2 mar. 2010

El Resplandor (The Shining)


Soy un gran seguidor de la breve obra de Stanley Kubrick. Todas sus películas me parecen interesantes y fascinantes, pero Kubrick era humano. Es decir, cometía errores como todos. Por ejemplo, intentar hacer pasar la campiña inglesa por la jungla de Vietnam en La Chaqueta Metálica (Full Metal Jacket, 1987). A pesar de ello, la película no pierde valor y sigue siendo válida. Por otro lado, tenemos El Resplandor (The Shining, 1980) una fallida adaptación de la novela de Stephen King.

El principal problema que veo yo en la película es posiblemente la visión demasiado cerebral de Kubrick a la hora de explicar una historia de terror. Observemos las visiones del pequeño Danny, por ejemplo. De las ricas alucinaciones de la novela pasamos a un niño moviendo su dedo pretendiendo hablar con otra persona. Es decir, mientras que King nos sitúa dentro de la cabeza de Danny, Kubrick en todo momento nos ofrece una visión exterior en lo que se refiere a Danny hablando con su amigo invisible. Pero luego, cuando avanza la acción en el hotel, sí que nos ofrece visiones subjetivas de los personajes, que resultan en los momentos inquietantes de la película. Posiblemente el cambio se produjo en las continuas rescrituras que se hizo del guión, incluso mientras se rodaba.

King habla sobre las diferentes visiones que tenían él y Kubrick sobre el más allá en este video y creo es indicativo de las diferencias entre ambas versiones de El Resplandor:


La película El Resplandor está llena de momentos inquietantes, pero no dejan de ser eso: momentos. Sacadas de contexto las escenas siguen resultando inquietantes debido a la mezcla de la música con las imágenes. Pero una película tiene que ser algo más que una suma de momentos, y, como unidad, la película no resulta particularmente inquietante. Es decir, el miedo y la sensación de amenaza continua de la novela no se traslada a la pantalla. Por un lado, el personaje de Wendy (Shelley Duvall) es básicamente una llorona histérica, un personaje plano por el que Kubrick no nos hace sentir ninguna empatía. Por otro lado, el personaje de Jack Torrance (Jack Nicholson) se vuelve loco prácticamente desde el momento que pone los pies en el hotel y se convierte en un lunático asesino sin mucha dificultad. Sin embargo, una parte importante de la novela es la lucha de Jack contra lo que le está pasando, una lucha que dura hasta el final de la novela dejando abierta cierta redención para el personaje.

Otro error a la hora de trasladar la historia a la pantalla fue la muerte de Hallorann. En la novela, uno sabe que King es capaz de cualquier cosa, sin embargo como espectadores sabemos que ninguna película de terror de gran presupuesto proveniente de un gran estudio acabará con el niño protagonista muerto. Por eso cambiaron el final de Cujo. Para hacernos creer que sus protagonistas podían morir, Kubrick optó por matar al personaje Hallorann (Scatman Crothers). Según él, la muerte de este personaje debería llenar de desesperación al espectador y hacerle pensar que la familia también podía morir. Pero al crear tanta expectación con el personaje, lo que en realidad hace sentir es enfado. Es desperdiciar media película en una subtrama que luego no lleva a ninguna parte. Y como lector de la novela, enfado por matar a un personaje importante. Lo que me lleva también al final, que carece del suspense del final que aparece en la novela. Ambos son muy diferentes y no destriparé el de la novela, pero, de nuevo, me sorprendió la falta de imaginación de Kubrick para inventar algo que, por lo menos, se acercara a la espectacularidad de la novela, ya que la lucha interior de los personajes se eliminó en la película.

La película en el momento de su estreno fue un gran fracaso de taquilla. Con el tiempo ha ido ganando seguidores, como suele suceder con muchos grandes fracasos taquilleros. Lo que indica que la calidad de una película no se ha de juzgar por lo que recauda en taquilla. Stephen King, no es ningún secreto, no le gusta mucho esta adaptación de su novela y realizó su propia versión en forma de miniserie para la televisión, dirigida por Mick Garris. La miniserie tampoco es que sea una gran maravilla, pero no deja de tener su interés. En cuanto a la película de Kubrick, aunque me parezca una mala adaptación no quiere decir que me parezca una mala película. Tal vez lo mejor hubiera sido que adaptase algo que se acercase más a su sensibilidad personal.

2 comentarios:

Clemenza dijo...

Discrepo contigo en cuanto a "obra menor", cierto es , que el autor de la novela reniega del resultado,cierto que el personaje de Wendy es pobre,cierto que se podría explicar el porqué de la transición de Jack,pero crea una atmósfera malsana, a día de hoy, 30 años después se sigue hablando de esta película,lo cual es un indicativo;en mi opinión, como película de terror es satisfactoria.
La única parte que no me llega a gustar es, justo el final , la presencia de Jack, en la foto de la fiesta,lo único que interpreto,es que el Overlook, se ha hecho con él, me parece un cierre precipitado y un poco simple.

Raül Calvo dijo...

Clemenza, esta siempre me ha parecido una película interesante pero una mala película de terror. Las secuencias impactantes fueron resultado del estudio que Kubrick hizo sobre imágenes perturbadoras como preparación para la película. Kubrick investigo en diversos libros de psicología qué imágenes resultan perturbadoras o inquietantes en las personas y las creó a partir de ahí. No hay atmósfera, sino acumulación de momentos, que no es lo mismo. No hay desarrollo de los personajes, ni atmósfera. Es muy cerebral y fría. Pero está bien hecha, eso no lo negaré.

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