30 may. 2014

Punishment Park

Esta es una de las pocas veces que no sé cómo empezar a escribir sobre una película. ¿Qué aspecto destacar? ¿Cómo atraer al lector que normalmente solo lee sobre películas que conoce? ¿Cómo atraer a nadie para que vea un oscuro film de los años 70?

Punishment Park (Peter Watkins, 1971) es un testamento de la época en que fue realizada y también es una película increíblemente moderna y relevante. Es una película con un fuerte contenido político, pero transmite su mensaje de una forma tan poderosamente cinematográfica que no cae en el panfletismo.

La película narra como el presidente de los Estados Unidos pasa una ley que le permite detener y apresar a todo aquel que actúe contra el gobierno o sea sospechoso de colaborar en una conspiración contra el gobierno. De este modo, cientos de jóvenes estudiantes, pacifistas y activistas políticos a favor de los derechos de la mujer o que combaten el racismo son puestos bajo custodia policial. Antes de que puedas decir Battle Royale, a estos jóvenes se les da dos opciones: cumplir una larga condena en una prisión federal o cuatro días en el Parque de Castigo. La mayoría escoge el Parque de Castigo, una ardua travesía por el desierto sin bebida ni comida en la que deberán llegar al final del recorrido antes de ser atrapados por la policía o el ejército.

Lo que hace este film de Watkins tan poderoso, además de por su argumento, es el tipo de narrativa escogido: el falso documental. Un falso documental que está tan bien realizado que a veces uno se olvida de que se trata de una película y se ha de recordar que lo que le está pasando a los protagonistas es ficción. Esto se debe a que se capta a la perfección el ambiente tenso y reivindicativo que se vivía a finales de los 60 y primeros 70, con continuas referencias a la guerra de Vietnam e incidentes como los de Kent State (para más información sobre el ambiente político-social de la época os invito a leer mi artículo sobre La matanza de Texas [The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974]).

Un ambiente político no muy diferente del que estamos viviendo actualmente con movimientos como el 15-M y el Occupy Wall Street enfrentados al establishment. Algo que mezclado con el fracaso de los políticos ha contribuido a que formaciones de extrema derecha tengan un peligroso protagonismo, con lo que la situación que se refleja en Punishment Park resulta muy posible y real.

Dejando de la lado el aspecto político, la utilización de Watkins de la narrativa de falso documental hace que el film sea absorbente y perturbador, haciendo que el espectador se vaya sintiendo cada vez más horrorizado por los eventos que se desarrollan ante sus ojos, de la misma manera que los realizadores del ficticio documental se van viendo atrapados por esos mismos hechos.

Visceral, controvertida y brutal, Punishment Park no es solo un poderoso alegato contra la represión y a favor de la libertad de expresión, es también una impresionante película que no dejará indiferente al que la vea.


28 may. 2014

Tres días para matar (3 Days to Kill)

Me temo que llega algo tarde, pero si todavía no habéis desperdiciado dinero viendo Tres días para matar (3 Days to Kill, McG, 2014), leed mi crítica en Underbrain Mgz para saber por qué haríais bien en evitar esta película.

Dom Hemingway

 
Problemas con la web han hecho que algunas de mis críticas para Underbrain Mgz salgan con retraso. De momento ya podéis leer lo que me pareció Dom Hemingway (Richard Shepard, 2013):


Una película donde podemos ver la lucha constante que hay entre unos personajes divertidos y la tópica trama en la que se ven metidos.


El beso mortal (Kiss Me Deadly)

 
Muchas películas contemporáneas han intentado recuperar el sabor del clásico cine negro, ya sea jugando con sus arquetipos, como Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994) o Sin City (Robert Rodriguez, Frank Miller, Quentin Tarantino, 2005), o recreando su atmósfera, como L.A. Confidential (Curtis Hanson, 1997). Pero el peculiar sabor de estas películas es imposible de reproducir, así que si te gusta el cine negro, lo mejor es ir al producto original. Me refiero a películas como El beso mortal (Kiss Me Deadly, Robert Aldrich, 1955), un auténtico festival de tipos duros y mujeres fatales.

Recuérdame, son las últimas palabras que Christina (Cloris Leachman) le dice al detective Mike Hammer (Ralph Meeker) antes de que ambos sean capturados y ella asesinada, poco después de que Mike recogiera a Christina cuando se le cruza una noche en la carretera. Mike no tarda en ponerse a investigar la muerte de la misteriosa Christina, intuyendo que estaba metida en algo gordo y porque todo el mundo le dice que deje la investigación. A medida que Hammer se vea más metido en la historia, esta irá tomando un cariz cada vez más personal.

Al contrario que otros autores como Raymond Chandler o Dashiell Hammett, Mickey Spillane no estaba muy interesado en introducir trasfondos sociales en sus obras. La serie de novelas protagonizadas por Mike Hammer contenían generosas dosis de sexo y violencia que hacían sus libros muy populares y muy vilipendiados por los autores y críticos "serios". La atmósfera de la obra de Spillane está perfectamente captada en este film de Robert Aldrich. Tan bien captada, de hecho, que tuvo serios problemas con la censura y hasta los años noventa no se pudo ver El beso mortal tal y como Aldrich la había concebido. No solo eso, además fue criticada y atacada muy duramente por los guardianes de la moral de entonces, que la acusaron de corromper a la juventud de la misma manera que habían acusado a los cómics de convertir a los adolescentes en perversos delincuentes homosexuales.

Lo cierto es que no es extraño que sufriera estos ataques, ya que la película muestra una América corrupta y violenta muy alejada del perfecto sueño americano que normalmente ofrecía Hollywood en aquella época. Aunque tal vez lo que más molestó fue la abierta actitud hacia el sexo que muestran los personajes en el film.

Pero El beso mortal es, sobretodo, un gran ejemplo de cine negro, introduciendo al espectador en una absorbente trama a la que se le engancha con un memorable inicio. La moderna dirección de Aldrich contribuye a que la película no haya envejecido y siga siendo igual de efectiva ahora que en 1955.

Esta es una película soberbia que recomiendo a todo el mundo. Existen dos ediciones en blu-ray a considerar. Mi elección personal es la edición Criterion, pero es solo de zona A. A los que tengan aparatos que sean zona B les recomiendo la edición francesa, donde está editada bajo el título En quatrième vitesse.
 

23 may. 2014

The Resurrected

 
Dan O'Bannon y H. P. Lovecraft son dos nombres escritos con letras de oro en la historia del cine fantástico y de terror, el de O'Bannon, y de la literatura de terror, el de Lovecraft. La unión de estos dos grandes talentos tendría que haber sido motivo de celebración para los aficionados, pero The Resurrected (1991), adaptación de la novela de Lovecraft El caso de Charles Dexter Ward dirigida por O'Bannon, ha pasado demasiado desapercibida para los aficionados. A pesar de que originalmente se pensó estrenarla en cine, fue directamente al mercado de vídeo, donde pasó con más pena que gloria.

Si bien hay alguna edición en DVD, bastante pésima, el reciente pase de la película en alta definición por el canal MGM podría anunciar una edición en Blu-ray de este excelente film. Una película que cumple además mi regla de oro: cualquier película en la que aparezca un esqueleto animado con stop motion es buena.

El caso de Charles Dexter Ward ya había sido llevada al cine con anterioridad, en 1963 bajo el título El palacio de los espíritus (The Haunted Palace, Roger Corman), estrenada con ese título por insistencia de los productores que querían pasarla por otra adaptación de un cuento de Edgar Allan Poe, adaptaciones con las que Corman estaba teniendo mucho éxito en aquella época. The Resurrected es una adaptación más fiel a la historia de Lovecraft que la que dirigió Corman, aunque el guion de Brent V. Friedman, el cual luego también trabajó en otra película Lovecraft: Necronomicon (Christophe Gans, Shûsuke Kaneko, Brian Yuzna, 1993), traslada la acción al presente y le da un toque noir al hacer que Claire Ward (Jane Sibbett), la esposa de Charles Ward (Chris Sarandon), contrate a un detective privado, John March (John Terry), para que investigue las extrañas actividades de su marido. Este mecanismo permite que el guion conserve hasta cierto punto la estructura, el argumento y el estilo original de la novela de Lovecraft a pesar de los cambios. Por supuesto, a pesar de que en los créditos solo figure Friedman como guionista, es obvio que O'Bannon también trabajó en él.

Lo que resulta sorprendente de esta película es que O'Bannon no estaba muy contento con ella ya que los productores se hicieron con ella, la editaron directamente a vídeo (posiblemente retocando el montaje de O'Bannon y cambiaron el título original por este de The Resurrected y, en algunas versiones, Shatterbrain) y la publicitaron de la peor manera posible. Y a pesar de todo, es una estupenda película, lo que me hace pensar que es posible que la idea original de O'Bannon fuera una obra maestra. También resulta triste porque O'Bannon consideraba que era lo mejor que había dirigido hasta entonces y no se volvió a poner tras las cámaras nunca más: murió en 2009 y estuvo muy ocupado escribiendo guiones para otros directores.

En definitiva, una oculta joya que os recomiendo, especialmente si os gustaron las adaptaciones Lovecraft realizadas por Stuart Gordon y Brian Yuzna. Si no la cazáis por el canal MGM, buscad la edición en DVD, aunque su calidad no es muy buena. Yo rezo a Cthulhu para que editen esta película en Blu-ray como Los Antiguos mandan.


22 may. 2014

Alerta roja en el gran hospital (Blue Monkey)

 
Alerta roja en el gran hospital (Blue Monkey, William Fruet, 1987) es una modesta pero bien ejecutada película de serie B, que aunque no es muy original sí resulta bastante entretenida.

Todo empieza cuando un hombre mayor al que ha picado un insecto es llevado al gran hospital del título en castellano. Asombrado, el personal ve como una gran larva de insecto surge de su interior. Cuando lo quieren reanimar, el hombre muere (explota cuando le aplican una carga de un desfibrilador). La enfermedad que tuviera el hombre resulta contagiosa, y antes de que puedas decir [REC], el hospital está sometido a cuarentena y aislado por el ejército, que dispara a cualquiera que intente abandonarlo. Como las cosas no están lo suficientemente mal, por una larga serie de circunstancias, la larva expulsada por el hombre se acaba convirtiendo en un insecto gigante que se dedica a devorar pacientes con alegría. Mientras la doctora Judith Glass (Susan Aspach) intenta atajar la infección, la doctora Rachel Carson (Gwynyth Walsh), el policía Jim Bishop (Steve Railsback) y el entomólogo Elliot Jacobs (Don Lake) intentarán acabar con los insectos gigantes antes de que estos acaben con la humanidad.

Mezclar una historia de insectos gigantes a lo años 50 con otra de zona aislada por cuarentena hace que Blue Monkey no tenga un momento flojo, ya que la tensión y la acción van pasando continuamente de una historia a otra. Es por eso que, como decía al principio del artículo, su falta de originalidad está compensada por una buena ejecución. También es un detalle importante el reparto, en el que también encontramos a John Vernon haciendo su papel habitual de John Vernon, con Walsh y Railsback al frente, de sobras conocidos por los aficionados al género. También vale la pena mencionar la aparición de Sarah Polley, cuando todavía era una niña, el mismo año que apareció en la serie Misterio para tres (Friday the 13th: The Series).

Los efectos especiales no son nada del otro mundo, los insectos tienen los habituales movimientos de gran armatoste, aunque en algunos planos las cabezas de los bichejos están bastante animadas, particularmente en la que uno de los bichos le arranca la cabeza a un paciente del hospital. Dicho esto, la cinta no es excesivamente gore ni sangrienta.

Alerta roja en el gran hospital no es ningún gran clásico olvidado, pero puede haceros pasar un buen rato si os gustan las películas de serie B sin muchas complicaciones.

21 may. 2014

Dark Angel: Ángel de la muerte (Dark Angel)

 
Estrenada en 1990, Dark Angel: Ángel de la muerte (Dark Angel, Craig R. Baxley) representa los últimos coletazos de ochenterío desatado que tuvimos la oportunidad de disfrutar. No es extraño si tenemos en cuenta que, según IMDB, este proyecto nació en 1984 con el título de Lethal Contact.

Conocida en Estados Unidos como I Come in Peace, el film cuenta como la llegada de un malvado extraterrestre (identificado en los títulos de crédito simplemente como Alien Malo e interpretado por el armario con patas Matthias Hues), provoca lo que parece una guerra de drogas. El policía Jack Caine (Dolph Lundgren) quiere vengar la muerte de su compañero y se empeñará en resolver el extraño caso a pesar de todas las dificultades que le ponen por delante, empezando por el nuevo compañero que se le ha asignado para la ocasión, el agente especial del FBI Arwood Larry Smith (Brian Benben). Para complicarlo todo más, llega también del espacio exterior Alien Bueno (Jay Bilas) para intentar atrapar a Alien Malo.


Esta película está llena de tópicos del cine de acción y de las buddy movies de la época, como poner juntos a dos agentes de la ley de caracteres opuestos que se acaban entendiendo al final, uno de ellos el habitual policía rebelde que hace las cosas a su manera y cabrea al comisario. Además, a ratos la película parece una simple imitación barata de Depredador 2 (Predator 2, Stephen Hopkins, 1990).

Dicho esto, a pesar de sus defectos y de que Dolph Lundgren no es que sea un actor muy carismático, Dark Angel tiene la cantidad suficiente de estúpida diversión como para resultar un film bastante entretenido. Esta es una de esas películas en las que cualquier golpe a un coche trae consigo espectaculares explosiones, la gente habla en one liners y aplaude un policía que está dispuesto a tomarse la justicia por su mano y asesinar mafiosos a tutiplén. En otras palabras: una típica peli de acción ochentera, por mucho que se estrenara al inicio de los 90.

Una película que me hizo reír y pasármelo bien a lo largo de su hora y media de metraje. El tipo de película que alquilaba un sábado junto con otra peli para pasar un fin de semana divertido antes de volver al colegio el lunes. Y supongo que es como muchos de vosotros la debió descubrir, en un videoclub donde el encargado no sabría si ponerla al lado de la nueva del Van Damme o al lado de Xtro (Harry Bromley Davenport, 1983).

Y si no la habéis visto y os va este tipo de cine estúpidamente divertido, echadle un vistazo.


16 may. 2014

Metamorphosis: The Alien Factor


El reciente caso de Gareth Edwards, que después de dirigir con gran éxito Monsters (2010), una película de presupuesto casi inexistente, pudo dirigir el megablockbuster Godzilla (2014), me recordó al pobre Ted A. Bohus.

Bohus es un productor, director y guionista que se dio a conocer con la película de culto Criaturas asesinas (The Deadly Spawn, Douglas McKeown, 1983). The Deadly Spawn es una muy entretenida película que mezcla terror y ciencia ficción para contar la historia de unos adolescentes enfrentados a unas monstruosas criaturas extraterrestres. A pesar de ser bastante sangrienta, el film tiene el espíritu característico de los clásicos monstruosos de los años 50 y hoy día se sigue aguantando bastante bien. De hecho, gracias al Blu-ray se ve mejor que cuando se estrenó.

Bohus esperaba que el éxito de The Deadly Spawn y los siguientes proyectos que llevaría a término finalmente le permitiera trabajar con los grandes estudios en películas de gran presupuesto. Sin embargo, Bohus jamás ha salido de la serie B y el cine independiente. Pero eso no es algo necesariamente malo, si hemos de juzgar por esta producción suya que comentamos hoy: Metamorphosis: The Alien Factor (Glenn Takakjian, 1990).


La razón por la que he mencionado The Deadly Spawn es que esta y Metamorphosis: The Alien Factor tienen diversos puntos en común, de modo que se nota la mano de Bohus en ambas como productor y guionista. No confundir con Alien Factor (The Alien Factor, Donald M. Dohler, 1978) ni con Re-animator 2 (Metamorphosis aka DNA formula letale, George Eastman, 1990), Metamorphosis: The Alien Factor es también un film sangriento pero con el espíritu de las películas de monstruos clásicas.

Sin ocultar sus influencias, como El experimento del Dr. Quatermass (The Quatermas Xperiment, Val Guest, 1955), cuenta la historia del doctor Michael Foster (George Gerard), cuyo cuerpo empieza a mutar y transformarse tras ser mordido por una criatura alienígena. Mientras su prometida, la doctora Nancy Kane (Katherine Romaine) intenta devolverlo a la normalidad, el doctor Viallini (Marcus Powell) intenta matar al doctor Foster transformado ahora en una criatura monstruosa que se ha escapado y va eliminando a todo aquel que se encuentra. Sin saber que un peligroso monstruo anda suelto, Sherry (Tara Leigh) y Kim Griffen (Dianna Flaherty) se cuelan en la empresa que alberga los laboratorios secretos en un intento de averiguar qué ha sido de su padre.

Aunque lo limitado de las localizaciones, prácticamente toda la película transcurre en los laboratorios donde se realizaban los experimentos con tejido alienígena, y del reparto delatan lo ajustado del presupuesto de la película, no se nota en los estupendos efectos especiales, los maquillajes y los animatrónicos que dan vida a las distintas criaturas que la pueblan, además de contar con estupendas secuencias de stop-motion.

De modo que Metamorphosis: The Alien Factor acaba siendo una entretenida creature feature que si bien no cuenta nada nuevo, ofrece suficiente diversión al espectador como para que eso no importe. Por tanto, si os gustan las películas de monstruos a la antigua usanza, Metamorphosis: The Alien Factor os puede hacer pasar un buen rato.


15 may. 2014

Yor, el cazador que vino del futuro (Il mondo di Yor)

¡Antonio Margheriti al ataquerrrlll!

Sí, señor, de nuevo tenemos al maestro Margheriti en este blog para alegrarnos las pupilas con otra demencial y barata épica cinematográfica. En esta ocasión se trata de la adaptación del cómic argentino Henga, el cazador creado por Juan Zanotto, Eugenio Zappietro y Alfredo Julio Grassi, en la producción italo-francesa Yor, el cazador que vino del futuro (Il mondo di Yor, 1983).

Con su habitual pseudónimo Anthony M. Dawson, Margheriti y Robert D. Bailey (cuyo trabajo principal en el cine se haya en el campo de los efectos visuales y este es el único guion que ha escrito) crearon un guion para Yor que, aunque no es muy fiel al cómic en el que se basa, sí lo es en espíritu. La historia trata sobre la búsqueda que lleva a cabo Yor (Reb Brown) de su misterioso pasado (una pista: no es un cazador que vino del futuro, como aseguran los títulos internacionales). A su aventura se le unen Pag (Luciano Pigozzi) y la hermosa Ka-Laa (Corinne Cléry), a quienes salva del ataque de una especie de Triceratops (y tras matarlo, Yor se pone a beber la sangre del animal, para que veáis lo macho que es). En su odisea, Yor, Pag y Ka-Laa se enfrentarán a mil peligros como hombres bestia, criaturas varias y al malo malísimo de la función: Overlord (John Steiner).

Il mondo di Yor no para ni un momento para darle un respiro al espectador, cada segundo es un regalo para los amantes de la serie B, el pulp y la alegría cinéfaga psicotrónica. Empezando por la tremenda canción de los títulos de crédito, que suena cada vez que Yor hace alguna "yoricidad". Pensad en la canción más hortera de pop ochentero que os venga a la cabeza: la canción de Yor es más hortera (y maravillosa) aún. Aunque como en Italia se emitió Yor como una miniserie para televisión de cuatro episodios de 50 minutos de duración (en el resto del mundo se estrenó una versión cinematográfica de unos 98 minutos), los abundantes desnudos presentes en el cómic se encuentran ausentes en la película.

Pero más allá de una hortera (y pegadiza) canción, Yor ofrece una serie ininterrumpida de escenas de acción y bellas salvajes. Los principales enemigos son una especie de hombres bestia, que todavía no estoy seguro de si se supone que tienen la piel morada o solo la tienen pintada de color morado como algo tribal, con gente como Margheriti al mando nunca se sabe; pero también hay una especie de tribu del hielo que tiene la correspondiente reina bellezón (Carole André). Aunque el bellezón principal es el propio Yor, a pesar de su ridícula peluca rubia, que hace gala de brillante musculatura y trasero durante toda la película, compensando así su falta de habilidad artística. No es extraño que todas las bellas mujeres con las que se cruza, empezando por Ka-Laa, se lo quieran beneficiar. Por supuesto, hay que tener en cuenta que en el mundo de Yor todos los hombres tienen aspecto de primitivos cavernícolas y todas las mujeres son atractivas.

Mientras que el póster francés enfatiza los elementos de fantasía, el alemán enfatiza los elementos de ciencia ficción, empezando por el título que se puede traducir como Uno contra el imperio. Por otro lado, el póster americano es como una mezcla de ambos, aunque en la fotografía aparecen un par de modelos que no salen en la película y además te explican todo el film en el texto que acompaña la imagen.


Pero la película acaba siendo memorable gracias a la parte final en la que los elementos propios de la space opera pasan a primer plano. Así, el film acaba siendo una mezcla imposible entre Conan, el bárbaro (Conan the Barbarian, John Milius, 1982) y La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977). No hemos de olvidar que el estreno y posterior gran éxito de Conan, el bárbaro había provocado que de repente las pantallas de cine se llenaran de bárbaros y princesas, y el mismo 1983 se estrenaba la tercera entrega de la famosa saga galáctica. De modo que Yor tenía la intención de aprovecharse de ambas modas: la bárbara y la galáctica.

En definitiva, Yor es una película de fantasía cutre-salchichera y absurda, muy entretenida y divertida. Los que tengáis el paladar acostumbrado a las spaghetti-locuras y sepáis apreciar su especial bouquet disfrutaréis de lo lindo con esta barbaridad psicotrónica.


14 may. 2014

Godzilla


Decir que la nueva Godzilla (Gareth Edwards, 2014) es épica es poco. Podéis leer al respecto en la crítica que he hecho de la película en Underbrain Mgz:


Es un film asombroso y realmente monstruoso que hay que ver en el cine, en una pantalla de cine enorme que apenas pueda contener al rey de los monstruos: Godzilla.


12 may. 2014

Juegos de guerra (WarGames)


Ya no las hacen como en los 80...

El primer ordenador que tuve fue un MSX. Era increíblemente simple, funcionaba con cartuchos y con cintas de cassette. No había oído hablar de Internet ni nada parecido y por supuesto desconocía la existencia de los hackers, así que os podéis imaginar la impresión que me causó Juegos de guerra (WarGames, John Badham, 1983). ¿Cómo era posible que el ordenador del protagonista se conectara a un teléfono y meterse así en el ordenador de su colegio para cambiar sus notas o reservar billetes de avión desde su casa?

Pero no es que la película fuera futurista, eramos nosotros los que estábamos atrasados. El elemento futurista de Juegos de guerra era el megaordenador que está a punto de iniciar una III Guerra Mundial; un elemento clásico de la ciencia ficción, cuya máxima representación es la clásica Colossus: El proyecto prohibido (Colossus: The Forbin Project, Joseph Sargent, 1970).

Vista hoy día, Juegos de guerra quizá está algo anticuada en lo que se refiere a la tecnología, pero su historia funciona igual que lo hacía en el momento en que se estrenó. De hecho, simplemente cambiando los ordenadores se podría estrenar mañana mismo. En el film, el joven David (Matthew Broderick) es un gran aficionado a los ordenadores, lo que le permite desde su casa mejorar sus notas e intentar impresionar así a la guapa Jennifer (Ally Sheedy). Mientras intenta meterse en la red de una gran compañía de videojuegos para jugar gratis con sus novedades, David entra sin saberlo en el ordenador inteligente que controla los misiles nucleares de Estados Unidos entre otras cosas. Cuando David empieza lo él cree es un juego llamado Guerra Termonuclear Atómica no sabe que acaba de poner en marcha lo que puede que sea una gran apocalipsis nuclear. Ahora, David debe encontrar la manera de detener el terrible juego que ha iniciado el ordenador mientras huye de los federales que lo han tomado por un espía ruso.

Filmada en pleno auge de la Guerra Fría, Juegos de guerra funciona en distintos niveles. Es una entretenida reflexión sobre la dependencia tecnológica y lo moralmente equivocada que es la "guerra inteligente", un tema hoy día de actualidad debido a la implantación de drones y de aviones tripulados a distancia. También tiene su cuota de mensaje antibélico, que a pesar de que en la película se enmarca en el conflicto de la Guerra Fría sigue siendo actual y, por desgracia, siempre lo será. Pero como sigue funcionando mejor es como aventura juvenil.

Hace poco, en una conversación con una amiga nos dejamos llevar por la nostalgia hablando de las películas míticas de nuestra infancia/adolescencia. Llegamos a la indudablemente acertada conclusión de que las películas juveniles o con protagonista adolescente de los 80 tenían una magia que no tienen las películas actuales (y definitivamente se encuentra completamente ausente del cine de los 90).

Y no es que hoy día no se hagan buenas películas en ese sentido, como la saga Harry Potter por citar el ejemplo más obvio. Pero ninguno de los filmes actuales tiene la magia que tienen esta película, Los Goonies (The Goonies, Richard Donner, 1985), Regreso al futuro (Back to the Future, Robert Zemeckis, 1985), Una pandilla alucinante (The Monster Squad, Fred Dekker, 1987) o la que creo es la perfecta película adolescente El club de los cinco (The Breakfast Club, John Hughes, 1985), por citar solo unas pocas.

No sé, tal vez sí que me ciega la nostalgia y algún/a lector/a quiere demostrarme lo contrario. En todo caso, Juegos de guerra es una película fantástica que me encanta revisitar y que recomiendo a todo aquel que no haya visto este clasicazo de tomo y lomo.


9 may. 2014

La casa encantada (Ghosthouse aka La Casa 3)


La casa encantada (Ghosthouse aka Ghosthouse: La casa fantasma aka La Casa 3 aka La maison du cachemar, Umberto Lenzi, 1988) es un divertido despropósito con el cual Lenzi, que aquí utilizó su habitual pseudónimo Humphrey Humbert, demostró de nuevo que puede que sus películas no sean muy buenas pero son igualmente muy entretenidas.

El film arranca en una tenebrosa mansión en la cual un cabreado Sam Baker (Alain Smith) descubre que su hija Henrietta (Kristen Fougerousse) se ha cargado al gato de la familia a martillazos. Ya sabéis, la típica travesura infantil. Baker encierra a la niña en el sótano para que piense en lo que ha hecho con la única compañía de su increíblemente inquietante muñeco payaso. Mientras la niña está encerrada en el sótano empieza a sonar una más que perturbadora música infantil y, tras una serie de extraños fenómenos, alguien se carga a los Baker a hachazos. Veinte años más tarde, el radioaficionado Paul (Greg Scott) capta una extraña transmisión en la que alguien pide ayuda. Paul y su novia Martha (Lara Wendel) investigan de donde proceden hasta descubrir que, casualidades de la vida, proviene de la casa que hemos visto en el prólogo. Allí, Paul y Martha coinciden con un grupo de amigos que había salido de acampada y deciden parar en el jardín de la casa (?). Muy pronto, descubren que esa misteriosa casa suceden muchas cosas, todas ellas malas.

En Italia, esta película se estrenó con el título de La Casa 3 para pasarla como una falsa secuela de la serie iniciada por Sam Raimi con Posesión infernal (The Evil Dead, 1981), lo que seguramente hizo que la película funcionara bien allí, porque desde luego no lo hizo por su argumento, sus efectos especiales o sus interpretaciones.

Pero son las abundantes carencias de La casa encantada las que hacen que acabe siendo un film divertido si se ve desde la perspectiva adecuada. La ausencia de lógica en el argumento o las acciones de los personajes, por ejemplo, provoca momentos absurdos que permiten estudiar cómo no se comportaría nunca un ser humano. Pero mi favorito es la manera tan torpe con la que se transmite información al espectador.

Por ejemplo, cuando Paul y Martha llegan a la casa encantada y suben al ático donde se encuentran la radio con la que, de alguna forma misteriosa, se les ha transmitido el mensaje, de repente aparece cuchillo en mano Mark (Ron Houck) qué les pregunta qué hacen allí y a una pregunta de Paul añade sin soltar el cuchillo: "yo estoy aquí de acampada con mi hermano y su novia. Mi hermana también ha venido, estamos acampados en el jardín". Que es el tipo de información que le darías a alguien que se ha colado en una casa sin permiso y estaba trasteando con tu equipo de radio y a la que amenazas con un cuchillo. Luego, a una pregunta de Paul, un policía informa de todo tipo de detalles de un caso, para luego decirles que se vayan de allí ¡porque no es asunto suyo! Lo cierto es que este Paul parece tener una especie de asombroso poder: durante toda la película simplemente tiene que preguntar para que le den todo tipo de información confidencial sin necesidad de ofrecer ningún tipo de identificación o soborno.

Un detalle de la película algo más irritante es que la hermana de Mark, Tina (Kate Silver), se supone que es una niña de unos 14 o 15 años, pero está interpretada por una actriz que obviamente pasa de los 20. O eso, o el personaje de Tina es insufriblemente inmaduro y estúpido. Pero todo queda compensado por lo absurdo de los fenómenos que suceden en la casa, a lo que se le añade un asesino que hacha en ristre despacha a los incautos que no se carga la casa.

En definitiva, La casa encantada es una película malibuena. Su naturaleza cutre-salchichera hace que provoque abundantes carcajadas, aunque si lo que queréis es ver una película de casa encantada que sea buena, Ghosthouse no sería la opción más acertada.


Snowpiercer (Rompenieves) (Snowpiercer)

 
Con algo de retraso os paso el link hacia el artículo que escribí de la fantástica Snowpiercer (Rompenieves) (Snowpiercer, Bong Joon-ho, 2013):


Genial adaptación del cómic homónimo francés, Snowpiercer es una trepidante y tensa mezcla de acción y aventuras, además de una inteligente pieza de ciencia ficción que nos ofrece un relato postapocalíptico diferente al que normalmente estamos acostumbrados.


7 may. 2014

Malditos vecinos (Neighbors)

 
Bueno, a lo mejor pensabais que después de 1000 entradas me iba a retirar, pero no ha sido así. El blog que uno de cada diez dentistas recomienda sigue adelante. Por desgracia, estos días no he tenido tiempo para ponerme a escribir una nueva entrada como Cthulhu manda, y confieso que parte del tiempo libre que he tenido lo he dedicado a releer la etapa clásica de Claremont en La Patrulla X reeditada en dos lujosos tomos Marvel Gold recientemente publicados. Esta etapa es la que más me gusta y me interesa de La Patrulla X, y aunque me la conozco de sobras ha sido un gustazo volverme a perder en estas aventuras clásicas, acompañando la lectura con las bandas sonoras que Alan Silvestri compusiera para Depredador 1 y 2 y Regreso al futuro 1 y 2.

Pero el título de la entrada es Malditos vecinos (Neighbors, Nicholas Stoller, 2014) y aparece el póster de la peli al principio, así que algo hay que decir de ella. Pues, con algo de retraso, os digo que ya podéis leer la crítica que he escrito sobre esta película en Underbrain Mgz clicando aquí:


Es una divertida comedia que sigue el estilo habitual de Seth Rogen, aunque no esté escrita por él y por ello no sea tan buena, pero te ríes. Aunque sí que os diría que como la gracia se encuentra básicamente en las interpretaciones y la manera de soltar las frases que tienen los actores, casi que no os molestéis en ver la película si no es en versión original, no creo que funcione demasiado bien doblada.



3 may. 2014

Especial Nº 1000: Mis películas favoritas

Parece que era ayer cuando escribía mi post nº 999 y hoy ya estoy escribiendo mi post nº 1000. Para celebrar esta ocasión especial (aunque no sé si celebrar que he torturado mi cerebro con grandes cantidades de absurda psicotronía para hacer este blog) he decidido satisfacer una demanda que me habían hecho varias veces: hacer una lista con mis películas favoritas (cuando ya has comentado una película con pelucas parlantes y otra sobre una cama asesina es difícil encontrar algo original). No es una lista grabada en piedra, a medida que vaya descubriendo nuevos títulos y vaya evolucionando supongo que se incorporarán otras más. De momento, estas son las que hay. Me ha sorprendido que no hay ninguna de directores que me apasionan como Stanley Kubrick y Frank Henenlotter, lo cual significa que estas películas tienen algo especial que el resto de filmes que me fascinan o me encantan o me apasionan no tiene. Aquí están, en estricto orden cronológico.


Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976). Artículos sobre la película: 1-2-3

-¿Por qué quieres ser un taxista, Bickle?
-No puedo dormir por las noches
-Hay cines porno para eso.
-Lo sé. Lo he probado.

Todos los animales salen de noche.

Ella está sola. Nadie se le puede acercar.

-¿Este es el único tipo de película que ves?
-Sí. Vengo... No está tan mal. No sé...
-Traerme aquí es tan excitante para mí como decirme: Vamos a follar.
-Hay otros sitios a los que puedo llevarte. No sé mucho sobre ellos, pero puedo llevarte a otros sitios.

-¿Ve a la mujer de la ventana?
-Sí.
-¿La ve? Bien. Quiero que se la mire porque esa es mi mujer. Pero ese no es mi apartamento. No es mi apartamento. ¿Sabe quién vive ahí? Claro, no lo sabe, pero ¿sabe quién vive ahí? Allí vive un negro. ¿Qué le parece? Y voy a matarla, solo eso. Simplemente, voy a matarla. ¿Qué le parece? He dicho: ¿qué le parece ? No conteste, no tiene que responder a todo. Voy a matarla con un revólver Magnum del 44. Tengo un Magnum del 44. La voy a matar con ese revólver. ¿Ha visto lo que le hace un Magnum 44 a la cara de una mujer? La destruirá, joder. La reventará. Eso es lo que le hace a una cara. Ahora, ¿ha visto lo que le puede hacer al coño de una mujer? Eso deberías verlo. Deberías ver lo que un Magnum del 44 le haría al coño de una mujer. Deberías verlo.

¿Crees que soy un enfermo?

Tengo unas cuántas malas ideas en mi cabeza.

La soledad me ha seguido toda la vida, a todas partes. En los bares, en las calles, en las aceras, las tiendas, por todas partes. No hay escapatoria. Soy el hombre solitario de Dios.

Dios, no sé quién es más raro: tú o yo.

Ahora lo veo con claridad. Mi vida entera encauzada en una dirección. Ahora lo veo. No he tenido elección.

Bang. Bang. Bang.



Suspiria (Dario Argento, 1977). Artículos sobre la película: 1-2

Suzy Bannion decidió perfeccionar sus estudios de ballet en la academia más famosa de Europa. Escogió una prestigiosa academia de Friburgo. Un día, a las 9 de la mañana, salió del aeropuerto Kennedy en Nueva York y llegó a Alemania a las 10:40 de la tarde, hora local.

Debes saber... secreto... lirio...

Sssuzy, Sssara... Una vez leí que los nombres que empiezan con la letra "s" son nombres de... ¡serpientes!

Sé que esa es la directora. Ella está aquí, justo detrás de esa sábana.

Yo soy ciego, pero no sordo, ¿lo entienden? No soy sordo... ¿Lo entienden?

Escucha, se van justo a la hora. Los profesores, ¿recuerdas? ¿Puedes oírlos? Se marchan.

Muchas cosas extrañas, increíbles, absurdas... Pat tomó notas sobre esas cosas durante meses. Antes de irse me dio sus notas.

Suzy, ¿sabes algo sobre brujas?

La mala suerte no la provocan espejos rotos, sino mentes rotas.

¿Has oído hablar de Helena Marcos?



Apocalypse Now/Apocalypse Now Redux (Francis Ford Coppola, 1979). Artículo sobre la película: 1

Saigón. Mierda, solo sigo en Saigón.

Cada vez que miro alrededor, las paredes se juntan un poco más.

Yo quería una misión y, por mis pecados, me la dieron.

No hay manera de contar su historia sin contar la mía. Y si su historia es una confesión, también lo es la mía.

Charlie no surfea.

¡Un tigre, tío! ¡Un tigre!

No salir nunca del barco. Totalmente cierto, a no ser que vayas hasta el final. Kurtz se bajó del barco.

Ser Playmate del Año es la experiencia más solitaria que podía imaginar.

-¿Quién es el oficial al mando aquí?
-¿No es usted?

Soy americano. Civil americano. Hola.

Aquí terminaba el río, sin duda.

¿Por qué un buen tío como tú quiere matar a un genio?

Todos querían que lo hiciera. Él más que nadie.

El horror... El horror...



La posesión (Possession, Andrej Zulawski, 1981). Artículo sobre la película: 1

-¿Qué sientes ahora?
-¿Realmente lo quieres saber?
-No.

¿Nuestro sujeto sigue llevando calcetines rosas?

Nadie es bueno o malo, pero si quieres yo seré la mala.

Es difícil. Yo no quería que pasara, pero pasó y ahora...

Te desprecio, Marge.

-Esto es asqueroso.
-Sí.

-No duele.
-No.

-No hay que tenerle miedo a nada, excepto a Dios. Sea lo que sea para ti.
-Para mí, Dios es una enfermedad.
-Por eso, a través de la enfermedad podemos alcanzar a Dios.

Las mujeres no tienen nada en común, excepto la menstruación.

Aún no ha terminado, ¿sabes?

-¿Qué es esto?
-Mi nombre.

No eres diferente de los demás. Todos somos lo mismo pero en distintas palabras, con cuerpos distintos, distintas versiones. Como insectos. ¡Carne!

-No es normal, ni siquiera era humano. Era...
-¿Divino? Tal vez hace un momento conociste a Dios y ni siquiera te diste cuenta.

No abras. No abras. Por favor, no abras. No abras. No abras. No abras.



La cosa (The Thing, John Carpenter, 1982). Artículos sobre la película: 1-2

Arpía tramposa.

Primera maldita semana de invierno.

No sé que hay ahí dentro, pero es raro y está cabreado sea lo que sea.

Childs, carros de los dioses, tío. Prácticamente son dueños de Sudamérica. Les enseñaron a los incas todo lo que sabían.

Probabilidad de que uno o más miembros del equipo estén infectados por el organismo instruso: 75%

Sé que soy humano. Si todos fuerais una de estas cosas me atacaríais ahora mismo. Así que algunos aún sois humanos. Esta cosa no quiere mostrarse. Se quiere esconder dentro de una imitación. Peleará si tiene que hacerlo pero es vulnerable al descubierto. Si se apodera de todos, ya no tendrá más enemigos. No quedará nadie para matarla. Y habrá ganado. Una tormenta nos golpeará en seis horas. Vamos a averiguar quién es quién.

Nadie se fía de nadie. Todos estamos muy cansados. No puedo hacer nada más, solo esperar.

Debe de ser una jodida broma.

-Esto es una estupidez. No prueba nada.
-Me imaginé que dirías eso, Garry. Eras el único con acceso a esa sangre. Serás el último.

-Bueno, ¿qué vamos a hacer?
-¿Por qué no simplemente esperamos un rato a ver qué pasa?



Videodrome (David Cronenberg, 1983). Artículos sobre la película: 1-2

Televisión Civic: La televisión que te llevas a la cama contigo.

Busco algo innovador. Algo duro.

La pantalla de televisión se ha convertido en la retina del ojo de la mente. Por eso me niego a aparecer en televisión, salvo en una televisión. Por supuesto, O'Blivion no es el nombre que me dieron al nacer: es mi nombre televisivo. Pronto, todos tendremos nombres especiales, nombres diseñados para hacer resonar el tubo de rayos catódicos.

-Videodrome... ¿Qué es esto?
-Tortura, asesinato...
-Suena genial.
-No es exactamente sexo.
-¿Quién lo dice?

-Creo que es peligroso, Max. Videodrome.
-¿Por qué? ¿Es la mafia? Podemos hacer negocios.
-No, no, no. Es más... ¿Cómo te lo diría? Es más político que eso.

Tiene algo que tú no tienes. Tiene una filosofía y eso es lo que lo hace peligroso.

La televisión es la realidad y la realidad es menos que la televisión.

Tuve un tumor cerebral y tuve visiones. Creo que las visiones causaron el tumor cerebral y no al contrario.

Excitante. Muy vívida. Ten cuidado: muerde.

Perdona que no me quede a mirar. Es que no aguanto lo raro.

Tengo una cinta que quiero ponerte.

Muerte a Videodrome. ¡Larga vida a la Nueva Carne!

2 may. 2014

Regen: Regeneración mortal (The Terror Within)

Desde que A. E. van Vogt publicara en 1939 El destructor negro, cientos de películas sobre un grupo de personajes acosados/devorados/mutilados por un monstruo, la mayoría de las veces extraterrestre, han llenado las pantallas de cine del mundo entero. Aunque gran parte de estas películas se estrenaron durante los años 50, la llegada de Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979) hizo que desde los 80 hasta llegar a nuestros días, se crearan nuevas muestras de este tipo de historia, que ahora tomaban el clásico film de Scott como modelo.

Roger Corman fue creador, ya sea como productor o director, de muchas de estas películas en su momento álgido y también produjo un buen número de imitaciones de Alien durante los 80. Regen: Regeneración mortal (The Terror Within, Thierry Notz, 1989) pertenece a esta segunda época. Aunque poco tiene que ver con extraterrestres devorando astronautas, hace varios guiños a Alien y también a otro clásico salido de la factoría Corman: Humanoides del abismo (Humanoids from the Deep, Barbara Peeters, 1980).

The Terror Within está protagonizada por un grupo de científicos que, tras desarrollar una vacuna para una epidemia que acabó con el 99% de la población, busca supervivientes con los que reconstruir la civilización. Su único contacto es otro laboratorio subterráneo con el que se comunica por radio. Durante esta hecatombe vírica se han desarrollado unos mutantes asesinos, llamados por los supervivientes "gárgolas", que se dedican a mutilar a los hombres y secuestrar a las mujeres y usarlas para reproducirse. David (Andrew Stevens) y Linda (Terri Treas) encuentran a una superviviente y la introducen en el laboratorio sin saber que está embarazada de uno de esos monstruos. Al nacer, la criatura empezará a acabar con los científicos que tendrán que luchar por su supervivencia.

Esta película es un simple entretenimiento de serie B y poco más. La historia es conocida de sobras por todos, pero la ejecución hace que resulte divertida de ver. No hay que esperar sorpresas ni nada demasiado innovador, pero sí que hay que esperar un monstruo mutante tremendo, sangre y unas pequeñas dosis de suspense. Si te gustan este tipo de historias, The Terror Within puede que te resulte agradable como ponerse un par de viejas zapatillas. Pero si quieres algo más que matar 90 minutos, tal vez sea mejor que busques algo con un poco más de jugo.


1 may. 2014

Gira sangrienta (Terror on Tour)

 
A veces me pregunto qué hay de malo en mí, qué parte de mí es la que esta tan completamente desviada y pervertida como para que una película como Gira sangrienta (Terror on Tour, Don Edmonds, 1980) me atraiga.

Terror on Tour es parte rocksploitation y parte slasher. Cuenta como las groupies de una banda llamada The Clowns (una mezcla cutre de Alice Cooper y KISS) empiezan a aparecer asesinadas. La banda, que aparece maquillada en el escenario, tiene un número en el que finge asesinar a una chica en directo, así que se convierten en los principales sospechosos.

Tras ver a la banda y oír la música que hacen, la premisa de la película parece bastante interesante. Por desgracia, no consigue ser nada más que una premisa interesante. El guion es aburrido, las interpretaciones nefastas, no hay asesinatos creativos ni buenos efectos de maquillaje. El asesino deja a sus víctimas sentadas en un retrete, este es el nivel de agudeza de Gira sangrienta. Es también tremendamente hortera, lo que junto a la torpeza general hace que sea visible más que nada por las risas que provoca. Especialmente me hizo reír la reacción de la primera de las víctimas al ser apuñalada (marca 00:36 en el tráiler).

Este es el tipo de basura que no me atrevo a recomendar porque puede que entonces la acabéis viendo y me odiéis por ello. Pero, al mismo tiempo, no puedo evitar comentarla y hacer saber de su existencia porque me fascina que, de hecho, exista. En todo caso, si os gusta el cine basura y disfrutáis poniendo a parir una mala-mala-mala película, puede que Gira sangrienta os haga pasar un "buen" rato. Aunque creo que lo mejor es ver el tráiler y ahorrarse ver el film entero (eso sí, en el tráiler no están los abundantes desnudos que hay en el film).