30 oct. 2015

El Cinéfago presenta su maratón de Halloween de este año

Este año no me he complicado la vida demasiado y me he decidido por algo festivo y clásico.


Empezamos con el gran clásico La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978), ideal para ver en esta fecha. Y en cualquier fecha, de hecho. Sin embargo, este año tal vez podemos optar por ver la versión extendida (incluida en la primera edición con la cubierta negra lenticular) para variar un poco. Para los que no la conozcan, esta versión extendida incluye las escenas rodadas para la versión televisiva de Halloween. Como diría José Luis López Vázquez: señor Carpenter, aquí un amigo, un siervo, un esclavo.




¿Por qué aquellos que desprecian el pésimo remake de Rob Zombie disfrutan con su segunda parte pero los que disfrutaron con ese desperdicio de celuloide no gustan de su continuación? Para mí, esta película es lo que tendría que haber sido el primer Halloween. El origen (Halloween, Rob Zombie, 2007), una película que Zombie hace suya en lugar de un refrito sin imaginación.




La noche de los demonios (Night of the Demons, Kevin S. Tenney, 1988) es una película que he ido apreciando más a lo largo de los años. Cuando la vi por primera vez en vídeo no me pareció gran cosa, pero luego le he ido cogiendo cariño y ahora me parece brillante y fantástica. E ideal para ver en una fiesta de Halloween. La edición española en Blu-ray no incluye ni un solo extra, la edición americana es solo zona A.




Lo que hace realmente brillante este remake es que se puede disfrutar perfectamente por si mismo, además de homenajear al original, y es perfecto para ver en doble sesión con la original. Superior en todos los sentidos a las secuelas y a la par que la película que la inspiró, La noche de los demonios (Night of the Demons, Adam Gierasch, 2009) es, como su antecesora, ideal para ver en grupo y con ganas de pasarlo bien.




En caso de que estéis haciendo este maratón en pareja y tengáis luego ganas de culminarlo bajo las sábanas, nada mejor que El beso de la pantera (Cat People, Paul Schrader, 1982) (ambas ediciones contienen distintos extras, la de Blu-ray es solo zona A) para poneros de humor juguetón. Al fin y al cabo, ¿a quién no le pone el amor obsesivo y el bondage?


29 oct. 2015

Odio en la sangre (Killer Party)


¿Qué extraño impulso llevaría a titular en España la mezcla de comedia y slasher Killer Party (William Fruet, 1986) Odio en la sangre? ¿A qué incompetente se le ocurrió semejante idea? En fin, no hagáis caso del titulo español, Killer Party es pura diversión ochentera.

Una fraternidad femenina prepara una fiesta en una casa de la zona universitaria cerrada durante años tras la muerte de un estudiante. Las cosas no saldrán como se esperaba y los asesinatos se empiezan a suceder. Esta es la simple sinopsis de Killer Party, pero los que esperen ver el clásico slasher puede que se lleven una decepción, ya que en la mezcla de comedia y terror, pesa mucho más la comedia. De hecho, hasta la parte final no empieza realmente la parte terrorífica, aunque haya un par de asesinatos para recordar al espectador que esto no es una comedia universitaria. O, más bien, no es solo una comedia universitaria.

La película se estrenó cuando el boom slasher se encontraba ya en sus últimas fases. El estreno de Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984) había insuflado nueva vida al género, pero se notaba ya que estaba de capa caída. De modo que Killer Party funciona a ratos como una parodia, al tiempo que mezcla diversos elementos y referencias para no hacer que sea una simple película de enmascarado matando adolescentes a golpe de machete. Es curioso que aquel mismo 1986 se estrenó Inocentada sangrienta (April Fool's Day, Fred Walton), con la que esta película comparte usar el día de los inocentes (que en Estados Unidos se celebra el 1 de abril) y un aire paródico. Pero si bien Inocentada sangrienta demuestra al final ser una simple broma (aunque en la novelización que se hizo de la película se incluye el final original en el que se añaden auténticos asesinatos tras la revelación de la fiesta), Killer Party sí que acaba convertida en una auténtica película de terror, si bien principalmente en su media hora final. Aunque es una media hora realmente intensa.

El film se inicia como una comedia, bastante divertida, en un entierro. Pero resulta que esta escena en realidad es una película que están viendo una pareja de adolescentes en el cine. Pero esta escena se convierte en un videoclip (ver vídeo abajo) que está viendo una de las protagonistas. Desde el principio, por tanto, la película juega con el espectador. Por suerte, en su mayor parte resulta bastante divertida, si te hace gracia este tipo de comedia, pero cuando empieza a desarrollarse la trama terrorífica es inevitable que uno desee que toda la película hubiera sido así, porque es bastante demencial (aunque no muy sangrienta).

En fin, si os hacen gracia estas tonterías ochenteras como a mí, es posible que, a pesar de sus fallos, Killer Party os acabe haciendo gracia. Es bastante adecuada para ver en grupo y reírse de y con la película.


28 oct. 2015

El último cazador de brujas (The Last Witch Hunter)


Ya podéis leer mi crítica de la nueva película de Vin Diesel, El último cazador de brujas (The Last Witch Hunter, Breck Eisner, 2015), en Underbrain Mgz clicando aquí:


Descerebrada y muy divertida, una serie B hecha con dinero. Si os hace gracia este tipo de tonterías os lo vais a pasar muy bien.


27 oct. 2015

Teen Wolf: De pelo en pecho (Teen Wolf)

 
Hacía mucho, mucho tiempo que no veía Teen Wolf: De pelo en pecho (Teen Wolf, Rod Daniel, 1985) y decidí verla otra vez, aprovechando que actualmente está en Yomvi. Teen Wolf no ha envejecido demasiado bien, pero se aguanta por su fabuloso aire ochentero.

Para la nueva generación para los que Teen Wolf es simplemente una serie de televisión, el argumento de esta película es bastante simple: el joven Scott Howard (Michael J. Fox) es el típico adolescente: el equipo de baloncesto en el que juega es realmente malo e incapaz de ganar un partido, está enamorado de Pamela Wells (Lorie Griffin), la cual no le hace caso ya que está saliendo con uno de los rivales de Scott, y, lo peor de todo, acaba de descubrir que es un hombre lobo. Aunque los auténticos problemas empezarán cuando la fama por ser quién es se le suba a la cabeza.

Es sorprendente las cosas que por aquel entonces nos parecían normales y hoy destacan de mala manera. Lo primero que me llamó la atención fue que, para ser una película americana donde el baloncesto es una parte integral de la trama, es muy "blanca". No hay ni un solo personaje principal que sea negro y apenas algún extra (al parecer en el instituto de Scott solo hay un negro). Luego tenemos el hecho de que los "adolescentes" de Teen Wolf son bastante mayores, vista hoy día llama la atención lo viejos que son todos los actores. Claro que, en aquel entonces, esto era típico en las películas con supuestos adolescentes.

La idea de usar la licantropía como alegoría para los cambios en la adolescencia resulta acertada, si bien no muy novedosa. Pero, tal vez, por el tono de comedia, tampoco se hace mucho con ello, al final no deja de ser una típica comedia adolescente, con lecciones morales sobre dejar que la fama se le suba a uno a la cabeza o perseguir mujeres solo por su físico, donde se da la circunstancia de que el protagonista es un hombre lobo.

Por desgracia, muchos de los elementos argumentales que se usan en la película fueron usados luego por infinidad de comedias adolescentes posteriores, haciendo que resulte muy predecible. Además, el diseño del hombre lobo no resulta ni atractivo ni imaginativo. Pero la habilidad para la comedia de Michael J. Fox, así como su estética y mentalidad ochentera, hacen que la película acabe siendo bastante disfrutable. No es un caso de película clásica que sigue funcionando por su calidad, sino que su efectividad se haya exclusivamente en su valor nostálgico.

Teen Wolf generó una serie de dibujos animados que creo era mejor que la película (y de la que no me perdía un episodio), una secuela bastante mala y una reciente serie de televisión. Lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que el film no es nada del otro mundo, aunque resulte muy atractiva a los amantes de los 80.



19 oct. 2015

Mi gran noche

 
Ya podéis leer qué me pareció la nueva película de Álex de la Iglesia en Underbrain Mgz, clicando aquí:


A pesar de que me pareció algo irregular y mucho más de lo mismo, creo que es posible que muchos la disfruten.


Asesino inocente (Nightmares)

 
Se ha de reconocer el mérito de una película que convierte en virtudes lo que en otras serían defectos. Asesino inocente (Nightmares aka Stage Fright, John D. Lamond, 1980) carece de muchas cosas, pero, desde luego, aburrida no es.

La pequeña Cathy (Jennie Lamond) provoca un accidente en el que muere su madre. Traumatizada, Cathy pasa su infancia en un hospital. Años más tarde, convertida en una joven adulta, se ha cambiado el nombre por el de Helen Selleck (Jenny Neumann) e intenta triunfar como actriz. Consigue un papel en una obra de teatro y todo parece fantástico, hasta que los relacionados con la obra empiezan a morir.

Desde el principio, la película deja bien claro quién es la asesina, así que en ese sentido no hay mucho suspense ni intriga. Argumento, lo que se dice argumento, tampoco tiene mucho. Básicamente, los asesinatos se suceden hasta que la película termina. Pero, a pesar de todo, Asesino inocente (bizarro título castellano) resulta tremendamente entretenida gracias al estilo con el que John D. Lamond la dirige. Esta producción australiana se ideó al calor de la fiebre slasher en Estados Unidos, pero el fuerte de Lamond era la comedia y el erotismo, así que mientras los elementos  terroríficos no resultan particularmente convincentes, sí que funciona la comedia, usada para conocer a los personajes, y nos ofrece, además, generosas dosis de desnudos. El resultado es, posiblemente, uno de los filmes de terror australianos más sórdidos y delirantes que se produjeron en la época esplendorosa de la ozploitation. El gran Brian -no el guitarrista de Queen- May acompaña las imágenes que construye Lamond de una gran partitura, muy herrmanniana, lo que eleva la película en muchas ocasiones.

Si esta película hoy día es muy fácil de encontrar, es gracias al documental Not Quite Hollywood: The Wild, Untold Story of Ozploitation! (Mark Hartley, 2008), donde muchos la descubrimos. De hecho, en la edición en DVD hay un comentario de Lamond acompañado de Mark Hartley, con lo cual resulta obvio que si el film no hubiera aparecido en este documental, seguiría en la oscuridad. No es un film sofisticado, ni original, ni inteligente, pero ofrece una visceral y divertida experiencia.


15 oct. 2015

La cumbre escarlata (Crimson Peak)

Ya podéis leer todo sobre el placer que me produjo La cumbre escarlata (Crimson Peak, Guillermo del Toro, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Estoy completamente enamorado de esta película, me pareció una fantástica maravilla y estoy deseando volverla a ver. Fue como si Del Toro la hubiera hecho para mí.


14 oct. 2015

Marte (The Martian) (The Martian)

 
Ya podéis leer lo mucho que disfruté Marte (The Martian) (The Martian, Ridley Scott, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Id a verla al cine, en pantalla bien grande.


8 oct. 2015

La cosa del pantano (Swamp Thing)

 
La cosa del pantano vio la luz por primera vez en 1971, protagonizando una historia independiente dentro de la colección House of Secrets. Creada por Len Wein y Berni Wrightson, La cosa tuvo luego su propia serie, de 1972 a 1976. A pesar de que la serie había sido cancelada, se decidió llevarla al cine en una película escrita y dirigida por Wes Craven. La cosa del pantano (Swamp Thing) llegó a las pantallas el verano de 1982.

Mi historia con La cosa del pantano empezó un domingo en el Mercado de Sant Antoni, en Barcelona, cuando me encontré un cómic editado por Toutain que recopilaba las primeras historias del personaje. Compré el cómic porque era (y soy) fan de Berni Wrightson, y fue su arte el que hizo que comprara el cómic. Wein era, además, un veterano en el campo del cómic de terror, así que la mezcla de ambos hizo que La cosa del pantano me pareciera una pequeña maravilla. Cuando supe que había una película que adaptaba el cómic y que había sido escrita y dirigida nada menos que por Wes Craven, fui corriendo al videoclub más cercano para ver si la encontraba. Cuando finalmente la pude ver no podéis imaginarme la decepción que me llevé.

Una primera impresión que no ha cambiado con el tiempo, a pesar de haberle dado varias oportunidades.

El film, en la superficie, sigue bastante de cerca los orígenes del personaje en el cómic, con algunos cambios significativos, como que Matt Cable es convertido en Alice Cable o que el matrimonio Alec y Linda Holland es convertido en hermanos en la película. Alice Cable (Adrienne Barbeau) es una agente especial que llega a una instalación científica en los pantanos de Louisiana. Allí conoce al doctor Alec Holland (Ray Wise) y a su hermana la doctora Linda Holland (Nannette Brown), los cuales desarrollan una fórmula que mezcla genes de animal y planta para desarrollar vegetales resistentes en zonas climáticas adversas. Todo parece ir bien, hasta que el malvado Arcane (Louis Jordan) envía un grupo de mercenarios, liderados por el brutal Ferrett (David Hess), para que roben la fórmula. Alec es expuesto a la fórmula y dado por muerto en una explosión, pero en realidad se ha convertido en La cosa del pantano (Dick Durock).

La película resulta decepcionante en varios aspectos. Estamos en 1982, así que al ser una adaptación de un cómic, el film tiene un tono muy ligero, dejando de lado el terror del cómic y centrándose más en la acción. Aunque el principio resulta interesante, después de que Alec se transforme en La cosa del pantano, se repite el mismo esquema una y otra vez: Alice es atrapada por los mercenarios, La cosa la salva. No es hasta que se llegan a los últimos minutos que se produce algún cambio o se desarrolla alguna trama, pero para entonces es demasiado tarde para despertar el interés del espectador. Pero lo peor es sin duda el maquillaje de La cosa del pantano: un traje que se nota mucho que es un traje (especialmente cuando La cosa sube o baja escaleras y se ven las arrugas), con un aspecto muy artificial y plástico. En resumen: nada creíble. Y si el personaje principal no resulta creíble, es difícil que nada en la película convenza.

La cosa del pantano es un film aburrido y repetitivo, una muestra de por qué las adaptaciones cinematográficas de cómics eran consideradas películas de segunda.



Con el estreno de la película, DC quiso aprovechar el éxito (?) y editar una nueva serie con el personaje bajo el nombre The Saga of the Swamp Thing. Tras dos años, la serie se dirigía hacia la cancelación debido a las bajas ventas. Lo que demostró ser una bendición, ya que, teniendo en cuenta el bajo interés, los editores le dieron completa libertad a un recién llegado Alan Moore, para que hiciera lo que quisiera con el personaje. Y junto a artistas como Stephen Bissette, John Totleben y Rick Veitch, Moore creó una obra maestra del cómic (al menos para mí lo es), que se ha convertido en todo un clásico.

Por desgracia, El regreso de la cosa del pantano (The Return of the Swamp Thing, Jim Wynorski, 1989) ignora completamente la genialidad de Moore (que dejó la serie en 1987) y continua la película siguiendo lo establecido en la primera entrega, solo que Wynorski pone todo el énfasis en el humor. El regreso de la cosa del pantano es una comedia de acción, con toques de ciencia ficción, dirigida al público adolescente e infantil, repitiendo la historia de la primera película: Arcane (Louis Jordan) persigue a La cosa del pantano (Dick Durock) para crear un elixir que le permita rejuvenecer y evitar la muerte. Al reparto se suma Sarah Douglas como la doctora Lana Zurrell, Heather Locklear como Abby Arcane y Monique Gabrielle tiene un pequeño papel como una de las agentes de Arcane.

La película comete el error de crear una secuencia de títulos de crédito utilizando imágenes del cómic, con lo cual te recuerda aún más lo alejada que está de la fuente original. Los trajes y efectos de maquillaje están un poco mejor que en la anterior película, lo único positivo que se puede decir de un film que fracasa tanto como adaptación y como comedia. Solo me reí dos veces con la película y en ambas ocasiones gracias al talento de Jordan interpretando escurridizos malvados, no por el guion.

Ni siquiera puedo decir que "es tan mala que te ríes" porque está hecha con esa intención y no le sale muy bien. Olvidaos de las películas (y las terribles series de televisión) y quedaos con los cómics.


6 oct. 2015

Yo, él y Raquel (Me and Earl and the Dying Girl)

Ya tenéis a vuestra disposición, aquellos/as curiosos/as, mi crítica de Yo, él y Raquel (Me and Earl and the Dying Girl, Alfonso Gomez-Rejon, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Al principio se me hizo un poco cuesta arriba, pero al final me acabó ganando. El título castellano es bastante horrible, pero la película acaba siendo bastante efectiva.


1 oct. 2015

Suburban Gothic


Después de ver Excision (2012), hice nota mental de seguir la trayectoria de su director Richard Bates Jr., para ver qué ofrecería a continuación. Y mi intuición no falló, como demuestra su segunda película Suburban Gothic (2014), una fantástica mezcla de comedia y terror.

Raymond (Matthew Gray Gubler) se ve obligado a volver a vivir con su padres en el pueblo de mala muerte del que escapó al no poder encontrar trabajo. Al poco, empieza de nuevo a ver fantasmas y apariciones, como le sucedía de niño. Cuando un entidad maligna empieza a amenazar a su familia y amigos, Raymond, con la ayuda de Becca (Kat Dennings), intentará encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde para salvar a nadie.

Cuando al principio he mencionado que era una mezcla de comedia y terror, debería advertir que es más comedia que terror. Bates menciona en el audiocomentario que su objetivo era hacer una película más bien ingenua, a lo Scooby-Doo, diseñando los sustos como si fuera el túnel del terror de un parque de atracciones. Es un estilo que puede descolocar a más de uno, si lo sumamos a lo raro de la película en general, pero que para mí funcionó, ya que disfruté enormemente y me estuve riendo durante toda la película. También he de admitir que Kat Dennings, como Eva Green, es de esas actrices que me deja completamente tonto y me tiene absolutamente fascinado.


La verdad es que todo el reparto del film es sobresaliente. Gubler es capaz de mantener la película sobre sus hombros, gracias a su buen tempo cómico. También destaca Ray Wise como Donald, el padre racista y machote de Raymond, arrancando una carcajada casi cada vez que aparece en pantalla, y Barbara Niven como Eve, la amorosa madre de Raymond. Sin olvidar tampoco los cameos de Jeffrey Combs y John Waters. El reparto también es importante a la hora de dar vida al pueblo ya que parte del objetivo del film es hacer una sátira de los estereotipos que habitan los típicos pueblecitos americanos que solemos ver en las películas.

Supongo que el que uno disfrute de esta película depende bastante del tipo de rareza que le resulte divertida. En mi caso, desde el inicio de los títulos de crédito y empezar a escuchar la banda sonora (muy buena, por cierto), supe inmediatamente que este era mi tipo de película. Y espero que también sea vuestro tipo, porque me gustaría ver más películas de este estilo.