11 ago. 2015

Zombi Holocausto (Zombi Holocaust)


Es el eterno problema: a ti te apetece ver una peli de zombis, pero a tu pareja o a tus amistades les apetece ver una peli de caníbales. O al revés: el cuerpo te pide algo de terror caníbal pero el resto prefiere ver zombis devorando gente y no gente devorando gente. Pues aquí tenéis la solución perfecta a este eterno problema: Zombi Holocausto (Zombi Holocaust, Marino Girolami alias Frank Martin, 1980), una maravilla que mezcla ambos géneros.

La investigación sobre una serie de extraños robos de órganos en un hospital de Nueva York tiene como resultado que la doctora Lori Ridgeway (Alexandra Delli Colli), el doctor Peter Chandler (Ian McCulloch), su ayudante George Happer (Peter O'Neal) y la novia de este, la periodista Susan Kelly (Sherry Buchanan), viajen a una isla remota de las islas del Caribe en la que el culto al dios caníbal Kito parece haber renacido. Cuando lleguen a la isla deberán defenderse de los seguidores caníbales de este culto y a un horror inimaginable: ¡muertos que regresan a la vida!

Te podría matar ahora, pero estoy determinado a hacerme con tu cerebro. Esta memorable línea de diálogo muestra a la perfección porqué me gusta esta película: es pura Serie B en su máximo esplendor. De hecho, Zombi Holocausto parece arrancada de las páginas de algún oscuro pulp, ya que mezcla diversos elementos habituales de este tipo de historias. Empezando por los zombis, producto de los experimentos de un mad doctor de tomo y lomo que los utiliza como esclavos, elemento que nos lleva al origen de los zombis en el género, antes de que George A. Romero los reinterpretara completamente. Otro detalle que recuerda al pulp de principios del siglo XX es la manera en que George se comporta al llegar a la isla, con el racismo colonial que era típico en las historias de aventuras: cuando aparecen los indígenas por primera vez su primer impulso es dispararles "para enseñarles quién manda" y cuando muere uno de los porteadores le dice a los otros: "enterrad a vuestro amigo y daos prisa".

Aunque para ser más específicos, Zombi Holocaust es puro shudder pulp (pulp escalofriante), una versión hardcore de los pulps que se publicaban en los años 30. Los shudder publicaban cuentos que incidían en los aspectos morbosos, sangrientos y eróticos. Eran publicaciones, escribe Jesús Palacios en el prólogo de la antología Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la Edad Dorada del Pulp (ed. Valdemar), que mostraban al lector "una avalancha de gráficos horrores, descritos con mórbido detalle y abundando tanto en escenas de grotesca carnicería como de exhibicionismo erótico y sadiano". Esto es exactamente lo que ofrece esta película.

No es uno de los ejemplos más pulidos, inteligentes o cuidados del género, pero la manera en que mezcla dos géneros tan explícitos resulta admirable. Un guion lleno de cabos sueltos, con momentos deliciosamente absurdos y pasados de vuelta, traducido en imágenes con el estilo directo de la exploitation italiana, hace de este un film que puede animar cualquier fiesta y poner a prueba el estómago del espectador, ya sea por las escenas gore o las risas que puede provocar. Recomendada a todos aquellos y aquellas con un buen mal gusto.


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