22 ene. 2013

Django desencadenado (Django Unchained)


Mi primer impulso a la hora de escribir esta crítica/comentario/opinión sobre Django desencadenado (Django Unchained, 2012), el nuevo film de Quentin Tarantino, fue hacerlo de la misma manera que empiezan la mayoría -no todas- de las críticas de una nueva película de Quentin Tarantino: "homenaje a...", "referencias..." y blah, blah, blah. Pero no lo haré porque el cine de Tarantino, y esta película no es una excepción, va más allá de las simples referencias u homenajes. El cine forma parte del discurso del film de la misma manera que un artista de Hip Hop integra samplers de otras canciones en sus composiciones.

Esto no quiere decir que no haya guiños más tradicionales en el cine de Tarantino y en esta película. Los hay. Por ejemplo, la escena con Franco Nero es un claro saludo al clásico Django (Sergio Corbucci, 1966), e incluso hay un guiño a Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994). Pero hay otras películas que sirvieron de referencia a Tarantino las cuales son usadas para su comentario sobre la esclavitud en Estados Unidos y cómo ha sido representada en el cine, más que como simple homenaje o guiño. En esta categoría entrarían títulos como la trilogía de Nigger Charlie, Adiós tío Tom (Addio zio Tom, Gualtiero Jacopetti, Franco Prosperi, 1971) o Mandingo (Richard Fleischer, 1975).

La esclavitud es el gran tema sobre el que gira el film, lo que ha causado mucha polémica en Estados Unidos, acostumbrados a representaciones más ¿políticamente correctas? ¿suaves? No sabría escoger el término adecuado. Esto es así porque los abusos a los que eran sometido los esclavos se representan de manera muy realista e históricamente correcta. Es por ello que tenemos dos tipos de violencia en Django desencandenado que provocan dos tipos de reacciones: una más visceral, otra más "entretenida".

Primero tenemos la que llamaré "violencia de cine", momentos en los cuales Tarantino da rienda suelta al humor negro habitual en su cine y que provocan carcajadas en el espectador (por lo menos en el espectador que esto escribe). Entre esta categoría podríamos incluir también la violencia provocada por la venganza de Django (Jamie Foxx), que el espectador celebra desde su butaca de cine (de nuevo, por lo menos este espectador) igual que celebra los desmanes de Frank Castle o John Eastland.

El otro tipo de violencia que vemos en este film es el que tiene que ver con la esclavitud, y no me refiero solo a la violencia física. Cuando se trata de los abusos a los esclavos, Tarantino deja de lado el humor negro para representar una violencia realista que incomoda y resulta desagradable. Y fueron hechas con ese objetivo. Esto no es la habitual treta de representar al villano como un malvado para que luego el héroe se vea justificado (o al menos no totalmente), es algo que sucedía cada día en aquella época y Tarantino lo expone sin suavizarlo. En estas escenas brutales lo que resulta más perturbador son las reacciones de aquellos que ejercen la violencia sobre los esclavos, porque te das cuenta de que los tratan como si fueran cosas. De la misma manera que los nazis trataban a los judíos, a los gitanos, a los africanos...

En este aspecto del film no resultan gratuitas las referencias a la frenología. Una "ciencia" muy popular en el XIX (y que todavía hoy cuenta con seguidores). No solo en Estados Unidos, también en Europa.

Este southern western presenta una importante mejora respecto a las anteriores películas de Tarantino. En Django desencadenado no hay escenas de diálogo donde la película simplemente se detiene para regodearse en la habilidad para escribir diálogos del director como sucedía en el anterior film de Tarantino Malditos bastardos (Inglourious Basterds, 2009). Aquí todos los diálogos sirven al argumento o nos descubren mejor a un personaje. El parlamento más largo (por duración, no que se haga largo, son todos muy disfrutables) es el momento en el cual el doctor King Schultz -¿lo pilláis? doctor King-, maravillosamente interpretado por Christoph Waltz, le cuenta a Django la historia de Siegfried y Brunhilda. Es largo pero tiene un propósito y no es simple egonanismo por parte de Tarantino: nos cuenta de que trata la historia de Django desencadenado, una historia en la que la venganza es una parte muy importante, pero que no es una "historia de venganza".

La película está estructurada de una manera que recuerda bastante al cine de los 70, siguiendo la estela de directores como Sam Peckinpah. Con ello me refiero a que en el desarrollo de la historia se trabaja el aspecto dramático que se ve salpicado por puntuales escenas violentas, evitando la estructura de peli porno habitual en el cine de acción de hoy día. Estoy pensando en las mismas películas que estáis pensando muchos, títulos clásicos como El ex preso de Corea (Rolling Thunder, John Flynn, 1977) o Grupo salvaje (The Wild Bunch, Sam Peckinpah, 1969) que seguían esta misma estructura. Esto sirve para que el espectador no se desensibilice y las escenas violentas causen un auténtico impacto.

Con gran maestría Tarantino equilibra el tono de su film, con momentos extremadamente divertidos, como la discusión de las capuchas, con otros más serios y dramáticos. Esto se relaciona con los tipos de violencia que os comentaba antes. Este tono está magníficamente manejado por una colección de actores y actrices que dan vida al universo de esta película. Secundarios y actores de carácter que ofrecen todos ellos grandes interpretaciones, incluso aquellos como Don Johnson que nunca habían destacado por su arte. También tenemos a grandes profesionales como James Remar, Bruce Dern o Michael Parks.

Pero, sin duda, el trío protagonista formado por Jamie Foxx, Cristoph Waltz y Leonardo DiCaprio son los que se llevan la palma en cuanto a actuaciones orgásmicas. Foxx como Django crea un héroe badass que no tiene nada que envidiar a los personajes creados por Fred Williamson y Waltz está estupendo e incluso diría que mejor que en Malditos bastardos. Pero DiCaprio realmente me sorprendió como Calvin Candie. Desde que se puso a trabajar con Scorsese y ha entrado en una fase más madura, su talento interpretativo ha mejorado bastante pero aquí tiene momentos realmente brutales. La escena de la cena es una de las mejores de la película y concluye con un speech increíble de DiCaprio que consigue un impacto visceral gracias a un accidente: cuando golpeó la mesa durante el rodaje se cortó la mano con un cristal, algo que no estaba planeado, pero DiCaprio no paró y siguió la escena incorporando su sangre a la actuación, de forma especialmente inesperada por parte de Kerry Washington (que interpreta a Broomhilda) que vio como DiCaprio restregaba la sangre que salía de la herida en su mano por su cara ( la de Kerry, quiero decir), así que la reacción de Washington es muy realista. Al terminar le tuvieron que poner puntos en la herida a DiCaprio. Todo ello sirve para darle un extra toque a una escena de por sí sublime. La sangre que poco a poco cubre la mano de Candie es una alegoría perfecta del sur estadounidense de la época. La película se ambienta justo dos años antes de la Guerra Civil americana, así que Tarantino representa una sociedad en decadencia a punto de extinguirse de una manera que ya habría querido para sí Visconti.

Django desencadenado es una nueva obra maestra de Tarantino. Una maravilla que a pesar de durar casi tres horas se pasa en un suspiro. Te absorbe como solo el buen cine te puede absorber. Fantástica, genial, soberbia... No tengo palabras. Id a verla y disfrutadla.

20 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Totalmente de acuerdo con tu reseña, aunque ya sabes que a mí la película me provocó bastantes erecciones, así que poco o nada tengo que añadir a lo que has comentado.

Como bien dices, hay dos tipos de violencia en la película; una con la que te ríes y aplaudes, y otra con la que te llevas las manos a la cabeza. Incluso creo que hay otro tipo de violencia; esa con la que no sabes qué hacer, si reír o sentirte mal.

PD1: Lo de DiCaprio pringando de sangre real a la pobre Kerry Washington me pareció una guarrada, pero una guarrada genial que engrandece aún más la secuencia de la cena.

PD2: Lo de Doctor King no lo pillo. ¿Lo dices por Martin Luther King?

PD3: ¿Dónde está el guiño a Pulp Fiction?

Raül Calvo dijo...

Ya intuía que estaríamos de acuerdo en esta ocasión, :D

PD2: Sí, por Martin Luther King que en Estados Unidos es también conocido como el doctor King, porque tenía ese título, claro. Creo que es un toque de humor por parte de Tarantino de darle el nombre de doctor King a un personaje blanco en contra de la esclavitud.

PD3: Uno de los nombres que aparece en la orden de búsqueda y captura que se lee en la peli cuando Django va a matar al ladrón convertido en granjero y que luego usa para librarse de ir a trabajar a la mina está relacionado con el nombre del personaje que interpreta Christopher Walken, el capitán Koons, en Pulp Fiction. Claro que es algo que descubrí a posteriori, porque soy fatal para los nombres.

Javier Simpson dijo...

Bueno, Raül, lo primero es que una cosa es la primera impresión que te puede producir una peli y otra como la recuerdas. Lo que me quedó en el primer momento es que está entretenida, con partes conseguidísimas, pero con otras que no lo son tanto. Para mí tiene bajones y secuencias alargadas más de la cuenta. Ahora, también es cierto que pasadas las horas te queda un regusto de haber visto buen cine, aunque ya visto (Tarantino se repite y su repetición es demasiado evidente), pero un cine nada serio, puro divertimento; porque del fondo de lo que habla mejor no hablar, ahí sí que se queda en nada. Tarantino es puro estilo, pero con imperfecciones, es de un efectismo exagerado, pero brillante, abrumador.
Está bien que digas que tú no vas a hablar de homenajes porque en el cine, como en la música, se coge de todas partes y todo eso se integra para que salga algo más o menos novedoso. Eso es cierto, Raül, pero las influencias se pueden plasmar de un modo armonioso o hacer pegotes. Con lo expuesto no digo que Tarantino haga pegotes, Dios me libre, pero, y como comento en la última parte de mi entrada, a veces la sensación que produce es que su mezcla se hace abruptamente, sin disimulos, con una continuidad un tanto forzada, por eso esa sensación que me produce en ocasiones de heterogeneidad. Tarantino mete de todo, y no sólo en cuestión musical, sino puramente cinematográfica: ahí hay spaghetti, cine de acción, gore, cosas, aunque pocas, de cine clásico, serie b, etc. El hombre tiene mucho talento y sabe como se hacen las cosas, pero se precipita a la hora de realizarlas porque está obsesionado con poner en su peli todo lo que a él le gusta del cine y que vio, y eso en ocasiones da no tan buenos resultados. No sé si me entiendes. Los guiños son aparte, los guiños pueden resultar bien porque no entorpecen el ritmo ni el estilo de la peli y pueden darle una calidez o simpatía que se agradecen. Uno hace un guiño en agradecimiento a alguien, pero es como una anécdota en el conjunto de la peli.

OOOOOOOOO

En cuanto al realismo que ves en el film, lo siento, pero yo no lo veo por ningún lado. Puede que en la literatura sobre la esclavitud haya aspectos que recuerden escenas de la peli, pero no creo que fuese en realidad como lo refleja Tarantino, su estilo lo impide absolutamente a mi modo de ver. Hay demasiado espectáculo circense y violento en ello. No dudo de que lo que le hacían a los esclavos era violento, pero era de otro modo, estoy convencido de ello.
El tono en general me agrada; estoy de acuerdo contigo. Hacer que funcionen esos contrastes es meritorio, y eso que, como ya apunté, a Tarantino ya se le conoce su humor trasladándolo de un personaje a otro continuamente.
La escena final en la que se corta Di Caprio, y la forma en la que se llega a ella (desconocía lo del corte del actor en la mano. Qué pasada! Este Di Caprio es puro actor´s Studio :-D), es una pasada; de esas largas escenas en las que Tarantino crea un mundo propio lleno de sensaciones. Esas son las buenas partes de la peli, como la inicial en la que aparece el alemán en su carro de dentista o como la de los dos en el bar del pueblo cuando se cargan al sheriff, que no al Marshall :-)
Para mí no es una obra de arte, es un enorme divertimento, espectacular y con su dosis de impacto suficiente para que no la olvides tan fácilmente.

El Increíble Hombre Estufa dijo...

Opino casi lo mismo del film, y es que al final nos chuparemos todos las pollas hablando de Tarantino, como suele pasar :D (http://nosondos.blogspot.com.es/2013/01/django-desencadenado-la-pelicula.html)

Lo único que veo raro es la escena de Candie. Sí que es verdad que se cortó, y sigue la escena durate unos segundos. Luego se ve un pequeño corte en la secuencia, por lo que ya no llega a ser un plano-secuencia (valga la redundancia) por lo que he imaginado que a partir del corte (de plano) le curarían la herida y le pondrían algo de maquillaje para continuar. Por que si no, es un poco guarrada para la pobre Kerry... :D

Saldremos de dudas en los extras del deuvedé!!

Un saludete!

Raül Calvo dijo...

Javi, empiezo mi respuesta por el comentario que haces al final: busca en libros de historia y documentales sobre la esclavitud y cómo trataban a los esclavos y te darás cuenta de que Tarantino no exagera nada. NADA. El contexto es puramente fantasioso, obviamente, pero los objetos, torturas y costumbres son acertados históricamente.

Hay gran parte de tu comentario con el que no estoy de acuerdo, pero meramente por cuestiones de gusto. A mí en ningún momento se me hizo larga o pesada o con bajones. Tampoco me parece que haga pastiches como los que describes, cada película de Tarantino es una deconstrucción del género que trata. Por ejemplo, hizo con el género criminal en el cine lo que George Higgins había hecho en literatura. También veo que mezclas cosas y dices spaghetti, cine de acción y gore como cosas separadas. El western es cine de acción ambientado en el oeste, y la sangre en la violencia tampoco es ajena al género, solo hay que echarle un vistazo a las pelis de Sam Peckinpah o Sergio Leone.

Para mí sí es arte el cine de Tarantino porque va más allá del simple homenaje, son deconstrucciones como digo. Un simple homenaje es lo que hizo Lawrence Kasdan en Silverado, donde no hay profundización ninguna, simplemente acumulación de elementos. El hecho de que una película te haga reír no significa que no sea seria. Es como decir que Billy Wilder no es un director serio porque se dedicaba a hacer comedias o decir que el cine de Alfred Hitchcock simple divertimento porque se dedicaba a hacer pelis de suspense. Tarantino no se repite, tiene un estilo propio igual que otros directores como Steven Spielberg, David Cronenberg, Martin Scorsese, Paul Thomas Anderson... Directores en cuyas películas se repiten unos motivos y un estilo, igual que los escritores tienen un estilo propio y una serie de temas que les gusta tratar.

Raül Calvo dijo...

Increíble hombre estufa, por lo que tengo entendido se siguió la escena hasta el final, lo que es posible que se intercalara con otras tomas en la que ya se le hubiera curado la mano, pero como dices, se saldrá de dudas con el Blu, que espero salga mañana mismo! Saludos.

Javier Simpson dijo...

Sí, son deconstrucciones, yo no lo niego, Raül; de hecho cuando hablo de heterogeneidad hablo de la manera en la que a mi modo de ver deconstruye Tarantino, como separando elementos sin una cohesión demasiado equilibrada, no sé, es la sensación que me da. De todas formas, ya te digo, mi impresión pasados unos días es que a pesar de esos aspectos que no me gustan tanto, pueden más los más acertados y la peli está bastante bien. Me gustó más que Malditos bastardos, es cierto.
Ya sé que el western, y creo que más el spaghetti, tiene acción, pero eso no significa que el género sea de acción; el western tiene peculiaridades comparándolo con otro cine de acción más urbano, o en el que hay más artes marciales o un cine de acción con elementos del cine negro, etc. En el western hay aventura, por ejemplo, hay algo tan importante como que la ley está en proceso en esos lugares donde todavía no llegó (expansión hacia el Oeste) por falta de medios (personales y judiciales habitualmente. No hay una administración judicial como en el Este todavía, ni suficientes sheriffs…), y el pistolero se mueve a sus anchas (y los que lo secundan) y el resto del paisaje humano se mueven con indefensión por las pocas garantías de seguridad y legalidad. Ahí está su caldo de cultivo y lo hace diferente a las películas que son propiamente de acción tipo Arma letal, La jungla de cristal o cualquiera de las de Chuck Norris, por ejemplo.
De acuerdo con lo que comentas referente a Kasdam y su homenaje en Silverado al western clásico, pero creo que eso no es incompatible con que Tarantino homenajee determinado cine. Son dos maneras diferentes de hacerlo. Tal vez Kasdam lo hace y lo dice porque le gusta el cine clásico, es muy consciente en su pretensión; y tal vez Tarantino no lo diga, o sí (yo no lo sé), pero en su cine hace gala de ello de una forma diferente porque en Kasdam y su Silverado hay un calco de lo otro, una muy buena copia, y en Tarantino hay sucesivas copias entrelazadas… eso sí, y en eso reconozco su mérito, con excelentes momentos y haciendo algo curioso, aunque para mi no novedoso. En eso radicaría lo primordial, creo, para considerar lo que hace obra de arte o no. Pero es que la línea que a veces separa la obra de arte de la artesanía (para mí Tarantino es un artesano especial que hace bonitos diseños, algunas veces más y otras menos. Pero lo especial no es necesariamente sinónimo de obra de arte, aunque lo acompañe muchas veces) es demasiado fina y precisar es poco menos que imposible.
Bueno, ya no me enrollo más que es tu blog y no el mío :-P
Un abrazo

Raül Calvo dijo...

Bueno, aunque Django desencadenado tenga secuencias de acción no creo que sea una película de acción porque el énfasis no está en las escenas de acción. Igual que, por ejemplo, en Pat Garrett y Billy el niño hay muchas escenas de acción pero no creo que sea considerada una cinta de acción. Claro que el western tiene muchas preocupaciones y temas, pero siempre habrá alguna escena de acción. Arma letal y las demás películas que mencionas son películas de acción y se centran en eso. Lo que yo quiero decir es que el western tiene acción, no que la acción sea el centro, es otro elemento más. Por otro lado, para mí sí que tiene cohesión, así que es una cuestión de gusto. Y para mí, para que algo sea arte no es que sea novedoso, ha de tener valores que van más allá del simple entretenimiento. Un artesano del cine, para mí, sería alguien que hace películas entretenidas, bien hechas pero sin personalidad, alguien como J. Lee Thompson. Y Tarantino tiene mucha personalidad y un estilo propio.

manipulador de alimentos dijo...

Una decepción 'Django', no me esperaba un clásico pero sí una película más divertida. Apenas aparecen esos diálogos crujientes marca de la casa, y como siempre, qué pena que sus pelis estén tan vacías. ¿Cuándo encontrará messieur Tarantino algo para lo que tan bien sabe hacer: contar? Un saludo!

Raül Calvo dijo...

No sé por qué el hecho de que sea más seria es una decepción. A no ser que esperaras ver una comedia. Yo no esperaba una comedia, sino una buena película y esta tiene grandísimos momentos de gran calidad. Los diálogos y actuaciones son soberbios (por lo menos en la versión original) y no creo que sea una película vacía. Cuenta una historia interesante con interesantes subtextos. Para mí es fantástica. Un saludo.

Al rico libro dijo...

Pues dan ganas de verla.

Raül Calvo dijo...

Espero que lo hagas y la disfrutes.

Roy D. Mustang dijo...

Ya me he leído tu comentario, porque ayer fuí a verla y, joder, qué peliculón, en serio. No tengo nada más que añadir.

Raül Calvo dijo...

Roy, no hace falta añadir nada más. Es un peliculón.

Anónimo dijo...

Hola, acabo de leer tu crítica después de estar echándole un vistazo al post de las ediciones de Watchmen, ¿Me compraré la edición Ultimate o me quedaré con mi vulgar edición patria y seguiré sin poder alzar la vista del suelo al caminar por la calle? jeje. Quería decirte que de todas las críticas que he leído sobre Django, y son bastantes, esta es de las que más han plasmado mi opinión sobre la película. Muy bueno el blog, saludos.

Raül Calvo dijo...

Hace unos meses salió una nueva edición de la ultimate que incluye el cómic en Estados Unidos, más barata que la edición original ya agotada. Gracias por tus comentarios, un saludo.

Anónimo dijo...

Me encantó el trabajo de Tarantino en Django Unchained, una película fantástica lo que más disfrute del filme fue la banda sonora.

Raül Calvo dijo...

Pues hay una estupenda edición en blu-ray que iba acompañada de la banda sonora. Es la que yo me compré.

Daniela Campos dijo...

Me encanta esta película, a pesar de tratarse de una película que refleja un tema fuerte como lo es la esclavitud, me gusto la cinta que protagoniza Jamie Foxx junto a Walton Goggins, aunque maneja muchas escenas cargadas de sangre, de disparos y de pelas que deja cierta moraleja sobre estos temas polémicos.

Raül Calvo dijo...

Son temas que llevaban mucho tiempo alejados del cine y ahora, junto a 12 años de esclavitud, se han visto tratados en toda su crudeza, pero con mucha maestría.

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