31 ago. 2015

Hasta pronto, Wes Craven

Hoy he tenido un sueño particularmente extraño. He soñado que me enfrentaba a una especie de hombre mutante escorpión, una criatura con un cuerpo torturado y patético que al final parecía agradecerme que acabara con ella asfixiándola en un sofá. Aturdido todavía por este sueño, el informativo que veía mientras desayunaba daba la noticia de la muerte del director Wes Craven.

La verdad es que la noticia ha sido muy impactante para mí (y peor lo hacía el hecho de que, en el informativo que estaba viendo, que era el de TV3, ilustraban la noticia con imágenes del pésimo y lamentable remake de Pesadilla en Elm Street). Siempre consideré que Craven era un director sobrevalorado dentro del género, pero es innegable que en los 70, 80 y 90 dirigió películas que marcaron la década y fueron (y son) tremendamente influyentes. Y es algo digno de admirar, de la misma forma que no puedo más que admirar un director que hace películas que me resultan tan desconcertantes como Shocker, 100.000 voltios de terror o Almas condenadas. Y, por supuesto, además de sus tres grandes clásicos, La última casa a la izquierda, Las colinas tienen ojos y Pesadilla en Elm Street, hay títulos de este director que no gustaron a gran parte de los aficionados pero que para mí son muy notables como El sótano del miedo, La serpiente y el arco iris y la versión no censurada de La maldición (que sigue sin estar editada en nuestro país, la única disponible es la que fue mutilada para tener un calificación de apta para mayores de 13 años).

Irregular y a veces decepcionante (Bendición mortal, Las colinas tienen ojos 2ª parte, Un vampiro suelto en Brooklyn), también fue original e innovador. Olvidemos sus errores y celebremos sus aciertos, ya que Craven tiene un lugar destacado entre los nombres que ayudaron a que el género evolucionara. El mejor homenaje que se le puede hacer es disfrutar con sus películas para tener presente a un director que hizo que nuestras pesadillas fueran mucho más interesantes.


28 ago. 2015

The Burrowers


Mezclar géneros es siempre complicado, si no se equilibra bien puede resultar en una mala película que no funciona en ninguno de los géneros escogidos. Pero cuando se hace bien puede resultar en un film notable, como la mezcla de western y terror que hace The Burrowers (J. T. Petty, 2008).

Una familia ha desaparecido, posiblemente secuestrada por indios. Un grupo de rescate parte en su busca pensando que se van a enfrentar a las tribus que conocen. Muy pronto descubrirán que se enfrentan a algo muy distinto de los indios, unas criaturas que acechan por la noche y son extremadamente letales.

Esta película acierta de pleno en su enfoque, ya que lo que podría ser una simple "peli de monstruos" se convierte, gracias a los elementos del western que utiliza, en un interesante film de terror. Otro gran acierto es su reparto, conformado por grandes secundarios que aquí tienen la oportunidad de brillar. Clancy Brown es John Clay, el líder de la expedición, al que muchos recordaréis por ser el villano de Los Inmortales (Highlander, Russell Mulcahy, 1986) y por sus apariciones en Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997), John muere al final (John Dies at the End, Don Coscarelli, 2012) y Cowboys & Aliens (Jon Favreau, 2011). Luego tenemos a William Mapother, cuyo nombre seguramente no os sonará de nada, pero su cara seguro que sí ya que fue Ethan en Perdidos (Lost, 2004-2010), además de interpretar papeles secundarios en infinidad de series de televisión, y en esta película es William Parcher, el experto en supervivencia. El trío protagonista lo cierra David Busse, que es un recién llegado. Entre los secundarios nos encontramos a la habitual del género Jocelin Donahue y a Doug Hutchison, un secundario especializado en personajes odiosos. Son estos personajes y la interpretación que los actores hacen de ellos los que contribuyen a mantener el interés hasta el final.

El tono de la película es bastante serio, sin caer nunca en la parodia o la comedia, otro gran acierto. A medida que avanza, el guion depara más de una sorpresa al espectador, cosa que siempre es de agradecer. Es decir, aunque The Burrowers está lejos de ser un gran clásico, sí que resulta entretenida y bastante efectiva en según que momentos. Como ya he dicho, la manera en que utiliza los elementos del western para enmarcar los elementos de cine de terror hace que ver esta película resulta más interesante que ver otra creature feature más.


24 ago. 2015

La precuela del Origen de Christopher Nolan rodada 26 años antes

En 1984 se estrenaron un montón de películas que hoy día todos recordamos como Los Cazafantasmas (Ghost Busters, Ivan Reitman), Gremlins (Joe Dante) o Terminator (The Terminator, James Cameron). Pero, ¿quién se acuerda de La gran huida (Dreamscape, Joseph Ruben)?

Es una lástima, porque esta producción de bajo presupuesto resulta muy interesante, especialmente desde una perspectiva actual. Aunque el póster es una imitación del estilo con el que se promocionó en su momento Indiana Jones y el templo maldito (Indiana Jones and the Temple of Doom, Steven Spielberg, 1984), en la que también actuaba Kate Capshaw, estrenada unos pocos meses antes en Estados Unidos, lo cierto es que Dreamscape poco tiene que ver con el cine de aventuras protagonizado por el arqueólogo más famoso de la historia del cine. Aunque aún más absurdo resulta el título en castellano, que despista completamente al espectador.

Dreamscape nos cuenta la historia de Alex Gardner (Dennis Quaid), el cual posee ciertas habilidades telepáticas que lo hacen un sujeto de interés para el proyecto que dirige el doctor Paul Novotny (Max von Sydow). El doctor Novotny y su equipo han desarrollado una máquina que permite a un individuo entrar en los sueños de otra persona que también esté conectada a esta máquina. De este modo, se pueden tratar problemas psicológicos y trastornos de sueño graves. Alex empieza a trabajar en el proyecto, aunque al principio parece más interesado en la doctora Jane DeVries (Kate Capshaw) que en ayudar a los pacientes. Pero la situación pronto cambiará y Alex se implicará más. Es entonces que descubre que se puede entrar en los sueños para algo más que deshacer traumas, se puede asesinar sin que quede rastro de ningún crimen. Y hay alguien que se dedica a hacer exactamente eso...

La película utiliza la trama onírica para construir una intriga conspiranoica, muy en sintonía con la situación política de aquel momento. A pesar de su bajo presupuesto, el film consigue sumergir al espectador en paisajes oníricos y ofrecer algunas transformaciones de efectos especiales realizadas mediante animación stop motion realmente destacables. Otro detalle a destacar es que reúne un reparto estupendo, que incluye varios rostros conocidos para el aficionado al género.

Por supuesto, para aquellos y aquellas que vean esta película después de haber visto Origen (Inception, Christopher Nolan, 2010) puede que les sorprenda las cosas que tienen en común. De hecho, se puede ver Origen como una secuela de Dreamscape o esta como una precuela de Origen. La tecnología que se utiliza en ambas es parecida teniendo en cuenta el desarrollo tecnológico de cada momento. Ambas también cuentan con elementos oníricos pero utilizan estructuras de género para anclar al espectador. En el caso de Origen, las películas de robos, en el de Dreamscape, el thriller. Con esto no quiero sugerir que Nolan plagiara esta película, simplemente me llama la atención la diferente utilización de conceptos parecidos.

También llamará la atención los detalles en común entre esta película y Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984), estrenada unos meses después del estreno de Dreamscape en Estados Unidos. De nuevo, no digo que haya plagio (seguramente Craven estaba terminando su película cuando se estrenó la de Ruben), pero llama la atención que en una escena uno de los villanos hace que sus dedos se conviertan en cuchillas en una pesadilla (ver tráiler). Hay que mencionar que uno de los guionistas de Dreamscape fue Chuck Russell, el cual más tarde se convertiría en el director de Pesadilla en Elm Street 3: Los guerreros del sueño (A Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors, 1987), además de escribirla junto a Frank Darabont. Resulta obvio que Russell utilizó en su película conceptos desarrollados en Dreamscape.

En definitiva, ya sea por nostalgia o por curiosidad, os recomiendo esta película. Resulta bastante entretenida, hay un gran despliegue de efectos especiales de la vieja escuela y consigue superar de sobra las limitaciones del presupuesto con el que fue rodada.


20 ago. 2015

Cut Bank


Ya podéis leer mi crítica de Cut Bank (Matt Shakman, 2014) en Underbrain Mgz clicando aquí:

http://underbrain.com/cine/cut-bank/

Un correcto thriller muy deudor del cine de los Coen.

Cuatro Fantásticos (Fantastic Four)

Ya podéis leer mi crítica de Cuatro Fantásticos (Fantastic Four, Josh Trank, 2015) en Underbrain Mgz clicando aquí:


Si tenéis en cuenta que no es una película de superhéroes ni es una película de Los Cuatro Fantásticos, a lo mejor no os decepciona completamente.


12 ago. 2015

Extinction

 
Ya podéis leer mi crítica de Extinction (Miguel Ángel Vivas, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Nada nuevo para los aficionados.

11 ago. 2015

Zombi Holocausto (Zombi Holocaust)


Es el eterno problema: a ti te apetece ver una peli de zombis, pero a tu pareja o a tus amistades les apetece ver una peli de caníbales. O al revés: el cuerpo te pide algo de terror caníbal pero el resto prefiere ver zombis devorando gente y no gente devorando gente. Pues aquí tenéis la solución perfecta a este eterno problema: Zombi Holocausto (Zombi Holocaust, Marino Girolami alias Frank Martin, 1980), una maravilla que mezcla ambos géneros.

La investigación sobre una serie de extraños robos de órganos en un hospital de Nueva York tiene como resultado que la doctora Lori Ridgeway (Alexandra Delli Colli), el doctor Peter Chandler (Ian McCulloch), su ayudante George Happer (Peter O'Neal) y la novia de este, la periodista Susan Kelly (Sherry Buchanan), viajen a una isla remota de las islas del Caribe en la que el culto al dios caníbal Kito parece haber renacido. Cuando lleguen a la isla deberán defenderse de los seguidores caníbales de este culto y a un horror inimaginable: ¡muertos que regresan a la vida!

Te podría matar ahora, pero estoy determinado a hacerme con tu cerebro. Esta memorable línea de diálogo muestra a la perfección porqué me gusta esta película: es pura Serie B en su máximo esplendor. De hecho, Zombi Holocausto parece arrancada de las páginas de algún oscuro pulp, ya que mezcla diversos elementos habituales de este tipo de historias. Empezando por los zombis, producto de los experimentos de un mad doctor de tomo y lomo que los utiliza como esclavos, elemento que nos lleva al origen de los zombis en el género, antes de que George A. Romero los reinterpretara completamente. Otro detalle que recuerda al pulp de principios del siglo XX es la manera en que George se comporta al llegar a la isla, con el racismo colonial que era típico en las historias de aventuras: cuando aparecen los indígenas por primera vez su primer impulso es dispararles "para enseñarles quién manda" y cuando muere uno de los porteadores le dice a los otros: "enterrad a vuestro amigo y daos prisa".

Aunque para ser más específicos, Zombi Holocaust es puro shudder pulp (pulp escalofriante), una versión hardcore de los pulps que se publicaban en los años 30. Los shudder publicaban cuentos que incidían en los aspectos morbosos, sangrientos y eróticos. Eran publicaciones, escribe Jesús Palacios en el prólogo de la antología Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la Edad Dorada del Pulp (ed. Valdemar), que mostraban al lector "una avalancha de gráficos horrores, descritos con mórbido detalle y abundando tanto en escenas de grotesca carnicería como de exhibicionismo erótico y sadiano". Esto es exactamente lo que ofrece esta película.

No es uno de los ejemplos más pulidos, inteligentes o cuidados del género, pero la manera en que mezcla dos géneros tan explícitos resulta admirable. Un guion lleno de cabos sueltos, con momentos deliciosamente absurdos y pasados de vuelta, traducido en imágenes con el estilo directo de la exploitation italiana, hace de este un film que puede animar cualquier fiesta y poner a prueba el estómago del espectador, ya sea por las escenas gore o las risas que puede provocar. Recomendada a todos aquellos y aquellas con un buen mal gusto.


6 ago. 2015

Misión: Imposible - Nación secreta

 
Ya podéis leer mi crítica de Misión: Imposible - Nación secreta (Mission: Impossible - Rogue Nation, Christopher McQuarrie, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:

 
Iba predispuesto a pasarlo bien, pero aún así me sorprendió lo buena que es esta entrega. Muy recomendable.