12 mar. 2019

Bones


La primera incursión en el cine de terror como director de Ernest R. Dickerson tuvo como resultado la fantástica Caballero del demonio (Tales from the Crypt: Demon Knight, 1995). Su segunda incursión en el género fue un film igualmente notable pero del que no se habla tanto: Bones (2001).

Patrick (Khalil Kain) decide abrir un club, que servirá también como plataforma para promocionar al grupo que representa, integrado por su hermano Bill (Merwin Mondesir), su hermana Tia (Katharine Isabelle) y su amigo Maurice (Sean Amsing). Por desgracia, el edificio que elige ya tiene un ocupante: el espíritu de Jimmy Bones (Snoop Dogg), un criminal asesinado allí y enterrado en el sótano. La llegada de los nuevos inquilinos hará posible que Bones vuelva del más allá para vengarse de aquellos que le asesinaron.

Teniendo en cuenta el argumento, que recuerda al de J.D.'s Revenge (Arthur Marks, 1976), y los protagonistas, entre los que se encuentra también Pam Grier, sería de esperar que Dickerson hiciera un homenaje a la blaxpoitation de los 70, imitando el estilo de la época. Y algo de eso hay, pero lo que hace interesante esta película, y por ello la comento aquí, es que Dickerson adoptó un estilo que homenajeaba el cine de terror italiano de esa misma época, con guiños a Mario Bava, Dario Argento y Lucio Fulci. Además, el estilístico terror se adereza con no pocos toques de humor negro, que se hacen presentes con cada antiguo enemigo que Bones elimina.

Bones es una cinta de terror gótico en un ambiente urbano, pero alejado del realismo. Solo hay que ver el edificio en el que habita el vengador de ultratumba, que recuerda a una calavera humana. A medida que avanza, la película se va haciendo cada vez más fantástica, rozando el surrealismo, dejando atrás lo que sería una típica historia de casa encantada. Por eso me parecen desencaminadas críticas como las que hacen Kim Newman y Stephen Jones en el comentario de la nueva edición en Blu-ray de Candyman (Bernard Rose, 1992), que mencionan como un problema la falta de realismo del vecindario en el que transcurre la acción, que no parece un ghetto americano. No es un problema porque el film no busca representar nada de forma realista, se inclina más hacia lo barroco.

Dicho esto, el transfondo de la historia tiene elementos de comentario social, ya que alude a como las drogas, en particular el crack, destrozaron muchos barrios de mayoría afroamericana.

Aunque en un principio el film pasó desapercibido, en España la edición en DVD que se editó en su día es pésima y recomendaría la francesa o la inglesa, con el tiempo ha ido ganando adeptos. Posiblemente hoy día, con el cine de terror italiano de los 70 más de moda, el film sea más apreciado que en su momento. Si no la habéis visto, os la recomiendo.


2 comentarios:

Victor dijo...

No se yo, me tira para tras verla teniendo a este tipo en la película. Quitando eso, el trailer tampoco invita a verla jeje.
Un saludo

Raúl Calvo dijo...

El tráiler es bastante malo y no da una buena imagen de la peli, está claro. Pero Snoop Dogg no está mal en la peli, en especial cuando va buscando gresca. Un saludo.

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