Tales from the Hood (Rusty Cundieff, 1995) se ha convertido en un clásico de culto. Una excelente muestra de terror antológico cargada de sátira y crítica social. Tales from the Hood 2 (Rusty Cundieff, Darin Scott, 2018) no era tan redonda como la primera, pero no dejaba de ser una muestra entretenida del género. Por eso, con cierto optimismo, me puse a ver Tales from the Hood 3 (Rusty Cundieff, Darin Scott, 2020), ya que el equipo creativo era el mismo que el de las dos anteriores.
William (Tony Todd) lleva a la niña Brooklyn (Sage Arrindell) por un pasaje desolado con la promesa de reunir a la pequeña con su madre. Mientras avanzan por lo que parecen ruinas, con la amenaza de presencias extrañas, Brooklyn le cuenta una serie de historias a William para pasar el tiempo. La primera historia tiene que ver con un casero que utiliza turbios métodos para deshacerse de molestos vecinos y la consecuente venganza, la segunda sobre un demente racista conspiranoico que vive en un búnker, la tercera sobre una cantante que busca la fama y empieza a trabajar para una veterana cantante de ópera y la cuarta sobre un ladrón que sufre las consecuencias de sus actos.
Tales from the Hood 3 fue una tremenda decepción. Es una lástima, pero lo único que salvaría es la interpretación de Tony Todd. La cuarta historia es la única que funciona, pero principalmente por su humor negro a lo EC Comics no por que sea particularmente creativa. Las anteriores entregas también fueron realizadas con bajos presupuestos, pero aquí realmente se nota, tal vez por la falta de imaginación de la que hace gala la película. Las historias son derivativas, nada originales, muy previsibles y parecen contadas con poco interés. No se hace ningún esfuerzo por intentar adornar algo las típicas y tópicas tramas.
Creo que lo peor es que parece una película realizada simplemente para explotar un título conocido, no parece que los cineastas tengan el corazón puesto en crear un film entretenido. Más bien parece que trabajaron con el piloto automático puesto. Una gran decepción.

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