31 oct. 2014

Especial Halloween: Pon a prueba tu cordura

He aquí una pequeña selección que he hecho de películas para los que quieran celebrar un maratón peliculero. No son películas que tengan la locura como tema, sino películas cuyo visionado continuado puede provocar la locura en el espectador. Como siempre, si queréis saber más sobre la película, clicar en los títulos para ir a los artículos sobre la película en cuestión. Y no tengáis miedo, lo peor que os puede pasar es que acabéis como yo.


Esta película trata sobre un chaval (comprensiblemente) obsesionado por el cuerpo de su canguro que tiene un osito Teddy diabólico y cuyo hobby es arrastrar incautos a un pozo lleno de demonios para ver cómo son devorados. Sí, esta película existe.



Este es el resultado de coger tres películas de serie B ya de por sí delirantes, mezclarlas, editarlas juntas como un film antológico y añadirle estrafalarios números musicales. Pura locura.
 
 
 
Como su título proclama, esta película es algo raro de verdad. Para los que quieran saber qué se siente al tomar un alucinógeno pero sin tener que poner en peligro su salud y su cerebro, solo su cordura.
 
 
 
Por supuesto, esta película tenía que estar incluida. Y qué manera más adecuada de culminar un breve paseo por el lado más demente del cine que con esta cima de la locura cinematográfica. Tan bizarra como fascinante. Una obra maestra.


30 oct. 2014

[REC] 4

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de [REC] 4: Apocalipsis (Jaume Balagueró, 2014), clicando aquí:


Veréis que se trata de la entrega más floja, pero solo porque las anteriores eran muy buenas.


28 oct. 2014

No es una secuela, es superior: Una reivindicación de Shock Treatment

 
La mayoría de vosotr@s, supongo, conoce el musical de culto The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975), pero es posible que no conozca la continuación rodada unos años más tarde: Shock Treatment (Jim Sharman, 1981). Y es una lástima porque sinceramente creo que es un film superior a Rocky Horror en diversos aspectos, además de profético en su representación de lo que acabaría siendo nuestra sociedad actual obsesionada por la fama sin motivo y los reality shows.

Cuando la adaptación de la obra musical de Richard O'Brien The Rocky Horror Show se estrenó en cines, pasó desapercibida. Esto es, hasta que pasó al circuito de proyecciones de medianoche, donde poco a poco fue adquiriendo entusiastas seguidores hasta convertirse en un gran fenómeno de culto, con la audiencia participando activamente con la película. Cuando en 1980 este fenómeno se hizo conocido, el proyecto para hacer una secuela se puso en marcha, con el mismo equipo que había hecho The Rocky Horror Picture Show.

Rocky Horror Shows His Heels era el título en que se pensó para una secuela directa. En esta película, Janet está a punto de tener el bebé concebido por Frank 'N' Furter cuando el padre aparece de nuevo de entre los muertos. En este proyecto todos los personajes volverían y sería, como ya he indicado, una continuación de los eventos de la primera película. Pero cambios en la dirección de la Fox hizo que este proyecto fuera rechazado.

Es entonces que la secuela se convierte en The Brad and Janet Show, una continuación de las aventuras de Brad y Janet en su ciudad natal, Denton. Esta continuación se pensaba filmar en los alrededores de Dallas, utilizando escenarios reales en lugar de decorados, convirtiendo toda la ciudad en un personaje más. Por fortuna, en aquel momento en Estados Unidos se inició una huelga del sindicato de actores, con lo que la producción se trasladó a Inglaterra y el diseñador de producción tuvo la brillante idea de que se filmara toda la película dentro de un estudio convertido en un gigantesco plató de televisión. Esto sirvió de punto de partida para que Sharman y O'Brien crearan una fantástica sátira de la televisión y del gran sueño americano. Por supuesto lo que la hace relevante hoy día es que la sociedad que aparece en el film es un perfecto reflejo de nuestra sociedad.

Denton es una ciudad obsesionada con la televisión, tanto que prácticamente la gente vive dentro de DTV, la televisión de la ciudad. Brad (Cliff De Young) y Janet (Jessica Harper) acuden un día como público y resultan escogidos como participantes de un concurso de parejas que acaba con Brad siendo llevado a otro programa: Dentonvale, en el cual será sometido a tratamiento psiquiátrico para placer de los telespectadores. Mientras, Janet es convertida en toda una celebridad televisiva. Lo que no saben es que todo forma parte del plan de una pérfida figura que se oculta en las sombras.

El reparto del film está realmente fantástico. Regresa casi todo el reparto interpretando otros personajes, bastante parecidos a los que interpretaban en The Rocky Horror. O'Brien interpreta al inquietante doctor Cosmo McKinley y Patricia Quinn es su amante, colega y hermana la doctora Nation McKinley. Nell Campbell interpreta a la enfermera Ansalong (en inglés Nurse Ansalong), imposible no quedar fascinado con ella.

Además del regreso de otros actores, se incorporan al reparto un delirante Barry Humphries como Bert Schnick, y De Young y Harper sustituyendo a Barry Bostwick y Susan Sarandon. Bostwick no pudo incorporarse al estar ocupado rodando otros proyectos y Sarandon pedía mucho dinero para lo que era el presupuesto de la película, lo que al final resultó otra bendición. Harper ya tenía un par de películas de culto en su haber y encaja perfectamente con la locura y el estilo de Shock Treatment.

En el momento de estrenarse, Shock Treatment fue un completo fracaso porque se decidió estrenar la película de forma limitada, directamente en proyecciones de medianoche, esperando crear un fenómeno parecido al de The Rocky Horror Picture Show, lo cual fue un obvio error. Rocky Horror había contado con el recorrido de ser una popular obra musical y fue estrenada de forma amplia antes de pasar al circuito de medianoche, con lo que era más o menos conocida por el público. Pero Shock Treatment no, así que es natural que pasara desapercibida.

Pero esto ha hecho que se acabe convirtiendo con el tiempo en una película de culto. Muchos fans de Rocky Horror se sintieron ofendidos cuando el productor Michael White dijo que Shock Treatment "no es una secuela, es un igual", sugiriendo que estaba a la misma altura de Rocky Horror. Pero yo creo que Shock Treatment es un film superior, no solo por la inteligencia de su guion y por como predijo unos espectadores obsesionados por la gente que es famosa por el simple hecho de salir en televisión. Cinematográficamente es un film superior, visualmente mucho más rico y complejo. Así como los números musicales y las canciones están más logrados y son mejores los de Shock Treatment (cuando se compara las versiones cinematográficas, ya que la versión superior de Rocky Horror no es la de la película, sino la grabación del reparto del Roxy).

Y debido a su historia, es incluso un film más "de culto" que el propio Rocky Horror.

Por tanto, desde aquí reivindico la grandeza de Shock Treatment e invito a todo el mundo a que se someta a una buena dosis de electroshock con esta película.


27 oct. 2014

Nómadas (Nomads)

 
El director John McTiernan es principalmente conocido como un director de cintas de acción, como la clásica La jungla de cristal (Die Hard, 1988), por eso llama la atención que su debut tras las cámaras fuera con Nómadas (Nomads, 1986), una película de corte fantástico y la única de la que también fue guionista. Un género que luego no volvería a tratar, aunque El guerrero nº13 (The 13th Warrior, 1999) fuera originalmente un film de terror que se convirtió en una película de acción tras una tumultuosa y conflictiva posproducción.

La doctora Eileen Flax (Lesley-Anne Down) atiende a un perturbado paciente que llega a la sala de emergencias del hospital en el que trabaja custodiado por la policía debido a su violento comportamiento. Después de que la doctora Flax logre calmarlo, súbitamente el misterioso paciente la ataca antes de morir. Poco después se descubre que el misterioso enloquecido paciente con pinta de drogadicto es el prestigioso antropólogo Jean Charles Pommier (Pierce Brosnan). La doctora Flax empieza entonces a experimentar visiones que le revelan la inquietante experiencia de Pommier con los misteriosos Nómadas, con los cuales ella también se verá implicada.

La razón por la que rescato este film del olvido es que hace poco me encontré, en una de las muchísimas librerías de segunda mano que hay por el barrio de Gràcia de Barcelona, la novelización que escribió Chelsea Quinn Yarbro de esta película, editada por Martinez Roca dentro de su extinta y gloriosa colección Súper Terror. Lo que me llamó la atención es que, en la contraportada del libro, los de la editorial decidieron engañar al lector asegurando que la película (que entonces haría poco que se había estrenado en España) se basaba en la novela y no al contrario:

La presente novela ha sido llevada a la pantalla por John McTiernan, y se ha convertido en un éxito del género.
 
El engaño funcionó conmigo porque, debido a la curiosa estructura de la película, pensé que se había basado en el libro, pero al volver a repasar la película queda evidente en los títulos de crédito que Nomads fue escrita y dirigida por McTiernan. Pero sigue siendo todo un tesoro esta novelización ya que amplía aspectos que, para que el film no fuera demasiado largo, no se tratan con mucho detalle. Y resalta, como ya he mencionado, la curiosa estructura de la película.

En lugar de utilizar una narración lineal, Nómadas opta por irnos descubriendo poco a poco lo que le sucedió a Pommier mediante las visiones que experimenta la doctora Flax, cuya existencia queda severamente alterada, como os podéis imaginar, alternando entre el presente y el pasado. Lo que para mí hace que sea una película de terror más interesante que la media.

McTiernan opta por crear una atmósfera inquietante y poco a poco sumergir al espectador en el misterio central de la película. Esto hace que el film resulte más intrigante e incida más en el suspense que en el terror de sustos, aunque a medida que avance el film se inclina hacia este último. Para crear esta atmósfera, McTiernan estiliza bastante la narración, aunque de forma controlada. No es una película que grite ¡años 80! como otras de la época, pero ciertamente es un producto del momento.

Es una película que he disfrutado mucho repasando. Un sólido ejemplo de elegante thriller sobrenatural que ha conseguido mantenerme intrigado de principio a fin. Es una lástima que la edición en DVD no incluya ningún extra, me habría encantado tener un audiocomentario en el que McTiernan contara cómo se le ocurrió la película y el por qué de su interesante estructura. Muy recomendable.

Os dejo el tráiler original de la película. Una advertencia: cualquier parecido entre cómo es la película realmente y cómo es la película según el tráiler es pura coincidencia.


24 oct. 2014

Escalofríos de placer

 
Para que disfrutéis con algo de buen terror este fin de semana, os ofrezco este fantástico cortometraje que consiste en una breve antología de tres historias, cada una mejor que la anterior.

De nada.

23 oct. 2014

El Halloween maldito

La posibilidad de ver en alta definición el montaje del productor de Halloween: La maldición de Michael Myers (Halloween: The Curse of Michael Myers, Joe Chappelle, 1995), conocido también como Halloween 6: The Curse of Michael Myers y que empezó producción como Halloween 666: The Origin of Michael Myers, era uno de los grandes incentivos para hacerse con la edición deluxe limitada en Blu-ray (zona A cerrada) de la saga Halloween, un monumental esfuerzo conjunto de Anchor Bay y Shout! Factory. ¿Valió la pena la espera? Ya lo creo que sí.

El origen de lo que sería una conflictiva producción lo encontramos en Halloween 5: La venganza de Michael Myers (Halloween 5: The Revenge of Michael Myers, Dominique Othenin-Girard, 1989) y la demanda por parte del productor Moustapha Akkad al director y los guionistas de incluir algún detalle, misterio, lo que fuera que sirviera de incentivo para ver la sexta entrega. De este modo nace el misterioso hombre de negro que libera Michael Myers en la quinta entrega y cuyo origen se debería responder en la sexta entrega, además de que se debería responder también sobre el origen del extraño símbolo que aparece en la muñeca de Michael Myers. Este sería el primer error de Akkad.

Originalmente se pensó que la sexta entrega se produciría al año siguiente, pero Akkad perdió los derechos y para recuperarlos cometió su segundo error: aliarse con los Weinstein. Estos ya muy pronto introdujeron su primera demanda: eliminar el 6 del título, ya habían pasado seis años desde la última entrega en lugar del único año que en un principio se pensó que se tardaría.

Al principio todo pareció ir bien. Se contaba con un sólido e interesante guion de Daniel Farrands (cuyo comentario en el Blu-ray resulta muy interesante y cargado de información sobre lo que pudo haber sido y no fue), un buen reparto contento con el guion, comandados por un director que tenía un buen ojo visual. Los problemas empezaron en la posproducción, cuando tras un pase que no fue muy bien, los Weinstein deciden filmar toda una nueva sección de la película, asesinatos con más sangre y, básicamente, convertirlo en un típico slasher noventero-basura-MTV como los que sufrimos a lo largo de la década de los 90 los aficionados al género. Esto, además, se hizo a espaldas de los productores Paul Freeman y los Akkad (Moustapha y su hijo Malek), los cuales habían estado trabajando en la saga Halloween desde el principio (Moustapha produjo el clásico de John Carpenter y Freeman empezó a trabajar en la saga a partir de la cuarta entrega).

El resultado fue un fracaso de taquilla, unos actores y equipo descontentos con el resultado final y que los Weinstein consideraran originalmente que la 7 entrega fuera al mercado del directo-a-DVD. Pero los conflictos en la producción hicieron que naciera la leyenda del montaje del productor (de Paul Freeman, concretamente), distribuido en vídeos pirata de borrosa calidad, que finalmente ha visto la luz de forma bastante gloriosa.

Se ha de tener en cuenta que esta no es la versión perfecta de esta sexta entrega. La razón de que los Weinstein decidieran rehacer toda la sección final, es que el clímax no acababa de funcionar y el final no es el mejor que podrían haber concebido después de que decidieran cambiar el final originalmente concebido por Farrands y que incluía a una crecida Jamie Lloyd (la historia de cómo se decidió cambiar el destino del personaje y la actriz merece un artículo aparte). Sin embargo, no queda duda de que es un film superior a la versión estrenada en cines originalmente.

El principal problema de la película es que cargaba con el lastre de responder a una serie de preguntas lanzadas en la menos vista y menos interesante película de toda la franquicia. A Farrands se le ocurrió la idea del culto Thorn, introduciendo un toque de ocultismo en la franquicia. Este concepto sería bastante polémico entre los fans de la serie. Personalmente a mí no me parece mal, ya que la idea de convertir a Laurie Strode en la hermana de Michael Myers me parece mucho más estúpida. Yo creo que todo el aspecto del culto, en particular en la parte final eliminada por los Weinstein, le da al film un toque a lo peli de la Hammer que me hace bastante gracia. Además de que me gustan los cuentos de Arthur Machen, H. P. Lovecraft y demás, llenos de cultos con malas intenciones.

Pero lo que más destaca es que el montaje del productor parece más un film de la saga Halloween que la versión estrenada en cines. Los asesinatos de la versión cinematográfica son bastante gore y exagerados, más propios de la saga Viernes 13, de la cual soy muy fan y que ya sabéis es mi favorita por encima de la saga Halloween, Pesadilla en Elm Street o cualquier otra. Pero lo que aplaudiría en un film de Viernes 13, en uno de Halloween está fuera de sitio. El montaje del productor sigue la línea de las anteriores película, incidiendo más en Myers acechando a la víctima que en asesinato en sí. Por eso, aunque se pone de forma bastante prominente que este montaje es sin censurar, lo cierto es que podría haber obtenido una R (para mayores de 18 años) sin ningún problema ni necesidad de cortar nada.

Esta versión, además, deja respirar a los personajes y se elimina el montaje frenético y los flashes videocliperos. Tiene un aire más a lo suspense de la vieja escuela, lo cual creo que encaja bastante bien con la idea del culto. Y, por supuesto, es un estilo que encaja mejor con las películas anteriores. De nuevo, esta versión realmente parece una película de la saga Halloween.

La versión cinematográfica no carece de méritos en lo que se refiere al simple entretenimiento. Mi opción es ver la cinematográfica cuando quiera simplemente pasar el rato, pero reservar el montaje del productor para verla junto a las anteriores secuelas, ya que es la auténtica continuación de la historia iniciada en las partes cuarta y quinta. De hecho es lo que hice en esta ocasión, reservando para ver en último lugar el clásico de Carpenter restaurado correctamente, la versión cinematográfica de la 2, las partes 4 y 5 y el montaje del productor de la 6 como gran fin de fiesta después de haberme pasado las últimas semanas viendo películas de Halloween sin parar.


22 oct. 2014

La apasionante historia de cómo se hizo, se deshizo y se rehizo la nada apasionante Los inmortales II: El desafío


Mi padre me llevó al cine a ver Los inmortales II: El desafío (Hihglander II: The Quickening, Russell Mulcahy, 1991), ya que la primera me había gustado mucho. E incluso a tan corta edad ya me di cuenta de que era una película bastante mala. Lo extraño hubiese sido lo contrario, ya que incluso el director y el protagonista y prácticamente todos los implicados se habían desentendido completamente del film y lo habían desahuciado. Fue un fracaso de taquilla, a nadie parecía haberle gustado, así que lo normal sería que el film simplemente hubiese desaparecido.

Pero no fue así.

Como si fuera uno de sus inmortales protagonistas, el film fue resurgiendo en distintas versiones y encarnaciones, hasta que finalmente en el 2004 la película se completó. Sí, esta secuela tardó más de diez años en terminarse.

Aunque no había funcionado particularmente bien en Estados Unidos, la clásica y mítica (por lo menos para los de mi generación [o por lo menos para mí]) Los inmortales (Highlander, Russell Mulcahy, 1986) arrasó en Europa. Inmediatamente, diversos distribuidores pidieron a los productores William Panzer y Peter David que les trajeran otra película más con inmortales peleándose con espadas. Y los productores aceptaron, a pesar de que Los inmortales es un film perfectamente cerrado que no dejaba espacio para secuelas.

El rodaje empezó en Argentina, un rodaje cargado de problemas y con algunos retrasos. Estos retrasos hicieron que la compañía que financiaba el film decidiera dar la película por terminada. Se llevó el metraje a Estados Unidos y sin la participación ni del director ni de los productores ni de nadie implicado en el rodaje y la producción, decidió editarla rápidamente, poner unos efectos baratos y estrenar la película.

Y esta es la versión que todo el mundo vio en el cine.

Pero el director Mulcahy no se dio por vencido. Al fin y al cabo, su nombre aparecía en los créditos, así que por lo menos quería que fuera en una película que él hubiese hecho. Así que un par de años después de que el film se estrenara, Mulcahy reunió de nuevo a los actores y, de su propio bolsillo, rodó las escenas que no había podido rodar en su momento, para poder hacer un montaje del director.

Esta versión se acabó editando en DVD a mediados de los 90, pero continuaba teniendo el problema de los efectos que no se habían terminado. Finalmente, los productores Panzer y David se pusieron en contacto con la compañía de efectos visuales dirigida por Sam Nicholson, el cual trabajó originalmente en los efectos de la película antes de que los financieros se la llevaran, para completar los efectos de manera que cuadraran con la intención original de los cineastas. De este modo, en el año 2004 se editó en DVD y luego Blu-ray la versión definitiva, terminada de Los inmortales II.

Que seguía siendo una película no muy buena.

Es decir, el trabajo de terminar las escenas, los efectos, reestructurar el film para que siguiera el estilo de la primera y demás sirvió para arreglar los problemas creados por el hecho de que la compañía que financiaba el film se lo llevase antes de que estuviera terminado. Pero dejaba los problemas de un guion no muy bueno, que principalmente eran:

-El regreso del Ramírez que interpretaba Sean Connery. El personaje moría en la primera película pero los distribuidores insistían en que regresara Connery, así que su presencia en la secuela se nota forzada.

-La decisión de explicar de dónde proceden los inmortales. Originalmente en la película se explicaba que eran extraterrestres procedentes de otro planeta, lo que entraba en completa contradicción con lo que se explica en la primera película. En el montaje del director se cambia de manera que siguen siendo terrestres pero que son enviados en el tiempo desde un pasado remoto. Lo cual sigue siendo absurdo cuando se ve ejecutado en pantalla y sigue sin encajar con lo contado en la primera película (cuyo título original es El escocés, para más inri), pero no resulta tan irritante y estúpido.

-Y el más importante: "Solo puede quedar uno". Es el meollo de la primera película, que por eso es una historia cerrada y hace que las secuelas se vayan haciendo progresivamente más absurdas.

Pero a pesar de que esto haga que, como secuela, Los inmortales II sea muy mala (hay momentos en que uno está convencido de que el guionista no ha visto la anterior película), como película la versión definitiva resulta bastante entretenida. Resueltos los problemas creados por la compañía financiera que hacía que la película fuera mala de forma irritante e insultante, solo queda el absurdo de un guion no muy bueno.

Ahora, Los inmortales II es una película malibuena. Las escenas de acción están bastante bien y todo el conjunto es absurdo y delirante pero muy divertido y entretenido. Como os podéis imaginar, todo lo anterior lo descubrí viendo los extras de la edición en Blu-ray, una edición que compré porque estaba de oferta (al cambio salía por unos 7 euros) y por simple nostalgia. Pero me sorprendió lo bien que me lo pasé viendo la versión definitiva de esta película.

Así que, si como yo os encontráis de oferta esta versión, más conocida como Renegade version, con los efectos completados y todo puesto en su sitio, os sugiero que le deis una oportunidad. No es una buena película, pero es una buena mala película que os puede hacer pasar un buen rato, ni que sea por el psicotrónico placer de ver a Christopher Lambert y Michael Ironside frente a frente.

Fijaos en este tráiler de la versión originalmente estrenada en cines, donde el escudo es rojo, cuando en el rodaje habían trabajado con la intención de que fuera azul, ya que, como he explicado, la compañía que terminó los efectos fue escogida por los financieros para que hicieran un trabajo barato y rápido, sin que el director o nadie implicado en el film participara. Esto acababa dando la impresión de que el escudo rojo hacía que la superficie estuviera teñida de azul.


17 oct. 2014

Sobre los Halloween de Rob Zombie

 
Me gustaría que aquellos que hayan visto los Halloween de Rob Zombie me iluminaran en un aspecto curioso de estas películas que descubrí recientemente. La semana pasada recibí el esperado pack en Blu-ray (zona A) de la franquicia Halloween, en su edición deluxe limitada que incluye el montaje del productor de la sexta entrega (curiosamente, se anunció el pack poco después de que pidiera que esta versión se hiciese disponible en este artículo). Y también se incluyen los montajes del director sin censurar de las dos películas que Zombie dirigió.

Del remake de Halloween solo había visto la versión que se estrenó en cines, así que tenía curiosidad por ver si este montaje me hacía cambiar de opinión sobre el film. No lo hizo, y más o menos mi opinión es la misma que la que tenía en el artículo que escribí sobre esta película aquí, tal vez solo añadir que ver este remake después del film de John Carpenter se hace casi insoportable. También en ese artículo decía que el Halloween II de Zombie me gusta mucho y que a veces me parece divertido ver el clásico Halloween de John Carpenter seguido de este film.

Y he aquí lo curioso: comentando estas películas con un amigo, resultó que a él le había gustado el remake que hizo Zombie pero no le gustó la continuación. Y leyendo artículos sobre la edición en Blu-ray del pack, descubrí que al hablar de las aportaciones de Zombie, muchos coincidían con mi opinión: no les gustaba el remake pero les gustaba la continuación.

¿No os resulta curioso? Es decir, imagino que habrá mucha gente a la que les gustó las dos películas y otra mucha a las que no les gustó ninguna de las dos, pero me llama la atención que haya tantos a los que una sí y la otra no. ¿Por qué es así? ¿Hay alguien entre vosotros a quién le gustara la primera o la segunda pero no la segunda o la primera?

Yo sé que a mí la segunda me gustó porque era una película en la que Zombie se embarcaba en su propia historia en lugar de simplemente fotocopiar una película mejor y añadirle los clichés de libro sobre cómo se hace un psicópata. De hecho, ver el Halloween II de Zombie habiendo visto The Lords of Salem resulta bastante interesante, ya que se ve el germen de lo que será Lords en Halloween II.

Tengo curiosidad por saber si esta distinción es más generalizada y por saber por qué a los que les gustó la primera no les gustó la segunda y viceversa. ¿O solo le despierta la curiosidad este hecho a mí?


16 oct. 2014

Xtro

He de admitir que la primera vez que vi Xtro (Harry Bromley Davenport, 1982) no la acabé de entender. La alquilé en el videoclub hacia los primeros años 90, esperando encontrar otra película a lo Aliens (1986) de James Cameron y lo que me encontré fue una rara mezcla de ciencia ficción, terror y Maryam d'Abo sans vêtemens.

El pequeño Tony (Simon Nash) y su padre Sam (Philip Sayer) juegan tranquilamente en el jardín de su casa en el campo. De repente, una extraña luz aparece en el cielo y Sam desaparece. Cinco años más tarde, Rachel (Bernice Stegers), la madre de Tony, ha asumido que su marido la abandonó e ignora las historias de su hijo sobre luces en el cielo. Rachel ha rehecho su vida junto a Joe (Danny Brainin), que intenta ser el padrastro de Tony. Con ellos también vive la joven francesa Analise (Maryam d'Abo), que trabaja como niñera de Tony. Una noche, Sam regresa con la intención de recuperar a su familia, aunque ahora Sam ya no es humano y no tiene problemas en deshacerse de todo aquel que se ponga en su camino de la forma más grotesca posible.

Xtro se estrenó originalmente en cines como una especie de respuesta de bajo presupuesto y muy sangrienta al entrañable alienígena de E.T. El extraterrestre (E.T. The Extra-Terrestrial, Steven Spielberg, 1982). La historia en sí es bastante simple, pero está adornada con surrealistas escenas y barrocos asesinatos, propiciados por los poderes que posee Sam y que decide transmitir a su hijo, el cual los utiliza primero para dotar de vida a sus juguetes y luego para matar a todos aquellos que su padre deja vivos.

Pero el film destaca también por los efectos usados para dar vida a las distintas encarnaciones de Sam como criatura extraterrestre, como la escena en la que Sam "nace" de una pobre infortunada mujer cuando regresa a la Tierra.

Estos sangrientos efectos, más las escenas surrealistas con enanos asesinos, geypermans gigantes, la psicotrónica escena final y la inolvidable presencia de D'Abo, convirtieron este film en una película de culto, especialmente gracias al boom del vídeo. Así, el film ha ido ganando una merecida reputación, ya que te guste o no, es difícil de olvidar. Eso sin mencionar que su planteamiento la aleja de las típicas series B que se producían entonces.

No sucede lo mismo con las prescindibles secuelas que Davenport dirigió en los 90: Xtro 2: El segundo encuentro (Xtro II: The Second Encounter, 1990) y Xtro 3: La venganza (Xtro 3: Watch the Skies, 1995). Estas secuelas son completamente independientes entre sí y no guardan ninguna relación con la primera Xtro. Xtro 2 es una aburrida copia barata de Aliens que tiene lugar en una instalación subterránea donde se experimenta con viajes interdimensionales, lo que provoca la aparición de una criatura que mata a la gente y un equipo se enfrenta a ella y bla, bla, bla. Xtro 3, en cambio, es una copia barata de Depredador (Predator, John McTiernan, 1987) sin ningún interés.

Recomiendo Xtro a todos aquellos que quieran ver una película de extraterrestre asesino algo diferente, las secuelas son prescindibles y nada recomendables.


15 oct. 2014

Los primeros trabajos de Clive Barker en el cine

Hace poco, mientras esperaba que me llegasen un par de libros, decidí aligerar la espera volviendo a leer Libros sangrientos de Clive Barker. Esto hizo que me entraran ganas de repasar los primeros trabajos en el cine de este maestro del género, antes de convertirse en un referente con la hoy clásica Hellraiser. Los que traen el infierno (Hellraiser, Clive Barker, 1987). Eran, además, películas que hacía mucho tiempo que no veía y también quería verlas ahora que conozco un poco mejor el mundo de Barker que cuando las vi por primera vez. Aunque lo cierto es que la nula implicación de Barker en ambas películas, aparte de proporcionar las historias en que se basan, ya que sus guiones no fueron respetados, hacen que en general resulten algo decepcionantes.

Mundo subterráneo (Underworld, George Pavlou, 1985), conocida como Transmutations en Estados Unidos, representó el debut de Barker como guionista de largometrajes. Basado en una idea del propio Barker, la historia arranca cuando al criminal retirado Roy Bain (Larry Lamb) le encarga un antiguo asociado, Hugo Motherskille (Steve Berkoff), que encuentre a una "trabajadora" suya que ha sido secuestrada. Roy acepta ya que la secuestrada es Nicole (Nicola Cowper) un antiguo amor por el que todavía siente algo. Las sospechas recaen sobre el doctor Savary (Denholm Elliott), pero en realidad Nicole se haya prisionera en una comunidad de mutantes que vive en las alcantarillas de la ciudad.

Con una estética muy ochentera, en el peor sentido, el film presenta una serie de ideas que luego encontraremos a lo largo de la obra de Barker en diferentes relatos y novelas, principalmente en la novela Cabal que luego se convertiría en Razas de noche (Nightbreed, Clive Barker, 1990) (de la que espero con ansía me llegue el montaje del director recientemente editado en Blu-ray de zona A). Pero en el caso de Underworld (cuya versión completa dura unos 103 minutos) no están ejecutadas de la mejor manera posible.

Aunque cuenta con un buen reparto, el film no acaba de funcionar debido a una dirección no demasiado brillante y un guion que tampoco ejecuta las ideas que contiene de la mejor manera. Así, la película se queda en un buen planteamiento pero en una algo mediocre ejecución.


Las cosas cambian el siguiente film, también dirigido por Pavlou: RawHead Rex (1986), película que vi por televisión una noche y me gustó por ser una clásica monster movie y que hoy día me sorprende porque es una clásica monster movie.

Barker adapta su cuento homónimo como base para la película. Añade algunos detalles y arregla una inconsistencia al final del relato original, pero es una adaptación relativamente fiel de su historia. En el film, Howard Hallenbeck (David Dukes) se halla con su familia en Irlanda realizando un trabajo de investigación arqueológica. La estancia de los Hallenbeck en un pueblo coincide con la accidental liberación de Rawhead Rex de su sepulcro milenario. Despertado de nuevo, Rawhead se dedicará a matar y crear caos. Una de las víctimas es el hijo de Howard, que se dedicará a perseguirlo con ansias de venganza.

Fue leyendo este relato en particular en el volumen uno de Libros sangrientos (o tercer libro, dependiendo de la edición que tengáis, inglesa o española) que me dieron ganas de repasar estas películas. Al leer el relato me sorprendió que era una historia bastante clásica en el que el monstruo es el malo y hay unos buenos claramente señalados. Aunque el cuento tiene toques propiamente barkerianos, me sorprendió porque es un relato muy "normal", teniendo en cuenta que el resto de cuentos y de la obra de Barker precisamente se aparta de los cauces típicos, en diversas ocasiones convirtiendo a los monstruos en los héroes y a los humanos en villanos.

La película, en ese sentido, es exactamente igual. Pero que quede claro que no lo digo como algo negativo, sino que me sorprendió un relato tan ortodoxo en un momento en el que Barker destacaba por romper las reglas. Por tanto, RawHead Rex, para bien o para mal, es una clásica película de monstruo suelto despachando incautos. En este sentido es un film medianamente entretenido, pero poco más. Queda claro que lo mejor estaba por venir.


13 oct. 2014

Ninja Turtles (Las tortugas ninja) (Teenage Mutant Ninja Turtles)

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz que me pareció la nueva aventura cinematográfica de las Tortugas Ninja:


La verdad es que para ser una película producida por Michael Bay y dirigida por Jonathan Liebesman, Ninja Turtles (Las tortugas ninja) (Teenage Mutant Ninja Turtles, 2014) no es tan mala como esperaba y me lo pasé medianamente bien.


10 oct. 2014

Tulpa: Perdizioni mortali

Con esta película, el director Federico Zampaglione sumergía al espectador en un universo cargado de fetichismo, voyeurismo y sádicos asesinatos. En otras palabras, Tulpa: Perdizioni mortali (2012) era un regreso a la etapa dorada del giallo italiano que llenó las pantallas del mundo de sangrientas poesías visuales durante los años 70.

Lisa Boeri (Claudia Gerini) es una ejecutiva de alto nivel. Un exigente y absorbente trabajo que no le deja demasiado tiempo libre, así que como "desestresante", Lisa acude por las noches a un club privado donde los miembros dan rienda suelta a sus fantasías eróticas: el club Tulpa. Algunos miembros de Tulpa empiezan a ser víctimas de un sádico asesino. Lisa deberá descubrir quién es el misterioso asesino antes de convertirse ella en la próxima víctima.

Como decía al principio, Tulpa recrea el ambiente y estilo del giallo clásico italiano. La mayor influencia parecen ser las películas de Sergio Martino, en particular La perversa señora Ward (Lo strano vizio della Signora Wardh, 1971) ya que ambas tienen diversos puntos en común: están protagonizadas por mujeres, abunda el fetichismo y el elemento erótico y son bastante sangrientas. El asesino en Tulpa va vestido siguiendo el estilo clásico de estas películas: guantes negros, gabardina negra y sombrero negro. Pero creo que el elemento que más me llamó la atención (y más me recordó al giallo) fueron los sádicos y violentos asesinatos del film de Zampaglione.

Pero esta película va más allá del simple homenaje a un género del pasado, y funciona perfectamente por sí misma como cinta de intriga y suspense. El misterio que rodea a los asesinatos es suficiente para mantener al espectador enganchado, aunque no sepa nada del giallo ni le interese lo más mínimo.

Es una lástima que la actual industria cinematográfica italiana desprecie el cine de género e ignore la grandeza que alcanzaron en este ámbito en el pasado, de modo que películas como esta son más bien raras excepciones. Es especialmente triste después de ver Tulpa, ya que te queden ganas de ver que nuevas preciosas barbaridades podrían imaginar los directores italianos.


8 oct. 2014

Permanezca en sintonía (Stay Tuned)

 ¿Por qué esta película no es apreciada como la obra maestra que es? ¿Por qué, aprovechando la actual fiebre nostálgica, no existe una edición especial en Blu-ray en lugar de una triste edición en DVD sin más extras que el tráiler? Ah, qué injusta es la vida. Si todavía no la conocéis, dejadme que os introduzca en el maravilloso mundo de Permanezca en sintonía (Stay Tuned, Peter Hyams, 1992).

Roy Knable (John Ritter) es un perdedor adicto a la televisión, una adicción que está llevando su familia al desastre. Una noche, un misterioso hombre (Jeffrey Jones) le ofrece una auténtica maravilla: una enorme televisión acompañada de una gigantesca antena parabólica que le permitirá sintonizar más de 600 canales (666 canales para ser exacto). Es justo la misma noche que Helen (Pam Dawber), la esposa de Roy, decide abandonarle. Mientras discuten, ambos serán absorbidos por la antena y quedarán atrapados en un infernal mundo televisivo. A partir de entonces, tendrán 24 horas para sobrevivir o ser condenados al infierno.

Permanezca en sintonía es una fantástica comedia negra que satiriza el mundo de la televisión y nos ofrece toda una gama de parodias de concursos y series. Por supuesto, son parodias de series, películas y anuncios que eran más conocidos en los 90, cuando se estrenó la película. Pero aunque hay algunos que resultarán desconocidos para el espectador actual, como la parodia de la serie Treintaytantos (Thirtysomething, 1987-1991) y la de un popular anuncio de equipos de música, lo cierto es que sigue siendo divertida aunque se desconozca el referente, como con el caso del anuncio mencionado o el momento Tres solteros y el bebé de Rosemary.

Pero la parte más divertida e interesante, obviamente, es la odisea de Roy y Helen a través de los 666 canales del infierno. Una odisea que incluye una excelente secuencia animada del maestro Chuck Jones y también algún momento metalingüístico, como cuando Roy cae en una especie de Apartamento para tres (Three's Company, 1977-1984) (la serie que lanzó a la fama a John Ritter). Este viaje de pesadilla hace que la película no aburra y entretenga de principio a fin. Bueno, menos una secuencia que es un videoclip a lo MTV (de cuando la MTV era una cadena musical).

Permanezca en sintonía se ve beneficiado con un reparto que encaja a la perfección con el tono y el estilo de la película, además del toque adicional de que tanto Ritter como Dawber alcanzaron la fama gracias a populares series de televisión (Ritter en la mencionada Apartamento y Dawber con Mork y Mindy (Mork & Mindy, 1978-1982). También se ha de mencionar al gran Jeffrey Jones, que se lo pasa de fábula interpretando al diabólico Spike.

En fin, a lo mejor me ciega la nostalgia, pero creo que Permanezca en sintonía es toda una joya que se merece más reconocimiento del que tiene y espero que penséis lo mismo cuando la veáis.


6 oct. 2014

Twin Peaks vuelve a la televisión: ¿es una buena noticia?

Ya es oficial: Mark Frost y David Lynch volverán al peculiar pueblo de Twin Peaks en una nueva serie de 9 episodios que emitirá Showtime en el 2016, haciendo real la profecía que Laura Palmer le hizo a Dale Cooper en la Habitación Roja cuando le dijo que se volverían a encontrar al cabo de 25 años.

Que Frost y Lynch vuelvan para cerrar satisfactoriamente la serie, con Lynch dirigiendo los 9 episodios, es razón para entusiasmarse pero, ¿hasta que punto? La fiebre nostálgica y el reciente interés que levantó de nuevo Twin Peaks (1990-1991) en su lanzamiento en Blu-ray, seguramente han sido decisivos a la hora de que ambos creadores vieran su deseo cumplido de concluir la serie como se merece, pero si soy algo reticente no se debe solo a las diversas decepciones causadas por series o franquicias resucitadas recientemente, también porque tras repasar la serie y la excelente Twin Peaks: Fuego camina conmigo (Twin Peaks: Fire Walk with Me, David Lynch, 1992) en la mencionada edición Blu-ray, no estoy seguro de que haya mucho más que contar.

Twin Peaks es una obra maestra de la televisión. Olvidad televisión: es una obra maestra. Pero fue una obra maestra durante 16 episodios, hasta que, por presiones de la cadena, se cerró el misterio alrededor de la muerte de Laura Palmer. A partir del episodio 12, la calidad de la serie cayó en picado, principalmente porque el numeroso reparto, cuyas historias estaban unidas por la investigación del asesinato de Laura Palmer, se fue cada uno por su lado con su trama, cayendo muchas veces en el ridículo o, lo peor de todo, en los mismos recursos que las otras series de televisión que se hacían entonces. Para cuando Lynch y Frost volvieron a ponerse al frente, hasta entonces ocupados ambos con sus proyectos cinematográficos, la serie se fue encarrilando, con los últimos 4 episodios de la segunda temporada recuperando algo de la calidad original. Para entonces ya era tarde y, provocado también por la manera en que la cadena había maltratado la serie cambiando constantemente el día y hora de emisión, había perdido demasiada audiencia y Twin Peaks fue cancelada.

Por tanto, a no ser que Frost y Lynch sean capaces de crear una historia que sirva de columna vertebral para las diferentes subtramas igual que la investigación del asesinato de Laura Palmer, voy a ser algo cauto y no dejarme llevar por el entusiasmo. Claro que cuando de aquí a dos años vea la serie puede que me alucine por su genialidad, pero creo que es mejor pecar de prudente que dejarse llevar por el entusiasmo.


Empusa

Jacinto Molina alias Paul Naschy fue fiel a sí mismo hasta el final, como demuestra Empusa (2010), la última película que dirigió (además de escribir y protagonizar), estrenada de forma póstuma. Filmado de forma independiente con un presupuesto mínimo, el film recuerda la mejor época de esta leyenda del terror.

Abel (Naschy) es un actor jubilado que completa la pensión leyendo las cartas y adivinando el futuro de ricos incautos. Cuando no está timando a ricos, se pasa el tiempo investigando y leyendo sobre parapsicología y el mundo de lo oculto o paseando y bebiendo con su amigo Víctor (Antonio Mayans), siempre y cuando Natalia (María Jesús Molina) no lo acepte en su cama. Un día, mientras pasean por la playa, Abel y Víctor encuentran una mano. Víctor sugiere llevarla a las autoridades, pero Abel quiere quedársela para investigar unos extraños símbolos que hay grabados en ella. Muy pronto, las víctimas empiezan a multiplicarse y Abel será el único capaz de enfrentarse a la amenaza de las empusas, una especie de vampiras demoníacas.

Empusa es, en cierto modo, un autohomenaje que se hace Naschy, recuperando el tipo de historia y los motivos de la época dorada del cine de género español: los años setenta. Pero lo hace con generosas dosis de ironía y autoparodia. Son estos toques de humor los que hacen que este film acabe resultando bastante entretenido. Pero si bien hubo momentos en que me hizo reír a carcajadas (especialmente al final) también hay momentos bastante planos en este sentido, ya que es un film algo irregular.

Esta "irregularidad" del film viene del guion de Naschy pero también por la escasez de medios, que hace que algunos momentos no tengan la espectacularidad que se merecen. Pero si uno es capaz de ver más allá de los pobres escenarios o los rudimentarios efectos especiales, y a pesar de que en algunos momentos flojea, al final uno se lo acaba pasando bastante bien gracias al carisma de Naschy y los desnudos gratuitos de las vampiras.

Si os gusta el cine de terror que se hacía en los setenta con sello coproducción europea (y a quién no le gusta semejante desmelene y desenfreno) es posible que este film os haga pasar un buen rato, ni que sea por la manera en que nos recuerda una época pasada.


3 oct. 2014

Pervert!

 
Cuando comento películas interesantes y rompedoras como I Declare War (Jason Lapeyre, Robert Wilson, 2012), sé que no importa que en el momento en que publico el artículo no tenga demasiados lectores, ya que se trata de películas no muy conocidas pero que tienen largo recorrido y atraerán lectores en el futuro. Cuando comento una película como Pervert! (Jonathan Yudis, 2005), siempre hay una parte de mí que teme que provoque el efecto contrario, que la gente huya espantada de este blog. En fin, es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo.

James (Sean Andrews) decide pasar el verano en el rancho de su padre, Hezekiah (Darrell Sandeen). Para su sorpresa, descubre que con su padre vive Cheryl (Mary Carey), una bomba sexual que no tarda en perseguir a James, cosa que no hace muy feliz a Hezekiah. Cuando los cuerpos empiecen a acumularse, James tendrá que enfrentar el hecho de que tal vez su padre es un asesino demente.

Pervert! es un homenaje al cine de Russ Meyer y adopta algunas de sus características más superficiales, como un reparto femenino que es una colección de voluptuosas mujeres. Lamentablemente, he de informar a las lectoras y lectores interesados en ello de que no hay desnudos masculinos, toda la desnudez es exclusivamente femenina. También comparte otras características, como el tono de comedia alocada. Y es un film que hace reír bastante, especialmente en su psicotrónico tramo final, aunque depende más bien de si el tipo de humor que utiliza es de vuestro gusto.

He de admitir que me reí bastante con el film y, gracias a su corta duración, se me pasó bastante rápido. Para no arruinarle la película a aquellos que no la hayan visto he de guardar silencio sobre lo que más me divirtió, baste de decir que implicaba el uso de stop-motion, algo que siempre me ha gustado. Las interpretaciones son un poco flojas, ya que no está editada en la manera frenética y furiosa que usaba Meyer para minimizar el impacto de un actor o actriz no muy hábil dramáticamente. Pero como ya he dicho, es una visión superficial del cine de Meyer, palidece al lado de alguno de los clásicos del maestro y es posible que no guste a las mujeres como gustaban las películas de Meyer. Sin embargo, os puede hacer pasar un rato divertido y sucio.


2 oct. 2014

Al borde de la locura (Edge of Sanity)

En Al borde de la locura (Edge of Sanity, Gérard Kikoïne, 1989) nos encontramos un Anthony Perkins interpretando a uno de los doctores Jekyll más desequilibrados, junto a uno de los Hyde más perversos, que nos podemos encontrar en la larga lista de adaptaciones del clásico de Robert Louis Stevenson El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

La historia es de sobra conocida por todos, pero en esta versión se hacen algunos interesantes cambios. Al empezar se nos muestra un trauma que sufre Henry Jekyll de niño y que le deja una profunda impresión. Este trauma marca sus posteriores acciones como Hyde, aquí convertido en una especie de Jack, el Destripador. Además, el doctor descubre accidentalmente la forma de convertirse en Hyde, ya que, en el film, trabaja buscando un anestésico fiable y seguro.

El punto fuerte del film es el progresivo desequilibrio de Jekyll, que Perkins muestra de forma brillante, en consonancia con la alegoría a la adicción a las drogas, uno de los temas de esta película, y la habitual reflexión sobre el lado oscuro de la naturaleza humana.

De entre las adaptaciones psicotrónicas que se han hecho de este clásico, esta puede que sea una de las más entretenidas, solo superada por la hammeriana El Dr. Jekyll y su hermana Hyde (Dr Jekyll & Sister Hyde, Roy Ward Baker, 1971). Kikoïne tenía bastante experiencia dirigiendo películas con generosas dosis de erotismo, así que se hace más énfasis en el sexo que en la sangre, aunque hay diversos asesinatos pensados para reflejar los de Jack, el Destripador. Pero uno de los detalles que me llamó más la atención es que, mientras en las escenas de día y con Jekyll "normal" se respeta la ambientación victoriana, cuando llega la noche y se refleja el mundo de las prostitutas, estas van vestidas al más puro estilo ochentero, como salidas de un videoclip de Madonna.

Pero, como he dicho antes, la razón principal por la que esta película es muy disfrutable es por la presencia de Perkins. Especialmente a medida que le va cogiendo el gusto a ser Hyde, culminando con un clímax de cine de terror que no por esperado resulta menos efectivo. De modo que, si queréis ver una adaptación "seria" de este clásico tenéis bastante donde escoger, pero si os apetece ver una versión desmelenada, esta es una buena opción.

1 oct. 2014

Danza mortal (Murderock - Uccide a passo di danza)

 
Danza mortal (Murderock - Uccide a passo di danza, 1984) es también conocida como Murder Rock: Dancing Death y, mi favorito, Slashdance. Es hortera y ridícula, pero saber que lo dirigió Lucio Fulci le resta algo de diversión.

En una academia de danza se está realizando un casting para ver quién será la protagonista de un espectáculo que puede catapultar a la escogida a la fama. Muy pronto las candidatas empiezan a ser asesinadas una a una. ¿Quién es el misterioso asesino? ¿Y le importará a alguien para cuando la película acabe?

Este film fue rodado cuando empezaba la decadencia de Fulci. Encasillado en un género que no le entusiasmaba demasiado, perseguido por diversos problemas de salud, obligado a rodar películas de ínfimo presupuesto y menos calidad para sobrevivir, varias veces abandona rodajes que acaban otros aunque él es culpado de los malos resultados al constar todavía su nombre en los créditos (sucedió en La conquista de la tierra perdida [Conquest, 1983] y Zombi 3 [1988])... No, los 80 no fueron muy amables con Fulci.

Como Fulci es un director que admiro por sus anteriores filmes, me cuesta encontrarle el punto divertido a esta película, me da más pena que otra cosa. Pero os lo ofrezco como fuente de diversión a vosotros, ya que ofrece muchos motivos de carcajada al espectador. Para empezar, la película mezcla las películas tipo Fama (Fame, Alan Parker, 1980) y, en especial, Flashdance (Adrian Lyne, 1983), por entonces muy de moda, con el slasher, también de moda en Estados Unidos. El film ofrece cutres coreografías acompañados de horrible pop ochentero (cortesía de un decepcionante Keith Emerson), entre los nada llamativos asesinatos ideados para que haya unos cuantos desnudos gratuitos.

Las interpretaciones son bastante planas, en consonancia con el predecible guion, pero se ven beneficiadas de unos increíblemente ridículos diálogos en la versión inglesa. Es la razón para ver esta película en versión original: los diálogos en inglés son terribles y fuente de varias carcajadas. El doblaje hace que el film sea simplemente malo.

Si podéis ignorar el hecho de que este film ejemplifica la decadencia de un director que ofreció grandes títulos a los aficionados, puede que paséis una hora y media divertida riéndoos de esta horterada de tomo y lomo.