9 nov. 2015

Poder maléfico (Chi sei?)

 
Poder maléfico (Chi sei?, Ovidio G. Assonitis, Robert Barrett, 1974) es una barata copia italiana de El exorcista (The Exorcist, William Friedkin, 1973). Y, siguiendo la norma, intenta suplir la falta de originalidad y presupuesto con grandes dosis de locura.

En este caso, la poseída no es una inocente niña sino una madre de familia, Jessica (Juliet Mills). Robert (Gabriele Lavia), su marido, no sabe qué hacer y los hijos de ambos, Gail (Barbara Fiorini) y Ken (David Colin Jr.), están bastante acojonados por todo el asunto. Especialmente cuando su madre hace cosas muy extrañas y satánicas como mover un ojo dejando el otro ¡completamente quieto! Ah, puro terror. Es entonces que llega un misterioso personaje, Dimitri (Richard Johnson), que parece tener la cura para Jessica.

Por supuesto, Jessica vomita y gira la cabeza 360º como hacía la pobre Regan en el clásico de Friedkin, pero los realizadores de Poder maléfico también intentan superar los fenómenos de El exorcista. Por ejemplo, si en la película de Friedkin temblaba una cama y se movían objetos solos, en esta película tiembla toda una habitación llena de objetos poseídos, fenómeno al que hay que añadir un ejército de muñecas a las que se les iluminan los ojos.

En otras palabras, Poder maléfico ni de lejos tiene ni un gota de la calidad de El exorcista, pero se esfuerza tanto en superarla con menos medios que acaba resultando bastante divertida. Además se ha de tener en cuenta que la falta de lógica y sentido común en el argumento le añade interés. La verdad, la primera vez que la vi el final me desconcertó bastante y el predecible momento antes de los títulos de crédito es de traca.

La película es fácil de encontrar con su título americano Beyond the Door (usado también para varias falsas secuelas), aunque no tengo muy claro si vale la pena buscarla. Si os resultan divertidas estas imitaciones italianas baratas y demenciales, es posible que sí sea de vuestro gusto.



2 comentarios:

victor dijo...

Los italianos para copiar son la leche.......el acabado les importa poco..siempre y cuando consigan sus propositos.
Buscare esta peli...
Un saludo

Raúl Calvo dijo...

Los italianos eran únicos copiando, efectivamente, y siempre ha habido personas de dudoso gusto como yo que disfrutan con estas copias cutres.

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