Andrew Kevin Walker causó una gran impresión con el guion de Seven (Se7en, David Fincher, 1995). Seguido de los guiones de 8MM (Joel Schumacher, 1999) y Sleepy Hollow (Tim Burton, 1999), Walker parecía un experto en guiones oscuros. Por eso, su regreso al género con el guion de Psycho Killer (Gavin Polone, 2026) generó mucha anticipación, lo que no siempre es bueno.
Tras ser testigo de como asesina a su marido, la patrullera Jane Archer (Georgina Campbell) empieza a perseguir a un brutal asesino en serie. Este psicópata ha dejado un reguero de víctimas a su paso, llenando las escenas de los crímenes de símbolos satánicos, creando pánico entre la población. Archer se obsesiona con atraparlo descubriendo su macabro plan.
En algunos aspectos, Psycho Killer parece una historia de hace treinta años actuliazada. La inclusión del pánico satánico y el investigador obsesionado en atrapar al asesino, que se enfrenta con autoridades incompetentes ya sean federales o policías, son clichés presentes en el género desde los 80. Sin embargo, Walker ya había utilizado en Seven la táctica de introducir clichés para dar una falsa sensación de seguridad al espectador, también como contraste a la oscuridad y morbosidad de la trama. La brutalidad y las escenas sangrientas, con toques de efectos visuales, son claramente modernas y son lo que aparta este título de otros de décadas pasadas.
Con una duración de 91 minutos, una rareza hoy día, la película no tiene nada de grasa. Se centra en contar su historia de forma eficiente. Por un lado, esto es uno de los puntos positivos de la película, no pierde el tiempo en meternos de cabeza en la historia, así como su mezcla de thriller y terror está muy conseguida. Por otro lado, esto también significa que uno de los aspectos más únicos de la trama no queda plenamente desarrollado, lo que provoca que no tenga el impacto que se buscaba en la conclusión.
Esto último hace que, aunque la película tenga varias cosas a su favor como una secuencia con un cameo del gran Malcolm McDowell, Psycho Killer acaba perdiendo fuerza en su final. El clímax no tiene la tensión que se buscaba y contiene momentos muy predecibles. Este flojo final hace que Psycho Killer acabe siendo un título más, que no se convertirá en un referente para el futuro sino relleno para los servicios de streaming.

0 comentarios:
Publicar un comentario