Monumental desastre estrenado en 1995, Showgirls de Paul Verhoeven es una de esas películas tan desastrosas que uno se pregunta cómo demonios llegó a estrenarse en cines. Uno de los principales culpables es Joe Eszterhas, mediocre guionista que obviamente se convirtió en uno de los más influyentes y bien pagados de Hollywood, aunque tras Showgirls poco a poco ha ido desapareciendo del mapa.
Otra que desapareció del mapa fue su protagonista Elizabeth Berkley, que tras ganar cierta popularidad con la comedia juvenil televisiva Salvados por la campana (Saved by the Bell, 1989-1993) pensó que este film la convertiría en estrella, como le había pasado a Sharon Stone, que se convirtió en estrella con Instinto básico (Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992) tras pasar los 80 apareciendo en series de TV y películas de serie B (en el mal sentido) sin pena ni gloria. De forma bastante injusta, se culpó a la Berkley (que tampoco es que sea Meryl Streep precisamente) del fracaso de la cinta (no al guion o la dirección o el diseño de producción) y se vio relegada a papeles televisivos, películas directas a vídeo y algún pequeño papel en el cine.
Otra que desapareció del mapa fue su protagonista Elizabeth Berkley, que tras ganar cierta popularidad con la comedia juvenil televisiva Salvados por la campana (Saved by the Bell, 1989-1993) pensó que este film la convertiría en estrella, como le había pasado a Sharon Stone, que se convirtió en estrella con Instinto básico (Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992) tras pasar los 80 apareciendo en series de TV y películas de serie B (en el mal sentido) sin pena ni gloria. De forma bastante injusta, se culpó a la Berkley (que tampoco es que sea Meryl Streep precisamente) del fracaso de la cinta (no al guion o la dirección o el diseño de producción) y se vio relegada a papeles televisivos, películas directas a vídeo y algún pequeño papel en el cine.
¿Y Paul Verhoeven? Bueno, Verhoeven se recuperó bastante rápido del desastre dirigiendo la fantástica sátira espacial Starship Troopers (Las brigadas del espacio) (Starship Troopers, 1997).
En su momento la película fue un fracaso de taquilla. En Estados Unidos fracasó no sólo por la "calidad alternativa" de la cinta, además recibió un NC-17 como calificación lo que prácticamente ya hacía seguro que (casi) nadie fuera a verla. La película luego ganó unos cuantos Razzies, los llamados anti-Oscar que a su modo son tan esnobs y conservadores como lo son los Oscar, premios que la MGM utilizó como parte de una campaña para convertir Showgirls en una película de culto, que la gente fuese a verla para reírse en plan "es tan malo que es bueno". También fracasó esta campaña, pero es cierto que con el tiempo la película se ha convertido en un film de culto, a juzgar por la cantidad de dinero que ha hecho en el mercado doméstico en alquileres y venta de videos y DVDs y ha generado una parodia/secuela: Showgirls 2: Penny's from Heaven (Rena Riffel, 2011).
La película acumula demasiados despropósitos para ser aburrida. Los increíblemente horteras números musicales, los horribles diálogos, las ridículas escenas, el desarrollo torpe... Todo esto más el toque "brutote" de Verhoeven contribuye a convertirla en una descacharrante comedia involuntaria. Hasta las escenas de sexo, que se supone son el fuerte de Verhoeven aparte de la ultraviolencia, resultan cutres y, por tanto, divertidas. Tampoco podemos olvidarnos de los esfuerzos de Verhoeven en darle un toque satírico al film. Sin embargo, la sátira queda diluida en el despropósito general.
Frases como "todo el mundo tiene sida y mierdas", la violación y el plano de las consecuencias siguiente, la escena de sexo en la piscina o la escena de la menstruación provocan en el espectador carcajadas como pocas comedias lo logran. Verhoeven se mantuvo muy fiel al guion, ni siquiera permitía improvisaciones por parte de los actores, así que el mérito de este desastre se lo reparten Eszterhas y Verhoeven. No sé como mezclar un plagio de Eva al desnudo (All About Eve, Jospeh L. Mankiewicz, 1950) con un film de rape and revenge más la típica moralina hollywoodiense a alguien le pareció buena idea, pero podría haber dado una buena película. Sin embargo, gracias al "talento" de Eszterhas, tenemos una monumental película basura kitsch de la que nos podemos reir.
En su momento la película fue un fracaso de taquilla. En Estados Unidos fracasó no sólo por la "calidad alternativa" de la cinta, además recibió un NC-17 como calificación lo que prácticamente ya hacía seguro que (casi) nadie fuera a verla. La película luego ganó unos cuantos Razzies, los llamados anti-Oscar que a su modo son tan esnobs y conservadores como lo son los Oscar, premios que la MGM utilizó como parte de una campaña para convertir Showgirls en una película de culto, que la gente fuese a verla para reírse en plan "es tan malo que es bueno". También fracasó esta campaña, pero es cierto que con el tiempo la película se ha convertido en un film de culto, a juzgar por la cantidad de dinero que ha hecho en el mercado doméstico en alquileres y venta de videos y DVDs y ha generado una parodia/secuela: Showgirls 2: Penny's from Heaven (Rena Riffel, 2011).
La película acumula demasiados despropósitos para ser aburrida. Los increíblemente horteras números musicales, los horribles diálogos, las ridículas escenas, el desarrollo torpe... Todo esto más el toque "brutote" de Verhoeven contribuye a convertirla en una descacharrante comedia involuntaria. Hasta las escenas de sexo, que se supone son el fuerte de Verhoeven aparte de la ultraviolencia, resultan cutres y, por tanto, divertidas. Tampoco podemos olvidarnos de los esfuerzos de Verhoeven en darle un toque satírico al film. Sin embargo, la sátira queda diluida en el despropósito general.
Frases como "todo el mundo tiene sida y mierdas", la violación y el plano de las consecuencias siguiente, la escena de sexo en la piscina o la escena de la menstruación provocan en el espectador carcajadas como pocas comedias lo logran. Verhoeven se mantuvo muy fiel al guion, ni siquiera permitía improvisaciones por parte de los actores, así que el mérito de este desastre se lo reparten Eszterhas y Verhoeven. No sé como mezclar un plagio de Eva al desnudo (All About Eve, Jospeh L. Mankiewicz, 1950) con un film de rape and revenge más la típica moralina hollywoodiense a alguien le pareció buena idea, pero podría haber dado una buena película. Sin embargo, gracias al "talento" de Eszterhas, tenemos una monumental película basura kitsch de la que nos podemos reir.




