31 may. 2016

Lurking Fear

 
El reciente anuncio de una edición en Blu-ray de Lurking Fear (C. Courtney Joyner, 1994) (disponible en DVD y VHS en su momento), me ha traído a la memoria esta pequeña y humilde adaptación de un relato de H. P. Lovecraft que produjo Charles Band cuando se dedicaba a llenar las estanterías de los videoclubes de serie B.

Tras salir de la cárcel, John Martense (Blake Adams como Blake Bailey) va a buscar el botín que su padre le dejó enterrado en Leffert's Corner, el pueblo del que procede. Sin saberlo, John es perseguido por el mafioso Bennett (Jon Finch) y sus secuaces para hacerse con ese mismo botín. Y lo que ninguno de ellos saben es que Leffert's Corner lleva décadas acosado por unas extrañas criaturas que poco a poco han ido eliminando a la población. Los últimos supervivientes, liderados por Cathryn Farrell (Ashley Laurence) y el doctor Haggis (Jeffrey Combs), han decidido llevar a cabo un último y desesperado ataque contra estas bestias.

Estrenada directamente en vídeo, Lurking Fear poco tiene que ver con el relato de Lovecraft. Courtney Joyner no es Stuart Gordon, el director simplemente coge algunos de los elementos del relato para crear su propia monster movie, pero sin el interés de las expansiones que Gordon llevó a cabo en sus adaptaciones de cuentos de Lovecraft.

Dura poco más de una hora y cuarto, así que la película no pierde mucho tiempo explicando su historia, reducida a lo más básico, centrándose en la acción y los ataques monstruosos. A ratos, uno tiene la sensación de que en lugar de una película está viendo el piloto de una serie que jamás existió. A pesar de todo, resulta entretenida y, aunque se hizo con muy poco dinero, tiene un buen reparto de actores del género.

Es una de las menos lovecraftianas adaptaciones de Lovecraft, por ello puede que resulte más apreciada por los amantes de las monster movies sin muchas complicaciones.


24 may. 2016

Chicas de fraternidad en la bolera (Juego infernal) (Sorority Babes in the Slimeball Bowl-O-Rama)

Hay veces en las que uno quiere experimentar al máximo las posibilidades que ofrece el cine como arte. Adentrarse en obras que desafían al espectador, cargadas de múltiples significados y lecturas. Y hay veces en las que a uno simplemente le apetece echar unas risas con una película que sea puro cine basura. Adivinad a cuál de las dos opciones pertenece Chicas de fraternidad en la bolera (Juego infernal) (Sorority Babes in the Slimeball Bowl-O-Rama, David DeCoteau, 1987).

Unos universitarios se cuelan una noche en un centro comercial para robar un trofeo de la bolera como parte de una iniciación. Allí, despertarán a un pequeño demonio que al principio les ofrece deseos para luego transformar a algunos en demonios para que maten al resto. Por suerte, la ladrona punk Spider (Linnea Quigley) se encontraba por allí robando para ayudar a los pobres universitarios.

Gracias a su corta duración (llega a los 80 minutos gracias a la lentitud con la que desfilan los créditos finales) y a que no se toma ni un momento en serio a sí misma, esta película de largo título se pasa muy rápido. Si bien los primeros minutos son simple comedia universitaria sin demasiada gracia (aunque animada por los desnudos gratuitos de las scream queens Brinke Stevens y Michelle Bauer), la cinta se anima cuando el grupo llega al centro comercial y se tropiezan con Linnea Quigley (sorprendentemente, se pasa toda la película vestida), para luego completar la fiesta los endemoniados. Curiosamente Quigley y Hal Havins (que interpreta a uno de los universitarios) volverían a encontrarse en una situación parecida poco después en la muy superior La noche de los demonios (Night of the Demons, Kevin S. Tenney, 1988).

La comedia también ayuda a que no importe demasiado que la película no sea demasiado sangrienta, destacando Quigley en este sentido ya que tiene seguramente los "mejores" diálogos. Y poco más que unas risas encontraréis en esta película. No es imaginativa, ni original, ni nada. Es pura serie B, desvergonzada y orgullosa de serlo. Para pasar el rato.


19 may. 2016

¿Quién la ha visto morir? (Chi l'ha vista morire?)

 
Ya era hora de ponerle un poco de clase al blog y nada mejor para ello que este elegante giallo cargado de suspense. Dirigido por Aldo Lado y con George Lazenby al frente del reparto, ¿Quién la ha visto morir? (Chi l'ha vista morire?, 1972) es todo un clásico del género.

Franco Serpieri (Lazenby) es un famoso escultor que disfruta de la visita de su hija Roberta (Nicoletta Elmi), que ha venido a verlo a Venecia mientras su madre se quedaba en Londres. Sin saberlo, padre e hija son seguidos por un misterioso asesino que ya ha matado a una niña en Francia. Cuando su hija es asesinada, Franco iniciará una frenética y desesperada búsqueda del asesino.

Aldo Lado es conocido como el director de Violación en el último tren de la noche (L'ultimo treno della notte, 1975), una copia italiana de La última casa a la izquierda (The Last House on the Left, Wes Craven, 1972). Por tanto, seria lógico suponer que, con su trama y ambientación veneciana, ¿Quién la ha visto morir? fuera una copia italiana de Amenaza en la sombra (Don't Look Now, Nicolas Roeg, 1973). Pero comprobando las fechas de estreno se ve que no fue el caso, sino que ¿Quién la ha visto morir? no se inició como una copia de un film de éxito.

Como todo buen giallo, lo que en un principio parece una historia bastante simple sobre un padre buscando el asesino de su hija, no tarda en complicarse con diversos sospechosos y una retorcida y complicada trama. De este modo, Lado consigue mantener al espectador en continuo suspense a medida que va siguiendo la investigación que lleva a cabo un inusualmente delgado Lazenby. Por cierto, muchos reconoceréis a la actriz que interpreta a la hija de Lazenby como La Inquietante Niña Pelirroja que aparece en muchos clásicos del giallo y terror italianos de la época, aunque en un papel extrañamente normal.

La habilidad para crear suspense de Lado, sumado a sus habilidades para crear una interesante narrativa visual, hacen de este film una entrada memorable en el género. También debemos mencionar la inolvidable banda sonora que crea Ennio Morricone para acompañar las imágenes. Todo ello hace que este sea un film muy recomendable, especialmente para los aficionados al género.


18 may. 2016

Batalla más allá de las estrellas (The Green Slime)

 
Ya en el momento de su estreno, Batalla más allá de las estrellas (The Green Slime, Kinji Fukasaku, 1968) debía parecer algo anticuada, sobretodo teniendo en cuenta que se estrenó después de 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968). Coproducida entre Estados Unidos, Japón e Italia, la película se rodó en estudios en Japón pero con actores, actrices, guionistas y productores americanos. El resultado es un film no muy bueno pero tremendamente entretenido.

Su argumento mezcla elementos que en el futuro veríamos en diferentes películas: un asteroide se dirige a la Tierra y para impedir que choque contra ella se manda un equipo para destruirlo. Mientras se encuentran sobre el asteroide, uno de los miembros es infectado con una sustancia extraña. Al término de la misión, de vuelta a la estación espacial desde la que sale el equipo, nadie descubre la extraña sustancia que se acaba convirtiendo en una criatura mortífera que empieza a eliminar a los habitantes de la estación, con el problema que si hacen sangrar a las criaturas simplemente provocan que aparezcan más. La única esperanza para la humanidad son el comandante Jack Rankin (Robert Horton) y el comandante Vince Elliott (Richard Jaeckel), que se enfrentan a las criaturas al mismo tiempo que, comprensiblemente, se enfrentan entre ellos por el cariño de la doctor Lisa Benson, a la que dio vida la tremenda Luciana Paluzzi.

Esta película me gustó por diversos motivos, no el menor de ellos la presencia siempre agradable de Paluzzi. Pero también me hicieron mucha gracia las maquetas y los efectos especiales. Las maquetas fueron usadas para representar la Tierra en el futuro y la estación espacial en la que transcurre la acción principal. Para la época están bastante bien hechas y le añaden cierto entrañable encanto a The Green Slime. Los efectos son los típicos que os podéis esperar, no demasiado espectaculares, pero que le añaden diversión al conjunto. Pero si algo destaca son las malvadas criaturas de un ojo que infestan la estación, interpretadas por niños japoneses embutidos en aparatosos trajes. Resulta muy entretenido buscar los momentos en que las piernas de los actores se hacen visibles bajo el traje.

En definitiva, esta es una película algo cutre pero sin duda muy divertida y entretenida. Hará las delicias de aquellos aficionados a la ciencia ficción vintage y de los entusiastas de la serie B más molona.


17 may. 2016

X-Men: Apocalipsis (X-Men: Apocalypse)

 
Ya tenéis a vuestra disposición mi nunca objetiva crítica de X-Men: Apocalipsis (X-Men: Apocalypse, Bryan Singer, 2016) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Creo que nos encontramos en un gran momento del género de superhéroes si una película como esta se puede considerar normal o estándar. Muy entretenida, con un tono equilibrado y secuencias espectaculares. Lo podréis comprobar este viernes.


13 may. 2016

La bruja (The Witch: A New-England Folktale)


Nada mejor que una buena película de terror para este viernes 13. Y La bruja (The Witch: A New-England Folktale, Robert Eggers, 2015) es una asombrosa película de terror que transciende el género gracias a su cuidada ambientación y estudiada dirección. Curiosamente, el pase de prensa fue en un día oscuro y lluvioso, como si la película hubiera afectado hasta la meteorología.

Nos encontramos en el siglo XVII. Una familia de Nueva Inglaterra es expulsada de la comunidad en la que vivía por motivos religiosos y se instala cerca de un bosque. Allí serán víctimas de la brujería y la magia negra. Un sencillo argumento que permite al director Robert Eggers que se desarrollen bien los personajes y se cree una absorbente e inquietante atmósfera que poco a poco va atrapando al espectador.

El subtítulo que acompaña al título original, una vieja leyenda de Nueva Inglaterra, resume bastante bien lo que es el espíritu del film. Eggers se inspiró en leyendas, juicios por brujería y diarios de la época para crear el guion, llegando al extremo de reproducir diálogos de estos diarios en la película. Un guion que mezcla el horror fantástico de la bruja con los muy reales horrores de la época alimentados por la superstición y el fanatismo religioso.

El film, como mencionamos al principio, hace gala de una cuidada ambientación, que se extiende no solo al vestuario, también al uso del inglés antiguo de la época. Pero la ambientación no sirve de mucho si los intérpretes no te hacen creer en sus personajes. La bruja hace gala de un excelente reparto encabezado por Ralph Ineson y Kate Dickie, como William y Katherine, los padres que ven impotentes cómo su familia se deshace sin que puedan hacer nada para evitarlo. Luego tenemos a la protagonista Thomasin, la hija mayor que encarna Anya Taylor-Joy, la única que parece conservar la cordura mientras se desarrolla el horror.

Sin embargo, La bruja es una de esas películas que puede funcionar o no dependiendo de lo que busquéis en una película de terror y si preferís películas más "convencionales" (no es una crítica, a mí me gusta todo). Eggers dirige con un ritmo pausado y deliberado, con una estructura que recuerda al cine de terror de los 70 y al Kubrick de El resplandor (The Shining, 1980). Se basa principalmente en el terror psicológico, tejiendo una atmósfera de opresiva inquietud que se apoya en puntuales picos de escenas en las que el terror se convierte en el centro de atención, para luego volver al segundo plano, sin dejar el horror de flotar sobre las cabezas de los protagonistas. En este sentido, no podemos olvidar la excelente banda sonora de Mark Korven y el uso en diversas escenas de luz natural, que contribuyen a enriquecer la atmósfera del film.

Es un estilo que en mi caso funcionó a la perfección, alternando entre los horrores que provoca la bruja y el descenso hacia la locura de los protagonistas. Los elogios y las alabanzas que se le han dedicado al film son completamente merecidos. No es que sea una buena película de terror, es que es una muy buena película.

Recomiendo disfrutar de La bruja en la más oscura sala de cine que podáis encontrar.


11 may. 2016

Wild Zero

 
Salvaje, bizarra, pasada de vueltas, ruidosa y divertidísima, Wild Zero (Tetsuro Takeuchi, 1999) es una genial mezcla de comedia, terror y ciencia ficción protagonizada por la banda de rock garage Guitar Wolf.

La mencionaba de pasada en mi artículo sobre The Sore Losers (John Michael McCarthy, 1997) y por ello estaba convencido de que ya la había comentado con anterioridad. Sin embargo, pronto me di cuenta de mi error, un error que debía subsanar pronto ya que este delirio cargado de decibelios merece ser disfrutado por toda la humanidad. Guitar Wolf (banda formada por Guitar Wolf, Bass Wolf y Drum Wolf) se interpretan a si mismos librando una gran batalla contra los muertos vivientes resucitados por una raza extraterrestre; pero podríamos decir que el protagonista es Ace (Mashashi Endô), fan de Guitar Wolf a los que pide ayuda para salvar a su enamorada Tobio (Kwancharu Shitichai) de los terribles zombis.

Wild Zero desde el principio abandona cualquier intención de parecer realista, creando su propio y excesivo mundo, en el que Guitar Wolf parece poseer poderes mágicos para acabar con cualquier amenaza que aceche la humanidad mientras viajan de concierto en concierto. Su energética narrativa y peculiares protagonistas, junto con el tono de comedia, hace que uno se olvide de lo típico del argumento y la situación y se deje llevar por la diversión.

Entre gritos de ¡Rock and roll! y explosiva violencia, Wild Zero avanza a ritmo frenético como si fuera una de las canciones del grupo protagonista. Como si el film fuera un desmadrado y sangriento Looney Tunes en imagen real. Por eso digo que lo mejor es dejarse llevar, buscarle cualquier lógica es un ejercicio inútil.

Una de las pocas películas de culto que realmente se merece esa etiqueta, comparada con la mayoría de películas de zombis que se estrenan hoy día, Wild Zero es un rabioso soplo de aire fresco, a pesar de los años que han pasado desde que se estrenó. Muy recomendada, especialmente a un volumen excesivamente alto.


10 may. 2016

Absolutamente todo (Absolutely Anything)

 
Ya podéis leer mi crítica de Absolutamente todo (Absolutely Anything, Terry Jones, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Por supuesto, solo disfrutaréis del trabajo de los Monty Python y Robin Williams (su último trabajo) en la VOSE. Se estrena este viernes en diversas plataformas de forma simultánea. Esperaba más, teniendo en cuenta los responsables, pero no está del todo mal.


5 may. 2016

Un mes de abstinencia (Cold Turkey)

 
Con un humor más corrosivo que la sangre de un xenomorfo y más negro que el agujero del culo de un toro en una mina de carbón, Un mes de abstinencia (Cold Turkey, Norman Lear, 1971) es una gran comedia adelantada a su tiempo. Tan adelantada que, aunque fue rodada en 1969, no se pudo estrenar hasta 1971 debido a la aparición del presidente Richard Nixon (un doble, obviamente) en una de las escenas más divertidas de la película, sin olvidar los recortes de la censura española.

El publicista Merwin Wren (Bob Newhart) idea una gran campaña para lavar la imagen de las compañías tabacaleras: darle 25 millones de dólares a la ciudad que logre que todos sus habitantes deje de fumar. Lo hace convencido de que ninguna ciudad lo conseguirá, en todas habrá alguien que acabe encendiendo un pitillo. Sin embargo, ni Wren ni las compañías tabacaleras cuentan con lo motivadora que puede ser la pura desesperación. Y desesperación es lo que abunda en Eagle Rock, una pequeña ciudad al borde del colapso. Bajo el liderazgo del reverendo Clayton Brooks (Dick Van Dyke), Eagle Rock llegará incluso a convertirse en una pequeña dictadura con tal de lograr los 25 millones que pueden evitar que la ciudad desaparezca.

A primera vista, Cold Turkey no se aparta demasiado de las otras comedias corales disparatadas que se hicieron populares en los 60 tras el éxito de la genial El mundo está loco, loco, loco (It's a Mad, Mad, Mad, Mad World, Stanley Kramer, 1963). Pero lo que diferencia esta película de otras estrenadas en la misma época es un espíritu satírico que arrasa con todo. Una sátira que queda establecida ya en el prólogo del film, en el que se propone el plan, y queda definitivamente ilustrado en la secuencia de los títulos de crédito, en la que vemos cómo la ciudad ha caído en decadencia siguiendo a un perro que se acaba meando en el cartel de la iglesia del reverendo protagonista. Ningún estamento se salva, todo el mundo pasa por la trituradora satírica a medida que la situación se va haciendo cada vez más delirante mientras los ciudadanos son presa del síndrome de abstinencia (cold turkey en inglés) y la nación está cada vez más pendiente de si la ciudad conseguirá los 25 millones o no.

El reparto coral, integrado principalmente por estrellas de la comedia televisiva americana populares en EUA en aquella época, hace un gran trabajo en conseguir que el guion de Norman Lear y William Price Fox arranque carcajadas al espectador. Desde el fascista de pueblo que interpreta Graham Jarvis, hasta el doctor con serios problemas de abstinencia que interpreta Barnard Hughes, todos están realmente brillantes. Personalmente, me sorprendió la interpretación de Van Dyke como el abusivo, hipócrita y ambicioso reverendo Brooks, acostumbrado a verle en papeles de buena buena persona.

Esta es una comedia genial que merece ser más conocida y aplaudida. Si os va el humor negro y la sátira como a mí, os la recomiendo encarecidamente.


4 may. 2016

El otro lado de la puerta (The Other Side of the Door)

Ya podéis leer todas las razones por las que aconsejo evitar El otro lado de la puerta (The Other Side of the Door, Johannes Roberts, 2016) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Pocas veces se encuentra uno una peli de terror que tenga miedo de asustar al espectador.