11 abr 2012

Existencialismo cuatricolor


Alguna vez, quién más o quién menos, nos hemos preguntado "¿quiénes somos? ¿Tiene algún sentido nuestra existencia?" Algo que me parece más bien una manera de evitar la pregunta "¿qué hacemos si nuestra existencia no tiene sentido?"

El arte, como expresión de las inquietudes humanas, ha tratado de diversas maneras esta angustia existencial provocada por el hecho de que no somos unas creaciones especiales en medio del universo, que nuestra presencia aquí no obedece a ningún plan maestro ni designio superior. Al menos, yo no lo creo. Pocos han expresado tan bien esta angustia, desde mi punto de vista, como lo hizo Stan Lee a finales de los años 60, con la ayuda de Jack Kirby y John Buscema.

Entre el número 48 de Los Cuatro Fantásticos, marzo de 1966, y el 50, mayo de 1966, se desarrollaría la posteriormente conocida como Trilogía de Galactus. Esta saga inolvidable surge, por un lado, para crear algo realmente especial para el número 50 de la colección, por el otro, como respuesta a la ambición del guionista y genio Stan Lee de enfrentar a los Cuatro Fantásticos con Dios. El Dios. Galactus sería finalmente la representación de Dios, una criatura de envergadura cósmica que está más allá del bien y del mal. Galactus no es bueno ni malo, simplemente es. Jack Kirby, cuando presentó el diseño a Lee, le añadió una figura de proporciones humanas que iba volando sobre una especie de tabla de surf. Lee le preguntó por el personaje, Kirby se encogió de hombros y respondió que Galactus debería tener un heraldo que anunciase su presencia. Lee quedó fascinado por esta figura y la bautizó como The Silver Surfer, aquí conocido como Estela Plateada.

Nunca se es demasiado mayor para comprar muñecos. Reproducción de Estela Plateada que en lugar de viajar por el cosmos, lo hace por las estanterías de casa. Una curiosidad: la edición que podéis ver de John Dies at the End de David Wong contiene una cita de Don Coscarelli en la portada trasera, pero con un curioso error: pone que es el director de Phantasm I-V, añadiendo una entrega inexistente a la saga. Por supuesto, Coscarelli es el director y guionista de la adaptación cinematográfica de esta soberbia, alucinante y fantástica novela. Pero la novela yo la conocía antes de que se supiese que Coscarelli iba a hacer una película sobre ella, cosa difícil de demostrar porque en la portada pone SOON TO BE A MAJOR MOTION PICTURE. Aunque qué más da, os preguntaréis. Yo también, pero me da, me da. Claro, que tampoco conozco a nadie de mi circulo de amistades a quién le interese lo más mínimo esta novela o las películas de Coscarelli (la hay por Internet, claro, pero no es lo mismo, porque impresionar a una persona a la que no puedes verle la cara en el momento pierde bastante encanto). Soy horrible, ya lo sé, pero me da rabia. Es como cuando salió Kill Bill: Vol. 2 (Quentin Tarantino, 2004), que en los títulos de crédito finales suena una canción que a mí siempre me ha gustado desde que la escuché hace 11 años e incluso me compré el disco en su momento, que es bastante bueno, pero si la gente la escucha ahora dice "ah, esa es la canción de Kill Bill 2" y yo digo "sí, pero es que ya la conocía de antes" y me molesta que la gente piense que soy de esos sin personalidad que simplemente escuchan, compran o ven algo porque está de moda o lo recomienda alguien que esté de moda. Lo que se mezcla con el hecho de que sí, en ocasiones escuchas algo en una peli de moda o lo que sea y te gusta y te lo compras o lo escuchas y no quiere decir que no tengas personalidad. Pero soy un neurótico y ya es tarde para cambiar.

La popularidad que ganó Estela Plateada, y el amor que tenía Lee por el personaje, hizo que este finalmente estrenara colección propia en 1968. Esta primera colección, escrita por entero por Stan Lee, duró sólo 18 números y fue cancelada por sus bajas ventas. Esta cancelación generó reacciones inmediatas entre los fieles lectores de la serie. Lectores que no eran niños, muchos editores todavía pensaban que eran los únicos que leían cómics, sino adolescentes y universitarios, atraídos por el profundo contenido filosófico de la serie.

Porque si bien la serie conteniene tramas de acción, en las cuales Estela Plateada se enfrenta a cósmicas amenazas, el interés de los argumentos reside en cómo Estela Plateada reflexiona sobre su lugar en el universo, sobre la bondad o maldad del ser humano y pensamientos dedicados a su amada Shalla Bal, a la que tuvo que abandonar para convertirse en heraldo de Galactus y salvar a su planeta (el de Estela, entonces Norrin Radd) de la destrucción. Llevadas a una escala cósmica pero no muy diferentes de las dudas existenciales de cualquiera que se enfrenta a la vida, tras dejar atrás la despreocupada etapa de la infancia.

La angustia existencial que continuamente persigue a Estela Plateada sirve de reflejo de nuestra propia angustia ante las dudas que pueden plagarnos sobre estudios, trabajo y vida sentimental, así como nuestro lugar en el gran plan cósmico. Y por si no tuviera bastante con ello, Estela Plateada es percebido por los ciudadanos tanto como una amenza o como un héroe, de forma impredecible. De manera que Estela puede verse en ocasiones recompensado por sus esfuerzos con la ingratitud y la violencia generada por el miedo proveniente de aquellos mismos a los que ha salvado. Esto también sirve a Lee para trazar un paralelismo entre dos figuras mitológicas: Estela Plateada y Jesucristo.

Esta es una característica, la ambivalente manera en que es recibido por la población corriente, que el personaje comparte con otros personajes de la casa Marvel creados por Stan Lee como Spiderman, Hulk o los mutantes. Es también esta concepción gris del heroísmo la que ha hecho que, aunque de pequeño leía tanto DC (básicamente Batman) como Marvel, desde la adolescencia hasta ahora leo prácticamente solo Marvel (en lo que a superhéroes se refiere, claro, leo cómics de todos los géneros y estilos).

Lo que desde mi punto de vista hace interesante o loable esta primera colección de Estela Plateada es que afronta el contenido filosófico sin dejar de ser nunca un entretenido cómic de ciencia ficción/aventuras/acción. La carencia de cualquier pretenciosidad, el intentar hacer siempre un cómic que sea apasionante y entretenido, hace que sea una más obra interesante que la que intenta, dándose más importancia de la que tiene, desde un primer momento mostrar qué profunda es. El lector puede escoger entre verlo simplemente como un interesante cómic de ciencia ficción o seguir los temas que se plantean en el tebeo. En ambos casos, la serie Estela Plateada de Stan Lee y John Buscema es una obra maestra, desde hace un tiempo disponible recopilada en un sólo volumen.

10 abr 2012

La boda de mi mejor amigo (My Best Friend's Wedding)


Tras unos días viendo película tras película de Stanley Kubrick, fantaterror 70 y alguna aburrida película post-apocalíptica, necesitaba algo ligero y divertido para despejar la cabeza. En una conversación que tuve con una sólo-amiga hace poco, afloró La boda de mi mejor amigo (My Best Friend's Wedding, P.J. Hogan, 1997). Esta siempre me pareció una película muy divertida, y llevaba mucho, mucho tiempo sin verla. Perfecta para "deskubrickearse" un poco.

Originalmente fui a ver esta película al cine arrastrado por una amiga de entonces. La verdad es que una comedia romántica con Julia Roberts no es que fuese mi primera opción a la hora de ir al cine. Además, estaba dirigida por P.J. Hogan, el director de La boda de Muriel (Muriel's Wedding, 1994), película que empezaba como una comedia y que luego se convertía en un dramón de agárrate y no te menees. Ver La boda de Muriel fue como ligar con una persona muy atractiva para descubrir que tiene un tremendo mal aliento o que es de ésas que cuando besa con lengua la hace girar a toda velocidad dentro de tu boca, creando un efecto muy desagradable. Sin embargo, me sorprendió lo mucho que me gustó y me reí con La boda de mi mejor amigo. Tanto que hasta me compré la banda sonora, que descansa hoy día entre mis discos de Black Sabbath y los de The Cramps.

Hay varias cosas que me han llamado la atención al volverla a ver tras un tiempo. Primero, el grano. No sé si es que ya me estoy malacostumbrando por el Blu-ray, pero me ha sorprendido al principio la cantidad de grano que había en la imagen de la película. El DVD es de gran calidad, pero comparado con la imagen del Blu-ray sale perdiendo. Es como cuando hice el cambio de VHS a DVD, que luego al volver a ver una película en vídeo me quedo sorprendido de que pudiese ni siquiera distinguir lo que pasa por la poca calidad de imagen.

Otras cosas que me llamaron la atención en este sentido. Una es que la protagonista ¡fuma! Hay un montón de tabaco en esta película. Eso y unos enormes teléfonos móviles. Y estamos hablando del 97, no de los armatostes de los 80, pero igualmente. Enormes. Y otra sorpresa que me llevé al volver a verla: ¡Paul Giamatti! Sale haciendo un breve papel. Cuando la vi, claro, todavía no era el Paul Giamatti que conocemos ahora y había olvidado completamente que sale aquí.

Creo que la principal razón por la que me gustó esta película es que es casi una anti-comedia romántica. El argumento gira en torno a Julianne (Julia Roberts), la cual se da cuenta de que está enamorada de su mejor amigo Michael (Delmot Mulroney) cuando este le cuenta que se va a casar con la bella Kimberly (Cameron Diaz). Y no se trata de que Kimberly sea una arpía y Julianne va a salvar a Michael de una mala relación. No, no. Son perfectamente felices. La película se cuenta desde el punto de vista de "la mala".

Este ánimo punk, de dar rienda suelta a nuestros peores sentimientos y disfrutarlos, creo que ha hecho que el film mantenga su popularidad, y haya también generado copias malas como La boda de mi novia (Made of Honor, Paul Weiland, 2008) -que admito que no la he visto pero el argumento es exactamente el mismo, cambiando el sexo de los protagonistas-. Es, además, un film que evita los lugares comunes y los tópicos -o los utiliza para darles la vuelta-, además de contar con buenos diálogos (en VO) y una excelente plétora de actores secundarios.

Las subversivas intenciones de la película quedan claramente establecidas en la soberbia secuencia de los títulos de crédito. Cuando la vi por primera vez en el cine, solamente empezar esta secuencia pensé: "Uau, esta peli me va a gustar". Fijaos bien, y veréis a lo que me refiero con subversivas intenciones:


Al principio se puede creer que es así de cursi. Pero a medida que avanza la secuencia, la coreografía y los gestos de las intérpretes  nos damos cuenta de que en realidad se ha hecho en clave irónica. Es un guiño al espectador, una manera de decir: vamos a reírnos de todo esto.

Otra secuencia bastante alegórica tiene lugar cuando Julianne lleva a Michael y Kimberly a un bar de karaoke, sabiendo que a Kimberly no le gustan nada (más bien los teme). Julianne intenta excluir a Kimberly, aludiendo una serie de chistes privados y anécdotas que comparte con Michael (algo que me ha pasado a mí y es muy desagradable, aunque confío fuera inintencionado). Luego Julianne obliga a Kimberly a cantar. A Kimberly le aterra porque canta fatal y teme la humillación. Y, ciertamente, al principio lo hace muy mal y se gana varios comentarios nada halagadores por parte de la concurrencia. Sin embargo, la forma en que se acaba soltando hace que acabe conquistando al público a pesar de que canta como si estrangularan a un gato. Algo que resume muy bien los placeres culpables: algo que tu sabes que es malo, pero que te gusta por X razones.

Esta escena sirve también para ejemplificar como La boda... es casi un musical. Hay varias escenas en que, de forma realista, los personajes cantan o la música forma parte de la escena. Escenas que te ilustran como sería un musical en "la vida real". La escena más memorable en este sentido es cuando, durante una comida y para humillar a Julianne, su amigo George (estupendo Rupert Everett) arrastra con él a toda la mesa cantando Say A Little Prayer. También es de notar que gran parte de las canciones, ya sean versiones o las originales, son composiciones de Hal David y Burt Bacharach.

Una estupenda comedia que cumple su objetivo: hacernos pasar un rato divertido. La única, junto a Cuando Harry encontró a Sally... (When Harry Met Sally..., Rob Reiner, 1989), de las llamadas comedias románticas que me ha gustado.

5 abr 2012

El Resplandor, de nuevo, por primera vez


Hace poco vi El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980) por primera vez después de haberla visto varias veces a lo largo de los años.

Una mañana, repasando el correo, vi que me había llegado un e-mail de Amazon con una de sus 1-Day Sale. Esto es, ofertas que duran sólo 24 horas. En esta ocasión se trataba de la Stanley Kubrick Limited Edition Collection a mitad de precio. Por 50 euros, incluídos impuestos y transporte, podía tener la filmografía de Kubrick en Blu-ray, ya que para realizar el pack habían juntado esfuerzos Universal, Columbia y Warner, excepto sus primeros cortos, Fear and Desire (1953, creo que nunca ha sido editada en formato doméstico), El beso del asesino (Killer's Kiss, 1955), Atraco perfecto (The Killing, 1956) y Senderos de gloria (Paths of Glory, 1957) (que espero salgan en ediciones mejores que las que tengo ahora, algo pobres). Por supuesto, las películas ya las tenía pero el precio, la calidad del Blu-ray y que en algunas ediciones había nuevos extras hizo que me decidiera a comprar este pack.

Mi opinión sobre El Resplandor no era muy favorable (ya le dediqué un post aquí). Cierto que la primera vez que la vi por televisión fue con el doblaje legendariamente malo que perpretaron Verónica Forqué y Joaquín Hinojosa, que ha pasado a la historia como el peor doblaje en la historia del doblaje en España (aunque para mí todas las películas están mal dobladas). Pero más tarde la he visto en versión original (respecto al audio) y mi opinión sobre la interpretación mejoró, pero no tanto sobre la manera de contar la historia. Lo extraño es que me parece una película fallida como película de terror, pero está tan bien hecha técnicamente que es difícil considerarla una mala película y no verla más de una vez.

De todos modos, decidí verla cuando llegó el pack de Estados Unidos sin prejuicios. Intentar valorarla de nuevo, para ver si cambiaba mi opinión. Creo que es sano comprobar, poner a prueba o intentar demostrar que son erróneas las opiniones de uno mismo para ver si ha habido algún cambio entre la primera vez que se formó una opinión y el presente o la fortaleza de estas mismas opiniones. Así que, con una mente abierta, me dispuse a ver El Resplandor en Blu-ray.

Mi opinión sobre El Resplandor se mantiene y cuando la he vuelto a ver esta vez me ha parecido una obra maestra. ¿Cómo es posible -espero- os preguntaréis?

En cuanto empecé a verla vi algo que hizo que me pusiera recto en la butaca y me excitara sobremanera: una escena que no aparecía en El Resplandor que había visto hasta ahora. Eso hizo que pulsase "display" en el mando y apareciera la duración de la película: ¡2 horas y 23 minutos! Era media hora más larga que la versión que había visto hasta ahora. Y en ningún lugar ponía que se tratase de una versión extendida o un montaje del director. Y eso es porque:

NO ES UNA VERSIÓN EXTENDIDA.

NO ES EL MONTAJE DEL DIRECTOR.

ES LA VERSIÓN ORIGINAL DE LA PELÍCULA.

Cuando la película se estrenó el 23 de mayo de 1980 en Estados Unidos duraba 146 minutos. Al cabo de un par de semanas de estrenarse, Kubrick decidió recortar una escena del final, en la cual -SPOILER- vemos como llega Stuart Ullman (Barry Nelson) al hotel e informa a Wendy (Shelley Duvall) de que no hay rastro de las apariciones que ella ha mencionado y de que el cuerpo de Jack (Jack Nicholson) ha desaparecido -FIN SPOILER-. Escena que no aparece en ninguna versión.

El film parecía definitivamente terminado. Sin embargo, las malas críticas y peor recaudación de taquilla hizo que Kubrick decidiera para su estreno en Europa recortar media hora de película. Esta es la versión que nosotros hemos visto en cines, vídeo, televisión y DVD: la llamada "versión europea" o "versión cortada".

Lo que yo estaba viendo era la versión americana. Esta es la versión que me ha encantado.

Con los años, Kubrick decidió que la versión europea era mejor y pasó a considerarla la oficial. Sin embargo, los problemas que tengo con la versión europea desaparecen en la americana. Por ejemplo, en la versión europea no hay ninguna referencia a los problemas con el alcohol o al "accidente" con el brazo de Danny (Danny Lloyd), que es simplemente mencionado cuando a Jack se le aparece Lloyd, el camarero (Joe Turkel). En la versión americana hay un par de escenas donde se explica lo que le pasó a Danny y se enfatiza que Jack es alcohólico y que lleva un tiempo sin beber, así como se cuenta que en el hotel no hay alcohol. De este modo, el impacto emocional es mayor al saber que Jack es alcohólico y ver que el hotel produce alcohol de la nada para él. La escena en la cual Wendy cuenta lo que pasó entre Danny y Jack contiene además un gran momento interpretativo por parte de Shelley Duvall, donde muestra la mezcla de emociones que provoca en Wendy contarlo de manera brillante. Hay también un diálogo extendido que hará que el plano final tenga una mayor resonancia.

Ver todos estos detalles y estas escenas que desconocía repartidas a lo largo de toda la película hicieron que la disfrutara enormemente. Por supuesto, la novela de Stephen King en que se basa me sigue pareciendo superior en todos los sentidos, y todavía encuentro a faltar varios momentos de la novela como la escena entre Jack y los setos con forma de animal (¿se han movido? ¿no se han movido?), el niño muerto en el tubo de cemento del parque de juegos, la historia del hotel, todo el tramo final... También sigo pensando que la muerte de Hallorann es un error.

Y ya sé que muchos diréis que literatura y cine son medios diferentes, que es imposible adaptar literalmente una novela o un cómic o lo que sea. Es cierto y yo mismo lo he dicho en diversas ocasiones. Y lo creo. Pero la cosa cambia cuando se trata de un libro que te entusiasma, de un cómic que adoras o de una nueva versión de una película que veneras. Entonces es más difícil mantener una perspectiva objetiva y juzgar la película por sus propios méritos. Más que nada porque cuando amas un libro/tebeo/película/obra de teatro/lo que sea, es difícil mantener cierta ecuanimidad en lo que respecta a cómo es tratado ese algo que amas en adaptaciones o remakes.

En todo caso, esta versión original, esta versión americana de El Resplandor me ha parecido soberbia. Si también la queréis ver la podéis comprar por Internet en Estados Unidos en Blu-ray: es de zona libre y con subtítulos en castellano. Hacedlo en una página americana, o que envíen la película de Estados Unidos, porque de otro modo os encontraréis de nuevo con la versión cortada.

3 abr 2012

¿Cómo pudieron hacer una película con "Lolita"?


Lolita (1962) de Stanley Kubrick fue una película tremendamente polémica, basada en una novela tremendamente polémica, y que aún hoy resulta, hasta cierto punto, bastante risqué. Pero si todo lo que tiene que ver con la polémica y el escándalo es mencionado una y otra vez cuando se habla de este clásico, no se comenta tanto que es una película muy divertida que hace gala de un sutil humor negro y no poca ironía. La más bien pesimista opinión del ser humano que representaba Kubrick en sus films hace que las dos comedias que hizo resultaran geniales.

Por supuesto, los elementos de humor negro y sátira se encuentran presentes ya en la novela original de Vladimir Nabokov que él mismo se encargó de adaptar. Lolita se publicó por primera vez en 1955, causando un gran revuelo al contar una historia de amor entre un hombre adulto y una niña de doce años. No era la primera vez que Nabokov trataba el tema: en 1939, cuando todavía se encontraba en Rusia, Nabokov escribió una novela corta en ruso que era una especie de pre-Lolita. En esta nouvelle, publicada como L'encantador por la editorial Proa -desconozco si está traducida al castellano-, el protagonista es un hombre traumatizado por una experiencia en su niñez que hace que se sienta atraído por una niña de 12 años, a pesar de mantener relaciones "normales". El manuscrito original -el último que escribió en ruso- de este primer acercamiento a las relaciones entre un adulto y una niña se dio por perdido por el autor, hasta que la fortuna quiso que lo encontrase en 1959 y fuera entonces publicado por primera vez. Ambos comparten algunos elementos argumentales, lo cual no es extraño si se considera que Nabokov lo consideró una especie de ensayo de lo que sería Lolita.

Como ya he dicho, el propio Nabokov se encargó de adaptar la novela junto a Kubrick, así que hay diversos elementos que se repiten en ambos. Para no repetirme, iré directamente hacia la película, al fin y al cabo este es un blog de cine.

Lolita se abre con un plano de tremendas implicaciones fetichistas. El pie, suponemos, pertenece a la venerada Lolita y las manos que diligentemente pintan las uñas son del venerador Humbert Humbert. Esta imagen que sirve de fondo a los títulos de crédito resume a la perfección lo que será la relación entre el adulto y la niña. A pesar de sus esfuerzos, Humbert estará a la merced del objeto de su afección. Al mismo tiempo, Lolita estará a la merced de aquellos que fácilmente la manipularán.

La película utiliza los ojos de Humbert (James Mason) para ofrecer una satírica visión de los Estados Unidos a través de un refugiado del Viejo Mundo. Teniendo en cuenta que Nabokov mismo era un refugiado, no podemos evitar pensar que reflejó su experiencia en la de Humbert. Así, el contraste entre el refinado y culto Humbert y la ruidosa y vulgar Charlotte Haze (Shelley Winters) resulta una divertida sátira de la cultura americana. En un primer momento se presenta Charlotte como una especie de apasionada de la cultura junto a los Farlow (Jerry Stovin y Diana Decker), los cuales dejan claro que son gente de "mente abierta" en un tono que más que cultural parece sexual (faltaba poco para que se descubriera la práctica del intercambio de parejas de forma pública), pero todo indica que se trata más bien de una fachada para intentar parecer modernos, deslumbrados por la presencia de un erudito como Humbert. También se puede interpretar la fascinación por Dolores "Lolita" Haze (Sue Lyon) que siente Humbert como una alegoría de la fascinación del Viejo Mundo por el Nuevo Mundo.

No dudo que Kubrick añadió también toques personales de humor negro, como la divertida escena en la bañera tras la muerte de Charlotte. O la manera en que se burla del romanticismo hollywoodiense cuando, antes de marchar al campamento de verano, Lolita corre a despedirse de Humbert acompañada de una ráfaga musical reminiscente de las empalagosas melodías del melodrama americano, lo que le añade un tono decididamente sardónico a toda la escena. Otro toque divertido, supongo que tanto de Nabokov como de Kubrick, es cuando Humbert le lee a Lolita un poema de su autor favorito, nada menos que Edgar Allan Poe, el cual se casó con su prima cuando esta tenía 13 años. ¿Qué otro autor podía ser el favorito de Humbert?

Aunque se cambió la edad del personaje, de 12 a 14 años, y se filmó en blanco y negro para darle seriedad, la película no estuvo libre de polémica, gracias a imágenes como la que hay sobre estas líneas perteneciente a la claramente sensual introducción del personaje en el film, hecha a través de los ojos de Humbert Humbert.

Uno de los personajes que más llama la atención es el que interpreta Peter Sellers, el dramaturgo Clare Quilty. Quilty es un auténtico depredador, que en una visita anterior a la ciudad se benefició tanto a Charlotte como a Lolita y que se dedica a sabotear la relación entre Humbert y Lolita. Es este punto en que se empieza a retratar a Humbert como un personaje patético, un pelele. Aunque él es el adulto, es ella la que toma la iniciativa e inicia el primer encuentro sexual tras frustrar los intentos de Humbert para dormir con ella. Luego somos conscientes que Lolita no era una niña inocente, había sido previamente pervertida a una (más) tierna edad por Quilty y por Charlie (Colin Maitland), el único chico que vive en el campamento para chicas al que va Lolita. Campamento de verano que se llama nada menos que "Campamento Clímax". Humbert Humbert pasa de ser protagonista a patético pelele de la misma manera que en un principio Kubrick hace que nos riamos de Charlotte y luego hace que nos de pena.

Lolita es un clásico de principio a fin. Es también una gran comedia, cosa que no se menciona tanto como se debería. Uno de los problemas que tiene el remake que hizo Adrian Lyne en 1997 es que se toma demasiado en serio a si mismo. Eso, claro, y que comparar Adrian Lyne con Stanley Kubrick es como comparar un pintor de brocha gorda con Salvador Dalí. En pocas palabras, Lolita es una obra maestra.

2 abr 2012

¡Vuelve Noche de Lobos!


Los aficionados al cine de terror de cierta edad seguramente recordarán el mítico programa Noche de Lobos. Como os podéis imaginar, era un programa dedicado a emitir pelis de terror, introducidas por Joan Lluís Goas que por entonces había dirigido el festival de cine fantástico de Siges, y ofrecía datos y curiosidades sobre las películas que se proyectaban. Luego dejaron de hacer las intros y simplemente se dedicaban a emitir un par de películas de terror.

Es un programa que recuerdo con cariño ya que fue dónde vi por primera vez títulos como Posesión infernal, ¿Dónde te escondes, hermano?, Tenebre, Demons y un montón más a una edad muy temprana. Tal vez demasiado temprana.

Hoy he leído en el periódico que Nitro, cadena de Antena 3, va a recuperar este programa para los lunes por la noche, emitiendo pelis de terror a partir de las 22:00 h, empezando hoy con Jeepers Creepers.