10 nov 2014

La centinela (The Sentinel)

 
La centinela (The Sentinel, Michael Winner, 1977) fue la respuesta de la Universal a los grandes éxitos que habían cosechado la Warner con El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973) y la Fox con La profecía (The Omen, Richard Donner, 1976). La Universal tuvo el acierto de poner al director de El justiciero de la ciudad (Death Wish, 1974) al frente de su proyecto.

Basada en una novela de Jeffrey Konvitz, la película cuenta la pesadilla en que se ve sumergida la modelo Alison Parker (Cristina Raines) tras alquilar lo que parece un apartamento normal y corriente. Apariciones, alucinaciones y asesinatos no tardan en ocurrir. Alison parece atrapada en una espiral de locura de la que intentará salvarla su novio, el abogado Michael Lerman (Chris Sarandon).

En esta película se dan la mano el desmadre propio de la serie B más alocada con el glamour y los grandes medios de una gran producción hollywoodiense. El reparto realmente es increíble, a Raines y Sarandon se les suman: Martin Balsam, John Carradine, Jeff Goldblum, Eli Wallach, Beverly D'Angelo, Christopher Walken, Ava Gardner, Burgess Meredith, Tom Berenger... Y un montón más. Todos ellos en papeles secundarios o cameos, mezclando veteranas grandes estrellas a un paso del retiro con desconocidos a punto de convertirse en grandes estrellas.

A todos estos actores, el director Winner los pone en medio de secuencias pasadas de vuelta y momentos delirantes, impulsados por el poco juicio que ponía Winner en sus proyectos. Si en Death Wish le importaba bien poco ser un total irresponsable en orden de hacer un film que fuera tremendamente entretenido, aquí hace lo mismo para crear una de las más excesivas películas de terror salidas de Hollywood durante los 70.

Es un acercamiento que hace que La centinela resulte aún hoy día un muy sólido y fantástico film de terror... Por lo menos hasta que el mal de gusto del director le llevó a tomar una decisión que, en cierto modo, puede arruinarle la película al espectador. Lo que hizo Winner fue utilizar personas con auténticas deformaciones físicas para interpretar a condenados de ultratumba. Lo cierto es que no entiendo qué le pudo llevar a adoptar semejante decisión, ya que para entonces se habían hecho prodigiosos avances en el campo del maquillaje de efectos especiales, solo hay que ver el gran trabajo llevado a cabo en El exorcista, estrenada cuatro años antes. Y no es que no tuviera los medios para crear efectos de maquillaje, ya que como he dicho se trataba de una producción de la Universal.

Estas personas no eran actores y básicamente se dedican a deambular delante de la cámara con expresión ausente, mientras se les enfoca intentando crear miedo y repulsión en el espectador. En mi caso lo que provoca es pena. Hasta entonces, la película es una estupenda cinta de terror, pero esa escena, como ya he dicho, le arruina a uno la diversión.

Dejando de lado este momento de mal gusto (en el peor sentido), La centinela tiene detalles y escenas memorables. Por ejemplo, el personaje de Sarandon lleva un bigote anticuado que recuerda a Laurence Olivier en Rebeca (Rebecca, Alfred Hitchcock, 1940), ya que su personaje tiene bastante en común con Maxim de Winter (el de la novela, no el de la película). Las alucinaciones de Alison y sus encuentros con los bizarros vecinos que viven en su bloque tampoco tienen desperdicio.

Si uno puede superar la forma en que desvergonzadamente se explotan las deformidades de varias personas, La centinela es, como bien dice Edgar Wright, una de esas películas que hay que verla para creerla. Bajo el tráiler original, el tráiler comentado por el gran Edgar Wright, que también menciona la explotación de personas con deformidades.



7 nov 2014

Rick y Morty interdimensionando en el salón de tu casa

Cuando aparecieron los primeros episodios de Rick y Morty en el canal de YouTube de Adult Swim, canal que emite la serie en Estados Unidos, ya escribí un artículo sobre la serie aquí. La razón de que lo vuelva a hacer es que ahora la serie la emite en España TNT, de modo que aquellos que en su momento no la vieron pueden aprovechar ahora y disfrutar de una de las mejores series animadas de la historia. En otras palabras, Rick and Morty es arte.

El germen de lo que en el futuro se convertiría en Rick and Morty lo encontramos en The Real Animated Adventures of Doc and Mharti, un cortometraje de animación que en el 2006 escribió y dirigió Justin Roiland. Este corto es simplemente una parodia de Regreso al futuro, que Roiland se esforzó en hacer lo más sucia y ofensiva posible con la idea de provocar un ataque a los ejecutivos de la Universal. Sin embargo, Roiland se acabó enamorando de los personajes que había creado, a los que también había dado voz, y, con pocos cambios, Doc y Mharti se acabarían convirtiendo en Rick y Morty. Junto a Dan Harmon se le dio luego cuerpo a la serie y el tipo de aventuras que vivirían Rick, el superdotado científico sin aparente límite a lo que es capaz de crear, y Morty, el no muy inteligente nieto de Rick. Redondeando el reparto tenemos a Jerry, el inseguro padre de Morty de quien ha heredado la inteligencia, Beth, madre de Morty e hija de Rick que se casó con Jerry de penalti, y Summer, la hermana mayor de Morty.

Harmon había desarrollado en Community, antes de que lo despidieran y volvieran a contratar, una narrativa para la serie que incorporaba la cultura pop no tanto como simple herramienta para un chiste referencial, sino como forma de mostrar la manera en que los personajes ven el mundo, algo que Edgar Wright, Jessica Hynes y Simon Pegg habían ya desarrollado en la clásica y genial serie Spaced. Pero en Rick and Morty, Harmon y Roiland (y los diversos guionistas que trabajan en la serie) van un paso más allá de la referencia, la parodia o la caracterización de un personaje en su utilización de la cultura pop como herramienta. Por ejemplo, en el episodio Anatomy Park se mezclan Viaje alucinante y Parque Jurásico como puntos de referencia, pero la manera en que se desarrolla el guion es más que una simple parodia, ya que en unos pocos minutos se convierte en una historia que trata sobre la angustia adolescente. El episodio Rixty Minutes parece que será una parodia sobre los reality shows pero esa idea es utilizada como cebo para entrar en terrenos completamente surrealistas.

Aparte de por su uso de la cultura pop, Rick And Morty destaca por un estilo de comedia que no le hace ascos a nada y que siente preferencia por el humor más negro que uno se pueda imaginar. La serie usa estos distintos grados de humor para introducir conceptos que van desde lo existencial a lo perturbador, como la tostadora con una crisis existencial provocada por el hecho de que nunca será nada más que una tostadora o la búsqueda de Rick y Morty de una realidad alternativa en la que estén muertos para huir de la suya, que elevan Rick and Morty por encima de otras series como Padre de familia.

6 nov 2014

El engendro del diablo (La chiesa)


Tras debutar con la excepcional Stage Fright - Aquarius (Deliria, Michele Soavi, 1987), Soavi fue saludado como un nuevo talento a tener en cuenta en el cine de terror italiano. Su siguiente proyecto cimentaría aún más su reputación como nuevo gran talento del género. Como os podéis imaginar me refiero a El engendro del diablo (La chiesa, 1989).

En una iglesia construida sobre una fosa común en la que se encuentran los cuerpos de los miembros de una secta satánica, empezarán a suceder extraños fenómenos. Un grupo de personas quedará atrapada dentro mientras son poseídos y atacados por entes demoníacos.

Cuando Dario Argento inició este proyecto, lo hizo como posible tercera entrega de Demons (Dèmoni, Lamberto Bava, 1985) [ver artículos 1 - 2], genial obra maestra en la que Soavi trabajó como asistente de dirección y actor. Sin embargo, cuando Argento llevó el proyecto a Soavi, este cambió y se transformó en una película de terror que, aunque con presencia de demonios y escenas sangrientas, era muy diferente al díptico demoníaco de Bava. Lo curioso es que sabiendo que La chiesa empezó siendo Demons 3, al verla podéis detectar escenas y elementos del argumento que habrían formado parte de esta hipotética tercera entrega.

Argento y Soavi compartían un interés común por temas de ocultismo y alquimia que incorporaban en sus películas. Este interés es explotado aquí para crear una película de atmósfera tenebrosa y amenazante, llena de ricos detalles que le dan "verosimilitud" a la historia. Además, Soavi crea un film visualmente muy rico, llegando a recrear "en vivo" una ilustración de Boris Vallejo, que yo recordaba por ser usada para esta portada de Creepy:



De este modo, Soavi crea un film que se basa en la atmósfera y en la creación de momentos terroríficos, más que en un frenético festival de sangre (no critico ninguna de las dos opciones, ambas me gustan bien hechas). El film esta lleno de viñetas terroríficas que le aportan al film una cualidad semipoética.

Entre el reparto de la película nos encontramos veteranos de Aquarius, como la protagonista Barbara Cupisti y el actor de culto Giovanni Lombardo Radice, así como veteranos del cine Argento. Entre este segundo grupo destaca una jovencísima Asia Argento, de la que entonces me quedé prendado ya que la primera vez que vi esta película tenía la misma edad que Asia cuando la hizo.

Los efectos especiales y el diseño de producción son magníficos, teniendo en cuenta el presupuesto. Es decir, Soavi contaba con más dinero para llevar a cabo su visión que en su debut como director pero aún así no es que El engendro del diablo fuera una superproducción. Pero fue suficiente para hacer de esta película una muy interesante aportación para los aficionados al género.

De modo que, si todavía no habéis entrado en esta iglesia maldita, os recomiendo que le pongáis remedio pronto, antes de que el Apocalipsis nos alcance.


5 nov 2014

Saturno 3 (Saturn 3)

 
Tras estar recientemente expuesto a lo mejor que puede dar de sí la ciencia ficción con Interstellar (Christopher Nolan, 2014), decidí que sería interesante recordar algo, digamos, menos logrado: Saturno 3 (Saturn 3, Stanley Donen, 1980), una de esas películas cuya historia de cómo se hizo es más interesante que el resultado final.

Saturno 3 fue un film producido al calor de grandes éxitos con elementos de ciencia ficción como La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977) y que acabó siendo un galáctico fracaso a todos los niveles. Antes de seguir adelante he de mencionar la labor de Gregory Moss que en su extenso artículo Something Is Wrong On Saturn 3 - Makinf Of Saturn 3 y en el audiocomentario que ofrece en la edición en Blu-ray de esta película explica todo lo que uno podría querer saber sobre cómo se hizo esta "épica".

Todo empezó con el diseñador John Barry, el diseñador de producción en películas como la mencionada La guerra de las galaxias y La naranja mecánica (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971). Barry tuvo la idea para hacer una modesta película de bajo presupuesto centrada en el conflicto de tres personajes: una idílica pareja cuya existencia se ve alterada por la llegada de un psicópata y su robótico ayudante. Barry consiguió que el veterano productor/director Stanley Donen se interesara en el proyecto y Donen sugirió que el propio Barry la dirigiera. Se encargó al prestigioso escritor Martin Amis el guion y todo parecía ir sobre ruedas.

Las cosas empezaron a torcerse cuando el productor Lord Lew Grade, que financiaba el proyecto, consiguió que la entonces popular Farrah Fawcett aceptara interpretar la protagonista femenina. Esto hizo que automáticamente el presupuesto aumentara y pasara de ser una modesta película de bajo presupuesto a una gran producción. El tercero en discordia (en la película) sería interpretado por Harvey Keitel. Y el protagonista masculino recaería en Kirk Douglas, que por aquel entonces 64 años.

Aunque la diferencia de edad entre Alex, el personaje femenino, y Adam, el masculino, se mencionaba en la historia original, era un diferencia mucho, mucho menor. Douglas se encontraba en una fase de reafirmación masculina, intentando demostrar que no era un viejo y prestándose con alegría a escenas en las que tuviera que aparecer desnudo. Justo lo contrario que Fawcett, que se negó a realizar prácticamente todos desnudos que le pedían. Así, los adolescentes que iban a ver la película esperando encontrarse con la estupenda Farrah en plan Barbarella, se encontraban en cambio con un veterano actor correteando desnudo por los pasillos de Saturno 3.

Aunque creo que los que realmente salieron perdiendo fueron Amis y Keitel. El guion de Amis fue reescrito incontables veces por diversos guionistas no acreditados, así que parece que él es el culpable del terrible guion. Y Keitel vio como su interpretación se destrozaba al ser doblado por el actor inglés Roy Dotrice, cuyo monótono tono acaba dando la sensación al espectador que Benson es el hombre más aburrido de la galaxia en lugar del amenazador psicópata que se supone que es.

El conflicto entre Douglas y Fawcett y las añadidas preocupaciones de encontrarse enfangado en una gran producción en lugar de la modesta película de bajo presupuesto que había imaginado, hizo que Barry acabara abandonando la película y Donen, que no es el primer nombre que se te ocurre como director de una cinta de ciencia ficción, acabó dirigiendo esta película condenada al desastre.

Porque la película es un desastre, pero un desastre interesante. Si bien el pésimo guion infinitamente reescrito no resulta atractivo, tiene algunas ideas que sí lo son y que hubiera sido interesante ver mejor desarrolladas. Las pinturas matte y algunos efectos son muy flojos y no resultan demasiado convincentes (comparada con otras películas de la época o incluso anteriores, no desde una perspectiva moderna), los decorados interiores y el malvado robot asesino sí que lo son. Y la banda sonora de Elmer Bernstein es formidable.

Por supuesto, lo que más salta a la vista son las terribles interpretaciones. Fawcett, a la cual le había gustado mucho el guion original pero no estaba muy contenta con lo que se estaba filmando, da la sensación de que simplemente quiere acabar las escenas lo más rápido posible y olvidarse de todo el asunto. Douglas está obsesionado en mostrar lo viril y capaz que es a pesar de su edad y no parece muy interesado en dotar de emociones a su personaje, dejando de lado el hecho de que era demasiado viejo para el papel. Y, bueno, como ya he dicho, no se puede culpar a Keitel de que su personaje parezca un zombi somnoliento, sino al doblaje de Dotrice.

Saturno 3 no es una buena película, pero no es aburrida. Lo cierto es que resulta entretenido ver a tanto nombre de prestigio metido en lo que parece, a pesar del presupuesto, una absurda serie B. Además, es bastante corta, así que uno pude permitirse el lujo de "perder el tiempo" viendo esta tontería cósmica que proporciona algunos momentos de comedia involuntaria bastante divertidos.


4 nov 2014

Interstellar

 
Ya tenemos aquí la magistral Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Bueno, por lo menos magistral para mí. Podéis leer la algo extensa crítica que he hecho de ella en Underbrain Mgz clicando aquí:


Al acabar el pase de prensa tuve la sensación de que el film no había entusiasmado, especialmente entre los críticos más veteranos y "prestigiosos". Puede que me equivoque y al final a más gente le parezca todo un peliculón. Así lo espero porque es un film ambicioso y espectacular como pocos. Una gran experiencia.