3 mar 2016

Año 225, después del holocausto (Rats - Notte di terrore)

 
Esta es una película de Bruno Mattei sobre ratas mutantes asesinas. ¿Calidad? Ninguna ¿Diversión? ¡Asegurada!

Si conocéis la obra Bruno Mattei, conoceréis supongo esta película que es uno de sus títulos más populares, pero para aquellos que no conozcan Año 225, después del holocausto (Rats - Notte di terrore, 1984), su argumento es bastante sencillo: una banda nómada que circula por un mundo posapocalíptico llega a las ruinas de una ciudad. La banda se refugia en un edificio en el que encuentran numerosas provisiones y mucho equipamiento electrónico abandonado. También encuentran muchas ratas, que pasarán de ser una molestia a convertirse en una amenaza. Las ratas están decididas a acabar con nuestros protagonistas y estos sufrirán para poder sobrevivir.

Por si fuera poco el genio de Mattei, en el film también participó Claudio Troll 2 Fragasso, los cuales más adelante nos proporcionarían grandes dosis de diversión en la cutremaravilla Zombi 3 (Lucio Fulci, Claudio Fragasso, Bruno Mattei, 1988). La unión de estos titanes da un resultado no por esperado menos satisfactorio: diálogos ridículos, interpretaciones pasadas de rosca/deliciosamente ineptas, efectos nada especiales y un guion gloriosamente estúpido. En pocas palabras: una obra maestra del cine basura.

En Alemania esta película se estrenó como si fuera la tercera entrega de la saga de los guerreros del Bronx, debido a su ambientación futurista.

El film mezcla el cine posapocalíptico a lo Mad Max que entonces estaba de moda con una típica cinta de terror animal. La idea de ambientarlo siglos después de una hecatombe nuclear resultó brillante, ya que, no solo proporciona un motivo para que las ratas tengan gusto por la carne humana, sino que hace también que sean inteligentes (sin duda más que los personajes humanos). Y, además, facilita una conclusión antológica al film que, sin ninguna duda, es el momento que más me hace reír en toda la película. La ambientación futurista también ayuda a que los personajes humanos sean más interesantes que si fuera algo más en la vena de cintas como Contamination .7 aka The Crawlers aka Creepers aka Troll 3 (Joe D'Amato, Fabrizio Laurenti, 1993) o Los pájaros asesinos (Killing Birds: Raptors aka Zombie 5, Claudio Lattanzi, 1987).

La banda de moteros futuristas que protagoniza el film está liderada por Kurt (Ottaviano Dell'Acqua como Richard Raymond), el típico héroe con barba que nos encontramos en el cine italiano. De entre el grupo que forma la banda destaca Duke (Henry Luciani), un bastardo de tomo y lomo que intentará arrebatarle el domino a Kurt cuando las cosas se tuerzan, el típico personaje que te encanta odiar. Se tiene que destacar también la participación de Ann-Gisel Glass como Myrna, ya que es sin duda la que ofrece la peor interpretación de todo el reparto y, en consecuencia, la que proporciona un mayor número de carcajadas.

En definitiva, si disfrutáis del cine "tan malo que es bueno", esta película os hará disfrutar desde el minuto uno con su torpeza narrativa e ineptitud generalizada. Se podrán decir muchas cosas del desaparecido Bruno Mattei, pero desde luego nunca se podrá decir que hacía películas aburridas.


29 feb 2016

Perseguido (The Running Man)

 
Cuando vi esta película siendo un chaval por televisión me pareció buenísima. Luego leí la novela de Stephen King en que se basaba, que la publicó por primera vez bajo el pseudónimo Richard Bachman, y mi concepción de la película cambió drásticamente, hasta que casi me olvidé de ella. Hace poco la volví a ver y me sorprendió lo ochentera y premonitoria que es al mismo tiempo.

Perseguido (The Running Man, Paul Michael Glaser, 1987) cuenta la historia de Ben Richards (Arnold Schwarzenegger), un policía del año 2019 que tras ser condenado por un crimen que no ha cometido es enviado a prisión. Tras escapar, es atrapado de nuevo y obligado a participar en el juego mortal que da título a la película. Es un juego a muerte transmitido en directo por televisión, en el que Ben y sus compañeros serán perseguidos por una serie de gladiadores.

Como ya he comentado, King publicó la novela en 1982 usando el pseudónimo de Richard Bachman, pero para cuando la película se puso en marcha ya se sabía que en realidad se trataba de Stephen King (salió a la luz hacia 1985), así que resulta extraño que no lo aprovecharan para hacer publicidad de la película. Aunque supongo que ya tenían bastantes problemas con un presupuesto bajo y tremendas dificultades para encontrar un director. Cuando empezaron a rodar tras muchos retrasos con Andrew Davis al frente, este provocó más problemas y todavía más retrasos. Como consecuencia de ello fue despedido y sustituido por Paul Michael Glaser.
 
La novela es mucho más oscura y cínica que la película. La gente se presenta voluntaria a estos concursos mortales para solucionarse la vida. El protagonista se presenta para poder conseguir medicinas para su hija y la descripción que se hace de él encaja bastante con la de Schwarzenegger. El juego consiste sobrevivir durante un mes sin que te cojan antes los cazadores y policías que lanzan tras de ti. El film opta por un estilo más de cómic, exagerado y colorido, con un tono más cómico, plagado de inevitables one liners (algunos tan malos que es inevitable que te hagan reír), que pretende darle un toque más cyberpunk y pasado de vueltas.

El género de juegos mortales en distopias ya contaba con antecedentes geniales como Rollerball (Norman Jewison, 1975) y La carrera de la muerte del año 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975). La novela no es lo mejor de King, pero sí que resulta visceral y muy entretenida con un final realmente antológico. Algo que era imposible de filmar, sobretodo teniendo en cuenta el cambio de tono y desarrollo de la historia, así que el final de la película es bastante predecible y lo más flojo de un film que resulta bastante divertido en su mayor parte.

El resultado final es una sátira sobre la televisión y su poder sobre la sociedad, sobre la manipulación del estado para crear una verdad a su medida que entonces parecía exagerada y se ha convertido en nuestro presente. Por otro lado, el film resulta en algunos momentos tan ochentero que es casi una parodia del cine de acción de entonces. Creo que sería oportuno realizar una nueva adaptación de esta novela con los medios actuales (aunque imagino que dirían que es una copia de Battle Royale o Los juegos del hambre) ya que su premisa sigue siendo vigente.


25 feb 2016

13 horas: Los soldados secretos de Bengasi (13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi)


Ya podéis leer mi crítica de la nueva película de Michael Bay 13 horas: Los soldados secretos de Bengasi (13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi, 2016) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Para mí fue una agradable sorpresa volver a disfrutar de una película de Michael Bay y espero que también la disfrutéis vosotros.


24 feb 2016

El bosque de los suicidios (The Forest)

 
Ya podéis leer en Underbrain Mgz mi crítica de El bosque de los suicidios (The Forest, Jason Zada, 2016), clicando aquí:


De películas como esta son de las que se deberían hacer remakes: películas que desperdician una buena premisa con un desarrollo mediocre.

20 feb 2016

La muerte viaja en vídeo (The Video Dead)

 
Es por culpa de películas como La muerte viaja en vídeo (The Video Dead, Robert Scott, 1987) que el cine actual de zombis me parece mediocre, aburrido y repetitivo en un 99% (98% si me siento optimista). Esta es una entretenida y divertida película con generosas dosis de gore cuyo bajo presupuesto se ve compensado por grandes dosis de imaginación y entusiasmo.

En casa del escritor Henry Jordan (Michael St. Michaels) dejan por error una caja que contiene un viejo televisor. Jordan no le da importancia, hasta que la televisión empieza a encenderse sola emitiendo únicamente una película de zombis llamada Zombie Blood Nightmare, aún estando desenchufada. Y en mitad de la noche, zombis salen de la televisión y matan a Jordan. Un par de meses más tarde, los hermanos Zoe (Roxanna Augesen) y Jeff Blair (Rocky Duvall) se instalan en la casa, recién comprada por sus padres, que en ese momento se encuentran de viaje. La televisión volverá a ponerse en marcha y nuevos zombis surgirán de la pantalla para matar a todo aquel que se les ponga por delante. Los hermanos se enfrentarán a los zombis con la ayuda de Joshua Daniels (Sam David McClelland), que ya se ha enfrentado a estos zombis antes.

Filmada con un presupuesto muy, muy bajo en 16 mm y luego estrenada directamente en vídeo, esta película ha sobrevivido gracias a su mezcla de terror y comedia y los toques originales que le otorgan personalidad propia. En ese sentido, me recuerda a Criaturas asesinas (The Deadly Spawn, Douglas McKeown, 1983), otra genial película de serie B que supera las constricciones de su bajo presupuesto con grandes dosis de imaginación, sangre y diversión. Especialmente me hacen gracia los zombis que cuando matan a alguien se parten la caja viendo como muere su víctima. Además, estos zombis no se mueren destruyendo su cerebro, se necesitan métodos mucho más imaginativos (y absurdos) para acabar con ellos.

Los personajes humanos también contribuyen a la diversión que ofrece The Video Dead, aunque las interpretaciones no son nada del otro mundo. Sin embargo, tiene momentos muy divertidos, como cuando Jeff y Joshua tumban a su primer zombi y Joshua saca una sierra mecánica de su bolsa, momento en que tiene lugar este diálogo:

Jeff: No te lo vas a creer, pero mi película preferida, mi favorita absoluta, es La matanza de Texas. La he visto seis veces.

Joshua: Esto no es un juego, señor Blair.

Jeff: Ya sé que no es un juego. Pero le disparé primero, lo he tumbado. Es justo que yo use la sierra mecánica.

Joshua: Supongo que quieres que te enseñe cómo funciona.

Jeff: ¿Estás de broma? Ya te he dicho que he visto la peli seis veces. Apártate y observa trabajar al maestro.

Momento en que Jeff parte por la mitad al zombi, entre cuyos órganos internos aparecen ratas que al parecer vivían dentro del zombi. Tal vez tenga un problema, pero a mi es escenas como esta me hacen reír bastante. Estos momentos más cómicos se ven equilibrados por momentos de terror más serio. La comedia te ayuda a aceptar lo ridículo de la historia y el terror hace que impresione más el gore (para la época, era bastante sangrienta).

Los 90 minutos que dura se pasan bastante rápido, así que la recomiendo a todos aquellos que quieran pasar un buen rato zombi pero sin tener que tragarse otra vez la típica historia apocalíptica. Esta editada en Blu-ray por Scream Factory junto a la psicotrónica TerrorVision (Ted Nicolaou, 1986), aunque solo para zona A. Está editada en DVD en España, pero según la carátula su duración es cuatro minutos más corta que la edición americana. No he comprobado de primera mano si es un error o realmente es cuatro minutos más corta (en Alemania recortaron la película bastante, así que puede que sea esa versión), de modo que actuad con cautela.