10 nov 2015

La última tentación de Pinhead

 
Supongo que no dirá mucho de mí como persona que, ahora mismo, con la que está cayendo en Cataluña con la independencia y demás, yo esté más interesado en explorar la nueva edición de Arrow de las tres primeras entregas de la serie Hellraiser, la estupenda The Scarlet Box Limited Edition Trilogy que en lo que puedan decir los políticos que nos ha tocado sufrir. Pero así es, ya que  lo que se inventó Clive Barker es más imaginativo y evocador que lo que se inventan los políticos.

La llegada de esta Scarlet Box me trajo de nuevo a la memoria no solo lo mucho que me gustan las películas de Hellraiser (me refiero, claro, a las tres primeras, del resto salvaría solo algunas partes de Bloodline), también la novela The Scarlet Gospels. En esta novela, Clive Barker retoma a los Cenobitas en su última aventura literaria.

Por supuesto, cuando Barker anunció la publicación de una novela en que explicaría la última y definitiva historia protagonizada por Pinhead y dijo, además, que Pinhead compartiría protagonismo con otro gran personaje suyo, el detective Harry D'Amour, las expectativas que tenía se desmadraron. Expectativas que tuve que restringir ya que Barker hace tiempo que abandonó el terror salvaje de sus primeros trabajos, y, a partir de Sortilegio (en inglés Weaveworld), sus novelas se inclinan más hacia la fantasía oscura. Aunque los elementos terroríficos aún se encontraban presentes en sus historias, ya no eran el foco.

Los seguidores de Barker y la franquicia ya saben que solo en la novela breve The Hellbound Heart (una de mis favoritas, publicada aquí con el título Hellraiser), Barker había usado a los Cenobitas literariamente (sin tener en cuenta los cómics). Por lo que, en realidad, el Pinhead que aparece en The Scarlet Gospels tiene más relación con el de las películas que con el de la novela.

Menciono esto porque la novela, en una primera lectura, me dejó algo descolocado. El inicio recuerda bastante al Barker de los primeros tiempos. A medida que avanza, sin embargo, se adopta un estilo más en sintonía con el Barker de El gran espectáculo secreto (lo cual no es un problema para mí porque esa novela me encanta). Sin embargo, sí me sorprendió la cantidad de humor presente en la novela, proporcionado por D'Amour y sus compañeros.

Pero con el tiempo, una vez habiendo digerido lo diferente que es esta novela de la anterior The Hellbound Heart y las películas, he ido apreciando más la historia. The Scarlet Gospels cuenta la odisea de Pinhead en su intento de hacerse con el control del Infierno, con D'Amour y sus amigos atrapados entre el Cenobita y las fuerzas infernales. Si bien todavía me cuesta aceptar el ordenado Infierno que Barker imagina, he podido apreciar mejor la historia en una segunda lectura. Para ello, hay que olvidarse de las películas y de la novela breve anterior y, simplemente, leer The Scarlet Gospels como una historia independiente en si misma, a pesar de las conexiones que Barker hace a lo largo de esta novela con sus anteriores trabajos.

Si uno puede aceptar esta historia por si misma, es posible que la disfrute mucho más, porque, como ya digo, se aparta radicalmente de todo lo anterior. The Scarlet Gospels mezcla terror, fantasía y novela negra para ofrecer al lector una experiencia que resulte memorable y lo logra en muchos instantes. Por lo tanto, es una novela que, tras leer de nuevo, recomiendo a los seguidores de Barker, Pinhead y el fantástico.


9 nov 2015

Poder maléfico (Chi sei?)

En el mundo del cine, la copia y la imitación se encuentran presentes desde el principio. Los estudios de Hollywood han convertido la copia en casi una necesidad para triunfar. Pero es el cine de género italiano el que, durante los 70 y los 80, convirtió la imitación y la copia en un arte que produjo títulos convertidos en clásicos por si mismos, como Poder maléfico (Chi sei?, Ovidio G. Assonitis, como O. Hellman, y Roberto D'Ettorre Piazzoli, como Robert Bertran, 1974), puesta en marcha a raíz del grandioso éxito de taquilla que fue El exorcista (The Exorcist, William Friedking, 1974).

Cuando Jessica Barrett (Juliet Mills) le cuenta a su marido Robert (Gabriele Lavia) que está embarazada de su tercer hijo, extraños fenómenos empiezan a tener lugar. El bebé está creciendo más rápido de lo normal y Jessica muestra graves cambios de personalidad, dando la apariencia de estar poseída. Aquí entra en escena el misterioso Dimitri (Richard Johnson), un antiguo amante de Jessica que formaba parte de una secta.

Por supuesto, Jessica vomita y gira la cabeza 360º como hacía la pobre Regan en el clásico de Friedkin, pero los realizadores de Poder maléfico también intentan superar los fenómenos de El exorcista. Por ejemplo, si en la película de Friedkin temblaba una cama y se movían objetos solos, en esta película tiembla toda una habitación llena de objetos poseídos, fenómeno al que hay que añadir un ejército de muñecas a las que se les iluminan los ojos. Además, Poder maléfico también toma prestadas muchas cosas de La semilla del diablo (Rosemary's Baby, Roman Polanski, 1968), lo que, irónicamente, le da su propia personalidad al film.

Esta mezcla de elementos, a lo que se ha de sumar una banda sonora de rock progresivo que se aprecia mejor en la versión sin cortes (107 minutos), junto a la locura y el sinsentido propios del cine de género italiano de la época, transforman Poder maléfico en un film tremendamente entretenido y divertido. Tanto que, en su época, fue un gran éxito, lo que provocó una demanada de la Warner por plagio. Otras imitaciones se habían estrenado, pero esta fue la único que obtuvo un notable éxito de taquilla en Estados Unidos cuando se estrenó con el título Beyond the Door, así que Warner decidió demandar para que no afectara al negocio que el estudio esperaba hacer con el reestreno de El exorcista y la secuela que estaba ya en marcha. Hay contradicciones en cómo acabó el asunto de la demanda (al parecer los dos ganaron, de algún modo). Lo curioso es que, aunque es obvio que Chi sei? se puso en marcha con la intención de aprovecharse del éxito de El exorcista, los fenómenos que aparecen en el film de William Friedkin no fueron creados para el film: eran adaptaciones de fenómenos registrados por exorcistas católicos, apareciendo algunos ya en el film El demonio (Il demonio, Brunello Rondi, 1963), como la poseída caminando a cuatro patas como una araña.

En todo caso, Poder maléfico se mantiene como una película entretenida y divertida, con una personalidad propia a pesar de todo lo que coge de otras películas.


5 nov 2015

Sinister 2

Ya podéis leer mi crítica de Sinister 2 (Ciarán Foy, 2015), en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Aparte de que seguro que funciona mejor en VOSE que doblada, la cantidad de buenas películas de terror que se han estrenado últimamente tal vez provoque que esta peli más bien normalita pase desapercibida, aunque tampoco está tan mal y resulta entretenida.


4 nov 2015

Tu vicio es una habitación cerrada y solo yo tengo la llave


Si os habéis fijado en el lema que hay bajo el nombre de este blog, os habréis dado cuenta de lo mucho que me gusta esta pequeña maravilla de fantástica atmósfera decadente. Vicios prohibidos (Il tuo vizio è una stanza chiusa e solo io ne ho la chiave, Sergio Martino, 1972) fue el cuarto giallo que dirigió Martino y uno de los mejores del género.

El film adapta de forma bastante libre el clásico relato de Edgar Allan Poe El gato negro, aunque incluye sus elementos y motivos más significativos, manteniéndose bastante fiel al espíritu de Poe. Oliviero (Luigi Pistilli) es un escritor en crisis, que intenta ahogar en alcohol sus frustraciones y disfruta humillando y abusando de su sufrida esposa Irina (Anita Strindberg). Unos brutales asesinatos empiezan a tener lugar en el pueblo e Irina sospecha que su esposo puede estar involucrado, haciendo aún más tensa y peligrosa la de por sí ya degenerada relación del matrimonio. La llegada de la guapa sobrina de Oliviero, Floriana (Edwige Fenech), complicará aún más las cosas, creándose un enfermizo triángulo.


Para los aficionados al género, este es un film que llama la atención por la forma en que, ya en una fecha tan temprana como 1972, juega con los tópicos del giallo para desmontarlos y confundir al espectador, en el buen sentido, que espera con curiosidad y ansia ver qué sucederá a continuación. Por supuesto, la familiaridad con el relato de Poe hace que uno ya tenga cierta idea de como acabará todo, pero a pesar de ello Martino consigue sorprender ofreciendo una historia cargada de perversidad y, como decía al principio, una fantástica atmósfera decadente.

Uno de los elementos clave en el éxito del film se halla en su guion, pero es la brillante interpretación de Fenech, dentro de un reparto principal sobresaliente, que logra que este guion seduzca al espectador. Tras haber interpretado a las sufridas víctimas protagonistas de los previos gialli de Martino La perversa señora Ward (Lo strano vizio della Signora Wardh, 1971) y Todos los colores de la oscuridad (Tutti i colori del buio, 1972), en esta ocasión la reina del giallo interpreta a un personaje perverso y oscuro, que se dedica a jugar con Oliviero e Irinia, metiéndose en la cama de ambos y dirigiendo sus mutuas animosidades. Un papel que permitió mostrar las habilidades de Fenech como actriz, más allá de su belleza y presencia carismática.

Esta película es también bastante popular por su largo y genial título. Desde luego, Vicios prohibidos resulta bastante soso y vulgar cuando lo comparamos con el original italiano Tu vicio es una habitación cerrada y solo yo tengo la llave. Los seguidores del género y de Martino ya sabrán que es una frase que apareció por primera vez en La perversa señora Ward, en uno de los anónimos que recibe la sufrida protagonista. Martino observó que era una frase que había llamado mucho la atención y decidió aprovecharla como título, dándole al film una notoriedad extra. Pero la película ofrece mucho más que un título llamativo, además de las brillantes interpretaciones del trío protagonista y un guion retorcido. Nos ofrece escenas brillantes cargadas de suspense, como una en el estudio de Oliviero que más tarde tomaría prestada El resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980).

Es un film muy recomendable para los que quieran ver una buena película de suspense mezclada con un perverso drama psicológico y casi que indispensable para los amantes del giallo. Una película que es una delicia verla y oírla, gracias a la genial banda sonora de Bruno Nicolai.


3 nov 2015

Spectre

Ya podéis leer la extensa crítica que hice de Spectre (Sam Mendes, 2015) para Underbrain Mgz, clicando aquí:


Supongo que quedará claro que me lo pasé muy bien con esta entrega de las aventuras de James Bond, solo espero que puedan mantener el nivel en el futuro.