31 dic. 2015

George Lucas, el hombre más odiado de la galaxia

 
Recuerdo que al salir del cine tras ver Mad Max: Furia en la carretera lo hice exaltado y lleno de energía. La película había sido toda una experiencia y me había sentido completamente transportado a otro mundo. No me sucedió lo mismo con Star Wars: El despertar de la Fuerza. Y esperaba que fuera así, no tanto por las habilidades como director de J. J. Abrams (que no es George Miller que digamos) pero por el regreso a lo grande del universo creado por George Lucas.

No me entendáis mal, la película me gustó y me lo pasé bien. Pero nada más. Los típicos vicios de Abrams como director, por ejemplo el abuso del deus ex machina, impidieron que la película se convirtiera en una gran experiencia. Algunos de esos vicios ya habían convertido Star Trek: En la oscuridad en una película horrible, pero por suerte en esta ocasión no eran tan exagerados. Aunque los saltos a la luz corrían el riesgo de convertirse en el recurso fácil para salir de cualquier situación como sucedía con el transportador en la mencionada película de Star Trek. Cosas como que RD-D2 despierte de repente sin motivo aparente (más allá que la película necesita que pase) o que Rey sea capaz de usar la Fuerza para liberarse tras apenas unas horas de saber que la posee quedan tapados por el ritmo rápido del film y el equilibrado tono de la película.

Pero el principal problema para mí, que hizo que simplemente me lo pasara bien en lugar de ser una gran experiencia, es que Star Wars: El despertar de la Fuerza es casi un remake de La guerra de las galaxias. Tan semejante que hace que en ocasiones resulte muy precedible. La manera de seguir paso a paso la primera película, más las continuas referencias y la manera en que intenta borrar las precuelas, deja claro que su objetivo principal es darle a los fans exactamente lo que quieren.

Y esto me hizo reflexionar sobre la figura de George Lucas y su papel en la saga galáctica. Un papel lleno de claroscuros. Vetar la presencia del actor David Prowse en las convenciones, su negativa a permitir que se editen las versiones originales de la primera trilogía en Blu-ray, más sus decisiones en las precuelas convirtieron a Lucas en alguien odiado por muchos fans de la saga que él mismo había creado.

Estas decisiones por parte de Lucas se deben al sentido de propiedad que tenía sobre el universo Star Wars. Es su creación y él era el único con derecho a decidir nada sobre la saga. De hecho, las precuelas y sus malas ideas (los midiclorianos, meter con calzador a C-3PO y RD-D2, las interpretaciones acartonadas) son el resultado de Lucas trabajando con total libertad y sin responder ante nadie. No había nadie que le dijera: "creo que eso no funciona" o "eso parece una mala idea".

Pero por todos sus pecados, las precuelas me siguen pareciendo películas entretenidas (y poco más) y por lo menos eran diferentes a la trilogía original. Ofrecían nuevas tramas, estilos, planetas, personajes... Eran una experiencia nueva y diferente, si bien no mejor. Pero al parecer lo que los fans quieren es más de lo mismo, es La guerra de las galaxias con otro título. Por supuesto, a pesar de todo, El despertar de la Fuerza es mejor que cualquiera de las precuelas.

Creo que a George Lucas se le ha tratado de forma algo injusta. A finales de los 70 revolucionó el cine estrenando tres películas que no se parecían a nada de lo que se hubiese hecho antes. THX 1138, American Graffiti y La guerra de las galaxias fueron películas innovadoras y, sobretodo, ORIGINALES.

La guerra de las galaxias cogía cosas del pasado e intereses personales de Lucas y los convertía en una película única y diferente, ferozmente original, que marcó un antes y un después. Y esto lo hizo George Lucas enfrentándose a la incomprensión de todo el mundo. Es cierto que el increíble éxito y su impronta en la cultura hizo que Lucas intentara después repetir la misma fórmula sin lograr nunca el mismo éxito (lo más cerca que estuvo fue con la creación de Indiana Jones), pero no debemos olvidar que el cine hoy día sería muy diferente si no hubiera existido La guerra de las galaxias.

En fin, he tratado de decir dos cosas en este artículo: Lucas tal vez no sea un santo, pero tampoco es el demonio y disfruté con El despertar de la Fuerza, pero desearía que la saga se dedicara a mirar al futuro en lugar de reciclar el pasado. No sé si ha quedado claro, porque lo cierto es que yo mismo todavía estoy pensando sobre las virtudes y los pecados de la nueva película y la dirección de la saga. Una cosa sí tengo clara: no más Estrellas de la Muerte, por favor, aunque sean tan grandes como un planeta.

30 dic. 2015

Una historia perversa (Una sull'altra)

 
Antes de que Dario Argento estableciera el que iba a ser el estilo del giallo durante los 70 con El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, 1970), Lucio Fulci se estrenaba en el cine de suspense con Una historia perversa (Una sull'altra, 1969), un giallo con ecos de Alfred Hitchcock.

El doctor George Dumurrier (Jean Sorel) se encuentra con su amante Jane (Elsa Martinelli) cuando recibe la noticia de la muerte de su esposa, Susan (Marisa Mell). Su muerte no es una sorpresa, ya que llevaba mucho tiempo enferma, pero sí resulta sorprendente que se hiciera un seguro de vida por valor de un millón de dólares, con George como beneficiario, ya que su esposa lo odiaba. Poco después, George recibe otra sorpresa, ya que descubre a una mujer llamada Monica Weston (Mell) que es un doble exacto de su difunta esposa. Mientras, la policía sospecha que la muerte de Susan fue un asesinato y está convencida de que George es el asesino. ¿Es realmente George el asesino o está siendo culpado de un crimen que no ha cometido?

La ambientación en San Francisco y el uso de la doble de una mujer muerta hacen que Una historia perversa nos remita a la clásica obra maestra Vértigo. De entre los muertos (Vertigo, Alfred Hitchcock, 1958). Pero mientras el film de Hitchcock está cargado de necrófilo romanticismo, el film de Fulci es mucho más cínico y, como indica el título castellano, perverso. Fulci nos ofrece abundantes dosis de suave erotismo (para la época) que le dan un toque sórdido al film, en contraste con el estilo elegante e innovador que utiliza para contar su historia. Un estilo al que se ha de añadir diversos "planos imposibles" (algo de lo que sin duda Argento tomó nota), creando un film que une lo mejor de lo clásico y lo moderno.

Mientras que la retorcida historia que nos cuenta nos remite a las películas de suspense del pasado (relativamente reciente en el momento de estrenarse el film), la presentación nos lleva a lo que será el futuro del género durante la siguiente década. Así, aunque no se encuentran presentes ni la sangre ni los excesos que harían famoso a Fulci, este film nos muestra al director en plena forma con lo que los aficionados al maestro italiano o al giallo harían bien en no perderse esta película. Una película que con habilidad despista y engaña al espectador, manteniéndolo intrigado hasta el final, aunque obviamente no sea un final tan sorprendente para el público actual como lo fue para el de finales de los 60.


28 dic. 2015

Dieciséis velas (Sixteen Candles)

 
Las cinco comedias adolescentes que John Hughes escribió, de las que dirigió cuatro, marcaron toda una época. Fueron muy imitadas pero nunca igualadas, y, aunque Hughes trabajó en otros estilos de comedia y algún drama, sus comedias adolescentes son casi de autor, ya que es muy fácil  identificar su estilo, sus personajes y sus diálogos. Además, Hughes convirtió a Molly Ringwald en una musa y mito sexual para muchos adolescentes, algo que empezó ya con su primera colaboración juntos, Dieciséis velas (Sixteen Candles, John Hughes, 1984).

Samantha Baker (Ringwald) se enfrenta al peor día de su vida: su familia se ha olvidado completamente de su cumpleaños y no tiene nadie con quién ir al baile, ya que el amor de su vida, Jake Ryan (Michael Schoffleing), no sabe ni que existe. Por si fuera poco, un pesado empollón (Anthony Michael Hall) se ha encaprichado de ella y toda su loca familia está en casa ya que su hermana Ginny (Blanche Baker) se casa.

Me pregunto si es la nostalgia lo que hace que esta comedia me siga haciendo reír o si lo hace porque es realmente buena. Adolescentes de hoy: ¿esta película funciona? ¿Os sentís identificados con sus personajes o se os hace todo muy lejano? Para mí, desde luego, no ha perdido encanto y cuenta con el atractivo añadido de reconocer famosos actores actuales cuando no eran más que unos imberbes, como el caso de un jovencísimo John Cusack.
 
Dieciséis velas y otras películas del estilo eran la alternativa "con clase" de cintas más básicas y explícitas como Porky's (Bob Clark, 1981) o El último americano virgen (The Last American Virgin, Boaz Davidson, 1982). No es que unas fueran mejores que otras (hay de todo), pero sí es cierto que las películas de Hughes son más revisitables que las comedias de tetas y culos de la misma época. Es decir, en un mundo sin Internet, películas como la mencionada Porky's eran la única opción si uno quería disfrutar de forma fácil y rápida con la gratuita exposición de la siempre fascinante anatomía femenina (siempre y cuando no estuviera a mano la peli X o las revistas guarras de algún hermano mayor, ya fuera propio o el hermano mayor de algún amigo, que circulaban como contrabando en una cárcel). Sin embargo, en la actualidad, si me apetece ver una comedia adolescente ochentera, prefiero mil veces ver Dieciséis velas o el clásico esencial El club de los cinco (The Breakfast Club, John Hughes, 1985) que Porky's o Aquel excitante curso (Fast Times at Ridgemont High, Amy Heckerling, 1982). Simplemente porque me hacen reír más, aún muchas veces tratando los mismos temas (y repito que El club de los cinco es una obra maestra).
 
Las películas de Hughes, que inspiraron, no lo olvidemos, la clásica Escuela de jóvenes asesinos (Heathers, Michael Lehmann, 1988), mantienen intacta su personalidad y estilo, independientemente de la época en que fueron hechas. Por supuesto, si en su momento no os gustaron y ya hace mucho que habéis dejado atrás la adolescencia, tal vez no os causen el mismo efecto que en alguien como yo que creció con estas películas y hoy día disfruta volviendo a verlas por esa razón. Siento curiosidad por el efecto que puede tener en adolescentes actuales, pero espero que sigan funcionando igual que conmigo en su momento.
 

23 dic. 2015

Estas navidades, litros de sangre

Os ofrezco dos títulos que pueden ayudaros a pasar las fiestas de este año un poco más fácilmente. Con un poco de suerte, puede que contribuyan a que no os inviten más a ninguna cena navideña.
 
 
Noche silenciosa, noche sangrienta (Silent Night, Bloody Night, Theodore Gershuny, 1972) es una interesante película de terror que es lo que llamaríamos un proto slasher: presenta algunas de las características que más tarde serían habituales en el género, pero no se puede calificar de tal. En su momento era otra película derivada de Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960) y el giallo italiano.

Cuando se estrenó, con el título Night of the Dark Full Moon, pasó bastante desapercibida. No fue hasta que se cambió el título por Silent Night, Bloody Night, tras ser llamada también Death House, que la película ganó alguna notoriedad. Aunque más bien poca, sigue siendo una película de culto en el sentido original del término. Además, el hecho de que su título en inglés sea muy parecido al de la más popular Noche de paz, noche de muerte (Silent Night, Deadly Night, Charles E. Sellier Jr., 1984) tampoco ha ayudado a que sea más conocida.

La historia ayuda a entender que fuera reestrenada en los 80, ya que, como ya he dicho, es bastante similar a los slashers que entonces estaban de moda. Un misterioso asesino se dedica a matar a hachazos a aquellos que se acercan a la mansión Butler, unos crímenes que posiblemente estén relacionados con algunos secretos del pasado. El film está protagonizado por James Patterson, un actor de poca monta que encarna a Jeffrey Butler, y la actriz de culto Mary Woronov, que encarna a Diane Adams, uno de los pocos personajes normales que ha interpretado en su carrera.

Siendo honestos, este film no es demasiado sangriento, pero resulta entretenido gracias a su retorcida historia, los diversos asesinatos y la atmósfera que crea el director. El film está en dominio público (libre de derechos), lo que significa que hay muchas ediciones en DVD y se puede encontrar fácilmente en plataformas como Youtube. También significa que la calidad de todas estas ediciones es bastante pobre, excepto una edición remasterizada en DVD.


 
Antes he mencionado Noche de paz, noche de muerte, película de la que no soy muy fan. Tal vez por eso disfruté enormemente con el remake, Noche de paz, noche de muerte (Silent Night, Steven C. Miller, 2012), que me parece mucho mejor que el original.

Silent Night no es que sea una obra maestra ni mucho menos, pero sí resulta tremendamente divertida gracias a sus abundantes, sangrientos y pasados de vuelta asesinatos que comete el Santa Claus psicópata que asola el típico pueblecito americano. La agente Aubrey Bradimore (Jamie King) intentará poner fin a la masacre, bajo las órdenes del no muy efectivo sheriff Cooper (Malcolm McDowell).

El reparto mejor de lo habitual hace que, en su mayor parte, las interpretaciones sean mejores de lo que normalmente se encuentra en películas de este estilo. Así como los efectos de maquillaje y las muertes están muy logradas y bien filmadas. De modo que el hecho de que la historia sea bastante simple no importa, porque no impide que uno se lo pase pipa con esta colección de asesinatos creativos. Lo único que se nota que está metido con calzador es alguna escena que hace referencia a la cinta original (la mención de la secuela pasa desapercibida si no se conoce).

Es una película ideal para ver en grupo con ganas de fiesta, si no estáis ya aburridos de Santa Claus asesinos. Es una de las excepciones en lo que se refiere a remakes y espero que os haga disfrutar de lo lindo con su cafrerío desatado.


17 dic. 2015

Una Navidad de asesinatos, violaciones y venganza


La última casa a la izquierda (The Last House on the Left, Wes Craven, 1972) fue un gran éxito en Italia. Y ya sabéis lo que eso significa, en poco tiempo empezaron a aparecer imitaciones, copias y falsas secuelas del film de Craven. Algunas incluso tenían al mismo David Hess de protagonista, como fue el caso de la mediocre y aburrida Trampa para un violador (La casa sperduta nel parco aka House on the Edge of the park, Ruggero Deodato, 1980). De entre esta montaña de imitaciones, destaca Violación en el último tren de la noche (L'ultimo treno della notte, Aldo Lado, 1975), y al transcurrir la acción del film durante la Navidad, este es el momento ideal para repasarla.

Margaret Hoffenbach (Irene Miracle) y Lisa Stradi (Laura D'Angelo) van a pasar las Navidades en casa de la familia de Lisa. Por ello deciden coger el tren que va de Alemania a Verona. En el mismo tren se cuelan Blackie (Flavio Bucci) y Curly (Gianfranco De Grassi), una pareja de criminales de poca monta. Una dama (Macha Méril) que viaja en el mismo tren, seducida por Blackie, no tendrá problemas en unirse a sus actividades. Cuando el trío se encuentre con la pareja de amigas, ya os podéis imaginar que no sucede nada bueno. Tampoco cuando se enteren los padres de Lisa, el doctor Giulio Stradi (Enrico Maria Salerno) y Laura Stradi (Marina Berti).

Desde luego, no se puede decir que el póster americano engañara a los espectadores con el título, aunque el resto de iconografía resulte algo confusa. En Estados Unidos también es conocida como Night Train Murders, titulo con el que Blue Underground editó la película en Blu-ray hace unos años.

La película copia el guion del film de Craven, a su vez "inspirado" en El manantial de la doncella (Jungfrukällan, Ingmar Bergman, 1960), trasladando las escenas de tortura, violaciones y asesinato a un tren nocturno. El desarrollo es prácticamente el mismo, sin embargo, al enmarcar la acción en las fiestas navideñas se consigue un interesante contraste. Además, el film de Lado es más cínico y, en algunos puntos, más oscuro que el de Craven (no me refiero a la violencia en pantalla), apoyado en algunas insinuaciones políticas.

Pero lo que más llama la atención de Violación en el último tren de la noche es que está muy bien hecha. La dirección de Lado es impecable, la fotografía de Gábor Pogány resulta muy efectiva en las escenas en el tren, cuenta con una estupenda banda sonora de Ennio Morricone (excepto la canción algo cursi de los títulos de crédito iniciales) y las interpretaciones son bastante buenas.

En realidad, es casi como si la película tuviera una factura demasiado buena y eso hace que pierda crudeza y visceralidad. No impresiona tanto ni resulta tan impactante como La última casa a la izquierda de Craven. Pero aunque la violencia esté algo estilizada, más algunos añadidos dramáticos, no significa que no sea efectiva. Simplemente, que no es tan salvaje como la película de Craven.

Si bien he de advertir a los espectadores más modernos que el film es algo lento y tarda en arrancar, cuando lo hace ya no se detiene hasta el final. Un final que, como ya he dicho, en algunos aspectos resulta más cínico y negro que el de Craven. En todo caso, es una película navideña diferente, desde luego.


15 dic. 2015

Transylvania 6-5000

 
Imagino dos posibles reacciones ante esta película:

1) Esta película apesta, no es posible que nadie pierda el tiempo comentándola.

2) Esta película es genial, ¿por qué no hay más comentarios sobre ella?

Teniendo en cuenta los altos criterios de calidad que mantengo en este blog, no os habrá costado mucho imaginar que yo soy de los que consideran Transylvania 6-5000 (Rudy De Luca, 1985) una comedia fantástica llena de chorradas como pianos. Admito que esta película es más tonta que un mordisco en la p***a, pero eso es lo que hace que me ría tanto.

La película cuenta la historia de dos reporteros, Jack Harrison (Jeff Goldblum) y Gil Turner (Ed Begley, Jr.), que investigan la supuesta aparición de un monstruo de Frankenstein. Al llegar a Transilvania se encontrarán un montón de personajes absurdos y situaciones ridículas, hasta que la película llega a su previsible final feliz y se acaba.

Fue escrita y dirigida por Rudy De Luca, habitual colaborador de Mel Brooks, lo cual es completamente secundario ya que lo que hace que esta película funcione, para mí, es el reparto de expertos comediantes cuyas improvisaciones crean momentos brillantes entre otros de mediocres. Goldblum y Begley trabajan muy bien como dúo cómico, y a este par se ha de añadir: Geena Davis (aquí se conocieron ella y Goldblum) como una vampiresa salida; Carol Kane y John Byner como Lupi y Radu, un disfuncional matrimonio al servicio del doctor Malavaqua (Joseph Bologna); Jeffrey Jones como el alcalde de Transilvania y Michael Richards como Fejos. Richards es de lejos lo mejor de la película y cada escena suya hace que me parta de risa. He aquí un ejemplo de los muchos que que podemos encontrar en Transylvania 6-5000:


A lo largo del film se juega con los tópicos de los monstruos clásicos de la Universal, lo que hace que muchos de sus chistes sean previsibles pero no por ello menos efectivos. Como ya he dicho, vuestra tolerancia hacia las chorradas tamaño industrial jugará un papel importante a la hora de reíros o no con esta película.

Mentiría si dijera que la mayoría de los espectadores coinciden conmigo y todos consideran este film una joya de la comedia. No es así, fue un fracaso en su momento y su reputación no es que haya mejorado excesivamente, a pesar de las dos o tres personas que pensamos que sí es divertida. Desde luego, te ríes más con esta película que con cualquier debate electoral.

Si la conocéis y habéis pensado dejar de leer este blog por recomendarla, pues que se le va a hacer, por lo menos dadle otra oportunidad. Si no la conocéis, estas fechas de saturación navideña y electoral pueden ser las ideales para dejarse llevar por la tontería cum laude que nos ofrece Transylvania 6-5000.
 

11 dic. 2015

Bloodsucking Bastards


Ya podéis leer mi crítica de la descacharrante y genial Bloodsucking Bastards (Brian James O'Connell, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:

http://underbrain.com/cine/bloodsucking-bastards/

Sé que caerá en oídos sordos, pero me veo obligado a decirlo: esta es la típica película que el doblaje destroza, así que por favor, por favor, no desperdiciéis tiempo y dinero viéndola doblada, vedla en versión original.


10 dic. 2015

Turbo Kid

 
Ya podéis leer mi crítica de Turbo Kid (François Simard, Anouk Whissell, Yoann-Karl Whissell, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:

 
Teniendo en cuenta cómo están las cosas, supongo que muchos ya la conoceréis, pero vale la pena verla en el cine, ya que es como una fiesta.


8 dic. 2015

El cuento de los cuentos (Il racconto dei racconti/The Tale of Tales)

 
Ya podéis leer mi crítica de la nueva película de Matteo Garrone El cuento de los cuentos (Il racconto dei racconti/The Tale of Tales, 2015) en Underbrain Mgz clicando aquí:



7 dic. 2015

Scream: La serie de TV


Desde hace poco me estoy familiarizando con Netflix y descubrí, con no poca sorpresa, que tenían en catálogo la serie de TV Scream basada en la película homónima que dirigió Wes Craven y escribió Kevin Williamson. Hace poco disfruté de un maratón de las cuatro entregas de Scream (1, 2, 3), maratón en el que me lo pasé de miedo ya que, alejado en el tiempo de las reacciones del entorno y su "influencia", pude ver las películas por sí mismas y disfrutarlas por sus propios méritos. Con lo cual me pareció el momento ideal para ver la primera temporada de la serie Scream, que al ser solo 10 episodios de 40 minutos pude ver en un día.

Aunque los dos primeros episodios me parecieron algo flojos, a partir del tercero la serie mejora bastante. A medida que se va desarrollando, se van transformando los personajes y se va complicando el misterio, la serie va cogiendo fuerza. Es decir, no me gustó de la misma manera que me gustó True Detective, por ejemplo, pero sí es cierto que me pareció muy entretenida y lograda. También se ha de tener en cuenta que yo no soy mucho de series y estoy bastante desconectado de todo este mundo. Para mí, las series exigen mucho tiempo y para que me dedique a ver una me ha de gustar bastante y tener una historia que contar (en lugar de episodios autoconclusivos) para que me acabe enganchando.

Por ello, esta serie para mí es ideal: una historia contada a lo largo de 10 episodios y to another thing, butterfly. Las películas de Scream se caracterizan porque además de ser slashers también son misterios a resolver. Es decir, se juega mucho a descubrir quién es el asesino ofreciendo varios sospechosos todos con secretos a descubrir. Es este aspecto de Scream el que hace que su traslado a la -no tan- pequeña pantalla sea exitoso, ya que la presentación de sospechosos y la complicada trama tiene bastante espacio para desarrollarse a buen ritmo.

También creo que es un acierto por parte de la serie no tener ninguna relación en absoluto con las películas: es su propia historia y transcurre en un universo completamente distinto. También creo que es un acierto que Kevin Williamson no tuviera absolutamente nada que ver con la serie, después de ver cómo se han desarrollado sus últimos proyectos televisivos.

La primera temporada acaba cerrando bien la historia, pero se dejan algunos cabos sueltos para la segunda. Pero, como viene ya siendo habitual por parte de los Weinstein, la segunda temporada no tendrá nada que ver con la primera y estos cabos sueltos quedarán así eternamente. Al parecer los Weinstein no estaban satisfechos con el resultado y se apartaron a los que estaban al frente hasta ahora, Jill Blotevogel (que sigue como consultora) y Jaime Paglia, para cambiar la dirección de la serie. Los Weinstein: jodiendo a los fans de cada franquicia de terror de la que se han hecho cargo desde 1993. Por supuesto, si siguen la dirección de la antología puede ser que la serie mejore, ya que si bien me gustaría ver esos cabos sueltos cerrados, mantener a los mismos protagonistas le quitaría suspense a la serie como sucedió con las películas.

En fin, los fans de Scream sin duda no se la han de perder. Y el resto creo que pueden darle una oportunidad, a mí me gustó más de lo que me imaginaba que me iba a gustar.


3 dic. 2015

El puente de los espías (Bridge of Spies)

Ya podéis leer qué me pareció la última película de Steven Spielberg El puente de los espías (Bridge of Spies, 2015) en Underbrain Mgz clicando aquí:

De la unión del talento de Spielberg con el de los hermanos Coen solo pueden salir cosas buenas, y esta película es un buen ejemplo de ello.


1 dic. 2015

Las últimas supervivientes (The Final Girls)

 
Las últimas supervivientes (The Final Girls, Todd Strauss-Schulson, 2015) es un film que pronto había entrado en mi radar a medida que se sabían cosas de él en diversas páginas dedicadas al género. Mientras esperaba que llegase el Blu-ray, tanto amigos como un lector del blog, El Increíble Hombre Estufa, me la habían recomendado, así que adelanté un poco su visionado (normalmente veo las que no he visto después de las que he visto) para ver si tanta expectación y recomendación era merecida.

Max (Taissa Farmiga) va a ver, en el tercer aniversario de la muerte de su madre, la actriz Amanda Cartwright (Malin Akerman), un pase especial de la película más famosa en la que intervino: el slasher ochentero Camp Bloodbath. Durante el pase tiene lugar un incendio y, mientras intentan huir, Max y sus amigos se verán atrapados dentro de la película. Así, se convertirán en víctimas del asesino enmascarado que persigue a los monitores del Campamento Baño de Sangre.

Al descubrir que la película era para mayores de 13 años sentí cierta reticencia. Originalmente la película había sido concebida como R, para mayores de 18 años, pero New Line, el estudio dispuesto a financiarla, quería que se eliminara el desarrollo de los personajes y la trama de la relación entre Max y su madre muerta, resucitada a través de Nancy, el personaje de la madre de Max en Camp Bloodbath. Y cuando la llevaron a Sony, estos pidieron que se rebajara el tono para obtener el PG-13. Queda claro que los cineastas tomaron la decisión correcta, ya que mantener el corazón de la película, representado en la relación entre Max y Nancy/Amanda, es parte de lo que separa esta cinta de otras parodias/homenajes del slasher de los 80. Y al tratarse de una comedia, puede ir más lejos en lo que se enseña que si fuera una película de terror de tono serio, de modo que tampoco es una gran pérdida.

Es curioso, poco antes de ver esta película vi seguidas las cuatro entregas de la saga Scream (artículos aquí, aquí y aquí), de las cuales tengo una opinión más positiva ahora que cuando escribí sobre ellas hace tiempo. Hice esta maratón porque las ediciones en Blu-ray de las películas de Scream españolas son bastante malas y la edición americana incluía no solo todos los extras que aparecieron originalmente en las cuatro ediciones originales de cada película, sino que también incluye dos documentales de hora y media cada uno sobre las películas (aunque no la cuarta, ya que fueron producidos antes de su estreno). Lo menciono porque así se dio la casualidad de que vi una película que celebraba el slasher de los 80 después de haber visto una saga de películas que, más o menos, analizaba el mismo género. Y me pareció que The Final Girls captaba y homenajeaba el espíritu de estas películas mucho mejor que los guiones de Kevin Williamson.

Pero lo cierto es que al ver The Final Girls no pensé tanto en Scream como en El último gran héroe (Last Action Hero, John McTiernan, 1993). Ya que The Final Girls ejecuta perfectamente lo que no acabó de funcionar en El último gran héroe. Es decir, el problema con la cinta de McTiernan es que se llevaba demasiado lejos la parodia (el gato de dibujos animados) y confundía demasiadas referencias, haciendo que una buena idea no acabara de funcionar. Pero The Final Girls guarda un perfecto equilibrio entre la parodia y el homenaje/recreación, de modo que te importa lo que le sucede a los personajes retratados en la pantalla, además de hacerte reír y lograr que te lo pases bien de principio a fin.

Por supuesto, el film está lleno de referencias a los clásicos del género (cuando se cita una memorable línea de diálogo de la clásica maravilla Mil gritos tiene la noche [Juan Piquer Simón, 1982], conocida en Estados Unidos como Pieces, me di cuenta que esta película me iba a molar), referencias que si eres fan de los slasher pillarás enseguida y, en caso contrario, te invito a que repases los títulos comentados en este blog del género, ya que a la mayoría se les hace referencia.

En definitiva, The Final Girls es un film divertido, original y entretenido de principio a fin, incluso si no te gustan los slashers. Recomendado a todo el mundo que no esté muerto por dentro.


26 nov. 2015

Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 2 (The Hunger Games: Mockingjay - Part 2)

 
Ya podéis leer lo que me pareció Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 2 (The Hunger Games: Mockingjay - Part 2, Francis Lawrence, 2015) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


La épica conclusión de esta saga y la fantástica segunda parte En llamas han hecho que casi perdone a Francis Lawrence por las infumables Constantine y Soy leyenda.


25 nov. 2015

Dead Rising (Dead Rising: Watchtower)

 
Esta crítica será rápida y poco ortodoxa, ya que está hecha a partir de las pocas notas que tomé después de ver esta película en Syfy el sábado pasado. Y me decidí a hacerlo porque lo cierto es que no tenía ninguna intención de buscar o ver esta película, ya desde que la había visto mencionada en diversas páginas dedicadas al cine de terror la descarté. La razón es simple: una adaptación de un videojuego hecha directamente para la televisión/VOD/mercado doméstico pues, la verdad, es que no me despertaba ningún interés. Además, el que fuera una película de zombis tampoco me llamaba la atención, ya que el que fuera uno de mis subgéneros favoritos para mí estaba completamente quemado debido a la poca originalidad y cansina repetición de los títulos actuales de zombis.

Así, sin ninguna expectativa ni interés, empecé a verla y lo cierto es que me sorprendió la forma en que me enganchó. Nada más empezar y aparecer un fantástico zombi payaso enarbolando un hacha la película me ganó (ese y el zombi travelo fueron los que más me gustaron de los que aparecen en la película). La película está llena de detalles y momentos, como el zombi que pasa comiéndose al bebé que llevaba sujeto al pecho cuando estaba vivo, que ayudaron a que, aunque no es que sea nada original, me divirtiera y me lo pasara bien con los personajes.

No conozco el videojuego, no soy mucho de videojuegos ni consolas, así que desconozco hasta que punto es fiel o si lo que me gustó procede del juego, pero tiene detalles de la trama que me ayudaron a disfrutarla y que no fuera la misma peli de zombis que ya he visto un millón de veces o algo en la tediosa línea de The Walking Dead (prefiero ver directamente una película de George Romero en lugar de una vulgar copia). La acción se sitúa en una realidad en la que los brotes zombis son algo común y hay un medicamento para ello. Sin embargo, el medicamento deja de funcionar en uno de estos brotes y se crea una complicada situación para los que están atrapados dentro de la ciudad en la que aparecen los zombis.

Los que quedan atrapados dentro, Chase (Jesse Metcalfe), Crystal (Meghan Ory) y Maggie (Virginia Madsen) deben enfrentarse no solo a los zombis, también a un grupo de moteros que ha visto demasiadas veces Mad Max. Al otro lado del muro de la cuarentena, Jordan (Keegan Connor Tracy), compañera de Chase, investigará lo que parece una conspiración oculta tras este nuevo brote. Todo esto presentado de forma bastante entretenida, la única pega sería el uso de sangre CGI, haciendo un buen balance entre las escenas cómicas y las serias. En el aporte cómico destacaría los comentarios que se hacen desde un informativo que sigue la situación, hechos por Susan (Carrie Genzel) y Frank West (Rob Riggle).

Como ya he dicho, no me esperaba nada pero me lo pasé bastante bien con Dead Rising. En Syfy repiten bastante las películas, así que si la veis anunciada, recomiendo darle una oportunidad.


Neon Maniacs

 
Película de culto más ochentera que unos calentadores, Neon Maniacs (Joseph Mangine, 1986) no ha perdido nada de su bizarro encanto. Aquellos que la descubran aquí no hace falta que me den las gracias, forma parte de mi misión en la vida.

Natalie (Leilani Sarelle, Roxy en Instinto Básico [Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992]) y su grupo de amigos han decidido salir de fiesta y pasar el rato de botellón en un parque. Además de ser tan adolescentes como el reparto de Grease (Randal Kleiser, 1978), son bastantes insoportables. Pero, tranquilos, no habrá que aguantarlos mucho ya que rápidamente son exterminados por un extraño grupo de mutantes asesinos (ver tráiler). Natalie queda comprensiblemente traumatizada, pero nadie la cree, aunque la policía investiga las desapariciones. Nadie, excepto Paula (Donna Locke), una "chavala" (si los de 17 los interpretan veintañeros, ya os podéis imaginar las edades de los personajes que representa que tienen 13 o 14 años) obsesionada con el cine de terror y ciencia ficción que descubre el lugar en el que se ocultan estas extrañas criaturas. Además, Natalie recibirá también el apoyo de Steven (Alan Hayes, luego Clyde Hayes), el cual está bastante interesado en conocer a Natalie en el sentido bíblico del término.

Esta es una de esas película que se nota que fue hecha por frikis para frikis. Solo hay que echarle un vistazo a las películas en las que trabajaron tanto el director Joseph Mangine como el guionista Mark Patrick Carducci. Es una lástima que problemas con el presupuesto impidieran rodar diversas escenas y la película no resulte tan espectacular como podría haber sido. Pero para haber sido hecha con cuatro duros, lo cierto es que tiene un look cuidado (Mangine trabajó principalmente como director de fotografía) y los maquillajes de los maníacos de neón están muy logrados.

Paula, la "niña" de la película sirve también como homenaje y guiño a los aficionados al género, un poco como Tommy lo era en Viernes 13. Último capítulo (Friday the 13th: The Final Chapter, Joseph Zito, 1984). Y hablando de Viernes 13. Último capítulo, Clyde Hayes es una de las víctimas de Jason en esa película. Y más Viernes 13: una de las amigas supervivientes de Natalie, Lorraine, está interpretada por Marta Kober, que fue Sandra en la segunda parte de la franquicia (vamos, que ya llevaba unos años haciendo de "adolescente").

Como ya he dicho, problemas con el presupuesto impidieron que el equipo pudiera rodar diversas escenas importantes, pero eso no quiere decir que la película carezca de momentos memorables. El que se lleva la palma, sin duda, es la masacre en la batalla de las bandas. Los mutantes irrumpen en una batalla entre la banda del prota, power pop a lo Rick Springfield o Tommy Tutone, y una banda rival del instituto, unos Twisted Sister de saldo. Se supone que los protas tenían que preparar a la gente, pero obviamente no lo hacen bien por fortuna para el espectador que disfruta de una entretenida masacre.

La edición en Blu-ray está agotada, solo se encuentra a precios desorbitados, pero resulta fácil de encontrar en DVD. Al fin y al cabo, teniendo en cuenta la época y el presupuesto, no es que de para una imagen en alta definición espectacular. Si podéis, os sugiero que le deis una oportunidad, ya no las hacen así.


20 nov. 2015

X-Men: Días del futuro pasado - The Rogue Cut

 
Esta crítica llega con bastante retraso, pero Fox decidió que no valía la pena editar la versión extendida de X-Men: Días del futuro pasado (X-Men: Days of Future Past, Bryan Singer, 2014) que apareció este verano, conocida como The Rogue Cut ya que incorpora una subtrama con Pícara (Rogue) de protagonista, en Blu-ray en España y la editó solo en VOD. Esto me obligó a buscar una de las distintas ediciones en Blu-ray que hay de importación y esperar que llegara, y ver otras películas que tenía pendientes antes, y los pases de prensa, y, bueno, que ya la he visto (y los extras).

Al contrario de lo que dice Bryan Singer en el tráiler (abajo), The Rogue Cut es una versión extendida de la película, más que una versión alternativa, por lo menos esa fue mi impresión. Si no te gustó la versión estrenada en cines, esta versión tampoco te hará cambiar de idea. Pero si te gustó, será una experiencia más satisfactoria y completa, ya que, además de una mayor participación de la Pícara de Anna Paquin, se extienden escenas y se añaden detalles que le dan una mayor riqueza a los personajes y, por tanto, a la película.

The Rogue Cut es 17 minutos más larga, de modo que esta versión dura 148 minutos. Teniendo en cuenta las duraciones de este tipo de películas-evento no está fuera de la media, así que, después de verla, me costó un poco entender que Singer decidiera cortar un material realmente bueno. Según explican en el audiocomentario, tenían la impresión de que la misión de rescatar a Pícara se apartaba demasiado de la trama principal y que alejaría demasiado a los espectadores de la trama principal. Supongo que parte de razón tenían, pero al ver esta versión, la forma en que se incluye la escena, intercalada con lo que sucede en el pasado, resulta bastante efectiva.

Esta versión de la película, a pesar de su aparentemente larga duración, se me pasó bastante rápido. Como ya he mencionado, no solo es el añadido de Pícara a la película, pero muchos otros momentos repartidos a lo largo del film, que hacen que esta versión sea, para los fans, mucho más satisfactoria. También son bastante satisfactorios los extras, en especial los dos audiocomentarios que te explican por qué hay dos versiones, las complicaciones que tuvieron que superar para terminar la película y el origen de la idea para adaptar esta historia de La Patrulla-X, mientras rodaban X-Men: Primera generación (X-Men: First Class, Matthew Vaughn, 2011).

De toda la larga historia de La Patrulla-X, la única etapa que realmente me ha interesado y he leído muchas veces es la etapa de Chris Claremont y la historia de Días del futuro pasado, ideada junto a John Byrne, es una de las que más me gusta. Resulta curioso al leerla hoy día, ya que se trata de simplemente dos números en medio de largas sagas, pero tal vez por ello resulta más memorable. Así que cuando supe que se iba a llevar al cine me entusiasmé. Me alegró mucho que la película fuera tan buena y me gustara tanto. Por ello me alegro aún más de contar con esta versión extendida, que si os gustó la cinematográfica, seguro que os entusiasmará.


17 nov. 2015

La noche del terror (Le notti del terrore)

 
Hay películas malas que resultan aburridas o mediocres. Y hay películas tan malas que se convierten en toda una experiencia debido precisamente a su acumulación de errores, interpretaciones ineptas o cutrerío generalizado. Uno de los mejores ejemplos de este último caso es La noche del terror (Le notti del terrore, Andrea Bianchi, 1981).

La verdad es que no me acababa de decidir entre comentar esta película o La muerte tiene ojos (La sorella di Ursula, Enzo Milioni, 1978), pero al final me decidí por esta porque pensé que es más conocida y la gente entendería mejor lo que explico y porque no estoy seguro de querer que se sepa que conozco un film tan ultrasórdido como La muerte tiene ojos.

La noche del terror, más conocida por su título inglés Burial Ground: The Nights of Terror, fue dirigida por Andrea Bianchi, el mismo (ir)responsable de Desnuda ante el asesino (Nude per l'assassino, 1975). Pero mientras que se pueden encontrar algunos detalles que redimen lo que por otro lado es un festival de sordidez a la italiana como Desnuda ante el asesino, La noche del terror no hay por donde cogerla y la única manera de disfrutarla es como comedia involuntaria. Y, desde luego, nos ofrece muchos y diversos momentos de carcajada.

El argumento, por llamarlo de alguna manera, gira en torno a un grupo de amigos que van a visitar a un profesor (Raimondo Barbieri) amigo suyo, que me recuerda bastante al padre Abraham que cantaba con los pitufos. Lo que ellos no saben es que el profesor ha sido devorado por unos zombis de todo a 100 que ha despertado leyendo unos símbolos. Este grupo de amigos se enfrentará de forma bastante estúpida a unos zombis bastante listos.

Efectivamente, algo que podría haber dado gran resultado en una buena película aquí resulta desperdiciado: zombis inteligentes. Utilizan herramientas para matar e idean trampas, combinado con la típica actitud de zombi lento y estúpido. Pero nunca tan estúpidos como los vivos, que en ningún momento se les ocurre coger los coches en que han venido, que se encuentran en perfecto estado, para huir y salen corriendo de la casa aunque una de ellos tiene un tobillo lesionado.

Pero el elemento que más destaca en el film es Pietro Barzocchini que, usando el nombre Peter Bark, interpreta a Michael, el hijo pequeño de una de las parejas. Destaca porque Michael se supone que tiene unos doce años y Pietro tenía unos 26 años cuando lo interpretó. Con su pequeña estatura y un terrible doblaje se pretendía convencer al espectador de que Pietro era un niño pequeño. ¿Y por qué se hizo esto en lugar de buscar un niño actor? Pues porque después de un ataque zombi se produce una breve escena incestuosa entre Michael y Evelyn (Mariangela Giordano), su madre en la película. Es decir, prefirieron complicarse la vida para incluir una escena de incesto en su película de zombis en lugar de tener a un niño de verdad y eliminar el incesto. En fin, yo creo que fue una decisión acertada ya que la inquietante presencia de Michael proporciona grandes y bizarros momentos, en especial cuando lanza su inquietante mirada ojoshuever al espectador.

Creo que la mejor manera de ver La noche del terror es en grupo y con ganas de cachondearse de una película increíblemente cutre. Cutre por sus efectos, cutre por sus interpretaciones y cutre por su director. Diversión asegurada.


12 nov. 2015

Sicario

 
Ya tenéis a vuestra disposición la crítica que hice de Sicario (Dennis Villeneuve, 2015) para Underbrain Mgz, clicando aquí:


A juzgar por lo llena que estaba la sala en el pase de prensa, esta es una película que se esperaba bastante. No es de extrañar ya que es un film bastante potente.


10 nov. 2015

La última tentación de Pinhead

 
Supongo que no dirá mucho de mí como persona que, ahora mismo, con la que está cayendo en Cataluña con la independencia y demás, yo esté más interesado en explorar la nueva edición de Arrow de las tres primeras entregas de la serie Hellraiser, la estupenda The Scarlet Box Limited Edition Trilogy que en lo que puedan decir los políticos que nos ha tocado sufrir. Pero así es, ya que  lo que se inventó Clive Barker es más imaginativo y evocador que lo que se inventan los políticos.

La llegada de esta Scarlet Box me trajo de nuevo a la memoria no solo lo mucho que me gustan las películas de Hellraiser (me refiero, claro, a las tres primeras, del resto salvaría solo algunas partes de Bloodline), también la novela The Scarlet Gospels. En esta novela, Clive Barker retoma a los Cenobitas en su última aventura literaria.

Por supuesto, cuando Barker anunció la publicación de una novela en que explicaría la última y definitiva historia protagonizada por Pinhead y dijo, además, que Pinhead compartiría protagonismo con otro gran personaje suyo, el detective Harry D'Amour, las expectativas que tenía se desmadraron. Expectativas que tuve que restringir ya que Barker hace tiempo que abandonó el terror salvaje de sus primeros trabajos, y, a partir de Sortilegio (en inglés Weaveworld), sus novelas se inclinan más hacia la fantasía oscura. Aunque los elementos terroríficos aún se encontraban presentes en sus historias, ya no eran el foco.

Los seguidores de Barker y la franquicia ya saben que solo en la novela breve The Hellbound Heart (una de mis favoritas, publicada aquí con el título Hellraiser), Barker había usado a los Cenobitas literariamente (sin tener en cuenta los cómics). Por lo que, en realidad, el Pinhead que aparece en The Scarlet Gospels tiene más relación con el de las películas que con el de la novela.

Menciono esto porque la novela, en una primera lectura, me dejó algo descolocado. El inicio recuerda bastante al Barker de los primeros tiempos. A medida que avanza, sin embargo, se adopta un estilo más en sintonía con el Barker de El gran espectáculo secreto (lo cual no es un problema para mí porque esa novela me encanta). Sin embargo, sí me sorprendió la cantidad de humor presente en la novela, proporcionado por D'Amour y sus compañeros.

Pero con el tiempo, una vez habiendo digerido lo diferente que es esta novela de la anterior The Hellbound Heart y las películas, he ido apreciando más la historia. The Scarlet Gospels cuenta la odisea de Pinhead en su intento de hacerse con el control del Infierno, con D'Amour y sus amigos atrapados entre el Cenobita y las fuerzas infernales. Si bien todavía me cuesta aceptar el ordenado Infierno que Barker imagina, he podido apreciar mejor la historia en una segunda lectura. Para ello, hay que olvidarse de las películas y de la novela breve anterior y, simplemente, leer The Scarlet Gospels como una historia independiente en si misma, a pesar de las conexiones que Barker hace a lo largo de esta novela con sus anteriores trabajos.

Si uno puede aceptar esta historia por si misma, es posible que la disfrute mucho más, porque, como ya digo, se aparta radicalmente de todo lo anterior. The Scarlet Gospels mezcla terror, fantasía y novela negra para ofrecer al lector una experiencia que resulte memorable y lo logra en muchos instantes. Por lo tanto, es una novela que, tras leer de nuevo, recomiendo a los seguidores de Barker, Pinhead y el fantástico.


9 nov. 2015

Poder maléfico (Chi sei?)

 
Poder maléfico (Chi sei?, Ovidio G. Assonitis, Robert Barrett, 1974) es una barata copia italiana de El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973). Y, siguiendo la norma, intenta suplir la falta de originalidad y presupuesto con grandes dosis de locura.

En este caso, la poseída no es una inocente niña sino una madre de familia, Jessica (Juliet Mills). Robert (Gabriele Lavia), su marido, no sabe qué hacer y los hijos de ambos, Gail (Barbara Fiorini) y Ken (David Colin Jr.), están bastante acojonados por todo el asunto. Especialmente cuando su madre hace cosas muy extrañas y satánicas como mover un ojo dejando el otro ¡completamente quieto! Ah, puro terror. Es entonces que llega un misterioso personaje, Dimitri (Richard Johnson), que parece tener la cura para Jessica.

Por supuesto, Jessica vomita y gira la cabeza 360º como hacía la pobre Regan en el clásico de Friedkin, pero los realizadores de Poder maléfico también intentan superar los fenómenos de El exorcista. Por ejemplo, si en la película de Friedkin temblaba una cama y se movían objetos solos, en esta película tiembla toda una habitación llena de objetos poseídos, fenómeno al que hay que añadir un ejército de muñecas a las que se les iluminan los ojos.

En otras palabras, Poder maléfico ni de lejos tiene ni un gota de la calidad de El exorcista, pero se esfuerza tanto en superarla con menos medios que acaba resultando bastante divertida. Además se ha de tener en cuenta que la falta de lógica y sentido común en el argumento le añade interés. La verdad, la primera vez que la vi el final me desconcertó bastante y el predecible momento antes de los títulos de crédito es de traca.

La película es fácil de encontrar con su título americano Beyond the Door (usado también para varias falsas secuelas), aunque no tengo muy claro si vale la pena buscarla. Si os resultan divertidas estas imitaciones italianas baratas y demenciales, es posible que sí sea de vuestro gusto.



5 nov. 2015

Sinister 2

Ya podéis leer mi crítica de Sinister 2 (Ciarán Foy, 2015), en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Aparte de que seguro que funciona mejor en VOSE que doblada, la cantidad de buenas películas de terror que se han estrenado últimamente tal vez provoque que esta peli más bien normalita pase desapercibida, aunque tampoco está tan mal y resulta entretenida.


4 nov. 2015

Tu vicio es una habitación cerrada y solo yo tengo la llave


Si os habéis fijado en el lema que hay bajo el nombre de este blog, os habréis dado cuenta de lo mucho que me gusta esta pequeña maravilla de fantástica atmósfera decadente. Vicios prohibidos (Il tuo vizio è una stanza chiusa e solo io ne ho la chiave, Sergio Martino, 1972) fue el cuarto giallo que dirigió Martino y uno de los mejores del género.

El film adapta de forma bastante libre el clásico relato de Edgar Allan Poe El gato negro, aunque incluye sus elementos y motivos más significativos, manteniéndose bastante fiel al espíritu de Poe. Oliviero (Luigi Pistilli) es un escritor en crisis, que intenta ahogar en alcohol sus frustraciones y disfruta humillando y abusando de su sufrida esposa Irina (Anita Strindberg). Unos brutales asesinatos empiezan a tener lugar en el pueblo e Irina sospecha que su esposo puede estar involucrado, haciendo aún más tensa y peligrosa la de por sí ya degenerada relación del matrimonio. La llegada de la guapa sobrina de Oliviero, Floriana (Edwige Fenech), complicará aún más las cosas, creándose un enfermizo triángulo.


Para los aficionados al género, este es un film que llama la atención por la forma en que, ya en una fecha tan temprana como 1972, juega con los tópicos del giallo para desmontarlos y confundir al espectador, en el buen sentido, que espera con curiosidad y ansia ver qué sucederá a continuación. Por supuesto, la familiaridad con el relato de Poe hace que uno ya tenga cierta idea de como acabará todo, pero a pesar de ello Martino consigue sorprender ofreciendo una historia cargada de perversidad y, como decía al principio, una fantástica atmósfera decadente.

Uno de los elementos clave en el éxito del film se halla en su guion, pero es la brillante interpretación de Fenech, dentro de un reparto principal sobresaliente, que logra que este guion seduzca al espectador. Tras haber interpretado a las sufridas víctimas protagonistas de los previos gialli de Martino La perversa señora Ward (Lo strano vizio della Signora Wardh, 1971) y Todos los colores de la oscuridad (Tutti i colori del buio, 1972), en esta ocasión la reina del giallo interpreta a un personaje perverso y oscuro, que se dedica a jugar con Oliviero e Irinia, metiéndose en la cama de ambos y dirigiendo sus mutuas animosidades. Un papel que permitió mostrar las habilidades de Fenech como actriz, más allá de su belleza y presencia carismática.

Esta película es también bastante popular por su largo y genial título. Desde luego, Vicios prohibidos resulta bastante soso y vulgar cuando lo comparamos con el original italiano Tu vicio es una habitación cerrada y solo yo tengo la llave. Los seguidores del género y de Martino ya sabrán que es una frase que apareció por primera vez en La perversa señora Ward, en uno de los anónimos que recibe la sufrida protagonista. Martino observó que era una frase que había llamado mucho la atención y decidió aprovecharla como título, dándole al film una notoriedad extra. Pero la película ofrece mucho más que un título llamativo, además de las brillantes interpretaciones del trío protagonista y un guion retorcido. Nos ofrece escenas brillantes cargadas de suspense, como una en el estudio de Oliviero que más tarde tomaría prestada El resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980).

Es un film muy recomendable para los que quieran ver una buena película de suspense mezclada con un perverso drama psicológico y casi que indispensable para los amantes del giallo. Una película que es una delicia verla y oírla, gracias a la genial banda sonora de Bruno Nicolai.


3 nov. 2015

Spectre

Ya podéis leer la extensa crítica que hice de Spectre (Sam Mendes, 2015) para Underbrain Mgz, clicando aquí:


Supongo que quedará claro que me lo pasé muy bien con esta entrega de las aventuras de James Bond, solo espero que puedan mantener el nivel en el futuro.


30 oct. 2015

El Cinéfago presenta su maratón de Halloween de este año

Este año no me he complicado la vida demasiado y me he decidido por algo festivo y clásico.


Empezamos con el gran clásico La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978), ideal para ver en esta fecha. Y en cualquier fecha, de hecho. Sin embargo, este año tal vez podemos optar por ver la versión extendida (incluida en la primera edición con la cubierta negra lenticular) para variar un poco. Para los que no la conozcan, esta versión extendida incluye las escenas rodadas para la versión televisiva de Halloween. Como diría José Luis López Vázquez: señor Carpenter, aquí un amigo, un siervo, un esclavo.




¿Por qué aquellos que desprecian el pésimo remake de Rob Zombie disfrutan con su segunda parte pero los que disfrutaron con ese desperdicio de celuloide no gustan de su continuación? Para mí, esta película es lo que tendría que haber sido el primer Halloween. El origen (Halloween, Rob Zombie, 2007), una película que Zombie hace suya en lugar de un refrito sin imaginación.




La noche de los demonios (Night of the Demons, Kevin S. Tenney, 1988) es una película que he ido apreciando más a lo largo de los años. Cuando la vi por primera vez en vídeo no me pareció gran cosa, pero luego le he ido cogiendo cariño y ahora me parece brillante y fantástica. E ideal para ver en una fiesta de Halloween. La edición española en Blu-ray no incluye ni un solo extra, la edición americana es solo zona A.




Lo que hace realmente brillante este remake es que se puede disfrutar perfectamente por si mismo, además de homenajear al original, y es perfecto para ver en doble sesión con la original. Superior en todos los sentidos a las secuelas y a la par que la película que la inspiró, La noche de los demonios (Night of the Demons, Adam Gierasch, 2009) es, como su antecesora, ideal para ver en grupo y con ganas de pasarlo bien.




En caso de que estéis haciendo este maratón en pareja y tengáis luego ganas de culminarlo bajo las sábanas, nada mejor que El beso de la pantera (Cat People, Paul Schrader, 1982) (ambas ediciones contienen distintos extras, la de Blu-ray es solo zona A) para poneros de humor juguetón. Al fin y al cabo, ¿a quién no le pone el amor obsesivo y el bondage?


29 oct. 2015

Odio en la sangre (Killer Party)


¿Qué extraño impulso llevaría a titular en España la mezcla de comedia y slasher Killer Party (William Fruet, 1986) Odio en la sangre? ¿A qué incompetente se le ocurrió semejante idea? En fin, no hagáis caso del titulo español, Killer Party es pura diversión ochentera.

Una fraternidad femenina prepara una fiesta en una casa de la zona universitaria cerrada durante años tras la muerte de un estudiante. Las cosas no saldrán como se esperaba y los asesinatos se empiezan a suceder. Esta es la simple sinopsis de Killer Party, pero los que esperen ver el clásico slasher puede que se lleven una decepción, ya que en la mezcla de comedia y terror, pesa mucho más la comedia. De hecho, hasta la parte final no empieza realmente la parte terrorífica, aunque haya un par de asesinatos para recordar al espectador que esto no es una comedia universitaria. O, más bien, no es solo una comedia universitaria.

La película se estrenó cuando el boom slasher se encontraba ya en sus últimas fases. El estreno de Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984) había insuflado nueva vida al género, pero se notaba ya que estaba de capa caída. De modo que Killer Party funciona a ratos como una parodia, al tiempo que mezcla diversos elementos y referencias para no hacer que sea una simple película de enmascarado matando adolescentes a golpe de machete. Es curioso que aquel mismo 1986 se estrenó Inocentada sangrienta (April Fool's Day, Fred Walton), con la que esta película comparte usar el día de los inocentes (que en Estados Unidos se celebra el 1 de abril) y un aire paródico. Pero si bien Inocentada sangrienta demuestra al final ser una simple broma (aunque en la novelización que se hizo de la película se incluye el final original en el que se añaden auténticos asesinatos tras la revelación de la fiesta), Killer Party sí que acaba convertida en una auténtica película de terror, si bien principalmente en su media hora final. Aunque es una media hora realmente intensa.

El film se inicia como una comedia, bastante divertida, en un entierro. Pero resulta que esta escena en realidad es una película que están viendo una pareja de adolescentes en el cine. Pero esta escena se convierte en un videoclip (ver vídeo abajo) que está viendo una de las protagonistas. Desde el principio, por tanto, la película juega con el espectador. Por suerte, en su mayor parte resulta bastante divertida, si te hace gracia este tipo de comedia, pero cuando empieza a desarrollarse la trama terrorífica es inevitable que uno desee que toda la película hubiera sido así, porque es bastante demencial (aunque no muy sangrienta).

En fin, si os hacen gracia estas tonterías ochenteras como a mí, es posible que, a pesar de sus fallos, Killer Party os acabe haciendo gracia. Es bastante adecuada para ver en grupo y reírse de y con la película.


28 oct. 2015

El último cazador de brujas (The Last Witch Hunter)


Ya podéis leer mi crítica de la nueva película de Vin Diesel, El último cazador de brujas (The Last Witch Hunter, Breck Eisner, 2015), en Underbrain Mgz clicando aquí:


Descerebrada y muy divertida, una serie B hecha con dinero. Si os hace gracia este tipo de tonterías os lo vais a pasar muy bien.


27 oct. 2015

Teen Wolf: De pelo en pecho (Teen Wolf)

 
Hacía mucho, mucho tiempo que no veía Teen Wolf: De pelo en pecho (Teen Wolf, Rod Daniel, 1985) y decidí verla otra vez, aprovechando que actualmente está en Yomvi. Teen Wolf no ha envejecido demasiado bien, pero se aguanta por su fabuloso aire ochentero.

Para la nueva generación para los que Teen Wolf es simplemente una serie de televisión, el argumento de esta película es bastante simple: el joven Scott Howard (Michael J. Fox) es el típico adolescente: el equipo de baloncesto en el que juega es realmente malo e incapaz de ganar un partido, está enamorado de Pamela Wells (Lorie Griffin), la cual no le hace caso ya que está saliendo con uno de los rivales de Scott, y, lo peor de todo, acaba de descubrir que es un hombre lobo. Aunque los auténticos problemas empezarán cuando la fama por ser quién es se le suba a la cabeza.

Es sorprendente las cosas que por aquel entonces nos parecían normales y hoy destacan de mala manera. Lo primero que me llamó la atención fue que, para ser una película americana donde el baloncesto es una parte integral de la trama, es muy "blanca". No hay ni un solo personaje principal que sea negro y apenas algún extra (al parecer en el instituto de Scott solo hay un negro). Luego tenemos el hecho de que los "adolescentes" de Teen Wolf son bastante mayores, vista hoy día llama la atención lo viejos que son todos los actores. Claro que, en aquel entonces, esto era típico en las películas con supuestos adolescentes.

La idea de usar la licantropía como alegoría para los cambios en la adolescencia resulta acertada, si bien no muy novedosa. Pero, tal vez, por el tono de comedia, tampoco se hace mucho con ello, al final no deja de ser una típica comedia adolescente, con lecciones morales sobre dejar que la fama se le suba a uno a la cabeza o perseguir mujeres solo por su físico, donde se da la circunstancia de que el protagonista es un hombre lobo.

Por desgracia, muchos de los elementos argumentales que se usan en la película fueron usados luego por infinidad de comedias adolescentes posteriores, haciendo que resulte muy predecible. Además, el diseño del hombre lobo no resulta ni atractivo ni imaginativo. Pero la habilidad para la comedia de Michael J. Fox, así como su estética y mentalidad ochentera, hacen que la película acabe siendo bastante disfrutable. No es un caso de película clásica que sigue funcionando por su calidad, sino que su efectividad se haya exclusivamente en su valor nostálgico.

Teen Wolf generó una serie de dibujos animados que creo era mejor que la película (y de la que no me perdía un episodio), una secuela bastante mala y una reciente serie de televisión. Lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que el film no es nada del otro mundo, aunque resulte muy atractiva a los amantes de los 80.