4 nov. 2019

3 from Hell

 
Resulta curiosa la manera en que Rob Zombie comenta, tanto en el documental To Hell and Back: The Making of 3 from Hell como en el audiocomentario incluidos en la edición en Blu-ray, que las secuelas no se han de hacer sin razón, que tiene que haber una historia que contar y tiene que valer la pena la nueva secuela, que no se debe repetir lo mismo otra vez. Es curioso porque 3 from Hell (2019) es exactamente igual que Los renegados del diablo (The Devil's Rejects, 2005).

Y cuando digo igual es que tienen la misma estructura y línea de eventos: los renegados huyen de la policía, secuestran un grupo de rehenes que eliminan, enfrentamiento final con otro psicópata sediento de venganza. Todo ello además de los típicos elementos de las películas de Rob Zombie: barbudos, ambientación setentera independientemente de cuándo transcurra la acción (en el caso de 3 from Hell en los 80), muchos fucks y motherfucker en los diálogos y una mujer desnuda que huye corriendo, es perseguida y asesinada. También hay bastantes guiños al cine exploitation, por ejemplo la incorporación de la malvada guardiana lesbiana típica de las WiP de los 70 y 80, cuya representación chirría bastante en el presente. Supongo que la única diferencia es que esta tercera entrega deja definitivamente de lado el terror, es más acción con toques western. Otro toque propio de 3 from Hell es que el inicio es calcado a las escenas de Asesinos natos (Natural Born Killers, Oliver Stone, 1994) posteriores a la detención de Mickey (Woody Harrelson) y Mallory (Juliette Lewis), film que da la casualidad que tenía muy presente ya que hace poco vi el montaje del director editado en Blu-ray. Otro detalle que me llamó la atención es el contraste entre la "desglamourización" de Charles Manson en Érase una vez en… Hollywood (Once Upon a Time… in Hollywood, Quentin Tarantino, 2019) con la fetichista utilización de Manson por parte de Zombie.

Resulta obvio que Zombie ha tocado techo como cineasta, ya no ofrecerá nada nuevo o diferente, ya que se encuentra cómodo repitiendo lo mismo de siempre. Sabiéndolo, es más fácil aceptar esta película. Ya sé lo que me espera y es lo que tengo. No soy un gran fan, pero tampoco un detractor de Zombie, así que, aunque reconozco que 3 from Hell es un film poco inventivo y sin imaginación, me pareció entretenido y me hizo reír en varias ocasiones.

Por supuesto, se nota la ausencia de Sid Haig, que en el momento de rodar la película ya se encontraba muy frágil de salud y solo aparece al inicio del film. Richard Brake como Foxy es una gran incorporación, interactuando muy bien con el Otis de Bill Moseley y la Baby de Sheri Moon Zombie.

Personalmente, lo más negativo de esta tercera parte para mí es el uso de la sangre digital. Es algo que ya he comentado muchas veces, pero aquí resalta porque hay escenas donde hay sangre práctica y la digital es más obvia. Entiendo que se usó por problemas de tiempo y presupuesto, pero en un film que pretende ser visceral y salvaje, la sangre digital le resta mucho impacto.

3 from Hell es exactamente la película que me esperaba. A veces es eso lo que necesitas, algo comfortable y familiar como un par de zapatillas viejas. Y en eso se ha convertido Rob Zombie el cineasta: algo comfortable y familiar.


2 comentarios:

Victor dijo...

Desde sus inicios este director no me gusta nada, tiene siempre una buena puesta en escena y crea una atmósfera cojonuda,,,pero eso es todo para mi, aunque reconozco que su Origen de Halloween me gustó.
Un saludo

Raúl Calvo dijo...

Precisamente la película de su filmografía que realmente odio! :D

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