30 jun. 2014

Diversión en la playa (Beach Blanket Bingo)


Para cuando llegó Diversión en la playa (Beach Blanket Bingo, William Asher, 1965), la máquina que la AIP había ideado para producir delirios playeros funcionaba a pleno rendimiento. Es tal vez por ello que esta cuarta entrega de las peripecias de Dee Dee (Annette Funicello) y Frankie (Frankie Avalon) en la playa sea la mejor, o de las mejores, de la serie.

Esta vez la trotona pandilla playera se implicará en saltos en paracaídas, los trucos publicitarios de la estrella del pop Sugar Kane (Linda Evans) y se enfrentará de nuevo a los motoristas liderados por Eric Von Zipper (Harvey Lembeck). Como siempre tendremos números musicales, delirios varios y una gran pelea como clímax.

Asher, director de las cinco películas que conforman la gran saga de Dee Dee y Frankie y guionista de cuatro de ellas, había perfeccionado la fórmula creada con Escándalo en la playa (Beach Party, 1963) en la estupenda Bikini Beach (1964), tras el resbalón de Muscle Beach Party (1964). Además, el reparto, que se había mantenido más o menos consistente en todas las películas, se encontraba en su punto álgido. En esta entrega se le dio mayor libertad a Don Rickles, que interpreta un breve monólogo parecido a los que interpretaba en el escenario, y Lembeck lleva a Von Zipper a nuevas cotas de absurdidad. La familiaridad entre ellos también facilitó, por ejemplo, los chistes a costa de la altura de Frankie o que el secundario Bonehead (Jody McCrea) protagonice por primera vez una subtrama en la que se enamora de una sirena. La ausencia de Candy Johnson en Diversión en la playa y la siguiente entrega no se nota tanto como la de Lembeck en Muscle Beach Party.

(Aunque algunos personajes, como el Von Zipper de Lembeck, aparecen en otros títulos playeros, así como tanto Avalon como Funicello protagonizaron títulos playeros por su cuenta, para mí los que protagonizan la pareja interpretando a Dee Dee y Frankie forman un conjunto aparte del resto)

En esta entrega el habitual cameo de una estrella corrió a cargo de Buster Keaton. Cuya participación justifica el homenaje al slapstick que se hace en el film, donde también se hace un homenaje al serial de cine mudo The Perils of Pauline de 1914 (no es que lo adivinara por mi profundo conocimiento cinematográfico, los personajes lo mencionan repetidamente en el film).

En definitiva, Beach Blanket Bingo es una de las mejores entregas de esta increíble saga. Muy divertida y con fantásticos números musicales, resulta una de las mejores maneras de entrar en el extraño mundo de las beach movies.


25 jun. 2014

Mi otro yo (Another Me)

 
¡Atención! ¡Atención! Este es un aviso de urgencia: Dentro de poco se va a soltar en los cines una abominación cinematográfica que puede causar bostezos mortales, aburrimiento terminal y sopor demencial. Leed todo al respeto de esta monstruosidad en:


Quedáis advertidos. Yo la sufrí para que no tengáis que hacerlo vosotros.

Llegan sin avisar (Without Warning)

 
Solo hace falta que diga que esta película trata sobre un alienígena que viene a cazar humanos como otra gente caza ciervos para que todo el mundo sepa que estoy hablando de Depredador Llegan sin avisar (Without Warning, Greydon Clark, 1980).

Dos jóvenes parejas, Greg (Christopher S. Nelson) y Sandy (Tarah Nutter) y Beth (Lynn Theel) y Tom (David Caruso), se las prometen muy felices con el fin de semana en el lago que han preparado. Sin embargo, todo se convierte en un infierno cuando Tom y Beth desaparecen. Greg y Sandy encuentran sus cadáveres, junto a otras víctimas de una extraña criatura que utiliza armas aún más extrañas para acabar con sus presas. Greg y Sandy huyen, pero no podrán evitar verse envueltos en la batalla contra esta criatura que lleva a cabo un superviviente de uno de sus ataques, Joe (Jack Palance), y un desequilibrado veterano de Vietnam, Fred (Martin Landau).

Es obvio, por la fecha de su estreno, que esta película se hizo a rebufo del arrollador éxito de taquilla de Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979), pero lo cierto es que tiene poco que ver con el clásico de Scott y mucho con las películas que inspiraron el clásico de Scott. La estructura del film recuerda bastante a la de otros títulos de los años 50 como Adolescentes del espacio exterior (Teenagers from Outer Space, Tom Graeff, 1959). Tenemos un primer ataque misterioso, luego llegan los jóvenes protagonistas, nadie les cree y todo queda en sus manos... Sin olvidarnos de la indispensable escena en la que los chicos llegan a una destrozada gasolinera y les advierten que no vayan al lago pero ellos van. Vamos, todo aquello que La cabaña en el bosque (The Cabin in the Woods, Drew Goddard, 2011) resumía tan bien.

Pero con esto no quiero sugerir que Llegan sin avisar sea una película tópica o aburrida. Todo lo contrario, la manera que tiene de hacer eco de estos momentos habituales en el género hace que destaquen más los detalles propios y la forma de presentarlos. Por ejemplo, un detalle que me gustó mucho es que las dos primeras víctimas que aparecen al principio de la película podría haberlas despachado rápidamente, ya que se trata simplemente de mostrar que hay algo chungo en esos bosques, pero en lugar de ello se hace un minidrama sobre un padre y un hijo, Cameron Mitchell interpreta al padre, que no se han llevado nunca bien. Las armas que tiene el alien son una especie de discos de carne con dientes que dan bastante cosica. También tiene un sutil mensaje ecológico, haciendo bastante énfasis en el asunto de la caza, trazando paralelismos entre lo que hace el alien y lo que hacen los humanos.

También se ha de mencionar que las interpretaciones están bastante bien. Aunque hoy día tal vez llame más la atención ver a un joven Caruso, los veteranos Palance y Landau ofrecen entretenidas interpretaciones, especialmente Landau como el pirado conspiranoico veterano de guerra. Curiosamente, el actor que va dentro del traje del extraterrestre cazador, Kevin Peter Hall, interpretaría, al cabo de unos años, otro extraterrestre cazador. Sí, ese.

Llegan sin avisar es una película de terror con toques de ciencia ficción que resulta muy entretenida y efectiva, especialmente en la forma que tiene de crear suspense al principio. Un título que seguro satisfará a los aficionados al género, ya que no es muy diferente a comer en tu restaurante favorito: ya te conoces de sobra el menú pero te gusta cómo lo preparan.


23 jun. 2014

El largo adiós (The Long Goodbye)

El cine de los años 70 vio un resurgir del cine negro. Uno de los primeros títulos en modernizar el género fue El largo adiós (The Long Goodbye, Robert Altman, 1973), adaptación de la obra maestra homónima de Raymond Chandler. El film también significó el regreso a la gran pantalla de Elliott Gould, interpretando al detective Philip Marlowe.

El especial interés hacia el cine negro en los años 70 se debe a dos factores: el nostálgico, muchos directores volvían al género que los impactó de jóvenes de la misma manera que muchos directores de la actualidad recuperan el cine de los 70 y 80; y el social, la década de los 70 vio como movimientos sociales y de protesta se multiplicaban alimentados por el pesimismo y la desconfianza hacia el gobierno. Chandler fue pionero a la hora de ligar los temas del género negro con las preocupaciones sociales, elevando la calidad de lo que entonces, en los años 30 y 40, se consideraba un género de segunda clase. De modo que sus novelas encajaban tan bien en los años 70 como en los 40, de ahí que se produjeran cinco adaptaciones cinematográficas (si contamos el remake para televisión de Perdición [Double Indemnity, Billy Wilder, 1944] de trabajos suyos entre 1969 y 1978.

En contraste con el film Chinatown (Roman Polanski, 1974), que sí era un ejercicio de recreación nostálgica, El largo adiós moderniza el género, trasladándolo a la década de los 70. Pero, curiosamente, sin que eso signifique alterar el espíritu de la novela de Chandler. Todo lo contrario, Altman lo enfatiza utilizando el argumento como medio para satirizar y criticar el Los Ángeles de la época, de forma parecida a como utilizó un argumento de suspense para criticar y satirizar el mundo de Hollywood en El juego de Hollywood (The Player, Robert Altman, 1992), sin dejar por ello de lado su gusto por la improvisación y por dejar a los actores "jugar" con sus personajes. Además, el guion de Un largo adiós corrió a cargo de Leigh Brackett, que también fue uno de los guionistas que trabajó en la clásica El sueño eterno (The Big Sleep, Howard Hawks, 1946).

Así nos encontramos con un film que moderniza el género, al mismo tiempo que se mantiene fiel a sus raíces. Un enfoque que, desde mi punto de vista, le hace más justicia que las recreaciones puramente estéticas o la explotación de sus arquetipos.

Tanto para los amantes del cine de los años 70, como para los amantes del cine negro, El largo adiós es un título esencial. Y lo digo como amante de ambas cosas. Un film clásico que sigue siendo moderno.


20 jun. 2014

Next of Kin

 
Next of Kin (Tony Williams, 1982) podríamos decir que se encuentra a medio camino entre el lirismo de Picnic en Hanging Rock (Picnic at Hanging Rock, Peter Weir, 1975) y el suspense cargado de acción de Roadgames (Richard Franklin, 1981).

Linda (Jacki Kerin) ha heredado todas las propiedades de su madre al morir esta. Entre estas propiedades se incluye un asilo para ancianos. Cuando Linda regrese al hogar para hacerse cargo del asilo, se verá acosada por pesadillas que giran alrededor de un trauma de infancia. Además, una extraña atmósfera parece apropiarse del lugar, al tiempo que misteriosos sucesos empiezan a tener lugar.

Este relato gótico está narrado en su mayor parte siguiendo un estilo cuasi onírico, redondeado por una progresiva banda sonora. El tono queda marcado ya en la primera imagen de la película, en la que vemos a una Linda cubierta de sangre apoyarse desesperada en un coche, mientras una voz en off explica la herencia que ha recibido.

El aspecto de suspense psicológico ocupa la mayor parte del metraje, mientras que el tramo final es más sangriento y violento. Pero a pesar de este cambio, el director no abandona nunca la estilización visual que hace de este un film interesante, aunque no particularmente aterrador.

Porque es la manera en que cuenta su historia lo que hizo que Next of Kin me pareciera un film interesante, en algunos momentos inquietante, en otros evocador. Son estos hallazgos los que compensan el hecho de que al principio sea un film algo lento. Por desgracia, la película no está editada en DVD. La única edición que encontré en Amazon era DVD-R, a un precio excesivo para ser algo grabado en un disco a petición del cliente. Así, aunque ya sabéis que no soy amigo de la piratería, esta es una de las excepciones en las que descargar una película está justificado, por lo menos hasta que se edite una buena edición.


19 jun. 2014

Muscle Beach Party

Muscle Beach Party (William Asher, 1964) fue la segunda de las películas playeras que protagonizaron juntos Frankie Avalon y Annette Funicello, retomando los personajes que ya habían interpretado en Escándalo en la playa (Beach Party, William Asher, 1963), junto a los actores y las actrices que interpretan al habitual grupo de amigos trotones que solía acompañar a la pareja en sus aventuras playeras. En esta entrega se uniría al reparto el cómico Don Rickles, que a partir de aquí aparecería en cada entrega interpretando personajes distintos, y el cameo correspondiente corrió a cargo de Peter Lorre. Redondeando el reparto tenemos al cómico Buddy Hackett y a la bella Luciana Paluzzi como la rival amorosa que se interpone entre Frankie y Annette.

En esta ocasión, el hecho diferencial que te ayuda a separar esta película del resto es que los chicos de la playa tienen como rivales a un grupo de musculosos hombretones, dispuestos a arruinarles el surfeo y el toqueteo. Y no hay mucho más argumento del que hablar, aparte de la ya mencionada trama amorosa que gira en torno a Frankie y Annette, que no es demasiado interesante. Tal vez por eso esta entrega es la más floja de las películas playeras que protagonizó la pareja.

Lo curioso es que están presentes todos los elementos habituales: los números musicales, el humor absurdo, los reventones bikinis... Sin embargo no están tan bien desarrollados como en Escándalo en la playa o en la continuación Bikini Beach (William Asher, 1964). Lo que hace evidente que hace falta algo más que tener todos los elementos, hace falta saber cómo mezclarlos.

A pesar de todo, para el aficionado a estas películas puede resultar un visionado divertido, solo que no tanto como otras "playeradas". Los toques bizarros incluyen una pareja que por alguna razón comparte jersey (vete a saber qué harán ahí debajo) y la banda sonora está bastante bien.


18 jun. 2014

Amanece en Edimburgo (Sunshine on Leith)

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de Amanece en Edimburgo (Sunshine on Leith, Dexter Fletcher, 2013):


Para los que no conozcáis esta película, Amanece en Edimburgo es una entretenida comedia musical ideal para pasar un buen rato.


The Lost Empire

The Lost Empire (Jim Wynorski, 1983) supuso el debut de Wynorski como director. Con su mezcla de generos y su tono irónico, en esta desmadrada aventura pulp ya están presentes los elementos que harían de este director un clásico de la serie B y Z.

Una antigua raza ya desaparecida, los lemurianos (Lemuria es un continente mítico usado en diversas novelas pulp y en cómics, como Atlantis), introducen los secretos de sus poderes científico-místicos en dos joyas: Los ojos de Avatar. Separados tras una batalla cósmica, se dice que quién reúna los ojos obtendrá poderes capaces de permitirle dominar el mundo. El malvado doctor Sin Do (Angus Scrimm) está a punto de conseguir reunir los dos ojos, pero en su camino se interpone la superpolicía Angela Wolf (Melanie Vincz), que quiere vengar la muerte de su hermano, asesinado por los ninjas diabólicos del doctor Sin Do. Wolf recibe la ayuda de Whitestar (Raven de la Croix), una mística guerrera nativa americana, y de Heather McClure (Angela Aames), una delincuente a la que Wolf saca de la cárcel.

Ya habéis visto que el argumento de la película no tiene desperdicio, mezclando elementos del pulp y el cine de artes marciales. De hecho, la película se inspira bastante en Operación dragón (Enter the Dragon, Robert Clouse, 1973), dándole un toque del cine de aventuras, que había puesto de moda En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Ark, Steven Spielberg, 1981), y de ciencia ficción. Con la ventaja de que The Lost Empire está protagonizada por tres voluptuosas bellezas como Vincz, De la Croix y Aames (por desgracia, Aames fallecería cinco años más tarde de completar esta película, poco después de volver a trabajar con Wynorski en Robots asesinos [Chopping Mall, 1986]).

Lo que podría haber sido una aburrida copia de mejores películas, se transforma en una pequeña y divertida joya gracias al buen hacer de Wynorski en la dirección y el guion. La película dura poco más de 83 minutos, gracias al endiablado ritmo que se imprime al film, continuamente salpicado de escenas de acción y detalles delirantes como una pelea en una cárcel donde una de las presas (Angelique Pettyjohn) usa un látigo (!), que utiliza al grito de "¡me llaman Whiplash!". The Lost Empire es también muy disfrutable por su tono irónico y humorístico. Un tono reflejado en los divertidos diálogos que continuamente van soltando las protagonistas. Por ejemplo, en una de las luchas a muerte que se producen en la isla del doctor Sin Do, el personaje que interpreta Vincz dice espada en mano: ¿Dónde está Conan cuando lo necesitas? Un momento especialmente memorable es cuando se rebela el arma del doctor Sin Do, que tiene la forma de un pene gigante.

En resumen, un título que los amantes de la serie B y el delirio disfrutarán enormemente.


17 jun. 2014

Yo, Frankenstein (I, Frankenstein)

 Hay películas estúpidas, hay películas muy estúpidas, hay películas increíblemente estúpidas y luego está Yo, Frankenstein (I, Frankenstein, Stuart Beattie, 2014). Podéis leer que me pareció esta épica de la estulticia en:


Gran comedia, pésima cinta de acción.


13 jun. 2014

Desnuda ante el asesino (Nude per l'assassino)

Hay ocasiones en las que me planteo como reto personal coger una película completamente indefendible y, bueno, defenderla. Con algunas es fácil, con otras es más difícil. Desnuda ante el asesino (Nude per l'assassino, Andrea Bianchi, 1975) es de las difíciles, ya que fue dirigida por el mismo auteur responsable de La noche del terror (Le notti del terrore aka Burial Ground: The Nights of Terror, 1981).

La película se inicia con una ginecológica secuencia en la que un doctor (Filippo La Neve) se encuentra provocando un aborto en una modelo. Esta muere y el doctor llama a Carlo (Nino Castelnuovo), el cual ayuda al médico a dejar a la fallecida en su casa, para que la muerte parezca natural. Poco después, el doctor muere apuñalado por una misteriosa figura vestida de cuero negro y  que oculta su rostro con un casco de moto también negro. A partir de aquí, se sucederán los asesinatos en la agencia de Gissella y Maurizio Montani (Amanda [sin apellidos] y Franco Diogene, respecticamente). Agencia en la que trabaja Carlo como fotógrafo. En esta agencia también trabaja Magda Cortis (Edwige Fenech), la cual ayudará a Carlo a descubrir la identidad del asesino.

Desnuda ante el asesino es un giallo sórdido y sucio, que aprovecha cualquier oportunidad, cuanto más gratuita mejor, para mostrar a sus actrices desnudas. Además, el "héroe" de la película, el chulopiscinas Carlo, no solo ayuda a encubrir una muerte al principio del film, se aprovecha de mujeres para trotar con ellas y luego convertirlas en modelos y bordea el maltrato en diversas ocasiones. Una joya, vaya. Como contraste tenemos a la guapa Fenech, que interpreta un personaje bastante positivo en medio de toda esta misoginia.

A pesar de sus defectos, o tal vez gracias a ellos, este giallo acaba resultando bastante entretenido, aunque solo sea por la curiosidad de ver hasta que punto se va a sumergir en las cloacas. Con la ayuda de una estupenda banda sonora cortesía de Berto Pisano, Bianchi dirige de forma bastante energética las secuencias de los asesinatos, plato fuerte de la película junto al despliegue de carne fresca.

Por tanto, esta película es pura basura, sí, pero basura entretenida, así que no es un desperdicio total. Y después de verla, seguramente necesitaréis una ducha.

12 jun. 2014

Las dos caras de enero (The Two Faces of January)

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de Las dos caras de enero (The Two Faces of January, Hossein Amini, 2014):


Es un film interesante pero que podría haber dado más de sí.


11 jun. 2014

Sólo los amantes sobreviven (Only Lovers Left Alive)

Ya podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de Sólo los amantes sobreviven (Only Lovers Left Alive, Jim Jarmusch, 2013):
Bueno, más que una crítica es una advertencia. Todavía no sé si la película es más pedante que tediosa, o más aburrida que pretenciosa. Buena banda sonora. Recomendable solo a los hipsters más irritantes.

Bikini Beach


Llegó la hora de salir del armario y confesar mi gusto por las ridículas películas playeras de los años sesenta que protagonizaron Frankie Avalon y Annette Funicello. Ya está dicho. Sed comprensivos.

Pero no sé por qué me tendría que avergonzar. Son demenciales, surrealistas, divertidas y normalmente tienen grandes bandas sonoras sesenteras. Bikini Beach (William Asher, 1964) es el perfecto ejemplo con su mono surfero, su hombre lobo y su parodia de los Beatles, además de otros detalles (como Candy Johnson, la chica capaz de tumbar chicos con su movimiento de cadera, literalmente). De hecho, es casi como una película de dibujos animados pero hecha con actores y actrices de (mucha) carne y huesos. Y la comedia sigue funcionando hoy día. O por lo menos lo sigue haciendo conmigo.

Como ya sabréis, estas películas surgieron con la intención de captar el público adolescente, intentando parecer modernas y rompedoras. Lo cierto es que, en su mayor parte, el resultado es más bien poco moderno o rompedor, más bien una excusa para que un montón de guapas actrices se paseen en bikini. Pero vistas hoy día resultan casi experimentales y de vanguardia, ya que son completamente absurdas y psicotrónicas.

El argumento, es un decir, de Bikini Beach se centra en un grupo de jóvenes con ganas de trotar de vacaciones en la playa, donde la casualidad quiere que también se presente El bicho de la patata (Avalon con un terrible acento inglés), estrella del pop que encandila a todas las sanotas muchachas americanas y pone en peligro la relación entre Frankie (Avalon) y Dee Dee (Funicello). Además, el millonario Harvey Huntington Honeywagon (Keenan Wynn) quiere prohibir el acceso de los adolescentes a la playa así que prepara una serie de artículos demostrando que son unos descerebrados interesados solo en el sexo (cosa no muy difícil de demostrar).

Y con eso y Don Rickles, ya tienes tu película playera.

Pero el argumento es lo de menos, lo importante son los números musicales, la comedia y los bikinis. Tres elementos esenciales en cualquier obra maestra del cine. Claro que soy consciente que tal vez no todo el mundo sepa apreciar la voluptuosa magia de estas películas, pero si no has visto nunca ninguna, Bikini Beach es perfecta para adentrarse en el género.


10 jun. 2014

RIP Rik Mayall


Hoy he sabido de la muerte de un mito para la gente de mi generación, por lo menos en Cataluña ya que desconozco si era conocido fuera de aquí: Rik Mayall, uno de los protagonistas y guionistas de la mítica The Young Ones, que nosotros conocimos como Els joves.

Rick, el histérico, irritante, anarquista y pésimo poeta que Mayall interpretó en The Young Ones era uno de los puntos fuertes de esta genial comedia. Un tipo de personaje que Mayall también desarrollaría, en cierto modo, en Bottom, la serie que creó junto a Adrian Edmonson (Vyvyan en Els joves) y que aquí conocimos como La parella basura.

Este es mi pequeño homenaje a uno de los primeros practicantes de un estilo de comedia alternativo y salvaje que nos enseñó a despreciar a la autoridad y reírnos a carcajadas haciéndolo.






7 jun. 2014

Re-Animator: Versión extendida


Recuerdo que cuando me compré la primera edición que tuve en DVD de Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), la Millenium de Elite verde fosforito de dos discos, me encantaron las escenas eliminadas incluidas como extra y pensé lo genial que sería una versión de la película con esas escenas añadidas. Y no era el único, ya que no tardaron en aparecer fan-edits de la película con esas escenas dentro. Ahora, la alemana Capelight ha editado una edición limitada de tres discos (2 Blu-rays y un DVD) que incluye una edición extendida de Re-Animator.

Curiosamente, descubrí esta edición mientras buscaba una edición en Blu-ray de La novia de Re-Animator (Bride of Re-Animator, Brian Yuzna, 1989). Tengo la edición especial en DVD, pero mientras los extras (audiocomentarios y demás) están muy bien y no han aparecido en otras ediciones, la calidad de imagen no es muy buena. La cuestión es que esta edición especial incluye la versión no censurada y buscaba una edición en Blu-ray que también incluyera esta versión unrated.

Esta búsqueda me llevó a la reciente edición de Capelight, que incluía ambas versiones. Fantástico, ni siquiera me molesté en mirar los extras porque, como ya he dicho, tengo la edición especial en DVD. Pero al lado de esta edición de La novia de Re-Animator estaba la edición de Re-Animator de esta compañía. La curiosidad me llevó a ver que traía de extras, aunque ya sabía que la edición española en Blu-ray incluye todo lo que uno querría saber del clásico de Stuart Gordon (más la banda sonora y otros añadidos). Por supuesto, la adición de una versión extendida en alta definición hizo que comprara esta edición sin pensarlo (también está incluida en la edición de Second Sight, no mucha diferencia de precio pero no sé si incluye la edición TV).

Como muchos ya sabéis, la primera versión de Re-Animator se consideró que era demasiado larga, así que se eliminó mucho material. Estas escenas eliminadas, sin embargo, fueron añadidas a la versión censurada para vídeo y a la versión para televisión, ya que la eliminación de las escenas sangrientas para estos mercados hacía que la película fuera demasiado corta. Esta versión extendida, llamada "integral" en esta edición, lo que hace es mezclar la versión sin censurar estrenada en cines, la versión para vídeo y la versión para televisión, lo que se acerca a lo que fue la primera versión que Gordon editó de Re-Animator. La única escena que no se incluye es la llamada "escena del sueño", ya que fue eliminada por Gordon desde un principio porque no le parecía que funcionase y no ha aparecido nunca en ninguna versión.

Si eres fan de Re-Animator, esta versión extendida es toda una gozada. Los personajes están mejor desarrollados, la historia de amor entre Dan y Megan está mejor construida, la subtrama del doctor Hill manipulando al decano con sus poderes mentales es un gran añadido y la subtrama de Herbert West como adicto a su líquido reanimador es un toque genial. Para mí, es una mejor película que la ya de por sí genial Re-Animator. Y lo fantástico es que no estas obligado a escoger entre una u otra, se puede disfrutar perfectamente de las dos. La única diferencia notable en cuanto a edición es que, en la escena extendida entre Dan y Megan tras su momento de cama, no aparece el plano de Barbara Crampton en top-less poniéndose el sujetador porque el diálogo sigue en Dan y no en Megan.

Al igual que con el caso de la versión extendida de El mundo está loco, loco, loco (It's a Mad, Mad, Mad, Mad World, Stanley Kramer, 1963), esta versión extendida de Re-Animator es algo que sin duda los fans disfrutarán enormemente, aunque si no se conoce la película lo mejor tal vez es ver primero la original. Personalmente, aunque en lo que se refiere a los extras la edición española lo tiene todo y un poco más, como ya he dicho, vale la pena comprarse esta edición de Capelight para poder disfrutar de esta versión extendida completamente restaurada.


4 jun. 2014

Maryjane


Recuerdo el día en que muchos chavales de mi clase y yo nos dedicamos a repetir las delirantes declaraciones de una víctima de robo que habíamos visto en televisión, riendo sin parar. Muy pronto, el término "prespiputas", sin Internet ni Twitter ni nada, se hizo tan famoso como "la mierda la Sole". Inmortales y descacharrantes palabras conservadas gracias a Youtube:


Traigo a colación este inefable caso porque el film Maryjane (Maury Dexter, 1968) me lo recordó de forma casi inmediata. ¿Por qué? Muy simple, igual que este fragmento del programa Código Uno no tenía ninguna intención humorística sino que pretendía ser serio y periodístico, pero se ha convertido en un clásico del humor; Maryjane pretendía ser una seria mirada al "problema" de la marihuana en la juventud americana de finales de los 60, pero acaba siendo un ejercicio de humor debido a lo ridículo de su ejecución.

Las instituciones de una pequeña comunidad están preocupadas por la insidiosa manera en que la marihuana se ha infiltrado entre la juventud, provocando accidentes, robos y muertes. El profesor enrollado Phil Blake (Fabian) intenta mantenerse al margen, pero se preocupa por cómo puede estar afectando la vida del joven Jerry Blackburn (Michael Margotta), el cual intenta desesperadamente entrar en la banda que lidera Jordan Bates (Kevin Coughlin). Cuando el profesor Blake se vea falsamente acusado de formar parte del peligroso tráfico de marihuana en la ciudad, no tendrá más remedio que tomarse la justicia por su mano e intentar ponerle fin.

Esta película resulta divertida primero por lo en serio que se toma a si misma. Todos los implicados parecen sentir que forman parte de una película importante e interpretan sus papeles con mucha convicción, especialmente Margotta que se pasa la película haciendo una pobre imitación de James Dean (y atención a una jovencísima Teri Garr como una de las chicas de la banda). Tanta seriedad le acaba dando al ridículo film un aire a lo El valle de los placeres (Beyond the Valley of the Dolls, Russ Meyer, 1970), aunque, al contrario que con el film de Meyer, de forma completamente inconsciente.

Pero es que, además, este es un film que ya se estrenó anticuado. Hemos de tener en cuenta que Maryjane compartió cartel con delirios psicodélicos como The Trip (Roger Corman, 1967) y The Acid Eaters (B. Ron Elliott, 1968). Y tanto The Trip como Maryjane fueron producidas por la misma compañía: American International, con lo que el hecho de que la segunda esté tan fuera de onda resulta más sorprendente.

Por supuesto, el origen del film lo encontramos en una vieja táctica de la exploitation: sacar sus argumentos de los titulares de prensa con la esperanza de que el morbo atraiga a los espectadores. Un morbo satisfecho en las escenas donde los chavales se ponen ciegos a base de bien, incitándoles el colocón a cometer crímenes y tropelías diversas. Eso sí, la banda sonora sesentera es realmente muy buena.

De modo que os menciono esta película no por su calidad, sino porque su factura ridícula y exagerada puede provocaros más risas que uno de esos cigarros especiales que se fuman en Maryjane.


3 jun. 2014

Sweet Sweetback's Baadasssss Song


Hay ciertas películas cuya importancia es más social que cinematográfica. Sweet Sweetback's Baadasssss Song (Melvin Van Peebles, 1971) es una de esas películas. En el momento de su estreno fue muy polémica y perseguida, hoy día es conocida por ser la iniciadora de lo que se conoce como blaxpoitation.

Originalmente, igual que pasó con punk, el término blaxpoitation era peyorativo. Era utilizado principalmente por las asociaciones conservadoras afroamericanas que consideraban que la imagen que se daba de su comunidad en este tipo de películas era negativa. Lo cual es cierto en algunos casos, pero en otros como en Foxy Brown (Jack Hill, 1974) o en Las noches rojas de Harlem (Shaft, Gordon Parks, 1971) era todo lo contrario. Lo que queda claro es que la mayoría de estas películas se estrenaban con la única intención de ser entretenidas y proporcionar una buena dosis de escapismo y diversión. Sin embargo, Sweet Sweetback sí que tenía contenido político y un fondo reivindicativo, como deja claro el director al principio de la película con el siguiente mensaje:

Trad.: Esta película está dedicada a todos los Hermanos y Hermanas que ya han tenido bastante del Hombre.

Sweet Sweetback, a pesar de los intentos de suprimirla, censurarla y prohibirla, fue un gran éxito que hizo que Hollywood empezara a darse cuenta de que tenía todo un mercado de clientes a los que había sistemáticamente ignorado, algo parecido a lo que sucedió con el estreno de Easy Rider: Buscando mi destino (Easy Rider, Dennis Hopper, 1969). Van Peebles utiliza la historia de Sweetback, interpretado por el propio director, como plataforma para reivindicar los derechos de la comunidad afroamericana en una época donde el racismo todavía era bastante común. El film cuenta como Sweetback es arrestado de forma arbitraria y se ve forzado a huir cuando ataca a los policías que lo llevaban preso, policías que en ese momento se dedicaban a darle una paliza a otro detenido. De este modo empieza la odisea de Sweetback, un viaje que le llevará a encontrarse con extraños personajes y situaciones extremas.

Contado así parece un film bastante directo y sencillo, pero Van Peebles utiliza una narrativa en la que experimenta con el montaje, el color y el sonido, mezclando escenas surrealistas con otras realistas. Este estilo hace que el film esté algo anticuado, pero sirve como testamento de la época en que fue realizado, otra cosa que tiene en común con Easy Rider.

Lo cierto es que es un film que me ha dejado algo frío. Me interesaba por su importancia histórica y por ser el origen de la blaxpoitation, hechos que son innegables, pero no lo he disfrutado como ejercicio cinematográfico. Aunque tiene algunos detalles interesantes, y una muy buena banda sonora, es un tipo de película que creo interesará a los estudiosos del género, pero no sé hasta que punto puede gustarle a alguien que no esté interesado en el cine de los años 70.


2 jun. 2014

Treinta minutos para morir (Timebomb)

 
Tras un film intenso y serio como Punishment Park (Peter Watkins, 1971), nada mejor que algo ligero y entretenido para pasar el rato. Algo como Treinta minutos para morir (Timebomb, Avi Nesher, 1991). Una película que en su día me llamó la atención porque estaba protagonizada por Michael Biehn, entonces conocido como "el tío de Terminator", y Patsy Kensit, entonces conocida por ser la cantante de un mediocre grupo pop llamado Eigth Wonder, del que por algún motivo tenía un disco en casa, y por su aparición en Arma Letal 2 (Lethal Weapon 2, Richard Donner, 1989).

Eddie Kay (Biehn) es hombre normal y corriente que se gana la vida como relojero. Un día rescata a una mujer y su hijo de un edificio en llamas, lo que llama la atención de un grupo de asesinos del gobierno liderado por el coronel Taylor (Richard Jordan) que, por algún oscuro motivo, intentan matarlo en distintas ocasiones. Es entonces que Kay empieza a tener extraños flashbacks y sueños, además de descubrir que es capaz de hacer cosas que no sabía que podía hacer. En su huida de los asesinos, Kay recibirá la involuntaria ayuda de la psicóloga Anna Nolmar (Kensit) para desentrañar el enigma de su pasado.

Esta mezcla entre El mensajero del miedo (The Manchurian Candidate, John Frankenheimer, 1962) y Conspiración terrorista (The Bourne Identity, Robert Young, 1988), primera adaptación de la novela de Robert Ludlum El caso Bourne hecha para la televisión, suple su falta de originalidad con generosas dosis de acción y violencia. Es una de esas películas en las que el mínimo golpe provoca que un coche explote y todas las armas parecen cañones. En este aspecto me hizo especial gracia el tiroteo en un cine porno, donde un grito de femenino placer parece puntuar cada vez que Biehn tumba a un malhechor de un disparo.

Dejando la acción aparte, a mí siempre me han gustado las historias de lavados de cerebro y personas programadas para matar a lo MK-ULTRA. Un tipo de historia para la que Biehn parece especialmente capacitado ya que es capaz de manejar la acción pero también los elementos dramáticos. Además, el director llena la película de pequeños detalles que le dan algo de personalidad, y que enriquecen la textura de una película que de otro modo no sería nada del otro mundo.

Esta es una película para aquellos a los que le guste el cine de acción sin muchas complicaciones, una película para cuando simplemente quieran pasar un rato entretenido.