16 dic. 2016

Segunda oportunidad: Alien vs. Predator


Esta vez toca darle una segunda oportunidad a Alien vs. Predator (AVP: Alien vs. Predator, Paul W. S. Anderson, 2004), película que no he visto entera hasta hace poco, y su secuela.

Siempre he sido muy fan tanto de la saga Predator como de la de Alien, así que obviamente me excité bastante cuando por fin se anunció que se iba a hacer crossover de ambas. Y luego supe que iba a ser calificada para mayores de 13 años en Estados Unidos y que iba a ser dirigida por Paul W. S. Anderson. Automáticamente, toda mi excitación se deshizo más rápido que un gremlin al sol. Porque, aunque Horizonte final (Event Horizon, Paul W. S. Anderson, 1997) me parece un peliculón y la serie Resident Evil me divierte como tontorrona saga de acción, sabía que no era el tipo de director con la ambición y el talento para crear el terror y la acción que este crossover exigiría. Además, el hecho de que la Fox insistiera en hacerla PG-13 me acabó de convencer que la película sería bastante mala. Así que me negué a verla cuando se estrenó en cines.

Unos años más tarde se estrenó Aliens vs. Predator 2 (AVPR: Aliens vs. Predator - Requiem, Colin y Greg Strause, 2007), tampoco fui a verla por el antecedente de la primera entrega. Pero, aquí se ve lo mal que estoy, no podía seguir sin tener todas las películas de Alien y Predator, porque, como me pasa con otras sagas, necesitaba tenerlas todas. Porque sí, aunque no me gustaran. Así que, al cabo de un tiempo, me compré el pack más barato que encontré con ambas películas.

Cuando llegó el pack, decidí darles una oportunidad. Solo vi los primeros 20 minutos de Alien vs. Predator antes de parar el disco y sacarlo del reproductor. Me pareció infumable. Como ya he dicho, no solo el director no tenía la suficiente ambición y el talento para ponerse a la altura de las anteriores películas, el hecho de que fuese PG-13 acababa de castrar la película. Además, no solo no estaba a la altura de las anteriores películas de la saga, tampoco se acercaba a la grandeza de Aliens vs. Predator, la gloriosa primera historia en que se enfrentaban ambas especies, con guion de Randy Stradley y dibujos de Phil Norwood, que en su momento publicó Norma Editorial en una miniserie de cinco números (por solo 225 pesetas cada número, qué tiempos). Aún hoy sigo deseando ver esa historia en la gran pantalla, ya que sin duda es la mejor que he visto/leído y la única que creo se podría ponerse al nivel de las películas clásicas de cada saga.

Poco después, decidí ver Requiem, pero dejando de lado mi pasión por los Xenomorfos y los Yautja. Sencillamente, me enfrentaría a ella como una simple película de serie B. Y, más o menos, funcionó. Supongo que también ayudó el hecho de ver la versión sin censurar. El caso es que me lo pasé bastante bien con Requiem, pero no porque fuera muy buena, sino de la misma manera que me lo pasaría bien con una cutre serie B de las que producía Roger Corman en los 80. De hecho, las historias ambas sagas eran típico material de serie B, pero los presupuestos y, en especial, el talento de cineastas como Ridley Scott, las elevaron a clásicos. Requiem, sin embargo, no elevaba nada a no ser que fuera el nivel de sangre y un asombroso número de fetos devorados por infantes alien.

Así, AVPR no es que me pareciera "buena" por su calidad, pero la podía aceptar como entretenido cine trash, sin tener en cuenta el legado que la precedía.

Pero no pensé hacer lo mismo con AVP, hasta que, recientemente, para prepararme para la nueva entrega, decidí hacer una maratón de Resident Evil. La positiva experiencia me recordó que todavía tenía por ver AVP y decidí darle otra oportunidad, esta vez viendo la versión extendida.

Fue mejor que la anterior ocasión que me puse a verla: ahora la he visto hasta el final. Por desgracia, no me pasó como cuando vi Negra Navidad (Black Christmas, Glen Morgan, 2006) y, de repente, fue como si redescubriera AVP. Por ejemplo, la escena en que nacen los aliens carece del horror visceral que debería provocar esta escena, ya que es imposible hacerlo cuando quieres hacer una película para mayores de 13 años (la versión extendida es sin censurar, pero como desde un principio se planeó como PG-13, no es que sea un gran cambio). Pero se hace más soportable si, como con la secuela, te olvidas de dónde viene y simplemente la ves como una simple película de serie B. En este sentido, es una cinta de acción bastante entretenida, pero poco más. Por fortuna, ninguna de las nuevas entregas de cada franquicia tiene en cuenta la existencia de estas dos películas, así que es más fácil verlas de forma independiente, sin que tengan que entrar en el cánon de ninguna de las dos sagas.




14 dic. 2016

Vampyres

 
Es muy posible que si el canal Dark no hubiera emitido Vampyres (Víctor Matellano, 2015), nunca me hubiera molestado en ver esta película. Y no me habría equivocado, ya que Víctor Matellano es una prueba de que el hecho de que seas un experto en cine de terror no te convierte automáticamente en un buen director de cine de terror.

Matellano es el autor de un par de interesantes libros sobre el género, en especial sobre el cine de terror hecho en España durante los 70, comentados aquí, así como dirigió el también interesante documental ¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror (2013). Sin embargo, no ha mostrado el mismo talento en el largo de ficción y su debut Wax (2014) es un film terriblemente aburrido y sin ningún interés, que además hace gala de un giro tramposo e inepto. Cuenta el tipo de historia que debería estar contada desde el punto de vista del protagonista, no utilizando el found footage ya que una cámara no filma lo que no ve, más cuando el protagonista no se encuentra presente ni ve la acción.

Su siguiente largo es el que nos ocupa. Vampyres es un remake de Las hijas de Drácula (Vampyres, José Ramón Larraz, 1974). O más que remake, fotocopia, ya que no aporta ninguna novedad interesante a la historia original. Además, carece de atmósfera y, al ser filmada con vídeo digital, tiene un aspecto falso y artificial que no juega para nada a su favor. Es especialmente perjudicial para la película la ausencia de atmósfera y atractivo visual, ya que es el tipo de película que pide una potente atmósfera para transmitir el aire de pesadilla que su historia exige.

Referencias a películas como El retorno del Hombre Lobo (Paul Naschy, 1981) y Una vela para el diablo (Eugenio Martín, 1973) no ayudan, ya que nos recuerdan a películas mucho mejores que podríamos estar viendo y hacen más difícil que el film tenga una personalidad propia. Además, poblar el reparto de actores y actrices clásicos del género como Caroline Munro, Lone Fleming o Conrado San Martín no sirve de mucho si los papeles que interpretan no tienen ningún interés ni aportan nada a la trama.

Es posible que si no se han visto las películas a las que hace referencia o el clásico de José Ramón Larraz, el film de Matellano pueda tener algún interés. Aunque teniendo en cuenta la artificial y no muy afortunada interpretación de las vampiras y lo nada interesante del desarrollo de la historia, lo dudo mucho.


13 dic. 2016

Escóndete y grita (Hide and Go Shriek)

 
Escóndete y grita (Hide and Go Shriek, Skip Schoolnik, 1988) hizo acto de presencia cuando el slasher estaba en plena decadencia, los últimos estertores antes de que Scream.Vigila quién llama (Scream, Wes Craven, 1996) le insuflara nueva vida al género. Pero si bien Escóndete y grita no es ninguna maravilla, guarda algunas sorpresas para el fanático del slasher.

La película gira en torno a ocho "adolescentes" amigos que deciden hacer una fiesta en los grandes almacenes del padre de uno de ellos después de que hayan cerrado. Cuando digo "adolescentes", quiero decir que tienen más aspecto de treintañeros que otra cosa, aunque uno de ellos sí que aparenta ser bastante joven, con lo que el espectador se pregunta: ¿por qué este grupo de adultos decide llevar a un niño con ellos de fiesta?, pero representa que todos tienen la misma edad. En todo caso, como os podéis imaginar, un misterioso asesino hará acto de presencia, estropeándoles la fiesta de forma bastante ruda.

Ambientar una película de terror en unos grandes almacenes cerrados o un centro comercial vacío ha sido una idea que ha dado buenos resultados, como en Robots asesinos (Chopping Mall, Jim Wynorski, 1986), pero que en ocasiones no ha podido salvar una película mediocre, como en La iniciación (The Initiation, Larry Stewart, 1984). Hide and Go Shriek se encontraría en un término medio. Más que en unos grandes almacenes de verdad, en ocasiones parece que simplemente han montado un decorado y vemos el mismo escenario una y otra vez al que simplemente han añadido un par de maniquíes o cambiado un mueble, a pesar de que se supone que el lugar es enorme. Es decir, se desperdicia la ambientación para crear suspense, especialmente cuando la futura carne de cañón decide jugar al escondite (lo que haría el típico grupo de adolescentes con acceso a alcohol y camas y con muchas ganas de hanky panky) y se pasa gran parte del metraje deambulando de aquí para allá.

Sin embargo, a pesar de la pedestre dirección y las terribles interpretaciones (las mayores carcajadas que me provocó está película fueron gracias a algunas de las reacciones de pánico del reparto), este slasher tiene algunas cualidades que lo redimen. La principal, su asesino, que es una especie de Mortadelo psicópata que disfruta disfrazándose para engañar a las futuras víctimas, cuya afición al travestismo le da un toque memorable al enfrentamiento final. Además, aunque hay algunos tramos que se hacen algo aburridos, cuando aprieta el acelerador resulta bastante entretenida. Aún así, resulta extraño el número de personajes que siguen con vida una vez empiezan los títulos de crédito. Pero, posiblemente, lo más sorprendente es que se haya editado en Blu-ray.

Si os parecéis a mí, las palabras "es un slasher de los 80" son suficientes para querer ver una película, independientemente de su calidad. Para mí, hay poca calidad, pero bastante diversión en Escóndete y grita, de modo que imagino que los fans del género querrán echarle un vistazo, ni que sea para satisfacer su curiosidad.


7 dic. 2016

Segunda oportunidad: Negra Navidad

 
En Segunda oportunidad tengo planeado volver a ver películas que no me gustaron en su momento y ver si mi opinión sobre ellas cambia o sigue igual. No sé si tendrá más continuidad o si, al final, este será el único artículo de la serie, pero espero que la idea inspire a otros a darle una segunda oportunidad a esa película que en su momento les pareció horrible y quién sabe si ahora puede que les encante.

La primera vez que escribí sobre Negra Navidad (Black Christmas, Glen Morgan, 2006) lo hice basándome más en el recuerdo que tenía de ella que en la propia película y, además, era en el artículo que dediqué a la clásica Navidades negras (Black Christmas, Bob Clark, 1974). El peso de la película de Clark, añadido a la fiebre de remakes en el momento de su estreno, hizo que Negra Navidad no me sentara bien.

Se ha de entender que cuando se estrenó en 2006 la película de Glen Morgan, la manía de los remakes estaba en su momento álgido. Solo en 2006 se estrenaron cuatro, contando el de Morgan. Así que cuando la vi, lo hice ya predispuesto a que no me gustara.

Con el tiempo fui adquiriendo una actitud más madura hacia los remakes, las adaptaciones, los reboots y demás. Cuando empecé con el blog, lo hice con una mente más abierta a la que tenía en el pasado. De todos modos, no volví a ver Negra Navidad para darle un trato más justo, pero es algo que ahora ya he rectificado.

Negra Navidad fue una producción de, entre otros, Dimension Films, una filial de la Miramax, la compañía de Bob y Harvey Weinstein, los cuales mangonearon bastante la película. Ellos insistieron que el film tuviera dos asesinos y llegaron al extremo de, a espaldas del director, filmar escenas para incluirlas en el tráiler y los anuncios de TV como si formaran parte del film. Las tribulaciones de Morgan lidiando con los Weisntein tal vez sea la causa de que existan varias versiones de la películas: la que se estrenó en cines, la sin censurar americana editada en DVD y una versión inglesa estrenada en el Reino Unido y editada en DVD allí (en España se editó en DVD solo la versión estrenada en cines).

Juzgándola por ella misma sin compararla con la película de Clark, Negra Navidad se conserva bastante bien y me ha gustado mucho más cuando la vi en su momento. También, viéndola hoy día, sorprende que, teniendo en el reparto a Michelle Trachtenberg y a Mary Elizabeth Winstead, ninguna de las dos sea la protagonista. Katie Cassidy, la única rubia del film, es la protagonista, conocida hoy día por su papel en Arrow.

Esta era la segunda película que Morgan dirigía y se notaba que quería darle un impactante aire visual. Las iluminaciones navideñas ayudan a darle a la fotografía de la película un aire giallo al film, así como los asesinatos son bastante sangrientos y creativos, recordando al estilo de los 80. Morgan combina bastante bien los toques de humor negro con los momentos de terror, creando un tono que ayuda a dejar de lado los elementos más tópicos de la trama y centrarse en la diversión.

Me alegro de haberle dado una segunda oportunidad a esta película. Me ha parecido un slasher sangriento y bastante divertido que, si bien no es muy original, me ha hecho pasar un buen rato y me ha despertado la curiosidad por ver la versión inglesa. Teniendo en cuenta las fechas que se aproximan, puede ser una estupenda manera de soportar la pesadez navideña.


5 dic. 2016

La extrañeza/Extraños (The Strangeness)

 
Siempre he sentido cierta debilidad por las películas hechas con más ganas y pasión que dinero, ya que muchas veces el resultado final resulta más interesante que cualquier cosa hecha por un estudio. Un perfecto ejemplo de ello es esta curiosa monster movie rodada por estudiantes, algunos graduados y otros acabando la carrera, llevados por la pasión por el cine.
 
La película cuenta la historia de un grupo de exploradores contratados para inspeccionar una mina y determinar si queda suficiente oro como para justificar una explotación comercial. A medida que se van internando cada vez más en las profundidades de la mina se irán multiplicando los problemas, ya que se convertirán en víctimas de una extraña criatura que se alimenta de seres humanos. Y tiene mucha hambre.
 
La extrañeza aka Extraños (The Strageness) fue dirigida por David Michael Hillman (cuando todavía no era Melanie Anne Phillips), el cual hacía poco que había terminado la carrera y esperaba así tener un proyecto que le ayudase a introducirse en la industria, junto a otros entusiastas compañeros de la universidad. Así, el equipo delante y detrás de las cámaras es una mezcla de profesionales y aficionados. Se rodó a finales de los 70 y se completó en 1980, pero no se distribuyó directamente en vídeo hasta 1985, así que las sorprendentes similitudes que tienen películas posteriores a The Strangeness, como Los Boogens (The Boogens, James L. Conway, 1981) o The Descent (Neil Marshall, 2005), y su originalidad pasaron bastante desapercibidas.

Lo cual es una lástima ya que esta película tiene un aire nostálgico, diferente del resto de películas del momento, de clásica monster movie, pero a la vez muestra una sensibilidad moderna (para el momento en que se hizo). Aunque hay algunas escenas al principio del film que se alargan un poco para que el film llegue a los 90 minutos, The Strangeness resulta bastante entretenida y efectiva para el fan del género. Es fácil meterse en la película gracias a la lograda ambientación y el reparto, que aunque no hace interpretaciones de Oscar, es bastante natural y parecen personas normales en lugar de los típicos y típicas protagonistas hollywoodienses.

Un detalle que hace que esta película, personalmente, me guste bastante es que el monstruo no está interpretado por un hombre en un traje, sino que todas sus apariciones se realizan mediante animación stop motion. Además, el diseño del monstruo es bastante memorable: la cabeza es una gigantesca y supurante vagina mientras que el cuerpo es un falo con tentáculos. Según cuenta en el audiocomentario incluido en la edición en Blu-ray Chris Huntley, que, además de ser uno de los guionistas, productores, actuar en el film y otras cosas más, diseñó la criatura, en aquel entonces todavía no había salido del armario, así que el diseño de la criatura tiene un evidente trasfondo freudiano.

Como entusiasta del cine de serie B, oscuro y hecho sin dinero, esta película me encantó. Si sois amantes del cine de terror, en particular de las monster movies, os recomiendo que le deis una oportunidad.

No he encontrado un tráiler para el film, así que os dejo una especie de tráiler doblado pésimamente al castellano que simplemente aglutina algunos momentos del film.


30 nov. 2016

La doncella (Ah-ga-ssi)

 
Ya se ha publicado mi crítica de La doncella (Ah-ga-ssi, 2016), la nueva película de Park Chan-wook, en Underbrain Mgz. La podéis leer clicando aquí:


Como siempre, Park Chan-wook nos ofrece el tipo de película que solo puede hacer Park Chan-wook. Que su duración no os haga dudar, se pasa volando y es una maravilla.


29 nov. 2016

La historia secreta de Twin Peaks

 
Aunque inicialmente era algo escéptico por el retorno de Twin Peaks, ahora que queda poco para que veamos la nueva temporada, empiezo a estar más entusiasmado. Para hacer la espera más corta a los fans, Mark Frost, cocreador y guionista de la serie, ha publicado la novela The Secret History of Twin Peaks.

Empecé a leer este libro apenas unas horas después de haber visto Twin Peaks: Fuego camina conmigo, que vi apenas unas horas después de haber terminado de ver la serie otra vez. Tal vez por eso, The Secret History of Twin Peaks me enganchó desde el principio, obteniendo gran placer al relacionar las pistas e indicios que aparecen con la mitología de Twin Peaks. El libro adopta la forma de un dossier que el lector, en el papel de un agente del FBI, ha de leer para averiguar quién es su creador, un misterioso personaje que se identifica como El Archivista. Para completar la misión, el agente/lector tendrá la ayuda de otro agente, identificado por las iniciales TP, que va añadiendo sus propios comentarios a lo que cuenta El Archivista (creo que este agente cuyo nombre completo aparece al final del libro posiblemente sea un personaje en la nueva temporada, pero es solo una hipótesis).

Este dossier abarca más de 200 años de historia, empezando con los exploradores Lewis y Clark a principios del siglo XIX y terminando en el momento en que acabó la serie originalmente. En este largo viaje por el tiempo, conoceremos el origen de muchos de los misterios de la serie, se aclararán otros, pero lo más importante (¿qué le sucede al agente Cooper?) se deja para la nueva serie, obviamente. Este libro sirve como puente hacia los nuevos episodios, reescribiendo en ciertas partes algunas de las cosas que ya sabíamos de algunos de los personajes.

Si además de Twin Peaks sois fans de Expediente X, como yo, este libro resultará doblemente estimulante, ya que abarca prácticamente todas las grandes conspiraciones y secretos que os podáis imaginar. Mezclando personajes históricos y ficticios, Frost crea un gran tapiz que sitúa el pueblo de Twin Peaks en el centro de una historia muchos más grande y compleja de lo que creíamos.

Y hablando de crear tapices, el libro por sí solo es un gran objeto de arte, ya que está formado a base de diversos materiales (periódicos, postales, otros libros, archivos secretos reproducidos, fotografías...) de modo que, aunque se lee bastante rápido, uno se puede entretener observando las diversas imágenes, fotografías y materiales que dan cuerpo al libro.

Es posible que si no se está familiarizado con la serie (y la película), este libro resulte demasiado complicado e incomprensible, pero para los fans es una lectura adictiva y realmente ha conseguido aumentar mi apetito por los nuevos episodios.


28 nov. 2016

Sombra sangrienta (Solamente nero)

 
Sombra sangrienta (Solamente nero, Antonio Bido, 1978) es un film interesante, y efectivo, que fue producido en la época tardía del giallo, cuando estaba en transición hacia el film de terror/suspense más "convencional". Es decir, sin las florituras y la narrativa visual que hicieron el giallo memorable durante los 70.

Stefano D'Archangelo (Lino Capolicchio) va a visitar a su hermano Paolo (Craig Hill), el cual es el cura del pueblo, situado en una pequeña isla cerca de Venecia. Todo parece ir bien, Stefano incluso ha iniciado una posible relación con la atractiva Sandra Sellani (Stefania Casini). Pero la tranquilidad no dura mucho, una noche Paolo es testigo de un asesinato cerca de su iglesia. Además, el asesino empieza a enviarle notas amenazándolo de muerte. Stefano empieza así una carrera contrareloj para averiguar quién es el asesino antes de que mate a su hermano, mientras los cadáveres se van acumulando sin que la policía pueda hacer nada.

Solamente nero todavía contiene algunos de los detalles visuales que caracterizan el giallo. Más importante, conserva los temas que el género explotó a lo largo de la década en que estuvo activo. Tenemos el testigo del crimen perseguido por el asesino, al estilo de El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, Dario Argento, 1970), los asesinatos violentos y elaborados, así como una trama adecuadamente complicada y retorcida. Sin embargo, el film no se ambienta en la Venecia para turistas y se aleja de los ambientes cargados de glamour habituales en el género, para ofrecernos un giallo más rural, al estilo de Angustia de silencio (Non si sevizia un paperino, Lucio Fulci, 1972). Por supuesto, el pueblo en el que se ambienta Solamente nero está lleno de secretos y tiene el obligatorio misterioso asesinato sin resolver del pasado que afecta a los crímenes del presente.

Esta confluencia de elementos son los que otorgan interés a la película, cuya enrevesada trama mantiene al espectador en suspense. Antonio Bido, que solamente dirigió dos gialli en su corta carrera, siendo el otro Il gatto dagli occhi di giada aka Watch Me When I Kill (1977), crea efectivas secuencias de suspense, brillando especialmente en los crueles y violentos asesinatos, a las que hay que sumar una fantástica banda sonora de Stelvio Cipriani.

No tan popular como otros títulos del género, Sombra sangrienta es, a pesar de todo, un entretenido giallo que seguramente resultará interesante a los aficionados al género. Recomiendo ver la película con el doblaje italiano, ya que los otros, como el inglés, no son muy buenos.


24 nov. 2016

The Neon Demon - Underbrain

 
Nueva crítica a vuestra disposición de The Neon Demon que he escrito para Underbrain Mgz, a raíz de que finalmente llegue a las salas de cine. Leedla clicando aquí:


Me lamentaba en la crítica que hice para el blog (aquí) de que todavía no hubiera llegado a las salas de cine y ya la tenemos aquí. Realmente verla en la gran pantalla en el cine es toda una experiencia y recomiendo ir a verla aunque, como yo, ya la tengáis en Blu-ray.


23 nov. 2016

Gimme Danger

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz la crítica que hice de Gimme Danger (Jim Jarmusch, 2016), clicando aquí:


Documental sobre la genial banda The Stooges, vuestro disfrute dependerá en gran medida de cuánto os guste la música de la que habla. También contiene historias fascinantes.


21 nov. 2016

Furia silenciosa (Silent Rage)


Esta película es un descojone. En un típico pueblo americano andan desatadas dos imparables máquinas de matar. Una es un hombre mutado por la ciencia que elimina a todo aquel que se le pone por delante, la otra es Chuck Norris.

Chuck Norris es Chuck Norris, haciendo de sheriff de un pueblo de Texas cerca del cual hay una instalación científica que se dedica a algo relacionado con los genes (no se especifica qué tipo de investigación están llevando a cabo en el film, igual que tampoco se menciona el nombre de la institución o el pueblo en el que transcurre la acción). Un día, Norris detiene a John Kirby (Brian Libby), el cual en un ataque de locura ha asesinado a un matrimonio. Para curarle las heridas sufridas, Kirby es trasladado a la institución de la que era paciente. Allí, le inyectan con una extraña sustancia que hace que se recupere de cualquier herida, de modo que tiene un poder de curación equiparable al de Lobezno. La sustancia también le otorga fuerza sobrehumana y un serio caso de demencia asesina. Norris será el encargado de pararle los pies.

Justo antes de dirigir Furia silenciosa (Silent Rage, Michael Miller, 1982), Miller había dirigido la parodia slasher Reunión de clase (Class Reunion, 1982). Puede que sea por este hecho que, en ocasiones, Furia silenciosa parece más una parodia que una película hecha en serio. No solo eso, los minutos iniciales del film son absolutamente hilarantes y las escenas serias resultan más divertidas que los supuestos momentos cómicos.

La película mezcla ciencia ficción, terror y la acción habitual en una película de Chuck Norris. Una mezcla que dará resultados más "interesantes" en películas posteriores del barbudo letal, pero aquí resulta más bien en una simple excusa para que Norris tenga a alguien a quien patear durante un rato.

No es excesivamente absurda, pero Furia silenciosa resulta bastante divertida si no te tomas en serio la película en ningún momento. Algo que no debería ser demasiado difícil teniendo en cuenta a su protagonista.


17 nov. 2016

Concierto de sangre (Rocktober Blood)

 
Preparaos para sacudir vuestras cabezas al ritmo de Concierto de sangre (Rocktober Blood, Beverly Sebastian, 1984), un clásico ejemplo de rocksploitation mezclado con la fiebre slasher de los 80. Una película que hay que ver con el volumen al máximo.

Una noche, a la estrella del rock Billy Eye (Tray Loren) se le gira el cerebro y decide asesinar a todos sus colaboradores. Dos años más tarde, la superviviente de aquella terrible noche, Lynn (Donna Scoggins), es ahora la líder de Head Mistress, el nuevo nombre de la antigua banda de Billy. En la víspera de una importante actuación, Lynn empieza a ser acosada por Billy, que ha vuelto para terminar lo que empezó hace dos años.

Me encanta el rock en todas sus variantes y me encanta el cine de terror en todas sus variantes, pero parece imposible encontrar una película que mezcle ambos y que sea medianamente buena. Normalmente, las rocksploitation resultan entretenidas y divertidas de ver, pero no por su gran calidad. Rocktober Blood no es diferente en este sentido.

El film empieza bastante bien, con unos entretenidos diez primeros minutos. Sorprende que normalmente las final girls son bastante virginales, pero en este film la protagonista tiene dos escenas de desnudo. Por otro lado, el tipo que hace de Billy Eye resulta hilarante por lo ridículo de sus expresiones asesinas. Cuando, hacia la mitad de la película se traslada la acción a una casa al lado del típico lago, el film se convierte en algo más genérico y rutinario. De nuevo, lo único que salva esta parte es el ridículo trabajo del actor Tray Loren. Sin embargo, una vez superada esta parte más rutinaria y la ridícula y absurda a partes iguales resolución de su "misterio", el film entra en la parte final que tiene lugar durante el concierto de Head Mistress, donde se redime con un "fantástico" clímax.

Por supuesto, si no te gusta el rock duro de los 80 ni te hacen gracia los efectos especiales cutres, ni siquiera el gran clímax salvará la película para tí. No es mi caso, por fortuna, y esta película de cero presupuesto me hizo bastante gracia gracias a su aire cutre y su banda sonora. Si este tipo de basura también os hace gracia, no dejéis de ver Concierto de sangre.


14 nov. 2016

The Neon Demon

 
Vivimos en un país en el que ha llegado antes The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016) a mi casa en edición de dos discos en Blu-ray que a las salas de cine. Pero no nos lamentemos por lo que no podemos cambiar y celebremos, en cambio, que la nueva película de Nicolas Winding Refn vuelve a demostrar que es uno de los directores contemporáneos más interesantes de la actualidad.

Como muchos ya sabéis, esta película causó bastante polémica en el festival de Cannes, donde parte de los espectadores la aplaudieron, mientras que la mayoría la abucheó. La verdad es que no entiendo la polémica, ya que en The Neon Demon Refn sigue el mismo estilo que en sus filmes anteriores, subvertiendo expectativas y creando momentos de una gran belleza. Por otro lado, entiendo que no fuera apreciada o entendida por los sectores más esnob de la crítica y la más rancia cinefília. Pero si sois lectores de este blog y sentís el mismo interés por el cine comercial de Hollywood que por el cine experimental e independiente; si sentís el mismo interés por los respetados clásicos del cine que por la serie B más delirante, no os costará apreciar esta película ya que es el mismo background por el que se mueve Refn, mezclando exploitation y arte. Una mezcla que se hace más evidente en la obsesión de Refn por usar el neón y los colores propios del cine de terror de los 80 en un ambiente casi futurista.

La historia que cuenta el film es bastante sencilla: la típica chica inocente de pueblo, Jesse (Elle Fanning), que llega a la gran ciudad, Los Ángeles, para probar suerte como modelo. Lo extraño es que de forma inmediata empieza a tener éxito y logra, sin mucho esfuerzo, lo que ha otras les ha costado mucho trabajo. En un principio, este argumento podría fácilmente convertirse en una sátira o crítica del superficial mundo de la moda, al estilo Bret Easton Ellis, pero Refn opta por seguir un camino más personal.

El film trata sobre la fascinación y la obsesión por la belleza, la belleza pura sin adulterar. El lugar más indicado para tratar este tema es el mundo de la moda, en el que la belleza de Jesse parece provocar un extraño efecto en la gente que la rodea. Como trata sobre la belleza, el film de Refn es increíblemente bello, casi saturando al espectador con imágenes de gran potencia a las que da el toque final la banda sonora de Cliff Martinez.

Refn mezcla comedia, melodrama y terror, dando como resultado algo que parece un cruce imposible entre El valle de los placeres (Beyond the Valley of the Dolls, Russ Meyer, 1970) y Suspiria (Dario Argento, 1977). El director encadena escenas con toques de humor negro con escenas dramáticas con escenas que son puro surrealismo, logrando que todo fluya al adoptar un estilo casi onírico, como si el espectador estuviera soñando el film.

The Neon Demon es un film que puede ser divisivo, pero sin duda es fascinante. Yo caí bajo el hechizo de la película de la misma forma que los personajes caen bajo el hechizo de Jesse. Para mí es un film genial que recomiendo sin dudarlo.


11 nov. 2016

Spasmo


Se pueden decir muchas cosas de las películas de Umberto Lenzi, pero, desde luego, lo que nunca se podrá decir es que son aburridas. Un perfecto ejemplo de ello es el frenético giallo Spasmo (1973).

Christian Bauman (Robert Hoffmann) se encuentra paseando con una amiga (Maria Pia Conte) cuando descubren una mujer tirada en la playa, al parecer muerta. Al acercarse, descubren que la mujer no está muerta, se llama Barbara (Suzy Kendall) y se marcha a la francesa tras causar una notable impresión en Christian. Poco después, Christian y Barbara se encuentran en casa de ella, pero Christian es atacado por un hombre misterioso. Christian mata al hombre y la pareja se da a la fuga. Y a partir de aquí realmente se complican las cosas para Christian. Además, ¿tienen alguna relación las muñecas de látex de tamaño natural que se están encontrando por el pueblo fingiendo ser mujeres asesinadas con lo que le sucede a Christian?

He de admitir que, normalmente, el tipo de historia que cuenta Spasmo no me suele gustar, pero, igual que con otras excepciones, gracias al estilo con que se cuenta y a la dirección de Lenzi, la película me enganchó de principio a fin (no entro en más detalles para no haceros un spoiler). También resulta interesante que este tipo de giallo, en el que tenemos a un protagonista pasivo al que atacan y persiguen, por contraste al protagonista activo que investiga, suele estar protagonizado por mujeres, como Edwige Fenech en La perversa señora Ward (Lo strano vizio della Signora Wardh, Sergio Martino, 1971), pero aquí tenemos al pobre Hoffmann corriendo de aquí para allá mientras intenta esclarecer quién le persigue y quién no.

Desde el principio, Lenzi mantiene al espectador atrapado, sin dar un segundo de descanso. Por supuesto, esto sirve para que uno no se de cuenta de lo absurda que es toda la historia, pero mientras se está viendo la película lo único que se hace es disfrutar, intentando adivinar cuál será el siguiente giro de guion al que se deberá enfrentar el sufrido protagonista.

Aquellos familiarizados con la obra de Lenzi sin duda disfrutarán con esta nueva muestra de la habilidad del director para entretener al espectador. Los demás pueden descubrir un estupendo giallo, tan absurdo como entretenido.


10 nov. 2016

La llegada (Arrival)

 
Ya se ha publicado mi crítica de la nueva película de Dennis Villeneuve La llegada (Arrival, 2016) en Underbrain Mgz:
 
 
Estupenda película de ciencia ficción que trata un tema clásico de forma moderna.


8 nov. 2016

Mi nombre es Legión: El montaje del director de El Exorcista III

Scream Factory editó en octubre, para alegría de muchos fans, una edición de dos discos en Blu-ray de El exorcista III (The Exorcist III, William Peter Blatty, 1990). Una edición que incluye algo que muchos llevábamos esperando durante mucho tiempo: el montaje del director. Titulada Legion, ahora es posible disfrutar de la visión original de Blatty, que ofrece una experiencia distinta a la que disfrutamos en El exorcista III.

Como todas las secuelas del clásico de William Friedkin El exorcista (The Exorcist, 1973), El exorcista III tuvo una complicada gestación. Tras la debacle que fue la involuntariamente hilarante El exorcista II: El hereje (The Exorcist II: The Heretic, John Boorman, 1977), la franquicia estaba más que muerta. Sin embargo, Blatty deseaba crear una continuación que fuera más digna y eliminara el mal sabor de boca de la locura que dirigió Boorman. Así, en 1983, Blatty publicó Legión, una excelente novela que tenía algunas conexiones con su novela El exorcista pero que contaba su propia historia.

Tardó bastante Blatty en poder llevar la novela al cine, de nuevo, debido al fracaso de El exorcista II. Finalmente se puso en marcha el proyecto, con varios títulos: El exorcista 15 años después, El exorcista 1990, etc. Blatty decidió hacer lo obvio, titularla igual que la novela en que se basaba: Legion. La ventaja de este título es que hacía entender que era una historia independiente, sin introducir falsas concepciones en el espectador. Por supuesto, el estudio que la financiaba, Morgan Creek, insistió por razones comerciales que se titulara El exorcista III. Este cambio de título trajo consigo que no funcionara en taquilla y que ahora tengamos dos versiones distintas de una misma película.

Blatty hizo algo bastante radical para la época en lo que se refiere a continuaciones. Utilizando algunos de los personajes que aparecían en El exorcista, principalmente el teniente Kinderman, ofrecía algo completamente diferente. Una película (y una novela) que mezclaba el terror con una historia de misterio. En Legion no hay exorcismos ni curas enfrentándose a Satán, esta es la mayor diferencia entre ambas versiones. La otra, es que en Legion Brad Dourif interpreta el papel del padre Karras, ya que en un principio Jason Miller no estaba disponible.

Al cambiar el título de Legion a El exorcista III, el estudio exigió que hubiera un exorcismo porque eso es lo que el público esperaba. De modo que Blatty, que tenía "montaje final" por contrato, se vio obligado a rodar las escenas con Nicol Williamson como el padre Morning y añadir un aparatoso exorcismo al final de la película. Por eso, en una película que incide en crear una atmósfera inquietante, un terror sutil, de repente estalla una batalla épica que parece algo fuera de sitio.

El problema con este final es el mismo que han tenido todas las secuelas y películas con posesiones/exorcismos. La película de Friedkin es, dentro de lo que cabe, bastante "realista" en lo que se refiere a la presentación de una posesión diabólica. Para intentar superar el primer Exorcista, el resto de películas presentaba posesiones cada vez más y más aparatosas y pasadas de vueltas, entrando directamente en el terreno de la fantasía absurda.

A pesar de todo, El exorcista III es, sin duda, la mejor secuela (la única verdadera para muchos) que se ha hecho del clásico de Friedkin y, por si sola, una de las películas más inquietantes que se han hecho dentro del género. Ahora, tenemos la fortuna de poder disfrutar de dos versiones distintas de esta gran película, ambas igualmente válidas ya que los añadidos fueron escritos y dirigidos por el propio Blatty.

Como ya he mencionado, la principal diferencia entre Legion y El exorcista III es que en la primera no hay exorcismo, de modo que se nota más que es una historia que funciona perfectamente de modo independiente. El final de Legion, además, es bastante más contundente y brutal que los fuegos artificiales de El exorcista III.

Actualmente disponible solo en zona A, a todos aquellos que puedan les recomiendo que se hagan con esta edición de Scream Factory. Para todos aquellos fans de El exorcista III, es todo un privilegio contar con dos fantásticas versiones de este clásico de culto.


Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás (Jack Reacher: Never Go Back)

 
Ya se ha publicado mi crítica de Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás (Jack Reacher: Never Go Back, Edward Zwick, 2016) en Underbrain Mgz:

 
Entretenida, pero poco más. No está a la altura de la primera aunque sea más espectacular.


7 nov. 2016

The Witch Who Came from the Sea

 
Una mujer y sus dos sobrinos están charlando en la playa. Mientras hablan, la mirada de la mujer se desvía hacia unos musculosos hombres haciendo ejercicios. Tras un rato observándolos, la mujer imagina muertes horribles y brutales para cada uno de ellos que vemos con gráfico detalle. Esta mujer es Molly, interpretada de forma soberbia por Millie Perkins, y sus fantasías tienen una inquietante manera de converirse en realidad. Ella es la protagonista de The Witch Who Came from the Sea (Matt Cimber, 1976).

Esta película es un antecedente de títulos como Henry, retrato de un asesino en serie (Heny: Portrait of a Serial Killer, John McNaughton, 1986) o Maniac (William Lustig, 1980). Películas que son estudios de un personaje, pero debido a la naturaleza de esos personajes se convierten en películas de terror. En el caso de The Witch Who Came from the Sea, la película nos presenta a Molly, una asesina en serie que, a través de flashbacks, descubriremos los traumas de su infancia que la han hecho así, mientras observamos la consecuencia de esos traumas en el presente. Consecuencias muy sangrientas, como os podréis imaginar.

Aunque no es un film tan violento o sangriento como los mencionados Henry y Maniac, The Witch tiene su ración de momentos perturbadores. El más notorio para mí sucede en una escena en la que Molly tiene a dos hombres atados en una cama, coge una pequeña cuchilla de afeitar y dice: "mierda, esto va a tardar una eternidad", momento en que empieza a aplicar la cuchilla en la entrepierna de uno de los hombres. La castración transcurre fuera de plano, pero aunque no vemos lo que hace Molly, en su ejecución la escena resulta tan brutal como una castración en una película italiana de caníbales.

Pero no os hagáis una idea equivocada, The Witch se centra en el retrato psicológico de su protagonista, una psicótica que se ha creado su propio mundo de fantasía. Pero incluso ese mundo de fantasía va degenerando a medida que el film avanza y Molly se va sumergiendo más en su locura. Es esta exploración de la locura lo que hace de este un film memorable y perturbador. Un film que resulta también memorable por la fantástica interpretación de Perkins.

The Witch Who Came from the Sea mezcla drama y terror, momentos oníricos y locura realista. El resultado es un fantástico film que recomiendo ver y disfrutar.


1 nov. 2016

Blair Witch


Ya tenéis a vuestra disposición mi crítica de la fantástica Blair Witch (Adam Wingard, 2016) en Underbrain Mgz, clicando aquí:

http://underbrain.com/cine/blair-witch/

Genial e inquietante película de terror, secuela directa de El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project, Daniel Myrick, Eduardo Sánchez, 1999), leyendo la crítica sabréis porqué la recomiendo a todos los aficionados al cine de terror.


31 oct. 2016

Malatesta's Carnival of Blood

 
Os presento una obra maestra del cine de terror de la que hasta hace bien poco no había oído hablar. De hecho, la mayoría de aficionados no había oído hablar de ella porque se creía perdida durante 30 años, tras un breve paso por algunas perdidas salas de cine en Estados Unidos, hasta que apareció editada por su director en DVD en el año 2003. Recientemente, Arrow Video la incluyó dentro de su American Horror Project, una serie destinada a recuperar extrañas, bizarras e injustamente olvidadas películas de terror de los 70, dándole la popularidad y la exposición que se merece. Malatesta's Carnival of Blood (Christopher Speeth, 1973) es la razón por la que me compré el primer volumen de esta serie, una de las mejores compras que he hecho ya que las tres películas que lo forman son extraordinarias, cada una a su extraña manera.

Los Norris (Paul Hostetler y Betsy Henn), junto a su hija Vena (Janine Carazo), empiezan a trabajar en la feria del señor Malatesta (Daniel Dietrich). Se presentan como simples feriantes, pero el auténtico motivo por el que están allí es que sospechan que su hijo y hermano de Vena Lucky (Sebastian Stuart) ha sido víctima de los feriantes del señor Malatesta. Pero lo que los Norris no saben es que los feriantes del señor Malatesta son ghouls que sumergirán a los Norris en una pesadilla sin fin.

El film arranca en la feria de Malatesta y nunca salimos de allí, creando una sensación de claustrofobia y terror a medida que la locura se va apoderando de la película. Si bien Malatesta empieza como una película de terror "normal", muy pronto la línea que separa realidad y fantasía, pasado y presente se borra, atrapando al espectador en una pesadilla de la que no tiene más posibilidades de escapar que los propios Norris. Los breves momentos de gore, si bien son efectos algo crudos propios de la época, resultan efectivos por inesperados en una película de esta época.

Rodada alrededor de 1971, resulta también una película sorprendente para el aficionado al cine de terror ya que tiene escenas y momentos que nos remiten a clásicos como La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974) y su secuela o Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, Wes Craven, 1977), así como las escenas con los ghouls pueden recordarnos el cine moderno de zombis.

Todo ello concentrado en una película que apenas dura una hora y cuarto, pero una hora y cuarto cargada de intensidad. Su narrativa pseudoexperimental puede desorientar o resultar confusa para el no iniciado, pero aquellos que no tengan miedo de entrar en la feria de sangre del señor Malatesta vivirán una experiencia difícil de olvidar.


24 oct. 2016

Vamp

 
Mezclar comedia y terror de forma que ambos elementos queden bien equilibrados es bastante difícil, pero cuando funciona el resultado final es realmente fantástico, como ejemplifican títulos como Terroríficamente muertos (Evil Dead II, Sam Raimi, 1987), Re-Animator (Stuart Gordon, 1985), Un hombre lobo americano en Londres (An American Werewolf in London, John Landis, 1981) o el título que comentamos hoy, Vamp (Richard Wenk, 1986).

Richard Wenk estuvo hace poco de actualidad por ser uno de los guionistas del remake Los siete magníficos (The Magnificent Seven, Antoine Fuqua, 2016). Fue mientras escribía la crítica de esta película que comprobé los anteriores créditos de Wenk en IMDB y recordé así que había sido el director de la cinta de culto Vamp. Cinta de culto por varios motivos, el principal es que sigue la definición original del término, ya que pasó desapercibida en su momento en taquilla y no fue hasta la llegada del vídeo que empezó a adquirir cierta reputación, pero también por un reparto que incluía a Grace Jones.

El argumento de Vamp en su momento fue innovador, enmarcado dentro de la modernización del vampiro que Anne Rice encabezó con la publicación de Entrevista con el vampiro en 1976. En el cine esta tendencia nos dio títulos como El ansia (The Hunger, Tony Scott, 1983), Los viajeros de la noche (Near Dark, Kathryn Bigelow, 1987) o Jóvenes ocultos (The Lost Boys, Joel Schumacher, 1987). Vamp está protagonizada por Keith (Chris Makepeace) y AJ (Robert Rusler), dos amigos que para entrar en una fraternidad deben conseguir una stripper para una fiesta. Acompañados del playboy perdedor Duncan (Gedde Watanabe), esta búsqueda los lleva hasta el local After Dark. Allí encuentran todo lo que podrían desear, incluso la amiga del instituto Amaretto (Dedee Pfeiffer). Solo hay una pega: las strippers y los que llevan el local son vampiros y Keith y AJ son sus próximas víctimas.

Es posible que a muchos les resulte familiar la historia que cuenta esta película, ya que es muy parecida a la de Abierto hasta el amanecer (From Dusk Till Dawn, Robert Rodriguez, 1996). El parecido no es casual, resulta que Robert Kurtzman y Quentin Tarantino idearon Abierto hasta el amanecer después de ver Vamp, como un "homenaje". Para evitar demandas, Kurtzman y Tarantino se pusieron en contacto con el productor de Vamp para que fuera también el productor de su película, aunque el trato finalmente no se consumó. Pero Vamp tampoco surgió de la nada, hay momentos en que nos recuerda el estilo y tono de Jo, ¡qué noche! (After Hours, Martin Scorsese, 1985). Este hecho, curiosamente, le otorga personalidad propia a Vamp, ya que, por fortuna, la aleja de las comedias universitarias de sal gruesa populares en los 80.

Tanto los elementos terroríficos como la comedia funcionan por la misma razón: personajes que caen simpáticos. Incluso AJ, que en otra película sería un listillo muy hostiable, aquí se acaba ganando al espectador. Los secundarios como Sandy Baron y Billy Drago enriquecen un reparto cuyo principal atractivo, en los 80, era la presencia de Grace Jones como reina vampira. Jones encarna con facilidad una criatura sobrenatural, sus espaciadas apariciones son todas memorables.

Como decíamos al principio, es difícil encontrar películas que mezclen terror y comedia de forma efectiva. Vamp lo logra creando un fantástico film de culto que recomiendo a todo aquel que todavía no lo haya visto.


20 oct. 2016

Scream: El especial de Halloween

 
La serie Scream nos ofrece un episodio especial de Halloween mientras se prepara la tercera temporada, que al parecer será solo de seis episodios mientras los Weinstein consideran cambiar de nuevo el equipo creativo. Un movimiento que no entiendo ya que el nuevo equipo realizó una estupenda segunda temporada que mejoraba la anterior en algunos aspectos.

Este episodio especial funciona como colofón a la segunda temporada, pero en su mayor parte se puede ver también de forma independiente, ya que su historia no se relaciona con la trama principal de la serie. Pero es posible que, si no se es seguidor de la serie, este especial resulte algo aburrido ya que no se tiene ninguna conexión con los personajes, que se supone el espectador conoce de sobra. En el caso de ser seguidor tampoco es que sea un gran evento, la verdad. Después de una segunda temporada que me gustó bastante, este añadido no aporta nada que no se pudiera haber incluido en el primer episodio de la tercera temporada.

Tal vez el problema es que este especial es muy parecido a una típica película slasher pero sin las innovaciones que aparecen en la serie. Resulta obvio que los principales no sufrirán ningún daño, debido a que algo así se reservará para la serie, de modo que resulta bastante predecible en ese sentido. De todos modos, eso no quiere decir que no sea entretenido y, aunque no se tema por su seguridad, es divertido encontrarse de nuevo con estos personajes.

Como ya he mencionado, este especial está muy cerca del clásico slasher, con referencias a títulos clásicos del genero como Inocentada sangrienta (April Fool's Day, Fred Walton, 1986) o la genial La quema (The Burning, Tony Maylam, 1981). Por supuesto, la referencia más significativa es la que se hace a la seminal novela de Agatha Christie Diez negritos, cuya estructura es la base de todo el género slasher.

Para los seguidores de la serie es de visionado obligado (Netflix lo acaba de estrenar, si has visto la serie ya verás que lo tienes a punto) por cómo prepara la tercera temporada, pero aquellos que no hayan seguido las andanzas de los 6 de Lakewood puede que no lo disfruten demasiado.


19 oct. 2016

La chica del tren (The Girl on the Train)

 
Ya podéis leer mi crítica de La chica del tren (The Girl on the Train, Tate Taylor, 2016) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Correcta adaptación de la novela de Paula Hawkins, el resultado final es un entretenido thriller.


14 oct. 2016

Novelizaciones

 
Para los más fetichistas, obsesionados y enfermos de cine de entre vosotr@s, he escrito un artículo sobre mi manía por las novelizaciones en Underbrain Mgz. Lo podéis leer clicando aquí:


Por si tenéis curiosidad: sí, las imágenes son de mi colección.

13 oct. 2016

Inferno

 
Se acaba publicar mi crítica de Inferno (Ron Howard, 2016) en Underbrain Mgz, que podéis leer clicando aquí:


Es una película solo para fanáticos de Dan Brown, el resto puede que se acaben aburriendo bastante.

11 oct. 2016

El ataque del bebé abortado mutante asesino

 
Este es el tipo de películas por las que vivo. Después de pasarte horas explorando, viendo mediocridades y diversas abominaciones cinematográficas, te tropiezas con maravillas como The Suckling aka Sewage Baby (Francis Teri, 1989) y hace que todo el tiempo invertido valga la pena.

Supe que esta película me iba a gustar desde el principio, en el que aparece un texto en pantalla imitando el de La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974), aunque situando la acción de la película el uno de abril de 1973. El uno de abril es cuando se celebra en Estados Unidos el día de los inocentes y 1973 es el año en que transcurren los hechos del clásico de Hooper. De todos modos, viendo el film (rodado a finales de los 80) no parece que se hiciera ningún esfuerzo por situar la acción en los 70, así que intuyo que fue una decisión posterior añadir el texto.

Y arranca la película, con una doble escena onírica. Por suerte, el film se rodó usando super16 mm en lugar de vídeo, como ya empezaba a ser costumbre, así que su look ayuda a sobrellevar mejor el bajo presupuesto (no tenían ni para añadir fogonazos a las armas). La historia que cuenta es bastante demencial: una pareja acude a un lugar donde se realizan abortos ilegales que es también un prostíbulo. Después de que la chica haya sido obligada a abortar, tiran el feto por el water (que debe ser muy potente para absorberlo entero). El feto abortado cae en una alcantarilla, donde es contaminado por residuos tóxicos y se convierte así en un monstruo letal que atrapa a todos los que encuentran dentro del prostíbulo, bloqueando puertas y ventanas con una extraña sustancia.

Empezaría así lo que podría ser la típica creature feature, con el aborto asesino matando una a una a las personas que ha atrapado dentro del prostíbulo. Sin embargo, esto es lo que hace destacar a The Suckling porque, aunque tiene momentos típicos del género, la colección de personajes que reúne y la evolución de la historia está llena de giros demenciales que no te esperas.
 
El tono de la película, un cruce entre Frank Henenlotter y David Lynch, también le añade interés. Se inicia con una divertida mezcla de terror y comedia, con momentos que me hicieron reír a carcajadas, pero a medida que avanza la película se va convirtiendo en una pesadilla claustrofóbica que culmina con un delirante clímax que mezcla Tokyo Snuff (Shiryô no wana, Toshiharu Ikeda, 1988) con el típico shock ending de infinidad de cintas de serie B.

The Suckling es demencial, delirante y trash y disfruté cada depravado minuto. Es pura diversión, una película que recomiendo, en especial a los que disfruten explorando los rincones más oscuros del séptimo arte.


10 oct. 2016

Acto de venganza (Act of Vengeance aka Rape Squad)


El siempre polémico género de las rape & revenge genera tanto defensores como acusadores. Algunos ven estas películas como reivindicaciones feministas, otros como simples excusas para llenar una película de sexo y violencia. Yo siempre he creído que no es tanto el género como la película. Hay títulos que son efectivamente simples excusas para llenar la pantalla de sexo y violencia, pero hay títulos como Acto de venganza (Act of Vengeance aka Rape Squad, Bob Kelljan, 1974) que tienen un evidente trasfondo feminista.

Linda (Jo Ann Harris) es violada por un demente (Peter Brown). Cuando va a denunciar el suceso a la policía le hacen sentir como si fuera ella la culpable y no le dan muchas esperanzas sobre las posibilidades de capturar al tipo. Cansada y frustrada, Linda se reúne con otras víctimas del mismo sujeto y juntas deciden formar un grupo de apoyo para ayudar a mujeres que hayan pasado por la misma experiencia. Pronto, pasarán a ejercer su propia justicia sobre hombres que atacan a las mujeres. Su objetivo principal está claro: capturar al hombre que las violó y hacerle pagar. Lo que ellas no saben es que este maníaco las controla, las espía y ahora no se dedica solo a violar a sus víctimas, algunas acaban muertas.

Durante finales de los sesenta y primeros setenta, en Estados Unidos se produjo la llamada revolución sexual. Con el tiempo, ha quedado claro que esta revolución sexual sirvió para liberar a los hombres, pero las mujeres seguían atadas por antiguos códigos morales, lo que trajo consigo la explosión de los movimientos feministas. Acto de venganza es producto de esta época.

Resulta un film peculiar porque tiene momentos dramáticos muy logrados, como la humillante escena de Linda en la comisaría que provoca una lógica explosión emocional, pero mezclado con toques de pura exploitation, como tener a la Rape Squad discutiendo la situación mientras se bañan desnudas en un jacuzzi. Por fortuna, estos momentos fuera de lugar son mínimos, en su mayor parte la película acierta en sus opciones. No se recrea en las violaciones y se centra en los efectos psicológicos y la incomprensión que sufren las protagonistas.

Por otro lado, el film resulta bastante curioso visto hoy día porque el maníaco violador decide atacar a sus víctimas vestido con un mono de trabajo y una máscara de hockey, como si fuera un cruce entre Michael Myers y Jason Voorhees, años antes de que ninguno de los dos iconos del terror existiera. Además, el film se centra más en el aspecto thriller que en la acción, creando momentos que parecen moldear lo que hoy día conocemos como slasher.

Recomendada en particular a los amantes del cine de los 70, su esquizofrénica mezcla de exploitation y feminismo hacen de Acto de venganza una película muy interesante, sin llegar a los extremos de La violencia del sexo (I Spit on Your Grave, Meir Zarchi, 1978).


7 oct. 2016

Las colinas tienen dos finales

Se recomienda no leer este artículo si no se ha visto Las colinas tienen ojos, contiene spoilers
Hace poco recibí la edición limitada en Blu-ray que ha editado Arrow Video del clásico de Wes Craven Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, 1977). Uno de los extras más interesantes de esta edición es que te permite ver la película con el final alternativo, lo que significa que las escenas de la última parte del film aparecen con el orden invertido. Aunque este final ya había aparecido en anteriores ediciones de la película, la razón por la que resulta interesante es que visto en su contexto cambia el tono y las intenciones del film.

Como ya sabéis, Las colinas tienen ojos concluye con un plano congelado de Doug, interpretado por Martin Speer, donde queda fijo su rostro desencajado después de haber matado salvajemente a Marte, interpretado por Lance Gordon, empezando los títulos de crédito tras un fundido a rojo sangre. Pero, originalmente, el film concluía después de la muerte de Júpiter, interpretado por James Whitworth, con la reunión de los Carter supervivientes más la aceptación de Ruby, a la que daba vida Janus Blythe.

En el artículo de Brad Stevens "Family Activities: Wes Craven's The Hills Have Eyes" que aparece en el libreto incluido en esta edición, se cita a Wes Craven comentando su decisión de cambiar el final original por el que todos conocemos ahora. Craven quería evitar al espectador una catarsis mediante la violencia, ya que iba en contra de lo que el film discutía, su temática de descomposición de la unidad familiar y la espiral violenta en la que se encontraba Estados Unidos desde la Guerra de Vietnam.

El subtexto del film queda perfectamente explicado en ese plano final, con el hombre civilizado reducido a una bestia asesina. El film originalmente concebido tiene más lógica cinematográfica, ver primero el rescate del bebé y luego la confrontación explosiva con el gran patriarca caníbal, concluyendo con un plano redentor donde los Carter aceptan a Ruby como uno de ellos (algo que luego sería desarrollado en la secuela). Pero, aunque es una estructura que funciona perfectamente, le resta algo de crudeza y disminuye el impacto de su mensaje. Es un final más convencional, aunque la película siga siendo fantástica le resta al subtexto, haciendo que sea más parecida al remake, que carece de subtexto y se centra en ser una impactante película de terror (cosa que consigue, ciertamente, mi intención no es desmerecer el film de Alexandre Aja).

Es curioso como unos pequeños cambios pueden variar completamente la percepción que se tiene de una película. Está claro que la versión que Craven estrenó es la mejor versión, pero resulta interesante (y muy entretenido) poder disfrutar de una versión alternativa de un clásico del terror.


6 oct. 2016

Un monstruo viene a verme (A Monster Calls)

 
Podéis saber por qué no hace falta que respondáis a la llamada de Un monstruo viene a verme (A Monster Calls, J. A. Bayona, 2016) leyendo la crítica que hice de la película para Underbrain Mgz, clicando aquí:


Otro ejemplo de pornografía emocional cortesía de Bayona.

30 sept. 2016

The Demon's Rook


La reciente The Void (Jeremy Gillespie, Steven Kostanski, 2016), que ahora empieza a circular por los festivales, me llamó la atención cuando leí que uno de los productores era James Sizemore, el director, coguionista, uno de los productores, encargado de los efectos especiales, protagonista y mil cosas más de la fantástica The Demon's Rook (2013).

El pequeño Roscoe (Emmett Eckert) es atraído por una extraña criatura llamada Dimwos (John Chatnam) y desaparece a través de un agujero en el bosque. Años más tarde, un adulto Roscoe (Sizemore) reaparece en el mismo bosque en el que desapareció. Y no lo hace solo, es seguido por tres demonios con terribles poderes: Rolmortus (Dustin Dorough) que puede resucitar a los muertos, Valurga (Sadie Smith) que puede dominar la mente de una persona para que se vuelva una maníaca homicida y Ogrom (Josh Adam Gould) que puede transformar a las personas en demonios a sus órdenes. Junto a su amiga de la infancia Eva (Ashleigh Jo Sizemore), Roscoe usará sus propios poderes para acabar con los demonios y evitar la destrucción de nuestro mundo.

The Demon's Rook es una pequeña maravilla hecha por fans del cine de terror para los fans del cine de terror, mezclando en su estética influencias que van desde el cine de zombis italiano de mediados de los 70 hasta el cine de terror americano de los 80 y películas como Creepshow (George A. Romero, 1982) o Inferno (Dario Argento, 1980) (películas que destaco porque las menciona el director en el audiocomentario). Pero lo que hace brillante este film es que al verlo no se tiene la sensación de estar viendo un refrito de películas mejores, sino que su manera de contar una historia a lo Doctor Extraño con litros de sangre y mucho gore le da una personalidad propia. Además, he de añadir de forma personal que me gustó que el tono del film fuera serio (aunque con algunos toques de humor, no se toma a si mismo demasiado en serio) en lugar de optar por el típico tono irónico vamos-a-echarnos-unas-risas que por desgracia predomina en este tipo de películas.

Al observar los títulos de crédito uno se da cuenta que no solo el director, sino la mayoría de los implicados tienen más de uno y más de dos cometidos en la película. La explicación es bastante obvia: todo el dinero del presupuesto, adquirido mediante crowdfunding, se gastó en los efectos especiales y de maquillaje. Las localizaciones son casas de amigos y familiares, los actores trabajaron por amor al arte (de hecho, el director cuenta que él es el protagonista porque no pudo encontrar un actor que aguantase los dos años y medio que duró el rodaje con la melena y la barba que exigía el papel sin cobrar) igual que el resto del equipo.

Desde luego, el poco dinero que lograron reunir estuvo muy bien gastado porque los efectos y los maquillajes son fantásticos y uno de los puntos fuertes de la película. También sorprende que siendo una película rodada en fines de semana y aprovechando vacaciones, con todos los participantes siendo voluntarios, The Demon's Rook tenga un acabado tan profesional y conseguido, mucho mejor que muchas producciones de bajo presupuesto hechas con el apoyo de un estudio. Esto ayuda a meterte más fácilmente en la película y disfrutarla mucho más.

En definitiva, esta es una película que hará las delicias de los fans del cine de terror. Y pediría a estos fans que hicieran lo posible por ver la película de forma legal, ya que debido a las condiciones en que fue hecha y el resultado final, se merecen que su trabajo sea recompensado.