9 abr 2024

Sangre en los labios (Love Lies Bleeding)


 
Se acaba de publicar mi crítica de Sangre en los labios (Love Lies Bleeding, Rose Glass, 2024) en Underbrain Mgz y la podéis leer clicando aquí:


La primera película de Rose Glass, Saint Maude (2019), me gustó pero era un poco demasiado Repulsión (Repulsion, Roman Polanski, 1965). Esta película me ha gustado mucho más, supongo que por cómo se adentra en un género que me gusta como el cine negro. Muy recomendada.


5 abr 2024

De profesión: duro (Road House, 1989) vs. Road House. De profesión: duro (Road House, 2024)

 

Comparar De profesión: duro (Road House, Rowdy Herrington, 1989) con su reciente remake Road House. De profesión: duro (Road House, Doug Liman, 2024) nos muestra de qué modo ha evolucionado el cine comercial de los 80 del siglo XX hacia el de los 20 del siglo XXI.

Road House 1989 cuenta la historia de James Dalton (Patrick Swayze), un legendario encargado de seguridad en bares y locales nocturnos experto en artes marciales, contratado por Frank Tilghman (Kevin Tighe) para que ayude a limpiar su bar de carretera The Double Duce de indeseables y subirlo de categoría. Parece un trabajo sencillo, no muy distinto de otros trabajos, pero, cuando llega al pueblo donde está ubicado el local, descubre que todos los negocios del lugar son extorsionados por el semimafioso Brad Wesley (Ben Gazzara), el cual no aprecia los cambios que Dalton está provocando. El enfrentamiento entre ambos se convertirá en una batalla por la salvación del pueblo, que se recrudecerá cuando Dalton inicie un romance con la doctora Elizabeth Clay (Kelly Lynch), de la que Brad estuvo enamorado pero con la que no consiguió nunca nada. Dalton pedirá ayuda a su mentor Wade Garrett (Sam Elliott) para acabar con la banda de Brad.

Queda claro por su sinopsis que Road House 1989 es otra película que podríamos calificar de "hija de Shane". Shane es el personaje protagonista interpretado por Alan Ladd en Raíces profundas (Shane, George Stevens, 1953), un cowboy de misterioso pasado que llega a un pueblo en el que los granjeros están siendo acosados por un poderoso terrateniente. Shane limpiará el lugar de malvados a tiro limpio para seguir luego su misterioso camino. Un gran éxito cuya historia sirvió de base a infinidad de westerns y episodios de televisión, para luego ser trasladada también al cine de acción contemporáneo y al cine de artes marciales, como por ejemplo El furor del dragón (Meng long guo jiang, Bruce Lee, 1972). El film de Rowdy Herrington mezcla la influencia del western y las artes marciales, con un protagonista filosófico que intenta encontrar primero una solución pacífica hasta que llega el momento de ponerse a dar patadas, mientras que el personaje de Sam Elliott no puede ser más western. Es también una película esencialmente ochentera, desde su tono que mezcla comedia con momentos serios de violencia pasando por los momentos musicales, los diálogos y las escenas de sexo y desnudos gratuitos.

Road House 2024 cuenta la historia de Elwood Dalton (Jake Gyllenhaal), un ex luchador que se gana la vida en luchas clandestinas, que es contratado para proteger de los indeseables que atacan cada noche el local de Frankie (Jessica Williams), un bar de carretera llamado The Road House ("bar de carretera" en inglés) en la calurosa Florida. Los problemas de Frankie tienen su origen en Ben Brandt (Billy Magnussen), el hijo psicópata de un narcotraficante, que quiere el local para poder construir en el terreno un complejo hotelero.

La versión de Doug Liman cuenta básicamente la misma historia, pero con algunas diferencias. Sin embargo, a pesar de ser significativamente más larga, cuenta menos historia. El romance entre Dalton y la doctora Ellie (Daniela Melchior) está menos desarrollado y es mucho más casto, apenas se besan y ya no hablemos de escenas de sexo. En el original vemos la influencia de Dalton en el local, que va mejorando progresivamente en su aspecto, algo que no sucede en la nueva versión. El enfrentamiento entre Brandt y Dalton tiene menos resonancia, ya que no está en juego todo un pueblo, y se ve recrudecido por la llegada del gran psicópata Knox (Conor McGregor) contratado por Brandt, pero nunca llega a los extremos de la cinta original. La razón por la que es más larga a pesar de contar menos historia tiene que ver con la obsesión actual en el cine de acción y de aventuras con el monomito desarrollado por Joseph Campbell conocido popularmente como "el viaje del héroe", que indica que el héroe siempre rechaza la aventura en un principio para luego aceptarla. Señalado por George Lucas como su influencia a la hora de estructurar La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), esta teoría se ha convertido en la fundación de gran parte del cine de acción actual, como si fuera la única manera de contar la historia de un héroe. Así, el film de 1989 es más eficaz narrativamente, el Dalton de Swayze acepta el trabajo cuando se lo proponen para ir lo más rápido posible al centro de interés que es la situación en el local, mientras que en la versión 2024, el Dalton de Gyllenhaal se niega en un principio, alargando el momento de aceptar a pesar de que sabemos que irá o no hay película.

En el film de Liman también está presente la influencia del western, que en esta ocasión se hace obvia, verbalizándola a través de los diálogos, donde hay personajes que dicen "ey, esto es como una película del oeste", en lugar de que quede en el subtexto del film. Esto puede ser tanto al miedo de que los espectadores no entiendan la referencia o a la tendencia actual en el cine comercial de hacerlo todo más explícito.

Pero por lo que ha llamado más la atención la versión 2024 es por la utilización de técnicas de efectos visuales en las peleas. Las razones para utilizar estas técnicas son evidentes: poner al espectador en la piel de los personajes mediante planos en primera persona durante las peleas y crear una experiencia más visceral y brutal. La ironía está en que, claro, la utilización de estas técnicas para crear intricadas peleas en un único plano-secuencia hace más evidente lo artificiales que son, al menos en una gran pantalla de 4k, así que no consiguen ser ni viscerales ni brutales. Pero no dejan de ser entretenidas, también porque la versión 2024 intenta mantener la misma mezcla de humor y seriedad que el original.

Road House 1989 es una película de culto entretenida y divertida, pero no es un gran clásico de los 80, así que el remake no lo tiene tan difícil para establecer su propia identidad. Comparadas, el original es la superior, pero la nueva versión es una cinta de acción entretenida con la que pasar un rato divertido, aunque no mucho más. Supongo que lo marca la diferencia entre ambas es que una vez vista la versión 2024 no tengo ninguna necesidad de volver a ella, la olvidaré tan pronto publique este artículo, lo opuesto sucede con la versión original.

Pero la principal conclusión a la que he llegado es que en la obsesión por el realismo actual lleva a que la película parezca más artificial, mientras que la original concebida como una fantasía parece más auténtica.  Las dos sueltan buenos puñetazos, pero Road House 1989 pega más fuerte.

29 mar 2024

Play Motel

 
 
¿Buscando algo sórdido? ¿Buscando algo perverso? ¿Buscando algo que te dé ganas de darte una ducha después de verlo? He aquí Play Motel (Mario Gariazzo, 1979), una película que solo se puede ver de noche.

Roberto (Ray Lovelock) y Patrizia (Anna Maria Rizzoli) son un matrimonio que decide experimentar yendo a pasar unas horas a un "hotel para parejas". Cuando están regresando descubren que alguien ha colocado el cadáver de una mujer en el maletero de su coche. Implicados de esta manera, Roberto y Patrizia serán reclutados por el comisario De Sanctis (Anthony Steffen) para investigar una trama de chantajes y asesinatos que tienen el Play Motel como origen.

Play Motel se estrenó en las pantallas italianas cuando el giallo había perdido popularidad entre los espectadores debido al gran número de títulos estrenados durante los 70, la excepción eran las películas de Dario Argento que continuaban siendo éxitos de taquilla. Para atraer a más espectadores, películas como Play Motel mezclaban el giallo con otros géneros. En este caso, se le añadieron unas gotas de poliziotteschi (thrillers policiales a la italiana) y bastante erotismo. Por si eso fuera poco, se hizo otra versión a la que se le añadieron insertos pornográficos. Estos insertos fueron realizados a instancia de los productores sin que el director ni el reparto supiera nada. Mario Gariazzo se mostró muy ofendido cuando lo descubrió (se entiende más sabiendo que Gariazzo había dirigido principalmente melodramas para toda la familia) y también se lo tomaron mal la pareja protagonista, Ray Lovelock y Anna Maria Rizzoli, especialmente Rizzoli ya que podía afectar muy negativamente a su reputación como actriz si daba la impresión que había participado voluntariamente en una película porno.

Esta costumbre de la doble versión con insertos porno era bastante común en la época. Pero mientras se puede entender, hasta cierto punto, que se añadieran en una película como Malabimba (Posesión de una adolescente) (Malabimba, Andrea Bianchi, 1979), que era una película principalmente erótica, en Play Motel están fuera de sitio, aunque haya más escenas sexys de lo que era habitual en el género. Pero, por el argumento solo, lo cierto es que Play Motel es bastante clásico. La idea de la policía reclutando a un matrimonio para investigar de incógnito los crímenes que tienen origen en un motel es bastante absurda, lo que le da un toque juguetón a lo Agatha Christie que contrasta bastante con las escenas sórdidas que tienen lugar dentro del motel. A lo que se le ha de añadir los toques perversos que uno solo puede encontrar en el giallo, como la escena en que una víctima de chantaje llama a su abogado buscando ayuda, caso que el abogado comenta sin problemas con la mujer con la que comparte la cama que resulta ser la esposa de la víctima. Por suerte, la edición en Blu-ray incluye los insertos porno aparte como una curiosidad y no insertados en la película, porque podían romper el ritmo de este giallo que se mueve bastante rápido a pesar de su retorcida trama.

Play Motel no es, de ningún modo, un clásico a descubrir. Pero para el fan que disfruta con la fórmula del género, el film de Gariazzo resulta bastante entretenido, gracias también a unas buenas interpretaciones y a una pegadiza banda sonora.

21 mar 2024

Olimpiada de muerte (Fatal Games)

 

Ahora que los grandes clásicos del slasher han tenido su edición coleccionista, que los títulos esenciales han tenido su edición coleccionista y que títulos más o menos populares han tenido su edición coleccionista, cada vez más títulos semidesconocidos empiezan a ser rescatados del olvido. El último ejemplo es Olimpiada de muerte (Fatal Games, Michael Elliot, 1984), que pasó desapercibida en su estreno en cines para luego labrarse una reputación en los videoclubes de todo el mundo. Sin embargo, luego volvió a desaparecer ya que no hizo la transición a formato DVD y quedó en el limbo hasta ahora que ha sido editada en Blu-ray por Vinegar Syndrome.

En la academia deportiva Falcon, los atletas finalistas para llegar a las olimpiadas empiezan a ser asesinados uno a uno por un misterioso asesino vestido de negro usando una jabalina. Una trama que buscaba aprovechar la previsible fiebre olímpica por la celebración de los juegos olímpicos de Los Ángeles 1984. Otro tema que buscaba explotar hacía referencia a las primeras noticias que llegaban de que en Rusia se estaban utilizando métodos artificiales para potenciar las habilidades de los atletas y cómo podían llegar a Estados Unidos las mismas técnicas, ya que las víctimas del asesino todas forman parte de un programa para aumentar sus capacidades mediante drogas especiales. Y otro de los temas que se tratan tangencialmente entraría ya en el territorio del destripe, así que no entraremos en ello pero da pie a un final memorable y ridículo.

Lynn Banashek, que interpreta a Annie la final girl, había sido gimnasta y se ve que es ella la que hace los ejercicios en las barras paralelas, lo que le da un toque de realismo al slasher, más de lo que es habitual en este género. Además, la excusa de que los personajes sean atletas da pie a diversas escenas en vestuarios y duchas, aumentando así la cuota de desnudos gratuitos, lo que trajo consigo la participación de dos actrices de culto: Linnea Quigley como doble de cuerpo de Lynn en una escena de masaje y Brinke Stevens como una de las atletas dándose una ducha.

Pero el punto fuerte de un slasher son los asesinatos, que en este caso están muy logrados y resultan originales por la jabalina que utiliza el asesino. Esta peculiar arma hace posible que, a pesar del bajo presupuesto, se orquesten unas logradas escenas de asesinatos. Ya os imaginaréis que el asesino demuestra una habilidad y puntería sobrehumana excepto a la hora de atacar a la final girl.

Comparado a menudo con el similarmente deportivo El día de la graduación (Graduation Day, Herb Freed, 1981), Olimpiada de muerte llegó algo tarde a la fiesta. Demasiado similar a los cientos que se habían estrenado ya y habían llevado al género al estancamiento y antes de que el género diera un giro hacia lo sobrenatural con el éxito de Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984). Hoy día, se puede considerar un slasher que disfrutarán los fanáticos del género, que sabrán apreciar cómo maneja la fórmula habitual y el exotismo ochentero, pero es posible que no seduzca a aquellos que busquen algo más moderno.

15 mar 2024

Malabimba (Posesión de una adolescente) (Malabimba)


 
En un análisis que hace Stephen Thrower sobre la obra de Andrea Bianchi, incluido en la reciente edición en 4k de La noche del terror (Le notti del terrore, Andrea Bianchi, 1981), acaba llegando a la conclusión de que el director italiano no sea "un torpe" sino algo más cercano a un anarquista cinematográfico. Viendo más películas de este director, empiezo a entender lo que quería decir Thrower. La noche del terror es memorable, entre otras cosas, por tener a un actor adulto de talla baja en lugar de un niño porque su personaje tiene una trama incestuosa. No podían tener a un niño de verdad interpretando lo que hace el personaje y esa fue la mejor opción que tenían a mano, pero la cuestión no es ¿por qué utilizar un actor de talla baja en lugar de un niño?, la cuestión en realidad es ¿por qué incluir una trama incestuosa en una peli de zombis? Hay muchas películas de zombis sin incesto, pero no hay tantas que sean tan memorables como el clásico de Bianchi. Lo mismo se podría decir de Malabimba (Posesión de una adolescente) (Malabimba, 1979), que sobre el papel podría parecer otra copia de El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973), pero el director Andrea Bianchi conviertió en un festival de sordidez y perversión único.

Una noche, la familia Caroli decide mantener una sesión espiritista en su castillo. La sesión no sale cómo se esperaba, el cabeza de familia Andrea Caroli (Enzo Fisichella) quería contactar con su fallecida esposa pero quien responde es el vengativo espíritu de Lucrezia. Este espíritu posee a la joven Bimba, cuyo comportamiento se ve alterado progresivamente. La única que parece darse cuenta de que le sucede algo a la chica de 16 años es la hermana Sofia (Mariangela Giordano), una novicia a punto de convertirse en monja y que ejerce de enfermera del paralizado tío de Bimba Adolfo (Giuseppe Marroco). La familia solo reacciona cuando Bimba comete alguna acción pasada de rosca de forma pública, pero lo atribuyen a que está pasando por una nueva fase en su desarrollo y el doctor que la visita no le da importancia, así que será Sofia la única que intentará salvar el alma de Bimba.

Para diferenciar esta copia de El exorcista de las otras muchas que había en circulación, se decidió darle a la película un toque erótico. Nais, interpretada por Patrizia Webley, acumula el grueso de este tipo de escenas, en especial cuando intenta que su cuñado Andrea le preste atención mientras se conforma con las atenciones del notario Giorgio (Giancarlo Del Luca). La matriarca de la familia (Pupita Lea Scuderoni) está más preocupada por conservar el castillo que ha estado en su familia durante generaciones y anima a Andrea que se case con Nais y de este modo hacerse con el dinero que Adolfo, su hijo mayor, todavía conserva. El hecho de que Adolfo esté paralizado no parece importarle mucho a la hora de empujar a Andrea hacia Nais. Pero Bimba tampoco se queda corta protagonizando escenas eróticas, que resultan inquietantes si se tiene en cuenta que el personaje, no la actriz, tiene 16 años. Especialmente porque antes de ser poseída Bimba se comporta como una niña pequeña, aferrándose a sus peluches, como si su desarrollo hubiese quedado detenido. De hecho, en algún momento de la película se menciona que ha vivido toda la vida en el castillo sin contacto en el exterior, así que no es de extrañar que Bimba resulte tan casi más extraña sin poseer que poseída.

Una vez terminada la película parece que les pareció a los productores y al director que las escenas fuesen lo bastante fuertes y se decidió añadir insertos explícitos pornográficos a la película. Es bastante obvio que no se trata de los actores y actrices, lo que le añade más rareza al film.

En todo caso, el enfoque utilizado funcionó. A pesar de que hay un par de escenas que son copias obvias de escenas de El exorcista, desde luego Malabimba es un film que se queda grabado en la memoria por motivos propios. Tal concentración de perversidad en una sola película es difícil de olvidar, como los intentos de Bimba por excitar sexualmente a su padre, que luego parecen ser olvidados, o lo que le hace a su oso de peluche para que se adecúe más a sus nuevos apetitos. Es una película que trata sobre el deseo femenino, algo bastante sorprendente teniendo en cuenta la época en que fue realizada. Nais es un personaje que en otras películas sería castigado por su abierta naturaleza sexual y su exigencia a ser complacida, aquí no recibe ni castigo ni juicio de ningún tipo por parte de la película.

Esta actitud positiva hacia el deseo sexual femenino mezclado con la crítica de la burguesía le da algo de profundidad a una película que debe su reputación a su sordidez y enfebrecida perversidad. Aunque empezó como otro intento más de aprovechar el éxito de El exorcista, otra historia más de adolescente poseída, Bianchi convierte Malabimba en un fantástico ejercicio de delirio sexual difícil de olvidar.


8 mar 2024

La familia Monster (The Munsters)

 

Ir a ver una película de Tim Burton se ha convertido en una lotería: te tocará el Tim Burton que todavía mantiene el genio de sus primeras películas o te tocará el Tim Burton que se dedica a repetir de forma estéril la misma estética de siempre en películas sin alma. Con Rob Zombie ha pasado lo mismo, salvo que Zombie se ha quemado con una filmografía significativamente más corta que la de Burton. Con Los renegados del diablo (The Devil's Rejects, 2005) pareció tocar techo en cuanto a estilo visual y solo era su segunda película. Tras dar bandazos, solo ofreció algo potable con The Lords of Salem (2012), la última película que dirigió que realmente vale la pena. Y han pasado doce años desde entonces.

El anuncio de que se encargaría de dirigir una nueva versión de la familia Monster daba lugar a un cauto optimismo. Tal vez un cambio de género y estilo es lo que necesitaba para crear una película que, de nuevo, diera la oportunidad a Zombie de ofrecer algo mejor que los dos últimos desastres que había dirigido. Spoiler: no ha sido así.

Imagino que las personas de cierta edad no tienen necesidad de que les diga quiénes son los Monster, pero para los más jóvenes que no tuvieron oportunidad de conocerlos La familia Monster (The Munsters, 1964-1966) fue una serie de televisión de corta durada que era básicamente una versión más suave de La familia Addams (The Addams Family, 1964-1966), por no decir que era una imitación. La familia Monster mantuvo suficiente popularidad tras su corta vida televisiva para que se produjeran varios telefilmes y nuevas versiones de la serie para nuevas generaciones (en España se emitió la serie original veinte años después de que se emitiera en Estados Unidos dentro del programa La bola de cristal donde fue descubierta por muchos niños como un servidor).

La película de Rob Zombie La familia Monster (The Munsters, 2022) funciona como una precuela de la serie, contándonos el origen de los personajes y cómo se conocieron Lily (Sheri Moon Zombie) y Herman (Jeff Daniel Phillips) en Transilvania. El argumento ya resume mucho de lo que no funciona en esta película. Lo divertido de los Monster es que ellos se veían a si mismos como la típica familia americana, aunque para el resto del mundo no lo era, pero sus intentos de actuar con "normalidad" siempre eran vistos como algo chocante. En cambio, durante gran parte del metraje, Zombie los coloca en un entorno en el que no destacan, ya que todo el mundo es "monstruoso". Es solo durante la última parte de la película que se recupera la esencia de la serie, aunque ya es demasiado tarde para salvarla.

La ambientación, el maquillaje y el reparto es realmente fantástico, más teniendo en cuenta el bajo presupuesto. El principal problema de esta película, la razón por la que se hace pesada y muy larga, es el guion de Rob Zombie. La serie es original de mediados de los sesenta y el guion de Zombie también. Está lleno de chistes y juegos de palabras anticuados, gastados y no muy graciosos. Zombie hace guiños a las películas de Abbott y Costello como la genial Abbott y Costello contra los fantasmas (Bud Abbott and Lou Costello Meet Frankenstein, Charles Barton y Walter Lantz, 1948) y a los clásicos de la Universal pero no salva el hecho de que su repetitiva sucesión de chistes malos es de todo menos divertida. También es evidente la influencia de El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, Mel Brooks, 1974), aunque más que un homenaje parece el típico plagio de toda la vida que sirve para recordarte lo poco divertida que es The Munsters.

Por supuesto, para mí resulta anticuada y pasada de moda porque conozco los referentes, veo que es una película de 2022 con un guion de 1962, para alguien que desconozca los referentes, tanto la serie original como las películas a las que hace homenaje, es posible que solo le parezca una copia mala de la familia Addams. Tal vez el problema sea que Zombie ha querido ser tan fiel a la serie que ha conseguido hacer lo que básicamente podría haber sido un episodio largo de la misma, sin darse cuenta de que ya no estamos en los 60. Hasta Abajo el amor (Down with Love, Peyton Reed, 2003) conseguía homenajear las comedias románticas de Rock Hudson y Doris Day de los 60 pero trasladándolas al público actual.

No hay nada peor que una comedia que no hace reír. La familia Monster es eso, una comedia sin gracia que se hace muy larga y, de alguna manera, dura casi dos horas sin contar una historia sólida.

1 mar 2024

El metaterror de José Mojica Marins

Cuando se estrenó a mediados de los 90 del siglo XX, Scream: Vigila quién llama (Scream, Wes Craven, 1996) fue celebrada por introducir un toque metalingüístico en lo que la crítica "seria" veía como un género muerto. En realidad, lo que hizo Scream fue llevar el metalingüismo (utilizar el género para analizar el género) hacia el mainstream y la crítica generalista, ya que era algo que se llevaba haciendo dentro del terror desde hacía décadas.

Uno de los pioneros en este sentido fue el cineasta brasileño José Mojica Marins. Marins fue el creador de Zé do Caixão, un siniestro y malvado personaje que introdujo en À Meia-Noite Levarei Sua Alma aka At Midnight I'll Take Your Soul (1964), película en la que también creó el terror gore al mismo tiempo que Herschell Gordon Lewis en Blood Feast (1963). La popularidad del personaje, que Marins mantuvo vivo en siguientes películas, hizo del director un personaje controvertido. No solo por cómo sus películas parecían atacar el régimen militar que entonces gobernaba Brasil, también por la manera en que Marins jugaba a la ambigüedad sobre dónde empezaba uno y acababa el otro, apareciendo en televisión y en eventos caracterizado como el personaje. Esto lo llevó un paso más allá el director en El despertar de la bestia (O Ritual dos Sádicos, 1970), un film que trata sobre el impacto de las drogas en la sociedad de la época en la que Marins aparece interpretándose a si mismo junto a su personaje Zé do Caixão (más sobre esta película un poco más abajo). El paso hacia unas películas "meta" en la que el creador se enfrentara a su creación era la inevitable evolución siguiendo la trayectoria del director, que creó dos títulos que fueron iniciados de forma algo mercenaria pero se tradujeron en películas innovadoras, extrañas y delirantes.

 

Exorcismo negro aka The Bloody Exorcism of Coffin Joe (1974) nos presenta una peculiar batalla entre creador y creación. Está claro que el origen del film se sitúa en el éxito mundial de El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973), también un gran éxito en Brasil. Pero cualquier similitud entre el clásico de Friedkin y el film de José Mojica Marins termina ahí, ya que la historia que nos presenta Marins es muy distinta y añade elementos de macumba y satanismo a una historia que acaba resultando bastante personal.

El director José Mojica Marins se dispone a pasar unos días en casa de un amigo y su familia para trabajar en lo que será su próxima película. Marins sufre un bloqueo creativo, incapaz de encontrar una nueva historia que sea lo bastante interesante, y espera que un tiempo de relajación entre amigos le ayude a encontrar una nueva idea. Entonces una serie de extraños sucesos empiezan a tener lugar en la casa, viéndose afectados varios miembros de la familia. Marins empieza a sospechar algo imposible: que su creación Zé do Caixão sea el responsable de lo que sucede.

Había pasado ya una década desde que Marins creó a Zé do Caixão, el personaje que le hizo famoso pero que en cierto modo le había llegado a eclipsar. Este es el tema de fondo de Exorcismo negro, en el que el director brasileño explora la ambivalente relación que, en aquel momento, mantenía con el personaje. Por otro lado, en lo que se refiere a la historia de la película, esta trata sobre brujería y magia negra más que ser la típica película de posesión diabólica. También Marins tiene tiempo de analizar la nueva popularidad que el cine de terror experimentaba entonces.

Este es el mayor ejemplo del talento de Marins, que a pesar de que se le pusiera delante la idea de aprovechar el éxito de otra película, él se mantuvo fiel a si mismo y realizó el tipo de película que solo Marins podía dirigir.

 

 

Si Exorcismo negro surgió con la intención de aprovechar el éxito de El exorcista, Delírios de um Anormal aka Hallucinations of a Deranged Mind (1978) se crea como manera de aprovechar material que entonces permanecía inédito porque la censura no permitió que se mostrara cuando fue originalmente filmado. Principalmente de El despertar de la bestia, una película que Marins no pudo estrenar en 1970, ya que la censura lo impidió. Esto casi acaba con la carrera de Marins, que no pudo recuperar el dinero invertido en El despertar de la bestia y pasó varios años con dificultades económicas intentando devolver el dinero a los inversores. Además de El despertar de la bestia, se decidió utilizar material de otras películas suyas, como ya he dicho muchas escenas censuradas pero también escenas populares o memorables.

El argumento se creó con la intención de hacer posible reutilizar todo este material, al que se añadirían nuevas escenas. Unos doctores acuden al director José Mojica Marins para que les ayude con un paciente especial: el doctor Hamilton (Jorge Peres), el cual sufre unas terribles alucinaciones en las que es acosado por Zé do Caixão. El doctor Hamilton está convencido de que Zé do Caixão quiere robarle a su esposa Tânia (Magna Miller), Marins debe convencerlo de que Zé do Caixão es un personaje de ficción y no puede hacerle daño... O eso parece.

Lo asombroso en este caso es que lo que podría haber sido simplemente una colección de clips, se convierte en un asalto a los sentidos. Un film que funciona por como somete al espectador a una serie de escenas delirantes que pueden resultar aún más chocantes sin el contexto para el que fueron originalmente pensadas, más otros delirios creados para la ocasión. Se podría decir que es la venganza perfecta de Zé do Caixão contra el régimen que intentó someterlo pero que no pudo con su maldad, que va más allá de todo límite.

El metaterror de Marins puede que surgiera como manera de aprovechar material del pasado o recientes éxitos de taquilla, pero el resultado final son películas originales que se presentan al espectador como puertas a la demencia y al terror. Delirios en forma de celuloide como solo podía crear José Mojica Marins.

23 feb 2024

Los invasores del abismo (I predatori di Atlantide aka The Riders of Atlantis)

 

Siempre es un placer cuando ves una película sin tener ni idea de lo que pasará a continuación. Y en este caso, ni siquiera los cineastas lo sabían ya que la iban haciendo sobre la marcha. Es parte del encanto de la locura total que es la fantástica Los invasores del abismo (I predatori di Atlantide aka The Riders of Atlantis, Ruggero Deodato, 1983).

Nos encontramos en el futuro: 1994. El mercenario y aventurero Mike Ross (Christopher Connelly) y su compañero Mohammed Washington (Tony King) se ven envueltos en una extraña aventura que arranca cuando se descubre una reliquia en el fondo del mar. Una ola destruye la plataforma marina en que se guardaba la reliquia, Mike y Mohammed recogen a los supervivientes, entre los que se encuentra la doctora Cathy Rollins (Gioia Scola) además de James (futuro director de cine Michele Soavi), el profesor Peter Saunders y el piloto Bill Cook interpretados, respectivamente, por los veteranos del cine de género George Hilton e Ivan Rassimov. El grupo se enfrentará a unos misteriosos atacantes procedentes de la mítica Atlantis, que buscan secuestrar a a la doctor Rollins por razones desconocidas.

La creación de esta película es casi tan rocambolesca como la historia que cuenta. Ruggero Deodato se encontraba en Canes cuando fue invitado por la entonces primera dama de Las Filipinas Imelda Marcos para visitar el estudio que había creado Marcos para impulsar la industria cinematográfica filipina. Deodato viajó a Las Filipinas y allí se encontró un estudio enorme, con diferentes departamentos de maquillaje, efectos especiales y especialistas preparándose para realizar cualquier escena peligrosa que fuese necesaria. Y todo sin usar, porque no se estaba filmando nada, además de algunas deficiencias en el estudio. En un principio declinó usar el estudio, pero tras discutirlo con Marcos, Deodato se lo volvió a pensar y empezó a pensar qué podía filmar allí para aprovechar las instalaciones y la jungla filipina. Así, Deodato, junto a los guionistas Tito Carpi y Vincenzo Mannino, diseñó una historia de acción bastante inspirada por Mad Max 2, el guerrero de la carretera (Mad Max 2, George Miller, 1981). Solo tenéis que ver el tráiler para ver hasta que punto la saga posapocalíptica creada por George Miller sirvió de punto de partida junto al clásico de John Carpenter Asalto a la comisaría del distrito 13 (Assault on Precinct 13, 1976). De vuelta a Italia, Deodato rodó algunas escenas más para que la película llegara a la hora y media.

Aunque los creadores tras las cámaras de Los invasores del abismo buscaban qué coger de los éxitos del momento para crear un producto que dejara satisfechos a distribuidores y espectadores, también se nota cierto gusto por el pulp y el cine de acción de folletín. Una impresión reforzada por el reparto lleno de rostros familiares dentro del cine de serie B y exploitation. Este gusto por la aventura de bolsilibro, la acción sin freno y los giros inesperados, sumado al carismático reparto, hacen de este título una joya del cine de serie B constantemente entretenida y llena de momentos tan fantásticos como delirantes.

16 feb 2024

Sky Pirates

 
Una de las razones por las que hubo tantas y tantas imitaciones/derivados/copias de la saga Star Wars y de las aventuras de Indiana Jones, además de porque fueron gigantescos éxitos de taquilla, es que la forma de operar de George Lucas parecía, a primera vista, bastante fácil de imitar ya que se trataba simplemente de explotar la nostalgia de su generación. Sin embargo, actualizar los seriales de aventuras del pasado de forma exitosa era mucho más complicado de llevar a cabo con éxito de lo que muchos productores y distribuidores se pensaban, en especial si no se contaba con el presupuesto y los recursos que Lucas y Steven Spielberg tenían a su disposición. También Lucas tuvo suerte en cuanto a poder llegar antes que los demás a las pantallas de cine, ya que no era el único director/productor por entonces que quería hacer una nueva versión de los seriales clásicos de aventuras o llevar al cine personajes como Flash Gordon. Uno de los mejores y más logrados productos de esta época post-Indiana Jones es Sky Pirates (Colin Eggleston, 1986).


Había dos tipos de películas que intentaban aprovechar la estela dejada por En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Ark, Steven Spielberg, 1981). Un tipo copiaba directamente la película de Spielberg, el otro buceaba en las fuentes que inspiraron la película de Spielberg. Sky Pirates se encuentra en un punto medio. El productor John D. Lamond llevaba tiempo queriendo adaptar los seriales de aventuras que veía de pequeño y también era un gran admirador de la obra de Spielberg, así que su guion de Sky Pirates tiene alguna escena en la que se nota la "influencia" de En busca del arca perdida, mientras que el argumento pulp poco tiene que ver. Lo curioso es que si nos fijamos en varios giros en su argumento, veremos que el de la posterior Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, Steven Spielberg, 2008) es prácticamente idéntico. Y Lamond le envió una copia de su película a Spielberg en su día para que le hiciera algún comentario. Así que quién sabe donde acaban las mutuas influencias.

El aventurero protagonista de Sky Pirates es el teniente Harris (John Hargreaves), un piloto que al poco de acabar la Segunda Guerra Mundial recibe la misión de pilotar un avión para transportar una misteriosa carga, de la que se encargan su superior Savage (Max Phipps) y el reverendo Mitchell (Simon Chilvers). Cuando Harris intenta averiguar que lleva en su avión se le comunica que es secreto y se dedique a seguir las órdenes, lo que hace de forma reluctante. Durante el viaje, el avión atraviesa una extraña tormenta sobrenatural que les lleva a un lugar misterioso que se encuentra a kilómetros de la ruta que deberían seguir. Allí encuentran muchos barcos y aviones estrellados, entre los que se encuentra el buque desaparecido durante el experimento Filadelfia. Al regresar, Harris es culpado del fracaso de la misión y de la muerte de la tripulación y condenado a prisión. En ese momento, la hija del reverendo Mitchell, Melanie (Meredith Phillips), le pide ayuda para localizar a su padre que ha desaparecido. Harris escapa para demostrar su inocencia, cosa que cree que puede lograr rescatando al reverendo Mitchell, el cual estaba estudiando una tabla de origen extraterrestre que puede otorgar un gran poder y sabiduría al que la posea.

Sky Pirates apenas dura 90 minutos, pero logra encajar diversas escenas de acción y mucha aventura para su protagonista, así como todas las secuencias de efectos especiales que se pudieron permitir con su presupuesto y medios. Esto hace que, a pesar de la obvia influencia de Indiana Jones (en algunos países Sky Pirates se llamó Dakota Harris, como para hacerlo más evidente), logra desarrollar una personalidad propia con su historia de extraterrestres milenarios, ofreciendo continuo entretenimiento. El reparto no es que sea muy carismático, pero encarnan muy bien sus personajes y resultan creíbles como héroes de los años 40.

El guion no es que sea muy redondo y el villano no está apropiadamente desarrollado, pero su devoción por la aventura pulp es lo que hace esta película memorable y ha hecho que sobreviviera hasta la actualidad, donde puede ser juzgada de forma más apropiada. Es por eso que es una película que interesará a aquellas personas que disfrutaron con películas como The Phantom (El Hombre Enmascarado) (Simon Wincer, 1996) o The Shadow (La Sombra) (The Shadow, Russell Mulcahy, 1994).

8 feb 2024

La piscina (Night Swim)


 

Ya podéis leer mi crítica de La piscina (Night Swim, Bryce McGuire, 2024) en Underbrain Mgz, podéis así saber si vale la pena o es un estreno a evitar:

https://underbrain.com/cine/la-piscina/

Teniendo en cuenta el talento involucrado tras la pantalla, es inevitable sentirse decepcionado por el producto final. Una idea curiosa que podría haber sido mejor explotada.


7 feb 2024

Caligula: The Ultimate Cut

 

Cuando en el pasado he comentado Calígula (Caligula, Tinto Brass, 1979), lo hice desde la perspectiva de una desmadrada y pasada de vueltas sexploitation. Una película que elevaba la sordidez y el mal gusto hacia un nivel épico que la hacía transgresora. Con el tiempo, mi aprecio por el film, especialmente tras descubrir la versión (más o menos) de Tinto Brass, ha ido creciendo, sobre todo por el atrevimiento que supuso en su momento, aunque el drama tras las cámaras acabara lastrando el resultado final. Por eso, cuando se supo de la existencia de una versión completamente nueva, estrenada en el Festival de cine de Canes (2023), ardía de curiosidad por verla. Caligula: The Ultimate Cut (2023) es realmente una película completamente nueva, que, desde mi humilde punto de vista, convierte el film en una obra maestra.

Cuando digo que Caligula: The Ultimate Cut es una película completamente nueva, lo digo literalmente. Cuando salen a la luz "nuevas versiones" o "montajes del director", se suele tratar de películas a las que se les ha añadido o quitado escenas, tal vez alterado el orden de alguna escena o cambiado la banda sonora. En el mejor de los casos, estas nuevas versiones reparan errores del pasado y ofrecen una nueva perspectiva de la película en cuestión. El mejor ejemplo de esto sería el muy, muy superior montaje del director de Dark City (Alex Proyas, 1998) que realmente hace que sea una película mejor. En otras ocasiones, simplemente se trata de la misma película más larga. Pero siempre se trabaja sobre material existente. Sin embargo, The Ultimate Cut se ha editado partiendo de material inédito, incluso las escenas que también aparecen en las previas versiones existentes, se han editado usando tomas distintas. En otras palabras, todas las casi tres horas que dura el film se han editado a partir de material nuevo no visto.

El proyecto de "reconstruir" Caligula fue dirigido por Thomas Negovan. Negovan empieza a trabajar en el film después de que se descubrieran alrededor de 90 horas de material filmado a finales de los 70 que se creía perdido. Como guía narrativa se utilizó el guion de Gore Vidal y se optó por enfatizar las interpretaciones de los actores, escogiendo los momentos más humanos y menos melodramáticos que los que se usaron en su día. Los principales beneficiados de este enfoque son Malcolm McDowell y Helen Mirren. McDowell porque su interpretación en esta versión es mucho mejor, creando un Calígula más humano sin dejar de ser un psicópata endiosado. En el caso de Mirren, su papel se ve aumentado casi una hora, profundizando más en la relación de su personaje con Calígula. Además, ahora se puede oír la voz de Teresa Ann Savoy, que fue doblada en su día. En consonancia con el nuevo material se ha creado una nueva banda sonora, más inquietante y ambiental, que subraya la locura, la tragedia y las muertes de la historia que cuenta. Finalmente, se ha añadido un prólogo animado, creado por nada menos que Dave McKean, cuyo estilo encaja a la perfección con el film.

El resultado final es un film soberbio. Una maravilla decadente y sórdida, poética y compleja. Calígula sigue siendo un tirano borracho de poder, pero se representa de forma más humana. Se comprende mejor cómo Calígula acaba convirtiéndose en un monstruo, teniendo en cuenta el ambiente en el que se encontraba. Al fin y al cabo, crece en un ambiente en el que reina la paranoia, los asesinatos y las traiciones, un ambiente que él lleva al siguiente nivel de corrupción moral. De este modo, la película es más adentrarse en un mundo decadente y terrible que simplemente intentar impactar al espectador con la siguiente escena de sexo o violencia; que también hay mucho de esto, pero su utilización encaja mejor con el drama que cuenta. Impactar por impactar acaba perdiendo efecto, se hace repetitivo y aburrido, el impacto emocional, dramático, es más efectivo y duradero.

Por todo esto, me alegra poder decir que Caligula: The Ultimate Cut realmente explota el potencial artístico del film. Es una gran película a redescubrir, una obra maestra que recomiendo tanto a los que hayan visto la versión estrenada en cines y no les gustó, a los que les gustó y a aquellos que no la hayan visto nunca y la descubran ahora.

2 feb 2024

El último dragón (The Last Dragon)

 

Fuera de Estados Unidos, esta no es una película demasiado conocida, pero en su país de origen es una auténtica cinta de culto. Y merecidamente, El último dragón (The Last Dragon, Michael Schultz, 1985) es una locura más ochentera que unos calentadores. El tipo de delirio que solo se podía producir en esa década mágica.

Una de las primeras escenas de El último dragón nos sitúa en un cine de barrio en el que un público entusiasta, de distintas edades, condiciones y razas, asiste a un pase de reestreno de Operación dragón (Enter the Dragon, Robert Clouse, 1973). El público aplaude los movimientos de Bruce Lee, repite los diálogos y, en general, convierte el pase en una fiesta hasta que es interrumpido por el villano de la película. Esta escena se inspira en un momento real, cuando el guionista Louis Venosta acudió a un pase que celebraba el décimo aniversario del estreno de Operación dragón. Fue entonces que se le ocurrió la idea que se acabaría convirtiendo en el argumento de El último dragón: un joven fanático de Bruce Lee que se ve obligado a convertirse en un héroe en la vida real. En el film, "Bruce" Leroy Green (Taimak) es un joven experto en artes marciales, devoto de Bruce Lee, que busca ser capaz de obtener "el brillo" (algo así como convertirse en un súperguerrero en Dragon Ball). Mientras busca un maestro que le ayude a lograr este nivel superior de artes marciales, se convierte sin quererlo en el protector de Laura Charles (Vanity), una presentadora de vídeos musicales que puede convertir en estrella a un artista, amenazada por el sórdido empresario musical Eddie Arkadian (Christopher Murney). Por su parte, Leroy también es amenazado por Sho'nuff (Julius Carry), que quiere probar su superioridad como guerrero sobre Leroy, que lo evita ya que sus creencias le impiden utilizar sus habilidades para ejercer violencia gratuita.

 

 

Esta película fue producida por Berry Gordy, presidente de la Motown. La implicación de una discográfica en la creación de esta película explica la mezcla imposible que hace de esta película algo único: números musicales y peleas de artes marciales. Vanity había firmado por Motown entonces y Gordy decidió que fuera la protagonista (sabia decisión), así como incluir en la banda sonora diversos artistas de su sello, algunos de los cuáles también aparecen en el film. Las coreografías de artes marciales son tan buenas como las musicales, si bien buscar que la película no fuera calificada para mayores de 18 años hace que no haya ni una gota de sangre. Además de "el brillo", la película tiene otros toques que le dan un aspecto fantástico de cómic, como la banda criminal de Sho'nuff que parece escapada de Los amos de la noche (The Warriors, Walter Hill, 1979),  lo que junto a su tono cómico convierte El último dragón en un cómic "en vivo".

El estilo ochentero y la mezcla de música y artes marciales, con varios homenajes a Bruce Lee, reconozco que no es para todo el mundo. En su mayor parte la comedia funciona, si bien el típico niño descarado de la época se puede hacer algo cansino hoy día, lo que puede hacer que la naturaleza única de la película más digerible. Desde luego, yo es una película que disfruté desde el primer momento y la escena en el cine mencionada antes me convenció que esta película es una pequeña obra maestra. Es entretenida, divertida y un gran ejemplo de lo mejor que podía ofrecer el cine de los 80 sin lo malo.

23 ene 2024

Los tres mosqueteros: Milady (Les Trois Mousquetaires: Milady)


 

Se acaba de publicar mi crítica de Los tres mosqueteros: Milady (Les Trois Mousquetaires: Milady, Martin Bourboulon, 2023) que se estrena el próximo viernes. La podéis leer clicando en:

https://underbrain.com/cine/los-tres-mosqueteros-milady/

Está recomendada, obviamente, si habéis visto la primera parte y os gustó. En caso contrario, para qué molestarse. Si no habéis visto la primera, pues se puede entender pero no creo que se disfrute tanto.


18 ene 2024

Concrete Utopia (Konkeuriteu yutopia)

 
Se ha publicado mi crítica de Concrete Utopia (Konkeuriteu yutopia, Tae-hwa Eom, 2023) en Underbrain Mgz, podéis leerla clicando en:

 
Una original y muy entretenida mezcla de cine de catástrofes y ciencia ficción. Muy recomendada.
 

16 ene 2024

Murder Obsession (Follia omicida)

 

Esta fue la última película que dirigió Riccardo Freda, que fue uno de los pioneros en introducir de nuevo el cine fantástico en la cinematografía italiana tras la dictadura de Mussolini. Freda decidió mezclar los motivos por los que su obra era más conocida con los motivos más populares entonces en las salas de cine para desarrollar su retorcida historia. Murder Obsession (Follia omicida) (1981) se convirtió así en el testamento cinematográfico del director.

Michael (Stefano Patrizi) es un actor que sufre una crisis durante un rodaje, provocado por su traumático pasado. Es por esto que decide pasar un fin de semana, acompañado de su novia Debora (Silvia Dionisio), en la villa que tiene su madre (Anita Strindberg) en el campo. Al fin de semana campestre se unirán unos cuantos amigos del rodaje en lo que podrían ser unos días divertidos si no fuera porque empiezan a morir uno a uno de forma horrible. ¿Está Michael asesinando a sus amigos debido a su trauma de infancia o está ocurriendo algo más siniestro?

Murder Obsession pasó desapercibida durante su estreno a principio de los 80 del siglo XX, y hasta tiempos recientes no ha empezado a ser apreciada. El problema es que es una película que no es fácil de categorizar, mezclando elementos del giallo, las muertes gore que el slasher americano estaba popularizando y el terror gótico que el director más disfrutaba desarrollando. Esta mezcla que resultó problemática para aquellos que querían categorizar la película yo la veo como una virtud. Es lo que hace que la trama mantenga el interés y sorprenda continuamente, introduciendo incluso elementos sobrenaturales a medida que la historia avanza.

Es una mezcla posible también porque su argumento contiene elementos en los que se entrecruzan los mencionados subgéneros del terror y el suspense. Traumas del pasado que se introducen en el presente, asesinatos brutales y sangrientos, erotismo perverso, soterrado incesto, una mansión que esconde muchos secretos... Freda le saca el máximo provecho a los 97 minutos que dura la película. De este modo, aunque el espectador acostumbrado a este tipo de películas ya espera que aquel más señalado como culpable no suela serlo, no deja de tener sus momentos brillantes y chocantes. Los impactantes asesinatos con hacha y sierra mecánica son memorables, pero también otros momentos (alguno protagonizado por la actriz de culto Laura Gemser) que no puedo desarrollar aquí para no destripar el film, pero que enlazan con el perverso gusto que Freda ya había mostrado en títulos como El horrible secreto del doctor Hitchcock (L'orribile segreto del Dr. Hichcock, Riccardo Freda, 1962).

Este es un film peculiar que no es para todo el mundo, está claro. La mezcla de géneros así como la introducción de toques sobrenaturales puede que sea demasiado para algunos. Pero se ha de admirar la actitud de Freda de "voy a hacer lo que me salga de los privados", creando así una experiencia distinta y única.

13 ene 2024

Suitable Flesh

 

Stuart Gordon se convirtió en un experto en adaptar relatos de H. P. Lovecraft desde su primera película, y primer clásico, Re-Animator (Stuart Gordon, 1985 1-2). Tras su muerte se quedaron varios proyectos incompletos que no se llegaron a realizar. Uno de estos proyectos se ha convertido en realidad con el estreno de Suitable Flesh (Joe Lynch, 2023).

El film adapta el relato de H. P. Lovecraft "La cosa en el umbral", si bien de forma algo libre. La doctora Elizabeth Derby (Heather Graham) ha sido recluida en un manicomio tras asesinar a uno de sus pacientes. Su colega y amiga la doctora Daniella Upton (Barbara Crampton) intenta descubrir qué ha sucedido, interrogando a la doctora Derby mientras examinan el cadáver de la víctima. Derby empieza su testimonio contando cómo llegó a su consulta el joven Asa Waite (Judah Lewis) asegurando que su padre, Ephraim Waite (Bruce Davidson) quiere apoderarse de su cuerpo.

Hemos de agradecerle a Barbara Crampton la existencia de esta película. Cuando falleció Stuart Gordon, Crampton contactó con el resto de la familia artística que el director había creado a su alrededor para compartir el duelo. Hablando con el guionista Dennis Paoli, Crampton le preguntó si había quedado algún proyecto sin realizar en el que hubieran estado trabajando ambos. En ese momento Paoli le presentó el guion de The Thing on the Doorstep, adaptación del relato homónimo de Lovecraft. Entonces el guion todavía era bastante fiel al relato original, de ahí que conservara el título. A Crampton le encantó el guion y se puso a trabajar de inmediato para producirlo (entonces solo pensaba ejercer de productora). Según cuenta Crampton en el audiocomentario de la edición en Blu-ray, para ella era un proyecto importante y personal porque lo veía como su legado, junto a las películas lovecraftianas que había rodado con Stuart Gordon.

En este punto se produce otro hecho que acabaría dándole forma definitiva a la película. Crampton le ofreció el proyecto como director a Joe Lynch. Lynch era un gran fan de Gordon y la idea de completar un proyecto suyo le atraía enormemente. Fue Lynch quién sugirió un cambio importante que le daría el toque especial que tiene la película: cambiar el sexo de los protagonistas masculinos. El doctor Derby y el doctor Upton se convirtieron en la doctora Derby y la doctora Upton. Fue un cambio afortunado, no solo porque hizo que Crampton se incorporara al reparto, también hizo entrar un guion escrito a finales de los 80 del siglo XX en el siglo XXI, ya que los cambios iban más allá de simplemente cambiar el género de un par de personajes.

Suitable Flesh es una película de género fluido en más de un sentido. Por supuesto, Lynch incorpora numerosos homenajes a las películas de Gordon (empezando por un plano que sitúa la acción de esta película en el mismo hospital en el que transcurre Re-Animator), pero mezcla también influencias de los thrillers eróticos de los 90 y el cine de Brian De Palma con el terror cósmico lovecraftiano. Esto hace que el film tenga un estilo onírico que encaja con la pesadilla que está viviendo el personaje que interpreta Heather Graham. Pero también es de género fluido en el sentido en que se enfoca la sexualidad en la historia, oscilando entre heterosexualidad/homosexualidad/bisexualidad y cualquier otra sexualidad que se os ocurra. Un enfoque que recuerda al enfoque más carnal que Alan Moore adoptó en su reinterpretación de los mitos lovecraftianos en Neonomicon y Providence.

El resultado final es una película de terror sexy y perversa con toques de humor negro muy efectiva. Aunque la película está dedicada a Stuart Gordon, Joe Lynch no se limitó a imitarlo, le aportó su propia personalidad y sus propias influencias que encajan a la perfección con la historia que cuenta la película. Es una elegante pesadilla filmada, con toques de gore, que evoca un estilo de cine que ya no se hace y que solo ha sido posible porque se trata de una película independiente realizada lejos de Hollywood. Una estupenda película que se ha ganado un lugar junto a las adaptaciones lovecraftianas de Gordon.

3 ene 2024

Batman: La maldición que cayó sobre Gotham (Batman: The Doom That Came to Gotham)

 

Batman y H. P. Lovecraft, ¿qué más se puede pedir? Batman: La maldición que cayó sobre Gotham (Batman: The Doom That Came to Gotham, Sam Liu y Christopher Berkely, 2023) adapta la miniserie homónima, que se puede encontrar fácilmente recopilada en un solo volumen, escrita por Mike Mignola y Richard Pace e ilustrada por Troy Nixey y Dennis Janke, en la que Batman protagoniza una historia de auténtico terror lovecraftiano.

Ambientada a mediados de los años 20 del siglo XX, la trama arranca con Bruce Wayne (David Giuntoli), acompañado de sus púpilos Dick Grayson (Jason Marsden), Sanjay (Karan Bar) y Kai Li Cain (Tati Gabrielle), en una misión de rescate en la Antártida. El objetivo es encontrar supervivientes de una expedición encabezada por Oswald Cobblepot (William Sayers), que al parecer ha realizado un terrible descubrimiento, una criatura enterrada durante millones de años en el hielo que ha provocado mutaciones en la fauna local. Solo encuentran un superviviente, Grendon (David Dastmalchian), que ha enloquecido y debe permanecer en temperaturas frías o su cuerpo empieza a pudrirse. Al regresar a Gotham, Wayne descubre que, sin saberlo, ha traído consigo un  antiguo mal que busca introducir en nuestro universo una monstruosa criatura. Extraños sucesos empiezan a ocurrir y un misterioso culto hace acto de presencia.

El acierto de esta película es que no se trata de simplemente mostrar a Batman luchando contra diversas criaturas lovecraftianas, sino que introduce a Batman y a otros personajes del Universo DC en una historia 100% lovecraftiana. Desde el atmosférico inicio, se nos muestra a personajes conocidos a los que se les ha transformado, en más de un sentido, para que encajen en una historia que podría haber salido de las páginas de Weird Tales. Por otro lado, la película está llena de alusiones a H. P. Lovecraft, empezando por el título que alude a La maldición que cayó sobre Sarnath o la aparición del doctor Herbest West para tratar una extraña erupción que sufre Harvey Dent (que ya os podéis imaginar cómo acaba). Además de la aparición de Herbest West como personaje, también hay una breve aparición (vocal, claro) de Jeffrey Combs, la inolvidable encarnación cinematográfica de West. Y, por supuesto, diversos libros malditos y dioses transdimensionales de nombre impronunciable también aparecen. Hay más secuencias de acción de las habituales en una historia del género, pero incluso estas tienen un toque de terror cósmico

Esta es la película perfecta para aquellos que sean amantes del universo Batman y también amantes del terror lovecraftiano. En las raíces de Batman encontramos la oscuridad de vigilantes como La Sombra y el uso de villanos grotescos como los que aparecían en Dick Tracy. Son raíces, en otras palabras, que surgen del pulp, de revistas semejantes a aquellas en las que originalmente publicó sus relatos H. P. Lovecraft, así que la mezcla de ambos universos resulta muy natural. La mezcla, cuya efectividad se encuentra en un principio en el cómic original, es lo que hace de La maldición que cayó sobre Gotham un título especial que funciona de principio a fin.