14 abr 2020

Navidad sangrienta (Black Christmas)

 
Navidades negras (Black Christmas, Bob Clark, 1974) es un gran clásico del género, que sigue siendo tremendamente efectivo y un film que, personalmente, me encanta. También he aprendido a apreciar el remake de 2006 Negra navidad (Black Christmas, Glen Morgan). Así que cuando se anunció el nuevo re-remake Navidad sangrienta (Black Christmas, Sophia Takal, 2019), me interesó inmediatamente. Sin embargo, que fuera clasificada para mayores de 13 años y que no se estrenase ninguna copia en VOS, hizo que no fuera a verla al cine. "Ya la veré cuando salga en VOD", me dije. Bueno, ya ha salido en VOD.

El argumento es, en un principio, el mismo que el de las anteriores películas: un grupo de chicas que pertenecen a una sororidad son acosadas y asesinadas por una misteriosa figura. Sin embargo, el guion de Sophia Takal y April Wolfe introduce grandes cambios a la historia, de modo que ya no nos encontramos ante un slasher sino, más bien, ante un film de terror más centrado en el subgénero de los cultos y las sectas. Este cambio, sumado a que se recortara la película para que fuera para mayores de 13 años y el preminente mensaje feminista provocó una reacción en contra en Estados Unidos, donde la película fracasó en taquilla, sin recaudar lo esperado. A mí me gustan las películas de sectas y cultos, así que ese cambio no me molestó demasiado. Sí que lamenté que los cineastas optaran por no estrenar un film para mayores de 18 años, ya que provocó que al film, en su presente forma, le falte intensidad y, obviamente, sangre.

Pero, realmente, son los únicos defectos que le he encontrado al film, que podrían ser subsanados en un futuro unrated cut. El reparto, encabezado por Imogen Poots, hace un buen trabajo y creo que se ganan las simpatías del espectador (por lo menos de este), algo que siempre es importante en un film de terror. La trama que enlaza con el silencio con el que universidades americanas han tapado violaciones es muy actual y, desgraciadamente, vigente, pero el mensaje en general puede mantenerse en el futuro y enlaza con los avanzados toques feministas de la original Navidades negras. Además, es lo suficientemente diferente de las anteriores para que puedan ser disfrutadas seguidas, sin que se tenga la sensación de estar viendo la misma película una y otra vez.

Veredicto final: me gustó, pero deseo que aparezca un montaje extendido sin censurar en el futuro para poder disfrutarla aún más.


10 abr 2020

First Love (Hatsukoi)


El prolífico y sorprendente Takeshi Miike nos presenta una peculiar historia de amor: First Love (Hatsukoi, 2019), un festival visual como solo Miike puede ofrecer.

Kase (Shôta Sometani) es un yakuza que decide traicionar a su banda robando un alijo de coca con la ayuda del policía corrupto Otomo (Nao Ohmori). Kase decide usar como chivo expiatorio a Monica, nombre profesional de Yuri (Sakurako Konishi), una chica obligada a prostituirse para pagar las deudas contraídas por su padre. Cuando Otomo planea llevarse a Yuri, se cruza en su camino Leo (Masataka Kubota), un boxeador al que le acaban de diagnosticar un tumor en el cerebro inoperable. Sin nada que perder, Leo decide ayudar a Yuri. La noche se va complicando, sin que Yuri ni Leo entiendan por qué les persiguen los yakuza, la mafia china y la policía.

Miike mezcla acción y violencia con romance y comedia, el resultado es un entretenido, divertido y salvaje film que hace vivir al espectador una noche en Tokio que es una auténtica montaña rusa de emociones. Los cambios de tono se realizan de forma muy eficaz, haciendo que todos los giros encajen perfectamente. Es un film lleno de color, tanto por sus personajes como por su fotografía, en el que Miike demuestra de nuevo que con su única mezcla de artesanía y autoría es capaz de ofrecer películas personales y originales, aunque sobre el papel las historias resulten familiares.

Miike ya no se dedica a dirigir cinco películas al año, rebajando su producción a dos o tres películas al año. Esto se traduce en que visualmente sus películas están más trabajadas, siendo productos con un final más acabado, aunque sin el gore y el salvajismo de sus inicios. Pero cuando el resultado es una película como First Love, desde luego, Miike ha ganado con el tiempo.


8 abr 2020

Igual eres el asesino (You Might Be the Killer)

 
El slasher es un género con unas claras normas y una fórmula repetida hasta la saciedad. Si bien muchas de estas normas no surgieron de forma orgánica, fueron más bien impuestas, no ha impedido que sean adoptadas por muchos directores, guionistas y fans del género. Esta cualidad del slasher también ha abierto la puerta a muchas parodias y películas metalingüísticas que se dedican a comentar sobre el género. La sangrienta comedia Igual eres el asesino (You Might Be the Killer, Brett Simmons, 2018) es la nueva incorporación en esta serie de películas metalingüísticas.

Un desesperado y cubierto de sangre Sam (Fran Kranz) llama por el móvil a su amiga Chuck (Alyson Hannigan) para que le ayude en una situación desesperada: un maníaco enmascarado está asesinando a los monitores del campamento veraniego que Sam dirige. Chuck, como experta en el cine de terror, le servirá de guía para mantenerse vivo.

You Might Be the Killer, como he mencionado al principio, es un homenaje en tono de comedia del cine slasher de la década de los 80 del siglo XX. Como tal, sus comentarios y guiños no son muy distintos de los que ya hemos visto anteriormente en diversas películas como Las últimas supervivientes (The Final Girls, Todd Strauss-Schulson, 2015) o Detrás de la máscara: El encumbramiento de Leslie Vernon (Behind the Mask: The Rise of Leslie Vernon, Scott Glosserman, 2006). La única novedad es que la narración salta en el tiempo y se muestra de forma desordenada ya que se basa en lo que Sam le cuenta a Chuck. También aparecen diversos indicadores sobre los personajes cuando se presentan y un contador de monitores muertos, recursos visuales que no acaban de encajar con el hecho de que sea Sam el narrador y, aunque al principio resultan graciosos, se acaban haciendo algo repetitivos y pesados.

El film es entretenido y tiene momentos bastante graciosos, que resultan efectivos gracias a la interpretación de Fran Kranz y Alyson Hannigan. Pero nunca se alza más allá del OK, debido a que, como ya he dicho, se ha tratado ya muchas veces la fórmula del slasher como para resultar original. Por supuesto, siempre hay recién llegados que, si no han visto las muchas películas anteriores que hacen lo mismo, este film puede resultarles mucho más novedoso y puede que lo disfruten más.


6 abr 2020

El mago asesino (The Mad Magician)


La película se llama El mago asesino (The Mad Magician, John Brahm, 1954) y Vincent Price es el mago asesino. ¿Qué más hace falta para lanzarse a verla?

Don Gallico (Vincent Price) es un inventor de trucos que decide dar el paso para convertirse en un famoso mago. Sin embargo, Ross Ormond (Donald Randolph), su jefe en la empresa de creación de trucos de magia para la que trabaja, sabotea el debut de Gallico y le deja claro que no le librara de su contrato para construir más trucos de magia. Esto no le sienta bien a Callico y sumado a que Ormond también se quedó con la esposa de Gallico, Claire (Eva Gabor), es lo que necesita para justificar un brutal asesinato. Ahora, Callico utilizará los trucos de magia que ha creado para matar y deshacerse de los cuerpos.

El productor Bryan Foy esperaba que su film Los crímenes del museo de cera (House of Wax, André de Toth, 1953) fuera un gran éxito gracias al 3-D, así que casi inmediatamente puso en marcha El mago asesino. Efectivamente, Los crímenes del museo de cera fue un gran éxito, especialmente gracias a superar las dificultades técnicas del 3-D y convencer así a la audiencia, aunque para cuando se estrenó El mago asesino la moda del 3-D ya era cosa del pasado. Obviamente, El mago asesino guarda muchas similitudes con el clásico de André de Toth: Vincent Price como protagonista encarnando un asesino motivado por la venganza, ambientación gótica en plena era de la luz de gas y el 3-D. Sin embargo, El mago asesino no tiene el mismo aspecto de gran producción de estudio y es un film mucho más modesto.

De todos modos, la historia, que parecería repetirse muchas veces en la filmografía de Vincent Price, resulta bastante entretenida, con adecuados toques morbosos y de humor negro. El film no hace mucho énfasis en el terror y pesan más los elementos de suspense, con bastante toques de comedia para aligerar el drama. Su corta duración, 72 minutos, impide que se haga larga y la película pasa bastante rápida, así que sus defectos no pesan demasiado. Es un film que no es un gran clásico pero que cumple con su objetivo de divertir al espectador, que disfrutarán particularmente los fans de Vincent Price.


3 abr 2020

Verotika

 
Uau.

Hay veces en que no está justificado el hype o la súbita fama que precede a esta o aquella película, pero en el caso de Verotika (Glenn Danzig, 2019), su infame fama está completamente justificada. Es una de las mejores peores películas que he visto recientemente, una perfecta mezcla de surrealismo e incompetencia que no deja indiferente.

Glenn Danzig, más conocido por su faceta como músico al frente de bandas como Misfits y Danzig, se basa en la serie de cómics Verotika que él mismo creó, publicada dentro de su sello editorial Verotik. Por si no queda claro, Verotika es un proyecto personal de Danzig desde la concepción de llevar el cómic a la pantalla, pasando por la banda sonora, la edición, la fotografía, el guion y la dirección. Y está claro que Danzig está convencido de haber creado una obra maestra del terror. Desde luego, ha creado una película que será recordada, ya que la suma de despropósitos y escenas gore hacen que el visionado de este film esté cargado de carcajadas y momentos ojipláticos.

También esta claro que Danzig es un fan del género, con abundantes referencias a Mario Bava y a Los ojos sin rostro (Les yeux sans visage, Georges Franju, 1960), entre otros, y, mejor ejecutadas y escritas, las historias que conforman el film podrían haber sido memorables, de manera completamente distinta a la manera en que son memorables ahora. Posiblemente, el fragmento que provoca mayores carcajadas es el primero, por su colección de ridículos acentos franceses y por contener las peores interpretaciones de toda la película. Ashley Wisdom es realmente terrible, todas sus reacciones angustiadas no fallan en provocar, por lo menos, una o dos risas. El segundo hace gala del peor montaje, dejando muchos momentos muertos al acabar las escenas. Ambas historias también destacan por las reacciones de los personajes más extrañas y peculiares a las situaciones que se les presentan. El tercero, inspirado en la historia de la Condesa Sangrienta, podríamos decir que es el más "normal" en el sentido que parece más una película de verdad, aunque las elecciones de Danzig siguen proporcionando momentos que te dejan con el culo torcido.

Cuando leí una crítica en la página Bloody Disgusting que decía que "Verotika es el equivalente en cine de terror de The Room (Tommy Wiseau, 2003)" pensé que era una exageración, pero no. Danzig logra ponerse a la altura de Tommy Wiseau y nos ofrece un espectáculo difícil de igualar. Indispensable para los amantes del terror pasado de vueltas, el cine trash más asombroso o, simplemente, para aquellos que quieran ver un espectáculo torpemente demencial.