14 ene 2016

Enterrando a la ex (Burying the Ex)

 
Es algo triste ver como un director que nos ha ofrecido títulos míticos se ve relegado a dirigir episodios de televisión de series como Hawai 5.0 o películas que están muy lejos de los medios y el nivel que lo hicieron famoso. Enterrando a la ex (Burying the Ex, Joe Dante, 2014) es una sencilla comedia de terror pero teniendo al director que tiene uno se esperaba más.

Max (Anton Yelchin) no es demasiado feliz con su novia Evelyn (Ashley Green). Evelyn es inteligente y atractiva, pero quiere controlar en exceso su vida, quiere que deje su sueño de tener su propio negocio y odia a su hermano Travis (Oliver Cooper). Cuando por fin reúne el valor para cortar con ella, Evelyn muere atropellada. Pasado un tiempo, Max conoce a Olivia (Alexandra Daddario), que parecer ser su chica ideal, pero antes de que nada suceda Evelyn regresa de la tumba para seguir junto a Max para siempre y hará cualquier cosa para que Max sea suyo.

Enterrando a la ex es una comedia bastante divertida a pesar de los limitados medios con que se filmó, pero teniendo en cuenta que la dirigía Dante, me esperaba algo más, como decía al principio. El trío protagonista resulta bastante efectivo, especialmente las actrices. Ashley Green resulta muy divertida como la psicótica Evelyn, brillando al mostrar la degeneración de la Evelyn zombi. Y Alexandra Daddario tiene un buen timing cómico aunque ya su sola presencia sirve para hipnotizar al espectador. La relación entre Max y Travis es muy deudora de la relación entre Shaun y Ed de la genial Shaun of the Dead (Edgar Wright, 2004), pero el Travis de Oliver Cooper nunca consigue ser tan divertido y carismático como el Ed de Nick Frost.

Aunque no esté a la altura de las anteriores películas de Dante, Enterrando a la ex tiene puntos divertidos, es una comedia que funciona si te va este tipo de humor negro. Desde luego, es mejor que otras comedias de argumento parecido como ¡Qué muerto de novio! (My Boyfriend's Back, Bob Balaban, 1993). La película está llena de referencias y guiños como es habitual con este director, aunque al acabar te sigue quedando la sensación de que podría haber dado más de sí.


13 ene 2016

Lovecraft en primera persona

Os ofrezco este interesante cortometraje dirigido por Alexander Crews que nos cuenta la habitual historia de terror cósmico deudora de H. P. Lovecraft. Lo que lo hace interesante es que se nos cuenta usando cámara subjetiva, con lo que resulta un corto tremendamente efectivo y adapta el estilo narrativo de Lovecraft, principalmente el uso del narrador en primera persona, a la perfección. Espero que también os guste.


12 ene 2016

Bugsy Malone, nieto de Al Capone (Bugsy Malone)

 
Alan Parker debutó como director de largos cinematográficos con esta comedia musical para todos los públicos, lo cual ya resulta curioso teniendo en cuenta la filmografía posterior del director, que incluye títulos mucho más oscuros y adultos como las geniales Pink Floyd The Wall (1982) y El corazón del ángel (Angel Heart, 1987). Por supuesto, lo más curioso de esta película es que todos los personajes fueron interpretados por niños, algunos más tarde famosos como Jodie Foster y Scott Baio.

No hace falta decir que Bugsy Malone no es el nieto de Al Capone a pesar de lo que indica el absurdo titulo castellano. Bugsy Malone, nieto de Al Capone (Bugsy Malone, 1976) nos cuenta como el buscavidas Bugsy (Baio) se ve mezclado en la guerra entre dos bandas rivales de gánsteres. Una guerra que parece estar ganando Dandy Dan (Martin Lev), por lo que un desesperado Fat Sam (John Cassissi) intentará que Malone se ponga de su lado.

El hecho de que el film esté interpretado por niños hace que algunas partes de la película queden algo flojas, en particular el triángulo amoroso entre Bugsy Malone, la recién llegada a la ciudad Blousey (Florrie Dugger) y la novia de Fat Sam Tallulah (Foster). Al ser actores infantiles se ha de suavizar todo el romance y la nula química entre Dugger y Baio también afecta a la película (al parecer, Dugger no soportaba a Baio).

Pero este es realmente el único punto flojo de la película, ya que la peculiar mezcla de homenaje al cine de gánsteres de la Warner de los años 30 con el slapstick y la comedia del cine mudo hacen que este sea un film bastante divertido. Peculiar, pero divertido. Es también un musical y esta parte de la película corrió a cargo de nada menos que Paul Williams, al que muchos recordaréis como el autor de la banda sonora de la obra maestra El Fantasma del Paraíso (Phantom of the Paradise, Brian De Palma, 1974), en la cual también interpretaba al mefistofélico Swann. Williams se encargó de cantar la mayoría de las canciones, en particular las de Bugsy Malone. Todos los actores y actrices fueron doblados en las canciones por cantantes profesionales.

Vista hoy día, Bugsy Malone resulta una película peculiar y diferente, producto de una época en la que un film como este no resultaba extraño. Una vez ajustados al universo que nos presenta, Bugsy Malone resulta una experiencia divertida, una extraña máquina del tiempo que hoy día es casi una película clásica.


11 ene 2016

Adiós a David Bowie y a Angus Scrimm

A la triste noticia de la muerte del actor de culto Angus Scrimm el sábado pasado se le suma hoy otra terrible noticia: la muerte del gran David Bowie. Bowie se encontraba en un momento creativo especialmente dulce, había completado el musical basado en El hombre que cayó a la Tierra, que él protagonizó en 1976, y hacía unos días que se publicaba su último disco Blackstar. Scrimm nos dejaba después de encarnar por última vez al Hombre Alto en la pendiente de estreno Phantasm: Ravager.

Bowie fue un artista fascinante e inquieto, que nunca se mantuvo en una fórmula segura, continuamente evolucionaba y experimentaba. Aunque personalmente sus trabajos de finales de los 80 y de los 90 no me acabaron de gustar, sus discos de los 70 y los editados ya en el siglo XXI me parecen realmente fantásticos, y su influencia en la música moderna es innegable. Imagino que ahora Bowie se encuentra vagando junto al Comandante Tom por el espacio cósmico.

Al igual que otros actores míticos del cine de terror como Boris Karloff o Robert Englund, la personalidad de Angus Scrimm, nombre real Lawrence Rory Guy, nada tenía que ver con la del personaje que le dio fama. El Hombre Alto era un misterioso e implacable ser de pesadilla que perseguía hasta en los sueños a los sufridos protagonistas de la saga Phantasm, nada más lejos del entrañable hombre que le daba vida. Como muchos ya sabréis, yo soy muy fan de esta saga, desde que vi con unos amigos la primera entrega cuando tenía unos 13 o 14 años, en una vapuleada cinta VHS. Esta saga ha sido una gran influencia y fuente de inspiración para mí, con sus tramas oníricas y su lógica de pesadilla.

Por suerte nos quedan los discos de Bowie y las películas de Scrimm. Su legado será eterno.



7 ene 2016

Terror en el espacio (Terrore nello spazio)

Pocos directores han sido tan influyentes y tan poco apreciados en su momento como Mario Bava. Mientras Dario Argento y Federico Fellini en su momento tomaban prestadas ideas e imágenes de las películas de Bava con gran éxito, las propias películas del maestro no corrían mucha suerte en taquilla. No fue hasta pasados unos años tras la muerte del director, en 1980, que su obra fue revaluada y apreciada, cuando su influencia en directores tan diversos como Martin Scorsese y Guillermo del Toro se hizo evidente. Terror en el espacio (Terrore nello spazio, Mario Bava, 1965) es un gran ejemplo del genio de este director, un film en algunos aspectos adelantado a su tiempo, que sigue funcionando hoy día, siendo más evidente la influencia que tuvo en títulos posteriores como Alien - El octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979).

Terror en el espacio resulta también un film interesante por la forma en que combina lo antiguo y lo moderno. Aún faltaban unos pocos años para que Stanley Kubrick revolucionara en el género de la ciencia ficción mostrando con increíble realismo naves navegando por el espacio, así que las técnicas utilizadas en el film de Bava son las mismas que se llevaban utilizando desde los años 50: maquetas filmadas frente fondos estrellados. Este es el único aspecto que hoy día puede que no acabe de convencer al espectador actual (especialmente si se ve la película en alta definición), pero, personalmente, creo que le añade cierto encanto retro al film.

Pero el film resulta moderno por la manera en que nos cuenta la pesadilla que sufre la tripulación del Argos, que intenta rescatar a la tripulación del Galliott, la cual se encontraba investigando la extraña señal proveniente de un planeta desconocido. No es este punto del argumento el único que tiene en común con Alien, hay una escena en la que los protagonistas encuentran una misteriosa nave extraterrestre que al parecer se estrelló allí hace mucho tiempo, tripulada por gigantescos extraterrestres de los que solo encuentran cadáveres, que más tarde apareció reproducida en el clásico de Scott.

La película mezcla terror y ciencia ficción al mostrar la pesadilla que sufre la tripulación del Argos, comandada por el capitán Mark Markary (Barry Sullivan). Poco después de estrellarse, la tripulación sufre una especie de locura que los lleva a atacarse unos a otros. Se suceden extraños fenómenos y misteriosas luces que inquietan a los tripulantes, algunos de los cuales puede que no sean quiénes dicen ser. Pero lo más inquietante y perturbador es que los astronautas muertos regresan a la vida para atacar a la tripulación del Argos. Desconozco cuántos de estos elementos se encontraban en el cuento original de Renato Pestriniero en que se basa el film, que al convertirse en guion pasó por las manos de Bava, Alberto Bevilacqua, Callisto Cosulich, Antonio Román y Rafael J. Salvia, pero destaca que a pesar de contar con tantos elementos propios del terror, en ningún momento se pierda el aspecto más propio de la ciencia ficción.

La manera en que se maneja el suspense y el diseño hacen de este un film que los fans del género disfrutarán enormemente, sin mencionar la memorable conclusión, pero, además, tiene otros toques que lo hacen destacable para mí, a modo más personal como, por ejemplo, las bellas actrices italianas que lo protagonizan o cuando se abren las chaquetas de los astronautas resucitados para descubrir un cuerpo podrido y consumido.

En definitiva, Terror en el espacio es una muestra del genio de un maestro y una entretenida mezcla de terror y ciencia ficción. Os dejo con el tráiler americano que tiene su propio encanto.