8 jun 2015

All Cheerleaders Die: Todas las cheerleaders muertas (All Cheerleaders Die)

 
Parece mentira que una película de Lucky McKee se edite en condiciones aquí, aunque sea con una pésima traducción del título original. Pero tampoco resulta extraño si tenemos en cuenta que All Cheerleaders Die: Todas las cheerleaders muertas (All Cheerleaders Die, 2013), dirigida por McKee y Chris Sivertson, es una muy recomendable mezcla de comedia y terror.

Maddy Killian (Caitlin Stasey) planea vengarse de los perros de Blackfoot High (el equipo de jugadores de fútbol americano), en particular del líder Terry Stankus (Tom Williamson), uniéndose a las perras de Blackfoot High (las animadoras, y, por favor, que se deje de traducir "bitch" como "zorra", no tiene nada que ver una cosa con la otra). Pero las cosas se tuercen cuando Maddy y las animadoras mueren por culpa de Terry y sus amigos. Aunque no permanecen muertas mucho tiempo, después de que Leena (Siona Smit-McPhee) consiga traer a las chicas de vuelta al mundo de los vivos. La venganza se pone en marcha otra vez, pero ahora con una aumentada sed de sangre.

Esta es una de esas películas cuya sinopsis no le hace justicia de ninguna manera, ya que se queda fuera toda la locura, diversión y originalidad del film. Un film que consigue hacer dos cosas muy difíciles: crea el perfecto balance entre comedia y terror que hace que este complicado subgénero funcione y lo hace utilizando recursos que ya hemos visto antes (ya sea en películas de terror o comedias adolescentes) pero de una manera tan imaginativa que todo parece fresco y nuevo.

La película, una nueva versión de un film que McKee y Siverston hicieron en su época pre-profesional que por desgracia no está incluído en el Blu-ray, cuenta además con un gran reparto que consigue hacer que los personajes te impliquen en la historia (no me canso de resaltar lo importante que es la versión original en este sentido, especialmente en una película de estas características, con medios para el doblaje limitados). En este sentido destacan las actrices Caitlin Stasey, Siona Smit-McPhee y Brooke Butler como la jefa de animadoras, aunque todo el reparto femenino está bastante bien, logrando que te pongas de su parte y desees que lleven a cabo su venganza. De esto también en parte es responsable el reparto masculino, en especial Tom Williamson que nos presenta una evolución de su personaje, de chulo a puro psicópata, de forma muy efectiva.

Los que no conozcan la obra de McKee y se fien solo por el título y la portada puede que se lleven una idea equivocada de la película. Yo mismo, que iba con cierto conocimiento, me sorprendí de lo buena que es y de lo mucho que me reí y de lo bien que me lo pasé viéndola. Por tanto, es un film que recomiendo y del cual espero que nos llegue una segunda parte.


5 jun 2015

¿Qué habéis hecho con Solange? (Cosa avete fatto a Solange?)

 
Hacía tiempo que no teníamos un buen giallo en el blog y ya iba siendo hora de volver a adentrarnos en el género voyeurístico y cinematográfico por antonomasia. Lo hacemos con el clásico ¿Qué habéis hecho con Solange? (Cosa avete fatto a Solange?, Massimo Dallamano, 1972).

Enrico Rosseni (Fabio Testi) es profesor de italiano y gimnasia en una escuela católica inglesa que mantiene un romance con una de sus estudiantes, la joven Elizabeth Seccles (Cristina Galbó). Mientras están disfrutando de un paseo en barca, Elizabeth cree ver a un hombre asesinando a una chica, pero Enrico no la cree y no le da importancia. Al día siguiente se descubre el cadáver de una compañera de clase de Elizabeth, la primera víctima de un asesino obsesionado con las estudiantes de esta escuela católica, en el mismo lugar en el que estuvieron Enrico y Elizabeth. Enrico, considerado sospechoso, se obsesionará en encontrar al auténtico culpable.

Como sucede con la mayoría de gialli, el argumento base es el de una típica película de intriga pero la forma en que Dallamano nos cuenta la historia es lo que la hace fascinante. Eso no quiere decir que el misterio no tenga interés, pero con el estilo que Dallamano le imprime a las imágenes y la banda sonora de Ennio Morricone, quedarse enganchado a la película es más fácil.

Vista hoy día, con la moralidad actual, resulta un poco chocante que no se le dé mucha importancia al hecho de que el profesor protagonista mantenga relaciones con una de sus estudiantes (aunque lo suavizan avanzado el film). Pero más chocante resulta que nos plantean una historia muy "católica", cuya ambientación más natural habría sido Italia o España, situada en la anglicana Londres. Aunque supongo que no tiene demasiada importancia, porque igualmente los cineastas logran bañar de perversidad y fetichismo algunos rituales católicos.

Porque perversidad es algo que no le falta a la película, con un asesino que de forma bastante brutal asesina a sus víctimas clavándoles un cuchillo en la vagina. Eso sin olvidar los desnudos que protagonizan las estudiantes católicas.

¿Qué habéis hecho con Solange? es un buen ejemplo de giallo: tenemos la música, las imágenes, los momentos de voyeurismo, los asesinatos en primera persona, la estética setentera... Todos los elementos que hicieron tan mágico este particular momento de la cinematografía italiana. Recomendada para los fans del género.


3 jun 2015

Insidious: Capítulo 3 (Insidious: Chapter 3)

 
Ya podéis leer mi crítica de Insidious: Capítulo 3 (Insidious: Chapter 3, Leigh Whannell, 2015), la cual se estrena mañana, en Underbrain Mgz:


Me alegra decir que es una buena crítica y que la película no decepciona (por lo menos a mí). Si os gustaron las anteriores, esta también la disfrutaréis.


Kung Fury

 
¡Rendíos a la grandeza de Kung Fury! David Sandberg escribe y dirige esta obra maestra, disponible de forma legal y gratuita en YouTube. Orgasmos visuales y carcajadas a tutiplén. Media hora de pura gloria.




1 jun 2015

Manhattan Baby

 
Lucio Fulci fue un director que dio muchas alegrías al aficionado al cine fantástico y al giallo, por eso su decadencia a partir de los 80 resulta doblemente triste. Atrapado en productos por los que no sentía ningún interés, los productores no hacían más que ofrecerle más de lo mismo, acentuando aún más la pérdida de calidad de sus películas. Manhattan Baby (1982) es la película que marca el inicio de la decadencia de Fulci.

El profesor George Hacker (Christopher Connelly) se encuentra en Egipto explorando tumbas cuando hace un extraño descubrimiento que, momentáneamente, le cuesta la vista. Al mismo tiempo, su hija Susie (Brigitta Boccoli) recibe un extraño amuleto de manos de una no menos extraña anciana. De vuelta a Nueva York, fenómenos inexplicables empiezan a tener lugar alrededor de la familia Hacker. Para combatirlos recibirán la ayuda del experto Adrian Marcato (Cosimo Cinieri, usando el nombre Laurence Welles).

La banda sonora de esta película resultará muy familiar al aficionado, ya que es exactamente la misma que Fabio Frizzi compuso para El Más Allá (...E tu vivrai nel terrore! L'aldilà aka The Beyond, 1981) de Fulci, lo cual ya indica que en Manhattan Baby no encontraremos nada nuevo. Si en sus anteriores películas la falta de consistencia narrativa era una ventaja, ya que al mezclarlo con potentes imágenes oníricas y pesadillescas le daba al conjunto un aire surrealista, aquí es un inconveniente debido a que las imágenes que nos ofrece en ocasiones parecen recicladas de sus anteriores películas y en otras simplemente no resultan interesantes o innovadoras, siendo el resultado un film aburrido y sin interés. Si bien el uso del nombre Adrian Marcato resulta un guiño simpático a La semilla del diablo (Rosemary's Baby, Roman Polanski, 1968), es lo único simpático de una película que toma prestados elementos de El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973), Poltergeist (Fenómenos extraños) (Poltergeist, Tobe Hooper, 1982) y La profecía (The Omen, Richard Donner, 1976).

Es realmente triste ver a uno de los grandes directores del género caer rápidamente en lo mediocre y aburrido. Pero este film nos puede servir para marcar claramente lo que se ha de ver de Fulci: lo anterior a Manhattan Baby es fantástico; de Manhattan Baby en adelante, con alguna excepción, prescindible.