27 may 2024

La obsesión (The Premature Burial)

 


 

Una de las aportaciones más importantes de Roger Corman al cine fue su ciclo Poe, una serie de ocho películas que adaptaban varios relatos de Edgar Allan Poe y una novela de H. P. Lovecraft. Estrenadas entre 1960 y 1964, son grandes ejercicios de terror gótico que fueron un inesperado éxito de taquilla en su momento. De entre estas, La obsesión (The Premature Burial, Roger Corman, 1962) es la más infravalorada.

Emily Gault (Hazel Court) acude al hogar ancestral de Guy Carrell (Ray Milland) para intentar convencerlo de que reconsidere su decisión de romper el enlace entre ambos. Guy le explica a Emily que está enfermo, apresado de un terrible miedo a ser enterrado vivo convencido de que ha heredado una enfermedad de su padre. A Emily eso no le importa, le ama y quiere ayudarle a superar su enfermedad. Se casan, pero la obsesión de Guy por ser enterrado vivo va empeorando... ¿O es que hay alguien que pretende matar a Guy atormentándolo psicológicamente?

Tras un desacuerdo financiero, Roger Corman decidió romper su relación con Samuel Z. Arkoff y James H. Nicholson, quienes dirigían American International Pictures, conocida como AIP, y producir la nueva adaptación de Poe de forma independiente. Para ello se asoció con Pathé, un laboratorio que se dedicaba también a la distribución. Este movimiento significó que no podía contar con Vincent Price, bajo contrato con la AIP, y por ello escogió a Ray Milland como protagonista. La ausencia de Price es uno de los motivos por lo que esta película no está tan bien valorada como el resto del ciclo Poe. Lo cierto es que tanto Price como Milland eran demasiado mayores para el personaje protagonista, pero Milland hace un excelente trabajo, dándole un toque de realismo dramático que casa muy bien con la historia. Y si se pierde a Price, por otro lado se incorporó la actriz de culto Hazel Court que luego participaría en varias películas de la serie. Por supuesto, lo irónico es que, decididos a no perder una serie de películas que estaban aportando grandes beneficios a su compañía, Arkoff y Nicholson adquirieron Pathé, con lo que sin saberlo Corman se encontró de nuevo trabajando para la pareja de productores. Solucionada su disputa económica, el trío siguió trabajando junto con gran éxito. Y, claro, eventualmente Corman se convirtió en un productor de gran éxito y jefe de su propio estudio.

El relato original de Poe es muy breve, pero además no tiene una gran historia en su centro. Se basa en la descripción de la angustia del protagonista por ser enterrado vivo y qué le sucede cuando cree vivir esa experiencia. Esto obligó a los guionistas Charles Beaumont y Ray Russell a expandir enormemente el relato construyendo una gótica historia con elementos ya tratados en la anterior El péndulo de la muerte (The Pit and the Pendulum, Roger Corman, 1961). Es decir, aquí se repite la trama de un inocente atormentado hasta que se vuelve loco y la oscuridad se apodera de él. Este argumento ya familiar es otra de las razones por las que esta es una de las entradas más infravaloradas de la serie.

Sin embargo, La obsesión, dejando de lado prejuicios, es una fantástica historia de terror gótico. El estilo más realista de Milland hace que la secuencia en la que, como es de esperar, es enterrado vivo su personaje sea muy efectiva y funcione a la perfección, con un guiño al gran clásico Vampyr (Carl Theodor Dreyer, 1932). La ambientación en una mansión perpetuamente rodeada de niebla, le aporta una atmósfera ideal a la macabra trama. Finalmente, el trepidante y dramático tramo final es una excelente conclusión para la tensión que se ha ido acumulando hasta ese momento.

Todas las entregas de este ciclo son memorables y se han convertido en clásicos. La obsesión, en contra de lo que se opinó durante muchos años, no pierde por la ausencia de Price y es una digna aportación al ciclo.

22 may 2024

El último late night (Late Night with the Devil)


 

Se acaba de publicar mi crítica de El último late night (Late Night with the Devil, Cameron Cairnes, Colin Cairnes, 2023) en Underbrain Mgz, disponible aquí:

https://underbrain.com/cine/el-ultimo-late-night/

Tiene una poseída pero no es una peli de exorcismos. Recrea un programa de los 70 acompañado de una intro de falso documental pero no es found footage. Lo que sí es es una entretenida, lograda y fantástica película de terror.

La noche de los diablos (La notte dei diavoli)


 

Uno de los segmentos más memorables de Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, Mario Bava, 1963) es, sin duda, "El Vurdalak", adaptación de un relato de Alekséi Tolstói (no el de Guerra y paz). Este relato, cuyo título original es La familia del Vurdalak, ha sido adaptado en distintas ocasiones a la gran pantalla, siendo una de las mejores adaptaciones La noche de los diablos (La notte dei diavoli, Giorgio Ferroni, 1972).

Un hombre amnésico (Gianni Garko) es encontrado desmayado en una zona boscosa. Llevado a un hospital, el misterio de su identidad se resuelve cuando Sdenka (Agostina Belli) lo identifica como Nicola, un hombre que pasó un tiempo en la granja de su familia. Nicola reacciona violentamente cuando la ve y, aterrado en su habitación, empieza a recordar la terrorífica aventura que pasó en esa aislada granja.

 

La noche de los diablos encaja perfectamente con el concepto "joya escondida". Es una fantástica película de terror que ha pasado demasiado tiempo desapercibida y que ahora recibe el reconocimiento que se merece. Es una película puente entre el cine gótico popular en la década de los 60 y el cine de terror visceral y gráfico de los 70. Aunque esta cualidad puede que no fuera intencional. Tiene un look naturalista, está rodada en escenarios naturales, lo que contrasta con, por ejemplo, la versión de Mario Bava rodada en un estudio. Sin embargo, Giorgio Ferroni tenía toda la intención de rodar una película al más puro estilo gótico, si bien más sangrienta que las películas de la década anterior. Pero debió parecer que el primer montaje tardaba demasiado en llegar a "las partes buenas", porque más tarde se le añadió al inicio una serie de imágenes sangrientas y sexuales, cuya intención es reflejar el confuso estado emocional del protagonista, y que sirven también para que el espectador no se impaciente demasiado hasta que llega la acción.

Pero si una de sus cualidades puede que fuera accidental y no buscada, lo que está claro es que La noche de los diablos funciona como una modernización de la historia de vampiros gótica, muy atmosférica y efectiva. Los efectos especiales de Carlo Rambaldi le dan el toque gráfico que buscaba el público contemporáneo, pero la estructura base sigue siendo la tensión que va en aumento con el acoso de los vurdalak. También, para resultar más moderna, tiene una conclusión muy setentera a la que se le añade un toque de ambigüedad para que el espectador le de luego vueltas a la cabeza.

Si a todo esto se le suma una estupenda banda sonora de Giorgio Gaslini y un buen reparto encabezado por Garko y Belli, el resultado es una película de terror que mezcla lo mejor de lo clásico y lo moderno. Un estupendo título para ver una noche de tormenta.

17 may 2024

Las mujeres panteras

 

Es que claro, los padres le ponen de nombre a una niña Satanasa y es normal que de mayor sea líder de un culto de mujeres pantera que busca resucitar a un brujo malvado matando a los descendientes del hombre que mató al brujo. Es lo normal, como ilustra muy bien Las mujeres panteras (René Cardona, 1967).


Golden Rubí (Elizabeth Campbell) y Loreta Venus (Ariadne Welter) tras otra victoriosa pelea en el ring quedan para cenar con Ramón Pietra Santa (Genaro Romero), primo de Venus, y el profesor Rafael Pietra Santa (Jorge Mondragón). Durante la velada, aprovecha para presentarles a Tongo (Yolanda Montes "Tongolele"), su nueva novia. La hija de Ramón, Paquita Pietra Santa (Elena Saldívar) sospecha inmediatamente de la nueva novia de su padre, y bien que hace: forma parte del culto que dirige Satanasa (María Douglas) cuyo objetivo es resucitar a Eloím (Ángel Di Stefani), un malvado brujo que inició el culto, al que dio muerte un antepasado de los Pietra Santa. Además, Tongo y su compañera en el culto Eda (Eda Lorna) son mujeres pantera y se transforman para acabar con sus víctimas de forma salvaje. Ni siquiera la intervención del justiciero luchador enmascarado el Ángel (Gerardo Zepeda) puede impedir que se cometan los sacrificios necesarios para resucitar a Eloím, cuyo objetivo es matar a la pequeña Paquita y cumplir así con su venganza de ultratumba. Venus, Rubí y el Ángel deberán unir fuerzas para detener a las mujeres pantera.

Las mujeres panteras forma parte del ciclo de cinco películas de luchadoras, la mayoría protagonizadas por Elizabeth Campbell como Golden Rubí. Unas películas notables si tenemos en cuenta el machismo que imperaba entonces. Recordemos, como ya mencionamos en La Mujer Murciélago (René Cardona, 1968), que las mujeres no tenían permitido participar en la lucha libre en Ciudad de México, de modo que la importancia de estas películas en aquel momento para visualizar a las luchadores era enorme. Sin embargo, en esta ocasión las luchadoras le ceden protagonismo al luchador el Ángel, un personaje ficticio, claramente inspirado en Santo el enmascarado de plata, que no tenía contrapartida en el mundo real. El Ángel se dedica a luchar enmascarado el crimen, según dice en Las mujeres panteras, porque la justicia no tiene rostro. Para su batalla contra el crimen ha inventado unos radio-relojes a lo Dick Tracy para comunicarse con la policía y también una capa a prueba de fuego y balas que, casualidades de la vida, le será muy útil al enfrentarse a los criminales al servicio de Satanasa.

Esta película fue la única en la que apareció el Ángel, parece ser que no triunfó entre el público. Pero eso no quita que René Cardona dirigiera una entretenida muestra de terror gótico pasada por el filtro luchador justiciero. En particular las apariciones del monstruoso Eloím destacan gracias a un efectivo y logrado maquillaje, sobre todo si tenemos en cuenta la época en que fue hecha y los medios que tenían a su disposición. Es cierto que la película habría sido mejor si las protagonistas absolutas hubiesen sido Venus y Golden Rubí, a las que les sobra el carisma que le falta al Ángel, pero aún así Las mujeres panteras es un notable ejemplo dentro del género, con la mezcla de terror, acción y fantaciencia que caracteriza lo mejor que ofrecen estas películas.
 

13 may 2024

Adiós al rey de la serie B

 

La muerte de Roger Corman, hecha publica el fin de semana pasado, ha causado un gran impacto en el mundo de cine, especialmente en el mundo del cine de género e independiente, como no podía ser de otro modo teniendo en cuenta la marca que dejó en el séptimo arte. Para este blog, Roger Corman ha sido una inspiración, ya fuera como director o productor, estando detrás de un buen número de las películas aquí celebradas. Corman no era un santo, tenía también su lado oscuro y sus manías, que en ocasiones perjudicaron las películas que producía como su obsesión en que durasen menos de 90 minutos para que ocupasen menos latas o no mezclar comedia y terror. Pero eso no le quita valor a su legado. El ciclo Poe solo ya le garantiza un sitio entre los grandes del terror, con títulos como la genial La máscara de la muerte roja (The Masque of the Red Death, Roger Corman, 1964), incluso dirigiendo una de las primeras y mejores adaptaciones de una novela de H. P. Lovecraft como fue El palacio de los espíritus (The Haunted Palace, Roger Corman, 1963) y clásicos como El hombre con rayos X en los ojos ("X" The Man with X-Ray Eyes, Roger Corman, 1963).

Mucho se ha hablado de que Corman fue el primero en dar trabajo a directores y actores convertidos luego en grandes como Martin Scorsese y Jack Nicholson. Pero lo que se tendría también que destacar es que trabajaba contra grandes estudios, y que muchas veces les pasaba la mano por la cara, sin tener los medios ni los presupuestos que manejaban estos estudios. A lo largo de su carrera trabajó en multitud de géneros y experimentó toda la evolución de la serie B y la exploitation: empezando por ofrecer lo que los estudios no se atrevían a ofrecer, pasando luego a explotar las modas iniciadas por Hollywood para pasar a la etapa actual que mezcla las dos anteriores.

Roger Corman fue un grande, un nombre imprescindible dentro del género, que para este blog y los amantes de la serie B será siempre un referente.