28 may. 2013

Mitad hombre. Mitad máquina. Todo un clásico.


Cuando se estrenó, RoboCop (Paul Verhoeven, 1987) cogió por sorpresa a todo el mundo. Lo que parecía una simple película de acción típicamente hollywoodiense se reveló como un ultraviolento retrato de los 80 cargado de humor negro, una sátira salvaje que se ha convertido en un clásico de la ciencia ficción. Un clásico porque además de su carga de crítica social, los elementos de ciencia ficción están perfectamente cuidados y funcionan todavía hoy.

RoboCop fue ideada por los guionistas Edward Neumeier y Michael Miner, pero fue el toque aportado por el director Paul Verhoeven el que convirtió el film en la maravilla que conocemos hoy. Verhoeven no solo trasladó a la perfección el guion, también añadió ideas de su cosecha que entran dentro de su ideario como cineasta.

El director holandés vio el personaje de Robocop como una especie de mesías americano, un Jesús de carne y acero. Por eso se centra en mostrar el sufrimiento del héroe que renace de sus cenizas no una, sino dos veces. Además de que Verhoeven parece disfrutar haciendo sufrir a sus héroes, la escena en que Murphy (Peter Weller) es tiroteado con salvaje alegría ya había sido en cierto modo ensayada en la anterior película del director Los señores del acero (Flesh+Blood, 1985), en la que el protagonista en aquella ocasión es torturado a base de flechazos.

Detalle de la crítica que hizo de la película el gran Ivá en la revista El Jueves. La foto la he tomado del libro recopilatorio ¡Cagontó! El gran libro de Ivá, aparecido poco después de la muerte del dibujante. Es una crítica muy divertida y este diálogo creo que resume muy bien el talento de Verhoeven: Es que cuando hay cabesa, con un cacho minipimer se puede haser una buena película.
 Otro aspecto interesante aportado por Verhoeven fue la manera de representar la violencia. Si bien esto se aprecia mejor en el montaje del director sin censurar, Verhoeven de forma explícita creó escenas exageradamente violentas y sangrientas para darle un tono de cómic y enfatizar el humor negro.

Como sátira de la mentalidad yuppie de los 80 resulta realmente acertada. La empresa OCP representa a la perfección la mentalidad de beneficio a cualquier coste, con sus ejecutivos apuñalándose por la espalda, capaces de asesinar por obtener un buen porcentaje. Gran parte de esta sátira es ofrecida al espectador a través de anuncios comerciales y vistazos a lo que triunfa en televisión en el futuro Detroit, una herramienta que Neumeier y Verhoeven repetirían en Starship Troopers (1997).

Finalmente, el elemento que acaba de redondear el conjunto es el drama de ciencia ficción. La odisea del policía Murphy convertido en un cyborg, una máquina en la que empiezan a aflorar recuerdos humanos. Los sueños, los sentimientos por su perdida familia... Todo ello se utiliza como manera de determinar qué nos hace humanos.

Todo lo mencionado se ve beneficiado por una fantástica banda sonora de Basil Poledouris. Uno de mis momentos favoritos es cuando Robocop pasea por la casa abandonada en la que vivió con su familia cuando todavía era humano y empieza a dejarse llevar por el sentimiento de pérdida que se transforma en furia. Es un momento que se ve ensalzado de manera ideal por la banda sonora, un gran ejemplo de cómo utilizar la música en el cine.

No le voy a descubrir a nadie esta película, simplemente recordar el placer que se experimenta al ver una maravilla como esta en la que todo funciona. Funciona como cinta de acción, como película de ciencia ficción y como ácida crítica social. Una obra maestra.




El gran éxito de RoboCop trajo consigo la inevitable secuela, que se estrenó en 1990. Lo curioso en este caso es que no es una mala secuela, aunque eso no quiere decir que sea una buena película. Dirigida por un artesano del cine como era Irvin Kershner, técnicamente es bastante sólida. Kershner no era un director con una gran personalidad, básicamente se dedicaba a cumplir con lo que le pedían. Por ello, cualquier elemento distintivo debía proceder del guion, que en este caso fue escrito por Frank Miller y Walon Green.

Hace unos seis años, Aleta ediciones publicó un tomo que recopilaba una miniserie en la cual Steven Grant adaptaba el guion original que escribió Miller para RoboCop 2, ilustrada por el fantástico Juan José Ryp. Según dice la contraportada, Hollywood censuró el guion de Miller, una gran épica de ciencia ficción. Lo que haría pensar que el guion de Miller fue tremendamente manipulado y destrozado. Habiendo leído el cómic y visto la película, no acabo de estar de acuerdo con esta idea. Y lo cierto es que los problemas que tiene la secuela, desde mi punto de vista, aparecen también en el cómic. Creo más bien que el problema con el guion original es que era demasiado para la época en que fue escrito: demasiado caro y demasiado largo (una de las subtramas del cómic fue aprovechada en la tercera entrega).

Para mí, RoboCop 2 es una película demasiado fiel al original. Tan fiel que no aporta nada nuevo ni tiene personalidad propia. Más aún, algunos de los elementos satíricos del primer film aquí se vuelven demasiado cómicos y exagerados, perdiendo efectividad. Sí que cuenta con un villano interesante (mejor que el que aparece en el cómic), diversas secuencias muy logradas y una estupenda batalla final con unos fantásticos efectos de stop-motion.

Así que, aunque no es tan redonda como la primera y en ocasiones no sabe que tono quiere adoptar, es entretenida de ver. Es una curiosidad con algún acierto y varios fallos. Desde luego, es mejor que la fallida tercera entrega. Aunque soy un completista, no voy a perder el tiempo hablando de la mediocre tercera parte. Debido a la popularidad del personaje (cómics, series de TV, juguetes...) se quiso hacer una película para todos los públicos, lo que se tradujo en un film infantiloide sin ningún interés. Hace poco se anunció que se iba a publicar una miniserie llamada RoboCop's Last Stand que es una adaptación del guion original de Frank Miller para RoboCop 3 (Fred Dekker, 1993). Supongo que será mejor que la película, aunque algunos detalles que me parecen errores fueron creación de Miller y repito que ya aparecen en el cómic que adapta el guion original de la segunda parte.

En fin, si no habéis visto las secuelas, tened en cuenta: la dos es entretenida aunque no tan buena como la primera; la tres es un desperdicio de celuloide. Del remake todavía no se sabe nada, aparte de que el diseño del nuevo Robocop es realmente feo.


9 comentarios:

León dijo...

Muy grande Robocop, y aun más grande Verhoeven. No pudo tener mejor estreno en el cine yanqui, y eso que, según he leido, al holandes no le hizo mucho chiste el guión, pero su esposa lo rescató de la papelera y le hizo recapacitar... ¡¡¡Bendita mujer!!!

Einer dijo...

Qué gran película, hace muchísimo que no la veo. Quería pillar el pack con la trilogía en Blu-Ray pero leí algo de que la primera no se veía nada bien y lo fui dejando. ¿Qué edición tienes?

Dr. Gonzo dijo...

Una de mis películas de cabecera desde mi más tierna infancia. En fin, no tengo demasiado que añadir a lo que tú has dicho, así que simplemente diré que me parece una película perfecta y de las que más veces he visto.
La segunda, pues más de lo mismo. En la línea de la primera, pero ni por asomo a la altura
Eso sí, la tercera no me parece tan mala como dicen. De hecho la vi hace unos años y bueno... infantil y tonta, pero me entretuvo.

Por cierto, ¿dónde puede pillarse la versión sin censurar?

Alec Holland dijo...

Robocop, palabras mayores. Verhoeven, junto a McTiernan y Cameron, el triunvirato de excelentes directores de películas de acción adultas que parieron los 80. En tiempos de lo políticamente correcto se echan en falta la visión crítica de estos grandes cineastas. Por cierto, ¿qué fue de Verhoeven? Le perdí la pista tras El libro negro.

Raül Calvo dijo...

León, un caso parecido pasó con Carrie: Stephen King la tiró a la basura porque creía que sería un fracaso y su esposa lo convenció para que la publicara!

Einer, la edición mala en Blu-ray es la primera que salió. En la nueva, que sacó 20th century fox, la imagen y el audio están bien, pero no trae extras. Yo tengo en Blu la que ha sacado la Fox pero conservo también la edición en DVD que salió hace como 10 años por los extras (centrados exclusivamente en la primera película). Si tienes esa edición en DVD (que se habría como un desplegable) considera comprar la edición de la Fox en Blu-ray solo si te interesa mejorar la imagen.

Gonzo, la tercera tiene algún toque gracioso pero no me entretuvo para nada. Me aburrió bastante. la versión sin censurar venía incluida en la edición en DVD que salió hace 10 años (con comentarios y docus y demás). En Blu la editó la Fox no hace mucho (ojo no confundirla con otra edición anterior, la sin censurar dura unos 99 minutos) pero sin extras en ningún lado.

Alec, Verhoeven sigue en Holanda. El año pasado estrenó un drama que en holandés se tituló Steekspel (es todo lo que sé). Actualmente prepara un nuevo proyecto y de Holanda no se mueve.

Javier Simpson dijo...

Una muy buena película, exageradamente violenta, pero de una violencia pirotécnica más bien y no cruda o demasiado realista. Es bastante espectacular y muy entretenida. El guión me parece estupendo. Es de esas pelis comerciales que se disfrutan de lo lindo, en plan Predator o Jungla de cristal ( las primeras de la saga más bien…)
Un saludo, Raül. Muy buena entrada. Lo de la metáfora con Jesucristo, o paralelismo, ya me la sabía de cuando la comentaste en mi blog :-) Es muy acertada, sí!
Ciao

Raül Calvo dijo...

Pues no recordaba haber dicho nada de eso. Me estoy haciendo mayor! Como digo, la violencia es expresamente exagerada ya que Verhoeven le quería dar un toque de cómic. Saludos.

Mario Salazar dijo...

Es verdad lo de la violencia, cuando la disfruto en el cine coreano olvido que el cine americano la tiene muy bien desplegada en obras maestras como la primera Robocop y desde su propia personalidad. Es pura emoción cuando "matan" a Murphy y luego como toma forma como arma policial ideal e individuo destruido dolido, para despachar a cada uno en justa venganza. Potente su visceralidad de emociones, claridad y adrenalina. Y la musiquita heroica que acompaña muy idónea. Un saludo.

Raül Calvo dijo...

Mario, es una lástima que un cineasta como Verhoeven no haya encontrado su sitio en Hollywood, podría haber ofrecido otras muchas joyas. Saludos.

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