21 feb. 2012

Llegó la hora de comentar otra gran mala película


Modesty Blaise nació en 1963, año en que se empezó a publicar la tira diaria que creó el guionista Peter O'Donnell y que en un principio dibujó Jim Holdaway. En esta tira se cuentan las aventuras de Modesty Blaise, ladrona y espía, acompañada de Willie Garvin, en una mezcla de acción y aventuras con algún toque erótico (censurado cuando se publicó en Estados Unidos). La última de sus aventuras se publicó en el 2001, así que el personaje ha gozado de contínua popularidad en los paises en que se ha publicado.

En 1962 se estrenó una modesta producción de bajo presupuesto protagonizada por actores desconocidos que fue un gran éxito: Agente 007 contra el doctor No (Dr. No, Terence Young). Como ya sabéis, la película adaptaba una novela escrita por Ian Fleming, la sexta de la serie protagonizada por James Bond. El éxito de este film provocó que se empezaran a rodar continuaciones contando con un mayor presupuesto y puso de moda el género de los espías, en un momento en el cual la Guerra Fría se encontraba en uno de sus momentos más "calientes".

El éxito de la serie James Bond (cuyas tres primeras películas son de las tres mejores de toda la serie), y la gran popularidad de la tira Modesty Blaise hizo que en 1966 se pusiera en marcha una adaptación cinematográfica que aprovechara el tirón de las peliculas de espías y el tirón del personaje. Lo que parecía una apuesta segura y prometía ser un gran éxito.

Pero no fue así. No fue así para nada.

En un principio los productores encargaron el guion de la película al propio Peter O'Donnell. Y éste escribió un guion fiel a las aventuras que hasta entonces había escrito para la tira. Pero luego este primer guion fue reescrito y remodelado y nuevos borradores entraron en juego, de modo que el producto final no se parecía en nada a la fuente de origen, excepto por los nombres. El guion definitivo, o el que cuenta con créditos en el film, fue el de Evan Jones, quien convirtió la historia en una farsa que parodia el genero de espías pero que no resulta particularmente divertida o ingeniosa.

Luego Evan Jones escribió una película de espías "seria" mucho mejor: Funeral en Berlín (Funeral in Berlin, Guy Hamilton, 1966), la segunda aventura de Harry Palmer que protagonizó Michael Caine. Por su parte, a Peter O'Donnell se le pidió que escribiera una novela como parte de la campaña Modesty Blaise y venderla cuando se estrenase la película. O'Donnell escribió una novela que adaptaba el guion que él había escrito para la película. Este libro no sólo tuvo mucho más éxito que la película, además fue el inicio de toda una exitosa serie de novelas protagonizadas por Modesty Blaise, escritas por O'Donnell.

La película fue un desastre monumental. Tal vez no tan épico como la horripilante Casino Royale (Val Guest, Ken Hughes, John Huston, Joseph McGrath, Robert Parrish, Richard Talmadge, 1967), pero un señor desastre de tomo y lomo. Tanto Modesty Blaise como Casino Royale fueron películas hechas con gente de probado talento que intentaban parodiar las películas de espías (las de James Bond en particular Casino Royale), pero fallan ambas de forma tan increíble que se hace difícil de creer. Más increíble resulta tal vez en el caso de Casino Royale, ya que contaba entre sus muchos guionistas con el talento de Woody Allen, Billy Wilder, Terry Southern y el propio Peter Sellers.

Volviendo a Modesty Blaise, la película es bastante mala pero no por ello deja de ser entretenida, incluso masoquísticamente entretenida. Monica Vitti -cuyo acento italiano al hablar inglés es bastante sexy- era una gran belleza italiana y también tenía talento para actuar, Terence Stamp (que interpreta a Willie Garvin) es un gran actor, igual que Dirk Bogarde. El diseño del film, puro 60s pop, hace que entre fácilmente por los ojos. La dirección de Joseph Losey es muy dinámica y da con unos cuantos planos y enfoques bastante interesantes. ¿Cuál es el problema, entonces?

El principal problema de la película es un guion aburrido. Uno tiene la sensación de que a pesar de que la película dura casi dos horas no pasa nada digno de mención, sin mucha acción, cuyos intentos de comedia y humor no consiguen el efecto deseado: que el espectador se ría. Eso sí, hay un par de gags aislados que sí me hicieron reír (uno de los cuales aparecería luego desarrollado de nuevo en los films de Austin Powers). Pero un par de gags no salvan una película.

Actualmente la película se puede ver y "disfrutar" como pieza kitsch (incluso se proyectó en la Filmoteca de Barcelona), porque a pesar de lo insulso del guion, el resto funciona (más o menos) bien, así que a los amantes del camp es posible que les haga gracia. El personaje de Modesty Blaise fue adaptado un par de veces más: a principios de los 80 se intentó hacer una serie de televisión de la cual se rodó sólo el piloto y en el 2004 se hizo una película directa a DVD, My Name Is Modesty: A Modesty Blaise Adventure, dirigida por Scott Spiegel y "presentada" por Quentin Tarantino.

4 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Lo único que sé de esta película es que Vincent Vega, en Pulp Fiction, leía en el baño la novela en la que se basa.

Raül Calvo dijo...

Bueno, lee otra vez el post, porque la película no se basa en la novela (:D), en teoría era al revés pero la historia se complicó.

Einer dijo...

Yo para el cine de espías soy muy tiquismiquis; no es el cine que más me gusta, pero cuanto más bizarro o absurdo sea, mejor. Esta parece que es de las que me gustan.

Raül Calvo dijo...

Yo diría que si te gustaron las pelis de Flint le eches un vistazo.

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