Me sorprendió bastante que Vinegar Syndrome editara una edición coleccionista de Sliver (Acosada) (Sliver, Phillip Noyce, 1993) en 4K. No solo porque no parecía encajar en el catálogo de la compañía, es muy mainstream, sino que la recordaba como una película bastante mediocre. ¿Puede que la recordase mal? Decidí repasarla para ver si mi yo actual la disfrutaba como era la intención de los cineastas cuando se estrenó.
Carly Norris (Sharon Stone) se muda a un edificio conocido como "la astilla" ("sliver" en inglés), un edificio en el cual alguien espía a los inquilinos con un sofisticado sistema de cámaras ocultas. Además, en este edificio han muerto algunos inquilinos en distintos accidentes. Pero Carly empieza a sospechar que tras estos accidentes se esconde algo más. Entonces Carly empieza una relación con Zeke Hawkins (William Baldwin), un misterioso inquilino del edificio. ¿O puede que sea algo más? Carly poco a poco va descubriendo los secretos que oculta Zeke.
Sliver entró en producción en el momento álgido del thriller erótico, cuando este subgénero entró en su periodo más rico antes de prácticamente desaparecer al entrar en el siglo XXI. Por supuesto, el tremendo éxito de Instinto básico (Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992) tuvo bastante que ver en este bum del género que empieza a finales de la década de los 80 del siglo XX, tampoco es casualidad que Sharon Stone fuera la escogida para protagonizar el film (hasta se utiliza la banda sonora de Instinto básico en el tráiler de Sliver). Stone decidió hacer la película porque se basaba en una novela de Ira Levin y el guionista era el mismo de Instinto básico. Por si fuera poco, estaba producida por el veterano productor de grandes clásicos Robert Evans y el director era Phillip Noyce, que hacía poco había estrenado con gran éxito Juego de patriotas (Patriot Games, 1992). Sin embargo el resultado fue un desastre. Evans había producido grandes clásicos en los años 60 y 70, pero al parecer se había quedado en aquella época en lo que respecta en su actitud hacia las actrices, por lo que comenta Stone en su biografía. Noyce trabaja bastante bien el thriller y la acción, pero lo suyo no es el erotismo ni el morbo, elementos esenciales en un thriller de este estilo.
Y llegamos a los dos principales problemas de la película: el protagonista masculino William Baldwin y el guionista Joe Eszterhas. Baldwin era un actor más bien mediocre, pero es que el resto del reparto, que incluye a actores como Colleen Camp, Tom Berenger y Martin Landau, es muy bueno de modo que Baldwin parece peor actor. Tampoco me parece un actor atractivo, como demanda el papel, y tiene cero química con Sharon Stone en las escenas que comparten. Lo que resulta en escenas sexuales resultan planas y nada eróticas a las que el director no sabe darles vida. Ahora ya es sabido que la razón de que las escenas entre Baldwin y Stone no tengan química es que ambos se odiaban y se llevaban fatal.
Que el actor principal sea un mediocre sin atractivo ya es un gran problema en un thriller erótico, pero peor es el terrible guion de Joe Eszterhas. La novela de Ira Levin se publicó en 1991, en España la editó en el 92 El círculo de lectores como La astilla, pero yo no lo leí hasta que se editó en edición de bolsillo coincidiendo con el estreno de la película con el título de Sliver (Acosada). Me interesaba el libro porque ya había leído las novelas de Levin La semilla del diablo, Los niños del Brasil y Las poseídas de Stepford y todas me habían gustado mucho. Sliver también me gustó, especialmente por como mezcla el suspense y el erotismo con algo de ironía. El equivalente a una película de serie B echa con gracia. El guion de Eszterhas destroza completamente la novela. Y no quiero entrar en clichés del estilo "el libro siempre es mejor que la película", porque el problema es que Eszterhas fue siempre un guionista entre mediocre y malo, que se salvaba dependiendo de rescrituras por parte de otros guionistas y si su guion caía en manos de un director como Paul Verhoeven que era capaz de elevarlo y añadirle un impacto que no tenía originalmente. Pero Noyce no es el tipo de director que puede elevar o reinterpretar un guion como podía hacerlo Verhoeven. De modo que el resultado son personajes ridículos que sueltan diálogos aún más ridículos. He de confesar que algunos de estos diálogos resultan tan malos que me hicieron reír, los únicos momentos que destacan para mí de la película. Pero el problema es que se carga la sólida estructura de la novela original, derivando en un primer final completamente absurdo (podéis comprobarlo aquí). Este final no funcionó, así que el guionista escribió diversos finales; los cineastas optaron por un final que, al cambiar el que era originalmente el culpable en la novela, hace que toda la película no tenga ningún sentido ni se sostenga la estúpida conclusión, que culmina con un final seco decepcionante.
Sliver ha envejecido bastante mal. Se desperdician los interesantes temas que se plantean en la historia, posiblemente por los problemas tras las cámaras. Ni siquiera resulta interesante como pieza nostálgica de los 90. Es una lástima que no se hagan remakes de fracasos, porque una nueva adaptación de la novela teniendo en cuenta cómo ha avanzado la sociedad resultaría bastante interesante. Supongo que debe tener sus fans si Vinegar ha decidido editarla en 4K, yo desde luego no lo soy.
La vi en su día en el cine, me pareció entretenida, sin llegar al nivel de Instinto básico desde luego, pero es verdad que a ratos resulta un poco cutre y ridícula. Supongo que habrá envejecido fatal, así que no la voy a volver a ver. Pero no estoy de acuerdo en lo de William Baldwin, en su época fue un galán romántico, y a mí me parece bastante atractivo. Ya lo de que no es muy buen actor, creo que es verdad.
ResponderEliminarSupongo que si hizo algo de carrera en los 90, había mucha gente que lo debía considerar atractivo. Es cuestión de gustos, a mí nunca me gustó como tampoco me gusta la col.
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