17 nov. 2015

La noche del terror (Le notti del terrore)

 
Hay películas malas que resultan aburridas o mediocres. Y hay películas tan malas que se convierten en toda una experiencia debido precisamente a su acumulación de errores, interpretaciones ineptas o cutrerío generalizado. Uno de los mejores ejemplos de este último caso es La noche del terror (Le notti del terrore, Andrea Bianchi, 1981).

La verdad es que no me acababa de decidir entre comentar esta película o La muerte tiene ojos (La sorella di Ursula, Enzo Milioni, 1978), pero al final me decidí por esta porque pensé que es más conocida y la gente entendería mejor lo que explico y porque no estoy seguro de querer que se sepa que conozco un film tan ultrasórdido como La muerte tiene ojos.

La noche del terror, más conocida por su título inglés Burial Ground: The Nights of Terror, fue dirigida por Andrea Bianchi, el mismo (ir)responsable de Desnuda ante el asesino (Nude per l'assassino, 1975). Pero mientras que se pueden encontrar algunos detalles que redimen lo que por otro lado es un festival de sordidez a la italiana como Desnuda ante el asesino, La noche del terror no hay por donde cogerla y la única manera de disfrutarla es como comedia involuntaria. Y, desde luego, nos ofrece muchos y diversos momentos de carcajada.

El argumento, por llamarlo de alguna manera, gira en torno a un grupo de amigos que van a visitar a un profesor (Raimondo Barbieri) amigo suyo, que me recuerda bastante al padre Abraham que cantaba con los pitufos. Lo que ellos no saben es que el profesor ha sido devorado por unos zombis de todo a 100 que ha despertado leyendo unos símbolos. Este grupo de amigos se enfrentará de forma bastante estúpida a unos zombis bastante listos.

Efectivamente, algo que podría haber dado gran resultado en una buena película aquí resulta desperdiciado: zombis inteligentes. Utilizan herramientas para matar e idean trampas, combinado con la típica actitud de zombi lento y estúpido. Pero nunca tan estúpidos como los vivos, que en ningún momento se les ocurre coger los coches en que han venido, que se encuentran en perfecto estado, para huir y salen corriendo de la casa aunque una de ellos tiene un tobillo lesionado.

Pero el elemento que más destaca en el film es Pietro Barzocchini que, usando el nombre Peter Bark, interpreta a Michael, el hijo pequeño de una de las parejas. Destaca porque Michael se supone que tiene unos doce años y Pietro tenía unos 26 años cuando lo interpretó. Con su pequeña estatura y un terrible doblaje se pretendía convencer al espectador de que Pietro era un niño pequeño. ¿Y por qué se hizo esto en lugar de buscar un niño actor? Pues porque después de un ataque zombi se produce una breve escena incestuosa entre Michael y Evelyn (Mariangela Giordano), su madre en la película. Es decir, prefirieron complicarse la vida para incluir una escena de incesto en su película de zombis en lugar de tener a un niño de verdad y eliminar el incesto. En fin, yo creo que fue una decisión acertada ya que la inquietante presencia de Michael proporciona grandes y bizarros momentos, en especial cuando lanza su inquietante mirada ojoshuever al espectador.

Creo que la mejor manera de ver La noche del terror es en grupo y con ganas de cachondearse de una película increíblemente cutre. Cutre por sus efectos, cutre por sus interpretaciones y cutre por su director. Diversión asegurada.


6 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Esta película la vi con un amigo hace ya años y las risas que nos echamos fueron para enmarcar. Es mala, pero mala, mala... Es tan mala, que te jode vivo.

Hay una parte muy épica en la que uno de los protagonistas de pelo en pecho, intenta ayudar a una damisela en apuros levantando (como si fuese un tronco) la mísera y diminuta rama de un árbol, y diciéndole a la chica "¡PASA!". Luego te das cuenta de que están en mitad de un descampado y pasar por debajo de la ramita era la estupidez más grande del mundo... No sé si recuerdas ese momento, pero mi amigo y yo lo estuvimos viendo en bucle sin parar de partirnos el pecho.

En fin, que la peli es una maravilla para eso que dices, verla en grupo y hacer chuflas.

Raúl Calvo dijo...

Claro que me acuerdo, pero me parece que lo supera ese momento al final de la peli, cuando ya saben que hay que machacarles la cabeza a los zombis y el mismo personaje golpea a un zombi continuamente en los hombros sin darle en la cabeza en ningún momento. En ese instante es que ya me lloraban los ojos de la risa.

victor dijo...

No tenia ni idea de esta peli......me la apunto sin duda. Estas cutradas suelen ser la mar de entretenidas.
un saludo

Raúl Calvo dijo...

Espero que luego no maldigas haber oído hablar de ella! :D Un saludo

Al rico libro dijo...

Si en el fondo estas películas de lo malas que son, son entrañables.

Raúl Calvo dijo...

Tú lo has dicho, ahí radica su encanto.

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