30 sept 2014

El misterio de la dama blanca (Lady in White)

No, El misterio de la dama blanca (Lady in White, Frank LaLoggia, 1988) no es una adaptación de la clásica novela de Wilkie Collins La dama de blanco como seguro que todos pensábais. Se trata de una película de fantasmas en la que un peligroso asesino de niños acecha un tranquilo pueblo. Ya sabéis, el típico film nostálgico.

El pequeño Frankie Scarlatti (Lukas Haas) se prepara para disfrutar de la fiesta de Halloween, cuando le gastan una broma que acaba con él encerrado en el trastero de su clase. Mientras pasa la noche allí, ve aparecer el fantasma de una niña que fue asesinada hace diez años, Melissa (Joelle Jacobi). Cuando el fantasma desaparece, hace acto de presencia el asesino, que intenta acabar con la vida de Frankie. Pero Frankie sobrevive, determinado a conseguir que el fantasma de Melissa encuentre la paz y a descubrir al asesino que ha acabado con la vida de diversos niños del pueblo.

Esta película fue un proyecto personal del director, guionista y productor Frank LaLoggia. A través de esta historia de asesinatos y fantasmas, pretendía rememorar su propia infancia y los recuerdos que tenía de su familia, en particular su padre. De ahí que el propio LaLoggia interprete, en un cameo, al Frankie adulto que recuerda el Halloween de 1962, cuando vio por primera vez el fantasma de Melissa. Pero lo que hace el film entretenido y disfrutable para el espectador, es que uno no es consciente de este hecho a no ser que haya escuchado el audiocomentario que hace el director en el DVD, y simplemente se dedica a disfrutar con una historia de regusto clásico. Es decir, que emplea recursos que aparecían en los clásicos cuentos góticos de fantasmas, pero desde una perspectiva moderna. En el film también noté cierta influencia de la obra maestra Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockinbird, Robert Mulligan, 1962), por la manera en que trata el racismo de la época y la mezcla de nostalgia y contar una historia criminal. En Lady in White las autoridades deciden que el asesino es el conserje negro (Henry Harris) que encuentran durmiendo en el sótano del colegio cuando intentan asesinar a Frankie.

Desde luego, El misterio de la dama blanca no es tan buena como Matar a un ruiseñor, pero es fácil de entender que se haya convertido en un clásico en sus propios términos. A pesar de ser financiado de forma independiente, el film tiene el aspecto de un film hecho con mucho más dinero del que contaron para hacerlo. No es de extrañar que un gran estudio decidiera distribuirla, ya que además tiene un regusto a lo Amblin que hace que para cierta generación de espectadores el film despierte a su vez cierta nostalgia.

He de ser honesto y decir que pensaba que ya había escrito un comentario sobre esta película, pero me sorprendí al ver que no lo había hecho, de modo que no sé hasta que punto seguirá siendo fácil o difícil de encontrar la edición especial en DVD. En cualquier caso, recomiendo este redondo film, una pequeña joya que espero os haga disfrutar de la misma manera que lo he disfrutado yo desde los tiempos del VHS.


29 sept 2014

El gato infernal (Tales from the Darkside)

Digamos que como sois personas de clase y buen gusto, os apetece ver Creepshow (George A. Romero, 1982). Y os lo habéis pasado tan bien con ella que os decidís a ver Creepshow 2 (Michael Gornick, 1987). Bueno, no es tan buena como la primera, pero esa historia de la balsa no está nada mal, así que os decidís a ver otra más. Es el momento de poner en vuestro reproductor de DVD/Blu-ray El gato infernal (Tales from the Darkside: The Movie, John Harrison, 1990).

Un momento, me diréis, ¿acaso no existe un Creepshow 3 (Ana Clavell, James Dudelson, 2006)? Sí, pero aparte de que es una película bastante mala, no tiene nada que ver con las anteriores. Simplemente compraron los derechos para utilizar el título e intentar sacar así algún provecho de una película infumable. El auténtico Creepshow 3 es El gato infernal que cuenta con las aportaciones de George A. Romero y Stephen King, así como sigue el mismo tono y espíritu de las dos Creepshow (y tanto Romero como Tom Savini piensan en ella como Creepshow 3).

¿Y por qué no se llama Creepshow 3? Originalmente iba a llamarse así, pero el gran éxito de la serie de Romero Cuentos desde la oscuridad (Tales from the Darkside, 1983-1988), que acaba de finalizar su emisión entonces, llevó a los ejecutivos del estudio a pedir un cambio y enlazar la película con la exitosa serie. La serie, de hecho, empezó su andadura después del éxito de la primera Creepshow, que llevó a Romero a producir una serie que siguiera el mismo espíritu del film y que originalmente se iba a llamar Creepshow: The series, pero por cuestiones de derechos se acabó llamando Tales from the Darkside.

Aclarado el asunto, veamos por qué vale la pena ver esta película. Y ya os puedo adelantar que creo que es mejor que Creepshow 2. El film nos presenta tres historias, más una cuarta que sirve de unión entre ellas. Romero se encargó de adaptar el relato de Stephen King El gato infernal (que por algún extraño motivo da título al film en castellano), mientras que el resto fue escrito por Michael McDowell, lo que incluye una historia original suya, Lover's Vow, y Lote 249, un cuento original de Arthur Conan Doyle.

El film arranca con Lote 249, una historia de venganza con momia y humor negro, muy a lo EC, que resulta bastante divertida y efectiva gracias a los estupendos efectos de la KNB. Hoy día seguramente destaca por su reparto que incluye a Christian Slater, Steve Buscemi y Julianne Mmmoore.

El gato infernal resulta interesante más que por la historia, por el estilo con el que Harrison la cuenta. De hecho, el director se adapta a los diferentes tonos de las historias, lo que le da un aspecto visual más interesante que el que tenía Creepshow 2 y acerca Tales from the Darkside a la primera Creepshow.

Lover's Vow, contribución original de McDowell, resulta la historia más "seria". En ella, James Remar interpreta a un artista en apuros que sobrevive el ataque de una misteriosa criatura prometiendo guardar el secreto de su existencia. Me sorprendió el tono serio, ya que McDowell fue el creador y uno de los guionistas de Bitelchus (Beetlejuice, Tim Burton, 1988), pero la historia está bastante bien aunque uno se puede más o menos imaginar el final.

La historia que une los tres segmentos es una versión moderna de Hansel y Gretel con generosas dosis de humor negro. El pequeño Timmy (Matthew Lawrence) intenta evitar que una ama de casa caníbal y bruja, Betty (Deborah Harry), se lo coma distrayéndola con las historias cual Sherezade.

Si os gustan las antologías de terror y el género en general, este es un film muy recomendable. Especialmente verlo junto a las otras dos Creepshow, porque recordad que esta película es la auténtica Creepshow 3.


25 sept 2014

Todo por amor (Lord Love a Duck)

 
Esta película es un acto de agresión dice el póster de Todo por amor (Lord Love a Duck, George Axelrod, 1966) y razón no le falta. El título en castellano es bastante engañoso, esta película es muchas cosas pero desde luego romántica no es una de ellas. Por supuesto, la razón que me llevó a ella no fue ni el póster ni el título, sino esta mítica escena entre un padre, Max Showalter, y una hija, Tuesday Weld, comprando suéteres que ha hecho la película famosa:


Alan (Roddy McDowall) es detenido y llevado a la cárcel. Allí empieza una larga confesión donde sabremos por qué se le ha encerrado allí. Todo empieza cuando conoce a Barbara Ann (Weld) y Alan se dedica a hacer realidad todos sus deseos.

En el film no se explica de dónde surgen las increíbles habilidades de Alan, pero tampoco importa. La cuestión es que sirven para que, a medida que se cumplen los deseos de Barbara Ann, parodiar y satirizar las películas adolescentes y la cultura juvenil. Pero esta parodia se hace desde el exterior, casi asumiendo que los adolescentes que mostraban las películas de Hollywood eran iguales que los adolescentes reales. Tened en cuenta que en 1966 la contracultura empezaba a coger fuerza y entonces era vista poco más que como melenudos haciendo rarezas.

En todo caso, el film no se detiene ahí y en su segunda mitad se convierte en una peculiar comedia negra. Para mí esta es la parte en la que el film pierde fuerza e interés, alargando demasiado un mismo chiste. Es por esto que no hablo de ella como una gran obra maestra, pero a pesar de ello la recomiendo ver por lo menos una vez.

El reparto del film es muy bueno, destacando dos los protagonistas: McDowall y Weld, que interpretan adolescentes a lo Grease (McDowall tenía 38 años y Weld 22), llevan muy bien el film. La dirección y el montaje también están bastante logrados. Pero no deja de ser un film que me dejó perplejo en diversos momentos ya que a ratos parece navegar entre el drama serio y la parodia alocada.

Parte comedia negra, parte sátira de las películas adolescentes, esta película es simplemente rara. Extraña. Bizarra. No creo que sea para todo el mundo, pero creo que vale la pena echarle un vistazo, aunque solo sea para comentarla luego tomando algo. El tráiler no vende demasiado bien el film.


23 sept 2014

Desde el más allá y otras historias, ilustrado por Erik Kriek

 
No hace falta decir que soy un gran seguidor de H. P. Lovecraft. Harto de tener cuentos repetidos en diversas antologías, me vendí los libros que tenía en una librería de segunda mano y otros los regalé (menos algunas curiosidades, como un libro de relatos inéditos de Lovecraft terminados por August Derleth) y luego me compré los dos volúmenes con la narrativa completa de Lovecraft que editó Valdemar. Y aunque terminó así mi compra de libros de Lovecraft, más algún libro de poesía y la recopilación de colaboraciones con otros autores que editó también Valdemar, eso no significa que la búsqueda de materiales inspirados por el autor se haya terminado. El universo creado por Lovecraft ha inspirado novelas, relatos, películas, videojuegos, juegos de rol e incluso un musical (ver vídeo abajo) y, por supuesto, cómics.

Erik Kriek adapta e ilustra cinco relatos del maestro del terror cósmico en el volumen Desde el más allá y otras historias: El intruso, El color que cayó del espacio, Dagon, Desde el más allá y La sombra sobre Innsmouth. Son cinco de los relatos más populares y conocidos del autor, algunos adaptados ya al cómic en anteriores ocasiones, convertidos en viñetas con gran maestría por parte de Kriek, en un glorioso blanco y negro que hace perfectamente posible que estas adaptaciones hubieran aparecido en las páginas del clásico Creepy.

Ilustración perteneciente a la adaptación de Desde el más allá

La maestría de Kriek a la hora de adaptar es la principal razón por la que recomiendo este cómic, no solo a los fans de Lovecraft, también a los fans del terror y el cómic en general. El color que cayó del espacio, genial ejemplo de primerizo body horror, Desde el más allá  y La sombra sobre Innsmouth son tres de mis historias favoritas de Lovecraft, pero las ilustraciones de Kriek hicieron que las viviera como si fuera la primera vez, especialmente El color que cayó del espacio. Por eso, si alguien piensa que debido a lo conocidas que son estas historias, este cómic no tiene demasiado interés, creo que se equivoca. Ya la historia que abre el volúmen, El intruso, es una muy acertada adaptación de un breve relato del maestro, con un innegable toque E.C. en el panel final, que resulta una interpretación fresca y poderosa del cuento.

La popularidad e influencia de Lovecraft ha hecho que abunden las adaptaciones de material suyo, pero muchos se limitan a explotar los tópicos asociados con el autor. Kriek va más allá y transmite hábilmente a través de las viñetas la sensación de amenaza y angustia, de horrores cósmicos al acecho, que han hecho de Lovecraft uno de los escritores más influyentes del género.


22 sept 2014

The Battery

 
Desde que el cine de zombis se puso "de moda", he visto con horror como lo que era el punk del cine de terror se convertía en blandipop para todos los públicos. El 99% de las películas que se estrenan, ya sea en grandes o pequeñas pantallas, no son más que refritos sin una pizca de originalidad que repiten la misma historia apocalíptica una y otra vez. Una y otra vez. Y otra más. Lo que me hace sentir nostalgia por aquellos días en los que las películas con muertos vivientes ofrecían todo tipo de historias, desde venganzas de ultratumba a experimentos demenciales, y no el mismo escenario una y otra vez. Y otra vez más.

Pero si el 99% es prescindible morralla, eso significa que hay un 1% de estas películas que ofrece algo interesante, algo que se aparta de las repeticiones continuas y los plagios de George A. Romero. Como la película que os traigo hoy: The Battery (Jeremy Gardner, 2012).

Si habéis visto esta película, os haya gustado o no, es posible que me digáis: "oye, esta peli no tiene una historia muy original, precisamente". Es cierto que, a priori, The Battery plantea un escenario en el que se ha producido el llamado "apocalipsis zombi" que hemos visto ya centenares de veces, por el que deambulan/sobreviven los dos protagonistas del film, Ben (Jeremy Gardner) y Mickey (Adam Cronheim). Pero si bien no es un film con una historia original, sí que resulta interesante en su planteamiento y desarrollo.

The Battery es más bien un drama, o un drama zombi, en el que el centro del film es el desarrollo de estos dos personajes y cómo se desarrolla su relación, cómo entra en conflicto la manera que tienen ambos de afrontar lo que les está pasando. Y es aquí donde brilla el film, que de hecho podría tratarse de cualquier situación apocalíptica, los zombis no son más que una excusa. Seguramente si la película se hubiera rodado hace 30 años el escenario sería un apocalipsis nuclear.

A medida que uno va conociendo a los personajes, se va involucrando más en el desarrollo, hasta estar completamente implicado en lo que sucede en la pantalla. En este sentido, es un film muy logrado e interesante, pero las afirmaciones del tipo "es la mejor película de zombis de la década" son exageradas. Es cierto que es mejor que la media, pero tampoco es una gran obra maestra.

No hay que creerse demasiado el hype que la precede, pero es verdad que cinco minutos de esta película son más interesantes que toda una temporada de The Walking Dead.