14 ene 2014

Creature with the Atom Brain

 
El novelista y guionista Curt Siodmark, autor de El cerebro de Donovan y guionista de las clásicas El hombre lobo (The Wolf Man, George Waggner, 1941) y Yo anduve con un zombie (I Walked with a Zombie, Jacques Tourneur, 1943); y el director Edward L. Cahn, director de La invasión de los hombres del espacio (Invasion of the Saucer Men, 1957) y la seminal El terror del más allá (It! The Terror from Beyond Space, 1958) nos ofrecieron en 1955 otro gran título de culto con Creature with the Atom Brain. Film inmortalizado en forma de canción por el legendario Roky Erickson, un fantástico tema que utiliza diálogos de la película, incluido en su obra maestra The Evil One que también incluye una canción homenaje a Yo anduve con un zombie:


Frank Buchanan (Michael Granger) ha planeado una sangrienta venganza contra aquellos que provocaron que fuera a la cárcel. Una venganza hecha posible gracias a los experimentos del doctor Steigg (Gregory Gay), que ha ideado un modo para reanimar cadáveres usando energía atómica. El capitán Harris (S. John Launer) y el doctor Walker (Richard Denning) serán los encargados de poner fin a los asesinatos perpetrados por las criaturas con cerebro atómico.


Esta película es pura ciencia ficción cincuentera en su mejor momento. El argumento bebe de clásicos temas como la criatura de Frankenstein, pero con el toque atómico que caracterizaba las películas de la época. Es un argumento que, además, mezcla elementos de diferentes géneros, como son el terror y el cine criminal. Una mezcla que funciona gracias a la dirección de Cahn y el guion de Siodmark, pero también al trabajo de los actores. Denning, un rostro familiar para los aficionados gracias a sus papeles en La mujer y el monstruo (Creature from the Black Lagoon, Jack Arnold, 1954) e Invasores de otros mundos (Target Earth, Sherman A. Rose, 1954), encarna a la perfección el típico héroe de los 50, un científico que es también un hombre de acción.

Esta fantástica película, que el póster asegura que se basa en hechos científicos así que debe ser verdad, apenas dura 70 minutos. Todos llenos de entretenimiento. El film va escalando la amenaza de las criaturas con el cerebro atómico progresivamente, de modo que lo que empieza como una simple venganza acaba suponiendo una amenaza para toda la ciudad. Todo ello sin efectos especiales particularmente llamativos, de hecho se usa metraje de archivo en algún momento, pero como estas criaturas tienen aspecto normal, salvo una cicatriz donde les abrieron el cráneo, resultan más creíbles que si hubieran utilizado algún maquillaje de bajo presupuesto.

El film empieza fuerte, una de las criaturas cometiendo un asesinato, y no decae en ningún momento. Las escenas de entrañable vida doméstica cincuentera y las explicaciones pseudocientíficas no paran la película, más bien permiten al espectador tomar un respiro. Para los aficionados a este tipo de películas, este film es muy recomendable.
 

13 ene 2014

Orgía de sangre (Baron Blood aka Gli orrori del castello di Norimberga)

En 1972, Mario Bava estrenó Orgía de sangre (Baron Blood), conocida con el poco agraciado título Gli orrori del castello di Norimberga en Italia, un film con el cual el maestro regresaba al terror gótico que le había dado fama pero añadiéndole un toque moderno.

El joven Peter Kleist (Antonio Cantafora) viaja hasta Austria para familiarizarse con el pasado ancestral de su familia. Allí es recibido por su tío, el doctor Karl Hummel (Massimo Girotti), el cual le habla de un terrible antepasado suyo: el barón Otto von Kleist, más conocido como el "barón sangriento". El doctor también le presenta a Peter a la joven estudiante de arquitectura Eva Arnold (Elke Sommer), que trabaja en las obras de restauración del antiguo castillo del malvado barón. Peter y Eva, leyendo un antiguo pergamino, resucitan al barón que inmediatamente empieza a continuar sus sangrientas actividades. Con el pergamino destruido, ¿podrán Peter y Eva detener los terribles crímenes del barón?

Bava, en un principio, no estaba muy interesado en volver al terror gótico. Terminada la fantástica reinvención del giallo que fue Bahía de sangre (Reazione a catena, 1971), Bava prefería seguir con material moderno. Sin embargo, la insistencia del productor Alfredo Leone hizo que finalmente Bava diera vida al guion de Vincent Fotre. La reticencia de Bava era comprensible, en los años 70 el estilo de terror gótico, que la Hammer y la AIP con sus adaptaciones de Edgar Allan Poe hicieron populares en los 60, se veía como algo pasado de moda.

Pero el film mezcla perfectamente los elementos góticos con los modernos, de modo que la película funcionó perfectamente en su momento, y lo sigue haciendo hoy. La fortuna quiso que Leone insistiera en filmar en localizaciones auténticas, así que en lugar de crear el castillo del barón usando los típicos decorados de castillo ruinoso, se rodó en un auténtico castillo, lo que contribuyó enormemente a que la atmósfera de Baron Blood esté perfectamente lograda.

Bava, con su maestría visual, nos ofrece un gran espectáculo terrorífico lleno de fantásticos momentos. Uno de los más memorables es cuando se ve por primera vez el rostro del diabólico barón, iluminado brevemente por un relámpago. Sumado al increíble maquillaje obra de Carlo Rambaldi, el efecto es genial. Otro momento que me encanta es cuando el barón, interpretado por un especialista no acreditado, abre una dama de hierro en la que acaba de meter a una infortunada víctima y vemos el interior lleno de sangre y trozos de carne pegados a las afiladas púas del interior.

La edición en Blu-ray de Arrow Films asegura que se incluyen tres versiones distintas de la película, pero en realidad se trata de dos y media. Es decir, se incluye la versión italiana, con el título antes mencionado que el productor odiaba, y la versión europea, que es la misma que la italiana solo que doblada al inglés y con los títulos de crédito también en inglés, así que no es que sea realmente una versión distinta. Además se incluye la versión americana, que sí es distinta. En esta versión distribuida por la AIP se cortaron 7 minutos de película, ya que el productor Samuel Z. Arkoff pensaba que era demasiado larga; se hizo un nuevo doblaje adaptado al inglés americano y se cambió la supercool banda sonora de Stelvio Cipriani por una más típica de película de terror compuesta por Les Baxter.

De las tres, la que yo prefiero es la italiana, ya que el doblaje europeo inglés no es muy bueno. La versión americana resulta interesante como curiosidad, la banda sonora de Les Baxter no está mal, pero es mejor la versión completa del film.

Baron Blood es una pequeña maravilla que disfruté enormemente. Además de lo ya mencionado, cuenta con la presencia de Nicoletta Elmi, más conocida por los aficionados al cine de terror como La Espeluznante Niña Pelirroja de las Pelis Italianas (seguro que la reconocéis en el tráiler). En definitiva, un film para pasarlo deliciosamente mal.


10 ene 2014

La gran revancha (Grudge Match)

 
Ya podéis leer en Underbrain mi crítica de La gran revancha (Grudge Match, Peter Segal, 2013). Es posible que las condiciones del pase de prensa afectaran negativamente a mi opinión de la película, pero también es cierto que miré dos veces el reloj para ver cuánto quedaba para el final.

9 ene 2014

Blood Diner


Delirante comedia gore creada como pseudosecuela/homenaje de Blood Feast (Herschell Gordon Lewis, 1963), Blood Diner (Jackie Kong, 1987) es histérica y pasada de vueltas, un concentrado de absurda diversión.

Los hermanos Michael y George Tutman (Rick Burks y Carl Crew) llevan un exitoso restaurante de comida vegetariana. El restaurante les sirve como tapadera para ocultar sus caníbales crímenes, ambos están empeñados en continuar el trabajo de su tío Anwar (Drew Godderis), que fue ejecutado por la policía a principios de los 60 cuando intentaba resucitar a la diosa Sheetar (Tanya Papanicolas). Para conseguir llevar a cabo la resurrección de Sheetar, los hermanos no se dedicarán simplemente a asesinar y mutilar atractivas mujeres, también han resucitado a su tío mediante la magia negra (por lo menos su cerebro y sus ojos). ¿Podrá la inepta policía detenerlos antes de que resuciten a la diosa?

Que os guste esta película depende bastante de vuestro sentido del humor y el tipo de cosas que os hagan gracia. Personalmente, esta película me hizo reír bastante con su estilo de comedia a lo Looney Tunes: los personajes se comportan como si fueran dibujos animados y el gore y la violencia están hechos de forma exagerada para que resulten cómicos. Para que os hagáis una idea, estos son algunos de los gags que me hicieron reír: Mark Shepard (Roger Dauer) es un policía idiota que cada vez que suelta alguna tontería su capitán no puede reprimir las ganas de golpearle; George va camino de un asesinato cuando ve a un motorista en problemas, George lo atropella pero el motorista sobrevive y George debe atropellarlo varias veces para acabar con él; cuando los hermanos entran en un club para buscar víctimas, el portero les quiere impedir la entrada pero George lo coge y lo lanza a la calle, donde un coche le aplasta la cabeza, la gente en la cola se ríe mientras su compañero grita: ¡ey! ¿estás bien?; un momento en el cual una de las víctimas de los hermanos intenta conducir su coche cuando le acaban de cortar las manos.

Si es el tipo de humor que también os hace gracia, esta película os hará disfrutar de lo lindo. Abundan en ella todo aquello que hicieron grandes los 80, lo que, como no me canso de repetir, significa: grandes dosis de sangre, desmesurada violencia y desnudos gratuitos. En otras palabras, ofrece todo aquello que te esperarías de una secuela de Blood Feast rodada en los 80.

El film, además, tiene detalles curiosos que la hacen interesante, por si acaso las cómicas mutilaciones y las T&C no son bastante para vosotros. La película transcurre veinte años después de los eventos de Blood Feast, lo que la sitúan a principios de los 80. Esto sirve para parodiar y satirizar la estética ochentera y algunas de sus actitudes. También parodia las típicas buddy movies tan populares entonces con su caricaturesca pareja de policías.

Lo cierto es que no se me ocurre ninguna razón objetiva y puramente cinematográfica para recomendar esta película. Como ya he dicho antes, me hace reír de puro absurdo. Especialmente el clímax final, al que se le añade un bizarro conjunto musical y un montón de zombis. Mi aprecio por el film tal vez se deba a que la primera vez que la vi fue pasada la medianoche en la TV3, momento mágico para ver películas absurdas, pero lo cierto es que me divierte a cualquier hora del día. Espero que a vosotros también (en su versión no censurada, claro).


8 ene 2014

Mondo Zombie (The Dead Next Door)

 
Esta espectacular película de terror zombi rodada con cuatro duros resulta aún mejor si la comparamos con la mayoría de las producciones del género que se han hecho en los últimos 14 años.

El doctor Bow (Lester Clark) crea un virus que es capaz de revivir a los muertos. El virus escapa y empieza a propagarse. Cinco años más tarde el problema zombi es cada vez más grave, así que la Patrulla Zombi 205 recibe la misión de viajar hasta Akron, Ohio, donde se encontraba el laboratorio de Bow para obtener la fórmula original del virus y crear así un antídoto. Las cosas no le serán fáciles a la Patrulla, ya que se topará con una secta religiosa que venera a los zombis comandada por el reverendo Jones (Robert Kokai) (el nombre es una clara referencia a la masacre de Guayana).
 
Mondo Zombie (The Dead Next Door, J. R. Bookwalter) fue rodada entre 1986 y 1989, pero no se editó en vídeo hasta 1993, momento en el cual de forma casi inmediata adquirió una enorme popularidad. Sirva de ejemplo lo popular que se hizo que no tardó en ser editada en España, no siendo muy difícil encontrarla en el videoclub del barrio, gracias a la gente de Gorgon Video y Manga films. En un videoclub fue donde la encontré yo, cuando todavía era un tierno adolescente. Impresionado, enseguida se la enseñé a los amigos y todos disfrutamos con esta épica llena de sangre y tripas. Creo que solo se me ocurre otro caso de película que, sin necesidad de Internet ni nada, adquirió tan rápida popularidad gracias a su excesiva naturaleza: la genial Historia de Ricky (Lik Wong, Ngai Choi Lam, 1991).

Bookwalter dirigió, editó, escribió, produjo, musicó y también trabajó en los efectos especiales de la película. Además la mayoría del reparto hizo también otros trabajos tras la cámara. Esto es para que veáis que fue una película hecha por amor al arte, un homenaje a las grandes películas zombis que los fans habíamos disfrutado hasta entonces. Por otro lado, Bookwalter también recibió la ayuda de la familia Evil Dead: Sam Raimi ayudó al director como productor ejecutivo, Bruce Campbell hizo algunos doblajes para el film y Scott Spiegel hace un breve papel en el film.

Bookwalter no oculta sus influencias: las celebra. Hay diversos personajes cuyos nombres son homenajes: Raimi, Carpenter, Savini... En un momento, se puede ver escrito en una pared: Romero es el rey. Un guiño al George A. Romero, cuyo film El día de los muertos (Day of the Dead, 1985), en el cual Bookwalter hizo de extra, es uno de los que influyó en The Dead Next Door.

Menciono los abundantes homenajes porque el film no se limita a ser un refrito de lo hecho anteriormente y tiene suficiente personalidad propia como para ser valorada por sus propios méritos (¿lo ves The Walking Dead? Así es cómo se hace). El principal para mí es que con muy poco dinero el director consiguió hacer una película muy ambiciosa y complicada, con unos fantásticos efectos especiales. El film tiene también otras cosas a su favor: toques muy divertidos como el grupo de manifestantes pro-zombis y los zombis con bozal que pasean como si fueran perros, mezcla de zombis rápidos y lentos, un ritmo endiablado, un argumento interesante y resulta entretenida de principio a fin.

En definitiva, este es un film imprescindible para los aficionados al género. Un film que demuestra que no se necesita un gran presupuesto para hacer una gran película, por lo menos cuando se tiene talento e imaginación.