Hay pocos directores que puedan presumir de haber creado todo un género, pero con la trilogía A Better Tomorrow John Woo hizo exactamente eso. Marcó un antes y después, rescatando su carrera del abismo al mismo tiempo.
A Better Tomorrow (Ying hung boon sik, 1986) cuenta la historia de Sung Tse-Ho (Ti Lung), un contrabandista que se deja arrestar para salvar a Shing (Waise Lee), un ingenuo recién llegado a la banda. Tras cumplir condena espera reunirse con su hermano Sung Tse-Kit (Leslie Cheung), que es policía. Kit no sabía nada de las actividades criminales de su hermano hasta que lo arrestaron, un hecho que ha perjudicado su carrera dentro de la policía y por ello recibe a Ho con rencor y odio. Después de este pobre recibimiento, Ti descubre que su compañero Mark (Chow Yun-Fat) ha pasado de ser admirado por sus compañeros a convertirse en objeto de desprecio, debido a las heridas que sufrió vengando la traición a Ho. Para acabar con esta pobre puesta al día, Ho descubre que aquel ingenuo que salvó de la cárcel es ahora el jefe de la organización. Ho quiere olvidar su pasado criminal pero deberá implicarse de nuevo para salvar la vida del hermano que le odia.
Esta historia nos presenta una trama clásica, lo que no resulta extraño ya que se trata de un remake de la película The Story of a Discharged Prisoner (Ying xiong ben se, Kong Lung, 1967). Una historia clásica, sí, que salvó las carreras de su director y los actores protagonistas. John Woo inició su carrera rodando películas de acción de artes marciales, siguiendo los pasos de su mentor Chang Cheh, director de clásicos como El espadachín manco (Dubei Dao, 1967). Pero tras el éxito de la comedia Money Crazy (Fat chin hon, 1977) se vio encasillado en este género, forzado a dirigir una comedia tras otra. Amargado y deprimido, sopesando dejar el mundo del cine, Woo estaba en su peor momento cuando Tsui Hark le rescató.
Woo y Tsui habían trabado amistad cuando el segundo empezaba su carrera como director. Después de que tres de sus primeras películas fueran fracasos de taquilla, Tsui tenía serias dificultades para encontrar trabajo cuando Woo convenció a los directivos de Cinema City para que contrataran a Tsui, ya que consideraba que era un gran talento. Gracias a la intervención de Woo, Tsui fue contratado e inició una exitosa carrera como director y productor. Pasado el tiempo, Tsui, ahora una figura con cierta influencia, decidió devolverle el favor a Woo y sacarlo del pozo en el que los ejecutivos lo habían metido. Ambos habían hablado de hacer una nueva versión de The Story of a Discharged Prisoner durante mucho tiempo y había llegado el momento de hacerlo realidad. Sin embargo, la idea que tenía Tsui era hacer una versión que estuviera protagonizada por tres actrices, la principal sería Michelle Yeoh. Este enfoque no convenció a Woo que prefería mantener los protagonistas masculinos como en la original. Tsui aceptó, animando a Woo a que se hiciera la película suya. Por primera vez, Woo vio la oportunidad de crear una película que fuera suya, un proyecto personal. Luego, ambos llevaron A Better Tomorrow a los jefes de Cinema City.
Los jefes del estudio no estaban muy convencidos de tener a Woo como director, pero la idea de tener en el reparto a la estrella emergente Leslie Cheung les acabó convenciendo. Por suerte no sabían que Tsui y Woo tenían pensado contratar a Chow Yun-Fat. Entonces, Chow era considerado veneno para la taquilla, un popular actor de televisión que había protagonizado tres películas cinematográficas y las tres habían sido fracasos, de ahí que muchos dieran ya por terminada su carrera en el cine. La elección del protagonista tampoco habría entusiasmado a los ejecutivos: Ti Lung, un actor popular en la década de los 70 como una estrella de títulos wuxia, pero que ahora se veía pasado de moda como las películas que protagonizó.
Es por esto que Woo, Chow y Lung se tomaron el proyecto como algo personal. Los tres eran visto como artistas acabados sin nada que aportar. Esta película era su oportunidad de demostrar lo muy equivocados que estaban sus detractores. Y, a pesar todo, la película casi no se estrena. Cuando los directivos la vieron consideraron que era terrible, que sería un fracaso y era mejor guardarla en una estantería. Por suerte, tras las muy positivas reacciones en un pase previo, cambiaron de idea y la película se estrenó.
A Better Tomorrow fue todo un fenómeno. Rompió todos los récords de taquilla, la crítica la celebró, fue un éxito sin precedentes. Ti Lung vio su carrera revitalizada y Chow Yun-Fat de repente se vio convertido en una gran estrella que todos querían contratar. Pero lo más impactante fue el estilo con el que Woo había rodado las escenas de acción. El público no había visto nada igual y rápidamente empezaron a surgir imitadores. Había nacido lo que en Occidente se conoce como heroic bloodshed o bullett ballet.
Woo no tenía intención de crear un nuevo género. Desde su punto de vista, simplemente trasladaba los temas y la acción de las películas wuxia a un entorno contemporáneo. Se trataba de cambiar las espadas por las pistolas. Pero el hecho de que por primera vez, tras 12 años trabajando como director, tuviera la oportunidad de expresarse libremente, de dar rienda suelta a la visión que él tenía de lo que era una buena escena de acción, hizo que desarrollara un estilo nunca visto antes. Pero no fue solo la acción, la historia de estos hombres determinados a hacer justicia, que se negaban a traicionar sus principios, conectó también con el público.
A Better Tomorrow fue un éxito descomunal en todos los niveles. Y, por supuesto, esto significaba que, inevitablemente, se iban a producir secuelas.
Si la producción de la primera A Better Tomorrow reflejaba los valores de la amistad, de un grupo de artistas trabajando juntos para crear con éxito una obra de arte, la producción de A Better Tomorrow II (Ying hung boon sik II, John Woo, 1987) fue todo lo contrario. Durante el rodaje de esta película la amistad entre Tsui Hark y John Woo se rompió.
Esta vez Ho y Kit se ven obligados a trabajar como agentes encubiertos. El objetivo es destapar las acciones criminales de Lung Tsi (Dean Shek). Pero, en realidad, este es inocente y se le ha tendido una trampa para que parezca culpable. Los tres deberán enfrentarse a un gran grupo criminal, contando con la ayuda de Ken (Chow Yun-Fat), el hermano gemelo de Mark.
El grandioso éxito de A Better Tomorrow provocó que surgieran como setas imitadores, películas que copiaban el argumento o el estilo de acción de este clásico. Esto hizo que la presión para estrenar una secuela aumentara sobre Tsui y Woo. Woo tuvo la idea de hacer una precuela que tratara sobre cómo se conocieron Mark y Ho, ambientada a finales de los 60 en Vietnam. Esto enlazaría con una escena de la primera entrega en la que Mark cuenta una aventura que tuvieron en Vietnam. Pero la secuela tenía que contar sí o sí con Chow Yun-Fat que ahora era una gran estrella y la precuela tendría a actores más jóvenes interpretando a los personajes. De modo que Tsui tuvo la idea de hacer una secuela que contara con Chow interpretando al hermano gemelo de Mark. La idea no entusiasmó a Woo, pero aceptó. Además, Tsui y Woo querían ayudar a Dean Shek, que pasaba una crisis de confianza y quería abandonar la industria, y le dieron el papel de Lung Tsi, un papel dramático que no era habitual para el actor.
Tsui culpa a lo que sucedió entre él y Woo a las presiones y tensiones por tener lista la secuela en cuestión de meses. Se empezó a rodar sin tener el guion terminado, mientras Woo rodaba en Estados Unidos escenas con Chow y Shek, Tsui rodaba escenas en Hong Kong con el resto del reparto. Woo no estaba muy contento de cómo avanzaba la historia, así que se centró en las escenas de acción. Todo era muy tenso y frenético.
Para poder estrenar la película a tiempo, se puso a todos los editores que trabajan en Cinema City a editar escenas. Y aquí es donde surgieron los problemas entre Tsui y Woo. El director presentó su versión de la película que rondaba las dos horas y media. Se consideró que era demasiado larga y el estudio masacró la película para reducirla a 90 minutos. Tsui luego la reeditó y le añadió unos quince minutos. Woo no considera que la versión que se estrenó como la suya, si bien las escenas de acción sí que son algo de lo que está orgulloso. Debido a las tensiones entre ambos, Tsui intentó impedir que Woo rodara The Killer (Dip huet seung hung, 1989), un proyecto que Woo deseaba hacer desde hacía décadas. Gracias a la intervención de Chow Yun-Fat, que hizo de mediador entre ambos, el proyecto, por suerte para todos, siguió adelante. Pero la traición final por parte de Tsui hacia Woo llegaría más adelante, con la tercera parte.
A Better Tomorrow II no es tan buena como la primera, está claro. Tiene una historia excesivamente complicada que avanza a trompicones. Si bien alguno de sus problemas se solucionan en la versión que originalmente editó Woo y que ha salido a la luz recientemente, otra tramas no tienen arreglo ya que salieron estropeadas de serie. Me refiero a todo el tramo en que Shek pierde la razón para luego curarse como quien aprieta un botón. Pero también hemos de considerar que A Better Tomorrow es una puta obra maestra y, considerando las condiciones en que fue rodada, la secuela lo tenía complicado para llegar al mismo nivel. Con esto quiero decir que, aunque tiene diversos problemas narrativos, A Better Tomorrow II es un gran clásico del cine de acción a pesar de todo. Y lo es gracias a las increíbles escenas de acción que creó Woo, el único aspecto en el que la secuela supera al original. Son escenas increíbles y épicas, en las que nace el Woo que todos conocemos y amamos.
Con esas escenas de acción y el carisma de Chow Yun-Fat hubo bastante para que, a pesar de los problemas narrativos, la película fuera un éxito, especialmente en Occidente. Aquí es más apreciada que en su país de origen, fue el primer paso de John Woo hacia Hollywood.
La tensión entre Tsui Hark y John Woo, como ya hemos explicado, fue aumentando. Se agravó con que Tsui editara la segunda entrega sin contar con Woo, luego intentó poner freno a The Killer y pasó las riendas de director de Gunmen (Tin law dei mong, 1988) a Kirk Wong cuando se la había prometido a Woo. Pero A Better Tomorrow III: Love and Death in Saigon (Ying hung boon sik III: Zik yeung ji gor, Tsui Hark, 1989) fue la gota que colmó el vaso, fue la acción de Tsui que Woo vio como la traición definitiva.
Como hemos explicado antes, Woo fue quien tuvo la idea de hacer una precuela ambientada a finales de los 60 contando el origen de los protagonistas, explicando su inicio en el mundo criminal en Vietnam. Era también una manera que tenía Woo de hablar de su juventud en Hong Kong. A pesar de que luego se optaría por una secuela, Woo y Tsui habían estado trabajando juntos en esta premisa. Por eso Woo vio como una traición cuando Tsui dirigió y produjo esta precuela ambientada en Vietnam, contando cómo Mark se convirtió en el Mark de la primera A Better Tomorrow.
Estamos en 1974, Mark llega a Vietnam desde Hong Kong para sacar a su primo Ah-Man (Tony Leung) de la cárcel. Una vez en Saigón, Mark y su primo se sienten atraídos por Chow Ying-Kit (Anita Mui), una contrabandista que les introduce en el ambiente criminal. Pero a medida que el caos crece en Vietnam, este trío se enfrentará a enemigos despiadados.
Tsui construye un film que quiere ser más dramático y romántico que los anteriores, reduciendo todo lo posible los aspectos criminales de los protagonistas. Eso no quiere decir que no haya acción, hay diversas secuencias de acción. El problema es que Tsui intenta imitar el estilo de John Woo, para seguir con las anteriores entregas, en lugar de aplicar su propio estilo. Esto provoca que las escenas de acción acaben careciendo de personalidad y no sean tan efectivas como las vistas previamente. Habría sido mejor para la película que Tsui se hubiese mantenido fiel a su estilo de filmar acción.
Lo que sí es propio de Tsui es que le da protagonismo a un fuerte personaje femenino. Sin embargo, no deja de ser una presentación esquizofrénica, tal vez porque el guion fue escrito por un equipo de guionistas a las órdenes de Tsui. En las escenas de acción, se presenta como un personaje fuerte, intrépido y con gran habilidad con las armas. Pero en las escenas dramáticas se presenta un personaje sin agenda, prácticamente a disposición de los personajes masculinos, sin que tenga ni voz ni voto en el triángulo amoroso en el centro del film.
Pero si hay algo notable del film de Tsui es presenta cómo afectaba la guerra de Vietnam a los vietnamitas, mientras que en Occidente estamos más acostumbrados a que se presente cualquier historia sobre la guerra de Vietnam desde el punto de vista de los americanos.
Como decía al principio, John Woo vio la producción de esta película como una traición, lo que hizo que pusiera en marcha Bullet in the Head (Dip huet gai tau, 1990). Ambientada a finales de los 60, cuenta la historia de tres amigos que deben huir de Hong Kong e intentan hacer fortuna en Vietnam como contrabandistas. Lo que sigue es una auténtica obra maestra, una de las mejores películas de Woo. Aunque tienen un mismo origen, la película de Tsui y la de Woo son muy distintas, excepto en dos secuencias parecidas que aparecen en ambas películas, lo que delata este origen común. Una es la llegada de los protagonistas coincidiendo con un atentado, la otra es el final en la de Tsui y la huida del club en la de Woo.
Pasados los años, Tsui y Woo rehicieron su amistad. En cuanto a la tercera entrega, queda como la más floja de las tres. Eso no quiere decir que sea una mala película, es muy interesante y notable por si misma, pero comparada con las dos anteriores no sale bien parada, ya sea por unas escenas de acción poco imaginativas o una historia amorosa desarrollada de forma poco afortunada y tópica. Por eso es mejor valorarla por ella misma y no en comparación con las dos que dirigió Woo.








