria continuamente. Así que después de unas cuantas películas, supongo que se ha convertido en mi sello, siendo la comedia principalmente satírica, por lo menos para mí.

I didn't make a conscious choice to blend humor and horror, it just came naturally to me as I blend humor with everyday life almost to a fault. So after a few movies, it became my trademark I guess, the humor being mostly satirical, at least to me.


Zalman King es el protagonista de Destello azul y en ella lleva a cabo una interpretación muy memorable. ¿Cómo fue creada?
 
Su interpretación fue un error por mi parte. Le dije que quería que la audiencia se preguntara si él (su personaje) se había tomado la droga en su época universitaria, así que él interpretó eso como actuar de forma extraña y desquiciada todo el tiempo. No tendría que haber dicho nada porque él ya era de natural extraño y desquiciado, no necesitaba "actuarlo" y exagerarlo excesivamente.
 
His performance was a mistake on my part. I told him that I wanted the audience to be wondering if he took the drug himself back in college, so he interpreted that as acting weird and off center throughout. I shouldn't have said anything because he was already weird and off center, he didn't need to 'act' it and put it over the top. 


 
 
Pánico antes del amanecer se estrenó en el momento álgido de la fiebre slasher de los 80. ¿Cómo trabajaste en ella de manera que no desapareciera entre la gran cantidad de películas de terror estrenadas en aquel momento? ¿Imaginaste que seguiría siendo visto más de 30 años después?

El término slasher no existía cuando hice la película hacia el 79-80, así que, obviamente, no tenía en cuenta películas que ni siquiera existían en aquel momento, los así llamados "slashers de los 80" y no me preocupaba perderme entre el resto de películas. Me influenció mucho la película de los 70 Defensa - Deliverance, que nunca ha sido calificada de slasher, lo que hace que me pregunte que demonios significa ese término en realidad. En lo que respecta a que se haya mantenido durante 30 años, nunca se me ocurrió que ninguna de mis películas tuviera vida más allá de su estreno inicial. Realmente me asombra que sean apreciadas por nuevas generaciones, lo que significa para mí más que su inicial aceptación o rechazo porque significa que lo que hice ha trascendido la cultura del momento en que fue creado.

The very word 'slasher' didn't exist at the time I made the movie back in 79-80 so I obviously wasn't thinking in comparison to movies that hadn't even been made yet, the so called '80s slashers,' and wasn't concerned with getting lost in the mix. I drew very heavily from the 70s movie 'Deliverance,' which to this day is never referred to as a 'slasher' which puzzles me as to what in hell that term really means. Far as it enduring 30 years, I never thought of any of my movies enduring any longer than their initial releases. It really amazes me that they're appreciated by future generations, which means more to me than their initial acceptance or rejection because it means that stuff that I was doing transcended the culture of the times it was made. 


En Remote Control y en Destello azul, utilizas el género para satirizar algunos aspectos de la época en que fueron rodadas. ¿Te parece que algunos de esos aspectos satirizados existen aún hoy día y ha ayudado a que las películas sigan siendo relevantes?

Bueno, es una combinación de que aún existan hoy día, así como encapsular la esencia del momento en que fueron hechas.

Well, it's a combination of them still existing in today's world, and capsulizing the essence of the times I made the movies. 


Escenas de niños en peligro, como las que aparecen en Remote Control y El aprendiz de Satanás, son más efectivas en una película de bajo presupuesto que en una de gran presupuesto, porque el espectador sabe que hay ciertas cosas que en una película de un gran estudio no se harán. ¿Te parece que trabajar en películas de bajo presupuesto te ha ayudado en ese aspecto? ¿Que bajo presupuesto significa mayor libertad creativa?

Es un gran intercambio. Sí, te da una mayor libertad creativa pero al mismo tiempo estas continuamente llegando a compromisos de una forma mucho más frustrante, reduciendo el número de cosas que quieres rodar y eliminando ideas porque no tienes tiempo de llevarlas a cabo. Diría que en cada una de mis películas, hubo casi un tercio de material que no rodé por constricciones de presupuesto. Mucho de este material no habría acabado en el producto final, pero mucho de él sí haciendo que las películas hubiesen sido mejores, pero es el precio que has de pagar.

It's a big trade off. Yes, you're given more creative freedom but at the same time you're constantly compromising in a much more frustrating way, and that is cutting back on what you want to shoot, crossing out ideas that would be great but you don't have the time to do. I'd say that on each of my movies there was nearly a third of material I didn't shoot because of budget restraints. A lot of it wouldn't have wound up in the finished product but a lot of it would've and made the movies better, but that's the price you have to pay. 


La película dentro de la película en Remote Control es un gran homenaje a la ciencia ficción de los 50. ¿Alguna vez has considerado hacer una space opera extravaganza?

No. ¡Nunca había oído el término! ¿Quieres decir algo como Barbarella? Crecí viendo seriales televisivos como Flash Gordon, me gustaba especialmente la manera en que predecían cómo iba a ser el futuro, así que surgió de forma natural y me lo pasé de fábula haciéndolo. En muchas de estas películas, las predicciones que hicieron fueron completamente erróneas, así que incluí en mi película cosas como agujas de coser automáticas y un lavacara automático como parte de la comedia, pero incorporé algo que podría haber parecido igual de fantástico en los 50, ¡películas en tu propio hogar!, solo que en este caso sí SUCEDIÓ. Todo muy calculado por mi parte.

No. Never even heard that term! Do you mean like 'Barbarella?' I grew up watching the great sci-fi radiation monster movies and TV serials like 'Flash Gordon,' and especially loved the way they'd predict what things would be like in the 'future' so it all came very naturally to me and I had a ball doing it. In most of those movies, their predictions were dead wrong so I threw in things like automated knitting needles and an automatic face washer for laughs, but incorporated something that could've seemed just as outlandish in the 50s, 'movies in our very own homes!' only in that case, it DID come to pass. All very calculated on my part.  


En ocasiones, al ver entrevistas de directores como John Carpenter y Fred Dekker, se puede detectar un sentimiento agridulce: felices porque sus películas se hayan convertido en clásicos de culto, pero también desearían que hubieran sido grandes éxitos en el momento de estrenarse. ¿Tú que sientes al respecto?

Todo director quiere que sus películas se conviertan en éxitos instantáneos, sin duda, y lo más cerca que he estado de lograrlo fue con mi primer intento con Squirm. Pero el hecho es que existe una vida cinematográfica que ninguno de los que hicimos películas en los 70 y 80 nunca nos habríamos imaginado, es un enorme premio de consolación. Y en mi caso ha resultado en algo un poco raro: una marca. "Una película de Jeff Lieberman" significa algo muy específico para un amplio tipo de aficionados al cine de género alrededor del mundo, algo por lo que estaré eternamente agradecido.

No question every director wants their movies to be instant hits and the closest I've come was on my first attempt with 'Squirm.' But the fact there is this cinematic afterlife none of us old guys who made these movies in the 70s and 80s ever even dreamed about, is a huge consolation prize. And in my case has resulted in an odd sort of a brand, a 'Jeff Lieberman Film' actually denotes something specific to a wide array of younger genre fans around the world and for that I'm eternally grateful.

Y hasta aquí la entrevista con el gran Jeff Lieberman, al que agradezco enormemente el tiempo que dedicó a contestar mis preguntas. Os invito de nuevo a leer mis críticas sobre sus películas en mi blog y, mejor aún, ¡a verlas!

Noé (Noah) y Frances Ha

 
Podéis leer qué me pareció el Noé (Noah, 2014) de Darren Aronofsky, la cual se estrena hoy, en Underbrain Mgz:


Os adelanto que la película me gustó mucho, pero para más detalles os emplazo a que leáis la crítica completa. Pero me gustaría aprovechar la ocasión para comentar algo aunque puede que no me haga quedar muy bien: al acabar el pase de prensa, algunos comentarios dirigidos hacia la película asumían que esta tenía un mensaje conservador o político al tratarse de un film bíblico, lo cual creo que es adoptar una visión algo miope. No es que yo tenga un especial conocimiento sobre el film o Aronofsky (de hecho, sus primeras películas no me gustaron) pero no creo que el film sea político en ningún sentido, a no ser que el ecologismo sea política. Al mismo tiempo, es un film abierto a interpretaciones por parte del espectador como lo son todas las parábolas e historias mitológicas, así que todo es posible.

De paso, quiero recordaros de nuevo (tras hacerlo aquí) que hoy también se estrena Frances Ha (Noah Baumbach, 2012), película que poco tiene que ver con Noé pero que también me gustó mucho. Podéis leer la crítica en:




3 abr. 2014

Need for Speed

Podéis leer mi crítica de Need for Speed (Scott Waugh, 2014) en Underbrain Mgz clicando aquí:


Esta película es lo que los americanos llaman mixed bag. Le sobra media hora, una subtrama vengativa absurda y el actor protagonista no es nada adecuado para el papel, pero las persecuciones y escenas de acción están muy logradas y la parte road movie de la película es muy divertida.


2 abr. 2014

The Kings of Summer

 
Podéis leer en Underbrain Mgz la crítica que he hecho de la fantástica The Kings of Summer (Jordan Vogt-Roberts, 2013), accesible por Internet en Filmin, dentro del Atlántida Film Fest:


Es una fantástica comedia que recomiendo a todo quisqui.


Angustia en el Hospital Central (Visiting Hours)

 
Con la perspectiva que da el tiempo, sorprende hasta que punto la miopía de los críticos en lo que respecta el cine de terror provocaba absurdas acusaciones y juicios erróneos. En los años 80 se produjo una explosión de títulos terroríficos (malos, buenos y geniales) que provocó que los críticos de la prensa americana del momento reaccionaran escribiendo airadas críticas negativas de prácticamente todos los títulos que se estrenaban. En el caso de Angustia en el Hospital Central (Visiting Hours, Jean Claude Lord, 1982), se acusó a la película de ser misógina y se llegó a decir que el guionista, Brian Taggert, odiaba a las mujeres.

Vista la película hoy día, resulta bastante difícil de creer que críticos profesionales fueran incapaces de ver que, en realidad, es un film feminista que trata sobre los abusos a las mujeres, razón que impulsó a la actriz Lee Grant a protagonizar la película.

El film cuenta la historia de Deborah Ballin (Grant), una reportera que defiende los derechos de la mujer de forma muy vocal, cosa que molesta al psicópata Colt Hawker (Michael Ironside) que decide convertirla en su próxima víctima. Ballin sobrevive al ataque y es enviada al hospital. Hawker no se dará por vencido y asesinará a quién se le ponga por delante hasta poder acabar con Ballin. La enfermera Sheila Munroe (Linda Purl) y una de las víctimas de Hawker, Lisa (Lenore Zan), ayudarán a Ballin en su lucha contra el psicópata Hawker.

El guionista Taggert centra el protagonismo del film en la enfermera Sheila, que sufrió maltratos en el pasado, y Ballin, construyendo personajes femeninos fuertes e interesantes. Pero tampoco deja de lado la construcción de un psicópata implacable cuyos motivos se originan en un trauma de la infancia. La solidez del guion se ve reforzada por las estupendas interpretaciones. Es especialmente memorable el primer ataque de Hawker, en la que un enloquecido Ironside acojona al espectador tanto como a la pobre Ballin.

El director Lord crea grandes momentos de suspense, como la primera vez que Hawker se cuela en el hospital, brillando en el tramo final del film. Un film que no se desarrolla como el típico slasher que entonces abundaba, sino que mezcla terror y suspense de manera que el espectador lo pase muy mal, en el mejor sentido posible, durante toda la película.

Esta producción canadiense es un título que ha ido ganando adeptos con el tiempo, siendo hoy día mejor vista y entendida que en su momento. Visiting Hours es entretenida, está cargada de suspense y puede ser un agradable descubrimiento para el aficionado.