13 ago 2010

Horizonte final (Event Horizon)



Corría el verano de 1997 cuando mi buen amigo D. y yo nos refugiamos de la terrible canícula en la estaba sumergida la Ciudad Condal en una sala de cine de esas grandes que con el tiempo desaparecieron. ¿Dónde? Chi lo sa. El tema es que la película que vimos entonces fue Horizonte final de Paul W.S. Anderson. La anterior película, es un decir, de este director había sido Mortal Kombat, cosa que no contribuyó a que me generase muchas expectativas. Sin embargo, la voz interior que me indica que películas ver me dijo que tenía que ver Horizonte final a pesar de no haber ningún indicio de que me fuera a gustar. Pero la película me gustó, cosas de la vida, a pesar de que Anderson sigue escribiendo y dirigiendo películas tan odiables como AVP: Alien vs. Predator.

Sam Neill dando cosica
En realidad, la película funciona a pesar de Anderson posiblemente porque la Paramount se gastó como cien millones de dólares que se tradujeron en un fantástico diseño de producción de Joseph Bennett. Especialmente destaca el diseño de la nave Event Horizon que parece una gótica mansión encantada. También se agradece el estupendo reparto que encabezan Laurence Fishburne y Sam Neill, además de Kathleen Quinlan y de una Joely Richardson pre-Nip/Tuck. La nota pesada la pone Richard T. Jones como el astronauta Cooper que es el recurso humorístico de la película y se hace más pesado que otra cosa.

El guión original de Philip Eisner era una historia de ciencia-ficción más habitual en la que la tripulación que es enviada a averiguar que le ha pasado a la nave Event Horizon es atacada por unos extraterrestres que intentan dominar a los humanos mentalmente. A Anderson le pareció que el argumento estaba muy trillado (le dijo la sartén al cazo) y lo cambió por un agujero dimensional y una nave que tiene conciencia de sí misma pero no mucha por los demás. El resultado final recuerda al clasicazo La galaxia del terror (Galaxy of Terror aka Mindwarp, Bruce D. Clark, 1981) que contaba entre su reparto con Robert Englund, Zalman King y Sid Haig, ahí es nada. Otra de las influencias de la película es otro gran clásico: La casa encantada (The Haunting, Robert Wise, 1963), cosa que ya comenté en el post de la misma.

(Si no conocéis La galaxia del terror no os la perdáis, delicatessen cosa fina):

Lo curioso, como decía, es que la conjunción de los tópicos en el guión con la dirección de Anderson predecían un desastre total, pero sorprendentemente la película ¡funciona! Su corta duración también contribuye a que todo el desmadre se te pase en un suspiro. Es además una de esas películas que para el espectador casual de ciencia ficción está llena de sorpresas.
En su momento la película no funcionó en taquilla pero vía mercado doméstico poco a poco fue alcanzando un estatus de film de culto. Así, si bien la primera edición en DVD de Horizonte final era un triste disco sin extras (a no ser que contemos el tráiler) al cabo de unos años apareció una lujosa edición en dos discos con todo lo que quisiste saber sobre la película pero no te molestaste en preguntar.
Esta es la edición que tengo porque soy así de friki
He de confesar que a medida que pasa el tiempo le voy cogiendo más cariño a la película. Con su sencillez y falta de pretensiones me ha ido ganando cada vez más. Además es una película ideal para montar maratones por su ya mencionada corta duración y los comentarios que provoca (y las oportunidades de achuchón que da, no nos olvidemos).

12 ago 2010

Me casé con un mostruo del espacio exterior (I Married a Monster from Outer Space)



Conocido título de la ci-fi de los cincuenta, esta película de Gene Fowler Jr. estrenada en 1958 es más recordada por su título que por sus méritos cinematográficos. Y si bien tiene detalles divertidos y una (1) escena impactante, si no fuera por su título pocos se acordarían de ella ahora.

Gloria Talbot, la favorita de los marcianos
Gloria Talbot interpreta a Marge, la pobre que se casa con el monstruo del espacio exterior. Un alienígena malvado suplanta al novio de Marge la noche antes de que se casen y se apropia del cuerpo del pobre incauto que es interpretado por Tom Tryon, un actor muy masculino de mandíbula cuadrada como sólo se encontraban en las pelis de los cincuenta.

La película empieza bien. El mejor momento llega en la escena de la noche de bodas (la escena impactante a la que me refería): Marge se apoya en los varoniles hombros de Bill, su novio, y en la conversación que mantienen ella da a entender que es virgen. Entonces ella, con lentos andares se va a su dormitorio. El novio se queda un momento en el balcón y la luz de un rayo revela la monstruosa naturaleza que se oculta tras su mandíbula cuadrada. Luego, se dirige también hacia el dormitorio.

Chico, la de imágenes que te deja la escena en el cerebro.

Por desgracia a partir de aquí la película va cuesta abajo. El guión de Louis Vittes desecha una interesante premisa para acabar convirtiendo la historia en un plagio de La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers) de Don Siegel, estrenada dos años antes. Y es una lástima porque el diseño de las criaturas malvadas es bastante bueno. Pero los plagios y sin sentidos de la historia acaban aburriendo, aún más cuando se impone la moral hollywoodiense a la hora de retratar una vida social y marital que no guardaba ningún parecido con la realidad del momento. Así se crean escenas ridículas en las que después de una discusión Bill dice que se irá a dormir al cuarto de invitados cuando podemos ver que duermen en camas separadas. Bueno, tal vez es que estaban muy, muy enfadados. Aunque más ridículo es cuando vemos la derrota de los seis tripulantes y cómo explota su nave para luego ver cientos de naves abandonando el planeta (SPOILER). ¿Dónde estaban estos cientos de tripulantes? ¿Bebiendo en el mismo bar donde pasan el tiempo todos los habitantes de la ciudad? ¿Qué ciudad es ésa que sólo tiene un bar?

La película tampoco ejecuta demasiado efectivamente el ambiente de paranoia inherente a este tipo de historia. Los extraterrestres son ciertamente avanzados ya que los seis únicos extraterrestres que vemos se las arreglan para controlar las llamadas del pueblo, cortar carreteras y matar humanos discretamente a pleno día en mitad de la calle (Marge: Me ha parecido oír disparos/Bill: No sólo era el tubo de escape de un coche; diálogo que transcurre después del asesinato que tiene lugar delante de su casa).

La interpretación de los actores es correcta y no se les escapa la risa tras decir sus diálogos. Gloria Talbot es la que mejor parada sale, aunque el guión no deje muy bien a su personaje. Especialmente destaca la falta de reacción después de que Bill estrangule con sus manos el cachorro que ella acaba de comprar como regalo de aniversario. Aunque a lo mejor estrangular cachorros era algo típico que se ha perdido como los anuncios de tabaco en las series de dibujos animados.



La película se centra en la amenaza comunista que tanto se temía entonces con lo cual se desaprovecha las diferentes interpretaciones que podía tener la historia si se hubiese trabajado más la relación entre el Bill poseído y Marge: desde una metáfora de las relaciones de pareja más cuidada o los matrimonios entre gays y lesbianas pactados en Hollywood para mantener la ilusión de un mundo heterosexual blanco y puro. Pero la película insiste en el mensaje contra la amenaza roja. Lástima, porque Fowler fue también el director de la interesante I Was a Teenage Werewolf (1957).

 

Como digo, a pesar de la escena impactante de la noche de bodas, la película no resulta demasiado interesante a no ser que seáis unos enfermos de la ci-fi de los cincuenta como servidor. Pero aún así, su visionado no deja mayor residuo que decir que se ha visto y ser la envidia de tus conocidos. En 1999 se estrenó La cara del terror (The Astronaut's Wife, Rand Ravich) que tiene un argumento muy parecido, siendo la esposa encarnada por Charlize Theron y  el marido "rarito" por Johnny Depp, cuya única gracia es el absurdo título que le pusieron los distribuidores españoles.

11 ago 2010

Aparecidos



El debut en el largometraje del guionista de Sexykiller, Paco Cabezas, fue una interesante película de fantasmas que es un regalo para los fans. Es un regalo para los fans porque no consiste en una serie de aburridos sustos tras sustos enlazados por una historia sin interés y con insufribles personajes que uno desea matar o, en su defecto, ver como mueren sin tener ningún tipo de empatía. Básicamente, una película de terror mediocre es aquella producida por una gran productora cuyo concepto de película de terror es aquella que simplemente contiene sustos como una película porno contiene sexo. Estos productores parecen olvidar que a los fans no les gusta sólo el cine de terror sino también el cine de terror; esto significa que aspectos esenciales como el guión y la fotografía o un buen montaje también son apreciados. Es por eso que las mejores películas de terror suelen surgir de gente que entiende el género y le gusta porque es un fan él o ella mismo y cuando se ponen tras la cámara ofrecen algo diferente de los mismos refritos que hemos tenido que sufrir una y otra vez. Refritos que parece que sólo disfrutan los espectadores ocasionales de este género.

Stephen King tenía razón cuando comparaba al aficionado al cine de terror con un minero en busca de oro: tienes que tragar mucha mierda pero cuando encuentras una buena pepita de oro el esfuerzo vale la pena. Y, amig@s, Aparecidos es una señora pepita de oro.

La película cuenta la odisea que sufren Malena y Pablo (Ruth Díaz y Javier Pereira, ambos estupendos en la película), hermanos que viajan a Argentina ya que su padre está en coma y necesitan su autorización para desenchufarlo. En este estresante estado emocional los hermanos tropiezan con un horrible crimen que se comete una noche mientras descansan en un hotel. Y a la noche siguiente se vuelve a repetir. Malena y Pablo descubren que el crimen del que han sido testigos se produjo hace veinte años y las víctimas que intentan salvar ya están más allá de toda salvación.

La película añade a su historia de terror un interesante trasfondo social, relacionado con la dictadura argentina y supongo que motivo del cambio del título original: Noctámbula, no tan relevante para la trama. Además de una construcción temporal interesante, que se ve alterada a medida que Malena y Pablo van investigando los hechos acaecidos hace veinte años, la película mantiene el suspense y los elementos terroríficos sabiendo integrarlos dentro de la historia. La identidad del autor del diario que encuentra Pablo resulta bastante predecible pero creo que en realidad lo interesante no es que nosotros lo averigüemos sino ver como Pablo se niega a ver la realidad. Pablo es un soñador, lo que le ayuda a enfrentarse a sucesos sobrenaturales en contraste con Malena, más realista y de pies bien anclados en el suelo y por tanto le cuesta más enfrentarse a lo sobrenatural. La película empieza como una película de fantasmas pero luego se dirige a terrenos antes explorados por Richard Franklin en Patrick (1978) y Lucio Fulci en Aenigma (1987) en lo que es el angustiante tramo final de la película.

Los fantasmas en esta película son los fantasmas de un país que como el nuestro aún arrastra  producto de una terrible historia reciente. Y que en el caso de España sólo hay que ver las noticias de política para ver que no está superado del todo. Claro que si estuviera superado y los inocentes injustamente castigados hubieran obtenido satisfacción o sepultura o no hubiesen sido desaparecidos no habría "aparecidos". Es algo sobre lo que podéis reflexionar después de ver la película.

Paco Cabezas también mete varios homenajes y referencias a varias películas de terror que seguro reconoceréis sin problemas, así que no os privo del gusto de descubrirlos por vosotr@s mism@s. La película es muchísimo mejor que el tráiler.

10 ago 2010

Las ruinas (The Ruins)



Scott B. Smith adaptó su novela Las ruinas (editada por ediciones B) en una película dirigida por Carter Smith al igual que hizo con su primera novela Un plan sencillo que dirigió Sam Raimi. Y al igual que con Un plan sencillo, Smith adapta su historia siendo muy fiel a la novela y manteniendo intacta la fuerza de la novela.

La verdad que después de haber leído Un plan sencillo, Las ruinas me sorprendió porque era un estilo de historia muy diferente. Pero siendo tipos de historia diferentes, la primera un drama criminal y la segunda una historia de terror, ambas tratan las reacciones de la naturaleza humana cuando se enfrenta a situaciones límite. En el caso de Las ruinas, unos excursionistas que se ven atrapados en una ruinosa pirámide maya.

Uno de los factores que hace interesante la película es la sensación de claustrofobia que transmite a pesar de transcurrir al aire libre. En este caso, la habilidad de Carter Smith a la hora de traducir en imágenes la historia del otro Smith, que tratada por manos inexpertas resultaría ridícula, consigue que nos sintamos agobiados como si estuviéramos encerrados en un ascensor a pesar de estar viendo el cielo continuamente.

Como ya he mencionado, la historia contada de forma desnuda resulta algo ridícula: unos personajes atrapados por unas plantas "inteligentes". Pero este argumento de serie B es tratado de forma tan seria y convincente que te lo acabas creyendo. El mérito también es del joven reparto: Jena Malone, Jonathan Tucker, Laura Ramsey, Shawn Ashmore y Joe Anderson; todos ellos muy convincentes.

Gran parte de la fuerza de la película reside en escenas de terror de éstas que hacen que te retuerzas como una lombriz. Especialmente si eres de ésos que cuando se habla de insectos empieza a picarte la piel. Lo que hace que también tenga su parte de diversión al verla con gente y observar las diferentes reacciones. Especialmente en las secuencias donde las plantas se meten bajo la piel de los personajes, literalmente.

Fácil de encontrar en DVD, os proporcionará un buen rato de diversión angustiante. Luego id y leed el libro. Luego id a buscar el primer libro de Scot B. Smith y la adaptación que dirigió Sam Raimi.

9 ago 2010

Dollhouse



Después de Buffy, cazavampiros, Joss Whedon parece no tener suerte en televisión. A pesar de producir obras de gran calidad, no consigue mantener audiencia con sus nuevas creaciones. En el caso de Firefly, el hecho que la cadena emitiera los capítulos de la serie de forma desordenada, haciendo imposible seguir la historia, contribuyó a su baja audiencia pero se convirtió en serie de culto gracias al DVD y obtuvo suficiente popularidad para que Whedon escribiese y dirigiese la fantástica Serenity, película que concluye las aventuras de los cowboys espaciales.

Dollhouse por otro lado tuvo diferentes problemas. La serie fue creada en parte por Whedon como vehículo para mostrar las diferentes habilidades y cualidades de Eliza Dushku como actriz. Whedon pensó que sería ideal para encarnar a la protagonista de esta serie de ciencia-ficción: Echo. Dollhouse es una compañía que se dedica a hacer realidad los sueños de sus clientes facilitándoles "activos" que encarnaran todo aquello que desee el cliente. Para conseguirlo a estos "activos" se les implanta una personalidad después de que la suya haya sido extraída y almacenada. Así, cuando uno de estos "activos" le dice a un cliente que le ama lo dice sintiéndolo realmente, un "activo" no finge ser algo, lo es. Echo es uno de estos agentes. Poco a poco, Echo irá experimentando cambios que harán saltar las alarmas de la empresa.

La serie parte de un interesante concepto, explorando las diferentes posibilidades que ofrece una tecnología como esta: desde tener una cita con la chica perfecta a poder investigar tu propio asesinato. Todo ello mezclado con una compleja trama repleta de conspiraciones y secretos. Sin embargo, a pesar de esta premisa que además ofrece interesantes lecturas sobre la naturaleza humana, la serie realmente no arranca hasta el cuarto capítulo. El episodio piloto que se rodó fue rechazado por la cadena y no se emitió, de modo que los tres primeros episodios de la primera temporada funcionan a modo de episodio piloto. En estos tres episodios la serie intenta encontrar su voz y cuál será el tipo de historia que más le interesa contar. Pero a partir del cuarto episodio la serie realiza un salto cuántico de calidad y nos reencontramos con el mejor Whedon.

La cadena Fox le dio una oportunidad a la serie pero como no remontó audiencia en la segunda temporada, la serie fue cancelada. Una lástima, pero al menos podremos disfrutar de la serie en DVD sin llenar estanterías con temporada tras temporada. La primera temporada salió a la venta hace unos meses y la podéis encontrar fácilmente aunque no ofrezca todos los extras de la edición americana. Edición que recomiendo no solo por tener más extras sino también porque la funda es más fina y ocupa menos sitio. Por otro lado, Whedon se ha podido encargar de dirigir la película sobre Los Vengadores para la Marvel, con lo cual también ganamos los aficionados al cómic.