5 may 2010

À Meia-Noite Levarei Sua Alma - At Midnight I'll Take Your Soul


José Mojica Marins es un director de cine único. No sólo único dentro del cine brasileño, sino también en el mundo del cine en general. Poseedor de un peculiar universo macabro que traslada a sus películas, transformándolas en alucinantes ejercicios de terror surrealista. Sus películas no se parecen a las de nadie más, gracias sobretodo a su creación Zé do Caixão (algo así como José del Ataud), siniestro personaje de imagen característica: barba, sombrero de copa negro, capa negra y larguísimas uñas que encarna el propio Mojica Marins. En algunas de sus películas como O Exorcismo Negro (1974) o Delírios de um Anormal (1978), se representan enfrentamientos entre creación y creador, entre Zé do Caixão y José Mojica Marins. Si bien Zé aparece en prácticamente todas sus películas, la historia del personaje la conforman tres: À Meia-Noite Levarei Sua Alma (1964), Esta Noite Encarnarei no Teu Cadáver (1967) y Encarnação do Demônio (2008). Trilogía que iré comentando estos días, también porque de las nueve películas que he visto de Marins son las que más me han gustado personalmente, pero invito a todo el mundo a entrar en el peculiar mundo de este director y que escoja sus favoritas, porque toda son únicas y tremendas.

À Meia-Noite Levarei Sua Alma nos presenta por primera vez a Zé do Caixão. Un hombre rabiosamente ateo que se dedica a romper todos los tabúes sociales que se le ocurren. Hay una escena que me encanta en la que le vemos comer con gran gusto un bistec durante una procesión de Semana Santa, cosa que durante los años sesenta tanto en Brasil como en España era una blasfemia grave. También se dedica a ir por los cementerios provocando a los muertos para que se alcen y a Dios mismo para que se muestre. Mantiene a todo el pueblo dominado gracias a una furia que desata fácilmente. En una escena, un pobre desgraciado intenta desafiarlo y Zé le pega una paliza que lo deja medio muerto, eso sí, él también se encarga de pagarle el médico que necesitará el pobre. Debido a este militante ateísmo que mezcla con un gran ego, Zé está obsesionado con tener un hijo, ya que lo ve como la única manera de alcanzar la inmortalidad y perpetuarse. Para ello no dudará en asesinar y violar a quién haga falta.

Desde el inicio de la película, en la que una bruja nos acoge en su casa como antesala al mundo de Zé do Caixão, se hace evidente que todo está impregnado de una atmósfera macabra única. La fotografía en blanco y negro enfatiza la sensación onírica en el espectador, así como la música que acompaña las imágenes. Uno se encuentra indefenso ante la fuerza con la que Marins carga la película y se nos arrastra con él a su mundo de pesadilla. Y esto es sólo el principio.

4 may 2010

Perros Rabiosos (I Drink Your Blood)


Tremenda y acelerada drive-in de 1970 escrita y dirigida por David E. Durston en la que unos satanistas se volveran rabiosos maníacos homicidas matando a cualquiera que se les ponga por delante. ¿Y cómo es posible? Cuando estos satanistas pasan por un pueblo a buscar comida no causan una buena impresión: violan a una chica y cuando el abuelo de la misma va tras ellos, los hippies del infierno se burlan de él y le dan un viaje de ácido que no le sienta muy bien. En venganza, el hermano pequeño de la chica les dará de comer unos pasteles infectados con la sangre de un perro rabioso. ¿El resultado? Lo que he dicho más arriba.

Los crímenes de la Familia Manson pusieron un violento punto final al verano del amor de 1968. Los asesinatos provocaron que lo que hasta entonces era visto como una excentricidad inofensiva pasara a convertirse en una aterradora amenaza a los ojos de la América conservadora. Es entonces, también, cuando empieza la obsesión con los cultos satánicos, de los que se temía que estaban cometiendo asesinatos a diestro y siniestro por todo el país. Este mito lo alimentaban además asesinos en serie como Henry Lee Lucas y Otis Toole que aseguraron que habían cometido más de cien asesinatos obligados por un misterioso culto satánico. Esta fiebre llegó a su punto álgido durante los ochenta, cuando el FBI publicó un informe en el que se decía que no existían cultos satánicos asesinos en Estados Unidos. Por supuesto, gran parte de la opinión pública no se creyó ese informe: los cultos satánicos asesinos podían haber sobornado al FBI.

El señor Durston supo captar a la perfección la zeitgeist del momento en su épica de horror hippie: mezcló los asesinatos de la Familia Manson con La noche de los muertos vivientes de George A. Romero para crear una película que canalizaba los miedos subconscientes que por un lado acechaban a la clase media conservadora y por otro lado ofrecía una muestra del nuevo terror alegórico y social que había iniciado Romero: el intento de acabar con los hippies satanistas provoca en el film una catástrofe mayor. Podemos por tanto trazar un paralelismo entre lo que sucede en el film y lo que sucede en la realidad cuando se intenta suprimir o soterrar un movimiento.

Mucho subtexto y mucha sociología pero ¿tenemos sangre y violencia en la película? Uy, si tenemos, para parar un tren. Los desmanes de los hippies satánicos rabiosos son ilustrados en todo su esplendor, aunque los efectos especiales pueden resultar algo primitivos a ojos modernos, dentro de la atmósfera de bajo presupuesto del film funcionan bastante bien. En su momento la película se estrenó en programa doble con el film Zombies aka Voodoo Blood Bath que se rebautizó con el título I Eat Your Skin para hacer juego con el título de la película de Durston: Me bebo tu sangre/Me como tu piel. I Eat Your Skin fue escrita y dirigida por Del Tenney en 1964 y es una ridícula e hilarante película de zombis, en la cual a los zombis les ponen como una especie de crispis de quelogs como maquillaje. La película provoca muchas cosas menos terror o suspense, supongo que era una buena manera de relajarse después del festival sangriento que es I Drink Your Blood.



Si estáis interesados en ver Perros Rabiosos en toda su gloria aseguraos de encontrar la versión sin censurar. Grindhouse Releasing sacó una estupenda edición en DVD que no sólo incluye la versión sin censurar sino que además ofrece un director's cut en el cual podemos ver varias escenas eliminadas. La más interesante es el final original de la película, más oscuro que el final con el que se acabó estrenando, y que fue considerado demasiado deprimente en el momento de su estreno.

3 may 2010

La violencia del sexo (I Spit on Your Grave aka Day of the Woman)


Esta contundente producción de 1978 escrita y dirigida por Meir Zarchi, sin ninguna relación con la estupenda novela del escritor francés Boris Vian, fue famosa e infame desde el momento de su estreno. Hay dos corrientes de opinión: es una burda y obscena película que explota a la mujer llena de violencia gratuita para unos; un alegato feminista para otros. La verdad es que el póster de la película, que no contiene ninguna imagen que esté relacionada con la misma, puede inducir a pensar que esta película es un espectáculo que busca el morbo.

El film narra la terrible ordalía por la que pasa Jennifer Hills (Camille Keaton), una escritora que decide pasar un fin de semana de tranquilidad en el campo. Allí es violada en grupo por cinco hombres de forma repetida, humillada y dejada por muerta. Cuando se recupere se vengará de los hombres que la violaron uno por uno.

No sé si llega al punto de ser un alegato feminista, pero mi punto de vista casa mejor con la segunda corriente. Lo que si está claro es que la película tiene un claro mensaje: a la violación, castración. Puede que por ello os recuerde a la cuarta entrega de la serie Harry el Sucio Impacto Súbito, de Clint Eastwood. Producida en 1983, en ella Harry Callahan (Eastwood) ayuda a una pintora llamada Jennifer Spencer (Sandra Locke) a vengarse de los hombres que la violaron a ella y a su hermana. A mi me gustan las dos, pero mientras que La violencia del sexo ha sido objeto de críticas y desprecio, no ha pasado lo mismo con Impacto Súbito. Entre ambas no hay tanta diferencia, salvo que La violencia del sexo es una película hecha con poco dinero e Impacto Súbito una producción de Hollywood y que, mientras que en Impacto Súbito es el hombre el que ejerce justicia y cumple el papel de figura protectora sobre la mujer, en La violencia del sexo es su protagonista femenina la que lleva el peso de la película y ejecuta su venganza sin ningún tipo de ayuda.

Otro factor que me lleva a pensar en el feminismo de la película es que el personaje de Camille Keaton utiliza tópicos y clichés machistas para ejecutar a los hombres que la agredieron. Clichés como el de que es la mujer la que provoca la violación o que la mujer disfruta de la violación. Por último, otro argumento para desechar la idea de que la película busca provocar morbo es la terrible escena de la violación. Es brutal, dolorosa y se hace muy difícil de ver y soportar.

Pero como siempre digo, lo mejor es que la veáis y juzguéis por vosotros mismos. Por cierto, la comento hoy porque me he enterado de que se ha hecho un remake, actualmente en post-producción, con el título de I Spit on You Grave. Se le puso este título al film original cuando se reestrenó en 1983, el año que se estrenó Impacto Súbito.

2 may 2010

A la caza (Cruising)


Siempre me han gustado las películas que te dejan al final con más preguntas que respuestas. A la caza (Cruising) es una de esas películas. En 1980 el director William Friedkin, responsable de clásicos como The French Connection, El Exorcista o Vivir y morir en Los Ángeles; rodó este absorbente y obsesivo film basado en hechos reales.

Al Pacino es Steve Burns, un policía que se introducirá de incógnito en el ambiente gay S/M para atrapar a un asesino en serie de jóvenes gays. A medida que se va involucrando más con su personaje, empezará a sufrir una tensión psicológica que afectará a su trabajo y a la relación que mantiene con Nancy (Karen Allen), la cual no tiene ni idea de en que consiste el trabajo de su novio.

Realismo. Una cualidad que a mi nunca me ha interesado mucho, me preocupa más la verosimilitud, sin embargo Friedkin es un director que funciona mejor cuanto más realista es. Seguramente la media hora final de El Exorcista no hubiese sido tan efectiva si Friedkin no se hubiese pasado la hora y media anterior construyendo un universo cargado de realidad. Me refiero a que Friedkin utiliza personas reales:  en A la caza los policías en la comisaría son auténticos policías y los gays sados que aparecen en los bares del ambiente son auténticos gays sados ya que se filma además en los auténticos bares gay sado. Y es cuando Friedkin te tiene incómodamente anclado en este ambiente completamente realista que empieza a jugar contigo consiguiendo como resultado final que te cuestiones lo que ha sucedido en la pantalla cuando la película termina.

Para el guión del film, Friedkin adapta una novela del reportero Gerald Walker que gira en torno a una serie de asesinatos de jóvenes gay. A Friedkin se la había pasado originalmente el productor del film Jerry Weintraub. Friedkin no se interesó mucho por la novela que le pareció desfasada, originalmente se publicó en 1970, y lo que hizo fue coger la trama principal (el policía que se introduce en el ambiente gay) y mezclarla con una serie de asesinatos de hombres gay reales que tuvieron lugar en Nueva York entre 1973 y 1979, en los mismos escenarios que se iba a filmar la película. O sea, que de entrada Friedkin ya se propone mezclar realidad y ficción, borrando la línea entre ambas.

Desde el momento que se anunció su producción, el film fue objeto de innumerables ataques en contra suya y de Friedkin. La comunidad gay acusaba a Friedkin de ofrecer una imagen de la homosexualidad pesadillesca para provocar en la comunidad bienpensante prejuicios homofóbicos. Algo parecido a lo que le pasó a Martin Scorsese con La última tentación de Cristo y los ataques que sufrió por parte de la comunidad religiosa. Y como suele suceder con los ataques a películas que ni siquiera se han rodado, estaban bastante desencaminados. La película no pretende retratar la comunidad gay sino la comunidad gay S/M, lo que no es lo mismo. Como consecuencia de ello, varios grupos activistas gays hicieron todo lo posible por boicotear el rodaje del film. Estos intentos de boicot fueron a su vez atacados por el ambiente gay S/M, al cual le gustaba como les estaban filmando, querían aparecer en la película y no querían ser escondidos como un secreto sucio.

Todo esto sirva para ilustrar que A la caza es uno de los films de Friedkin más controvertidos. En su momento fue un fracaso y aún hoy día hay gente que reacciona de forma visceral ante el film. Supongo que por la atmósfera que retrata y como afecta al espectador. Espero que si lo descubrís ahora lo "disfrutéis" como se puede disfrutar este film. Por cierto, su banda sonora es absolutamente genial.

1 may 2010

Alicia en Sunderland


Mientras me recupero de unos ligeros problemas de salud he cometido la locura de leerme de una sentada Alicia en Sunderland, escrita y dibujada por Bryan Talbot. A lo largo de 300 páginas, Talbot analiza diversos mitos e historias relacionadas con Lewis Carroll y los libros que escribió protagonizados por Alicia, relacionándolo con la historia de Gran Bretaña, además de comentar la influencia de la obra de Carroll en diversos medios artísticos. También aprovecha para lanzar algunos detalles autobiográficos, reflexionar sobre la historia de los cómics y su lenguaje, así como lanzar un sentido discurso contra el racismo.

Para mí la parte más interesante de la obra es la que consiste en desmontar diversos mitos preconcebidos sobre Carroll y Alicia en el País de las Maravillas: desde la supuesta pederastia reprimida de Carroll hasta que la obra muestra influencia de las drogas alucinógenas. Es interesante ver como muchas nociones que uno aceptaba sin pensar no tienen en realidad fundamento. La pederastia, por ejemplo, posiblemente fuera provocada a posteriori por la familia de Carroll que quería que se viera al escritor como un santurrón amigo de los niños y no se hablase de sus amistades femeninas de más de veinte años que en ocasiones pasaban la noche en su casa, algo muy escandaloso en su época.

La exhaustiva documentación histórica y bibliográfica que lleva a cabo Talbot podría haber convertido su lectura en algo farragoso, pero la manera de diseñar las páginas, creando un collage de estilos visuales, hacen su lectura muy ágil. Lo que sí que encuentro a faltar en esta edición serían notas que aclarasen alguno de los aspectos propios de la cultura británica. En un momento aparecen traducidas unas estrofas de Lucy in the sky with diamonds al principio de una página integrados dentro de la prosa. En páginas anteriores, Talbot comenta la influencia de Carroll en John Lennon y, por suerte, recordaba estas estrofas de la canción, pero alguien que no sea familiar con la letra de esta canción posiblemente no la reconozca y menos traducida. Seguro que hay otros detalles que se me han pasado por alto debido a ello.

La lectura resulta muy recomendable e estimulante especialmente para aquell@s fans de la obra de Carroll. Os dejo con una canción de Jefferson Airplane que Talbot menciona en el libro. Se titula White Rabbit y su compositora, Grace Slick, era una gran admiradora de Carroll. La canción aparece en su álbum Surrealistic Pillow, en el cual también aparece otro gran éxito suyo: Somebody to Love. En la canción se mezcla la cultura del ácido de entonces con la historia de Alicia. Si no habéis escuchado este álbum, no perdáis oportunidad ya que es una joya del rock psicodélico.