27 dic. 2017

Waxwork: El misterio de los agujeros negros (Waxwork II: Lost in Time)

 
A veces, la razón por la que una segunda parte funciona es que la primera no es precisamente perfecta, lo que te deja espacio para mejorar. Es lo que sucede con Waxwork: El misterio de los agujeros negros (Waxwork II: Lost in Time, Anthony Hickox, 1992), segunda parte de Waxwork: Museo de cera (Waxwork, Anthony Hickox, 1988).

Waxwork II empieza donde terminó la anterior película, si bien con Monika Schnarre interpretando a Sarah, novia de Mark (Zach Galligan en ambas películas), en lugar de Deborah Foreman. Los supervivientes se creen seguros, pero Sarah es acusada del asesinato de su padrastro, ya que las autoridades, obviamente, no se creen la historia absurda de una mano asesina que cuentan Mark y Sarah. Para probar la inocencia de Sarah, la pareja busca pruebas que respalden su declaración y acaban perdidos entre agujeros dimensionales.

Y digo "agujeros dimensionales" porque los protagonistas van saltando de una dimensión paralela a otra, no viajando en el tiempo como indica el título o se menciona en el film, que a veces no parece muy seguro de sus propias reglas. Al igual que con la primera entrega, cada dimensión es una parodia/homenaje de títulos celebrados del género. Muchas veces tomando como referencia películas concretas en lugar de simplemente el género o un personaje arquetípico. Personalmente, de estas secuencias me gustó y me hizo reír más la que parodia la obra maestra La casa encantada (The Haunting, Robert Wise, 1963). Esta secuencia cuenta con una genial Marina Sirtis, para los que también sean trekkies, y también con un estupendo Bruce Campbell. La presencia de Campbell tiene mucho sentido ya que la secuencia utiliza el gore cómico a lo Sam Raimi.

Como decía al principio, el hecho que Waxwork no fuera lo que se dice un peliculón permite que la segunda entrega pueda ampliar y mejorar su planteamiento. Nunca había tenido mucho interés en ver Waxwork II, ya que no me parecía atractiva y no sentía la necesidad de buscarla. Cuando se editó en Blu-ray en Estados Unidos (zona A) junto a la primera, me puse a verla sin muchas expectativas. Tal vez por ello acabe disfrutando más del film que si lo hubiera visto como fanático de la primera. Creo que Waxwork II es un film muy divertido y más logrado visualmente que Waxwork. Ambas conforman una doble sesión bastante entretenida si os pilla del humor adecuado y disfrutáis con sus referencias cinematográficas.


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