26 nov. 2014

Razas de noche: el montaje del director


Hace cuatro años escribí un artículo sobre Razas de noche (Nightbreed, Clive Barker, 1990), cuyo origen estaba en el hecho de que se acababa de descubrir nuevo metraje del film en VHS. En el artículo expresaba mi deseo de que se editara un montaje del director para que los fans pudiéramos disfrutar de la película tal y como Barker la había concebido. Y hace un par de días mi deseo se hizo realidad, en la comodidad de mi hogar pude ver por fin el montaje del director de Razas de noche, editado en una fantástica edición limitada de tres discos (hay también una edición sencilla y ambas son solo de zona A, de momento: imagino que en el futuro también se editará en Europa).

En caso de que haya alguien que esté leyendo esto y no conozca Razas de noche, le resumo brevemente el argumento: Aaron Boone (Craig Sheffer) tiene pesadillas recurrentes en las que sueña con un lugar llamado Midian. Le habla de este lugar a su psiquiatra, el doctor Philip K. Decker (David Cronenberg). Decker aprovecha para colgarle a Boone una serie de asesinatos que Aaron no ha cometido. Boone huirá a Midian pero será atrapado por la policía y acabará muerto tras una emboscada. Su novia Lori (Anne Bobby), no cree que Boone fuera un asesino e irá a Midian para ver el lugar en que murió. Será allí donde descubra que Boone no está muerto y que existe todo un mundo subterráneo desconocido. Un mundo que ahora está en peligro.

Para mí Razas de noche tiene el mismo valor que para otros pueda tenerlo un film como E. T. El extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, Steven Spielberg, 1982). No es que me marcara para toda la vida, pero sí que cuando lo vi cuando tenía entre diez y once años, me encantó el hecho de que los monstruos fueran los héroes y con el tiempo la fui apreciando más, aunque era consciente de que no era la versión que Barker quería que fuera vista. Pero la nostalgia es algo poderoso, y los recuerdos que me traía hacía que viera cosas en ella que no estaban ahí. Es decir, observándola de forma fría me daría cuenta de que debido a los cortes que sufrió hay cosas que no tienen sentido, pero como había leído la novela un par de veces y sabía lo que faltaba, pues era como si lo hubiera visto. De hecho, pensé en leerme la novela otra vez antes de ver el montaje del director pero la impaciencia por ver la auténtica Razas de noche me hizo desechar la idea.

No voy a repetir de nuevo aquí cómo se descubrió el nuevo metraje y por qué se estrenó una versión truncada en su momento: se explica profusamente en los extras y el libro que acompaña la película, así como en diversos artículos y reseñas en la web. Sí que me gustaría aclarar un par de detalles, antes de entrar en la nueva versión: el llamado Cabal Cut NO es el montaje del director. El Cabal Cut era básicamente el primer montaje, donde el director incluye todo lo que se ha rodado para ver qué no hace falta, qué parte necesita trabajo, opciones de montaje, etc. De modo que el montaje del director es media hora más corto que el Cabal Cut, ya que había mucho material que desde el punto de vista cinematográfico sobraba. El montaje del director dura dos horas, solo veinte minutos más largo que la versión estrenada en cines, pero incluye cuarenta minutos de material nuevo. Esto es así porque se ha eliminado material que Barker fue obligado a añadir a la película en el momento del estreno.

El estudio que financió la película, Morgan Creek, quería una película de terror, pero Razas de noche no es una película de terror. Además, no acababan de entender que los monstruos fueran los héroes, así que sus cortes y manipulaciones fueron intentos de convertir la película en algo que no era. El montaje del director deja más claras las intenciones y se añade mejor todo el subtexto y las capas que tenía la película antes de ser mutilada. Esto se nota especialmente en la primera mitad, en la que se desarrollan más los personajes (Lori resulta que es cantante, ¡y tiene un número musical!). En el nuevo metraje también se enriquece el mundo de Midian y hay más monstruos (y Doug Bradley recupera su voz, doblado por el estudio por un actor con acento alemán por alguna extraña razón).

El resultado final es un film auténticamente épico y fantástico. Después de tanto tiempo esperando, ver el montaje del director ha sido una experiencia más emocional de lo que pensaba. Esta no es la película que vi cuando era niño pero siento como si lo fuera. De todos modos, me alegro de que Shout! Factory haya incluido la versión cinematográfica por razones puramente nostálgicas, aunque dudo de vuelva a ver esa versión ahora que puedo ver el film tal y como fue concebido originalmente (aunque tengo la antigua edición en DVD de la película que incluye un solo extra pero valioso: una pista aislada con la banda sonora de Danny Elfman). Y todos aquellos que no conocían esta película tienen la suerte de que podrán verla desde un primer momento como la gran película que es.


25 nov. 2014

En brazos de la mujer psicótica 2: Bestias humanas

No apreciada como se merece, El carnaval de las bestias (Jacinto Molina, 1980) nos ofrece un retrato nada halagüeño de la naturaleza humana. La venganza y la imposibilidad de encontrar redención son el centro de esta historia llena de personajes ambiguos.
El carnaval de las bestias tiene varios puntos en común con Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973): Paul Naschy, que dirigió y escribió la película usando su auténtico nombre, interpreta de nuevo a un criminal que será atrapado en una casa en la que dos hermanas no del todo cuerdas le dedicarán sus atenciones. Además, El carnaval de las bestias se rodó en la misma casa en la que se rodó Los ojos azules de la muñeca rota.

Pero El carnaval de las bestias es un film mucho más redondo. Naschy concibió la película en una etapa en la que se encontraba decepcionado por cómo eran recibidas sus películas, en la que había sido objeto de traición y engaño en diversas ocasiones y en la que estos sentimientos contribuyeron a crear uno de los periodos artísticos más interesantes de esta leyenda del terror. Algo que queda perfectamente demostrado en esta fantástica película.
El experto en Naschy Mirek Lipinski escribe, en las notas que acompañaron a la edición en DVD de BCI de esta película, que este es un film que satisfará a los cínicos y desencantados. Una definición acertada del tono de El carnaval de las bestias, que queda ya indicado en la secuencia de títulos de crédito, en la que la cámara se pasea por el terriblemente majestuoso cuadro de Pieter Bruegel El triunfo de la Muerte.
 
El triunfo de la Muerte de Bruegel

Pero, para mí, el punto fuerte de la película es que el protagonista, Bruno Rivera (Naschy), es al mismo tiempo héroe y villano. Cuando arranca el film nos encontramos a Bruno, un mercenario que se vende al mejor postor, cerrando un trato con Mieko (Eiko Nagashima) para que ayude a su organización a robar unas joyas. Bruno se queda con Mieko y su hermano Taro (Kogi Maritugu) mientras se prepara el golpe. Tiempo durante el cual, además, Bruno y Mieko se enamoran. Sin embargo, cuando se lleva a cabo el golpe, Bruno los traiciona, mata a Taro y huye con las joyas. Perseguido por una Meiko determinada a vengar la muerte de su hermano, Bruno irá a parar a la casa de Don Simón (Lautaro Murúa), el cual curará sus heridas. Las hijas de Don Simón, Mónica (Silvia Aguilar) y Alicia (Azucena Hernández), se verán atraídas por Bruno, y harán lo posible por mantenerlo en la casa. Pero Bruno pronto empieza a sospechar que en esa casa pasa algo raro, al tiempo que empiezan a producirse una serie de asesinatos.

Como veis, en una de las tramas Bruno es el villano. Un traidor y asesino justamente perseguido por Meiko. En la otra, Bruno es el héroe. Acosado por los remordimientos de lo que le ha hecho a Meiko, es un hombre transformado por las heridas que ha sufrido y busca la redención a través de su relación con Alicia, mientras intenta desentrañar el misterio de lo que sucede en la casa de Don Simón. Por supuesto, las dos tramas chocan, en una casa cargada con una pesada atmósfera de locura y desesperación. Pero mientras que en Los ojos azules de la muñeca rota la locura se hacia evidente a través de las taras corporales, aquí es más sutil. Aquí la demencia es un cáncer que va devorando a una familia de manera tan silenciosa como implacable.

En esta película Naschy nos muestra una interesante evolución de los temas presentados en Los ojos azules de la muñeca rota, de una forma más interesante y madura. Un film que desde aquí humildemente reivindico y que espero pronto encuentre nuevos y satisfechos espectadores.


24 nov. 2014

En brazos de la mujer psicótica 1: La casa de las mujeres psicóticas

En 1972, Jacinto Molina, alias Paul Naschy, decidió hacer una película de intriga a imitación del nuevo estilo que estaba saliendo de Italia con gran éxito. Es decir, Naschy quería hacer un giallo. Y lo que consiguió fue crear un film de intriga muy influenciado por Luis Buñuel que se hizo memorable no por su trama de asesinatos sino por el psicodrama que protagonizan un psicótico trío de hermanas.

Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973) arranca con el recién salido de prisión Gilles (Naschy) en busca de trabajo. Es recogido mientras hace autoestop por Claude (Diana Lorys), la cual lo lleva a la casa que comparte con sus otras dos hermanas: Nicole (Eva León) e Yette (Maria Perschy). Así, Gilles empieza a trabajar para estas tres hermanas que viven completamente aisladas. Las únicas personas que las visitan son un viejo doctor y una enfermera para Yvette. Además, claro, del ocasional manitas y hombre para todo que trabaja para ellas durante una temporada, papel que ahora ejerce Gilles.

Al poco de estar Gilles trabajando allí, se empiezan a producir una serie de asesinatos por la zona, pero la verdad es que esta trama de intriga es casi secundaria. Lo que hace esta película fascinante es el cuarteto formado por Gilles y las tres hermanas. En Estados Unidos, este film fue conocido como House of Psychotic Women (de ahí el título del excelente libro de Kier-La Janisse), un título muy adecuado si nos fijamos en cómo son estas hermanas:

Claude tiene una mano desfigurada y mutilada por un accidente, que esconde con una prótesis de plástico anticuada. Insiste en no cambiarla por una más moderna y discreta, además de procurar tener siempre un aspecto severo y nada femenino. Se ve a si misma como fea y hace todo lo posible para hacer esa idea real, y así justifica el hecho de quedarse en la casa con sus hermanas.

Yvette es atractiva pero muy frágil psicológicamente. Está confinada a una silla de ruedas, aunque al conocerla, el doctor que la trata insinúa que esta parálisis sea posiblemente psicosomática.

Nicole es la única que tiene un aspecto exterior completamente normal, ya que sus problemas son "interiores": es una ninfómana a la que Claude encierra con llave en su habitación.

Las tres se ven atraídas inmediatamente por Gilles y viceversa. Gilles ve atractivas a las tres mujeres, aunque se lanza primero por Nicole ya que ella se le insinúa la misma noche que se conocen. Pero de las tres, la que parece atraerle más es Claude. Además, de las tres, Claude es la que irá experimentando una transformación a medida que avance el film.

Por cierto, las tres hermanas tienen su lado psicótico pero Gilles también. En el pasado cometió un asesinato que lo atormenta y tal vez por ello se ve atraído por estas (física y mentlemente) mutiladas mujeres. Lo que queda claro es que Gilles es un fetichista de cuidado, al que de inmediato llama la atención la prótesis que lleva Claude.

Y en medio de todo esto, se van sucediendo los asesinatos a ritmo de Frère Jacques. Asesinatos que tienen también una "traumatizada" motivación y cuya resolución es tan delirante como la del mejor giallo italiano. Sin embargo, como ya he mencionado, el retrato que se hace del cuarteto central resulta mucho más fascinante que la trama de intriga.

El extraño que se introduce en un ambiente familiar psicológicamente exótico es un tema al que volvería Naschy en el futuro (y de hecho lo haría en la misma casa donde se rodó Los ojos azules de la muñeca rota), creando un interesante díptico que acabaremos de ver mañana. De momento, os dejo con el tráiler de esta película, donde se ve que el mal doblaje no es exclusiva de nuestro país.


21 nov. 2014

Obsession: A Taste for Fear (Pathos - Segreta inquietudine)


Obsession: A Taste for Fear (Pathos - Segreta inquietudine, Piccio Raffanini, 1988) es una de esas películas que comento no porque sea particularmente buena, sino porque es bastante curiosa, desconocida y puede que haya algún/a pervertido/a que encuentre cierto placer en su visionado.

Diane (Virginia Hey) es una famosa fotógrafa que se dedica a hacer arte fotográfico de alto contenido erótico. Una modelo culturista con la que ha mantenido relaciones aparece asesinada, lo que hace que el detective Arnold (Dario Parisini) considere que Diane o alguien de su entorno es el asesino, el cual se dedica a enviar vídeos de los asesinatos a Diane. Cuando más conocidos suyos vayan apareciendo muertos, Diane se decidirá a descubrir quién es el misterioso asesino.

Esta película llama la atención en primer lugar por su ambientación futurista. Una ambientación futurista de bajo presupuesto, que hace todo esté lleno de pantallas, luces de neón y muchos interiores (un ejemplo de la alta tecnología empleada en la película es un reloj digital Casio). Pero aunque no sea muy creíble, le da por lo menos un toque exótico divertido al film.

Y no hay mucha más diversión. No se invierte demasiado tiempo en la trama de intriga y sí mucho en las creaciones artísticas de Diane. Pero aunque en Pathos hay muchos desnudos, no hay sexo o erotismo que destaque.

Como ya he dicho, este es un film que hoy día resulta bastante oscuro y curioso, puede animar una tarde tonta, pero no tiene ese algo especial de las películas de culto realmente interesantes. Pero como puede que haya algún lector a quien sí le interese, aquí os la descubro.

19 nov. 2014

Historia macabra (Ghost Story)

 
Cualquiera que haya leído la excelente novela de Peter Straub Fantasmas, sabrá que es un texto complicado de llevar a la gran pantalla debido a su complejidad narrativa de historias dentro de historias. Sin embargo, Universal lo intentó y a principios de los 80 estrenó Historia macabra (Ghost Story, John Irvin, 1981).

En la pequeña ciudad de Milburn reside la sociedad Chowder, un grupo de viejos amigos que se reúne para contarse historias de miedo. La sociedad está formada por Ricky Hawthorne (Fred Astaire), Sears James (John Houseman), el doctor John Jaffrey (Melvyn Douglas) y Edward Charles Wanderley (Douglas Fairbanks Jr.). Todos ellos acosados por pesadillas. Pesadillas que tomarán cuerpo cuando el hijo de Edward muera en misteriosas circunstancias. Cuando su otro hijo, David (Craig Wasson) regrese al pueblo para el entierro, lo hace sabiendo que una extraña mujer, Alma (Alice Krige), es tal vez la responsable de la muerte de su hermano. Una mujer que de alguna forma está relacionada con la sociedad Chowder.

Para juzgar con cierta ecuanimidad esta película, lo mejor es verla cuando la novela se tenga un poco olvidada (en caso de que se haya leído, claro, de otro modo no hay problema). Juzgarla por sus propios méritos como película. Desde este punto de vista, Historia macabra es un film interesante pero en última instancia fallido.

Los fallos no se encuentran en el excelente reparto, tremendamente efectivo y que realiza un gran trabajo, tanto los veteranos como los entonces recién llegados. El problema que tiene el film es de atmósfera, sobretodo en el clímax donde no se crea la tensión que seria de esperar. Hay momentos de impacto, reforzados por el soberbio trabajo de efectos de maquillaje del veterano Dick Smith (con el que trabajó un joven Rick Baker), pero estos momentos están aislados y no resultan liberadores de tensión acumulada, ya que el director, como he dicho, no consigue crear ninguna tensión. Eso sí, el look del film está muy conseguido, gracias al holgado presupuesto con que contaban para rodar la película.

A pesar de todo, de que no es una película muy efectiva como cinta de terror, tiene sus momentos de interés y tampoco es que sea un film aburrido. De todos modos, si no se ha leído la novela en que se basa, casi es mejor ir directamente al libro y saltarse la película.


18 nov. 2014

Pesadilla en la playa (Nighmare Beach)

 
Es difícil encontrar argumentos más definitivos contra la monstruosa pena de muerte como la cantidad de presos ejecutados que amenazan con volver de más allá de la tumba para vengarse de aquellos que lo condenaron. Uno de estos casos lo encontramos en Pesadilla en la playa (Nightmare Beach aka Welcome to Spring Break aka Nightmare Beach: La spiaggia del terrore, Umberto Lenzi como Harry Kirkpatrick, 1988).

Diablo (Tony Bolano) es el líder de la banda de motoristas Demons. Cuando Diablo es ejecutado en la silla eléctrica, tras ser declarado culpable de asesinato, amenaza con volver de la tumba para vengarse de aquellos responsables de su ejecución. Entre estos responsables están el sheriff Strycher (John Saxon), el alcalde (Ben Stotes), el doctor Willet (Michael Parks), el reverendo Bates (Lance LeGault) y Gail (Sarah Buxton), hermana de la víctima asesinada por Diablo. Poco después de su ejecución se empiezan a cometer una serie de asesinatos llevados a cabo por un motorista vestido de negro. Como coincide con la temporada de vacaciones, las autoridades intentan taparlo para que no huyan los turistas en masa. Sin embargo, el joven Skip (Nicolas De Toth) se enfrentará a las autoridades y se pondrá a investigar los crímenes después de que su amigo Ronnie (Rawley Valverde) desaparezca.

Pesadilla en la playa es una típica imitación italiana de slasher americano con los nombres del equipo americanizados, rodada en inglés en actores americanos y en una localización americana. Y, a pesar de todo, se nota el inconfundible estilo pasado de vueltas italiano. Lástima que, estrenada dos o tres años antes, Nightmare Beach podría ser un fantástico film de culto gracias a los excesos de la época, pero para 1988 el género se encontraba de capa caída y esta película no ofrece asesinatos particularmente espectaculares ni nada que lo haga destacar de entre el montón de películas que se estrenaron en el momento.

Nada, excepto un guion ridículo que ofrece momentos de carcajada, un reparto que incluye a grandes como John Saxon y Michael Parks rodeados de ineptos actores y actrices que provocan risas con sus torpes interpretaciones (en la versión original inglesa) y toneladas de horteradas ochenteras. Lenzi nos ofrece un film que es tópico y rutinario pero, al mismo tiempo, hilarante. Pesadilla en la playa se puede disfrutar mucho no con la idea de ver una película de terror, sino una entretenida comedia involuntaria.


17 nov. 2014

¡Barco nazi asesino a la vista!

 
El barco de la muerte (Death Ship, Alvin Rakoff, 1980) es una entretenida película de terror, una coproducción entre Canadá y el Reino Unido demasiado divertida como para tener en cuenta sus fallos.

Un barco nazi surca las aguas buscando víctimas. Tras provocar el naufragio de un crucero de placer, el barco nazi asesino se aleja y los supervivientes del naufragio acaban subiendo al barco maldito sin saber que es el que ha provocado el desastre y creyéndose salvados. Entre los supervivientes tenemos al capitán Ashland y al capitán Trevor Marshall, interpretados por los veteranos George Kennedy y Richard Crenna, respectivamente, dándole a esta psicotrónica película un aire de categoría.

El presupuesto de Death Ship no era muy espectacular que digamos, así que en la escena del naufragio se reutiliza metraje de otras películas, lo que provoca que en algunos momentos se alterne entre noche y día. Pero, como ya he dicho, una vez los supervivientes suben al barco nazi asesino, el film ofrece diversión sin fin. Suficiente diversión como para olvidar lo barata que es, también gracias a la personalidad que se le da a este Hotel Overlook flotante. Por ejemplo, cuando todo el mundo está arriba y solo quedan los dos capitanes para subir a bordo, el barco empieza a derramar aceite encima de ambos cuando empiezan a subir. Que no es algo muy mortal pero jode bastante. En este sentido hay que mencionar que uno de los guionistas fue el director de culto Jack Hill, bastante popular en este blog, lo cual puede que explique los detalles de humor negro como este.

El barco de la muerte tiene momentos que parece una película para todos los públicos, pero lo alterna con escenas sangrientas de delicioso mal gusto, como la señora mayor que empieza a derretirse tras comer unos caramelos que encuentra en el barco. Combinado con el hecho de que el personaje que interpreta Kennedy se ve poseído por el barco a lo Jack Torrance, y no tarda en convertirse en un capitán pirado con uniforme nazi, los náufragos sufrirán bastante y el espectador disfrutará bastante a medida que el film se vaya acercando a su conclusión.

Puede que este clásico de culto ochentero no de demasiado miedo, pero sin duda es una película de terror tremendamente entretenida y muy disfrutable. Su estatus de film de culto hace que sea fácil de encontrar, aunque la edición española en DVD es muy, muy mala: pésima calidad de imagen y sonido (seguramente el tránsfer fue hecho de una copia en VHS) y ningún extra. Yo recomendaría la edición en DVD británica o la edición en Blu-ray americana.


14 nov. 2014

La secta (La setta)

 
Por desgracia, esta será la última película que comente de Michele Soavi. Y no es que La secta (La setta, 1991) fuera su última película, tras La secta dirigió la genial Dellamorte Dellamore (1994), pero, después de esta, se tomó un par de años de descanso dedicándose a sus otros intereses artísticos y cuando volvió a la dirección se dedicó a rodar telefilmes y cintas policíacas sin interés ninguno. Tal vez se deba también a los cambios en la industria italiana (de ahí que Dario Argento agonice rodando películas con menos de la mitad del dinero que tenía en su momento de gloria, lo que se resiente a la hora de darle el toque visual que hizo sus filmes memorables). Sea como sea, tras cuatro películas notables, interesantes y geniales algunas, para el amante del cine y del género, es como si la carrera de Soavi hubiera terminado.

Y repito que es una lástima, sobretodo tras ver sus películas. En el caso de La secta, se nos ofrece una historia de conspiración satánica. El esquema básico ya lo conocéis: protagonista, normalmente femenina, presa de una conspiración llevada a cabo por una secta satánica, cuyos miembros parecen infiltrados en todas partes. Es un tipo de película que, bien hecha, nos ha dado maravillas como La semilla del diablo (Rosemary's Baby, Roman Polanski, 1968), Carrera con el diablo (Race with the Devil, Jack Starret, 1975) o La casa del diablo (The House of the Devil, Ti West, 2009).

En el caso que nos ocupa hoy, la víctima es Miriam Kreisl (Kelly Curtis), una joven profesora de escuela que un día casi atropella a un anciano. Miriam se lleva al anciano a casa para que se recupere, sin saber que se trata de Moebius Kelly (Herbert Lom), miembro de una secta satánica. A partir de entonces, la vida de Miriam se convertirá en una pesadilla, llena de fenómenos extraños y más extraños asesinatos.

Cómo cantaban los Rolling Stones, este tipo de película es un típico caso de "es el cantante, no la canción". A pesar de sus casi dos horas de duración, 112 minutos concretamente, el film se las arregla para mantener al espectador enganchado a la pantalla con impactantes escenas y estudiadas secuencias que van desde sangrientos asesinatos hasta extraños trasplantes de rostro y un conejo haciendo zapping. Todo ello mostrado con un cuidado estilo visual, que tiene momentos muy logrados como el seguimiento de un insecto hacia el interior de una cabeza.

En definitiva, si sois aficionados al género, este es un film que os hará disfrutar de lo lindo. En su momento era muy fácil de encontrar en el videoclub más cercano, pero hoy día también se puede encontrar editada en DVD, aunque cueste un poco más de localizar.


12 nov. 2014

La maldición de la bestia

Hace poco terminé de leer The Abominable de Dan Simmons (otra novela de este autor que se podría haber ventilado en 400 o 350 páginas pero hincha hasta tener más de 700), que a pesar de toda la paja que le pone está bastante bien. Lo más importante, hizo que me acordara de La maldición de la bestia (Miguel Iglesias Bonns, 1975), clásica película del legendario Jacinto Molina, alias Paul Naschy.

Paul Naschy es Waldemar Daninsky (¡por supuesto!), que en este film en concreto de la saga aparece como un reputado antropólogo y psicólogo que forma parte de una expedición al Nepal en busca del abominable hombre de las nieves, ya que parece que han surgido nuevas evidencias de su existencia. En la expedición también nos encontramos al profesor Lacombe (Josep Castillo Escalona), a su hija Sylvia (Mercedes Molina, usando el nombre Grace Mills), por la que Daninsky muestra un rápido interés; a Larry Talbot (Gil Vidal), cuyo nombre hace referencia al hombre lobo de la Universal; a carne de cañón Ralph (Ventura Oller), a la guapa Melody (Verónica Miriel) y al traicionero Norman (Juan Velilla). Las cosas empezarán a ir mal rápidamente para los expedicionarios. Daninsky, obviamente, será presa de unas brujas que provocarán que se transforme en hombre lobo, el resto serán prisioneros del malvado Sekkar Khan (Luis Induni), el cual a su vez está dominado por la malvada bruja Wandesa (Silvia Solar). Además del hombre lobo de Naschy y el yeti, aparece otra leyenda del género, el inefable secundario Victor Israel.

El director Bonns tiene la difícil tarea de convertir el Pirineo catalán en el Himalaya. Y aunque la zona me es familiar (además de filmar en Barcelona, lo hicieron en la Vall d'Aran, zona en la que yo mismo he acampado), lo cierto es que absorbido por la trama y las desventuras de Daninsky no le di mucha importancia, ya que era de suponer que con el poco presupuesto con el que contaban para hacer estas películas no se iban a ir realmente al Nepal. Naschy también se encargó de escribir el guion, como era habitual, así que en La maldición de la bestia nos encontramos todas las señas de identidad de un guion Naschy de esta época: toques de romanticismo gótico, referencias al cine clásico de terror (por ejemplo, hay referencias directas a la clásica El lobo humano [Werewolf of London, Stuart Walker, 1935]) y la utilización de los conocimientos de ocultismo y mitología de Naschy para adornar la trama.

Pero aunque en el film hay muchos elementos propios del cine de terror, lo cierto es que esta película es más una cinta de aventuras "pulperas" que una de terror. Recuerda a las películas estilo Fu Manchú y predomina más la acción que el terror. No es una crítica, simplemente un aviso. De todos modos, si os gusta el cine de esta época, La maldición de la bestia ofrece buenas dosis de diversión a lo largo de su hora y media de duración.


11 nov. 2014

Matar al mensajero (Kill the Messenger)

 
Ya podéis leer la crítica que he hecho de Matar al mensajero (Kill the Messenger, Michael Cuesta, 2014) en Underbrain Mgz clicando aquí:


Es un correcto thriller conspiranoico basado en terribles hechos reales, que podía haber dado más de sí pero vale la pena ver.


10 nov. 2014

La centinela (The Sentinel)

 
La centinela (The Sentinel, Michael Winner, 1977) fue la respuesta de la Universal a los grandes éxitos que habían cosechado la Warner con El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973) y la Fox con La profecía (The Omen, Richard Donner, 1976). La Universal tuvo el acierto de poner al director de El justiciero de la ciudad (Death Wish, 1974) al frente de su proyecto.

Basada en una novela de Jeffrey Konvitz, la película cuenta la pesadilla en que se ve sumergida la modelo Alison Parker (Cristina Raines) tras alquilar lo que parece un apartamento normal y corriente. Apariciones, alucinaciones y asesinatos no tardan en ocurrir. Alison parece atrapada en una espiral de locura de la que intentará salvarla su novio, el abogado Michael Lerman (Chris Sarandon).

En esta película se dan la mano el desmadre propio de la serie B más alocada con el glamour y los grandes medios de una gran producción hollywoodiense. El reparto realmente es increíble, a Raines y Sarandon se les suman: Martin Balsam, John Carradine, Jeff Goldblum, Eli Wallach, Beverly D'Angelo, Christopher Walken, Ava Gardner, Burgess Meredith, Tom Berenger... Y un montón más. Todos ellos en papeles secundarios o cameos, mezclando veteranas grandes estrellas a un paso del retiro con desconocidos a punto de convertirse en grandes estrellas.

A todos estos actores, el director Winner los pone en medio de secuencias pasadas de vuelta y momentos delirantes, impulsados por el poco juicio que ponía Winner en sus proyectos. Si en Death Wish le importaba bien poco ser un total irresponsable en orden de hacer un film que fuera tremendamente entretenido, aquí hace lo mismo para crear una de las más excesivas películas de terror salidas de Hollywood durante los 70.

Es un acercamiento que hace que La centinela resulte aún hoy día un muy sólido y fantástico film de terror... Por lo menos hasta que el mal de gusto del director le llevó a tomar una decisión que, en cierto modo, puede arruinarle la película al espectador. Lo que hizo Winner fue utilizar personas con auténticas deformaciones físicas para interpretar a condenados de ultratumba. Lo cierto es que no entiendo qué le pudo llevar a adoptar semejante decisión, ya que para entonces se habían hecho prodigiosos avances en el campo del maquillaje de efectos especiales, solo hay que ver el gran trabajo llevado a cabo en El exorcista, estrenada cuatro años antes. Y no es que no tuviera los medios para crear efectos de maquillaje, ya que como he dicho se trataba de una producción de la Universal.

Estas personas no eran actores y básicamente se dedican a deambular delante de la cámara con expresión ausente, mientras se les enfoca intentando crear miedo y repulsión en el espectador. En mi caso lo que provoca es pena. Hasta entonces, la película es una estupenda cinta de terror, pero esa escena, como ya he dicho, le arruina a uno la diversión.

Dejando de lado este momento de mal gusto (en el peor sentido), La centinela tiene detalles y escenas memorables. Por ejemplo, el personaje de Sarandon lleva un bigote anticuado que recuerda a Laurence Olivier en Rebeca (Rebecca, Alfred Hitchcock, 1940), ya que su personaje tiene bastante en común con Maxim de Winter (el de la novela, no el de la película). Las alucinaciones de Alison y sus encuentros con los bizarros vecinos que viven en su bloque tampoco tienen desperdicio.

Si uno puede superar la forma en que desvergonzadamente se explotan las deformidades de varias personas, La centinela es, como bien dice Edgar Wright, una de esas películas que hay que verla para creerla. Bajo el tráiler original, el tráiler comentado por el gran Edgar Wright, que también menciona la explotación de personas con deformidades.



7 nov. 2014

Rick y Morty interdimensionando en el salón de tu casa

Cuando aparecieron los primeros episodios de Rick y Morty en el canal de YouTube de Adult Swim, canal que emite la serie en Estados Unidos, ya escribí un artículo sobre la serie aquí. La razón de que lo vuelva a hacer es que ahora la serie la emite en España TNT, de modo que aquellos que en su momento no la vieron pueden aprovechar ahora y disfrutar de una de las mejores series animadas de la historia. En otras palabras, Rick and Morty es arte.

El germen de lo que en el futuro se convertiría en Rick and Morty lo encontramos en The Real Animated Adventures of Doc and Mharti, un cortometraje de animación que en el 2006 escribió y dirigió Justin Roiland. Este corto es simplemente una parodia de Regreso al futuro, que Roiland se esforzó en hacer lo más sucia y ofensiva posible con la idea de provocar un ataque a los ejecutivos de la Universal. Sin embargo, Roiland se acabó enamorando de los personajes que había creado, a los que también había dado voz, y, con pocos cambios, Doc y Mharti se acabarían convirtiendo en Rick y Morty. Junto a Dan Harmon se le dio luego cuerpo a la serie y el tipo de aventuras que vivirían Rick, el superdotado científico sin aparente límite a lo que es capaz de crear, y Morty, el no muy inteligente nieto de Rick. Redondeando el reparto tenemos a Jerry, el inseguro padre de Morty de quien ha heredado la inteligencia, Beth, madre de Morty e hija de Rick que se casó con Jerry de penalti, y Summer, la hermana mayor de Morty.

Harmon había desarrollado en Community, antes de que lo despidieran y volvieran a contratar, una narrativa para la serie que incorporaba la cultura pop no tanto como simple herramienta para un chiste referencial, sino como forma de mostrar la manera en que los personajes ven el mundo, algo que Edgar Wright, Jessica Hynes y Simon Pegg habían ya desarrollado en la clásica y genial serie Spaced. Pero en Rick and Morty, Harmon y Roiland (y los diversos guionistas que trabajan en la serie) van un paso más allá de la referencia, la parodia o la caracterización de un personaje en su utilización de la cultura pop como herramienta. Por ejemplo, en el episodio Anatomy Park se mezclan Viaje alucinante y Parque Jurásico como puntos de referencia, pero la manera en que se desarrolla el guion es más que una simple parodia, ya que en unos pocos minutos se convierte en una historia que trata sobre la angustia adolescente. El episodio Rixty Minutes parece que será una parodia sobre los reality shows pero esa idea es utilizada como cebo para entrar en terrenos completamente surrealistas.

Aparte de por su uso de la cultura pop, Rick And Morty destaca por un estilo de comedia que no le hace ascos a nada y que siente preferencia por el humor más negro que uno se pueda imaginar. La serie usa estos distintos grados de humor para introducir conceptos que van desde lo existencial a lo perturbador, como la tostadora con una crisis existencial provocada por el hecho de que nunca será nada más que una tostadora o la búsqueda de Rick y Morty de una realidad alternativa en la que estén muertos para huir de la suya, que elevan Rick and Morty por encima de otras series como Padre de familia.

6 nov. 2014

El engendro del diablo (La chiesa)


Tras debutar con la excepcional Stage Fright - Aquarius (Deliria, Michele Soavi, 1987), Soavi fue saludado como un nuevo talento a tener en cuenta en el cine de terror italiano. Su siguiente proyecto cimentaría aún más su reputación como nuevo gran talento del género. Como os podéis imaginar me refiero a El engendro del diablo (La chiesa, 1989).

En una iglesia construida sobre una fosa común en la que se encuentran los cuerpos de los miembros de una secta satánica, empezarán a suceder extraños fenómenos. Un grupo de personas quedará atrapada dentro mientras son poseídos y atacados por entes demoníacos.

Cuando Dario Argento inició este proyecto, lo hizo como posible tercera entrega de Demons (Dèmoni, Lamberto Bava, 1985) [ver artículos 1 - 2], genial obra maestra en la que Soavi trabajó como asistente de dirección y actor. Sin embargo, cuando Argento llevó el proyecto a Soavi, este cambió y se transformó en una película de terror que, aunque con presencia de demonios y escenas sangrientas, era muy diferente al díptico demoníaco de Bava. Lo curioso es que sabiendo que La chiesa empezó siendo Demons 3, al verla podéis detectar escenas y elementos del argumento que habrían formado parte de esta hipotética tercera entrega.

Argento y Soavi compartían un interés común por temas de ocultismo y alquimia que incorporaban en sus películas. Este interés es explotado aquí para crear una película de atmósfera tenebrosa y amenazante, llena de ricos detalles que le dan "verosimilitud" a la historia. Además, Soavi crea un film visualmente muy rico, llegando a recrear "en vivo" una ilustración de Boris Vallejo, que yo recordaba por ser usada para esta portada de Creepy:



De este modo, Soavi crea un film que se basa en la atmósfera y en la creación de momentos terroríficos, más que en un frenético festival de sangre (no critico ninguna de las dos opciones, ambas me gustan bien hechas). El film esta lleno de viñetas terroríficas que le aportan al film una cualidad semipoética.

Entre el reparto de la película nos encontramos veteranos de Aquarius, como la protagonista Barbara Cupisti y el actor de culto Giovanni Lombardo Radice, así como veteranos del cine Argento. Entre este segundo grupo destaca una jovencísima Asia Argento, de la que entonces me quedé prendado ya que la primera vez que vi esta película tenía la misma edad que Asia cuando la hizo.

Los efectos especiales y el diseño de producción son magníficos, teniendo en cuenta el presupuesto. Es decir, Soavi contaba con más dinero para llevar a cabo su visión que en su debut como director pero aún así no es que El engendro del diablo fuera una superproducción. Pero fue suficiente para hacer de esta película una muy interesante aportación para los aficionados al género.

De modo que, si todavía no habéis entrado en esta iglesia maldita, os recomiendo que le pongáis remedio pronto, antes de que el Apocalipsis nos alcance.


5 nov. 2014

Saturno 3 (Saturn 3)

 
Tras estar recientemente expuesto a lo mejor que puede dar de sí la ciencia ficción con Interstellar (Christopher Nolan, 2014), decidí que sería interesante recordar algo, digamos, menos logrado: Saturno 3 (Saturn 3, Stanley Donen, 1980), una de esas películas cuya historia de cómo se hizo es más interesante que el resultado final.

Saturno 3 fue un film producido al calor de grandes éxitos con elementos de ciencia ficción como La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977) y que acabó siendo un galáctico fracaso a todos los niveles. Antes de seguir adelante he de mencionar la labor de Gregory Moss que en su extenso artículo Something Is Wrong On Saturn 3 - Makinf Of Saturn 3 y en el audiocomentario que ofrece en la edición en Blu-ray de esta película explica todo lo que uno podría querer saber sobre cómo se hizo esta "épica".

Todo empezó con el diseñador John Barry, el diseñador de producción en películas como la mencionada La guerra de las galaxias y La naranja mecánica (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971). Barry tuvo la idea para hacer una modesta película de bajo presupuesto centrada en el conflicto de tres personajes: una idílica pareja cuya existencia se ve alterada por la llegada de un psicópata y su robótico ayudante. Barry consiguió que el veterano productor/director Stanley Donen se interesara en el proyecto y Donen sugirió que el propio Barry la dirigiera. Se encargó al prestigioso escritor Martin Amis el guion y todo parecía ir sobre ruedas.

Las cosas empezaron a torcerse cuando el productor Lord Lew Grade, que financiaba el proyecto, consiguió que la entonces popular Farrah Fawcett aceptara interpretar la protagonista femenina. Esto hizo que automáticamente el presupuesto aumentara y pasara de ser una modesta película de bajo presupuesto a una gran producción. El tercero en discordia (en la película) sería interpretado por Harvey Keitel. Y el protagonista masculino recaería en Kirk Douglas, que por aquel entonces 64 años.

Aunque la diferencia de edad entre Alex, el personaje femenino, y Adam, el masculino, se mencionaba en la historia original, era un diferencia mucho, mucho menor. Douglas se encontraba en una fase de reafirmación masculina, intentando demostrar que no era un viejo y prestándose con alegría a escenas en las que tuviera que aparecer desnudo. Justo lo contrario que Fawcett, que se negó a realizar prácticamente todos desnudos que le pedían. Así, los adolescentes que iban a ver la película esperando encontrarse con la estupenda Farrah en plan Barbarella, se encontraban en cambio con un veterano actor correteando desnudo por los pasillos de Saturno 3.

Aunque creo que los que realmente salieron perdiendo fueron Amis y Keitel. El guion de Amis fue reescrito incontables veces por diversos guionistas no acreditados, así que parece que él es el culpable del terrible guion. Y Keitel vio como su interpretación se destrozaba al ser doblado por el actor inglés Roy Dotrice, cuyo monótono tono acaba dando la sensación al espectador que Benson es el hombre más aburrido de la galaxia en lugar del amenazador psicópata que se supone que es.

El conflicto entre Douglas y Fawcett y las añadidas preocupaciones de encontrarse enfangado en una gran producción en lugar de la modesta película de bajo presupuesto que había imaginado, hizo que Barry acabara abandonando la película y Donen, que no es el primer nombre que se te ocurre como director de una cinta de ciencia ficción, acabó dirigiendo esta película condenada al desastre.

Porque la película es un desastre, pero un desastre interesante. Si bien el pésimo guion infinitamente reescrito no resulta atractivo, tiene algunas ideas que sí lo son y que hubiera sido interesante ver mejor desarrolladas. Las pinturas matte y algunos efectos son muy flojos y no resultan demasiado convincentes (comparada con otras películas de la época o incluso anteriores, no desde una perspectiva moderna), los decorados interiores y el malvado robot asesino sí que lo son. Y la banda sonora de Elmer Bernstein es formidable.

Por supuesto, lo que más salta a la vista son las terribles interpretaciones. Fawcett, a la cual le había gustado mucho el guion original pero no estaba muy contenta con lo que se estaba filmando, da la sensación de que simplemente quiere acabar las escenas lo más rápido posible y olvidarse de todo el asunto. Douglas está obsesionado en mostrar lo viril y capaz que es a pesar de su edad y no parece muy interesado en dotar de emociones a su personaje, dejando de lado el hecho de que era demasiado viejo para el papel. Y, bueno, como ya he dicho, no se puede culpar a Keitel de que su personaje parezca un zombi somnoliento, sino al doblaje de Dotrice.

Saturno 3 no es una buena película, pero no es aburrida. Lo cierto es que resulta entretenido ver a tanto nombre de prestigio metido en lo que parece, a pesar del presupuesto, una absurda serie B. Además, es bastante corta, así que uno pude permitirse el lujo de "perder el tiempo" viendo esta tontería cósmica que proporciona algunos momentos de comedia involuntaria bastante divertidos.


4 nov. 2014

Interstellar

 
Ya tenemos aquí la magistral Interstellar (Christopher Nolan, 2014). Bueno, por lo menos magistral para mí. Podéis leer la algo extensa crítica que he hecho de ella en Underbrain Mgz clicando aquí:


Al acabar el pase de prensa tuve la sensación de que el film no había entusiasmado, especialmente entre los críticos más veteranos y "prestigiosos". Puede que me equivoque y al final a más gente le parezca todo un peliculón. Así lo espero porque es un film ambicioso y espectacular como pocos. Una gran experiencia.