26 mar. 2019

Book of Monsters

 
Cumplir 18 años es algo que suele celebrarse a lo grande. Pero admito que cuando yo lo celebré no hubo ni monstruos ni muertes sangrientas, como le sucede a Sophie en Book of Monsters (Stewart Sparke, 2018).

Sophie (Lyndsey Crane) prepara, junto a sus amigas Mona (Michaela Longden) y Beth (Lizzie Stanton), una fiesta para celebrar su 18º cumpleaños. La fiesta no se puede considerar que sea un éxito, pero las cosas empeoran cuando una misteriosa mujer, Pandora (Steph Mossman), celebra un ritual que provoca la llegada de una serie de monstruos que se dedican a asesinar a los asistentes a la fiesta.

Book of Monsters es una entretenida mezcla de comedia y terror que quiere ser un homenaje al cine de terror de los 80. Un estilo que se nota por la banda sonora de Kyoto Dragon, los efectos prácticos y los litros de sangre que inundan la pantalla, además de los guiños y referencias. Pero, sin una historia interesante y unos personajes que enganchen al espectador, la película sería un fracaso por mucho homenaje ochentero que quisiera ser. Por suerte, la película de Stewart Sparke cuenta con ambas cosas. El argumento es un cruce entre Buffy, cazavampiros y H. P. Lovecraft contado con mucha gracia, logrando carcajadas en diversas ocasiones. El reparto es también fantástico, en especial destaca el trío femenino protagonista, con el que es fácil identificarse. También me hizo mucha gracia Gary (Daniel Thrace), el personaje que en otra película sería el protagonista y aquí es un secundario.

El film, además de la monstruosa diversión, presenta un subtexto de empoderamiento femenino. Los personajes masculinos son secundarios y poco eficientes, siendo los personajes femeninos los que cargan con todo el peso. Es decir, que además de la comedia y el terror, los monstuos y el gore, el film contiene un mensaje positivo.

La edición en Blu-ray de Epic Pictures está cargada de extras, pero solo incluye subtítulos en castellano para la película. De todos modos, recomiendo Book of Monsters por lo bien que me lo pasé viéndola.


25 mar. 2019

Castle Freak: Un castillo alucinante (Castle Freak)

 
El dream team del terror, formado por el director Stuart Gordon, el guionista Dennis Paoli, el actor Jeffrey Combs y la actriz Barbara Crampton, que había dado a los fans títulos clásicos como Re-Animator (1985) (extendida aquí) y Re-Sonator (From Beyond, 1986), se juntó de nuevo en un nuevo film de inspiración lovecraftiana: Castle Freak: Un castillo alucinante (Castle Freak, Stuart Gordon, 1995).

Una mañana de febrero, Stuart Gordon entró en la oficina de Charles Band y vio que este tenía un póster anunciando Castle Freak, con un dibujo de unas argollas ensangrentadas en la pared de una mazmorra. Cuando Gordon le preguntó a Band de qué iba la película, Band le contestó que no la había rodado, simplemente había hecho que diseñaran un póster con el título. Gordon se ofreció a hacer la película y Band le dio libertad total, solo le exigió que en la película hubiera un castillo y un monstruo. A partir de aquí, las cosas fueron muy rápido, usando como base la primera versión del guion, sin pasar por borradores y correcciones.

Originalmente, Gordon quería adaptar el relato de H. P. Lovecraft El intruso, pero a medida que fueron desarrollando el guion, se iban alejando más y más del cuento de Lovecraft, así que no aparece el nombre del autor en los títulos de crédito iniciales pero sí en los agradecimientos. La película se centra en una familia americana que viaja a Italia para inspeccionar un castillo que acaban de heredar. En el castillo, sin que lo sepa nadie, habita una criatura que lleva toda la vida oculta allí y que una vez liberada se dedicará a extender el terror.

Aunque la premisa parece bastante típica, Castle Freak es un film muy interesante y efectivo. El matrimonio formado por John y Susan Reilly, que interpretan, obviamente, Jeffrey Combs y Barbara Crampton, pasa por una crisis y en parte se encuentra allí intentando superar la muerte de su hijo en un accidente, mientras su hija, Rebecca (Jessica Dollarhide), se adapta a su nueva vida como invidente. Normalmente ausente en este tipo de películas, los traumas pasados y el drama que traen consigo enfocan el film hacia un terror más "adulto", en lugar de la típica creature feature. Por otro lado, la historia tras el freak del título también le da su propia personalidad, ya que al conocer su origen se crea cierta simpatía por el pobre monstruo.

Así, a pesar de su título no muy inspirador y su premisa no muy original, Castle Freak resulta en una lograda película de terror creada por nombres ya clásicos dentro del género. Una película que es genial ver acompañada de The Evil Clergyman, otra adaptación de un relato de Lovecraft protagonizado por Crampton y Combs, con guion de Dennis Paoli y dirigida por Charles Band. El origen de este corto es bastante curioso ya que fue filmado originalmente en 1987 como parte de la película Pulse Pounders, un film antológico que se creía perdido cuando Empire entró en bancarrota. En 2011 se descubrió el workprint del film y se procedió a restaurar los distintos segmentos. The Evil Clergyman se incluye en la edición en Blu-ray inglesa y alemana de Castle Freak, recomendando la alemana ya que también incluye los extras de la edición americana y un CD con la banda sonora.


13 mar. 2019

El niño que pudo ser rey (The Kid Who Would Be King)

 
Publicada mi crítica de El niño que pudo ser rey (The Kid Who Would Be King, Joe Cornish, 2019) en Underbrain Mgz. Leedla clicando en:


Entretenida, inteligente y bastante divertida, la nueva película de Joe Cornish también gustará a los adultos aunque esté pensada para el público juvenil.


12 mar. 2019

Bones


La primera incursión en el cine de terror como director de Ernest R. Dickerson tuvo como resultado la fantástica Caballero del demonio (Tales from the Crypt: Demon Knight, 1995). Su segunda incursión en el género fue un film igualmente notable pero del que no se habla tanto: Bones (2001).

Patrick (Khalil Kain) decide abrir un club, que servirá también como plataforma para promocionar al grupo que representa, integrado por su hermano Bill (Merwin Mondesir), su hermana Tia (Katharine Isabelle) y su amigo Maurice (Sean Amsing). Por desgracia, el edificio que elige ya tiene un ocupante: el espíritu de Jimmy Bones (Snoop Dogg), un criminal asesinado allí y enterrado en el sótano. La llegada de los nuevos inquilinos hará posible que Bones vuelva del más allá para vengarse de aquellos que le asesinaron.

Teniendo en cuenta el argumento, que recuerda al de J.D.'s Revenge (Arthur Marks, 1976), y los protagonistas, entre los que se encuentra también Pam Grier, sería de esperar que Dickerson hiciera un homenaje a la blaxpoitation de los 70, imitando el estilo de la época. Y algo de eso hay, pero lo que hace interesante esta película, y por ello la comento aquí, es que Dickerson adoptó un estilo que homenajeaba el cine de terror italiano de esa misma época, con guiños a Mario Bava, Dario Argento y Lucio Fulci. Además, el estilístico terror se adereza con no pocos toques de humor negro, que se hacen presentes con cada antiguo enemigo que Bones elimina.

Bones es una cinta de terror gótico en un ambiente urbano, pero alejado del realismo. Solo hay que ver el edificio en el que habita el vengador de ultratumba, que recuerda a una calavera humana. A medida que avanza, la película se va haciendo cada vez más fantástica, rozando el surrealismo, dejando atrás lo que sería una típica historia de casa encantada. Por eso me parecen desencaminadas críticas como las que hacen Kim Newman y Stephen Jones en el comentario de la nueva edición en Blu-ray de Candyman (Bernard Rose, 1992), que mencionan como un problema la falta de realismo del vecindario en el que transcurre la acción, que no parece un ghetto americano. No es un problema porque el film no busca representar nada de forma realista, se inclina más hacia lo barroco.

Dicho esto, el transfondo de la historia tiene elementos de comentario social, ya que alude a como las drogas, en particular el crack, destrozaron muchos barrios de mayoría afroamericana.

Aunque en un principio el film pasó desapercibido, en España la edición en DVD que se editó en su día es pésima y recomendaría la francesa o la inglesa, con el tiempo ha ido ganando adeptos. Posiblemente hoy día, con el cine de terror italiano de los 70 más de moda, el film sea más apreciado que en su momento. Si no la habéis visto, os la recomiendo.


5 mar. 2019

El día negro (Giornata nera per l'ariete)


El día negro (Giornata nera per l'ariete, Luigi Bazzoni, 1971) está considerado uno de los mejores títulos dentro del periodo más fértil del giallo, cuando imitaciones de El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, Dario Argento, 1970) empezaron a inundar los cines de todo el mundo.

Franco Nero es Andrea Bild, un periodista alcohólico que intenta descubrir quién es el responsable de una serie de asesinatos cuyas víctimas coincidieron con él en una fiesta de fin de año. El asesino deja un guante negro con un dedo recortado junto a cada cadáver, señal de que no son asesinatos casuales. El interés de Bild también es personal: la policía cada vez parece más convencida de que él es el asesino.

Al contrario que la mayoría de títulos de la época, el film de Bazzoni no es particularmente sexy ni contiene gotas de erotismo para atraer a los espectadores. Su argumento es bastante enrevesado, pero es muy sencillo averiguar quién es el asesino. Tampoco contiene los asesinatos brutales y violentos característicos del género. Entonces, ¿por qué está considerado como uno de los mejores gialli de la época? Por la dirección, la manera en que está narrado y transmite su mensaje al espectador, y la fotografía de Vittorio Storaro.

Por supuesto, el trabajo de Storaro es sobresaliente (más aún en la edición en Blu-ray de Arrow), pero sigue la dirección de Bazzoni a la hora de crear un mundo solitario, en el que los personajes se encuentran solos caminando en masivos paisajes urbanos. La soledad urbana es un tema que el director exploraría más a fondo en Huellas de pisadas en la luna (Le orme, 1975), pero ya aquí vemos cómo Bazzoni aisla a sus personajes en edificios semivacíos y calles desiertas. Casi parece que los personajes sean los supervivientes de algún desastre postapocalíptico. Además, también se juega mucho con los reflejos, incidiendo en el misterio central que investiga Andrea Bild, en el que nada es lo que parece y todo se ve a través de ventanas, escaparates, entre rendijas de persianas.

Parafraseando a McLuhan, el estilo se convierte en el mensaje. Mientras desarrolla la típica trama de misterio, Bazzoni utiliza cada plano y cada ángulo de cámara para reflexionar sobre la soledad urbana y existencial. Gracias también al trabajo del editor Eugenio Alabiso y la banda sonora de Ennio Morricone, esta reflexión sobre la soledad resulta tremendamente entretenida y absorbente.

Teniendo en cuenta el talento delante y detrás de las cámaras reunido en esta película, realmente lo mejor de cada casa, no es de extrañar la calidad del producto final. Bazzoni utiliza los recursos del género para expresarse artísticamente en lugar de simplemente crear un producto de consumo rápido para aprovechar una moda. Y una vez considerado todo el conjunto, es fácil entender porqué tiene un sitio de honor entre los mejores gialli de la historia del género.


1 mar. 2019

Cuando despierta la noche (After Midnight)

 
Con la llegada de la primera década del siglo XXI, las películas antológicas de terror experimentaron un fuerte revival. No siempre fue así, la irregular naturaleza de este género (es raro encontrar una en la que funcionen todas las historias) daba como resultado más fracasos que éxitos. Mientras que en los 60 y 70 se estrenaron bastantes, en los 80 el género empezó a decaer y casi desaparecer en los 90. Cuando despierta la noche (After Midnight, Ken y Jim Wheat, 1989) es un ejemplo de lo mejor y lo peor de este género, cuando este estaba ya en decadencia.

El film de los hermanos Wheat nos presenta tres historias, bastante correctas y con distintos grados de efectividad. La única historia que no funciona realmente es la que sirve como marco a las otras tres. La premisa es la siguiente: el profesor Edward Derek (Ramy Zada) imparte un curso sobre la psicología del miedo. Tras una presentación de su clase poco ortodoxa, sus peculiares métodos se ven reducidos a ser aplicados en su casa con un grupo selecto de estudiantes. Una vez reunidos se dedicarán a contar historias de miedo a partir de sucesos reales no inventados.

Debido al gimmick de utilizar historias de miedo "reales", las tres historias no contienen elementos sobrenaturales, apelando a psicópatas y miedos urbanos. La primera, The Old Dark House, sobre una pareja celebrando el cumpleaños de él que entra en una casa abandonada, es muy deudora de las historias de la EC (de hecho, el final es muy parecido al de la historia Tres son multitud adaptada en la serie de televisión Historias de la cripta). La pareja está interpretada por Marc McClure y Nadine Van der Velde.
 
La segunda historia es A Night on the Town, en la que un grupo de amigas, entre las que se encuentran Judie Aronson y Penelope Sudrow, para los fans de Jason Voorhees y Freddie Krueger, que se meten en mortales problemas cuando intentan pasar una noche de fiesta por la ciudad. Más orientado hacia la acción y el suspense, es el relato más entretenido.

El tercero está protagonizado por Marg Helgenberger. Se trata de All Night Operator, sobre una telefonista acosada por un pervertido. Hoy día resulta bastante curioso ya que la protagonista trabaja en un servicio de mensajes, algo que en los 80 ya había casi desaparecido debido a la llegada de los contestadores automáticos. Es un ejercicio de clásico suspense.

La historia que sirve como marco sí que incorpora elementos sobrenaturales. Pero sus problemas de credibilidad no residen ahí, sino en la rebuscada manera para hacer que los estudiantes y el profesor se acaben explicando historias mientras un estudiante va en busca de venganza. Busca venganza por algo que el profesor le hace al inicio del film, amenazarle con una pistola como si pretendiera volarle los sesos y provocar que el estudiante se mee en los pantalones, que en el mundo real habría hecho que el profesor Dereck fuera despedido y denunciado en lugar de solo amonestarlo para que utilice métodos convencionales.

En el reparto hay un gran número de nombres familiares para los aficionados al terror y al fantástico y los efectos especiales están bastante bien. Las historias no son nada del otro mundo, resultan familiares incluso, pero están ejecutadas correctamente, siendo la más floja, como ya hemos dicho, la que las une todas. Entretenida y poco más.