19 oct 2010

Bob, Carol, Ted y Alice (Bob & Carol & Ted & Alice)



Bob y Carol Sanders (Robert Culp y Natalie Wood) asisten a un centro new age para parejas que les cambia la vida. Cuando deciden compartir sus revelaciones vitales con Ted y Alice Henderson (Elliott Gould y Dyan Cannon), un matrimonio amigo suyo, se producirán diferentes conflictos, basados en el choque de mentalidades, que también afectarán a las distintas parejas.

Con esta sencilla premisa el director Paul Mazursky creó una comedia clásica con tintes dramáticos, escrita por él y Larry Tucker, estrenada en 1969 que, a primera vista, puede parecer como muy de los sesenta pero lo cierto es que su contenido sigue siendo vigente hoy día.
Ciertamente los centros de exploración personal y las terapias de grupo eran una novedad en aquel momento pero lo cierto es que siguen practicándose hoy día, por tanto no es algo que haya quedado muy desfasado. De hecho, el centro que aparece al principio de la película todavía existe hoy día. Y prácticas como la del Tai chi ahora están de moda.

No podemos decir lo mismo del vestuario.

El caso es que el centro de la película, que son los conflictos entre las parejas, se puede todavía aplicar a las parejas de hoy día, ya que hay cosas que no cambian. Por un lado tenemos a Bob y Carol que intentan vivir su vida de acuerdo a las revelaciones vitales que han tenido y descubren que no es tan fácil como parece en un principio, ya que tienen que enfrentarse a los prejuicios y costumbres grabados a fuego por su educación. Por otro lado tenemos a Ted y Alice que se muestran perplejos ante el cambio que han experimentado sus amigos y, de nuevo, la actitud vital de Bob y Carol choca con lo que Ted y Alice consideran correcto. O lo que Ted considera correcto y lo que Alice considera correcto. Es en estos conflictos y enredos que el espectador actual puede sentirse identificado.

La película se construye en base a largas escenas que nos van revelando cosas sobre los personajes. Son escenas que oscilan entre divertidas y muy divertidas con sus toques de drama. Una de las más efectivas, con la que yo me reí más, es una escena en la que Ted y Alice discuten sobre la confesada infidelidad de Bob y la aceptación de Carol de la misma. Lo hacen justo antes de ir a dormir, momento en que la discusión va degenerando hasta el punto en que Ted quiere hacer el amor pero Alice no quiere, aunque tampoco quiere que Ted se vaya a dar una vuelta para quemar energía. Es el tipo de cosa que contado pierde atractivo pero es el excelente trabajo de los actores y los diálogos lo que hacen que resulte hilarante.

El cuarteto protagonista es realmente estupendo. Natalie Wood está tan atractiva y encantadora que es imposible no enamorarse de ella. Rober Culp encarna perfectamente a Bob, un director de documentales algo frívolo. Pero Elliott Gould y Dyan Cannon se llevan la palma como Ted y Alice, representando a una pareja moderna pero con características algo conservadoras, un típico ejemplo de la clase media cuyos valores se tambalean por la influencia de Bob y Carol. Por su trabajo Gould y Cannon fueron nominados a los Oscars al mejor actor y actriz secundario (algo así como los TP de Oro del cine) pero no los ganaron. Lo que demuestra una vez más que esto de los Oscars no tiene ningún valor ni son indicativos de que los premiados sean realmente mejores que el resto.

En fin, si os apetece una sólida comedia dramática con buenos actores y buenos diálogos, ésta es una buena opción.

18 oct 2010

Gremlins



La edición en blu-ray de Gremlins (1984) de Joe Dante me ha servido de excusa perfecta para repasar por enésima vez este clásico, un título mítico dependiendo de la edad que tengáis. Más allá del simple hecho nostálgico, Gremlins es un título tremendamente interesante desde el punto de vista cinematográfico: una película ambientada en Navidad que fue estrenada en pleno verano y cuyo contenido violento provocó junto a Indiana Jones y el templo maldito (Indiana Jones and the Temple of Doom, Steven Spielberg, 1984) que se creara la calificación PG-13 en Estados Unidos que por desgracia dominó el panorama cinematográfico americano esta última década. Además su tono es realmente único, al igual que la trilogía Indiana Jones tiene elementos de comedia pero no es una parodia y a pesar de los elementos terroríficos tampoco es una película de terror. Es una montaña rusa.

El término "gremlin" en inglés significa algo parecido a duende (así como el término "mogwai" en cantonés). Tiene su origen en la Segunda Guerra Mundial, cuando los pilotos americanos llamaban gremlin a cualquier fallo en sus aviones. De ahí surgió la leyenda según la cual muchos aviones americanos fueron derribados a causa de gremlins que destrozaban los motores (recordaréis al señor Futterman (Dick Miller) contando parte de esta leyenda). En 1943 Roald Dahl escribió The gremlins, libro protagonizado por estas criaturas que Walt Disney proyectó llevar a la pantalla pero finalmente no fue llevado a cabo. Pero en el mismo 43 un gremlin se convierte en la peor pesadilla de Bugs Bunny en el corto Falling Hare:



En los sesenta, Richard Matheson escribió Pesadilla a 20.000 pies, en la que un atribulado pasajero descubre un gremlin en el ala del avión en que viaja e intentará salvar al pasaje que obviamente piensa que está loco. En 1963 se convirtió en uno de los episodios más memorables de La Dimensión Desconocida (y podéis verlo entero y subtitulado en el post que dediqué a esta clásica serie de televisión aquí).

A mediados de los setenta, el lamentablemente fallecido Dan O'Bannon escribió una historia llamada B-17 para la revista de cómics Heavy Metal Magazine en la que los tripulantes de un B-17 se enfrentan a unos gremlins que pretenden estrellar el avión. O'Bannon luego usó parte de la estructura de aquella historia para un guión que estaba escribiendo titulado Alien (a lo mejor os suena la película que se hizo) y la propia historia fue adaptada en el influyente clásico Heavy Metal (Gerald Potterton, 1981) cambiando los gremlins por zombis.

El guión original de Gremlins fue escrito por Chris Columbus mientras estudiaba en la universidad y fue inspirado por el ruido que hacían las ratas en las paredes del apartamento en que vivía por la noche. Se trataba de una comedia de terror gore. Había escenas de los gremlins en un local de comida rápida comiendo personas, el perro moría y en una de las escenas Billy llega a casa y ve la cabeza de su madre caer por las escaleras, además Billy y Kate tenían trece años. Steven Spielberg compró el guión de Columbus con la intención de hacer una película de terror de serie B. Para ello eligió a Joe Dante del que había visto Piraña y Aullidos (The Howling, 1981), siendo un gran fan de la segunda.

Phoebe Cates, protagonista de Gremlins y amor de juventud
 Pronto se dieron cuenta que para hacer la película necesitarían un presupuesto mayor y empezaron también los cambios en el guión para hacerla apta para todos los públicos; aunque no perdió un ápice de gamberrismo y diversión subversiva. De hecho, los cambios siguieron mientras se rodaba: originalmente Gizmo (chisme o trasto en inglés) se convertía en líder de los gremlins Stripe (mechón) pero Spielberg pidió que Gizmo no cambiara ya que pensó que la gente preferiría verlo durante toda la película; en la escena en que Billy (Zach Galligan) descubre el cadáver del profesor Hanson (Glynn Turman) en un primer momento se veía que tenía la cara llena de agujas hipodérmicas clavadas por un gremlin como venganza, de nuevo Spielberg pidió que se cambiara por la escena que ahora está en la película. Una de las escenas más polémicas durante la producción fue el monólogo de Kate (Phoebe Cates): los ejecutivos del estudio querían que la escena fuera eliminada pero Dante estaba emperrado en conservarla ya que representaba el espíritu y el corazón de la película. Finalmente, Spielberg fue determinante para que la escena se conservara al mediar con el estudio.

Finalmente la película se estrenó en el verano del 84, compitiendo con Los Cazafantasmas (Ghostbusters, Ivan Reitman) y Indiana Jones y el templo maldito (¡menuda cosecha aquel año!). Gremlins es puro Dante: está repleta de homenajes y referencias cinematográficas y de cameos de protagonistas de clásicos de la ciencia-ficción. De Robby el Robot de Planeta Prohibido a  Kenneth Tobey de El enigma de otro mundo hasta referencias a Aullidos.

El éxito de la película hizo que los ejecutivos que no estaban muy convencidos de lo que Dante hacía quisieran una secuela inmediatamente. Agotado, Dante rechazó hacerla y el proyecto fue pasando por diversos directores y guionistas que hicieron todas las permutaciones posibles. Finalmente, en 1990 la Warner le pidió a Dante de nuevo hacer una continuación. Dante dijo que la haría si le daban completa libertad y le dejaban hacer lo que quisiera. La Warner aceptó y así nació Gremlins 2: la nueva generación (Gremlins 2: The New Batch). Más que una continuación se trata de una parodia de la primera película en la cual hacen chistes a costa de las escenas y detalles más recordados de la primera entrega. Y si bien la película no es tan buena como la primera, sí que resulta tremendamente divertida y entretenida. Recuerdo además que cuando la vi en el cine había una secuencia en la que los gremlins se cargan la propia película y la acción pasa a un cine en la que Hulk Hogan amenaza a los gremlins para que vuelvan a ponerla. Pero cuál fue mi sorpresa cuando vi la película otra vez en vídeo y esa escena había desaparecido sustituida por un equivalente televisivo. Pensaba que ya no la volvería a ver jamás pero por fortuna fue incluida en la edición en DVD.

Entre los cinco y los diez años vi un montón de películas que me marcaron profundamente y fueron responsables de mi amor por el cine, su magia y su sentido de la maravilla. Gremlins es sin duda una de esas películas y si eres muy joven y todavía no la has visto, por favor, hazlo ya.




17 oct 2010

En compañía de lobos (The Company of Wolves)



Gracias a la revolución en efectos especiales de los ochenta se produjeron un buen número de películas de hombres lobo. Las más recordadas, claro, son Hombre-lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, John Landis, 1981) y Aullidos (The Howling, Joe Dante, 1981); también hubo curiosidades como Lobos humanos (Wolfen, Michael Wadleigh, 1981). En 1984 se estrenó En compañía de lobos (The Company of Wolves, Neil Jordan) que si bien tiene transformaciones de hombre a lobo (y de mujer a loba) es un animal completamente diferente.

Angela Carter (en los relatos de la cual se basa la película) y Neil Jordan crearon una película que explora los aspectos más oscuros de los cuentos de hadas, haciendo énfasis en el aspecto sexual. Crearon una estructura que les permitía meter historias dentro de historias pero que no parece la típica película antológica sino que forma parte todo de una trama. Esta trama principal es la historia de la Caperucita Roja.

La película empieza en "el mundo real", con David Warner y Tusse Silberg, que interpretan a los padres de la joven protagonista, que llegan a su casa en el campo donde les espera su hija mayor (en la ficción quiero decir) Alice (Georgia Slowe). Alice va a despertar a su hermana Rosaleen (Sarah Patterson) que duerme en su habitación. A partir de este punto empieza la parte fantástica de la película, donde nos introducimos en el mundo de los sueños de Rosaleen, junto a su cabeza en la almohada podemos ver un libro titulado "El sueño roto", y que nos lleva a un pueblecito de cuento de hadas, claro, en el que vive la joven Rosaleen con sus padres y en el que su hermana acaba de morir atacada por lobos. Rosaleen pasa mucho tiempo con su abuela, que interpreta Angela Lansbury, que le cuenta historias con la intención de prevenirla contra los lobos que son "peludos por dentro". También le da tres consejos básicos: nunca te apartes del camino, nunca comas una manzana que ha tirado el viento y nunca te fíes de un hombre cuyas cejas se juntan.

Nunca te apartes del camino. Caperucita Roja es un cuento pensado para que las jovencitas no pierdan su virtud yéndose con el lobo y apartándose del camino de la virtud. Esta intención es la que pervierte Angela Carter en su versión de la Caperucita, haciendo que Rosaleen sea un chica curiosa de gran imaginación cuyas fantasías son alimentadas por las historias que cuenta su abuela. Neil Jordan, por otro lado, crea un fantástico tapiz visual. Influenciado por las películas de terror de la Universal y la Hammer, los expresionistas alemanes y films surrealistas como El manuscrito encontrado en Zaragoza (Rekopis znaleziony w Saragossie, Wojciech J. Has, 1965). Esta amalgama de influencias explica las imágenes que pueblan la película, algunas interpretables y otras puro placer estético. Por ejemplo, al principio de la película la transición entre mundo real y onírico la vemos representada con Alice, de la cual Rosaleen oye su voz y mete en su sueño, corriendo perseguida por encarnaciones gigantescas de los juguetes que vemos en la habitación de Rosaleen; en otro momento Rosaleen se sube a un árbol tremendamente alto, en la copa del cual encuentra un nido con huevos que al abrirse revelan unos bebés en miniatura de piedra.

En cada historia hay una transformación de hombre a lobo diferente, siendo las mejores la primera y la última. Los cuentos que se explican no son historias desarrolladas sino más bien viñetas y parábolas. Todas ellas ambientadas en un bosque y unos decorados estilizados y, de nuevo, de cuento de hadas que funcionan por su misma naturaleza artificial, como el bosque representado en Legend (1985) de Ridley Scott. Es una de esas películas que me encantaría enseñar a todo aquel que dice que Tim Burton es original.


15 oct 2010

Promesas del este (Eastern Promises)



Segunda colaboración entre Viggo Mortensen y David Cronenberg tras el éxito de Una historia de violencia (A History of Violence, 2005); penúltimo largometraje de David Cronenberg y fin de nuestro recorrido por todos sus largometrajes hasta que se estrene A Dangerous Method, su última película hasta ahora, actualmente en posproducción.

Como suele pasar cuando trabaja con un guión que no ha escrito él, el guión de Promesas del este (Eastern Promises, 2007) es de Steven Knight, Cronenberg se las arregla para llevarlo a su terreno. En este caso, una historia de thriller en el que una joven comadrona, encarnada por la siempre estupenda Naomi Watts, investiga la procedencia de un bebé tras la muerte de su madre en el hospital donde trabaja que la llevará a liarse con la mafia rusa, casi nada, y donde establece una ambigua relación con el mobster ruso Nikolai (Viggo Mortensen). Cronenberg usa esta trama para desarrollar un tema que le es muy propio como es el estudio de los subgrupos sociales que se crean aparte de la sociedad que compartimos la mayoría como ya mencionamos en el lejano post de Fast Company.

Cronenberg se centra en el estudio de los rituales y comportamientos de la mafia rusa, que llevan asociados consigo cierta transformación corporal. Es interesante también la relación casi shakespiriana entre Nikolai, el hijo del jefe mafioso Kirill (Vincent Cassel) y el jefe mafioso Semyon (Armin Mueller-Stahl), donde vemos como se favorece a Nikolai por encima del hijo y los conflictos que esto conlleva; esto añade un elemento dramático a un thriller que poco a poco se encamina hacia terrenos más propios del cine criminal y mafioso.

De esta manera consigue Cronenberg rodar una película que no parte de un guión original suyo como si lo fuera, manteniendo intacto su estilo a la hora de narrar la historia. También destacar la interpretación de Mortensen, nada que ver con el personaje que encarnaba en Una historia de violencia. Será interesante ver como se desarrolla la tercera colaboración entre ambos que será A Dangerous Method, en la que Mortensen encarna a Sigmund Freud.

14 oct 2010

Una historia de violencia (A History of Violence)


En el 2005 David Cronenberg volvió a experimentar un éxito de taquilla y no sólo crítico con Una historia de violencia (A History of Violence), adaptación del cómic original escrito por John Wagner y dibujado por Vince Locke.

Tom Stall (Viggo Mortensen) disfruta de una vida tranquila y anónima. Está casado con la bella Edie (Maria Bello) y tienen dos hijos. Todo cambia cuando Tom evita un atraco enfrentándose a un par de ladrones asesinos. El salto a la fama de Tom provoca la aparición de Carl Fogarty (Ed Harris), un sicario mafioso que empieza a acosar a Tom. A partir de entonces, Tom deberá enfrentarse a su pasado si quiere mantener su familia a salvo.

La película, que se beneficia también de la presencia de William Hurt, sigue de forma bastante fiel el cómic dejando fuera solo los flashbacks y toda la historia de Tom de joven. El estilo de Cronenberg a la hora de manejar la cámara facilita que la tensión se vaya adueñando del espectador de una forma sutil al tiempo que se reflexiona sobre si podemos cambiar lo que somos.

Creo que ahí radica la base del film. ¿Podemos cambiar nuestra naturaleza obligados por nuestra conciencia? Tom desde luego lo intenta y está en manos del espectador decidir si lo consigue. Pero podéis mejor ver que opina el propio Cronenberg en esta aparición del director en el programa Redes, precisamente a raíz del estreno de Una historia de violencia.