22 mar. 2017

Bodycount, recuento de cadáveres aka Criatura diabólica (Body Count aka Camping del terrore)


En los tiempos en que Antena 3 emitía Noche de Lobos a las tantas de la madrugada, una noche programaron Demons (Dèmoni, Lamberto Bava, 1985) -artículos sobre este clásico aquí y aquí- que no dudé en grabar para tenerla para siempre y, como tenía por costumbre, dejé el vídeo programado de manera que también grabara la segunda película, en caso de que esta valiera la pena. Fue así como descubrí Bodycount, recuento de cadáveres (Body Count aka Camping del terrore, Ruggero Deodato, 1986). Actualmente editada en España en DVD (una edición no recomendable, 4:3) como Criatura diabólica.

Un grupo de jóvenes decide acampar en un camping, para ser luego eliminados uno a uno por el misterioso Shaman. Este es una leyenda local que Robert Ritchie (David Hess), el dueño del camping, lleva quince años intentando atrapar.

Esta película es un perfecto ejemplo de dos momentos no muy brillantes del género. Por un lado, es un típico slasher rodado en plena decadencia del género. Por otro lado, marca la pérdida de personalidad del cine de terror italiano que se dedicó, durante los años 80, a realizar imitaciones de películas americanas sin personalidad propia y sin la locura que hicieron estas películas memorables durante los 70. Así, Body Count, el título internacional con el que es más conocido, podría pasar perfectamente como un típico slasher americano, sin que se note su origen italiano. El film tiene sus cosas a favor: un reparto que incluye a David Hess, Charles Napier y Mimsy Farmer, con lo que las interpretaciones son un poco mejores que las que nos encontramos en los slashers americanos de la época, y unos logrados efectos de maquillaje, para ilustrar los asesinatos del Shaman. El argumento y su resolución no tienen ni pies ni cabeza, pero es algo común en el género y no una aportación de Deodato. Sí que hay un detalle curioso para mí, teniendo en cuenta cómo descubrí esta película: entre el reparto de jóvenes destinados a ser carne de cañón se encuentra Nancy Brilli, la intrépida embarazada de Demons II (Dèmoni 2... l'incubo ritorna, Lamberto Bava, 1986).

Cuando arrancan los títulos de crédito acompañados de una estupenda banda sonora de Claudio Simonetti, la película parece prometer mucho. Pero se queda todo en promesas. Como ya he mencionado, la presencia de Hess, Napier y Farmer, envueltos en una historia propia que nada tiene que ver con los personajes destinados a ser carne de cañón, y los efectos especiales contribuyen a que el film resulte bastante entretenido. Aunque los no-personajes ocupan la mayor parte del metraje, lamentablemente. Así, Body Count es un film que únicamente los fans del slasher encontrarán interesante. Cuando la vi por primera vez me pareció fantástica, hoy día no me parece que esta película haya envejecido demasiado bien.


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