31 jul. 2018

Blackwood (Down a Dark Hall)

 
Publicada mi crítica de Blackwood (Down a Dark Hall, 2018), la nueva película de Rodrigo Cortés, en Underbrain Mgz:


Producto para adolescentes, pero de buena factura.


30 jul. 2018

La muerte sonríe al asesino (La morte ha sorriso all'assassino)

 
Utilizando el pseudónimo Joe D'Amato (y algunos otros más), Aristide Massaccesi dirigió casi doscientas películas. Pero solo una la firmó con su nombre real: La muerte sonríe al asesino (La morte ha sorriso all'assassino, 1973). Una curiosa mezcla de terror y giallo protagonizada por la bella Ewa Aulin, en la que también hace una breve aparición el inclasificable Klaus Kinsky.

La muerte sonríe al asesino es un film peculiar y extraño, onírico incluso. Intentar resumir su argumento de forma coherente es complicado (para mí siempre buena señal), baste decir que la joven Greta (Ewa Aulin) sufre un accidente a la entrada de la propiedad de los Ravensbrück, Walter (Sergio Doria) y Eva (Angela Bo). El matrimonio acoge en su casa a la desconocida y, a partir de entonces, se empiezan a suceder toda una serie asesinatos misteriosos y también peculiares triángulos amorosos.

En los extras de la edición en Blu-ray a cargo de Arrow Films, hay una entrevista en la que Massaccesi explica que decidió utilizar su nombre en esta película debido a la calidad del reparto y del acabado final. Aunque contiene elementos temáticos que encontramos en otros títulos de Joe D'Amato, este título destaca en la filmografía de este director por su habilidad técnica, con planos innovadores, que evidencian que este fue un film especial para él.

Personalmente, es una película que encuentro fascinante por la forma en que mezcla distintos géneros y su atípico desarrollo. Como se indica al principio, nos encontramos con una mezcla de elementos del giallo y del cine de terror, con referencias a clásicos inmediatamente reconocibles de Edgar Allan Poe y Sheridan Le Fanu. Aunque se empezó a rodar con un guion terminado, durante el rodaje se fue improvisando y cambiando/añadiendo elementos, lo que contribuye a darle un aire imprevisible y onírico, ya que mezcla recuerdos, presente y pasado. Esta manera de rodar también sugiere que algunas de las referencias a clásicos de la literatura de terror son más inconscientes que algo buscado. Además, subtramas como la que protagoniza Klaus Kinsky solidifican la extrañeza general que domina el film. Y todo el conjunto salpicado de erotismo y sangrientos asesinatos, los más reconocibles elementos de la filmografía de Joe D'Amato.

En definitiva, este es un film que recomendaría a los amantes del género que estén cansados de ver lo de siempre y les apetezca algo diferente.


23 jul. 2018

Misión: Imposible - Fallout (Mission: Impossible - Fallout)

Publicada mi crítica de Misión: Imposible - Fallout (Mission: Impossible - Fallout, Christopher McQuarrie, 2018), en Underbrain Mgz:


Esta es posiblemente la mejor entrega hasta la fecha. Me encantó de principio a fin, una auténtica épica de acción. Tanto que casi deseo que sea la última de la serie, porque no sé cómo pueden superar esta entrega sin caer en el ridículo. Muy recomendada.


Las secuelas son una enfermedad. Another Wolfcop es la cura

 
Wolfcop (Lowell Dean, 2014) fue todo un descubrimiento. Un film que desarrollaba su premisa de forma sensacional, siendo el resultado final una joya de culto (y lo diría aunque no hubiesen citado mi artículo en su página de Facebook). Y, como prometían los títulos de crédito de la primera, el policía licántropo regresa en Another Wolfcop (Lowell Dean, 2017).

Esta secuela mantiene el estilo y la comedia que hizo triunfar a Wolfcop, añadiéndole un aire más cercano al cine de acción de los 80, como podéis notar por el póster que es una parodia del de la cinta de culto Cobra (George P. Cosmatos, 1986). Todo ello gracias a un argumento que nos presenta a Lou Garou (Leo Fafard), Tina (Amy Matysio) y Willie (Jonathan Cherry) enfrentados a una nueva amenaza. Esta vez no son satanistas metamorfos, sino alienígenas que planean hacerse con el planeta Tierra utilizando un arma terrible: la cerveza.

La película está llena de momentos extremos y delirantes, pero sin llegar a ser una parodia. Ese es el punto fuerte de la película: no se toma en serio a si misma pero sí se toma en serio la premisa, se nota que está hecha por personas apasionadas por el proyecto. No es un gag que se alarga sin sentido, sus personajes están bien desarrollados y la comedia muchas veces viene de ver cómo reaccionan ante el absurdo.

Porque hay mucho absurdo en Another Wolfcop, que explota argumentos ya vistos de forma fresca. Pero, debido a su corta duración, nunca llega a cansar y cuando llegan los títulos de crédito finales, lo hacen dejando una sonrisa en el espectador

Mientras llegaba la secuela, el personaje se mantuvo vivo en una miniserie de cómics y una novela. Los cómics todavía no he tenido oportunidad de leerlos, pero la novela sí. Escrita por Brad Munson, Wolfcop: Fleshmob es una divertida aventura llena de sangre en la que Wolfcop se enfrenta a otra amenaza: mensajes subliminales que provocan matanzas. Tanto la novela como las películas nos muestran un universo muy rico que espero siga siendo explorado en futuras secuelas.


19 jul. 2018

Mamma Mia! Una y otra vez (Mamma Mia! Here We Go Again)


Publicada mi crítica de Mamma Mia! Una y otra vez (Mamma Mia! Here We Go Again, Ol Parker, 2018) en Underbrain Mgz:


Teniendo en cuenta que la primera entrega no me gustó demasiado, no me esperaba nada de esta continuación pero me sorprendió lo bien que me lo pasé viéndola.


17 jul. 2018

Siberia


Publicada mi crítica de Siberia (Matthew Ross, 2018) en Underbrain Mgz, para que sepáis que no ir a ver:


Un film decepcionante que podría haber sido más de lo que es.

16 jul. 2018

The Belko Experiment vs. Mayhem


Se han hecho (y se harán) muchas películas satirizando la vida de oficina, usando la comedia negra para criticar el mundo empresarial obteniendo resultados tan diversos como Trabajo basura (Office Space, Mike Judge, 1999) o Ejecutivo ejecutor (A Shock to the System, Jan Egleson, 1990). Recientemente tuvimos dos ejemplos más, llenando las oficinas de sangre y violencia: The Belko Experiment (Greg McLean, 2016) y Mayhem (Joe Lynch, 2017).

En The Belko Experiment un edificio de oficinas se ve sometido a un experimento sociológico que básicamente convierte a los sujetos en víctimas de una especie de Battle Royale a la americana. En Mayhem, un virus que elimina las barreras morales convierte un edificio de oficinas en cuarentena en planta tras planta de subconscientes desatados, situación que Derek Cho (Steven Yeun) aprovechará para vengarse de sus jefes con la ayuda de Melanie Cross (Samara Weaving).

Ambas tienen muchos puntos en común, empezando por la sátira, que no es muy original, aunque eso no significa que no te hagan reír, ya que la violencia desatado y el entregado reparto de ambos títulos se aseguran de que por lo menos resulten entretenidas.

Poniendo ambas en la balanza, debería decir que creo que Mayhem es la mejor de las dos.

The Belko Experiment es demasiado derivativa de Battle Royale (Batoru rowaiaru, Kinji Fukasaku, 2000), hasta el punto de que se hace predecible, especialmente en el arco de cada personaje. Como ya he dicho, el reparto está muy bien, pero el guion de James Gunn no acaba de ir más allá de su premisa, no sale nunca de lugares comunes.

Mayhem no es que sea mucho más original, utilizando un virus como si fuera la "hora roja" de Star Trek (la inspiración de la franquicia The Purge). El virus tiene una duración limitada, así que el protagonista va contrarreloj a la hora de conseguir sus objetivos. No resulta pretenciosa y sí muy divertida, especialmente ya que el virus no convierte a la gente en descerebrados infectados, simplemente elimina todas las inhibiciones morales del individuo.

Como ya he dicho, ambas tienen muchas cosas en común y transitan por caminos que han sido muy transitados, pero Mayhem lo hace con mejor humor (negro) y más personalidad. Por ello es la ganadora de este enfrentamiento.



12 jul. 2018

The Deuce (Las crónicas de Time Square) (The Deuce)


Acabo de publicar un no demasiado largo artículo sobre la serie The Deuce (Las crónicas de Time Square) (The Deuce, 2017), que podéis leer en Underbrain Mgz:


Una potente serie dramática con dosis de comedia, historia y crimen, si no la conocéis espero que el artículo os anime a verla.


11 jul. 2018

Batman Ninja


Fac mi, Batman Ninja (Junpei Mizusaki, 2018) es espectacular. Una pequeña maravilla de animación japonesa que nos presenta una historia progresivamente delirante, como solo los japoneses saben hacer.

Cuando hoy hablar de este proyecto por primera vez, asumí que sería una producción americana con animadores japoneses, igual que otros proyectos de animación relacionados con superhéroes americanos anteriores. Pero esta coproducción entre Warner Bros. Japón y Warner Home Entertainment es un auténtico anime. Es una representación de cómo ven artistas japoneses al héroe de la DC.

Lo primero que me llamó la atención es la calidad de la animación. Normalmente este tipo de películas, hechas directas para el mercado doméstico, tienen cierto aire televisivo, se nota que no están hechas para ver en el cine, incluso las de mayor calidad como Batman: Gotham a luz de gas (Batman: Gotham by Gaslight, Sam Liu, 2018). Sin embargo, Batman Ninja podría estrenarse perfectamente en pantallas de cine, el acabado de la animación y los fondos lo permite perfectamente.

No solo por la calidad de la animación, la historia nos lleva por caminos cuya resolución me gustaría ver en pantalla grande. Todo arranca con Batman (Kôichi Yamadera) trasladado al Japón feudal por medio de una máquina inventada por Gorilla Grodd (Takehito Koyasu). Pero Batman no está solo, además de su batfamilia, también se encuentra allí todo un plantel de grandes villanos, encabezados por el demente Joker (Wataru Katagi). Este punto de partida sirve para que a medida que avanza la historia se vayan tocando distintos géneros clásicos japoneses, incluído el robot anime (¿o pensábais que estar ambientada en el Japón feudal iba a impedir la aparición de robots gigantes en esta película?).

Dicho todo esto, sí que hay un punto negativo que no afecta la película sino la edición en Blu-ray. Me extrañó que el audio original japonés fuera incluido como extra y no en la selección de audio principal. Al escoger este audio, apareció automáticamente la selección de subtítulos y yo escogí "castellano". Viendo la película, empezaron a aparecer subtítulos cuando nadie hablaba y algunas frases se quedaban sin traducir: obviamente los subtítulos son para el audio inglés y para el audio japonés solo hay la opción de los subtítulos en inglés específicos para el japonés. Al parecer, al preparar la versión americana decidieron aañadir diálogos, ya que les parecía que había demasiados silencios. No hace falta insistir hasta que punto son innecesarios y superfluos estos añadidos. Entiendo la dificultad de traducir el japonés para cada idioma, pero podrían haber traducido los subtítulos en inglés al resto de idiomas. Para mí esto no es problema, pero temo que haya muchos que se pierdan el fantástico audio japonés por ello. Todavía no he tenido oportunidad de comprobar qué tal la versión americana, pero teniendo en cuenta los añadidos, creo que deberé esperar a tener menos fresco el trabajo de los artistas japoneses para darle una oportunidad.

Dejando de lado este pequeño punto negativo, sumando la calidad de la animación, las voces y la historia, el resultado final es un film fantástico que os hará disfrutar de principio a fin. Hasta final de mes no se pondrá a la venta en España a unos 20 euros, por ello os recomiendo haceros con alguna de las otras ediciones europeas, algunas por la mitad de lo que os costará aquí.


9 jul. 2018

Crítica de The Fade Out: Auténtico Hollywood Noir

 
Acabo de publicar en Underbrain Mgz una crítica de The Fade Out, la nueva obra maestra de la pareja formada por Ed Brubaker y Sean Phillips:


Soy fan de este par desde Sleeper, me encanta la manera en que fusionan la novela negra con otros géneros como el superheroíco y el terror, pero especialmente me hacen disfrutar cuando se meten de lleno en el relato criminal y más si, como en este caso, lo mezclan con el Hollywood clásico. The Fade Out es lectura imprescindible.

6 jul. 2018

Blood Theatre


Blood Theatre (Rick Sloane, 1984) es otro descubrimiento que he hecho gracias al sello Vinegar Syndrome, que anunció este título en su último Black Friday. Blood Theatre es una parodia del slasher, que en aquel entonces dominaba el género, a cargo de un director a medio camino entre John Waters y Ed Wood Jr.

El argumento gira en torno a un cine que, tras décadas cerrado tras una tragedia llena de víctimas, es reabierto. El equipo encargado de poner a punto el cine será el objetivo de un misterioso asesino que se esconde entre las butacas. Un planteamiento que podría haber funcionado en una película seria pero que Sloane utiliza para parodiar el slasher, atacando todos los clichés del género con mucho gusto. Es por eso que está más cerca de Waters que de Wood: Sloane es consciente de que está haciendo cine trash y lo hace con orgullo.

Hay que destacar que Sloane dirigió esta película con apenas 21 años, tras mentir a la dirección de la escuela de cine a la que iba, diciendo que lo que quería filmar era un cortometraje. También cerró la boca de muchos esnobs que despreciaban el cine que a él le gustaba y hacía, cuando consiguió un contrato para que su film fuera distribuido. Y alguien que se dedica a cerrar la boca a esnobs siempre contará con mi apoyo.

Como os podéis imaginar, el presupuesto de la película era casi inexistente y se nota, sobretodo en la mayoría de las interpretaciones y los efectos especiales. Sin embargo, tiene muchas cosas a su favor. Para empezar, es muy divertida. La parodia realmente funciona y, aunque hay algún chiste un poco flojo, no falla en provocar carcajadas (se ha de tener en cuenta que siempre he tenido debilidad por el absurdo y la chorrada gorda). Sloane además llena la película de toques, como un absurdo sonido en las puertas, que le dan un sabor especial al conjunto.

Pero cuando se habla de Blood Theater se ha de mencionar sus dos armas secretas: Mary Woronov y Joanna Foxx. Woronov, que por algún milagro Sloane convenció para aparecer en su película, ilumina la pantalla cada vez que aparece, creando un memorable personaje que protagoniza algunos de los mejores momentos de la cinta. Foxx (no su nomre real) interpreta a Selena, la trabajadora destroyer, malcarada, borde y desagradable que hace la vida miserable a sus compañeros. Al parecer, Sloane y Foxx eran amigos y Selena se basa bastante en ella misma. Es una lástima que Sloane decidiera doblarla, porque encontraba su voz demasiado desagradable, porque Selena protagoniza los momentos memorables que no protagoniza Woronov.

Para los amantes del cine trash y el slasher, Blood Theatre es una fuente de diversión que, gracias a sus 75 minutos de duración, se pasa volando. Por alguna razón, el tráiler la vende como una película de terror "seria", pero no os dejéis engañar: es un señor despiporre.


5 jul. 2018

Tarnation aka Cabin of the Damned

Siempre he tenido debilidad por aquellas películas hechas con poco dinero pero mucha imaginación y ambición. La sangrienta Tarnation (Daniel Armstrong, 2017) es un ejemplo perfecto, ofreciendo al espectador 83 minutos de psicotrónico delirio.

Hay días en que simplemente todo sale mal. Oscar (Daisy Masterman) está teniendo uno de esos días: la banda en la que canta la despide y su novio la abandona llevándose al gato. Entonces su amiga Rain (Danae Swinburne) la convence para que se sume a la escapada de fin de semana que prepara en una cabaña remota. Oscar, obviamente, no sabe que por los alrededores de esa cabaña acecha un unicornio demoníaco. Pero pronto lo descubrirá y su escapada de fin de semana se convierte en una larga lucha contra los demonios.

El bajo presupuesto se nota en aspectos como los efectos especiales, pero, a pesar de sus carencias, Tarnation resulta muy entretenida por la forma en que celebra el género sin tener miedo a ir demasiado lejos ni resultar demasiado absurda. Resulta evidente la alargada sombra de Posesión infernal (The Evil Dead, Sam Raimi, 1981), algo que la película no esconde con diversas referencias, pero el film evoluciona hacia su propia clase de locura, con muchos momentos inesperados e hilarantes.

Además de la sangre y las criaturas absurdas, como el unicornio satánico, para mí Tarnation también destaca por su lado cómico. Me hizo reír mucho y a menudo, a pesar de que a veces el acento australiano resulte difícil de entender.

Por todo ello, cuando me encuentro una película realizada de forma independiente, con un presupuesto ínfimo, pero que resulta tremendamente divertida y, como ya he dicho, entretenida, no puedo más que recomendarla. Si os apetece ver una película referencial, sangrienta, absurda y demente, Tarnation es una muy buena opción. Editada en Blu-ray en Alemania con el título Cabin of the Damned.


4 jul. 2018

¿Quién puede matar unos títulos de crédito? La versión internacional de ¿Quién puede matar a un niño?


Muestra de cómo se trata la cultura en España es que las mejores ediciones de clásicos del cine español se editan en el extranjero. Un ejemplo de ello es la fantástica edición en Blu-ray que Mondo Macabro ha editado de ¿Quién puede matar a un niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1976) y que se suma a las ediciones americana y alemana de La Residencia (Narciso Ibáñez Serrador, 1969).

Esta edición de Mondo Macabro, que, obviamente, utiliza el título americano Who Can Kill a Child?, es muy completa. Incluye tres pistas de audio: la versión original, la doblada al castellano y otra doblada al inglés por completo (salvo alguna escena), diversas entrevistas, un audiocomentario e incluso el programa de Versión Española que giraba en torno a este clásico. Sin embargo, el extra más significativo para mí es la inclusión de Island of the Damned, una versión internacional sin la secuencia de títulos de crédito creada por Narciso Ibáñez Serrador, que utilizó fragmentos de documentales denunciando atrocidades de guerra con los niños como víctimas.

Como ya dije anteriormente en el artículo sobre el cine de Narciso Ibáñez Serrador, esta secuencia siempre me ha parecido un error. Es demasiado obvia en explicitar sus intenciones, más aún cuando ya hay una escena en la película que incide en el mismo tema. Eso sin mencionar que es una secuencia muy dura (por lo menos para mí) y la primera vez que la vi casi me quita las ganas de seguir viendo la película. Island of the Damned, que parece ser es la versión que más se conocía en el extranjero en su momento según cuentan Samm Deighan y Kat Ellinger en el audiocomentario, es diez minutos más corta que la versión de Ibáñez Serrador. Ocho minutos corresponden a los títulos de crédito, los otros dos minutos que faltan corresponden a las escenas iniciales en la playa que se recortan para introducir antes a la pareja inglesa protagonista.

Creo que si no fuera por esos dos minutos, Island of the Damned sería mi versión predilecta para repetidos visionados. La ausencia del metraje documental marca una diferencia, metiéndote de lleno en la historia y permitiendo que sea el espectador el que saque sus conclusiones sobre el subtexto de la película. Además de que no te deprime antes de empezar a verla. Sin embargo, estos cortes en las escenas iniciales hacen que la versión original de Ibáñez Serrador siga siendo la escogida para volver a ver este clásico. De todos modos, sigue siendo un gran añadido, haciendo que esta sea la edición definitiva de este film.

Aunque la edición limitada que tengo se encuentra ya agotada, creo que la edición "simple" que se puede encontrar ahora incluye los mismos extras del disco, lo único que no incluye es la funda roja, la doble carátula, las postales y un libreto sobre el film. Así que sigue siendo muy superior a la edición española que solo incluye el tráiler y galerías de imágenes.


2 jul. 2018

Batman: Gotham a luz de gas (Batman: Gotham by Gaslight)

 
De entre las recientes películas de animación DC, Batman: Gotham a luz de gas (Batman: Gotham by Gaslight, Sam Liu, 2018) es de las que más ganas tenía de ver y, al mismo tiempo, la que más temía ver debido, más que nada por la decepción que supuso Batman: La broma asesina (Batman: The Killing Joke, Sam Liu, 2016). No quería que me pasase lo mismo ya que el cómic en el que se basa es uno de mis favoritos protagonizados por Batman.

Gotham: Luz de gas fue uno de los primeros cómics que me compré. Por 500 pesetas, este cómic ofrecía una aventura única: Batman enfrentándose a Jack el Destripador. Esta fue la primera de una serie de historias ambientadas en mundos alternativos, escrita por Brian Augustyn y dibujada por Mike Mignola, antes de que el estilo de Mignola se simplificara demasiado para mi gusto. La aventura transcurría en la Gotham de finales del XIX, obviamente, presentando un primitivo Batman que utiliza avanzadas técnicas detectivescas para descubrir la identidad del Destripador, cosa que se complicará cuando Bruce Wayne sea acusado de ser el asesino. Mezclando personajes históricos e inventados para este cómic en particular, no hay muchas referencias al Universo DC, aparte del inspector Gordon y un guiño al Joker. Aumentarían las referencias a los personajes del Universo DC en las siguientes aventuras de esta versión del personaje: Batman: Amo del futuro y Batman/Houdini: El taller del diablo.
 
La película se mantiene bastante fiel al cómic. Sin embargo, para poder llegar a la duración mínima de 78 minutos, la historia se amplia con elementos sacados de Amo del futuro. También hay muchas más referencias al Universo DC, destacando la incorporación de Selina Kyle como uno de los personajes principales. También hay un cambio bastante drástico: el Destripador de la película no es el Destripador histórico utilizado en el cómic. Es decir, no se trata de un asesino que actuaba en Londres y viaja a Gotham, sino que la primera noticia que se tiene de él es en Gotham.
 
Todos estos cambios funcionan muy bien en el contexto de película, al contrario que con La broma asesina, creando una obra que puede ser disfrutada por alguien que conozca el cómic, sorprendiéndose como alguien que no lo haya leído, sin perder la esencia de la historia en que se basa.
 
Batman: Gotham a luz de gas nos devuelve al nivel de otras adaptaciones como  Batman: Año Uno (Batman: Year One, Sam Liu, Lauren Montgomery, 2011). Celebra la historia en que se basa y construye un entretenido thriller con generosas dosis de acción y un toque steampunk (sacado de Amo del futuro). El resultado final es un título muy recomendable, que resultará interesante no solo a los fans de Batman y la animación para adultos.