19 feb 2026

The Devil's Wedding Night (Il plenilunio delle vergini)

 


 

En la canción de los Rolling Stones As Tears Go By hay un momento en que la letra dice: "me siento y observo a los niños jugar/haciendo las cosas que yo solía hacer/ellos se creen que son nuevas". Es algo que describe muy bien el momento actual dentro del cine de terror, en el que muchos se llenan la boca hablando de "cine de terror social" o "cine de terror elevado" como si fuera algo nuevo. Son etiquetas que describen estilos de película que han estado presentes dentro del género desde el estreno de El gabinete del doctor Caligari (Das Cabinet des Dr. Caligari, Robert Wiene, 1920). Otro ejemplo de esto son las referencias al propio género o el uso de la metalingüística, las llamadas películas "meta", que es algo que se hacía mucho antes que Kevin Williamson escribiera su primer guión. Un ejemplo pionero de esto es el festival de terror gótico The Devil's Wedding Night (Il plenilunio delle vergini, Luigi Batzella, Joe D'Amato, 1973).

Karl Schiller (Mark Damon) cree haber descubierto el paradero del anillo de los Nibelungos, capaz de otorgar grandes poderes al que lo lleva. Le comunica la noticia a su hermano gemelo Franz (Mark Damon), hasta le muestra el amuleto que usara para protegerse de la posible presencia de vampiros, ya que el anillo se haya en Transilvania en el castillo del conde Drácula, una tierra en la que se rumorea que hay una gran presencia de estas criaturas sobrenaturales. Atraído por la posibilidad de hacer una fortuna, Franz le roba el amuleto a su hermano y se adelanta en su búsqueda del anillo, llegando antes que él al castillo. Allí, una misteriosa sirvienta (Esmeralda Barros) le presenta a la condesa Dolingen de Vries (Rosalba Neri), la dueña del castillo en ese momento. Franz seduce a la condesa para descubrir el paradero del anillo... O eso cree. En realidad, la condesa es la esposa de Drácula y busca resucitar al vampiro a través de la ceremonia a la que alude el título original italiano.

The Devil's Wedding Night fue un proyecto personal impulsado por Mark Damon, que también colaboró en el guion. Además de darle a Damon la oportunidad de interpretar a un vampiro y a un cazador de vampiros en la misma película, el guion es una celebración del terror gótico. Adopta un enfoque que mezcla ironía con un gran amor por el género, apenas arranca el film ya hay referencias a Carmilla y a El exorcista (la novela, la película no se había estrenado en el momento que estaban rodando The Devil's Wedding Night). A la mezcla de elementos propios del terror gótico y vampírico se le añaden toques de la leyenda de la condesa Báthory. Este añadido hace posible una de las escenas más icónicas del film que protagoniza Rosalba Neri. Una actriz que además tuvo la oportunidad única de interpretar a la condesa Drácula y a la doctora Frankenstein en Lady Frankenstein (La figlia di Frankenstein, Mel Welles, Aureliano Luppi, 1971), algo que no logró ni Christopher Lee, que interpretó a la criatura no al doctor. Además, como en aquel entonces en Italia y Europa estaban de moda las películas con generosos toques eróticos, la película también los incluye en la habitual orgía satánica tan propia del cine de los 70 del siglo XX.

Esta mezcla y la pasión tras el proyecto da como resultado una deliciosa muestra de terror gótico/vampírico con toques psicodélicos y delirantes. El escaso presupuesto no impide que tenga grandes momentos y que esté dirigida con grandes soluciones visuales. Se nota la mano de D'Amato en la ejecución de los planos que hace pensar en una película con más medios que esta humilde producción, algo más evidente en la fantástica edición en 4K de Severin. Damon disfruta enormemente con un doble papel hecho a medida y Neri está fantástica como la malvada condesa, el resto del reparto se suma con gusto a la fiesta. Porque esta película es una fiesta para los amantes del terror gótico, del fantaterror europeo y del lado más loco del terror. Si no la habéis visto, recomiendo remediarlo cuanto antes.

 

13 feb 2026

Último deseo

 


 

Entre el título y el póster, podría parecer que Último deseo (León Klimovsky, 1976) es otro más de los muchos títulos eróticos que se produjeron en España a mediados y finales de la década de los 70 del siglo XX. Tal vez si se hubiera estrenado con su título original, Planeta ciego, habría quedado más claro que esta película del siempre efectivo León Klimovsky es una curiosa mezcla de ciencia ficción y el mejor fantaterror español.

Un grupo de ricos y poderosos se reúne para celebrar una fiesta privada, tradicionalmente organizada por la señora Lily (María Perschy). Será un fin de semana en la que los invitados se dedicarán a dar rienda suelta a sus fantasías. Entre los invitados tenemos al profesor Fulton (Alberto de Mendoza), que tiene contactos con el gobierno y acceso a información secreta, y el hombre de negocios, antiguo soldado y contrabandista de droga, Borne, al que da vida la estrella del género Paul Naschy. Los invitados se dedicarán a poner en práctica sus fantasías en los cuerpos de Clara (Nadiuska), Berta (Teresa Gimpera), Marion (Julia Saly), Luna (Leona Devine) y Tania (Diana Polakov). Pero antes de que empiece la fiesta, tiene lugar un fuerte temblor y se va la electricidad. Intrigados por ver qué ha pasado mientras cenaban en el sótano, el profesor Fulton llega a la conclusión de ha caído una bomba nuclear. Los supervivientes que se encontraban fuera han quedado ciegos y buscan vengarse del grupo protagonista por crímenes que creen que ellos han cometido.

El guion que corrió a cargo de Gabriel Moreno Burgos, Joaquim Jordà y Vicente Aranda no oculta sus influencias. La más evidente es la clásica novela de John Wyndham El día de los trífidos, cuya primera adaptación cinematográfica se había estrenado en España como La semilla del espacio (The Day of the Triffids, Steve Sekely, Freddie Francis, 1962). Otra influencia también fue La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, George A. Romero, 1968) y la saga de los Templarios de Amando de Ossorio, que había llegado ya a la última entrega dirigida por Ossorio un par de años antes del estreno de Último deseo. Klimovsky maneja estas influencias dirigiendo el guion con gran profesionalidad y algún toque artístico, manejando el numeroso reparto (que irá disminuyendo a medida que avance el film, claro) de manera que se dota al film de una sólida base dramática. Antes de que empiece la acción se nos presenta a los personajes, quiénes son y qué quieren, consiguiendo que resulte así más interesante la evolución psicológica de estos personajes enfrentados a una situación imposible.

El film está impregnado del pesimismo setentero habitual en esta década que se mezclaba con la incertidumbre política del momento en España.  Aunque también podría ser por las influencias previamente mencionadas, sea como sea le dota a la película de seriedad e inesperada profundidad, que no era habitual en el género que se producía en España entonces. Por supuesto, transmitiendo estas ideas es fundamental el reparto, variado y diverso, de la película. Cada personaje queda perfectamente definido, algunos con su propio momento para brillar. Como brilla también la película en los momentos de acción cuando los ciegos atacan, manteniendo el suspense y la angustia, revelando que el peor monstruo es siempre el humano.

Último deseo no fue un gran éxito y durante mucho tiempo pasó bastante desapercibida, posiblemente porque la versión más conocida es la americana, recortada y reeditada para las salas de doble sesión. Es una lástima, porque si hubiera sido un éxito es posible que se hubieran hecho más producciones como esta y también habría contribuido a que se viera a Klimovsky como algo más que un mero artesano. Pero lo que queda es una fantástica película, una gran mezcla de ciencia ficción y fantaterror que hará las delicias de los fans.

 

10 feb 2026

Bacanal en directo

 


 

La estrambótica Necrophagus (El descuartizador de Binbrook) (1971) de Miguel Madrid hizo que me pusiera a buscar El asesino de muñecas (1975), su segunda película como director. Y la delirante El asesino de muñecas hizo que buscara su tercera y última película como director: Bacanal en directo (1979). Más difícil de encontrar pero por suerte ha sido editada recientemente por Severin dentro del imprescindible pack Exorcismo: Defying a Dictator & Raising Hell in Post-Franco Spain. Me alegra confirmar que  es tan delirante y demencial como sus dos anteriores películas.

Stela (Azucena Hernández) y Fermín (Fernando Martín) son una joven e inocente pareja que ha sido invitada a la fiesta que da el productor Fabián (Fabián Conde) en su casa. El productor pretende filmar la fiesta y utilizar el metraje en su próxima película. Stela no quiere acudir a la fiesta, porque intuye que es el tipo de fiesta en que los invitados puede que se rocen tras merendar fuerte. Pero Fermín es insistente, ya que es precisamente el tipo de roce que busca. Finalmente ambos acuden y los juegos sexuales y psicológicos de la fiesta pondrán a prueba su entereza y hasta su vida.

Azucena Hernández y Fernando Martín habían interpretado previamente a una Stela y a un Fermín en Las eróticas vacaciones de Stela (Zacarías Urbiola, 1978), pero sus personajes solo comparten el nombre y que Fermín había sido un seminarista. Pero es otro de los muchos detalles que hacen de esta una película esquizofrénica, una película en que distintos objetivos parecen pelearse para dominar la narrativa. Intuyo que la película se inició con la idea de hacer una típica película erótica más, del mismo estilo que la mencionada Las eróticas vacaciones de Stela. Ambas comparten productor, Ángel Huete, y guionista, Eligio Herrera. Pero Miguel Madrid, el director, quería hacer algo que siguiese el estilo de películas como Saló (Salò o le 120 giornate di Sodoma, Pier Paolo Pasolini, 1975) o Calígula (Caligula, Tinto Brass, 1979). Como decía, la intención, por un lado, de hacer una película erótica para hacer dinero y, por otro lado, la intención de hacer una película que utilizase la premisa para hacer algo más social/intelectual quedan enfrentadas a lo largo de toda Bacanal en directo.

Otro aspecto en el que la película no tiene clara su propia naturaleza es si quiere transmitir un mensaje conservador o libertario. A través de la pareja protagonista parece que se quiere transmitir un mensaje a favor de las parejas tradicionales, aunque la película no tenga muy claro cómo son sus protagonistas. Fermín y Stela vive cada uno en su propio apartamento, más o menos parecen aparentar unos veintitantos, pero Stela es virgen y actúa en ocasiones de forma más inmadura, como si fuera una adolescente de 16 o 17 años, lo mismo Fermín. A medida que avanza la fiesta, también parece que se critica el exceso de libertad, más teniendo en cuenta el final moralista. Esto hace también que, a pesar de los abundantes desnudos, las ocasionales escenas eróticas no resulten excitantes sino más bien inquietantes. Parece querer explotar el miedo al exceso de libertad que tenían muchos tras el fin de la dictadura y la llegada de la democracia.

Al mismo tiempo, parece querer celebrar la libertad, hay diversas críticas a la religión y el poder, se explota la libertad de poder expresar la propia sexualidad sin el miedo a la represalia como existía durante la dictadura...  Son estos momentos los que ofrecen las escenas más memorables de la película. En particular destaca la sátira del estamento militar con los hombres desfilando desnudos llevando una gorra militar, mientras Fabián disfrazado de Hitler y portando un enorme vibrador adornado con esvásticas hace inspección de las tropas.

En cierto modo, esta naturaleza esquizofrénica, de no saber qué dirección tomar, refleja la sociedad de la época.

Dejando de lado las discusiones sobre el subtexto, la película es también memorable por los toques propios del director. Miguel Madrid crea momentos delirantes siguiendo el estilo de sus anteriores títulos. Por ejemplo, aunque se menciona que la fiesta se celebra para ser filmada y luego usar el metraje en una película, cuando arranca la fiesta no hay cámaras ni equipo de filmación a pesar de que se repite continuamente que ahí estarán. Entrar  más en detalle de los que me parecieron los momentos más memorables equivaldría a destripar en exceso la película, solo añadir que no decepciona en este sentido.

La filmografía de Miguel Madrid es breve, pero memorable. Bacanal en directo es delirante y fascinante, si bien no es una película para todo el mundo. Por supuesto, si habéis visto las anteriores del director, no hay que perdérsela. 

5 feb 2026

Hellraiser (2022): Un placer físico

 


 

Una de las mayores amenazas del cine, para mí, no proviene del cine de Hollywood o de las películas de superhéroes como dice Martin Scorsese. No, creo que la mayor amenaza que acecha el arte cinematográfico es la presión de compañías tecnológicas y servicios de streaming por eliminar el formato físico. La desaparición del formato físico sería equivalente a que a la gente se le quitara la opción de poder adquirir su película favorita y verla cuándo y cómo quiera. Porque cuando compras una película por streaming en realidad pagas por poder ver esa película... mientras esté dentro de esa plataforma, una vez la plataforma ya no tenga los derechos adiós a la película. O poder ver solo una versión adulterada/censurada de la película. Sin olvidar que, por muy buena que sea tu conexión a internet, la calidad de imagen y sonido del formato físico es muy superior a la de streaming, en especial si hablamos de imagen 4k y sonido Dolby Atmos. Y así, tenemos películas fantásticas como The Empty Man (David Prior, 2020) languideciendo en plataformas mientras hay muchos fans que pagarían felices por tener una edición especial de esta película.

Por suerte, hay sellos independientes que sí que preparan con amor ediciones especiales para los amantes del cine y, en especial, para los amantes del cine de género. Lo que nos lleva a Hellraiser (David Bruckner, 2022).

Siendo fan de la saga Hellraiser, en especial de las primeras películas, seguía con atención las noticias sobre el remake/reboot de la saga que iban apareciendo. En especial desde que la más que merecida caída de los Weinstein significaba que perdían los derechos de explotación de la saga que habían hundido en la miseria, estrenando pésima secuela tras pésima secuela. La verdad, cuando se puso en marcha esta nueva entrega seguía siendo escéptico después de años de falsos inicios, pero también me permití ser optimista ya que había visto las anteriores películas de David Bruckner. Pensé que sería una entrega interesante por lo menos visualmente, lo que sería ya una gran mejora tras las últimas entregas de aspecto barato y cutre.

Y así fue, esta nueva Hellraiser es una fantástica secuela, que yo pondría al nivel de la tercera entrega, que presenta un nuevo Pinhead interpretado por Jamie Clayton, que no te hacía pensar en Doug Bradley, al contrario que los otros dos pésimos Pinheads que la habían precedido. Las malas noticias es que la película se estrenaba en streaming: no pasaría por los cines y no había edición en formato físico. Por suerte, sabía que esta saga era bastante popular en Alemania y que Turbine había editado varias ediciones de lujo de entregas de la saga, incluso de las menos celebradas, así que confiaba en que tarde o temprano editarían una edición de lujo de esta nueva entrega.

 

 

Mi intuición fue acertada, ya que Turbine ha editado recientemente una edición de lujo de Hellraiser (2022) de tres discos. Un disco en 4k y un disco en Blu-ray que cuenta como extra dos audiocomentarios (uno del director y otro de los encargados de los efectos especiales de maquillaje), más un disco de extras con alrededor de una hora y media de entrevistas, dos horas si contamos los tráileres de la saga también incluidos. Es del tipo mediabook, que si bien no sé alemán y no sé lo que dicen los textos, sí que las fotos e ilustraciones son realmente chulas.

 


 

 


 

Si te gustó la película, realmente es una gran edición. Los comentarios son muy informativos, destapando detalles de la realización de la película muy interesantes, algunos de los cuales hicieron que mi buena opinión sobre la película aumentara. Los dos documentales exploran más el desarrollo de la película, con la entrevista de los guionistas iluminando sobre la evolución de la historia desde su concepción.

 

 

Poner en peligro el formato físico, poner en peligro estas ediciones en formato físico para ser reemplazadas por menor calidad de video y audio sin extras sería mucho más terrible que cualquier cosa que nos hicieran los cenobitas. Hay que apoyar el formato físico.

 

27 ene 2026

Saga of the Phoenix (A Xiu Luo)

 


 

El gran éxito de Dioses contra demonios (Hung cheuk wong ji, Ngai Choi Lam, 1988) hizo que rápidamente se pusiera en marcha una secuela. Tal vez demasiado rápidamente, Saga of the Phoenix (A Xiu Luo, Ngai Choi Lam, Sze-Yu Lau, 1989) no funciona tan bien en su mezcla de géneros, pero no deja de tener sus puntos de interés.

Ashura (Gloria Yip) disfruta de su vida en la Tierra, intentando dejar atrás su faceta como la Virgen del Infierno, aunque haya demonios que intenten frustrar su felicidad. Por suerte, siempre andan cerca Peacock/Kôngquè (Yuen Biao) y Lucky Fruit/Kujaku (Hiroshi Abe) para luchar contra los demonios y protegerla. El maestro budista Jiku Ajari (Shintarô Katsu) cree que el riesgo de que las puertas del infierno se abran debido a la presencia de Ashura es demasiado grande y decide, junto a la gran abadesa (Yûko Natori), encerrar a Ashura para evitarlo. Ashura, Peacock y Lucky Fruit imploran al maestro buda que le de otra oportunidad a Ashura para disfrutar de la luz y evitar una existencia en la oscuridad. Ajari le ofrece una semana de gracia, momento en que la malvada Concubina del Infierno (Ngai Suet) intenta robar la esencia vital de Ashura para abrir las puertas del infierno y desencadenar el fin del mundo.

Saga of the Phoenix se puso en marcha bastante rápido, provocando algunos cambios que influyeron en que el resultado final no fuera tan bueno como el de la primera entrega. El primer cambio que llama la atención sí que fue positivo: Lucky Fruit está interpretado por Hiroshi Abe, un actor japonés que tenía bastante más carisma y estaba más implicado en la película que su predecesor Hiroshi Mikami. Lo cual es bastante afortunado, ya que Yuen Biao tiene un papel bastante reducido en el film, es posible que coincidiera con el rodaje de Espadas a través del tiempo (Gap tung kei hap aka The Iceman Cometh, Clarence Fok, 1989) que se estrenó el mismo año que Saga of the Phoenix, y aparece solo al inicio y en la parte final, uno de los factores que hizo que esta secuela no brillara como la primera entrega. Pero el principal cambio resulta en el tono del film. Se quiso ampliar la audiencia y hacerla más accesible al público juvenil, por eso se incluye una criatura amiga de Ashura pensada para atraer a ese público explotando el éxito de películas como Gremlins (Joe Dante, 1984). Y es aquí donde entra el segundo director Sze-Yu Lau.

La urgencia para estrenar la película, y esto es pura especulación, es posible que influyera en la decisión de que se añadiera otro director para repartirse el trabajo y terminar más rápido la producción. Así, además de Ngai Choi Lam, Sze-Yu Lau trabajó también como director. Esto le da una cualidad esquizofrénica a la película. Por un lado, tenemos las partes dirigidas por Ngai Choi Lam que encajan perfectamente con el estilo de la primera entrega, más trepidantes y oscuras. Por otro lado, las partes dirigidas por Sze-Yu Lau son más cómicas y ligeras, centradas en las travesuras de la criatura y las payasadas de Tan (Shek-Yin Lau), el recurso cómico de la película. Son estas secciones más cómicas e infantiles las que hacen que la película no funcione tan bien como la primera, dando a veces la sensación de estar viendo dos películas al mismo tiempo.

Dicho esto, Saga of the Phoenix puede que no esté tan lograda y no sea tan fantásticamente alocada como la primera entrega, pero eso no impide que sea un film entretenido, con sus momentos brillantes. Especialmente en las escenas de acción y en la batalla final en la Choi Lam puede desmelenarse como lo hizo en la primera. Y eso es lo que debía querer la mayoría ya que, como suele pasar en estos casos, querer ampliar el público hizo que esta entrega no recaudara tanto como la primera, si bien el personaje continuó en mangas y anime. Lo que nos queda hoy día es una película curiosa, con puntos de locura fantástica, pero que no llega a las cimas de la primera entrega.