24 jul 2026

Saga Police Story

 


 

Nota: si no se indica lo contrario, las opiniones sobre estas películas se basan en las versiones originales sin cortes ni alteraciones estrenadas en Hong Kong, no las versiones recortadas y americanizadas distribuidas en Occidente por New Line y Miramax.

 

Dentro del cine de acción, en especial del cine de acción procedente de Hong Kong, hay pocas sagas tan icónicas y celebradas como la de Police Story, protagonizada por Jackie Chan. Estas películas capturan al irrompible Chan en su mejor momento, dispuesto a jugarse la vida para nuestro entretenimiento a lo largo de cuatro excelentes entregas.

Irónicamente, Armas invencibles (Police Story) (Ging chaat goo si aka Police Story, Jackie Chan, Chen Chi-Hwa 1985) tiene su origen en una mala experiencia para Chan. El actor intentó, de nuevo, entrar en el mercado americano con El protector (The Protector, James Glickenhaus, 1985), que para él resultó una experiencia frustrante. Hoy día tiene estatus de film de culto, pero Chan quedó decepcionado por no poder controlar las escenas de acción, el añadido de los toques sórdidos como los desnudos gratuitos y, en general, era una película que se apartaba de la imagen que quería proyectar en el cine. Ni siquiera el montaje que él hizo para el mercado asiático le fue satisfactorio. Viendo las cosas en retrospectiva, resulta obvio que la gente de Golden Harvest se equivocó al elegir a alguien como James Glickenhaus para poner al frente de una película de Jackie Chan. Glickenhaus era especialista en crear cintas de acción con generosas dosis de clásica exploitation, al fin y al cabo estamos hablando del director de El Exterminador (The Exterminator, 1980), pero no era el adecuado para poner al frente del tipo de película más "para todos los públicos" que entonces protagonizaba Chan.

En todo caso, el mal sabor de boca que le había dejado The Protector se lo quiso quitar Chan con una película hecha a su medida. Un thriller de acción policial contemporáneo, alejado de las cintas de kung fu clásicas que le habían hecho famoso, en la que Chan interpretaría por primera vez al inspector Chan Ka Kui. En esta ocasión enfrentado a un astuto criminal ayudado por la corrupción del sistema. Esta película también introduciría a Maggie Cheung como May, la sufrida novia de Ka Kui (resulta increíble que no le deje después de todos los líos en que la mete) y a Bill Tung como el superior de Ka Kui Bui Wong.

La película nos ofrece escenas icónicas nada más empezar, como la destrucción de las cabañas en la colina al inicio del film y la consiguiente persecución. Un inicio con momentos copiados, por ejemplo, por Sylvester Stallone al presentar su personaje en Tango y Cash (Tango & Cash, Andrei Konchalovsky, 1989)(Stallone es un fan declarado de Jackie Chan e incluso intentó que interpretara al villano en Demolition Man [Marco Bambrilla, 1993]) y también por Michael Bay en la batalla final de Dos policías rebeldes II (Bad Boys II, Michael Bay, 2003). Por supuesto, la pelea en el centro comercial es una de las secuencias clásicas dentro de la filmografía de Chan, si bien creo que el final tal y como aparece editado en la versión estrenada en Japón funciona mejor.

Pero la acción ya se supone que será de primer nivel teniendo en cuenta a los responsables. Lo que hizo único a Chan era la manera en la que mezclaba la acción con la comedia, introduciendo también momentos acrobáticos en las escenas de riesgo. Era el sello de Chan y en esta es una de las películas en las que la comedia mejor funciona, ya que no se pierde demasiado en la traducción. Por ejemplo, la secuencia en la que Ka Kui responde diversos teléfonos a la vez, enredándose con los cables, un pequeño homenaje a la comedia de Buster Keaton que tanto gusta a Chan. También tenemos los toques de comedia de enredo clásicos, escenas en las que juega un papel más importante Maggie Cheung. Son momentos en los que Chan se convertía en el único héroe de acción que aceptaba que su personaje recibiera un tartazo en la cara, algo que los frágiles egos de los actuales héroes de acción no permitirían que les sucediera a sus personajes.

Teniendo en cuenta la mezcla de comedia y acción, la evolución de Ka Kui, desesperado y a la huida tras ser acusado de un asesinato que no ha cometido y ser perseguido por sus compañeros, podría ser algo chocante. Es el momento en el que asoma el lado oscuro de Ka Kui, llevado al límite tras haber soportado demasiado por parte del villano. De todos modos, el giro funciona, ya que era no era extraño en el cine de acción de Hong Kong y tiene sentido dentro del mundo creado por la película.

En todo caso, es un gran clásico dentro del género. Si no conoces la obra de Jackie Chan o estás pensando con qué película introducir a alguien en su filmografía, este es un gran punto de entrada.

 

 


 

El éxito de Police Story hizo inevitable Superpolicía en apuros (Ging chaat goo si juk jaap aka Police Story 2, Chen Chi-Hwa, Jackie Chan, 1988). Lo sorprendente, ya que no era habitual en el cine de Hong Kong, es que es una secuela clásica. Arranca con un breve resumen de lo sucedido en la anterior entrega y parte de la película gira en torno a la venganza de los villanos de la primera entrega. Y otro toque curioso, tras ver el resumen de las escenas espectaculares de Police Story, la secuela arranca con los jefes de Ka Kui echándole la bronca por el coste económico de sus acciones, lo que lleva a que esté durante un breve tiempo degradado. Además, se introduce una nueva amenaza: un grupo de chantajistas que se dedica a plantar bombas para conseguir sus objetivos.

La película desarrolla estas dos tramas de forma paralela. La que tiene que ver con la venganza sirve para introducir escenas de acción, como la ya clásica pelea en el parque de juegos infantil. De este modo, no se pierde el interés durante las escenas que afectan a la trama de los chantajistas, que son secciones que se centran más en el trabajo policial para detener a los culpables. Hace honor así a su título original, ya que en la anterior hay más bien poco trabajo policial clásico. También tiene un mayor protagonismo Maggie Cheung, ya que la relación entre su personaje y el de Jackie Chan se pone en peligro debido a la interferencia de los distintos villanos.
 
Las distintas tramas y elaboradas escenas de acción hacen que esta sea la película más larga de la saga. Nada menos que dos horas, algo que entonces no era nada habitual. Pero las secuencias de acción y algunos momentos cómicos memorables contribuyen a que la película se pase volando.
 
 
 
 


 

Supercop (Ging chat goo si 3: Chiu kup ging chat aka Police Story 3: Supercop, Stanley Tong, 1992) resultó ser el primer paso en la entrada del mercado americano que en otro tiempo buscaba Jackie Chan, lo irónico es que sin pretenderlo. Pero quién más aprovechó el éxito de Police Story 3 fue Michelle Yeoh, que tendría más fácil la entrada en el mercado americano al convertirse en chica Bond.

Pero las innovaciones que lanzaron esta película y a sus protagonistas al mercado internacional provienen de su director Stanley Tong. Tong insistió en filmar con sonido directo, en lugar de doblarse todo luego como era costumbre entonces en Hong Kong; en introducir efectos especiales en las escenas de acción para hacerlas más espectaculares; y en sacar la historia de Hong Kong para darle un toque internacional a lo James Bond. Esto se tradujo en filmar, además de en Hong Kong, en China y en Malasia. Además de darle un toque internacional, la decisión de salir de Hong Kong venía motivada también porque cada vez era más difícil rodar escenas de acción allí, tanto por la popularidad de Jackie Chan como por las cada vez mayores restricciones a los rodajes que implementaba el gobierno.

En esta ocasión Ka Kui (Chan) debe trabajar junto a su equivalente chino la inspectora Jessica Yang (Yeoh) para atrapar a un señor de la droga. La historia es bastante básica, pero es el punto de partida para escenas de acción espectaculares que se ven beneficiadas por la química entre Chan y Yeoh. Supercop es una buddy movie, como Arma letal (Lethal Weapon, Richard Donner, 1987) o Límite: 48 horas(48 Hrs., Walter Hill, 1982), un cambio respecto a las anteriores entregas que le sienta muy bien a la franquicia. Esta nueva dinámica favorece tanto las escenas cómicas como las de acción. Estas últimas son el punto fuerte del film. No por nada es la película en la que Michelle Yeoh casi muere mientras rodaban una de las persecuciones.

Esta tercera entrega coge lo mejor de las dos anteriores y lo multiplica por dos. No es de extrañar que se acabara convirtiendo en la carta de presentación mainstream en Occidente de Chan y Yeoh, cuando se estrenó simplemente como Supercop. Junto a la primera, representa lo mejor de la saga.

 

 


 

Impacto inminente (Ging chaat goo si 4: Gaan dan yam mo aka Police Story 4: First Strike, Stanley Tong, 1996) llegó en un momento interesante en la carrera de Jackie Chan. Por fin, había penetrado en el mercado americano gracias al éxito de Duro de matar (Honfgan Qu (Hung fan kui) aka Rumble in the Bronx, Stanley Tong, 1995). A partir de entonces, las películas de Chan adquieren un carácter internacional, utilizando el inglés como lengua principal en algunos casos, y sus personajes en las versiones traducidas se empiezan todos a llamar Jackie o Jackie Chan. De modo que esta cuarta entrega, en la que Ka Kui va tras unas armas nucleares robadas, es una aventura a los James Bond en la que el personaje de Chan va viajando alrededor del mundo.

Por supuesto, la tercera entrega ya empezaba a marcar un destino más internacional para el personaje, pero aquí ya actúa como si fuera un espía en lugar del simple policía de anteriores entregas. Lo único que queda de las anteriores películas es una pequeña aparición por parte de Bill Wong como superior de Ka Kui, Maggie Cheung no regresó ya que entre esta y las anteriores entregas se había convertido en una estrella gracias a Wong Kar-Wai y era demasiado cara para lo que la necesitaban. Esto hizo que el guion tuviera que reescribirse y quedase algo desequilibrado.

Como ya he mencionado, esta cuarta entrega es más una aventura de acción a lo James Bond con Chan protagonizando escenas trepidantes, aunque con menos toques de comedia. Se hecha de menos un compañero/a que acompañe a Chan en su aventura, aunque en la sección en Australia finalmente tendrá alguien con quien compartir la acción.

First Strike está bastante alejada de las anteriores, lo que sumado a que se refieran al personaje en los diálogos en inglés como Jackie, hizo que muchos desconocieran que fuera la cuarta entrega de las aventuras de Ka Kui. Más adelante, Chan realizó un par de rebootsNew Police Story (Xin jing cha gu shi - San ging chaat goo si, Benny Chan, 2004) y Acción policial (Jing cha gu shi 2013 aka Police Story 2013, Sheng Ding, 2013) cuando su carrera se centró en China, apoyando las acciones del gobierno, lo que provocó que el público de Hong Kong le diera la espalda. Son películas que no siguen la continuidad original en las que Jackie Chan ya no interpreta a Ka Kui y no aportan mucho a la saga. Esta cuarta entrega fue el final de la saga original. Un final peculiar pero no por ello menos entretenido.

 

17 jul 2026

Seducción (Compulsion)

 


 

Llevo siguiendo la carrera de Neil Marshall desde los tiempos de Dog Soldiers (2002), así que cuando supe que preparaba un homenaje al giallo mi curiosidad se disparó. El giallo es uno de mis géneros favoritos y verlo tratado por un director que siempre me ha gustado me parecía una fórmula ganadora. Me alegra no haberme equivocado con Seducción (Compulsion, Neil Marshall, 2024).

Situada en la isla de Malta, la acción arranca cuando la inspectora Claudia Cavara (Giulia Gorietti) y el inspector Dennes Crawford (Harvey Dean) investigan un brutal asesinato llevado a cabo por una misteriosa figura vestida de negro. Al mismo tiempo, Evie (Anna-Maria Sieklucka) llega a la isla de vacaciones. Allí conoce a Diana (Charlotte Kirk) y a su novio Reese (Zach Gowan). Muy pronto, Diana empieza a interesarse en Evie, si bien Evie no sospecha que los motivos de la pareja no son casuales. Mientras, los asesinatos continúan, acercándose cada vez más a Evie.

 En las raíces del clásico thriller erótico de los 90 y en las del clásico slasher de los 80 nos encontramos el giallo. Así que es natural que en este cóctel preparado por Marshall nos encontremos elementos de los tres, lo que incluye giros de guion entre absurdos y esperados, escenas sangrientas y una diversidad de escenas eróticas. En este sentido, Seducción cumple, ofreciendo todo esto al estilo de otros gialli contemporáneos como Tulpa: Perdizioni mortali (2012). Además, para los amantes del género se incluye un cameo de Cinzia Monreale. El film de Marshall, sin embargo, sufre del mismo problema que otros contemporáneos con intenciones semejantes, como por ejemplo La daga en el corazón (Un couteau dans le coeur, Yann Gonzalez, 2018): las limitaciones del presupuesto hacen que no tenga el mismo look glamouroso de los giallo de los años 70, es mucho más artificial, demasiado digital. Además el nivel de las interpretaciones está bastante desequilibrado, las dos protagonistas hacen un buen trabajo pero algunos secundarios se pasan de rosca. La verdad, esto último también sucedía en algunos títulos clásicos del género.

Es cierto que, para los amantes del género, algunos de los giros son algo predecibles, pero no le resta diversión. No hay que ver esta película como algo "serio" al estilo de El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs, Jonathan Demme, 1991), sino más bien algo entretenido y un poco absurdo con el que pasar un rato divertido. Reconozco que, para los que no sean amantes de estos géneros y acepten lo que los hace tan divertidos, puede que sea difícil de ver el atractivo. A mí la película me dio lo que esperaba, una revisión moderna de unos géneros clásicos que me encantan.

 

10 jul 2026

Un ángel con puños de hierro (Tie guan yin)

 


 

La mayoría de las películas que explotaban la Bondmanía, en particular las europeas, cogían la ruta de la parodia. Sabiendo que no podían competir como iguales con las películas de James Bond y aprovechando que tenían una fórmula muy fácil de imitar, la parodia era la opción más económica. Pero algunos valientes decidían crear sus propias aventuras de espías "en serio", como la entretenida Un ángel con puños de hierro (Tie guan yin, Lo Wei, 1967).

La agente 009 Ai Si (Lily Ho) llega de Londres a Hong Kong para investigar (y si es posible vengar) la muerte de su colega A4 (Pei-Shan Chang). Lo hace en colaboración con la policía, que le crea una nueva identidad como Luo Na, la amante de Baldy (Shun Tien), un mafioso encarcelado que tenía contactos con una misteriosa organización criminal. 009 logra infiltrarse en la organización, pero entonces es cuando el peligro no hace más que intensificarse.

Como ya he dicho, esta película no es una parodia, si bien se inspira en las cuatro películas de la saga James Bond que se habían estrenado hasta el momento. Pero este enfoque la hace más divertida que si hubiera sido una parodia (muchas de las cuales eran muchas cosas menos graciosas). Parte de la diversión está en ver cómo reinterpretan los elementos típicos de un film 007 y, en algunos casos, se llevan al extremo. La más obvia diferencia es el cambio del género del protagonista, aquí una fantástica Lily Ho. El cine asiático era pionero en producir películas de acción con protagonistas femeninas, incluso en los relatos clásicos donde se encontraban guerreras errantes junto a los guerreros errantes. Es algo que en Occidente no sería plenamente aceptado hasta entrado el siglo XXI y aquí ya le da un toque distinto al film. También esta película es mucho más atrevida con los toques sexys, incluyendo algún desnudo que visto hoy día es bastante inocente pero que nunca aparecería en una película Bond. Y, siendo como es una película de Hong Kong, la acción y la violencia es mayor en cuanto a intensidad, si bien no es el punto fuerte de Lo Wei, cuyas escenas de acción más famosas fueron dirigidas por Bruce Lee no por él.

El perfecto ejemplo de la manera en que Un ángel con puños de hierro lleva al extremo escenas que podríamos encontrar en la franquicia Bond es la manera en que presenta una escena clásica dentro de la franquicia 007. Es ese momento en que el villano de turno descubre que alguien es un traidor y lo ejecuta ante sus secuaces, para mostrar lo implacable que es. Esta escena aparecía por primera vez en Operación trueno (Thunderball, Terence Young, 1965), donde vemos al jefe de SPECTRE electrocutar a un traidor. Aquí se repite la escena, con la fantástica villana líder de las Dark Angels, a la que da vida con mucho estilo Tina Chin-Fei, que antes de dar por terminada una reunión ejecuta a una traidora. Pero no simplemente electrocutándola, sino que hace que un aparato baje del techo y la decapite, dejando el cuerpo sin cabeza ensangrentado brevemente en la silla antes de que esta desaparezca por una trampilla en el suelo. Y por eso, aunque no es una parodia, Un ángel con puños de hierro ofrece grandes dosis de diversión.

A pesar de su limitado presupuesto y que las peleas no son precisamente las mejores que se pueden ver en una película de Hong Kong, esta es una película tremendamente entretenida. De hecho, diría que cuanto más familiarizado esté uno con la franquicia James Bond más divertida y entretenida se hace la película. Y si le añadimos el toque sixties y go-go, Un ángel con puños de hierro es una deliciosa manera de pasar un buen rato.

 

3 jul 2026

Black Tight Killers (Ore ni sawaru to abunaize)

 


 

La llegada a las pantallas de los cines alrededor del mundo de las aventuras de James Bond dio luz a la "Bondmanía". Esta tuvo también un alcance mundial, trayendo consigo que se produjeran las inevitables imitaciones y parodias, como sucedería unos años más tarde con la saga estelar creada por George Lucas. Muchas de estas películas acabarían cayendo en el olvido, pero también se produjeron algunos títulos notables, como Black Tight Killers (Ore ni sawaru to abunaize, Yasuharu Hasebe, 1966), un film que acabó creando su propio culto.

Daisuke Hondo (Akira Kobayashi) es un fotógrafo de guerra que ha regresado brevemente a Tokyo, antes de salir de nuevo a informar sobre alguna otra guerra. Decide llevar a cenar a Yoriko Sawanouchi (Chieko Matsubara), una azafata que ha conocido en el vuelo hacia Tokyo. Esa misma noche, Yoriko es secuestrada por unos criminales y Daisuke corre a rescatarla. Será una noche llena de peligros y acción, en el centro la localización de un tesoro que varios persiguen. En esta noche peligrosa, Daisuke se cruzará con unas asesinas vestidas de negro al estilo go-go y que utilizan armas como discos de vinilo y peligrosos chicles.

Sobre el papel, Black Tight Killers parece una simple película de acción, como muchas que se produjeron entonces. Lo que hizo que se convirtiera en una película de culto fue el estilo con el que filmó la historia el director Yasuharu Hasebe, que convirtió el film en un delirio pop. Pop en el vestuario, pop en la fotografía y pop en el diseño. Llama la atención sobre todo el uso del color, muy extremo para la época, parecido al estilo utilizado más tarde por Hajime Satô en Goke, Body Snatcher from Hell (Kyuketsuki Gokemidoro, 1968). Por ejemplo, en las escenas de persecuciones en coche, se utilizan retroproyecciones, algo habitual entonces, para fingir que los coches van por carreteras a toda velocidad. Sin embargo, aquí estas retropoyecciones cambian de color sin ninguna razón aparente. Parece que, ya que se notaba el truco, el director decidió hacerlo visualmente interesante ya que no creíble.

Esta es la doctrina que domina la película: hacer cada escena lo más interesante visualmente posible, elevando así la historia. Y, claro, no podemos olvidar al grupo de go-gos asesinas que une la fascinación entonces por el reciente fenómeno de las chicas go-go, con la moda de los asesinos peculiares presentes en las películas del agente 007.

El argumento tiene más en común con El halcón maltés (The Maltese Falcon, John Huston, 1941) que con el argumento de una aventura Bond, pero se nota la influencia en la ejecución: los toques de humor, la acción, un reparto femenino atractivo... Pero Black Tight Killers tiene una gran personalidad propia. Más que una simple imitación, es una artefacto pop cinematográfico que muestra lo mejor de esta tendencia cinematográfica de los 60 del siglo XX.

26 jun 2026

Mermaid Legend (Ningyo densetsu)

 


 

No tengo ningún interés en las listas de películas. No creo que exista una mejor o peor película en tal o cual género, es algo demasiado subjetivo y siempre cambiante porque se están haciendo películas continuamente. Es por eso que siempre soy algo escéptico cuando se refieren a una película como la mejor en su género. Sin embargo, cuando oí que se describía a Mermaid Legend (Ningyo densetsu, Toshiharu Ikeda, 1984) en esos términos me llamó la atención, ya que desconocía completamente esta película. Y, tras haberla visto, no sé si es la mejor película de venganza que se ha hecho, pero, desde luego, está entre las mejores.

Keisuke (Jun Itô) y Migiwa Saeki (Mari Shirato) son un joven matrimonio que vive en un pueblo pesquero. Él es pescador y ella se dedica a la pesca submarina a pleno pulmón.  Una noche, Keisuke es testigo de un asesinato. Lo intenta denunciar pero lo único que consigue es que se convierta él en el objetivo de los asesinos. Matan a Keisuke pero no logran eliminar a Migiwa que sobrevive al ataque, por lo que deciden colgarle el muerto. Obligada a huir, ya que la policía la cree responsable del asesinato de Keisuke, Migiwa dará rienda suelta a su furia en una sangrienta venganza.

 


 

Sobre el papel, Mermaid Legend no parece muy distinta de otras películas de argumento vengativo similar. Pero, como sucede a menudo, la clave está en la ejecución y los elementos únicos que el director le añadió al film. La película mezcla realismo dramático con misticismo y momentos poéticos, que resultan más llamativos junto a las escenas sangrientas. La estructura que se nos presenta es una primera mitad que es un thriller dramático en el que se desenvuelve la trama, rodada de un modo naturalista. La segunda mitad aprieta el acelerador en todos los aspectos, con grandes dosis de violencia a los que se añade un toque de misticismo. En este aspecto también contribuye la banda sonora de Toshiyuki Honda, que le da una capa onírica y lírica al film. Es una estructura que resultará familiar a los que hayan visto Audition (Ôdishon, Takashi Miike, 1999), un clásico moderno sobre el que Mermaid Legend parece haber influido. Otra película sobre la que me hizo pensar el film de Toshiharu Ikeda es el clásico de violación & venganza Ángel de venganza (Ms.45, Abel Ferrara, 1981). Principalmente por la forma en que muestra la espiral de locura por la que se desliza la protagonista, jugando con las simpatías del espectador. Aunque en el caso de Mermaid Legend, Migiwa cuenta con el apoyo de las fuerzas de la Naturaleza.

Es su aspecto místico lo que más me llamó la atención de la película, en especial por el contraste con el realismo y el naturalismo del inicio del film. Al principio de la película, hay una escena en la que Migiwa y Keisuke hablan sobre lo que harían si el otro muriera y él dice: "tú no morirás, puede que mueras pero no morirás nunca". Un diálogo que parece simplemente romántico, pero que adquiere otro significado cuando vemos a Migiwa sobrevivir de manera repetida situaciones de las que otros no saldrían con vida. Parece que Migiwa se transforma en pura furia, lo que le permite comunicarse con fuerzas elementales. La manera en que el director maneja estos elementos hace evidente porque se le ofreció dirigir Female Prisoner Scorpion: Death Threat (Joshū sasori: satsujin yokoku, 1991), ya que ambas ofrecen una mezcla parecida de realismo y momentos místicos/sobrenaturales.

Mermaid Legend no era conocida fuera de Japón, donde se había convertido en una auténtica película de culto, pero gracias a distintas ediciones en Blu-ray ha sido ya reconocida en Occidente como el título único que es. Un film que ofrece mucho más de lo que parece a primera vista.