17 may. 2017

El hotel del horror (The City of the Dead)

 
He de admitir que no sabía nada de El hotel del horror (The City of the Dead, John Moxey, 1960) hasta que la vi anunciada en la newsletter de Arrow Video. En un impulso me hice con ella y fue todo un acierto, ya que ha resultado ser un deliciosamente inquietante descubrimiento.

Nan Barlow (Venetia Stevenson) se dirige a Whitewood, un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, por recomendación de su profesor, Alan Driscoll (Christopher Lee), con el objetivo de estudiar la antigua presencia de brujería en la zona. Muy pronto, Nan descubre que la brujería del lugar no forma parte del pasado.

Esta modesta producción se considera históricamente como un precedente de la creación de la Amicus, una productora de películas de terror rival de la Hammer, ya que fue producida, entre otros, por Milton Subotsky y Max Rosenberg, creadores de esta mítica compañía. Subotsky ideó la historia que luego convertiría en guion George Baxt. Además de este apunte histórico, a los espectadores actuales les llamará la atención dos cosas: un inicio que recuerda a La máscara del demonio (La maschera del demonio, Mario Bava, 1960) y algunos giros que recuerdan a Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960).

Sin embargo, estas coincidencias son justo eso: coincidencias. La máscara del demonio y The City of the Dead fueron coincidentes en el tiempo y no era posible que los realizadores de una vieran la otra y se inspiraran. Las coincidencias con Psicosis llaman aún más la atención, porque The City of the Dead se empezó a rodar ANTES que Psicosis (y el libro tiene una estructura distinta a la de la película). Además, The City of the Dead no se estrenó en Estados Unidos hasta 1963, recortada y con el horrible título Horror Hotel (imagino que de aquí sale el igualmente pésimo y absurdo título castellano), siendo injustamente acusada de ser una copia de Psicosis. Estas coincidencias se originan por ciertos recursos narrativos semejantes pero con distintos objetivos. En el caso de City of the Dead, para aumentar la sensación de amenaza y terror, de inminente catástrofe (un truco que Joss Whedon ha usado a menudo).

Dejando de lado estas coincidencias, The City of the Dead es un modesto pero fantástico filme de terror, que basa su efectividad en una opresiva e inquietante atmósfera de toques lovecraftianos. Moxell nos sumerge en un perturbador pueblo rodeado de una omnipresente niebla, en el que continuamente nos encontramos bajo el escrutinio de sus misteriosos habitantes. Esta atmósfera contribuye en gran parte a la efectividad de la película, aunque los aficionados al terror más habituados a la sangre y la acción puede que la encuentren floja. Personalmente, yo disfruto enormemente con una buena y clásica película de terror si sabe crear una atmósfera absorbente como la que encontramos en esta película. Todo un clásico a descubrir.


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