12 nov. 2014

La maldición de la bestia

Hace poco terminé de leer The Abominable de Dan Simmons (otra novela de este autor que se podría haber ventilado en 400 o 350 páginas pero hincha hasta tener más de 700), que a pesar de toda la paja que le pone está bastante bien. Lo más importante, hizo que me acordara de La maldición de la bestia (Miguel Iglesias Bonns, 1975), clásica película del legendario Jacinto Molina, alias Paul Naschy.

Paul Naschy es Waldemar Daninsky (¡por supuesto!), que en este film en concreto de la saga aparece como un reputado antropólogo y psicólogo que forma parte de una expedición al Nepal en busca del abominable hombre de las nieves, ya que parece que han surgido nuevas evidencias de su existencia. En la expedición también nos encontramos al profesor Lacombe (Josep Castillo Escalona), a su hija Sylvia (Mercedes Molina, usando el nombre Grace Mills), por la que Daninsky muestra un rápido interés; a Larry Talbot (Gil Vidal), cuyo nombre hace referencia al hombre lobo de la Universal; a carne de cañón Ralph (Ventura Oller), a la guapa Melody (Verónica Miriel) y al traicionero Norman (Juan Velilla). Las cosas empezarán a ir mal rápidamente para los expedicionarios. Daninsky, obviamente, será presa de unas brujas que provocarán que se transforme en hombre lobo, el resto serán prisioneros del malvado Sekkar Khan (Luis Induni), el cual a su vez está dominado por la malvada bruja Wandesa (Silvia Solar). Además del hombre lobo de Naschy y el yeti, aparece otra leyenda del género, el inefable secundario Victor Israel.

El director Bonns tiene la difícil tarea de convertir el Pirineo catalán en el Himalaya. Y aunque la zona me es familiar (además de filmar en Barcelona, lo hicieron en la Vall d'Aran, zona en la que yo mismo he acampado), lo cierto es que absorbido por la trama y las desventuras de Daninsky no le di mucha importancia, ya que era de suponer que con el poco presupuesto con el que contaban para hacer estas películas no se iban a ir realmente al Nepal. Naschy también se encargó de escribir el guion, como era habitual, así que en La maldición de la bestia nos encontramos todas las señas de identidad de un guion Naschy de esta época: toques de romanticismo gótico, referencias al cine clásico de terror (por ejemplo, hay referencias directas a la clásica El lobo humano [Werewolf of London, Stuart Walker, 1935]) y la utilización de los conocimientos de ocultismo y mitología de Naschy para adornar la trama.

Pero aunque en el film hay muchos elementos propios del cine de terror, lo cierto es que esta película es más una cinta de aventuras "pulperas" que una de terror. Recuerda a las películas estilo Fu Manchú y predomina más la acción que el terror. No es una crítica, simplemente un aviso. De todos modos, si os gusta el cine de esta época, La maldición de la bestia ofrece buenas dosis de diversión a lo largo de su hora y media de duración.


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