Hace nada comenté con Roy D. Mustang el clásico de Lucio Fulci
El más allá (
...E tu vivrai nel terrore! L'aldilà, 1981) en la entrada que le dediqué aquí. Fue entonces, para mi sorpresa, que descubrí que no había comentado
Aquella casa al lado del cementerio (
Quella villa accanto al cimitero, 1981). Estaba convencido de que sí lo había hecho, porque siempre me ha parecido que
Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (
Paura nella città dei morti viventi, 1980),
El más allá y
Aquella casa al lado del cementerio forman una especie de trilogía y ya que había comentado las dos primeras estaba seguro de haberlo hecho con la tercera (eso sin contar que
El más allá y
Aquella casa... venían juntas en un pack en DVD que editó Anchor Bay hace bastantes años). Incluso cuando recibí la edición en Blu-ray de
Aquella casa... editada por la buena gente de Blue Underground no la comenté porque pensaba que ya lo había hecho.
Y ahora descubro que no. De hecho, estuve un rato mirando por los archivos del blog y asegurarme porque de verdad que pensaba que la había comentado. Pero no. En fin, aquí está mi comentario sobre
Aquella casa al lado del cementerio.
Tal vez debería empezar explicando por qué considero que estas tres películas forman una trilogía, ya que no es algo que sea oficial, Lucio Fulci no dijo nunca "esta es mi trilogía de terror cósmico y zombis". Desde mi punto de vista estas tres películas comparten varias cosas que las unen de una manera especial que hacen que tengan más cosas en común entre sí que otras películas de Fulci, además de que las tres cuenten con la presencia de Catriona MacColl ("Katherine" en los pósteres italianos ya que -ona es un sufijo aumentativo en italiano) como una de las protagonistas y que en las tres colaborara como guionista Dardano Sacchetti.
Las tres comparten una atmósfera onírica y pesadillesca. Tratan el terror sobrenatural con influencias lovecraftianas y le añaden zombis al estilo Fulci, pero éstos no son el centro de la trama. Las tres tienen argumentos relativamente simples sobre los que se construyen elaboradas secuencias terroríficas, como una canción de Led Zeppelin que al partir de una sencilla base de blues les permite construir épicas musicales al ir añadiendo detalles. En resumen, que cuando las veo tengo la sensación de que transcurren en el mismo universo, lo que se hace más evidente cuando se ven las tres seguidas (algo que recomiendo y al mismo tiempo no recomiendo si no es que queréis acabar como yo de mal).
Os he de confesar que, cuando originalmente comenté las dos primeras, hablé de cómo no tienen sentido y son algo ilógicas. Lo cierto es que desde entonces a ahora he cambiado de opinión, no sé si a fuerza de ver las tres muchas (o demasiadas) veces, y ahora sí que les encuentro cierto sentido, cierta lógica en el argumento y lo que sucede. En fin, para mí ya es demasiado tarde, vosotros aún os podéis salvar.
Aquella casa... es la menos popular de las tres, posiblemente porque es la más "sobria". Empieza como una historia de casa encantada, un poco al estilo de
El resplandor (
The Shining, Stanley Kubrick, 1980), pero que se mezcla con algo que parece sacado de
El caso de Charles Dexter Ward. A esta ya de por sí extraña historia se le van añadiendo más extraños detalles. Por ejemplo, hay varias insinuaciones de que el doctor Norman Boyle (Paolo Malco), el nuevo residente junto a su familia de aquella casa al lado del cementerio (que estoy casi seguro de que no la anuncian así en la inmobiliaria pero sería interesante que lo hicieran), ha estado ya antes de visita en la ciudad aunque él no lo recuerda.
El film se centra en los miedos infantiles en la trama argumental más "resplandoriana", así como los motivos de terror son clásicos y universales como los sótanos oscuros y la aparición de extrañas presencias. También los elementos más oníricos y fantasiosos se centran en la parte infantil de la película, cuyo protagonista es el hijo del doctor Boyle, Bob, interpretado por el niño actor Giovanni Frezza al cual siempre confundo con el otro niño que aparece en
Miedo...
La trama adulta del film se centra en las investigaciones que lleva a cabo el doctor Boyle, el cual se dedica a continuar el trabajo del profesor Peterson, tras el suicidio de éste mientras, a su vez, investigaba los trabajos del doctor Freudstein (Giovanni De Nava)
. Será el trabajo del doctor Freudstein el responsable de los brutales y sangrientos asesinatos que nos ofrece Fulci en su habitual sádico estilo. Por cierto, siempre pensé que "Freudstein" era un nombre inventado por los guionistas mezclando Freud y Frankenstein, pero, según cuentan en una de las entrevistas incluída en el Blu-ray, resulta que no, que era un nombre real.
Aquella casa... es Fulci en plena forma, lo cual significa que es posible que haya mucha gente a la cual esta película no les guste debido a la forma algo peculiar con la que Fulci traduce en imágenes el guion. Como os podéis imaginar no es mi caso, y disfruto bastante con todo el delirio y la sangre con la que el maestro italiano llena la pantalla. Una última curiosidad, estas películas fueron rodadas sin sonido directo, pensadas para ser dobladas en el mercado internacional. En este tipo de situaciones opto normalmente por la versión en la que los actores principales se doblan a sí mismos (siendo la excepción
Rojo oscuro (
Profondo rosso, Dario Argento, 1975) ya que la única versión completa es la italiana: el encargado de hacer los doblajes pensó que era demasiado larga y la cortó a su gusto), pero me gusta alternar entre diferentes pistas para ver que cambios hay. La edición en Blu-ray de Blue Underground permite alternar entre la pista italiana y la inglesa, comprobando que hay varias diferencias entre ambas. La principal es que a la inglesa se le han añadido más diálogos, explicativos sobre todo, y en ese sentido la pista italiana es mejor.