31 ene 2013

Movie 43


Antes de escribir este post pensé que es muy posible que me hiciera perder cualquier credibilidad que pudiera tener. Luego pensé que eso ya lo había perdido desde que escribí sobre Josie and the Pussycats, así que aquí está toda la verdad.

Fui a ver esta película por dos razones. Una es que el póster que vi en una parada de bus era la cosa más cutre que había visto nunca. Se veía solo el título y fotos de los actores que parecían sacadas de revistas, sin ninguna aclaración de lo que podía ser la película, aparte de una chillona frase asegurando que era la mayor salvajada producida en Hollywood; era tan cutre que pensé: "tengo que ver esta peli". La otra razón es que no había oído hablar de ella ni había visto ningún anuncio ni nada, lo cual me llenó de curiosidad. Así que, aprovechando que tenía una entrada gratis por puntos gracias al club de una gran cadena de cines en VO del que soy socio, me fui a verla sin saber muy bien que esperar.

Lo que obtuve fue el tipo de comedia que los más esnobs y estirados miran con asco y desprecio, otros buscan excusas para justificar el hecho de que les hizo reír. Yo no soy un esnob ni me disculpo por mis gustos: esta película me hizo reír mucho. Carcajadas sonoras. Es una película de sketches que se basa en el humor más salvaje, negro, soez, gamberro, sucio, irreverente, escatológico, bizarro, incorrecto y surrealista posible.

Los productores Peter Farrelly y Charlie Wessler se inspiraron en la clásica Made in USA (Kentucky Fried Movie, John Landis, 1977) y la elevaron al cuadrado. De hecho, en la primera encarnación del proyecto los propios Zucker se iban a encargar de una parte de la película. Finalmente, cada gag tiene un director diferente, en total 12 directores que aportan su estilo personal.

Lo más sorprendente de la película es posiblemente su impecable factura. No solo cada sketch está muy bien dirigido, además se reúne un reparto increíble: Kate Winslet, Naomi Watts, Richard Gere, Gerard Butler, Terrence Howard, Emma Stone, Uma Thurman, Halle Berry, Hugh Jackman, Chloë Grace Moretz, Stephen Merchant y muchos, muchos más.

Hay algo deliciosamente subversivo en ver a Kate Winslet en un sketch como el que protagoniza (no quiero estropearos la sorpresa). O a Naomi Watts en un sketch donde uno de los chistes es un posible incesto. Y la película explota ese aspecto.

De entre todos, el que me gustó más fue el dirigido por James Gunn, una genial pieza de humor negro y bizarro sobre un gato enamorado de su amo. La protagonista de este sketch, Elizabeth Banks, es también la directora de otro que también me pareció divertidísimo sobre cómo reaccionan un par de adolescentes cuando Chloë Grace Moretz tiene su primera regla. Otro a destacar sería un sketch en el cual vemos que sucede en una sesión de citas rápidas en Gotham City a la cual van distintos superhéroes.

Como ya he dicho, esta película me hizo reír a carcajadas. De hecho, con el tráiler me he vuelto a reír recordando los momentos de la película a los que hace referencia. Si sois fans de Robot Chicken y os gustó Kentucky Fried Movie no os la podéis perder, pero vedla solo en VO ya que es la clásica película que el doblaje destroza.

30 ene 2013

Refugio macabro (Asylum)

 
Como muchos aficionados ya saben, la productora Amicus fue una competidora de la Hammer surgida en los años 60 y que desapareció en los 70 al ser incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Los americanos Milton Subotsky y Max J. Rosenberg eran los productores que se encargaron de llevar las riendas de esta compañía, siendo Subotsky el responsable de que la compañía se especializara en hacer películas antológicas, aunque también produjeron películas de argumento único, como la que hoy comentamos: Refugio macabro (Asylum, Roy Ward Baker, 1972).

Vistas hoy día, las películas de terror de la Amicus parecen anticuadas y muy de la vieja escuela, pero lo cierto es que ya lo eran en el momento de su estreno. Subotsky insistía en mantener sus películas dentro del "buen gusto", lo que se traducía en ausencia de erotismo y muy poca sangre. Esto quedaba compensado por lo ingenioso de algunas de las historias presentadas y una buena selección de directores y actores para darles vida.

Asylum es el perfecto ejemplo de este estilo, aunque fue una de las últimas producciones que hizo la compañía. El guion se basaba en historias de Robert Bloch, fue dirigida por Roy Ward Baker, que ya había dirigido unas cuantas maravillas para la Hammer, y en el reparto nos encontramos a estupendos actores y actrices como Peter Cushing, Herbert Lom, Chalotte Rampling, Patrick Magee, Britt Ekland... Asylum es también uno de sus títulos más sutiles, y me refiero literalmente al título. Subotsky tenía la costumbre de titular las películas de la forma más extrema y llamativa posible (trad.: La casa que goteaba sangre, Y ahora empiezan los gritos, La casa de los horrores del doctor Terror), para que la gente supiese lo que iba a ver, en ocasiones en detrimento de la propia película y para desesperación de los directores.

Siendo como es una película que presenta distintas historias, el resultado final es algo irregular. Los títulos los he dejado en inglés porque no recuerdo como fueron traducidos al castellano, ya que la edición que yo tengo en DVD es la especial inglesa y hace demasiado tiempo que la vi por televisión para tener ningún recuerdo de su traducción.

Póster americano del film que sigue la línea elegante y discreta marcada por Subotsky

La película arranca con el que será el hilo narrativo de todas las historias: el doctor Martin (Robert Powell) es un joven psiquiatra que llega a un manicomio para conseguir un trabajo. Allí, el doctor Rutherford (Magee) le pondrá una difícil prueba antes de obtener el trabajo: debe escuchar las historias de distintos pacientes y averiguar cuál de ellos era el anterior director. Este hilo se mezclará con el de la última historia y, aunque el final es algo predecible (especialmente si has leído a Poe), es una forma entretenida de unir todas las historias.

Frozen Fear: La primera historia nos presenta la típica confabulación entre marido y amante con venganza desde el más allá, muy al estilo EC. Regular, la última parte es bastante entretenida.

The Weird Tailor: Es para mí la historia más floja de todas y es una lástima ya que cuenta con la presencia de Peter Cushing, que interpreta a un misterioso hombre que le hace un encargo bastante extraño a un sastre en apuros (Barry Morse). Sin muchas sorpresas, es algo lenta y no muy interesante.

Lucy Comes to Stay: En su momento debió ser una historia sorprendente pero el espectador actual debería ser capaz de predecir el final sin mucha dificultad. A pesar de ello, está muy bien hecha y resulta entretenida, gracias sobretodo a la presencia de la guapa Rampling que interpreta a una mujer convencida de que su hermano quiere matarla.

Manniquins of Horror: Como ya he dicho, esta historia se mezcla con el hilo conductor. Nos presenta al doctor Byron, un mad doctor que ha creado unos extraños maniquíes capaces de cometer terribles crímenes. Es la mejor historia de la película para mi gusto, me encanta ver como los muñequitos se van acercando a sus víctimas. Imagino también que puede resultar bastante ridícula si no os metéis en el espíritu del film.

Como ya he dicho, el resultado final es algo irregular pero no es óbice para que Asylum acabe siendo entretenida y disfrutable, principalmente para los aficionados al terror clásico. Esta es una película muy alejada del momento en que fue producida, lo que también le da cierto aire atemporal.


28 ene 2013

Carne Viva (Prime Cut)


¡Que te den, Parker! Esto es lo que pensé cuando vi el tráiler de Parker (Taylord Hackford, 2013). Y lo pensé porque solo en los primeros segundos ya se las arregla para traicionar el personaje creado por Donald Westlake bajo el pseudónimo Richard Stark. El personaje apareció por primera vez en la novela A quemarropa (The Hunter), donde se le caracteriza como un criminal amoral sin escrúpulos que no se detiene ante nada para conseguir lo que quiere. Originalmente Westlake pensó en matar el personaje al final de la novela, pero el editor de entonces le pidió que lo mantuviera vivo y de este modo se iniciaron las aventuras de Parker en el mundo criminal. Westlake no cedió los derechos del nombre del personaje, así que aparece con diferentes nombres interpretado por diferentes actores en las distintas adaptaciones que ha habido de algunas de las novelas protagonizadas por él, ya que quería que fuera asociado con un único actor. Así que si no era para iniciar una saga de películas, no cedía el nombre.

Tras la muerte de Westlake ya no hay dificultades para coger también el nombre de Parker, como sucede en esta película. Cuando se anunció el proyecto, con Jason Statham haciendo de Parker, pensé que tal vez sería el momento de ver por fin las aventuras de Parker que habían quedado inéditas en pantalla en una serie de películas con cierta unidad. Todas mis ilusiones se quedaron en nada al ver el tráiler, donde el personaje que interpreta Statham pronuncia unas reglas de conducta que ni en un millón de años habría pronunciado el Parker de las novelas. Así, nos encontramos con otra adaptación de A quemarropa, llevada al cine en 1967 por John Boorman con el título A quemarropa (Point Blank, 1967) y en 1999 por Brian Helgeland con el título Payback, pero con un Parker suavizado para que le sea más simpático a la audiencia, lo cual, repito, traicionado completamente al personaje. Además de que se supone que adapta la novela Flashfire, pero parece más The Hunter que Flashfire. He aquí el tráiler, subtitulado, que me ha llenado de bilis:


El mal sabor de boca que me ha dejado Parker me hizo pensar en las anteriores encarnaciones del personaje. Especialmente en el actor que mejor lo encarnó para mi gusto: Lee Marvin. Y Marvin me recordó una película que hace tiempo que quería comentar, pero como se me adelantaron en algunas ocasiones dejé aparcada y, ahora que ya ha pasado un tiempo, recupero: Carne Viva (Prime Cut, Michael Ritchie, 1972).

Carne Viva es cine criminal en estado puro, un tipo de película que solo era posible en una década como la de los 70. Lee Marvin es Nick Devlin, un sicario/arreglador de problemas al que la mafia de Chicago le encarga ir a Kansas City, con la misión de recoger el dinero que la mafia de allí se ha negado a entregar y castigar a los responsables. La mafia allí está dirigida por Mary Ann, un estupendo Gene Hackman, quien ha decidido independizarse y liderar su propio gang.

Lo primero que llama la atención de esta película a los aficionados al género es su ambientación. En lugar del habitual entorno urbano típico de este tipo de historias, nos encontramos en una zona rural, el tipo de lugar que normalmente se cree libre de los peligros de la gran ciudad. Esta localización permite introducir en el film algunos toques de humor basados en el contraste entre los criminales encabezados por Marvin y la gente del pueblo. En el film también nos encontramos con diversos toques de humor negro, empezando por la memorable secuencia de los títulos de crédito, ambientada en un matadero donde me gusta pensar que trabajaba la familia de La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974), así que lo sucede en el clásico de Hooper no habría pasado sino fuera por las acciones de Devlin en esta película.

A pesar de los toques de humor negro, la violencia es muy realista en este film. Tiene toques muy crudos que la han convertido en un clásico del género. Aunque la razón principal de que sea un clásico es el enfrentamiento entre los personajes de Marvin y Hackman. Un enfrentamiento que degenera en una guerra, especialmente cuando Mary Ann consigue enfadar de verdad a Devlin.

Para que veáis lo inteligente que es esta película, en comparación con la mencionada Parker, es que en lugar de suavizar al protagonista, lo que hace es convertir al antagonista en un monstruo mucho peor. Así, cuando Devlin rescata a Poppy (Sissy Spacek), una huérfana condenada a la prostitución, de las garras de Mary Ann, más que suavizar a Devlin lo que hace es mostrar hasta que punto es un degenerado Mary Ann.

El film nos presenta un mundo en el que la autoridad (la policía) brilla por su ausencia. Los gánsteres  se mueven según sus propias reglas y códigos, como si se tratara de una sociedad aparte de la que vivimos el resto. Teniendo esto en cuenta, si el film fuera un western, Devlin seria el sheriff y Mary Ann el criminal. Es decir, Devlin se encarga de poner las cosas en su sitio en esta sociedad dentro de la sociedad.

Este film es una maravilla para los amantes del género. Sin comprometerse más que con la historia que cuenta, nos permite vivir en un mundo muy diferente al nuestro (por lo menos al mío), con sus propias reglas. Si no lo has visto, lo recomiendo sin reservas.


24 ene 2013

Para los fans de Twin Peaks

 
¿Eres uno/a de aquellos/as pioneros/as que se quedaba por las noches viendo cada nuevo episodio de Twin Peaks en Telecinco? ¿Has gastado la edición en DVD de la serie y necesitas comprarla en Blu-ray? ¿Te sabes de memoria Twin Peaks: Fire Walk with Me? Si la respuesta es sí, si tú eres un/a fan de esta clásica serie tengo algo especialmente pensado para ti.

Jak Locke. Recuerda este nombre: Jak Locke. ¿Quién es? Pues es el brillante genio que ha creado un juego que nunca existió. Digamos que la serie se hubiese emitido un par de años antes y que la gente de Atari hubiese decidido crear un juego basado en ella. Locke lo ha hecho realidad.

Black Lodge es un juego que recrea los juegos de finales de los 80 (incluido el manual, hecho con gran detalle, con anotaciones para poder jugarlo en el ordenador). En el juego eres el agente del FBI Dale Cooper y debes escapar de la Cabaña Negra antes de que te atrape tu doppelganger. En el proceso te encontrarás con espíritus, enanos bailarines, Laura Palmer y otras extrañas entidades.

El juego es tan extraño como la serie. Yo sé que me muevo y pasan cosas, pero no acabo de entenderlo todo, la verdad. Es tan bizarro como si realmente te encontraras en la Cabaña Negra. La recreación del juego ochentero está muy lograda, pero destacan especialmente los efectos sonoros, algunos muy tremendos. Locke ha puesto ha disposición de todo el mundo el juego y os lo podéis descargar gratuitamente en esta página:


Si tenéis mono de Twin Peaks y no podéis poneros a ver la serie por centésima vez, probad a jugar un rato a Black Lodge y tendréis la sensación de estar viviendo un episodio de Twin Peaks.


22 ene 2013

Django desencadenado (Django Unchained)


Mi primer impulso a la hora de escribir esta crítica/comentario/opinión sobre Django desencadenado (Django Unchained, 2012), el nuevo film de Quentin Tarantino, fue hacerlo de la misma manera que empiezan la mayoría -no todas- de las críticas de una nueva película de Quentin Tarantino: "homenaje a...", "referencias..." y blah, blah, blah. Pero no lo haré porque el cine de Tarantino, y esta película no es una excepción, va más allá de las simples referencias u homenajes. El cine forma parte del discurso del film de la misma manera que un artista de Hip Hop integra samplers de otras canciones en sus composiciones.

Esto no quiere decir que no haya guiños más tradicionales en el cine de Tarantino y en esta película. Los hay. Por ejemplo, la escena con Franco Nero es un claro saludo al clásico Django (Sergio Corbucci, 1966), e incluso hay un guiño a Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994). Pero hay otras películas que sirvieron de referencia a Tarantino las cuales son usadas para su comentario sobre la esclavitud en Estados Unidos y cómo ha sido representada en el cine, más que como simple homenaje o guiño. En esta categoría entrarían títulos como la trilogía de Nigger Charlie, Adiós tío Tom (Addio zio Tom, Gualtiero Jacopetti, Franco Prosperi, 1971) o Mandingo (Richard Fleischer, 1975).

La esclavitud es el gran tema sobre el que gira el film, lo que ha causado mucha polémica en Estados Unidos, acostumbrados a representaciones más ¿políticamente correctas? ¿suaves? No sabría escoger el término adecuado. Esto es así porque los abusos a los que eran sometido los esclavos se representan de manera muy realista e históricamente correcta. Es por ello que tenemos dos tipos de violencia en Django desencandenado que provocan dos tipos de reacciones: una más visceral, otra más "entretenida".

Primero tenemos la que llamaré "violencia de cine", momentos en los cuales Tarantino da rienda suelta al humor negro habitual en su cine y que provocan carcajadas en el espectador (por lo menos en el espectador que esto escribe). Entre esta categoría podríamos incluir también la violencia provocada por la venganza de Django (Jamie Foxx), que el espectador celebra desde su butaca de cine (de nuevo, por lo menos este espectador) igual que celebra los desmanes de Frank Castle o John Eastland.

El otro tipo de violencia que vemos en este film es el que tiene que ver con la esclavitud, y no me refiero solo a la violencia física. Cuando se trata de los abusos a los esclavos, Tarantino deja de lado el humor negro para representar una violencia realista que incomoda y resulta desagradable. Y fueron hechas con ese objetivo. Esto no es la habitual treta de representar al villano como un malvado para que luego el héroe se vea justificado (o al menos no totalmente), es algo que sucedía cada día en aquella época y Tarantino lo expone sin suavizarlo. En estas escenas brutales lo que resulta más perturbador son las reacciones de aquellos que ejercen la violencia sobre los esclavos, porque te das cuenta de que los tratan como si fueran cosas. De la misma manera que los nazis trataban a los judíos, a los gitanos, a los africanos...

En este aspecto del film no resultan gratuitas las referencias a la frenología. Una "ciencia" muy popular en el XIX (y que todavía hoy cuenta con seguidores). No solo en Estados Unidos, también en Europa.

Este southern western presenta una importante mejora respecto a las anteriores películas de Tarantino. En Django desencadenado no hay escenas de diálogo donde la película simplemente se detiene para regodearse en la habilidad para escribir diálogos del director como sucedía en el anterior film de Tarantino Malditos bastardos (Inglourious Basterds, 2009). Aquí todos los diálogos sirven al argumento o nos descubren mejor a un personaje. El parlamento más largo (por duración, no que se haga largo, son todos muy disfrutables) es el momento en el cual el doctor King Schultz -¿lo pilláis? doctor King-, maravillosamente interpretado por Christoph Waltz, le cuenta a Django la historia de Siegfried y Brunhilda. Es largo pero tiene un propósito y no es simple egonanismo por parte de Tarantino: nos cuenta de que trata la historia de Django desencadenado, una historia en la que la venganza es una parte muy importante, pero que no es una "historia de venganza".

La película está estructurada de una manera que recuerda bastante al cine de los 70, siguiendo la estela de directores como Sam Peckinpah. Con ello me refiero a que en el desarrollo de la historia se trabaja el aspecto dramático que se ve salpicado por puntuales escenas violentas, evitando la estructura de peli porno habitual en el cine de acción de hoy día. Estoy pensando en las mismas películas que estáis pensando muchos, títulos clásicos como El ex preso de Corea (Rolling Thunder, John Flynn, 1977) o Grupo salvaje (The Wild Bunch, Sam Peckinpah, 1969) que seguían esta misma estructura. Esto sirve para que el espectador no se desensibilice y las escenas violentas causen un auténtico impacto.

Con gran maestría Tarantino equilibra el tono de su film, con momentos extremadamente divertidos, como la discusión de las capuchas, con otros más serios y dramáticos. Esto se relaciona con los tipos de violencia que os comentaba antes. Este tono está magníficamente manejado por una colección de actores y actrices que dan vida al universo de esta película. Secundarios y actores de carácter que ofrecen todos ellos grandes interpretaciones, incluso aquellos como Don Johnson que nunca habían destacado por su arte. También tenemos a grandes profesionales como James Remar, Bruce Dern o Michael Parks.

Pero, sin duda, el trío protagonista formado por Jamie Foxx, Cristoph Waltz y Leonardo DiCaprio son los que se llevan la palma en cuanto a actuaciones orgásmicas. Foxx como Django crea un héroe badass que no tiene nada que envidiar a los personajes creados por Fred Williamson y Waltz está estupendo e incluso diría que mejor que en Malditos bastardos. Pero DiCaprio realmente me sorprendió como Calvin Candie. Desde que se puso a trabajar con Scorsese y ha entrado en una fase más madura, su talento interpretativo ha mejorado bastante pero aquí tiene momentos realmente brutales. La escena de la cena es una de las mejores de la película y concluye con un speech increíble de DiCaprio que consigue un impacto visceral gracias a un accidente: cuando golpeó la mesa durante el rodaje se cortó la mano con un cristal, algo que no estaba planeado, pero DiCaprio no paró y siguió la escena incorporando su sangre a la actuación, de forma especialmente inesperada por parte de Kerry Washington (que interpreta a Broomhilda) que vio como DiCaprio restregaba la sangre que salía de la herida en su mano por su cara ( la de Kerry, quiero decir), así que la reacción de Washington es muy realista. Al terminar le tuvieron que poner puntos en la herida a DiCaprio. Todo ello sirve para darle un extra toque a una escena de por sí sublime. La sangre que poco a poco cubre la mano de Candie es una alegoría perfecta del sur estadounidense de la época. La película se ambienta justo dos años antes de la Guerra Civil americana, así que Tarantino representa una sociedad en decadencia a punto de extinguirse de una manera que ya habría querido para sí Visconti.

Django desencadenado es una nueva obra maestra de Tarantino. Una maravilla que a pesar de durar casi tres horas se pasa en un suspiro. Te absorbe como solo el buen cine te puede absorber. Fantástica, genial, soberbia... No tengo palabras. Id a verla y disfrutadla.