He aquí una pequeña selección de películas que son muy criticadas, despreciadas o objeto de burla y que a mí, personalmente, me gustan. He escogido películas comerciales porque son las que sufren ataques y burlas más crueles. También porque creo que las películas de autor o independientes o cómo las queráis llamar están más abiertas al debate por su complejidad y exigencia. Es decir, puede que haya mucha gente a la cual no le guste la maravillosa Amer (Hélène Cattet, Bruno Forzani, 2009) o la fabulosa Valerie and Her Week of Wonders (Valerie a týden divu, Jaromil Jires, 1970), por mucho que a mí me cueste creerlo, porque son películas abstractas, complejas y surrealistas que no cuentan una historia en el sentido tradicional, por eso he escogido para este post películas muy accesibles y que fueron estrenadas comercialmente. Este post, por otro lado, es una continuación del artículo dedicado a películas que eran muy apreciadas y alabadas en general y que a mí no me gustaban nada (aquí). Por último, no intentaré venderos la moto de que son joyas a descubrir ni nada por el estilo, lo que vais a leer es completamente subjetivo.
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, Steven Spielberg, 2008): Recuerdo que cuando se estrenó esta película me salté las clases a las que debía ir y fui a una sesión matinal por las ganas que tenía de verla. Hacía mucho tiempo desde la última vez que había visto a Indiana Jones en el cine y entre entonces y ahora habían circulado muchos rumores, historias y argumentos que no hacían más que alimentar el deseo de volver a ver al arqueólogo más famoso del cine de nuevo en acción. Y no era el único, la sala estaba llena a pesar de que eran las once de la mañana (supongo que hubo muchos enfermos que faltaron al trabajo y a clase aquel día).
En aquella sala se creó, además, un ambiente muy especial. Todo el mundo aplaudía y reía celebrando la película que se estaba proyectando, y yo con ellos (algo muy, muy raro en mi caso) lo que lo convirtió en una proyección que disfruté especialmente. Sin embargo, con el tiempo no hago más que escuchar comentarios negativos, especialmente provenientes de Estados Unidos. De los más jóvenes porque les parece que Harrison Ford es un viejuno que se tendría que haber retirado, los de mi quinta parecen cegados por la nostalgia.
Para mí, esta cuarta entrega es mucho mejor que la tercera, sin discusión. Por supuesto, las dos primeras siguen siendo mis favoritas.
Tengo la sensación que muchas críticas tienen su origen en que las personas que las hacen no entienden el chiste, no captan la esencia de lo que es Indiana Jones. Indiana Jones trata sobre el pulp, es una recreación de los seriales matinales de aventuras. En las primeras entregas, ambientadas en los años 30, se toman los elementos típicos del pulp de entonces, como los despiadados nazis y las sectas diabólicas. La cuarta entrega, ambientada en los años 50, toma elementos del pulp de entonces: comunistas malvados, hormigas devoradoras de humanos, extraterrestres y la paranoia de los infiltrados, etc. Una de las razones por las que me gustó tanto es por la manera en que incorporaba todos los elementos absurdos de los 50 en su historia. En otras palabras, es puro pulp.
Me he topado también con burlas y críticas a las escenas más descabelladas, principalmente la explosión nuclear al principio de la cual Indy se salva mentiéndose dentro de una nevera. "Esa escena es absurda", se dice. Y, al contrario que George Lucas, no os intentaré justificar la escena con diagramas y ecuaciones físicas. Para mí, no es realista y es absurda, efectivamente. Y me encanta por eso mismo.
Además, honestamente, ¿os parece menos absurdo que en la primera entrega Indy tenga que huir de una roca enorme perfectamente esférica y evitar trampas que se activan por la luz hechas por una tribu primitiva, o que en la segunda a un tipo se le arranque el corazón y siga vivo?
Esta cuarta entrega no es más o menos absurda que las anteriores.
Otra queja es la relacionada con la utilización de CGI, en oposición a los efectos prácticos de las anteriores. Incluso oí a un crítico en la radio quejarse de que ahora cuando pasa un coche al lado de un principio es todo falso y que entonces lo ponían realmente al lado de un precipicio, lo cual es absurdo. Las películas de Indiana Jones siempre han llevado al límite la tecnología de los efectos especiales, explotando al máximo los recursos disponibles en cada momento. Y en la primera no se pone realmente un coche al lado de un principio, es un efecto conseguido con pantallas partidas, maquetas y pinturas matte.
En fin, que esta película me encanta.
X-Men: La decisión final (X-Men: The Last Stand, Brett Ratner, 2006): Ah, la infame tercera entrega de la saga de los mutantes. Tras dos exitosas y muy alabadas entregas dirigidas por Bryan Singer, llegó esta tercera que si bien fue igualmente un éxito de taquilla, es (aparentemente) odiada por los fans de los mutantes.
La verdad es que tras ver las tres seguidas, no acabo de entender por qué esta tercera entrega es tan despreciada y odiada por el fandom. Se toma las mismas libertades con los personajes que las dos primeras, por tanto no veo mucho conflicto ahí. La verdad es que me costó aceptar más lo que habían hecho con Pícara en la primera entrega que cualquier cosa que hacen en la tercera. Se matan personajes importantes, y ahí tampoco veo problema: me encanta la etapa de Chris Claremont y este no tenía problemas en matar personajes. De hecho, dejó Marvel por diversos conflictos artísticos, uno de ellos la intención de Claremont de matar definitivamente a Lobezno, algo que la compañía no iba a aceptar de ninguna manera debido a los beneficios que les daba.
Es cierto que en esta tercera hay menos desarrollo de los personajes que en las de Singer, pero aparte de eso no le veo tantas diferencias. Y si se ve la tercera justo después de la segunda, funciona muy bien como continuación.
Sinceramente, no entiendo por qué si a alguien le gustó las dos primeras no le gusta la tercera. De verdad que no. Por mi parte, la disfruto como una buena película de acción.
Cazadores de mentes (Mindhunters, Renny Harlin, 2004): No sabia si poner esta de Renny Harlin o la que hizo con tiburones inteligentes, Deep Blue Sea (1999), porque ambas son igualmente malas y ridículas, pero las encuentro también ambas muy entretenidas. Al final me he inclinado por esta ya que creo que es peor que Deep Blue Sea.
Cazadores de mentes me recordó en algunos momentos a D-Tox (Ojo asesino) (D-Tox, Jim Gillespie, 2002), porque ambas cuentan con conceptos interesantes que podrían dar lugar a buenas películas, pero fallan miserablemente al hacerlo. D-Tox cuenta como los policias que están en un centro de rehabilitación por alcoholismo o drogadicción son asesinados uno a uno, en una remota localización aislada por la nieve. Pero lo que podría ser un divertido whodunnit acabó fracasando por la interferencia del estudio, que no le dejó a Jim Gillespie mostrar su versión. Cazadores de mentes cuenta como un grupo de expertos del FBI en asesinos en serie se van a una isla aislada para entrenarse y empiezan a ser asesinados uno a uno.
Básicamente, la película es una enésima copia del Diez negritos de Agatha Christie con toques del típico slasher, añadiendo además el rollo científico que puso tan de moda C.S.I. Pero a pesar de que no es nada original, las actuaciones no son nada del otro mundo (LL Cool J es un actor especialmente malo) y que fue dirigida por Renny Harlin, lo cierto es que me parece una película divertida.
Al contrario que con las otras películas aquí comentadas, no se me ocurre ninguna razón para redimirla, simplemente me hace gracia. Es cutre, es mediocre y no contiene nada remotamente interesante que no hayamos visto antes, pero me gusta por las mismas razones irracionales que me gustan diversos slashers igualmente cutres.








