20 jun. 2018

El asesino tras la máscara (Savage Weekend)

 
Aunque siguen habiendo muchos títulos que han quedado en la oscuridad, sin merecerlo, con la llegada de nuevos formatos, como el Blu-ray, otros consiguen ser rescatados y recuperados para una nueva generación. Es el caso de El asesino tras la máscara (Savage Weekend, David Paulsen, 1979), una interesante cinta de terror que llegó a los cines gracias a la Cannon.

Un grupo de amigos decide pasar el fin de semana en la casa que tiene uno de ellos en la montaña. Esperan dejar atrás los problemas de pareja y trabajo, pasar un buen rato y disfrutar del campo. Sin embargo, el destino les prepara algo muy distinto: un fin de semana cargado de muerte y terror. ¿Quién quedará vivo el lunes y cuánto quedará de quién sobreviva?

El film fue estrenado en 1979, entre La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978) y Viernes 13 (Friday the 13th, Sean S. Cunningham, 1980). Por lo que, a primera vista, se podría considerar que fue otro título más de la ola slasher de los 80. Pero lo interesante es que fue rodada en 1976, lo que la convierte en una película adelantada a su tiempo: un proto-slasher. Lo que realmente separa esta película de otras rodadas en los 80 es que sus protagonistas son adultos con problemas adultos, no adolescentes. En su reparto también encontramos nombres interesantes dentro del género como David Gale, el doctor Hill de Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), y William Sanderson, J. F. Sebastian en Blade Runner (Ridley Scott, 1982).

Solo tenéis que echarle un vistazo al tráiler para comprobar hasta que punto parece un film de los 80, no es de extrañar que la Cannon quisiera apuntarse a la moda slasher rescatando esta película del limbo. Y consigue adelantarse a su tiempo yendo hacia el pasado. Es decir, Savage Weekend contiene elementos de La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974), Deliverance - Defensa (Deliverance, John Boorman, 1972) y Perros de paja (Straw Dogs, Sam Peckinpah, 1971). El director y guionista mezcla bien los elementos pasados para ofrecer algo nuevo al espectador. La solidez del drama y el desarrollo de los personajes logra que el film mantenga el interés a pesar de que el grueso de las escenas sangrientas, como era costumbre en los 70, se concentra en el tramo final. Con eso no quiero decir que no suceda nada hasta entonces, durante todo el metraje se van incluyendo escenas de sangre y sexo para que no confundamos esta película de terror con un drama.
 
Obviamente, para el espectador contemporáneo, algún giro de guion resulta predecible, pero en su momento debió ser sorprendente. Incluso su representación de un personaje homosexual resulta positiva comparado con lo que se hacía entonces, siendo también relativamente innovadora en ese sentido. Es por eso que este proto-slasher es un recomendable y reivindicable film de terror que resultará atractivo a los aficionados al cine tanto de los 70 como de los 80 del siglo XX.


18 jun. 2018

Hereditary

 
Publicada mi crítica de una de las películas de terror más interesantes que he visto en lo que va de año: Hereditary (Ari Aster, 2018). Leedla en:


La recomiendo especialmente si os gustan películas del estilo de La bruja (The Witch: A New-England Folktale, Robert Eggers, 2015). También os recomiendo estar atentos a todas las pistas y señales que van apareciendo desde el principio.


14 jun. 2018

No dormirás

 
Publicada mi crítica de No dormirás (Gustavo Hernández, 2018) en Underbrain Mgz, que más que una crítica es una advertencia:


Nada peor que ver una buena idea desperdiciada. Mucho potencial que queda en nada.


7 jun. 2018

Jurassic World: El reino caído (Jurassic World: Fallen Kingdom)

 
¿Oís ese rugido? Es que ya se ha publicado mi crítica de Jurassic World: El reino caído (Jurassic World: Fallen Kingdom, J.A. Bayona, 2018) en Underbrain Mgz:


No disfruté tanto como con la anterior entrega, pero no deja de ser entretenida. Lo interesante parece que lo guardan para la siguiente secuela.


6 jun. 2018

Los violadores aka Mad Foxes




Los violadores (Paul Grau, 1981) aka Mad Foxes es una de las películas más sórdidas, demenciales y absurdas que he visto. Una coproducción entre Suecia y España que hay que ver para creer. Y una vez vista no puedes más que aplaudir la locura de la que has sido testigo.

En otras típicas películas con planteamiento parecido al de esta cinta, el argumento nos presentaría como un héroe al protagonista, los malos serían pura escoria y la violenta venganza estaría plenamente justificada. Pero Los violadores no es una película normal. Los malos son pura escoria, sí, pero el protagonista no se queda muy atrás. Hal (José Gras con el nombre Robert O'Neal) es un chulopiscinas de campeonato que se pasea con una chica en su impresionante deportivo (que comparado con los otros coches de la época que vemos casi parece salido del futuro). Hal y su amiga van a celebrar que ella cumple los 18 (y es entonces que te preguntas qué hace este tío con una chica que hasta entonces era menor). Mientras esperan en un semáforo, un grupo de motoristas les insulta, molestos por el chulerío de Hal. Hal no se lo toma a bien y las provocaciones aumentan de tono, hasta que Hal sale disparado con su coche perseguido por los motoristas con el resultado que uno de estos motoristas muere al chocar con un coche. Los motoristas no se lo toman a bien, así que cuando Hal y la chica vuelven a casa se ven emboscados por la banda. Hal recibe una paliza y la chica es violada. Es también la última vez que vemos a esta chica, ya que cuando Hal vuelve a casa hay otra chica en su cama con la que realiza actividades de interior, de la que luego se despide y se liará con otra mujer que se encuentra haciendo autoestop. Lo importante es que cuando Hal sale del hospital decide vengarse de los motoristas llamando a sus amigos karatecas, que atacan la banda motorizada en el funeral de su camarada caído.


Y así toda la película, con Hal y los motoristas metidos en una brutal espiral de violencia a la que Hal arrastra a todo el que conoce. Eso es lo que hace interesante esta película: ambos bandos son igual de culpables. Si Hal no se hubiera tomado la justicia por su mano, muchos inocentes seguirían vivos. Eso tampoco justifica la locura de los motoristas, claro. Unos motoristas que, no olvidemos, son nazis. Bueno, nazis de interior: en todas las escenas rodadas en exteriores, los brazos de los motoristas están adornados con un brazalete rojo con un círculo blanco. En las escenas de interiores, en el círculo blanco aparece una esvástica. Así, en una misma secuencia es posible que las esvásticas aparezcan y desaparezcan como por arte de magia.

Como ya he dicho, esta es una locura que hay que ver para creer. Un delirio clasificado "S" irrepetible. Para mí las banderas no son más que trozos de tela, el patriotismo no va conmigo, pero no puedo negar que pasear por ciertas zonas de Barcelona sabiendo que aquí se rodaron escenas del chulopiscinas matando motoristas nazis me llena de cierto orgullo patrio. Amantes del cine imposible, no os perdáis esta joya de los 80 con uno de los mejores finales de la historia del cine.

Atención: debido a la naturaleza bizarra y explícita de Mad Foxes, hay que asegurarse que os hacéis con la versión integra. Como la edición en Blu-ray austríaca, que es la que tengo, o la edición en DVD americana de Full Moon. Hay una versión en YouTube muy recortada y censurada, le faltan diez minutos de metraje, que es una pérdida de tiempo. Os dejo con el tráiler, que es casi una versión comprimida de Los violadores. Os diría que veáis solo un trozo del tráiler por si no estáis del todo convencidos, pero no verlo entero por su alto contenido de spoilers.