29 ene. 2020

Rejas ardientes (Chained Heat)

 
Nunca he sido muy fan del género WIP, es decir Women in Prison, es decir películas que transcurren en una prisión femenina con frecuentes escenas de peleas y duchas, y a veces peleas en duchas. Las únicas que había visto y me habían gustado eran las dirigidas por Jack Hill, por que soy fan del director, y la saga de la prisionera Escorpión, porque soy fan del cine demente japonés y es más una historia de venganza, asi como alguna otra excepción. Pero es un género que nunca me ha interesado mucho. Sin embargo, hace poco leí un artículo en el que se mencionaba que Rejas ardientes (Chained Heat, Paul Nicholas, 1983) está considerada la mejor WIP que se ha hecho jamás, lo que me llevó a darle una oportunidad.

La trama tiene dos líneas paralelas que se acaban juntando. Por un lado, seguimos a la joven Carol Henderson (Linda Blair), que acaba de ser condenada a 18 meses de prisión por homicidio involuntario y vemos cómo intenta adaptarse a la cruda vida en prisión con la ayuda de Val (Sharon Hughes). Por otro lado, en la cárcel hay un negocio de contrabando de drogas que dirige el alcaide Bacman (John Vernon). A Bacman no le hace gracia que haya otro vendedor de droga en la cárcel, que suministra el material a la prisionera Ericka (Sybil Danning) para vender por su cuenta, así que intenta averiguar quién es el suministrador usando prisioneras, que la mayoría de las veces acaban muertas. Ambas tramas chocarán y crearán una atmósfera explosiva en la prisión.

No sé si es la mejor WIP que se ha hecho jamás, las mencionadas antes me parecen mucho mejores, pero, desde luego, el reparto es de lujo: Linda Blair, Sybil Danning, Henry Silva, John Vernon, Tamara Dobson... Cualquier película que junte a Silva y Vernon enfrentándose tiene mi sello de aprobación. Y, por supuesto, juntar a Blair y Danning también resulta explosivo, aunque por otros motivos que también tienen mucho arte. He de admitir que me pareció muy divertida, como una escena al principio que empieza con Vernon en un jacuzzi filmando con una cámara y poniendo cara de ser la persona más sórdida y pervertida del planeta:
 
 
 
El reparto contribuye bastante a la diversión, todos ellos consagrados a hacer lo que mejor saben hacer. Excepto Linda Blair, que parece tomarse bastante en serio su papel y actúa como si estuviera en un serio drama carcelario. Lo da todo en escenas como la que nos la muestra deprimida y triste, contando en voz en off cómo se arrepiente de sus errores y lamenta haber decepcionado a sus padres. Todo ello mientras en una cama al lado hay dos prisioneras rocanroleando con sus lenguas, interacciones intercaladas con el serio momento de la Blair.

Así que es un film divertido, que ofrece las justas dosis de sordidez, crueldad y desmelene que se espera en este tipo de películas, pero tampoco demasiado de esos mismos elementos. Hay escenas violentas y algo de acción, pero mucho menos que en otros títulos. Por lo menos, no tanto como se esperaría uno en la considerada como mejor película WIP. De todos modos, supongo que si eres fan del género es un gran título. Si no eres muy aficionado, como es mi caso, el film resulta bastante entretenido y cuenta con un reparto que vale su peso en oro.


23 ene. 2020

Te quiero, imbécil

 
Se acaba de publicar mi crítica de Te quiero, imbécil (Laura Mañá, 2020) en Underbrain Mgz, que podéis leer clicando en:


Creo que se hace evidente que me irritan mucho las películas que fusilan sin piedad otras películas y esperan que no te des cuenta. Festival de tópicos.


21 ene. 2020

La maldición de la mosca (Curse of the Fly)


Hace poco me sumergí en la franquicia de La mosca a través de la colección en Blu-ray editada por Shout! Factory. Y lo hice con mucha curiosidad por La maldición de la mosca (Curse of the Fly, Don Sharp, 1965), porque era la única de toda la colección que no había visto. Cuando la vi, descubrí con placer que era muchísimo mejor de lo que me esperaba.

El film arranca con una mujer en ropa interior saltando a través de una ventana, huyendo a través de un campo de un hospital psiquiátrico. La escena está rodada a cámara lenta, dándole un aire onírico a la huida de la protagonista Patricia Stanley (Carole Gray) del manicomio. Patricia es socorrida por Martin Delambre (George Baker), descendiente del doctor Andre Delambre, que interpretado por Al Hedison acabó con una cabeza de mosca en La mosca (The Fly, Kurt Neumann, 1958). Patricia y Martin hacen lo típico que dos personas cargadas de secretos que se acaban de conocer hacen: casarse. Así, Patricia entra en la familia Delambre y en su mansión, en la que suceden no pocas cosas extrañas. Patricia no sabe que Martin, junto a su hermano Albert (Michael Graham), sigue con los experimentos con teletransportadores bajo la insistencia de su padre Henri Delambre (Brian Donlevy). Cuando Patricia lo descubra, se desatará el terror.

El film obtuvo una mala reputación desde el momento de su estreno ya que no aparecía ningún hombre mosca y tampoco aparecía Vincent Price, que interpretó el papel de François Delambre en La mosca y El regreso de la mosca (Return of the Fly, Edward Berns, 1959). Price se encontraba entonces bajo un estricto contrato de la AIP que le impedía aparecer en títulos de terror de otros estudios. Aunque es posible que, debido al bajo presupuesto, de todos modos no se hubieron podido permitir los servicios de Price. Sin embargo, Brian Donlevy hace un buen papel como obseso científico "que se atreve a jugar a ser Dios", como tanto gusta decir a los americanos.

Más notoria debería ser la ausencia de hombre mosca, pero los mutantes creados por la familia Delambre llenan cualquier vacío, en especial cuando se acerca el clímax. Además, la película en su mayor parte sigue una trama a lo Luz que agoniza (Gaslight, George Cukor, 1944): para ocultar sus experimentos, los Delambre hacen creer a Patricia que se está volviendo loca, lo cual en su frágil estado mental no es muy difícil.

Es esta mezcla de ciencia ficción y terror gótico la que hizo que el film me resultara tremendamente entretenido, mucho mejor que El regreso de la mosca. De este modo también se puede ver con simpatía sus carencias en el terreno de los efectos especiales y el maquillaje. Otro detalle que hoy día chirría un poco es que usaron a una actriz caucásica para interpretar a una criada asiática, algo que entonces no tenía importancia pero hoy, por fortuna, sería imposible a no ser que seas Scarlett Johansson.

Es un film que recomendaría a los amantes del cine de serie B de los 60 y del cine de monstruos clásico. A pesar de ser una entrega de La mosca sin mosca, ofrece mucho más de lo que uno se espera en este tipo de películas.


15 ene. 2020

Cut (Corten) (Cut)

 
Hay dos cosas que siempre recuerdo con cariño de la bastante sosa década de los 90: el grunge y la segunda ola de películas slasher generada por el éxito de Scream: Vigila quién llama (Scream, Wes Craven, 1996). Hacia el final de la década y de este nuevo ciclo, se estrenó una contribución australiana al género: Cut (Corten) (Cut, Kimble Rendall, 2000).

Siempre me han gustado las historias de películas malditas, así que el argumento de Cut despertó mi interés de inmediato, cuando leí sobre su estreno en las páginas de Fangoria (la segunda y breve época de su edición en España): un grupo de estudiantes dirigido por la directora Raffy Carruthers (Jessica Napier) decide como proyecto de graduación terminar el film Hot Blooded, que en 1985 quedó incompleto cuando el actor que interpretaba a Scarman (Frank Roberts) asesinó a la directora Hilary Jacobs (Kylie Minogue). La protagonista de Hot Blooded Vanessa Turnbill (Molly Ringwald) logró acabar con el asesino antes de que el asesino lograra masacrar al resto del equipo, pero desde entonces el film ha adquirido fama de estar maldito, ya que cada proyección terminaba con la muerte de los espectadores. Raffy y su equipo no cree en maldiciones, así que empieza a rodar, iniciando así una nueva serie de asesinatos.

El film se concibió cuando la productora Mushroom Records decidió crear una rama cinematográfica. El productor Martin Fabinyi encargó la creación de un film al estilo de Scream al director Kimble Rendall, que había dirigido videoclips para los grupos de Mushroom, y al guionista Dave Warner. Warner y Rendall concibieron Cut. Al principio, el film estaba enfocado más hacia el suspense, con un asesino misterioso matando a los personajes, pero luego evolucionó más hacia lo sobrenatural, con el asesino saliendo de la película, lo cual, para mi gusto, fue todo un acierto y lo separaba de Leyenda urbana 2 (Urban Legends 2: Final Cut, John Ottman, 2000), que se estrenó aquel mismo año y ya contaba con la trama de los asesinatos relacionados con una película.

Debido a su conexión con la discográfica Mushroom, el film contó con la participación de Kylie Minogue y también consiguió la incorporación al reparto de Molly Ringwald. Dos iconos de los 80 que encajan bastante bien con el homenaje al slasher presente en Cut. Una película que no oculta su "australianidad", que se nota sobretodo en su energía: el film dura 83 minutos con los títulos de crédito, así que se pasa bastante rápido. La parte negativa es que hay elementos bastante interesantes del argumento que se quedan sin explorar. También nos encontramos con distintas alusiones y chistes basados en películas, uno de los cuáles me llamó mucho la atención cuando volví a verla hace poco: una alusión a los problemas en el rodaje de Mad Max 4. Una simple referencia a la más popular saga de películas salidas de Australia, que se acabó convirtiendo en realidad.

El film combina muy bien el humor y el terror, logrando hacer reír y mantener el suspense al mismo tiempo, con asesinatos creativos bastante logrados. Lo que compensa algunas escenas más tópicas. Pero, como ya he dicho, su corta duración hace que lo poco negativo no enturbie el disfrute del film. No es una gran obra maestra, pero cumple bien con sus objetivos.


14 ene. 2020

Malasaña 32

 
Se ha publicado esta tarde mi crítica de Malasaña 32 (Albert Pintó, 2020) en Underbrain Mgz. Podéis leerla clicando en:


Nunca disfruto escribiendo críticas negativas de películas, pero no he encontrado nada positivo que comentar de esta película, por desgracia.


12 ene. 2020

Diez años en la Laguna Negra

 
Un doce de enero de 2010 publiqué mi primer post en El Cinéfago de la Laguna Negra. Se trataba de un artículo sobre El retorno del hombre lobo (Jacinto Molina, 1980), como muchos otros artículos de aquella época, hoy me da un poco de vergüenza porque creo que he mejorado con el tiempo. Por lo menos un poquito.

Desde entonces hasta ahora he publicado más de mil artículos sobre películas, sagas, así como cuentos y otras cosas mezcladas. Empecé el blog sin una idea clara, simplemente que tenía un montón de información que me salía por las orejas y ningún lugar en que ponerla. Con el tiempo, llegué a la concepción del blog como herramienta de consulta. Mi objetivo era a largo plazo: ir publicando artículos no por una respuesta inmediata sino para futuros lectores y lectoras que quisieran descubrir películas que no conocían. Por supuesto, la gente no busca lo que no conoce, así que algunas entradas más oscuras, de algunas única crítica en castellano que se puede encontrar, tardan un tiempo en arrancar. Pero, de nuevo, ser pensado como algo a largo plazo tiene sus recompensas: entradas de hace cinco, seis, siete años (y más y menos) continuamente reciben visitas y comentarios.

Cuando empecé había un boom de blogueros, una comunidad creciente que interactuaba continuamente. Hoy, la mayoría de estos blogueros ha desaparecido. Yo sigo adelante, por obsesión compulsiva y porque me gusta, pero reconozco que cada vez es más difícil. Poder encontrar el tiempo para ver una peli y escribir una entrada se va haciendo más complicado, ya que la vida se va complicando. Es por eso que, posiblemente, las entradas se vayan espaciando cada vez más, si bien intentaré mantener vivo el blog, incluso aunque publique solo una vez al mes o al año.

Muchas gracias a todos los que se han dedicado a leer y comentar, a los que me han hecho preguntas, a los que me han dicho lo mucho que mi opinión estaba equivocada y, especialmente, a los que me han dicho que gracias a mí han descubierto esta o aquella peli. Gracias por leer.


10 ene. 2020

El faro (The Lighthouse)

 
Publicada mi crítica de la nueva película de Robert Eggers El faro (The Lighthouse, 2019) en Underbrain Mgz:


Una interesante película con interpretaciones realmente notables. Aquellos que se lamentaron de la decisión de escoger a Robert Pattison como el nuevo Batman puede que se replanteen sus posiciones.


9 ene. 2020

El misterio del Dragón (Viy 2 aka The Mystery of Dragon Seal)


Publicada en Underbrain Mgz mi crítica de El misterio del Dragón (Viy 2 aka The Mystery of Dragon Seal, Oleg Stepchenko, 2019), que es más una advertencia que una crítica:


Si habéis visto Transilvania, el imperio prohibido (Viy aka Forbidden Empire, Oleg Stepchenko, 2014) ya sabéis si evitar o no esta película.


8 ene. 2020

1917

Publicada mi crítica de 1917 (2019) de Sam Mendes en Underbrain Mgz. Podéis leerla clicando en:


Un film técnicamente notable, que utiliza el plano secuencia como algo más que un simple gimmick. Para ver en pantalla grande.


7 ene. 2020

Asesinatos en la Calle Morgue (Murders in the Rue Morgue)

 
Asesinatos en la Calle Morgue (Murders in the Rue Morgue, Gordon Hessler, 1971) fue la tercera adaptación en formato de largometraje cinematográfico del relato clásico de Edgar Allan Poe. Gordon Hessler ofreció a los espectadores una versión cargada de guiños cinematográficos y literarios que, por desgracia, no pudo disfrutarse en su montaje original hasta inicios del 2000.

Roger Corman, como muchos ya sabéis, inició su ciclo Poe con La caída de la casa Usher (House of Usher, 1960). Debido al éxito de este film, Corman dirigió seis adaptaciones más de relatos de Edgar Allan Poe, hasta que finalmente se cansó del gótico y pasó a otras cosas. Samuel Z. Arkoff y James H. Nicholson, que dirigían la American International Pictures que había producido las películas de Corman, no querían que el ciclo terminara ya que les estaba dando muchos beneficios. Por ello, estrenaron películas que no tenían nada que ver con Poe como si fueran adaptaciones de relatos suyos, como ya habían hecho con El palacio de los espíritus (The Haunted Palace, Roger Corman, 1963), adaptación de El caso de Charles Dexter Ward de H. P. Lovecraft. Además, buscaron directores que rodaran otras adaptaciones. Pero el público había perdido el gusto por el terror gótico y Asesinatos de la Calle Morgue fue la última del ciclo Poe estrenada por la AIP.

Fue la última porque fue un fracaso de taquilla. Y fue un fracaso de taquilla porque Arkoff y Nicholson estrenaron una versión editada por ellos que eliminaba 11 minutos de metraje, contaba con un final que no tenía sentido y decidieron añadir un tinte rojo a las escenas oníricas rodadas por Hessler. Esta fue la versión más conocida hasta que se descubrió una versión superviviente del montaje del director, que fue la versión editada en DVD en 2003 en Estados Unidos y, actualmente, es la única versión disponible.

Hessler decidió que, teniendo en cuenta que todo el mundo ya conocía la historia y que ya había sido filmada anteriormente, lo más lógico era reinventarla. En el proceso, como ya he dicho al principio, se añadieron diversos guiños cinematográficos y literarios. Para empezar, el film arranca con una adaptación del relato de Poe que se está representando en el teatro de Grand Guignol, antecesor del cine de terror y gore, caracterizado por sus obras extremadamente violentas y sangrientas. Además, la versión que se hace del relato de Poe se inspira en la adaptación de 1954 El fantasma de la calle Morgue (Phantom of the Rue Morgue, Roy Del Ruth). Al empezar el film se revela a Herbert Lom como un asesino enmascarado, como ya hiciera Lom en 1962 en la versión Hammer de El fantasma de la ópera (The Phantom of the Opera, Terence Fisher). Hessler también sustituye al detective Dupin creado por Poe por el inspector Vidocq, interpretado por Adolfo Celi. Este inspector Vidocq se inspira en el personaje histórico Eugène François Vidocq, que inspiró a Poe la creación de Dupin.

Los asesinatos de la calle Morgue en esta película tiene como motivación la venganza. Venganza por algo que Cesar Charron, el director del teatro que interpreta Jason Robards, hizo en el pasado. Los asesinatos también afectan a su joven esposa, interpretada por Christine Kaufmann, la cual tiene pesadillas y visiones que enlazan lo que sucede en el presente con el pasado. Hessler desarrolla la trama de forma interesante, manteniendo el suspense y, aunque revela la identidad del asesino al inicio de la película, las sorpresas y los giros de guion son bastante efectivos.

Es una de las mejores adaptaciones que se han hecho de este relato, si bien no sé si se puede considerar realmente una adaptación ya que la historia principal poco tiene que ver con el cuento que escribiera Poe. De todos modos, un film interesante.